URGENTE: Voy a utilizar la publicación de este capitulo para tratar de resolver una duda. Hay un fic en forma de capítulos individuales o viñetas. El fic trata un tema en común en todos los capitulo pero en ninguno de los ellos se repiten los personajes, es decir, el fic no tiene un solo o un par de protagonistas si no varios, prácticamente abarca todos los personajes de los libros de Harry Potter. La pregunta es: si se quisiera publicar el fic en una categoría, seleccionando los personajes ¿Cómo clasificarla? ¿Cómo encasillar un fic con estas características? Agradezco su respuesta y su ayuda.
Ahora sí, respuesta de review y por supuesto mí enorme deseo que esta nueva actualización sea de vuestro agrado.
Cleoru Misumi: Es posible que Draco sienta algo por Malfoy, pero descubrirlo le costará un montón, gracias por leer y por tus comentarios me siento muy contenta que el fic te guste tanto.
friidaliizziiooz: a partir de ahora Draco se pondrá más cínico y pesado que nunca, ya te enteraras, mis saludos para ti también y gracias por tus comentarios.
jos Black: gracias por tu review y bueno quien no quisiera un hombre que te desee de una manera tan profunda y decidida, definitivamente yo también quiero uno. A partir de este capitulo el asedio de Draco irá en aumento ya veremos si logra algo o si Hermione podrá resistirse. Cuídate.
Tailesin: Bueno espero no haberme demorado mucho y que en este capitulo te lleves una buena perspectiva de lo que se viene, Cuídate y gracias por leer.
Nerea: si, definitivamente Hermione llevará a Draco hasta los límites de ladesesperación, ya veremos cuanto aguantará. Gracias por leer.
Nessa: Hermione también recibirá su merecido por ser tan terca, yo creo que ya le va llegando la hora de sufrir lo mismo que Draco esta sufriendo, lo mejor es que el mismo se encargará de ello. Gracias por tus comentarios.
petalo-VJ: Draco a tomado una decisión o mejor dicho esta decidido a seguir un consejo, ya veremos si las cosas le salen bien. Cuídate y gracias.
Barcelo: la tentación de Hermione a penas comienza, no te imaginas lo que se viene pierna arriba. Gracias por leer y cuídate.
LucanMalfoy Lo único que te puedo decir es que esperes el siguiente capitulo, se que te va a gustar mucho. Gracias por tu comentario.
RociRadcliffe: me demoré un poco pero es que he tenido mucho trabajo, espero que este te capitulo te guste y bueno el siguiente será uno muy intenso para Draco y Hermione. Gracias por tu review.
Seca: Bueno te aseguró que por ahora Hermione no siente nada por Malfoy, sabe que es atractivo pero nada más, sin embargo eso va a empezar a cambiar y si bien falta mucho camino para que llegue a sentir algo realmente importante estoy segura que al menos su lujuria de despertará pronto, no lo dudes. No olvides dejar un review y gracias por leer.
istharneko: Gracias por tu comentario y en cuanto al error que mencionas en realidad no es un error, ¿recuerdas que Draco suele llamar a Ron comadreja en los libros de Harry Potter?, bueno resulta que estoy surge debido a su apellido Weasley ya que comadreja en ingles se escribe Weasel es de allí donde viene el apodo del pelirrojo, en el libro ingles lo llama weasel para referirse a comadreja ridiculizando así su apellido. En cuanto a las historias la de Zabini no es la única, Theo y otros personajes también tendrán algo que contar. Gracias por leer y espero que te guste este capitulo tanto que te anime a dejar otro review.
ZarethMalfoy: gracias por tu review. Bueno demoré un poco en actualizar pero se debe a que he tenido mucho trabajo y en cuanto a los otros Fic ¿Los leíste? ¿Te gustaron? Espero que este capitulo también te guste. Deja un review.
