¡Al fin un nuevo capítulo! Sí, sí, se que tardo mucho pero... Bueno, espero que sea de vuestro agrado. Me he sentido bastante feliz al escribirlo, aunque un poco apenada porque ya mismo se termina.

No tenía pensado que el fic fuese especialmente largo, aunque aún le echo un par de caps más (puede que tres).

Todo depende de cómo me lo tome :P

Muchos saludos y besitos. Dedicado a todos vosotros, como siempre :D

P.D.: Siento si hay alguna errata, no lo he corregido... Lo cierto era que quería subirlo cuanto antes xD


A Fang le parecía increíble la presteza con la que Lightning se había marchado. La morena se había vestido en tiempo récord con la esperanza de encontrar a la ex soldado en menos de cinco minutos… Pero increíblemente, había desaparecido del todo. Por suerte ante la ira Lightning no se había preocupado lo más mínimo de ocultar sus huellas, y aquello para Fang significaba un auténtico alivio. Encontró pronto la forma del pie de Lightning impresa en la tierra húmeda de los bosques de Paals.

Fang cargaba con parte de la vestimenta de Lightning para que se vistiera en cuanto la encontrase – porque la encontraría – o podría enfriarse, y un resfriado en aquellos momentos no sería lo más adecuado. Lightning podía ser más delicada de lo que aparentaba. Fang se había dado cuenta de aquél hecho hacía apenas media hora.

Mientras los segundos caminaban incansables a su lado sin hallar a la joven, Fang se sintió culpable. Un calor desagradable carcomía su pecho y le obligaba a mantener prieta la mandíbula por no detenerse a golpear algo. Había sido su culpa, de ella y de su lívido el hecho de que las cosas estuviesen así. Fang tragó saliva lentamente y sonrió para sí misma al darse cuenta de que por las pisadas de Light, no estaba corriendo. Caminando rápido… Sí, pero no corriendo.

Aquello sólo podía significar que Lightning quería ser alcanzada por Fang. Sin embargo la perseguidora caminaba a un ritmo significativamente más lento con tal de darle a la perseguida el tiempo que necesitaba para respirar en soledad y recapacitar sobre lo que había sucedido.

De todas formas la morena pretendía aclararlo todo y poner la distancia necesaria entre ambas para que lo que quedaba de camino se hiciese lo más ameno posible. Pronto encontrarían el resto de grupo; Fang se lo había planteado así desde el momento en el que la mirada de Lightning le había herido en aquél lago. No se permitiría seguir jugando con ella de esa forma… No se lo merecía.

Aunque a la bárbara de Paals no le importaba que Lightning necesitase tiempo sí comenzó a impacientarse cuando vislumbró la luz del sol bien alta entre las copas de unos árboles. Se estaba haciendo más tarde de lo que había pretendido: no tenía la menor intención de encontrar a Light cuando estuviese anocheciendo. Afortunadamente la exsoldado estaba suficientemente bien entrenada como para que lo primero a lo que hubiese echado mano al salir corriendo hubiese sido su espada. Fang se sentía tranquila al saber que al menos Light no era una presa fácil.

Le hubiese encantado disfrutar del paisaje de Paals debidamente después de tanto tiempo sin pisarlo, pero… En aquella situación le resultaba imposible aparcar sus pensamientos para observar la naturaleza: cualquier brisa le traía el olor de Light; las verdes hojas le recordaban demasiado a sus ojos; los riachuelos llevaban el agua que había visto deslizarse por su piel hacía cuestión de horas.

Era imposible.

En lugar de detenerse a comer algo decidió arrancar un par de frutos de un árbol que Fang conocía perfectamente, y de manera involuntaria guardó uno en su fajo para dárselo a Light cuando la encontrase. No pretendía que aquello aplacase a Light, pero sería más fácil tratar con ella si no tenía el estómago completamente vacío.

Fang sonrió al recordar cómo se había puesto su acompañante cuando la morena se había herido y decidió curarla. Ambas se pusieron nerviosas, para qué negarlo, pero resultó tan sumamente agradable… Y entonces, Fang cayó en la cuenta de que últimamente sólo sonreía cuando recordaba a Lightning.

