Capítulo 8

Rick no fue a trabajar por dos días y Kate no quiso dar el brazo a torcer, y no lo llamó. Estaba enojada con él y ahora él parecía estar enojado también con ella.

Kate sufría en silencio, preguntándose si él no se habría arrepentido de la relación que tenían, hacía un par de días estaba tan segura y ahora, tenía la impresión de que algo estaba sucediendo… y evidentemente, no podía ser algo bueno…

Chequeó su celular por enésima vez ese día… esperando que él dejara algún mensaje o buscara alguna excusa tonta para llamarla… pero no…

Sus compañeros no se atrevían a preguntarle, por temor a ponerla peor, porque todos sabían que algo pasaba…

Cuando Kate salió del precinto, sintió el olor a humedad característico de esas noches primaverales en las que se desata una tormenta inesperada. No tenía el automóvil, lo había dejado en el taller para chequearlo, como todos los meses, así que se encaminó al subterráneo y con tranquilidad esperó hasta que el tren llegara y la llevara hasta su casa, a tres cuadras de la estación.

Al subir la escalera, estaba anocheciendo. Sin embargo, estaba más oscuro que de costumbre porque evidentemente, la tormenta estaba muy cerca.

Kate trató de apurarse, odiaba mojarse. En realidad no odiaba mojarse… pero le gustaba hacerlo cuando estaba de buen humor, y ese, por supuesto, no era el caso…

Cuando estaba a punto de llegar a su casa, escuchó pasos detrás suyo y se detuvo, alerta, pensando que alguien la estaría siguiendo para robarle.

Cuando se volvió para ver qué pasaba, se encontró cara a cara con Rick.

Kate se mordió el labio para esconder la sonrisa. No quería demostrarle cuanto le gustaba verlo y cuanto lo había extrañado esos días…

Se sentía tonta… su corazón se había acelerado considerablemente. Pero se juró a si misma que era por el miedo que había tenido de ser atacada…

-Hey…- dijo solo él y trató de sonreír, se lo notaba nervioso.

-Qué haces aquí?- retrucó ella, demostrando que aún las cosas seguían del mismo modo.

-Se me ocurrió que quizás podríamos hablar un rato… más tranquilos…

-Te parece?- le dijo ella con sarcasmo, no era una pregunta.

-Yo creo que vale la pena… no se que piensas tú…- le dijo él con un poco de enojo.

-Habla entonces…- le dijo ella seria.

-Quería decirte que te extraño… - le dijo él y sus ojos se volvieron llorosos, Kate rara vez lo había visto así- yo se que probablemente me equivoqué al no aclararle algunas cosas a Gina… pero en realidad no lo hice a propósito, Kate… no me importa nada en el mundo que no seas tú… y Alexis, por supuesto…

-Rick…- quiso decir ella, la declaración de él la había ablandado, pero no quería demostrarlo aún.

-Qué Kate… realmente me desilusiona que al primer problema, estemos así… como dos extraños…

-Si… en eso tienes razón…- dijo ella pensativa.

-Entonces?- preguntó él acercándose.

-Entonces, nada… todavía estoy enojada, Rick… lo siento… no tienes idea de lo que me molestó oír esa conversación… la forma en que ella te hablaba, como si realmente te conociera…

-Kate… tengo que reconocer que a pesar de todo… me encanta verte celosa… - dijo él y aspiró hondo- es muy estimulante… pero como ya te dije… Gina no significa nada para mi… y sabes, porque ya te lo he dicho… que cuando elegí irme con ella, fue porque pensé que estabas con Demming… y no podía soportarlo…

-Rick… - dijo Kate pero no supo como continuar.

Algunas gotas comenzaron a caer y ellos no se dieron cuenta.

-Kate… yo… estos días me notaste raro… y me conoces bien… estuve pensando mucho…

-Si…- dijo solo ella y bajó la vista, tenía miedo de lo que escucharía.

-El caso es que… estuve pensando en nosotros… en todo lo que esto significa para mi…

-No me digas nada… por favor Rick… se que quizás tienes dudas… se que estas semanas quizás nos saltamos algunas etapas… - dijo ella casi sin pensar.

-Kate…- dijo y levantó la mano, indicando que quería continuar hablando- en realidad, te decía que estuve pensando, y me di cuenta de que estamos perdiendo el tiempo…

-Qué?- dijo ella, la desilusión reflejada en sus facciones, ya bastante mojadas, aunque a ninguno se le había hecho evidente aún.

-Estamos perdiendo el tiempo, Kate… no podemos seguir así…- dijo él y la tomó de la mano. La sintió temblar, no tenía idea de porqué. Quizás ella tuviera dudas.

-Rick…- dijo y sintió lágrimas que corrían incontrolables por sus mejillas.

-No puedo vivir sin ti…- le dijo intentando secar sus lágrimas- no puedo dejar de pensar en ti ni un minuto… no puedo… y se que quizás te parezca demasiado rápido… pero necesito que pensemos como remediarlo…

Kate lo miró, arrugando su nariz sin comprender.

La lluvia era intensa, y ya habían sonado algunos truenos y los relámpagos a menudo los iluminaban.

-Lo que estoy tratando de decir… Kate…- dijo y se arrodilló a sus pies, ahí donde estaban, en el medio de la calle, mojados y casi sin poder hablar sin gritar- es… - agregó y sacó un estuche de su bolsillo y se lo extendió- te casarías conmigo, amor? Me harías el hombre más feliz del mundo?

-Castle…- jadeó ella, chorreando agua, sin saber si era solo la lluvia o también sus lágrimas las que bañaban su cara.