Sealiah: no te preocupes Draco jamás le haría algo a Hermione que ella no quisiera. Por otra parte si la falsa promesa de Draco le traerá muchos conflictos consigo mismo y con Hermione.
angie41: Bueno respecto al acento y lo demás tienes razón a veces el computador pones los acentos y yo no me doy cuenta de los errores, gracias por advertirme. Por otro lado el asunto de las uñas lo explicará (aunque desde su punto de vista porque las cosas no pasaron como ella cree) uno de los nuevos personajes que aparece en este capitulo. En este explico brevemente que fue lo que sucedió. Más adelante lo contaré con detalle. Gracias por leer.
Diana: ¡Wow! Realmente tus review son espectaculares, me animan mucho porque tu analizas muy bien los capítulos. En cuanto al nombre de Draco, (jajaja) el empezará una nueva táctica que quien sabe si le funcione, ya veremos. Todavía no se si Draco logrará su cometido durante este mes o después eso aun lo estoy pensando. Bueno en este capitulo revelo que fue lo que paso entre Draco y Hermione aunque no desde el punto de vista de ninguno de los dos ¿Te gustaría conocer la historia contada desde sus pensamientos? Aun no me decido, así que desde ahora te dijo que falta mucho por contar de esta parte de la historia, mucho más de lo que el personaje revelara en este capitulo.
Si, la falsa promesa de Draco le traerá muchos problemas. Primero con Blaise, luego consigo mismo y por ultimo con Hermione, ya veremos que pasa.
Si tienes toda la razón con de la Marié y bueno ya verás en el próximo capitulo lo que Draco hará para despertar el deseo de Hermione,
Gracias y mil gracias por tu comentario, de verdad que me dejan muy contenta. Cuídate y no olvides dejar un nuevo review lo estaré esperando
Atenea92: gracias de verdad por tu apreciación, eres muy amable al dejar una opinión sobre el fic.
Abril: si voy a poner algo de Hermione y Ron, pero aun no he encontrado el momento oportuno para hacerlo. Aunque ya tengo algo en mente. Gracias por leer.
Camelottt: No te preocupes Draco primero se corta la mano antes de obligar a Hermione a hacer algo que no quiere (Con respecto al sexo). Además esta decisión esta arraigada en un suceso importante, ya te enteraras. Gracias por leer.
Michelle: bueno creo que actualicé pronto. Gracias por tu comentario y espero que este nuevo capitulo te guste tanto como los anteriores, espero tu review. Cuídate.
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Capitulo 6. Una vieja amiga y una nueva enemiga
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Era casi media noche cuando entró en la oficina, venía enfundada en un costoso y ejecutivo traje negro de falda ajustada y chaqueta alta de mangas, pese al abrigo Gucci que le cubría, su cuerpo temblaba ante lo que estaba a punto de hacer. Lo que debería haber hecho hace mucho tiempo.
-Me voy – dijo sin poder evitar que la voz le temblase.
Paul MgCallinstong la observó con sus azules ojos desafiantes y una sonrisa burlona.
-No puedes marcharte – declaró con rotunda seguridad.
-Si, lo voy a hacer – trato de ejercer un tono bravucón pero estaba segura de no haberlo logrado.
-Estoy convencido de ello – los penetrantes ojos del hombre se posaron en ella con fiereza – algún día lo harás… pero no hoy.
Seguía temblando ¿Cómo había permitido que las cosas llegaran hasta ese punto? – Ya es un hecho Paúl, he venido a informarte de ello.
-El día que huyas de mí no vendrás a avisarme nada – le dijo como quien habla del clima, claramente no se estaba tomando en serio la partida.
Los músculos de su rostro se tensaron, respiró profundamente para armarse de valor y salir de allí ahora que podía – Me voy – repitió – regreso a Inglaterra de donde nunca debí haberme marchado.
Paúl sonrió con autosuficiencia – Si eso es lo que deseas…
-Es lo que tengo que hacer – interrumpió con brusquedad – Solo vine aquí para despedirme y… "Para verte por última vez" Pensó decir pero se abstuvo.
-Cariño, ahora tengo una junta importante con los asiáticos ¿Qué te parece si hablamos de ello en cuanto llegue a casa?
Sus ojos se oscurecieron ante el significado de aquellas palabras – No me crees ¿verdad?
