Gracias por esperar la actualización espero que sea de su agrado el nuevo capitulo y no olviden dejar sus opiniones.

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Nerea: hola me agrada que con el capitulo anterior se te hayan aclarado las dudas y bueno que te puedo decir aun hay algunas cosas que le sucedieron a Draco y que le llevaron a desear de una manera tan profunda a Hermione. Ya te enteraras. Espero que este capitulo también te guste y no olvides dejar tu review.

jos Black: Hola y gracias por leer y aprovecho para darte las gracias por recomendar mi historia en tu Fic, en el último review olvide mencionarlo. Gracias por tus comentarios.

Cleoru Misumi: Gracias por tu comentario, espero de todo corazón que este capitulo te guste igual, no olvides dejar tu opinión estaré esperándola.

friidaliizziiooz: Bueno en este capitulo tendrás bastante presente y en el siguiente un poco más. No olvides dejar tu review. Gracias por leer el fic.

Shey: aunque la actualización no fue tan pronto espero que este capitulo te guste igual, en el siguiente te enterarás de la historia de Theo y además entraran dos nuevos personajes. Estaré al pendiente de tu review. Gracias.

Lichib: Bienvenida, no dudes en comentar cualquier duda, desacuerdo simplemente algo extraño que leas o que no te parezca, estoy abierta a todo lo que quieras comentar. Bueno espero que este capitulo te guste y te animes a dejar un nuevo review. Gracias por leer.

Lagordis: bueno he de admitir que si hay algo más, si te refieres a los sentimientos de Draco, pues aun ni el mismo lo sabe, pero si te refieres a los acontecimientos pasados he de confesarte que efectivamente hay algo más y que en otra "mirada al pasado" te enterarás de cómo ocurrió todo. Gracias por seguir leyendo y no olvides dejar tu nueva opinión.

petalo-VJ: acá esta la actualización espero que te guste y no olvides dejar un nuevo comentario, me gusta conocer tu opinión.

Lucan Malfoy: muchas pero muchas gracias por leer este fic y por tu opinión. Y por supuesto que necesito de ti, necesito tus comentarios, tus pareceres, tu percepción de la historia y del rumbo que esta siguiendo, no dudes en dejar tus ideas o lo que crees que sería mejor para continuar el rumbo de la historia. Por otro lado en este capitulo tienes una muestra más del descaro de Draco y la terquedad de Hermione. No olvides dejar tu review estaré esperándolo. ¡Ah! Y en cuanto a lo de Blaise, Luna y Neville, ya te enteraras de todo. Ten paciencia.

maring: estoy de acuerdo contigo es una locura cronica y una locura que lo llevará a hacer lo que sea por refrenar sus deseos, ya te enteraras a su debido tiempo. Lo que pasó es que Draco por fin vio a Hermione como una mujer de carne y hueso, no como la sangre sucia, no como la sabelotodo o como su enemiga, sino como una mujer deseable y a la cual sabe perfectamente no podrá alcanzar y eso lo obsesiona cada día más. Bueno espero que este cap. te guste. Gracias por leer. No olvides: Review.

SHHHHH: si lo se, pobre Malfoy, en fin el tiene la culpa por mirón y por obsesivo. Jajaja. Espero que este cap te guste tanto como el anterior. Deja tu opinión por fa.

Abril: opino exactamente lo mismo que tú, la personalidad de la Hermione real es demasiado fuerte como para hacerse la santa, no digo tampoco que sea de lo peor es solo que en cierta medida (equilibradamente hablando) refrena un poco sus deseos para dedicarse a otras cosas (como lo hace todo el mundo) pero que en algún momento, también siente y desea. Gracias por leer y no olvides dejar tu opinión.

Sealiah: Bueno chica, Hermione si se va a enterar en dos o tres capitulo lo va a saber y se lo va a contar el mismo Draco Malfoy, ya veremos como reacciona. Suerte y no olvides dejar un review. Gracias por seguir leyendo.

RociRadcliffe: Aun ni el mismo Draco sabe lo que siente por Hermione lo único que sabe es que le desea hasta los huesos y en cuanto al baño de Hermione en el lago tiene su explicación y va de la mano de la persona a la que Blaise escuchó mencionarlo. Como el capitulo anterior era desde el punto de vista de Draco no pude explicar bien este aspecto pero ya te enterarás de todo. Gracias por leer y por dejar un nuevo review jajaja.

angie41: Gracias por tu comentario, no dudes que espero con ansias el siguiente y sobre todo la apreciación que tengas con respecto al nuevo capitulo.

Diana: muchas pero muchas gracias por tu comentario, de verdad me encantan cuando dejan review extensos (yo también suelo hacerlo). En cuanto a lo de tus dudas bueno si, Hermione no quiere que Neville la vea con Draco porque puede llegar a sentirse mal y por supuesto Draco (quien no conoce nada sobre la vida de Hermione) le parece un poco rara la actitud abnegada que Hermione muestra hacia Neville. Por otro lado me alegra enormemente que mencionaras las uñas en la espalda de Draco (de hecho eres la primera que lo hace) si, efectivamente hay algo ahí y Draco lo recuerda pero Hermione no, ya te enterarás porque y encuanto porque Draco decidió tomarse tantas molestias para conseguir a la castaña también te enteras porque lo hizo, todo a su debido tiempo. Y en cuanto a lo de Neville, pues con este capitulo te enteraras un poquito de cómo fueron las cosas o por lo menos como lo fueron para Draco (ojo te advierto que solo te enterarás un poquito). Bueno Dianita la historia de Blaise y Luna sigue pero no te aseguro que sea una misma a Blaise le esperan muchas cosas aun y con el tiempo te enteraras de todo y lo de Hermione (jajaja) ya verás porque le parecen familiares los labios de Draco, ese Draco es un pillo. Jajajaja, no sabes cuanta gracia me causa tu curiosidad con respecto a las uñas en la espalda, ya te enteraras no te preocupes y si lo del profe va a se beneficio para los pero también para Malfoy no lo dudes. Nuevamente te agradezco de verdad, no solo te tomas el tiempo de leer el fic, también no analizas y tomas un poco de tiempo más en dejar tus opiniones. No dudes ni por un segundo que estoy esperando tu review con respecto a este nuevo capitulo y gracias por tercera vez.

SamarKanda: bueno todas tus dudas se hiran resolviendo a medida que avance el fic, no dudes eso y gracias por leer sus opiniones son valiosas para mi y me animan a seguir escribiendo.

Barcelo: Gracias por tu comentario espero que el nuevo capitulo te guste y te impulse a dejar un nuevo review. Nuevamente gracias por leer.

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Capitulo 5. Un día de pleitos

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De pie en medio de la habitación con los brazos cruzados sobre el pecho observaba ceñuda a Draco Malfoy mientras este vertía diferentes pociones sobre una copa transformada en un tazón de cristal, la combinación de pócimas se tornó de un color púrpura bastante llamativo en la cual Hermione no tenía intención alguna de introducir su mano.

-Siéntate Granger – dijo Draco de espalda a ella.

Hermione lanzó un bufido enarcando la mirada y volviendo el rostro de manera orgullosa. Si Malfoy quería que ella le obedeciese tendría que pedir las cosas de una manera más educada y no con órdenes.

-Siéntate – repitió sin ningún signo de exasperación en su voz.

Hermione siguió de pie viendo hacia el lado contrario, si de ella dependiese jamás le daría gusto al muy canalla, no al menos por voluntad propia.

Draco se volvió y la encontró aun de pie enfundada en su obstinación de negarse a cumplir una orden tan sencilla como la que acababa de darle. Sonrió con presunción, sabia exactamente como hacer que la joven hiciera lo que el quisiese… o por lo menos en este caso.

-Siéntate… - dijo por tercera vez – o prefieres que te obligue a sentarte en mi regazo.

El efecto fue inmediato Hermione se dejó caer de una manera poco agraciada sobre el mueble mas cercano con la mirada horrorizada y los brazos aun más apretados contra su pecho.

-Eso pensé – Sonrió Draco.

-Eres un idiota Malfoy – agregó mirándole con furia contenida.