-Por favor, si no quieres contestarme ahora, no lo hagas… pero prométeme que lo pensarás…- le dijo y besó su mano.

-Castle… - volvió a repetir ella y miró hacia el cielo, sonriendo- está lloviendo…

-Si… lo se…- dijo él e imitó su sonrisa.

Kate lo tomó de la mano y lo hizo ponerse de pie. Tiró de su brazo y lo llevó a resguardo de la lluvia.

Rick la miró con intensidad cuando llegaron bajo techo, al porche del edificio. El cabello mojado, la ropa que se trasparentaba y su mirada hacían un cóctel muy estimulante. Sin embargo, él trató de concentrarse.

-Tomalo… es tuyo…- dijo él y le entregó el anillo.

Kate lo tomó y lo miró, tratando de encontrar las palabras adecuadas. Luego lo miró a los ojos y sonrió genuinamente. Estaba impactada, y muy en el fondo, él lo supo.

-Yo…- dijo ella, le costaba trabajo expresarse- yo nunca pensé que esto podría pasar…

-Por qué no?- dijo él- yo siempre lo imaginé… solo tenía que encontrar el momento…

-Rick…- lo interrumpió ella- estás seguro de que esto no es un intento desesperado para arreglar las cosas?

-Kate… te amo… y esto lo he estado pensando desde hace meses… ni bien nos decidimos a darnos esta oportunidad… - le dijo y sonrió a medias.

Kate hizo una mueca, casi no podía controlar el llanto, pero no era tristeza esta vez, sino emoción.

-Te amo, Rick…- le dijo y sonrió.

-Pero yo te amo más…- le dijo él y la tomó de la cintura, posesivamente, pegando su cuerpo mojado al de ella.

Kate deslizó las manos hacia arriba y lo tomó del cuello, acercando su cara a la de él.

-Estás seguro de que querrías compartir tu vida conmigo?- le preguntó.

-Sería un sueño… - le dijo él mirándola con devoción.

-Para mi también…- suspiró ella, mirando sus labios.

-Entonces?- dijo el alzando la ceja con ansiedad.

-Entonces… no tiene que ser ya, verdad?

-Cuando quieras, amor…- dijo él y sonrió.

-Si… por supuesto que si…- dijo ella y las lágrimas volvieron a aparecer, pero a ella no le importó porque él se inclinó y la besó con tanta delicadeza, que no pudo ni quiso hacer nada para estropear el momento.

Se quedaron durante largos minutos ahí, uno pegado contra el otro, besándose, perdiéndose cada uno en el otro, hasta que él la sintió temblar…

-Estás bien?- le preguntó él mirándola a los ojos.

-Tengo un poco de frío… - le dijo ella y él la abrazó fuerte.

-Quieres ir arriba?- le dijo él.

-Solo si vienes conmigo…- le dijo ella batiendo las pestañas.

-Solo si me prometes que no te propasarás conmigo…- le dijo él en tono de broma.

-Prometido…- dijo ella con la mano alzada.


Minutos más tarde, salían de la ducha, enfundados, ella en una toalla y él en una bata.

-Mucho trabajo?- dijo él mientras la observaba secarse el cabello con una toalla más pequeña.

-Tuve que trabajar más estos días… hay gente que estuvo ausente…- dijo sacudiendo la cabeza con fastidio.

-Lo siento, amor… realmente estaba tratando de ver como hacía para hablar contigo… y el trabajo no era un buen lugar…

-Si…- dijo ella dejando la toalla de lado un momento y mirándolo con ternura- es cierto…

-Ven aquí…- le dijo estirando su mano para que ella se la tomara, ella se acercó y se sentó en su falda, rozando su nariz con la de él en un gesto que ya era de ellos- de verdad quieres casarte conmigo?- le dijo él mirándola de cerca.

-De verdad tú te quieres casar conmigo?- repitió ella y sonrió.

-Yo pregunté primero…- protestó él.

-Si…- dijo y sonrió soñadora. Él nunca la había visto así…

-Mmmm…- dijo él perdiendo su nariz en su cuello- hermosa…- dijo y la miró a los ojos- entonces, me dejarías que te pusiera este anillo como muestra de este… compromiso?- le dijo galante y ella sonrió, ruborizada.

-Estoy deseando que lo hagas…- dijo ella.

Rick deslizó el anillo en el dedo y luego besó su mano.

-Quieres guardar el secreto?- preguntó él, la conocía bien.

-Solo hasta que podamos elegir el momento para poder contarlo… no me interesa ocultarlo más…

-O sea que "El atractivo y encantador soltero codiciado número 4, se casa con su musa, la increíblemente bella, inteligente y sofisticada, detective de la policía de New York" ya lo estoy leyendo en los periódicos…

-Oh, Castle… extrañarás no formar parte de esa lista…

-Un poco…

-Eso puede arreglarse, si quieres…- le dijo con seriedad.

-Ni lo pienses…- dijo él y la empujó sobre la cama, y se acomodó sobre ella.

-Te amo, Rick…- le dijo ella sonriendo mientras lo abrazaba.

-Usarás mi apellido?- le preguntó él de repente.

-Supongo que si…

-Igual todos te llamarán… sra. Castle…- dijo y sonrió.

Kate cerró los ojos y recordó cuando solía ser fanática de sus libros, las veces que había escrito eso en un papel, con corazones… y suspiró.

-Te gustó lo de sra. Castle… verdad?- dijo él y le guiñó el ojo.


Podría terminarla aquí y quedaría bien... pero tengo algunas ideas todavía... qué opinan?