El fornido hombre se encogió de hombros con expresión despreocupada – Has amenazado con marcharte tantas veces que… ya no creo nada – confesó risueño.
-En ese caso… puedes ir a tu reunión mientras yo te espero aquí, habláramos de esto en cuanto regreses. Total es media noche y no es bueno que hagas el camino a casa solo ¿Vas a demorar? – preguntó con inocencia.
Paul sonrió mientras se acercaba a ella para depositar un suave beso sobre su frente – Sabía que nuevamente cambiarias de opinión. No se si demore en Hong Kong no es tan tarde y la negociación puede alargarse ¿Por qué no vas a casa?
-Te esperaré por un rato más – dijo con suavidad – si te demoras iré a casa.
El hombre asintió mientras recogía los papeles esparcidos por el escritorio y los guardaba en el costoso maletín de cuero negro – Te quiero – dijo mientras besaba delicadamente los labios de la joven.
-Yo también – murmuró ella – Pero me he dado cuenta que me amo más a mi misma – agregó una vez Paul se halló fuera de la oficina.
Sin detenerse a pensar extrajo de su bolso un saquito de terciopelo azul cerrado por un cordón del mismo color, vació su contenido sobre la palma de su mano derecha y con paso decidido se acercó a la chimenea para arrojar los polvos en su interior.
-Despacho de Draco Malfoy – murmuró claramente a las altas llamas verdes que de pronto se habían formado en el interior del hogar.
Sin embargo las llamas crepitaron dos veces antes de calmarse y seguir flameando con naturalidad.
-¡Demonios! – Exclamó – Despacho de Blaise Zabini
Las llamas crepitaron nuevamente dos veces pero ninguna cabeza se asomó entre ellas.
-¡No puede ser! – Dijo angustiada mientras respiraba una bocanada inmensa de aire – Despacho de Theodore Nott
Las llamas se alzaron por tercera vez y antes del segundo crepitar una cabeza arenosa de facciones masculinas, ojos castaños y labios sensuales se dejo ver en medio de las llamas.
-Buen día en que puedo… ¡Pansy! – Exclamó Theo con los ojos desorbitados por la sorpresa.
-¡Theo! Gracias a Dios, necesito que me ayudes
-¡Por los calzones de Merlín, Pansy! ¿Dónde estas?
-Eso no importa ahora, necesito que actives la red flu desde tu oficina para poder utilizar esta chimenea.
Theo asintió sin esperar otra explicación y Pansy vio como un puñado de polvos verdes caía sobre las llamas. No espero mucho tiempo para introducirse en medio de las altas flamas de la chimenea miró aprensiva el interior del lugar y no pudo evitar que algunas lágrimas cayeran sobre sus ojos antes de gritar – Inglaterra, Central London, oficina de Theodore Nott. Corporación MBN.
-¡Pansy! – Chilló Theo en cuanto la vio caer de rodillas cubierta completamente de hollín sobre la fina alfombra de su oficina – Pansy, ¿Qué pasa? ¿Dónde has estado? ¿Estas bien?
-¡Oh, Theo! – Gimió la joven dejándose caer sobre los brazos del hombre - ¡Theo! Te he echado tanto de menos.
-Nosotros también – declaró Theo al tiempo que la cubría con sus brazos – ¿Qué paso Pansy? ¿Dónde estuviste? ¿Por qué te marchaste?
-Es una historia muy larga…
-Dos años – le interrumpió – Ni una carta.
-Lo se, no sabes cuanto lo siento. Te contaré todo lo juro, pero antes ¿Dónde esta Draco? ¿Dónde esta Blaise?
Theo acarició con devoción los oscuros cabellos de la joven – No te preocupes, enseguida estarán aquí – concluyó con seguridad. Porque no importaba cuan adolorido se encontrara Blaise o cuan idílico pudiese estar Draco, nada importaba salvo que Pansy había regresado.