-Eso ya me lo has dicho querida, me gustaría que utilizaras insultos más ingeniosos que ese – se bufó mientras tomaba asiento junto a ella.

-¡Oh por supuesto que los tengo! – Exclamó Hermione con fingida emoción – pero mi boca no es capaz de repetir lo que mi mente piensa de ti.

-Eso lo se – su burlona sonrisa se ensanchó a un más mientras tomaba asiento al lado de la castaña – tu boca solo esta hecha para besarme.

Hermione lanzó un resoplido de exasperación mientras giraba su mirada hacia otro punto de la habitación.

-Puedes evitar mirarme pero no puedes obviar mi presencia. Soy definitivamente perturbador.

Hermione le miró rápidamente con los ojos entre cerrados. Draco rió ante su expresión huraña.

-No puedes negar que logro perturbarte. Tu mirada te delata y lo tenso que esta tu cuerpo – luego se acercó lo suficiente hasta quedar a un palmo de su rostro, por supuesto Hermione retrocedió otro tanto – Pero no te preocupes pronto lograre que permanezca laxo mientras retozas desnuda a mi lado… en mi cama.

Nunca Hermione Granger mostró una mirada tan escandalizada. Draco retrocedió ante el bochorno que mostraban las mejillas de la joven, eso le divertía aun más que hacerla enojar.

-Dame tu mano – le ordenó.

Hermione completamente en silencio frunció más el ceño y apretó nuevamente los brazos contra el cuerpo.

Draco dejó escapar el aire – Comienzo a pensar que te gusta mi forma atrevida de hablarte… Si no me das tu mano por las buenas la tomaré por las malas y quien sabe… quizás me des la oportunidad de tocar tus pechos.

Hermione le tendió su mano de una manera tan brusca que no pudo ocultar la expresión de dolor que se dibujo en su rostro.

Draco decidió no comentar nada al respecto pero una sonrisa silenciosamente burlona se dibujo en su rostro mientras introducía la mano de la joven en el tazón de cristal.

-Diez minutos – apuntó

-Doce – refutó ella – utilizaste Dermina en lugar de Astrófila.

Draco enarcó una ceja antes de decir -¿Dejaras algún día de ser una sabelotodo insufrible?

Hermione levantó la barbilla con presunción – Esta en mi naturaleza si tanto te molesta deberías olvidar el estúpido trato y dejarme ir.

Draco rió con burla – No te estoy reteniendo Granger tu sola viniste a mi te ofreciste a cambio de Longbottom, algo que no entiendo. Pero por favor no trates de hacerte ver como la victima en todo esto. No te pega el papel.

Hermione abrió desmesuradamente los ojos - ¡Asombroso! Draco Malfoy conoce la expresión "por favor" y sabe el modo correcto de utilizarla.

Draco guardó silencio ante su último comentario y decidió dirigir el rumbo de la conversación por otros derroteros – Entonces… ¿tienes una nueva condición para este acuerdo?

Hermione asintió en silencio – Puedo hacerlo sola – le dijo para que él le soltara mano – Y con respecto a eso necesitamos hablar de forma neutral, sin frases de doble sentido, amenazas, gritos o hechizos.

-Comprendo – admitió Draco dejándose ir hacia atrás hasta quedar sobre el apoyabrazos – te refieres a sostener una conversación seria.

Hermione asintió nuevamente – Es importante aclarar unos puntos…

-¿Aclarar puntos? – Le interrumpió - Parece que deseas unificar los estatutos de normas, deberes y derechos de cada una de las partes involucradas en este trato.

Hermione enfurruñó su mirada – Hablo en serio

-Y yo también. He sido muy claro contigo Granger, te traje aquí para que me complazcas y lo único que has hecho hasta ahora es llevarme la contraria.

-Lo primero que hiciste fue romper mis condiciones… ¿Cómo esperabas que reaccionara?

-¡No querías venir por las buenas te tuve que traer a las malas! – se defendió con ahínco

-¡Eso no es cierto! Lo que quería era venir con ropa… - refutó exaltada

-¡Faltaba poco para que el traslador se activara, no hubieses estado lista a tiempo!

-¡Lo hubiese estado si me no hubieras cambiado deliberadamente la hora!

Ante su último grito Draco exhibió una sonrisa que pretendía ser sensual pero que a Hermione se le antojaba sumamente irritante.

-Me ha culpo – dijo calmado ensanchando su sonrisa – Y no me arrepiento de haberlo hecho.

Hermione bufó molesta -¡No estas ayudándote Malfoy!

Él se encogió de hombros – No trato de defenderme – admitió sin vergüenza.

-¡Eso es lo que más me molesta de ti! – Agregó exasperada – tu profundo cinismo y tu falta de conciencia.

-¿Conciencia?

Hermione suspiro hondo antes de continuar – No nos alejemos tanto del tema real – pidió con paciencia.

-Di tu estúpida nueva condición - dijo mientras se cruzaba de brazos.

Hermione bajo la mirada hacia el tazón de cristal ahora la extraña mezcla de sustancias cambiaba a un color marrón oscuro. Sabia que debía escoger las palabras con mucho cuidado, Malfoy no era un hombre del cual se pudiese fiar y mucho menos si se enojaba.

-Hemos hecho un trato con respecto a lo de Neville y que estoy dispuesta a cumplir bajo las condiciones que antes te mencione, pero he de confesar que lo de hoy me hace dudar con mucha firmeza de tu palabra.

Malfoy enarcó una ceja y la miró fijamente a los ojos - ¿A que te refieres?

Hermione se molestó -¡Estabas a punto de denunciar a Neville!

-¡Claro que estaba a punto de hacerlo! ¡Tú ibas a romper el trato y yo no tengo ninguna razón para cuidar del bienestar de tu amigo sin recibir beneficio alguno!

La joven castaña dejó escapar el aire ruidosamente – A eso me refiero Malfoy. Tú no eres de fiar y temo que cuando todo esto termine incumplas el trato y reveles todo lo que sabes.

-¿Dudas de mi honor Granger? – preguntó matizando su profundo enojo.

-Tengo motivos para hacerlo – respondió con simpleza.

-¿Qué sugieres entonces? ¿Qué pronuncie el Juramento Inquebrantable?

Hermione lo miró asustada -¡Por supuesto que no! ¡Jamás te pediría algo así!

-Ni yo lo pronunciaría puedes estar segura de ello – ratificó él con rudeza.

Hermione lo observó en silencio por unos segundos antes de decir: - Lo que sugiero o mejor dicho lo que quiero… son las pruebas que tienes contra Neville, las pruebas reales y sabes perfectamente que soy capaz de comprobar su autenticidad o alguna copia que se pudieses haber hecho.

El silencio se dejó caer entre ellos. Por un lado Hermione deseaba con todas sus fuerzas que Malfoy aceptara sus condiciones y por el otro Malfoy sabia que no podía hacer semejante argucia sobre todo porque aquel era el plan de Blaise, él solo había aprovechado lo que su amigo tenia entre manos para conseguir lo que desde hace mucho tiempo le venia rondando la cabeza: llevarse a Granger a la cama y nada más.

-No puedo hacer lo que me pides – respondió con rotundidad.

Hermione lo miró horrorizada – Entonces no puedo confiar en ti y por lo tanto este pacto no tiene validez de tal manera que mi presencia en esta casa esta de más – para cuando ya había terminado de hablar se encontraba con la mano en el pomo de la puerta.

- Si cruzas esa puerta no tendré reparo alguno en denunciar a Longbottom

Aquellas palabras detuvieron a Hermione quien se volvió crispada por el enojo y la impotencia - ¿Qué es lo que quieres? – Gritó – ¡No voy a cumplir tu estúpido trato sin esta condición!

Draco la miró en silencio, con una de sus manos frotaba la barbilla con suavidad mientras miles de pensamientos se arremolinaban en el interior de su mente. Definitivamente no podía hacer semejante cosa Blaise no lo permitiría. El joven había accedido aplazar la denuncia hasta que el consiguiera lo que deseaba de Granger, para ello le había dado un mes, ni un día más. Por otro lado la castaña esperaba tiesa y muy seria junto a la puerta dispuesta a echar por la borda todos sus planes si el no se comprometía a cumplir con su ultima condición. ¿Qué hacer? Solo una cosa. Mentir

-Esta bien…

Hermione se acercó a él y le miró fijamente parecía como si quisiera aplicarle Legeremancia

-¿Me das tu palabra Malfoy? – le dijo – ¿Tu palabra de mago?