Suspiró profundamente y permitió que pasase una hora más, y otra, y otra… Hasta que el cielo se tornó anaranjado y apretó tanto el paso que se encontró trotando en cuestión de segundos. Estaba harta, puede que fuese más egoísmo que pretensión de disculpa y humildad… Pero necesitaba encontrarla YA. Ya casi se había olvidado de seguir las huellas y la guiaba su instinto, que la ayudaba a moverse con gracilidad entre las gruesas raíces de los árboles que parecían haber emergido para buscar a Light. Su respiración se agitó y, de pronto, las huellas terminaron. Miró a su alrededor, mas no encontró nada…

Y entonces, se dejó caer de rodillas.

¿Se había rendido? ¿O ya lo había hecho unas horas atrás? Quizá Light hubiese encontrado el camino de regreso al campamento, no era tan complicado en realidad… Y quizá, cuando Fang regresase con todos, no se dignaría a volver a mirarla a la cara y tampoco Fang se vería con derecho de hablar ante todos sobre lo que había sucedido. Ya le había hecho suficiente daño a Lightning como para seguir haciéndoselo.

Unas pisadas sordas y aplacadas por la hierba fresca se acercaron hasta ella y entonces Fang alzó rauda la mirada, encontrándose con aquella figura que había imaginado durante todo el día. Lightning la miraba con ojos gélidos e impenetrables, con un muro tras ellos más grueso del que Fang había hallado días atrás.

"Se ha protegido de nuevo, y ha sido por mi culpa". En los pensamientos de la morena no había lugar para nada más que para la culpa, aunque era la única que sabía que en realidad no había pretendido aprovecharse de Light, ofenderla o hacerle sentir débil… En ningún momento.

La soldado extendió una mano hacia ella, pero por su expresión Fang supo al instante que no pretendía que agarrase su mano.

-Mi ropa.

Fang se la entregó como si hubiese esperado aquella petición antes de que la formulase, y justo antes de dársela colocó sobre el montón de telas la fruta que había recogido antes.

-Ahí tienes.

La morena estaba completamente segura que de no haber sido por el hambre voraz de Light, habría estallado la fruta en su cara. Pero ésta vez sus necesidades humanas pudieron más que su orgullo.

Lightning se colocó todas las prendas que le faltaban y comenzó a mordisquear la fruta rápidamente, con avidez. Fang la observó de reojo y, sentada a su lado, decidió abrir la boca y comenzar la conversación que supondría un nuevo comienzo o un final definitivo.

-Lo siento, ¿eh? – Soltó mientras rodeaba las piernas con sus brazos – Lo último que pretendía era aprovecharme de ti, así que si te dio esa impresión lo siento mucho… No era mi objetivo en absoluto.

Aunque le daba miedo encontrarse con sus ojos, Fang era demasiado orgullosa como para esconderse entre sus brazos. Por ello decidió encontrarse con aquella mirada que le caló hasta los huesos y cuya frialdad le provocaron ganas de llorar. Pero Fang no lloraba; no delante de nadie.

Lightning dejó de comer y se limpió la boca con el dorso de su mano. Hizo un mohín de asco, como si estuviese oliendo algo desagradable y habló con brusquedad.

-Y si no pretendías aprovecharte qué, ¿eh? – inquirió con voz corrosiva.

-¡Reconfortarte! – Fang abrió los ojos sorprendida y evidentemente molesta - ¡Maldita sea! ¿Es que nunca nadie te ha abrazado?

-No estando desnudas en un lago, Fang – respondió Light que pretendía llevar la razón – Me has humillado, ¡ibas a besarme!

-¡Pues sí! ¡Iba a besarte!

Un silencio largo e incómodo se abrió paso entre ambos cuerpos que, separados ya de por sí, ahora quedaban a millas de distancia.

Fang soltó aire por las fosas nasales de manera ruidosa y Lightning bien podría haberse sonrojado que nadie lo notaría. Miró hacia el suelo y Fang notó como apretaba sus puños.

-¿¡Y por qué en ése momento! – Soltó de pronto la ex soldado mirándola con fuego en los ojos - ¿Tenía que ser ahí? ¿Justo ahí?

De pronto, Fang dejó de comprender para empezar a sentir. El reproche de Lightning no habría tenido sentido de haberse molestado tanto por el hecho de que Fang hubiese pretendido besarla… Se quejaba porque… ¿Por qué?

-¿Pero qué te pasa? – Soltó Fang – Lightning, me vuelves loca. Por favor, ¡explícate un poquito!

Light giró la cabeza y volvió a dejar que su mirada se perdiese en la oscuridad. Parecía querer gritar tantas cosas… Pero no se atrevía a que el mundo las escuchase.