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Dormir, si, había logrado dormir algo, había conseguido alcanzar el sueño cuando ya el amanecer se perfilaba en el horizonte. Estaba nervioso, mucho y no podía negarlo, el día anterior había entrado en la casa encerrándose inmediatamente en la biblioteca hasta una alta hora de la noche en la cual se escabulló hacia su dormitorio. Al pasar junto a la puerta de Granger no pudo evitar que un estremecimiento le recorriera todo su interior, pensar en ella enfundada quizás en uno de los finos y suaves camisones que el había comprado (o encargado) lo hizo temblar, sentía deseos de entrar, tenia una buena excusa para irrumpir en el interior de aquella habitación pero… después de lo de aquella tarde no podía arriesgarse, Draco tuvo que reconocer que por poco pierde la cabeza, la fuerza de voluntad se había doblegado de tal manera que…
Por un lado le gustaba saber que jamás la obligaría a nada, precisamente era el enorme deseo de sentir que ella le correspondía lo que lo había llevado a hacer todo lo que estaba haciendo. La deseaba, era algo totalmente claro para él, la deseaba como nunca había deseado nada en su vida y de verdad quería tenerla pero sobre todo quería que tenerla completa, en cuerpo y mente.
Escuchó como la puerta del comedor se abría y de inmediato su cuerpo se puso tenso, no logró levantar la mirada o por lo menos no fue capaz de mirarla directamente a los ojos ni mucho menos recibirla con una de sus frases de doble sentido, por primera vez en mucho tiempo Draco Malfoy se sentía intimidado por una mujer, se sentía intimidado por Hermione Granger.
La joven castaña caminó con lentitud hasta la asiento opuesto al de Draco Malfoy, llevaba la mirada ceñuda y preocupada y Draco sabia que lo miraba directamente, había aprendido a sentir su presencia durante el séptimo curso, cuando al parecer la sensibilidad de su cuerpo estaba a flor de piel y parecía alcanzar su punto máximo cuando ella estaba cerca.
-Bu… Buenos días – Escuchó Draco que decía, su balbuceo le indicó lo incomoda o quizás lo inquieta que se encontraba.
Guardó silencio durante un largo instante sin atreverse a levantar la mirada, sabía lo que tenia que decir pero no quería hacerlo, sabía que era lo correcto o de lo contrario sería mucho más difícil llegar a la castaña mientras esta temiera a su presencia. Revolvió un poco más sus huevos en tortilla con el tenedor antes de decidirse hablar.
-Reconozco que he perdido las formas correctas contigo –dijo con voz elevada y rasposa – Siento lo de ayer
Hermione levantó la mirada de su plato y lo observó con ojos impresionados, pero no dijo nada, y Draco se sintió un poco más inseguro sería mucho más fácil si ella dijera algo, al menos así sabría que camino tomar con su próxima frase. Pero eso no ocurrió.
-Quiero que estés segura de algo Granger – Draco por fin la miró a los ojos y estaba vez su voz no sonó rasposa o apenada – Jamás te obligaría a hacer algo que no quisieras, te lo he dicho muchas veces y te lo repito ahora.
Hermione lo miró en silencio y pudo ver como Malfoy parecía exigirle en la mirada que respondiese a lo que él le estaba diciendo, respiró profundo y sin apartar sus ojos le dijo – Entiende que lo de ayer me dejó… Sentí que por un momento… - Hermione no pudo completar las frases, la sola idea le aterraba.
-Lo de ayer – continuó Draco con el cejo fruncido – No fue más que un impulso de parte mía, lo siento mucho no pude controlarme – confesó.
Cada vez lo miraba con más sorpresa y asombro. No entendía, de verdad que no entendía las razones por las cuales Malfoy le decía aquellas cosas, ¿Que sentimientos exactamente lo impulsaban a actuar como lo hacia?, ¿Que pensamientos surcaban su mente en aquel momento? Hermione solo pudo decir aquello que le rondaba la cabeza desde el momento en que la había dejado sola en aquel bosquecillo
-¿Por qué?
Draco parpadeó varias veces sin comprenderle.
-¿Por qué quieres acostarte conmigo? ¿Qué es lo que buscas? ¿Qué es lo que quieres?