Draco sintió que el cuerpo se convulsionaba ante lo que estaba a punto de decir - Te doy mi palabra… Por Merlín

-Quiero confiar en ti para este asunto – reveló la castaña – No quiero que Neville sufra más de lo que ya lo ha hecho.

-Si cumples con tu parte Granger, tu querido amigo no sufrida daño alguno – mintió el joven con una extraña sensación en la boca del estomago.

Hermione respiró profundamente, no podía hacer nada más que confiar en su palabra y rogar porque de verdad la cumpliera – De acuerdo… ahora hablemos de mis otras dos condiciones.

Draco no estaba preparado para un cambio de tema tan brusco. Definitivamente Granger debía ser demasiado crédula e ingenua como para creer en su palabra sin más, solo confiándose en una promesa vacía y sin fundamento.

-¿Qué quieres hablar al respecto? – preguntó una vez consiguió apartar sus otros pensamientos.

-Quiero que cambies de actitud Malfoy. Cuando me hablas siento como si le hablases a una cualquiera o… a tu querida.

-¿Mi querida? – Pregunto divertido – Hace mucho no escuchaba esa expresión.

Hermione fingió no escucharle – No te estoy haciendo una petición Malfoy, te estoy dando una orden. ¡Respétame si quieres que cumpla con tu trato!

Draco se levantó del sillón bruscamente - ¡Dame las pruebas o no cumplo el trato! ¡Respétame o no cumplo el trato!... ¡Ya me harté de tus amenazas! Impones muchas normas y tú no pareces dispuesta a cumplir ninguna de las mías… y no me des ordenes.

-¡Tu quieres abusar de ellas! – agregó la castaña mientras ponía a la par su propio enojo. Sintió un deseo tan intenso de golpearle que retrocedió un paso para no ceder a la tentación

-Si no puedo tocarte, si no puedo besarte y tampoco puedo decir abiertamente lo que pienso y quiero entonces ¿Qué caso tiene haber hecho este trato?

Hermione respiró varias veces de forma ruidosa y se aclaró la garganta – Yo no quiero que me toques – sentencio firmemente.

-¿Quieres que te bese entonces? – preguntó burlón

-¡Tampoco!

-Desafortunadamente cariño esto no se trata de lo que tú quieras si no de lo que yo quiera – añadió Malfoy mientras le daba la espalda para caminar hasta la ventana más cercana y ver a través de ella.

-En ningún momento mencionaste que pudieses tocarme mientras estoy desnuda o que pudieras poner tus manos en mi trasero – Las mejillas de Hermione se tiñeron de rojo ira y su mirada no revelaba pensamientos tranquilos.

-De manera que de eso se trata – dijo Malfoy sin dejar de mirar por la ventana – Podré vivir sin hacerlo

Hermione quiso calmarse antes de preguntar - ¿A que te refieres con ello?

Malfoy cerró la cortina y la miró fijamente – Que podemos llegar a un acuerdo con respecto a ese punto. No te tocaré a menos que tú me lo pidas…

-Jamás haría eso – sentenció la castaña con seguridad.

Draco sonrió, estaba seguro que el tiempo le daría la razón – Sin embargo no dejaré de besarte cuando yo quiera y mucho menos de expresarme como lo he hecho hasta ahora.

-Eres un bruto - espetó

Draco rió abiertamente – Sabes que disto mucho de ser un bruto.

Hermione rezongó por lo bajo – Solo te advierto algo Malfoy: si llegas pasarte de la raya conmigo no dudaré en atacarte. Hablo en serio.

-Eres demasiado aburrida ¿lo sabias?

-Puedes pensar lo que quieras.

-Eso hago.

Hermione bufó y Draco sonrió ante su poca paciencia.

-Entonces quedó todo claro… ¿No tienes nada más que decir?… ¿No quieres quejarte más? … ¿No deseas establecer una nueva regla?

-No olvides mis tres días, Malfoy.

-En ese caso – agregó ignorando deliberadamente su última petición – Ve a darte un baño Granger tu habitación es la segunda del lado izquierdo en el pasillo centrar, allí encontrarás todo lo que puedes llegar a necesitar. Trata de estar lista para el almuerzo, no me gusta retrazar la hora de las comidas.

Hermione asintió mientras se alejaba hacia la puerta pero una vez la abrió se volvió hacia él apuntándole con la varita - Everte Statum – dijo y Malfoy salió despedido hacia atrás girando con rapidez hasta chocar contra la pared contraria.

-¡Estas loca! – gritó adolorido desde el piso.

-Eso es por haberme tocado el trasero Malfoy. Que no se te olvide o tendré que enseñarte a punta de hechizos a mantener tu distancia - Hermione cerró la puerta con delicadeza y caminó sonriente rumbo a su habitación.

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La expresión de malsana satisfacción cambio por una de sorpresa al atisbar la amplia, cómoda, sofisticada y elegante habitación asignada para ella. El horroroso color ocre que cubría las paredes de la casa no estaba presente en aquella instancia y el mobiliario que llenaba la misma era exactamente igual al de la habitación de Malfoy a excepción de la cama que no era doselada pero si sumamente confortable.

Las paredes pintadas de un inmaculado blanco contrastaban con los muebles vinotinto realzando la elegancia de la habitación, las cortinas de seda permitían el paso de la luz exterior y desde las ventanas podía entreverse parte del hermoso paisaje.

Movida por la curiosidad caminó directamente hacia el gran armario de doble puerta empotrado al lado de una puerta que en su momento Hermione creyó conducía al baño. La cantidad de prendas de vestir de diferente color, textura y finura que encontró en el guardarropa la dejó sin aliento. Jamás había visto prendas más hermosas y por supuesto sumamente costosas. Sin embargo el sabor grato de la sorpresa le duró poco, bastó un rápido vistazo para percatarse que en su mayoría (por no decir todas) eran prendas de telas ligeras, suaves al tacto que cubrirían su piel con una facilidad reveladora, además que todo el ajuar constaba de vestidos, conjuntos de falda corta (o por lo menos a la altura de la rodilla) blusas ligeras perfectas para el clima primaveral que apremiaba en el lugar pero que sin duda la harían ver un tanto provocadora o más bien reveladora. ¡Maldito pelmazo! Pensó.

Dio un hondo suspiro ante lo inminente. No había duda que Malfoy sabia hacer muy bien las cosas o por lo menos las hacia de la forma adecuada que conseguía molestarle. De pronto la preocupación la invadió ¿Compraría Malfoy ropa interior para ella? Ante este último interrogante Hermione abrió los cajones inferiores del mueble y encontró allí una cantidad abrumadora de prendas finas de encaje de diversos colores. Ropa interior hecha para conquistar y provocar, algunas demasiado pequeñas otras más reveladoras y un motoncito empacado en una pequeña caja en cuya tapa había una nota que rezaba:

"Por si los necesitas"

Abrió la caja y encontró un grupo de conjuntos mucho más cómodos de algodón y licra, indudablemente el tipo de ropa que solía usar o al menos que había empezado a usar después de terminar su relación con Ron.

Suspirando con resignación sacó un conjunto de algodón blanco y un vestido verde con botones sin manga y cuello de camisa dejándolos sobre la amplia cama, luego caminó hacia donde creía ella se encontraba el baño y se alegró mucho de no haberse equivocado además que aquel baño era la mitad de amplio que la habitación, con una bañera vinotinto y azulejos a juego, el lavamanos era tallado en piedra y afinado hasta quedar totalmente liso. Por mucho que lo admiró Hermione fue incapaz de determinar que tipo de piedra era aquella.

Llenó la bañera y vertió en ella algunas esencias perfumadas que encontró en un gabinete, se despojó la túnica y recogió su cabello en un moño alto con la ayuda de un hechizo, luego se dispuso a disfrutar del relajante baño.