-Porque Fang… yo no me habría puesto así porque lo hubieses intentado pero… Pero… - Light Soltó mucho aire de pronto y clavó sus ojos en los de Fang – Pero no ahí, Fang. Estábamos… Bueno…

Fang tuvo que contener una sonrisa. Creía comprenderlo, y si no se equivocaba a Lightning no le hubiese disgustado el beso. Y entonces Fang, que en lugar de pensar las cosas prefería decirlas directamente, abrió la boca procurando sonar serena y ocultando la dicha que le recorría el pecho.

-Entonces lo que te ha molestado es que "intentase aprovecharme" – Fang hizo un gesto con los dedos al decir las últimas palabras – Pero no lo entiendes. Yo habría intentado besarte en cualquier otra ocasión, sólo que…

Light se sonrojó, pero no fue la única. Fang sintió que lo que iba a decir ahora no tenía tanto que ver con su acompañante como con ella. Sin embargo le parecía justo ser sincera puesto que Light lo había sido. Se armó de valor y continuó su frase.

-Sólo que en ese instante no pude evitarlo. Te vi… te vi derrumbada, Light, y si quise besarte no fue para aprovechar la oportunidad. Fue para intentar levantarte y hacerte ver que hay mucha gente que te quiere.

Durante unos momentos Fang supo que había hecho lo correcto, pero entonces Lightning volvió a mirarla con ira contenida.

-Entiendo… Entonces tú sólo me besas por pena.

"Ésta tía es estúpida" Pensó Fang. "O quiere que le grite en su cara que le quiero… En ese caso es demasiado lista".

Entonces Lightning se acostó, se giró sobre su costado y le dio la espalda a Fang.

-Buenas noches. Mañana continuaremos.

"Es estúpida"

-¡Lighting! – Bufó Fang – ¿Es que no entiendes que la gente puede sentir cosas… Cosas diferentes por ti? ¿O es que te da miedo pensarlo?

Lightning pareció estremecerse, y entonces se giró sobre sí misma, se apoyó en su codo y miró a Fang.

-Nunca lo he pensado porque nunca he tenido esa oportunidad – soltó Light – Desde que mi madre murió, para mí mi vida ha sido Serah y no he tenido los ojos abiertos a ninguna pareja. No sé si alguien ha sentido algo por mí, pero desde luego yo nunca lo he sabido.

Las palabras de Light fueron tan dolorosas que Fang volvió a tener ese impulso de correr a abrazarla, pero ésta vez le pareció más oportuno quedarse quietecita después de lo que había sucedido esa misma mañana.

Comprendió lo sola que debió sentirse Light durante toda su vida, no desarrollando una adolescencia normal… Más bien, no desarrollándola. Pasó de ser una niña a ser una adulta; una madre. Alguna vez Fang se había preguntado la orientación sexual de Light, pero en ése instante supo que tan siquiera ella debería saberlo si nunca se había permitido enamorarse. Entendió de pronto muchas cosas y se sintió verdaderamente estúpida por haber pretendido que Lightning reaccionase ante cosas que tan siquiera había sentido antes o que ignoraba poder sentir algún día de su vida.

Lightning volvió a girarse sobre su costado y se quedó de nuevo de espaldas a Fang, y ésta inmóvil.

De alguna forma supo que lo que iba a hacer bien podía valerle un buen golpe, pero le importó una soberana mierda. Se arrastró hasta Light, pero en lugar de tumbarse se quedó sentada y se permitió acariciarle el pelo. La soldado no reaccionó aunque aún no estaba dormida.

-Lo siento, Light.

-¿Por qué?

-Por todas las cosas maravillosas que te has perdido.

Lightning se quedó boca arriba, mirando a Fang con los ojos inundados del brillo de las estrellas.

-No me importa, Fang – respondió Light – Soy fuerte.

Pero el tono quebrado de su voz no convenció a Fang.

-Hasta la persona más fuerte se rompe cuando nadie la sostiene – respondió la morena, quien se agachó ligeramente – Lightinig… Tú… ¿Qué sientes ahora?

Fang no quería parecer aprovechada, pero por eso mismo formuló la pregunta. No se atrevería a volver a intentar besar a Light aunque se muriese de ganas, como en ese instante. Light pareció comprender el significado y sonrió tenuemente, con dulzura. Fang creyó morir.

-No lo sé – contestó Light – No lo había sentido antes.