Draco tragó ruidosamente, nunca esperó una pregunta tan directa de parte de la castaña. De pronto sintió que un hilo de sudor frió bajaba por su espalda.
-Ya te lo he dicho… Lo deseo – El joven mago se vio obligado a bajar la mirada nuevamente a su plato. No lo podía negar se sentía incomodo.
-¿Por qué?
-¿Cómo que porque? ¿Tiene que haber acaso alguna razón para ello? – preguntó ceñudo
-Claro que sí…
-Claro que no – le interrumpió elevando un poco el tono de su voz – Uno simplemente desea algo y ya…
-¡Eso no es cierto! – dijo Hermione arrojando furiosamente la servilleta de tela sobre su tortilla de huevos. Draco Malfoy tenía la facultad de exasperarla con facilidad.
-Tal vez para las mujeres no es así pero para los hombres…
-¡Para los hombres, un cuerno! – Exclamó frenética – No me creas tonta Malfoy porque sabes perfectamente que no lo soy. Tú me ocultas algo y me lo vas a decir ahora mismo.
Draco se levantó abruptamente de su asiento y la miró con ojos amenazadores – No tengo porque darte explicaciones de nada Granger – dijo antes de tomar el camino que lo llevara hacia la biblioteca donde tenia pensado encerrarse hasta que se le pasara el cabreo. Pero no pudo llegar lejos, en cuanto Hermione lo tuvo cerca le haló por una de las mangas de su camisa y le obligó a mirarle.
-Entonces ¿Admites que algo me ocultas?
-No
-Me debes una explicación en este asunto Malfoy – susurró con los labios apretados – sobre todo porque tiene que ver directamente conmigo.
Tiró con fuerza para liberarse del agarre mientras dirigía a Hermione una mirada desdeñosa para luego salir del comedor echando humos.
Hermione salió tras él y entró segundos después a la biblioteca, ahora que había sido capaz de tocar el tema no iba a permitir que Malfoy lo desviase fingiendo cólera.
-Largo Granger, ahora no deseo verte.
-Pues resulta que tendrás que verme porque tu me has traído a este lugar y estas en la obligación de atenderme.
Draco giró su cuerpo hasta quedar frente a ella exhibiendo una suntuosa sonrisa – Puedo atenderte muy bien si así lo deseas.
Hermione lo observó entrecerrando lo ojos – Olvídalo Malfoy no lograras desviar el tema.
-No tenemos ningún tema
-Claro que si, estas a punto de contarme porque quieres llevarme a tu cama como bien me lo has hecho saber desde que empezamos con este estúpido trato.
-Tu lo has dicho – dijo con vehemencia – quiero llevarte a la cama y ya punto final.
-¡No hay punto final y ya! Exijo la verdad
-¡No me levantes la voz y no exijas nada!
-Las personas no van por allí tomando lo que desean por que si, cuando tú quieres algo es porque te llama la atención, por que te gusta, por que es valioso y lo quieres tener en tu colección o por que…
-Insinúas ¿Que estoy interesado en ti? – le interrumpió – Que te quedé claro que no me interesas más haya de tus favores sexuales – repuso con crueldad
Hermione sintió deseos de golpearlo con fuerza pero ya había aprendido que a Malfoy no le servían los golpes o los hechizos simplemente el era así y ningún acuerdo iba a cambiar el trato que el le dirigía.
-Eres un maldito – murmuró por lo bajo - ¿Qué es lo que quieres Malfoy? ¿Humillarme? ¿Acostarte conmigo para después ir por la facultad pregonando que le has dado el bote a la amiguita de Potter? ¿A la sabelotodo insufrible? ¿Lo que buscas es mancillar mi nombre?
Draco la observó fijamente con el cejo fríamente fruncido, sus ojos parecían más oscuros y el silencio que se había instalado en la habitación parecía cortar el aire cargado de frustración y rabia. Por dentro sentía que enardecía de furia y que la sangre parecía calentarse con el paso de los segundos.
-No es nada de lo que has afirmado Granger – aclaró con voz monótona pero cargada de molestia.
-¿Qué es entonces?