En medio de la tibieza del agua y los jabones perfumados Hermione no logro que su mente alejara por un instante el tema de Draco Malfoy. No era tonta pero tampoco era necesario ser un genio para percatarse de las intenciones de Malfoy y aunque hasta hace solo unos minutos le había dejado claro que quería verla entre sus sabanas y no precisamente para dormir, ella ya lo sabia o al menos lo intuía desde el momento que el joven se había atrevido a besarla apenas unos días a tras.

El recuerdo de aquel beso y del que hace poco le había dado logró llenarla de inquietud. Había algo que no entendía, algo que lograba dejarle paralizada en cuanto los labios del blondo tocaban los suyos y era esa extraña sensación de familiaridad, una familiaridad remota una sacudida de sus sentidos dormidos como si en un momento rememorase un instante olvidado… Pero por más que se esforzaba no lograba recordar donde y con quien se había sentido así, de hecho no había mucho en lo cual hacer memoria, sus únicos besos los había compartido con Victor y Ron y ninguno de los dos era el portador de tan grata sensación… entonces… Se estaría volviendo loca.

Rememoró los labios de Malfoy, delgados, finos, sin carnosidad como los de Victor ni la suavidad o provocación de los de Ron… No, definitivamente no era Malfoy… él no le gustaba…pero debía admitir que si la sensación que en ella provocaba sus labios y aunque en realidad no había respondido abiertamente a sus besos, en aquel momento se planteaba la idea de hacerlo pues deseaba con todas sus fuerzas saber porque Malfoy le hacia sentir de aquella manera.

Y todo aquello conseguía perturbarla cada vez más, seguía sin entender porque Malfoy parecía tan interesado en ella, era extraña la necesidad sexual que parecía demostrar y mucho menos entendía como el asunto de Neville había terminado encerrándola en la casa de un hombre que años atrás era un enemigo declarado y en aquel momento la tenia sujeta a sus deseos o al menos a una parte de ellos.

Hermione sonrió. Indudablemente Draco Malfoy pensaba seducirla o por lo menos eso intentaba con sus frases de doble sentido e incluso demasiado directas que lograban hacerla sonrojar aunque en realidad no comprendía por que se avergonzaba, era de esperar que un hombre como él acostumbrase a hablar de aquella forma, con frases reveladoras que marcaban su actitud de canalla y reforzaban su imagen ante la sociedad.

Hermione se encogió de hombros, era probable que Malfoy pensara de aquella manera e incluso creyera que su actitud lograría despertar su deseo por él pero la realidad estaba lejos de ser así. De acuerdo era Draco Malfoy, un hombre agradable a la vista con modales aparentemente sofisticados, aunque ella había comprobado lo contrario, y quizás con una basta experiencia en el campo de los placeres pero… que con todo aquello no dejaba de ser simplemente Malfoy, aquel hurón albino, fastidioso, egocéntrico, engreído y grosero que le hacia la vida imposible en Hogwarts y que pese a los años transcurridos Hermione no había logrado cambiar la imagen que tenia de él.

Si, admitía que era agradable de ver… muy agradable. Físicamente parecía un chico de ensueño pero en cuanto abría la boca parecía convertirse en la pero de las pesadillas, era grosero, desalmado y un autentico libertino. Hermione rió en su cabeza, si el propósito de Malfoy era convencerle para llevarle a su cama, la tendría negra… muy negra.

Sin embargo Hermione no dejó de sentirse intranquila: ¿Qué tan lejos llegaría Malfoy para lograr sus propósitos? Pero en realidad lo que más le inquietaba era ¿Por qué demostraba tanto interés en ella?, nunca habían sido amigos, nunca habían cruzado más palabras que las necesarias para un insulto y mucho menos había demostrado interés alguno en ella… entonces ¿Por qué? Sin duda alguna antes que acabara aquel tormentoso mes descubriría el motor que impulsaba al joven blondo en aquella locura.

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Cuando Malfoy se sentó enfrente de la chimenea activada a la red flu aun le dolían las costillas. El nuevo ataque de Granger le había dejado varias magulladuras en la espalda baja y una que otra contusión en los brazos "¡Vaya carácter!" Pensó. Aunque aquel golpe había valido la pena y con gusto lo volvería a recibir si le daba la oportunidad de dar un apretón en cada nalga. Draco había logrado comprobar cuan suaves y tersas las tenía, por un momento había sentido el impulso de hacer algo más que tocarla; deseaba atraer firmemente sus caderas hacia sí, subir la túnica negra que vestía, pasarle los dedos por la piel desnuda y entrar en su calor húmedo. Draco tuvo que apretar fieramente sus ojos para tratar de calmarse, el solo recuerdo de sus manos rodeando aquel delicioso trasero le hizo temblar.

Las llamas de la chimenea crepitaron fuertemente lanzando destellos verdes sobre su rostro que hicieron centrar su atención en el hogar pero nada apareció en el, segundos después el resplandor volvió a surgir y esta vez el rostro de Theodore Nott pudo vislumbrarse entre las llamas.

-¡Hey, Draco! A ti era a quien quería ver ¿Dónde rayos estas?

-¿Theo?... ¿Qué haces en la oficina de Zabini?

Theo rodó los ojos antes de responder – No estoy en la oficina de Blaise, estoy en mi oficina…me transfirieron tu llamada.

-¿Dónde esta Blaise? Me urge hablarle

Theo dejó escapar un hondo suspiro – Pues tendrás que esperar hasta mañana Blaise se fue hace poco y no tengo idea donde.

-¿Alguna reunión pendiente? ¿Negociación?

Theo negó en silencio – Longbottom, vino esta mañana, provocó a Blaise y como siempre terminaron en los golpes… Longbottom le dijo que Loveggod estaba embarazada.

Draco guardó silencio estupefacto. Lo que Longbottom había hecho era algo bajo y sabia perfectamente lo que le debería estar costando a Blaise contener su deseo de arruinarle. Por supuesto aquella nueva situación se convertía en el peor momento para hablar con Blaise acerca de la promesa ficticia que le había hecho a Granger.

-¿Dónde estas?

Draco parpadeó antes de responder –No te importa…- contestó bruscamente.

-A mi no pero si a Longbottom, esta mañana también reclamó a Zabini para que le dijera donde estabas y donde habías llevado a Granger, también advirtió que no te atrevieras a tocarle un pelo a la sabelotodo o de lo contrario regresaría con Potter y Weasley a cobrarte las cuentas

Draco rió con superioridad malsana - ¿se atreve a amenazarme la pequeña sabandija? ¡Cobarde! No puede valerse por si mismo.

-Eso mismo opino… pero no me meto en tus asuntos o por lo menos no en los que conciernen a tu lió de faldas…estas muy viejo para advertirte…

Malfoy enarcó la mirada – ¿No me digas que tu también le temes a Potter y Weasley?

Theo bufó copiosamente – No le temo ni a los padres de las jóvenes brujas y muggles que he "perjudicado" es solo que prefiero la vida tranquila y pacifica y realmente no me apetece tener que secundarte en algún duelo contra los "aurores más famosos de la historia"

-Insinúas que no les puedo ganar. Porque si es así te recuerdo…

-Insinuó que Granger es uno de los tesoros más preciados que ese par de estúpidos tiene y… que de llegar a pasarle "algo" estoy seguro que no dudaran en matarte.

-En ese caso no te preocupes… no le haré nada a Granger… o por lo menos nada que ella no quiera.

-De todas maneras evita que ellos se enteren o de lo contrario sea o no con el consentimiento de la chica, estoy seguro que para cuando termines con lo que tienes que hacer serás un Malfoy frito.

-¡Cállate! Y dile a Blaise que necesito hablarle y que volveré a comunicarme.

-Como ordenes – agregó Theo con un saludo militar.

Draco bufó antes de desconectar la red. Tendría que esperar al menos dos días para poder hablar tranquilamente con Blaise por que muy seguramente esa noche retozaría en los brazos de Marie y cuando aquello ocurría demoraba algunos días entes de verle de nuevo.