Fang sonrió. Aquella era la respuesta que necesitaba para armarse del valor necesario. Se inclinó sobre Lightning hasta que sintió el vaivén del pecho de Lightning, su respiración y el ritmo acelerado de su corazón. Fang también se sentía desbocada… No era como el lago, ahora el calor venía de otro lugar y subía hasta su cabeza haciéndole creer que aquello era algo lejano a la realidad. Rozó su nariz con la de Light y entonces la miró a los ojos, esperando un indicio en ellos sobre cuál debería ser su siguiente paso.

Los ojos de Light la miraron con ternura y una petición silenciosa que Fang supo interpretar al instante. Cuando fue a recortar la distancia que quedaba entre ellas con inusitada delicadeza en la bárbara, Light pareció cansarse de esperar y se apoyó en uno de sus brazos, dejando el otro libre para agarrar la cabellera de Fang y atraerla hacia sí.

Entonces se produjo, y entonces podía haberse caído el mundo.

Se estaban besando. Se estaban besando y Fang no podía creerlo. Se estaban besando y la mano de Lightning temblaba al sostener el rostro de Fang. Se estaban besando y sus respiraciones agitadas se entremezclaban. Se estaban besando, y entonces tanto una como otra se olvidaron de qué hacían allí, a quién buscaban y por qué era más importante que aquél momento.

Fang no supo decir cuánto tiempo había pasado, pero cuando se separaron y abrió los ojos lentamente se encontró con una Lightning muy diferente a la que conocía. Parecía avergonzada pero, sobre todo, sorprendida. La miraba confusa y con los ojos más abiertos de lo normal. Fang no estaba segura de que aquella reacción fuese buena, por lo que se separó con cierta brusquedad y le preguntó entre nerviosa y pudorosa.

-¿Qué pasa Light? – soltó Fang.

-Nada… Es que… Nunca imaginé que sería así – dijo Light desviando la mirada.

-¿Era tu primer beso? – inquirió Fang, nerviosa.

-Sí.

-Ah pues… - de pronto la morena se puso demasiado nerviosa – Como que no lo imaginaste, ¿no te gusta?, quiero decir… Puedes ser sincera conmigo, si no has sentido nada de éste tipo antes puede que te confundas. Yo lo comprendería, te lo aseguro, me ha pasado ya alguna vez…

Fang quedó acallada por otro beso repentino de Lightning. Ésta vez era más seguro, menos indeciso y definitivamente mucho más agradable. La ex soldado había agarrado el rostro de Fang con ambas manos y la apegaba hacia ella. Ésta respiró el olor de Lightning mientras duró el sueño y cuando se separaron se relamió, suspiró y se rió.

-Me imagino que eso significa que no está tan mal.

-Puede.

Lightning dejó escapar una sonrisa y volvió a tumbarse boca arriba, respirando con lentitud y pasividad. Parecía más relajada de lo que Fang la había visto nunca y se dio cuenta de que la soldado cerraba los ojos poco a poco.

"Debe estar agotada tras estar todo el día andando" pensó, y al hacerlo se dio cuenta de que tampoco ella había descansado. Además con todas las cosas a las que le había estado dando vueltas todo el día se sentía realmente agotada. Se tomó la libertad de tumbarse al lado de Lightning y de pronto y sin avisar, ésta la empujó y Fang escuchó una suave risa que le pareció la más preciosa que había escuchado en su vida.

-A tu cama – soltó Light, dándole la espalda – Ya eres mayorcita.

-Será posible…

Fang se quedó mirando la espalda de Light y se tumbó sobre su costado. No se sentía tan feliz desde… Desde que se había reencontrado con Vanille, de hecho. Aquellas cosas eran las que hacían que la vida mereciese la pena, aunque a veces traía más quebraderos de cabeza que recompensas.

-Esperaba que hubieses peleado un poco más.

Fang escuchó la voz de Light al otro lado. Se giró y se encontró con que seguía dándole la espalda. Entonces la morena esbozó la sonrisa más amplia y se acercó a Lightning y la rodeó con sus brazos. Sintió el subir y el bajar del pecho de su acompañante y se relajó tanto que pronto comenzó a quedarse dormida. De alguna forma le había llegado el calor de la sonrisa que Lightning, al otro lado, tenía pintada en su rostro.

"¿Quebraderos de cabeza? Lo retiro. Esto lo supera con creces…"

Fueron las últimas palabras que sonaron en la mente de Fang antes de caer profundamente dormida enredada en el cabello de Lightning.


Pues... Hala. Para el próximo habrá un regalo para los que me habéis seguido, y creo que captaréis pronto cuál es... xD