-¿Por qué quieres saberlo todo? ¿No es suficiente para ti saber lo que quiero y ya?
-¡No! – gritó furiosa
-¿Por qué? – indagó igualando la irritación de la castaña
-Tal vez por que soy una sabelotodo insufrible, tal vez porque la curiosidad puede más o quizás por que tu actitud me confunde y me asusta y lo único que quiero saber es realmente porque te comportas de esta manera – Hermione respiró hondamente antes de continuar – Porque no puedo gustarte, somos enemigos y nos odiamos, mucho menos puedo parecerte una chica apetecible cuando estoy lejos del prototipo de mujeres con las que sueles salir. ¡No puedes culpar mi intriga! Solo quiero saber… quiero saber ¿Qué impulsa a Draco Malfoy a tomarse tantas molestias por una chica que siempre a odiado por ser quien es e ignorado por ser una simplona?
-Dejemos las cosas como están…
-¡No!
-¿Por qué no?
-¡Porque no quiero!
-¡Eres una caprichosa Granger y eso que siempre has dicho que el malcriado soy yo!
-¡Malfoy! ¡No me cambies de tema!
-¡No!
-¡Malfoy!
-¡Basta! – gritó Draco con un sonido atronador que lleno el espacio, sus ojos refulgían vehementes y su expresión denotaba desespero - ¿Quieres saber porque rayos quiero llevarte a la cama? Pues bien esta es la razón: porque quiero dominarte, he pasado todos estos años soñando con doblegar tu voluntad Granger, no tienes idea de lo mucho que deseo ver tu orgullo, tu arrogancia y esos aires de petulancia que te rodean rendidos a mi pies, porque quiero que admitas que por lo menos en la cama soy mejor que tu y que en ese terreno puedo disponer de ti a mi antojo por que estoy seguro que allí puedo someterte y vencer por fin tu superioridad ¡Contenta! Ahí tienes tu respuesta tómala como mejor te parezca.
Cuando Draco terminó su discurso un silencio avasallante se apoderó del recinto y pronto los dos empezaron a sentirse violentos, ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar? ¿A dónde mirar? Se habían exigido respuestas y se habían entregado, se había exigido hablar con la verdad y cuando por fin lo habían hecho las palabras destaparon más de lo que estaban dispuestos a expresar o escuchar. Estaban perplejos.
-¡Draco! ¡Draco! ¿Estas allí?
Los dos se giraron para observar la cabeza que surgía entre las llamas verdes de la chimenea. Sin perder la expresión ceñuda Draco se acercó hasta allí para atender el llamado.
-¿Qué pasa Theo?
-Tienes que venir ahora – declaró Theo con rotundidad.
-Le dije a Zabini que no me molestaran. Estoy de vacaciones. ¡Soy el único que no las ha tenido este año!
Theo chasqueó la lengua molesto – No he hablado con Blaise, ni siquiera se donde esta…La chimenea de su casa esta desconectada.
Draco sabía perfectamente que casi siempre aquella chimenea permanecía desconectada, eran pocas las veces que encontraban a su amigo estaba en casa -Entonces espera a que regrese, si hay algún problema y no puedes resolverlo, estoy seguro que Zabini podrá hacerlo – declaró aun molesto.
-No es eso ¡maldita sea! ¿Podrías escuchar sin interrumpir?
-No quiero ser molestado – repitió – voy a cerrar la comunicación Theo
-¡No espera! – Gritó Theo – Lo que sucede es que…
-No quiero saber nada – la irritación de Draco se sentía en su voz.
-¡Nunca has podido hacer nada bien! – Exclamó una voz femenina desde el otro lado de la chimenea – ¿Quieres darme espacio?
Y antes que Draco pudiese mover un solo dedo, la cabeza sonriente de Pansy Parkinson pudo distinguirse entre las llamas – Hola – murmuro algo cohibida.
Draco quien de primerazo había caído por su costado debido a la impresión se recobró rápidamente y observaba las llamas como si quisiera fusionarse con ellas.