¡Ah, Marie! Aquella bella y ardiente mujer, única en su genero y sin duda una verdadera joya en la cama. La había conocido una noche en una fiesta privada de empleados de la compañía. Blaise la llevaba como acompañante y aunque Draco sintió el fogoso fuego de sensualidad que envolvía a la joven no fue hasta bien entrada la noche y cuando Blaise la había dejado sola por un momento que logró enterarse de la profesión de la joven. Profesión de la cual se sentía orgullosa y que según pudo comprobar Draco esa noche, la desempeñaba muy bien.

-Tienes una mente ardiente Draco Malfoy – le había dicho en cuanto se encontraron a solas.

Draco enarcó las cejas sorprendido y sonrió - ¿Cómo lo sabes?

-Yo se todo lo que hay en tu mente.

-¡Imposible! – rió - A menos que me hayas practicado Legeremancia.

Marie sonrió con suficiencia.

-¿Me has hecho legeremancia? – preguntó estupefacto.

-Solo a la parte de tus recuerdos que me interesa – admitió sin vergüenza.

-¿Cual?... ¿si se puede saber? – preguntó irónico y algo molesto.

-Aquella parte donde Hermione Granger reside.

Draco se quedó mudo y con expresión perpleja.

-Es increíble lo que has hecho por tratar de conseguirla pero en realidad lo único que has logrado es arraigarla en tu cerebro además de aquellas hermosas marcas de uñas que debes tener en tu espalda.

-Eres muy buena – dijo pasando saliva ruidosamente – De verdad no me he percatado de tu intromisión en mi mente.

Marie sonrió coqueta y levantó levemente su copa en señal de brindis – Es mi trabajo, me dedicó a ello hace mucho tiempo y lo he hecho tantas veces que son contadas las ocasiones que un hombre logra poner una barrera al percatarse de mi intromisión.

-Sabe Zabini que…

-Por supuesto – le interrumpió – nunca miento.

-Entonces tu…

-No voy a hablar de él contigo así como no voy a hablar con él de ti y lo mismo te pido no hables de mí con él.

Draco sonrió - ¿Y que podrías decirle sobre mí?

-Que estas a punto de perder la cabeza por el cuerpo de esa chica – Marie sonrió ante la mirada que Draco le dirigió – La deseas de una manera escandalosamente apasionada, si alguna vez ella llega a caer en tus manos… la compadezco, aunque por lo que pude ver creo que eso jamás ocurrirá o ¿me equivoco?

-No, yo también lo creo pero eso no evita que la desee.

Marie sonrió nuevamente – Yo puedo ayudarte con eso.

Draco se atoró con el sorbo que le había dado a su copa - ¿se puede saber como? – preguntó mientras la chica reía.

-Quieres su cuerpo y lo puedes tener… Yo te lo puedo dar.

Y lo hizo. Esa noche había conseguido deshacerse de Blaise o por lo menos eso creyó él porque cuando acudió esa noche a la casa de Marie, ella le esperaba enfundada en una bata de satín granate bastante reveladora y por lo que pudo percibir Blaise no se encontraba allí.

Le llevó hacia una de las habitaciones del segundo piso bastante parecida a su propia habitación la que actualmente ocupaba en su casa. Luego salio por unos segundos y cuando la puerta volvió a abrirse era Hermione Granger la que entraba.

-¿Qué haces aquí Malfoy? – le había dicho mientras cruzaba sus brazos a la altura del pecho y le miraba con expresión enfurruñada.

-¡Granger! – exclamó con el corazón hecho una bomba y un frió instaurado en el pecho -¿eres tú?

-¿Quién si no? – Respondió elevando la voz – No me has contestado ¿Qué haces aquí?

Draco se quedó mudo, en realidad era ella. La misma mirada, la misma voz, la misma expresión de irritante superioridad

-¡Malfoy! ¡Te ordeno que salgas! – le gritó al no encontrar su respuesta.

Draco parpadeo y le miró fijamente – Pues eres tú la que debe irse, esta es mi habitación o por lo menos la que me han asignado esta noche… ¿Qué haces tú en un lugar como este?

-¡Que imbecil eres! – Exclamó antes de volverse indignada hacia la puerta para tratar de abrirla – Esta atorada

Draco no podía creer su suerte, por alguna extraña razón se encontraba en aquella habitación con Granger vistiendo una bata blanca que se le ceñía como una segunda piel y sumado el hecho que estaba encerrada con él, totalmente dispuesta para él ¡Merlín! Con un ruidoso gruñido fue hacia ella atrapándola entre sus brazos, no podía creer lo suave que se sentía su piel, la besó, la acarició, la tocó como siempre lo había soñado.

Al principio ella se negó y trató de apartarle pero después cedió ante su insistencia, desafortunadamente no pudo aguantar y en cuanto se dio cuenta que no llevaba nada debajo de la bata la subió sobre su cadera y la penetró con una total rudeza que incluso temió haberle hecho daño. Le hizo el amor con la ropa puesta y sin ningún otro contacto que de aquel por donde se encontraban unidos pero después pudo recompensarse porque la desvistió, la saboreó y la besó en todas aquellas partes donde quería hacerlo. Seis veces la hizo suya esa noche y si ella no se hubiese quedado dormida lo habrían hecho al menos un par de veces más.

Pero a la mañana siguiente fue Marie quien amaneció a su lado y cuando le sonrió Draco supo que todo aquello había sido una fantasía, una que la joven metamorfaga había hecho realidad. No podía negar que aquello le había servido, logró alegar de su pensamiento a Granger y llegó incluso a creer que por fin se la había podido sacar de la cabeza, pero… no fue así, lo comprobó una tarde en que la vio salir de la oficina de su profesor de leyes comerciales, iba enfundada en una larga falda estrecha que le llegaba a media pierna y que realzaba las curvas de su trasero, ella no le vio pero el pudo observarla de manera escrutadora, tanto que su deseo se encendió nuevamente y esa noche tuvo que visitar a Marie, pero la suerte no le sonreía, Granger había conseguido ser la asistente de aquel profesor y para su desgracia se la encontraba al inicio o al final de cada clase de legislación comercial y entonces tuvo que correr a los brazos de Marie casi cada noche.

-¿Te sientes mejor? – le preguntó Marie una noche aun disfrazada con el cuerpo de Granger.

Draco le tomó de la barbilla y le dio un salvaje beso en los labios – Ahora si.

Marie rió y poco a poco cambio su aspecto - ¿quieres que te de un consejo?

Draco le miró y de pronto se le fueron las ganas de estar en aquella cama – Adelante

-Puedes venir aquí todas las noches o días que quieras… pero nada va a quitarte esa obsesión que sientes por esta chica además temo que a este paso te quedarás sin un galeón. Soy bastante costosa.

-¿Qué sugieres? He hecho de todo para tratar de sacarla de mi cabeza y nada ha funcionado.

-Lo sé – admitió Marie – pero si me permites te aconsejo que la persuadas, sedúcela, convéncela para que ella comparta tu cama de lo contrario dudo que logres disfrutar del sexo con otra mujer. Además tu no solo quieres tenerla también deseas que ella participe y se entregue a ti… Yo diría que la tienes negra.

Y la tenia, tanto que ese deseo – obsesión lo habían llevado a aprovecharse de la información de Blaise para poder conseguir sus fines y por Merlín que lo lograría, Granger lo desearía tanto como el le deseaba a ella. Lo haría o se dejaría de llamar Draco Malfoy.

-El almuerzo está listo señor – anunció uno de sus elfos domésticos.

-Prepara la mesa, enseguida voy – agregó mientras esperaba que Granger no demorará en acompañarle en el comedor, de lo contrario se vería en la obligación de castigarla y por Merlín que iba a disfrutar castigándola.

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Entró en el comedor sin ningún saludo ni la cortesía que un invitado debiera tener. Draco se encontraba en una cabecera de la mesa y Hermione solo podía ver los largos dedos que mantenían completamente abierto el Profeta. Le observó por un momento o mejor dicho observó la primera plana del diario, se mantuvo de pie al otro extremo de la mesa en completo silencio esperando a que le indicase el lugar que debía ocupar, aunque de ser sinceros ella preferiría el lado opuesto a él y así quedar lo más lejos posible.

-Te dije que no me hicieras esperar

La voz de Malfoy le sorprendió y aunque su tono no era de reproche sospechó que quizás estaba un poco molesto, lo cual le alegró.

Hermione se encogió de hombros sin importar que el le estuviera mirando o no - ¿puedo sentarme? – preguntó con voz que rayaba la dulzura

Draco cerró el profeta y la miró por primera vez desde que hubo entrado en el comedor. Estaba preciosa…

-Nunca pensé que el verde te sentara tan bien – dijo mientras sus labios dibujaban un seductora sonrisa.

Hermione puso sus ojos en blanco – Déjate de tonterías – agregó mientras tomaba asiento en el lado opuesto de la mesa.

-No querida – advirtió Malfoy antes que ella lograse apoyar siquiera su trasero en el asiento – te sentarás aquí, a mi lado.

Hermione bufó y se levantó de una manera tan brusca que la silla se tambaleo con el movimiento. Pero antes que pudiese sentarse en el lugar indicado por Malfoy, este la tomó por una de sus muñecas y le hizo sentarse en su regazo.

Hermione no tuvo ningún aviso sobre sus acciones hasta que se vio completamente apresada entre sus brazos y el borde de la lustrosa mesa de ébano. Se quedó sin habla. Draco rió y su carcajada expresó a la perfección la sensación de triunfo que lo embargaba.

-¿Qué se siente estar sentada en mi regazo? ¿Apuesto que nunca te imaginaste contar con semejante privilegio? – preguntó.

-Desagrado, impotencia y mucha rabia – respondió antes de comenzar a forcejear con todas sus fuerzas -¡Suéltame, malnacido!

-Cuida tu boca Granger, acostumbro a besar solo labios limpios y educados- El tono burlón aun acompañaba a sus palabras. Ni siquiera jadeaba como si no le costase nada retenerla. Aquello solo consiguió enfurecerla aun más.

-Si no te detienes de una buena vez tendrás otras cosas por las que preocuparte además del simple hecho de estar sentada sobre mi regazo.

Hermione captó el mensaje enseguida y se quedó quieta pero sumamente molesta – Te encanta molestarme ¿no es así? Haces todo lo posible por hacerme rabiar y créeme que te sale de una manera perfecta.

-Es mi deporte favorito – se mofó – Además creo que me debes una por los golpes y magulladuras de mi cuerpo y otra por llegar tarde al almuerzo

La joven lanzó un resoplido -¿Has sangrado? – Preguntó fingiendo examinarle con preocupación – Como me gustaría que sangraras. Menuda lastima.

Draco chasqueó la lengua – El problema con tu carácter se debe a que estas frustrada, de lo contrario no te enojarías tanto por unas cuantas bromas y palabras. Tiene que ver con tu deseo… por mí. Admítelo me deseas Granger.

-¡No! Y lo tuyo no es una simple broma o unas cuantas palabras. Me tocaste el trasero y hasta ahora me has tratado como a una amante.

Draco rió –Mentirosa. Granger estoy seguro que te mueres de deseo aunque se perfectamente a que no se debe a mi en un cien por ciento, pero si a tu larga temporada de abstinencia.

-¡Tu no sabes nada!

-¿Quién miente ahora? – Preguntó Draco burlón mientras se acercaba a su boca- Te estas volviendo muy mentirosa

-¡Suéltame de una vez!

-¡No!

Hermione le miró en silencio con el cejo fuertemente fruncido y la mirada enervada – Te odio – le dijo con la voz seca y áspera.

Draco la ignoró y sonrió de lado mientras se alejaba de esos labios que tanto le apetecía besar – Granger – le dijo - quiero informarte que tengo una tarde planeada para nosotros dos, esta tarde iremos a retozar bajo las sombras de los árboles de los que te hable en la mañana.

-Dijiste que lo haríamos mañana

-¿Acaso tienes algo mejor que hacer?

-Necesito hablar con Neville y Ginny, además que quiero que me lleves a un pueblo muggle donde pueda utilizar un teléfono para llamar a mis padres.

Malfoy la acercó un poco más a su pecho y Hermione se vio obligada a poner sus manos sobre él para evitar el acercamiento.

-Puedes utilizar mi chimenea para hablar con tus amiguitos y en cuanto a tus padres podemos traer lo que sea que necesites para que les hables.

Hermione sonrió con burla – Necesito un teléfono y para poder utilizar uno necesitas que tu línea este conectada a la red telefónica de la empresa local, para lo cual necesitarías una instalación eléctrica y dudo mucho que en esta casa haya algo así… o ¿me equivoco?

Draco frunció el entrecejo, no había entendido la mitad de las palabras que ella había mencionado y aunque no le interesaba entenderlas no quería admitir ante Granger su ignorancia… no importaba que el tema fuese muggle.

-Pues lamento decirte que en ese caso no podrás hablar con tus padres, el pueblo muggle más cercano es una comunidad muy conocida y no quiero que sepas en que país estamos así que olvídate de la idea de salir de los límites de la villa.

Hermione le miró furiosa – ¡Entonces me tienes prisionera! – exclamó.

-Tómalo como quieras – agregó Draco encogiéndose de hombros.

-Necesito hablar con mis padres ¿Tienes un móvil? Puedo utilizarlo sin necesidad de línea.

-¿Un móvil? – pregunto frunciendo el entrecejo

Hermione bufó – Si no sabes lo que es un teléfono como rayos vas a saber lo que es un móvil – se respondió a si misma

Draco sintió la rabia subir por su cuerpo, de manera que la soltó y la obligó a sentarse en la silla cercana a la suya.

-Fikkens – gritó sin apartar su mirada relampagueante de Hermione. Enseguida uno de los elfos domésticos apareció a su lado.

-Si amo – digo con una exagerada venia que a Hermione le escandalizó.

-Ve al pueblo muggle y averigua lo que es un móvil luego compra el mejor que haya y tráelo, ya sabes donde está el dinero muggle.

-Si amo –dijo el pequeño elfo repitiendo la venia y desapareciendo enseguida.

-¿Cómo crees que un elfo doméstico va a conseguir un móvil sin ser detectado por algún muggle? ¡Imprudente!– preguntó Hermione con aires de suficiencia.

-Ellos tienes sus mañas, deberías saber que pueden hacer muchas cosas que ni los magos más expertos lograrían, su magia es diferente.

-No necesito de tus clases – advirtió Hermione con una infantil mueca – soy mucho más inteligente que tu Malfoy.

-Eso es lo que crees…Granger.

El resto del almuerzo fue tranquilo. Hermione comprobó que había hecho enojar tanto a Malfoy o por lo menos lo suficiente para que mantuviese su boca cerrada. Cuando abandonaron la mesa, Draco guió a Hermione hasta la chimenea de la biblioteca y aunque Hermione hubiese deseado leer los títulos de las obras acomodadas en los anaqueles Draco no se lo permitió diciéndole que había entrado allí para hacer uso de la chimenea y eso iba a hacer. Continuaba enojado.

-Querías hablar ¿no?... Habla entonces.

Hermione se acercó a la chimenea ya activada y esperó a que Neville respondiera su llamado, realmente estaba preocupada por él, se había marchado sin dejar una nota o algo que indicase su paradero y muy probablemente ahora su compañero de piso estuviese moviendo cielo y tierra para dar con ella. Sonrió con ternura al imaginárselo.

-¡Hermione!

El grito de Neville proveniente de la chimenea la sobresaltó.

-¿Dónde estas? ¿Cómo estas? ¿Te encuentras bien?

Hermione dejó salir una pequeña carcajada – No te preocupes, estoy bien ¿Dime como estas tú?

-¿Cómo estoy? Por que me preguntas eso mejor dime tú, me tenias muy preocupado. Llegué a casa y cuando entré a tu habitación la encontré vacía y la cama sin hacer, tu maleta empacada a un lado de la habitación y no aparecías por ningún lado… Pensé que Malfoy te había hecho daño.

-¿Qué crees que soy? ¿Un maldito mortifago?

Neville escuchó la voz de Draco y su expresión cambio abruptamente.