-¡Pansy! ¿Eres tú? – preguntó con la perplejidad a flor de piel
La joven morena sonrió con galantería – Claro que soy yo, ¿Quién mas si no?
-¡Por el cuero de Merlín! ¿Pansy? ¿Dónde estabas? ¿Cuándo volviste? ¿Por qué no te comunicaste conmigo?
Pansy rió nuevamente y le miró entristecida – Es una larga historia, ¿Por qué no abandonas un momento tus vacaciones y vienes para hablar? No sabes lo mucho que deseo veros a ti y a Blaise.
Draco asintió alegre como si de un niño con escoba nueva se tratase, corrió rápidamente por la bolsa donde guardaba los polvos flu y los arrojó sobre las brazas de la chimenea.
-¡Apártate! – le gritó a Pansy antes de introducirse en la chimenea, sin embargo su expresión cambio como si de repente se acordase de algo muy importante y sacando un poco la cabeza de entre las flameantes llamas verdes dijo: - Granger quedas en tu casa, dispón de ella como gustes.
Luego volvió a introducirse completamente en la chimenea al tiempo que gritaba con mucha energía - ¡Inglaterra, Central London, Corporación MBN, oficina de Theodore Nott.!
Hermione solo atinó a mover lentamente la cabeza. En segundos Draco Malfoy había desaparecido dejándola sola en aquella enorme casa. Sola y con una preocupación más. Antes que la comunicación se cortara Hermione pudo escuchar que una femenina voz exclamaba "¿Granger? ¿Qué significa esto?" Lo que menos deseaba ahora era tener que aguantar los furiosos gritillos de la celosa novia de Malfoy porque seguramente no le haría ninguna gracia saber bajo que circunstancia Malfoy la había llevado hasta allí, aunque Hermione sospechaba que bajo ninguna razón aceptaría su presencia en aquel lugar ni en ningún otro donde pudiese encontrarse cerca de su amado retoño de amor.
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-Te preparé el desayuno
Blaise la observó sonriendo de medio lado mientras se arreglaba la oscura túnica.
-¿Lo preparaste tú o se lo pediste a alguno de tus elfos?
Marié sonrió con picardía – Me has pillado – dijo mientras abrazaba con más fuerza la almohada contra su pecho.
-Agradezco tu amabilidad pero sabes que debo ir a trabajar.
-Eres tu propio jefe no tienes porque ir, solo lo haces porque sientes que es tu deber. Eres un hombre responsable Blaise Zabini.
-Gracias – añadió mientras recogía su túnica suavizando los pliegues en el aire – Pero esta vez si tengo que ir, Draco se ha ido de viaje.
-¿Por fin tomó las vacaciones que tanta falta le hacían? – Blaise asintió en silencio – Me alegró por él.
Marié observó a Blaise mientras este miraba su reflejo en uno de sus altos espejos, había acabado de acomodar su capa y ahora reparaba en su cabello, siempre salía tan impecable como entraba. Aquello lograba entristecerla, cuando Blaise terminaba de arreglarse siempre significaba el fin de la conversación y por supuesto el fin de su compañía, sabía que no lo volvería a ver hasta que él se sintiera nuevamente desdichado por Luna y solo Dios sabría cuanto tiempo pasaría para que aquello ocurriera.
Blaise se giró y la miró en silencio por unos segundos, Marié sabia que las despedidas siempre eran incomodas para él y nunca encontraba exactamente que decir, afirmaba que para él ella no era una prostituta y odiaba que alguna frase salida de su boca pudiese hacerla sentir como tal. A Marié no le importaba en realidad, sabía perfectamente quien era y le molestaba tratar de disfrazar su condición además que se sentía a gusto por ser como era y del trabajo que desempeñaba. "Un hada de los sueños carnales" solía decir.
-Debo irme – dijo al fin.
Marié asintió y sonrió con pereza
-¿Te quedarás mucho en la cama?
-No lo se – mintió, sabia perfectamente que en poco menos de una hora arribaría otro cliente – quizás me quede un poco más.
-Eres una perezosa – agregó sonriendo mientras se acercaba a ella para depositar un suave beso sobre los rubios cabellos.