-No te atrevas a hacerle daño Malfoy – advirtió

-¿Y que vas ha hacer al respecto? – preguntó amenazante Draco mientras caminaba unos pasos en dirección a la chimenea. Hermione levantó la mirada y lo observó ceñuda - ¿Vas a amenazarme con San Potter y Weasel como amenazaste a Blaise esta mañana?

Hermione apartó su mirada de Malfoy para dirigirla a Neville - ¿Qué quiere decir Neville?

-Vamos Longbottom, dile a tu amiga lo que hacías en la oficina de Blaise esta mañana.

-¡Espero que no te atrevas a hablar con Harry o Ron sobre esto Neville! ¡Sabes perfectamente como se pondrían y antes de venir a matar a Malfoy te matarían a ti por idiota!

-¡Oye Granger! No creas que no se defenderme, tus amiguitos no…

-Neville, prométeme que mantendrás fuera de esto a Harry y Ron – dijo Hermione ignorando completamente a Malfoy.

Neville bajó la mirada y asintió en silencio. Hermione le dio la seguridad que estaría bien y le prometió que se comunicaría constantemente con él. Luego discutió con Malfoy por meterse en sus conversaciones y lo amenazó con hechizarle si interfería en su conversación con Ginny, la cual fue más agradable y corta que la anterior.

Para cuando Hermione terminó de hablar con Ginny él elfo doméstico ya había regresado. La conversación con su amiga fue algo extensa debido a su personalidad naturalmente curiosa que la llevó a interrogarle sobre todo lo concerniente a su trabajo poniendo en aprietos a Hermione por tener que inventar tantas mentiras e hizo que la pálida tonalidad de Malfoy se tornara roja al tratar de retener las ruidosas carcajadas que intentaban salir por su boca al ver a Granger en semejante aprieto.

Luego fue el turno de Hermione para reír a carcajadas. El elfo doméstico había hecho tan bien su trabajo que no solo regresó con un móvil si no con el mejor que había en el mercado y por tanto el más costoso. Fue sumamente gracioso para Hermione ver como el elfo se destornillaba la cabeza para hacerle entender a Malfoy para que servían todos los botones y dispositivos del aparato y aun más cuando le mostró las funciones de video, cámara, audio y agenda electrónica. Finalmente Draco se rindió entregando a Hermione el aparato.

-No necesitabas comprar uno tan costoso, al fin y al cabo cuando haya hablado con mis padres ya nadie lo va a utilizar.

Draco bufó molesto – Entonces quédatelo yo no necesito complicarme la vida con esos tontos aparatos.

Hermione quiso decirle que más tonto parecía el por no saberlos manejar pero en cambio dijo – No gracias, no quiero ningún regalo que provenga de ti. Si es tu deseo arrójalo a la basura.

-No es un regalo, fuiste tu la que me hizo comprarlo y por lo tanto…

Hermione le silencio con un gesto de la mano - ¡Hola mamá!

Durante los siguientes treinta minutos Draco esperó sentado en uno de los muebles a que Hermione terminara la plática con su madre que básicamente consistió en hablar sobre su nuevo "trabajo" y su creciente tristeza por tener que perderse las fiestas.

Cuando Hermione recibió el mensaje de la compañía celular sobre la cantidad de minutos que aun le quedaban no pudo aguantar y reventó en una severa carcajada. El elfo había traído no solo el mejor móvil también había comprado la mayor cantidad de minutos que podría tener un celular prepagado.

-Es una lástima desperdiciar tanto dinero ¿Estas seguro que no tienes a nadie a quien llamar? – le preguntó una vez más a Malfoy.

-¡Ya te dije que ninguno de mis conocidos tiene un aparato como ese! – bramó Malfoy enojado.

-¡De acuerdo! ¡No te alteres! – Añadió en un tono jocosamente conciliador - Voy a quedarme con el móvil hasta que se acaben los minutos, luego podrás desecharlo ¿Te parece?

-¿Los minutos? ¿Acaso ese aparato guarda el tiempo?

Hermione dejó escapar un largo suspiro – Hay Malfoy eres tan ignorante… con respecto a los muggles por supuesto – agregó al ver la mueca tiesa que se dibujo en el rostro del blondo.

Cuando Draco consiguió alejar las tontas discusiones y enfrentamientos por los aparatos muggles y su ignorancia con respecto a aquel mundo y llevar a Hermione hacia la sombra que proyectaban los árboles del bosque de la villa, ya rayaban las cinco de la tarde. No podía negar que estaba agotado, nunca había pasado una mañana y una tarde del mismo día discutiendo con una persona, algo que era sumamente molesto y más si esa persona se trataba de Hermione Granger a quien su intelecto, su avanzado coeficiente intelectual y su insuperable ego le hacían desear siempre ser la ganadora de todas las discusiones y no descansaba hasta conseguirlo, lo peor era que una vez lo lograba iniciaba una nueva discusión y así continuo hasta que Draco se dio cuenta del tiempo que había pasado.

-¿Qué te parece? – le preguntó una vez hubieron alcanzado el bosque.

-Un remanso de paz – murmuró Hermione atónita ante la belleza del paisaje.

-Yo me limito a decir que es un lugar muy tranquilo.

-Muy tranquilo y muy hermoso ¿Venias mucho aquí? – preguntó sin saber porque, ya había decidido que entre menos confraternizara con Malfoy, mejor sería.

-Si, me gustaba pensar bajo la sombra de estos frondosos árboles además desde el rió llega una brisa deliciosa que te arrulla hasta quedarte dormido.

-¿Hay un rió? – preguntó emocionada.

-Si, algunos kilómetros hacia oeste ¿te gusta el agua? Pensé que a los gatos no les gustaba.

Hermione sonrió pese al comentario – Me encanta nadar – confesó con la mirada brillante.

-Entonces te llevaré mañana – declaró Draco con una sonrisa, él sabia perfectamente el gusto que Granger mostraba por el agua.

-No – se apresuró a decir Hermione un poco más seria – Prefiero no ir.

Draco torció el gesto y la miró con ojos asesinos – No puedes llevar la fiesta en paz ¿verdad? Te encanta discutir conmigo. Pues ahora te aguantas porque mañana vas a nadar conmigo en el rió – sentenció con rudeza.

Hermione no quiso refutar nada, la idea de nadar le encantaba y si para ello tenía que aguantarse al pesado de Malfoy pues bien valdría la pena el sacrificio. Aunque en realidad le había llevado la contraria porque en las últimas horas había descubierto una extraña afición por sacar de sus casillas a Malfoy. Era algo sumamente placentero.

Draco conjuró una manta de cuadros escoceses y la tendió en un claro entre las enormes raíces de uno de los grandes árboles. Hermione le miró intrigada pero no hizo comentario alguno, luego se volvió para observar el esplendor natural que los rodeaba, estaba fascinada por la belleza de la naturaleza de la villa y el apaciguador viento que le cubría. Eso pensaba hasta que Malfoy la rodeó con sus brazos por la cintura. Molesta trató de zafarse pero lo único que consiguió fue que Draco la apresara con más firmeza.

-¡Suéltame! – dijo apretando los dientes.

-Tú sabes bien que no lo voy a hacer ¿Para que discutir? – susurró Draco muy cerca de su oído.

Hermione empezó a respirar agitadamente, Draco Malfoy no solo la irritaba también lograba perturbar su sentido de raciocinio con su impertinencia y atrevimiento y el no tener control sobre sus emociones lograba molestarla aun más. Draco deshizo el abrazo y la tomó de una de sus manos conduciéndola hasta la manta de cuadros escoceses y tal como le había dicho en la mañana la hizo sentar sobre la manta y apoyó su cabeza en el regazo de ella. Hermione contuvo el aliento.

-Recuerda el trato Granger, tú cooperas y yo te doy las pruebas…

Draco cerró los ojos y dibujo una sonrisa presuntuosa sobre sus labios podía sentir como el cuerpo de Hermione se tensaba y quedaba tan rígido como una tapia, sabia que estaba molesta y estupefacta pero su mismo estupor le impedía reaccionar. Quiso reír pero se abstuvo de hacerlo, un gesto de burla o superioridad harían que Granger reaccionara y muy probablemente lo mandara a la mismísima porra.

Abrió los ojos y la observó desde su regazo y en cuanto lo hizo fue invadido por una perplejidad, definitivamente esta chica era algo realmente raro. Si, Hermione Granger estaba molesta así lo delataba la vena palpitante en la base de su cuello, pero también parecía abstraída, por alguna extraña razón mantenía la mirada fija en el horizonte, muy lejos de él, muy lejos de ellos.

Draco se levantó frunciendo el cejo ¿Qué rayos pasaba por la cabeza de Granger ahora? La observó con más ahínco, su seria expresión y la rigidez de su cuerpo estaban latentes pero también parecía impávida observó nuevamente la vena que latía en su garganta y sintió un deseo arrollador de pasar por allí la lengua, sentir el latido.

Draco no pudo aguantar mucho antes de lanzarse a su boca. Apoyando sus manos a lado y lado del suave rostro le hizo mirarle y ante su impertérrita expresión la besó. Nunca habían besado con tanta pasión ni tanta osadía, había envuelto la figura de ella con sus brazos adaptándola a él, y sorprendentemente Hermione le respondió, le devolvió el beso y nuevamente se sintió excitado. Hermione Granger era capaz de volverle loco en un instante, lo estaba comprobando y cada vez con más certeza

Los labios de él recorrieron su mejilla y llegaron hasta su garganta donde besó la venita palpitante, absorbiendo la piel con la boca, chupando muy suavemente y para su grata sorpresa Granger le siguió dejando escapar un corto y discreto gemido.

-No…- susurró

-¿Qué no pare? – preguntó el aun absorbiendo la tersa piel del cuello

-No, no…

-¿Qué no te bese aquí? – Interrumpió rozando con sus labios toda la piel que se interponía en su ascenso hasta alcanzar su oreja donde se deleito introduciendo la punta de la lengua -¿o aquí? – Agregó mientras acariciaba ligeramente la mejilla -¿O prefieres que bese tus labios Granger? – añadió con voz ronca.

La boca de Draco se apoderó nuevamente de los labios de Hermione quien había permanecido todo el tiempo con los ojos cerrados. Draco llevó una de sus manos hacia la nuca de la castaña para sujetarle la cabeza y la otra la deslizó con algo de dificultad hacia su trasero buscando sentarla sobre su regazo pero no le funcionó.

Hermione reaccionó como le había prometido y asestó un gran golpe de palma abierta sobre el rostro de Malfoy, en pocas palabras le dio otra cachetada la segunda en cuatro días.

-¡Te lo advertí! – Gritó mientras se ponía de pie furiosa – Te dije que no te sobrepasaras conmigo.

Draco se sobó la mejilla que ahora mostraba claramente rojizos el contorno de unos finos pero fuertes dedos femeninos. Le sorprendió la facilidad con la que cambiaba de actitud, en un momento parecía consumida por el deseo y al siguiente estaba hecha una fiera. Sonrió en su cabeza, cada vez le encantaba más esta chica.

Se puso en pie al igual que ella y la miró en silencio por unos segundos antes de decir – No puedo quitarte las manos de encima cuando estas cerca – admitió encogiéndose de hombros.

Hermione parpadeó varias veces ante la confesión de Malfoy, su sinceridad lograba ponerla nerviosa y algunas veces le hacia rayar el punto de la histeria sobre todo cuando le miraba fijamente con esos enervantes ojos grises, como lo estaba haciendo en ese momento.

-No me interesan tus deseos Malfoy.

Draco dejó escapar una carcajada – Vamos encanto, admítelo. Sabes muy bien lo mucho que te gusto ese último beso, lo disfrutaste tanto como yo o de lo contrario ¿A que debió ese encantador gemido?

Hermione dibujo una sagaz mueca – ¿Te convenció mi actuación Malfoy? Me halagas no pensé que me saliera tan bien.

-¿Actuación? No cariño eso no fue una actuación, estoy seguro de ello – Draco se interrumpió mientras se acercaba con pasos cortos hacia Hermione los mismos que ella daba para alejarse de él –Puedes besarme Hermione, sabes que deseas hacerlo.

-Yo… yo no te he dado permiso para que uses mi nombre…Malfoy

Draco seguía caminando y Hermione retrocediendo, aquella situación le encantó al blondo, por primera vez le parecía que la serpiente acorralaba al león - ¿Quieres que te diga lo que realmente deseo Granger?

Hermione estaba tan nerviosa que solo atinó a decir lo primero que se le vino a la mente -Me estas mirando con descaro, Malfoy. -¿De dónde había sacado eso, cuando el resto de sus pensamientos era tan caótico? Pensó.

Lo sé -dijo él sencillamente sonriendo - Querida mía, no sabes cuán provocativa estás.

-¡Basta ya! – estalló presa de la histeria.

Finalmente Hermione tropezó con la raíz de un árbol cayendo de espalda sobre la tierra cubierta césped. Malfoy la contempló en silencio unos segundos de pie frente a ella y sin ningún aviso previo se abalanzó sobre el femenino cuerpo cubriéndolo con el suyo y acercado los delgados labios al oído de una Hermione sumamente asustada.

-Te deseo tanto, que ya no soy capaz de pensar con claridad.

Hermione tragó con dificultad -¡Por favor Malfoy, no hagas algo de lo que puedas arrepentirte – murmuró débilmente, la angustia que cubría su corazón en ese momento no le permitía razonar de una manera más correcta. Tenía miedo, mucho miedo de lo que Malfoy pudiese llegar a hacerle.

-Eres la cosa más dulce de este mundo, necesito que seas mi amante Granger, necesito que lo seas o de lo contrario me volveré loco – dijo Draco enterrando su rostro entre el hueco que se formaba entre el cuello y el hombro de Hermione.

La castaña no pudo evitar que un estremecimiento le recorriera el cuerpo, su respiración era agitada ello se evidenciaba en sube y baja de su pecho, en el temblor de sus manos y la angustia de su mirada. ¡Por favor Malfoy aléjate de mí! Quiso decir pero sus cuerdas vocales estaban paralizadas.

-Quiero darte de comer en la cama – continúo Draco oculto en el cuello de Hermione - Quiero derramar champaña sobre tus pechos desnudos y lamerlos hasta que estemos borrachos. Quiero envolverte en ropas costosas y cubrirte de joyas bonitas. Todo esto y más quiero darte si me aceptas – Draco levantó el rostro y le miró fijamente, en sus ojos se reflejaba su anhelo de posesión - Sé mi amante Granger. Te prometo que no te arrepentirás.

-¡Bas… Basta por favor! –Balbuceó Hermione débilmente – Yo no quiero ser tu amante, lo único que quiero es cumplir este trato y terminar con este asunto de una buena vez.

-¿Podrías talvez considerarlo? Te juro que…

-No necesitas prometerme el cielo y la tierra Malfoy, simplemente no quiero tener nada contigo. Por favor podrías levantarte, me estas ahogando.

Draco se puso en pie segundos después y Hermione lo secundó enseguida. Quería preguntar ¿Por qué? Sentía unos deseos enormes de saber ¿Por qué Draco Malfoy quería tenerla de amante? ¿Por qué ella? Pero prefirió no hacerlo era necesario ser prudente, el instinto le decía que aun no era el momento. Calla ahora y pregunta después… o algo así.

Sin embargo a Draco parecía no molestarle absolutamente nada de lo que ella le había dicho, por lo contrario su mirada denotaba mayor seguridad y decisión. Algo que mortificó aun más a Hermione - Te deseo, Granger. No me hagas esperar demasiado antes de reconocer que me deseas también.

Hermione no pudo responder y Draco tampoco le dejo hacerlo porque antes que ella pudiese añadir algo dijo rudamente – Regresemos a casa antes que pierda la cabeza – Hermione pudo notar que la pasión y el deseo parecían volver densa su masculina voz.

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Bueno un poco demorado pero aquí esta la nueva actualización, espero que les haya gustado y por supuesto lo hayan disfrutado.

No olviden dejar review, realmente son sus comentarios los que me animan a escribir.

Nos leeremos pronto…

LylithWH