-Tú siempre me dejas agotada.
Ambos rieron con sinceridad. Marié quería preguntar ¿Volverás esta noche? Siempre quería preguntarle aquello pero nunca se atrevía. Blaise por el contrario no quería que ella le preguntase nada y le agradaba que jamás lo hiciera.
-Te veré después – dijo despacio a unos pocos centímetros de su rostro.
Marie asintió antes que Blaise depositara un suave beso sobre sus labios y le susurrara un sincero "Gracias"
-Te estaré esperando – susurró ella también.
Y luego Blaise se dirigió a la puerta deteniéndose bajo el alfeizar para observarla unos segundos antes de desaparecer completamente. Marié suspiró hondamente enterrando su rostro en la almohada que apretujaba contra su pecho, dos segundos después la dejaba a un lado y apartaba también las sabanas que aun le cubrían. No podía perecear más, contaba con el tiempo justo para levantarse, desperezarse, darse un buen baño, comer algo y prepararse para su próximo cliente después de todo era una humana y como tal necesitaba el dinero para subsistir con todos sus lujos, sobre todo desde que había decidido no recibir un solo galeón más de parte de Blaise, su cliente preferido. Cuando Marié salió por fin de la habitación, Blaise Zabini ya se había marchado.
Su casa era un lugar enorme y extraño para él, tenía cinco habitaciones, cinco baños, una sala, una cocina, comedor, biblioteca, dos vestíbulos, área de lavado y jardín. Había comprado aquella casa dos años después de terminar Hogwarts, Theo y Draco ya habían comprado una propiedad que se adaptaba perfectamente a sus exigencias, y pronto Zabini sintió que debía hacer otro tanto para adueñarse también de alguna.
Visitó algunos lugares inspeccionando ubicación, espacio, diseño y confort algunas veces solo otras tantas acompañado de sus amigos. Cuando vio aquella casa le pareció genial, al principio Draco y Theo pensaron que estaba bromeando después de todo ¿Para que quisiera un soltero una casa tan grande? Pero a él le parecía perfecta, era justo lo que Luna hubiese escogido si aun estuviese a su lado.
Recordaba perfectamente el día en que ella le había descrito la casa de sus sueños, la deseaba grande por que esperaba tener una familia numerosa. Había sido hija única y al morir su madre se sintió muy sola, amaba a su padre pero le hubiese gustado tener hermanos "quizás hubiese sido más sencillo hacer amigos" solía decirle. Blaise compró aquella casa y se la enseñó a Luna, la chica estaba maravillada y lo felicitó por su nueva adquisición. Blaise la invitó a pasar allí unos días pero Luna solo sonrió y negó con la cabeza lentamente "-estoy saliendo con Dean" – dijo, discutieron y finalmente Luna se marchó y no la volvió a ver hasta el día de la boda.
También había decidido visitar lo menos posible aquella casa, prefería habitar en la de Draco y en algunas ocasiones solía viajar mucho por negocios, visitaba el lugar única y exclusivamente para cambiarse de ropa o a veces para dormir un poco cuando no había nada más que hacer, no entraba a la biblioteca, la cocina era una oda a la nada, en el comedor jamás se comía y el resto de habitaciones permanecían igualmente solitarias. Por fortuna la casa se mantenía en pie gracias a los tres elfos de Draco que se turnaban para asear el lugar.
Sus amigos le habían aconsejado que vendiera, pero el siempre sacaba una excusa para negarse a hacerlo, en el fondo sabia que esperaba recuperar a Luna y traerla a vivir a aquella casa. Tal vez ya vaya haciendo hora de pensar en la posibilidad de vender la propiedad, después de todo Luna no regresaría jamás.
Se apareció a las puertas de las oficinas de su compañía, llevaba traje muggle de corbata y un maletín de negocios donde guardaba los papeles más importantes y también una fotografía que Luna y él se habían tomado en sus tiempos de Hogwarts.
Caminó a paso decidido saludando desde el conserje hasta cada una de las secretarias y ejecutivos que pasaban por su lado, sabía el nombre de todos y a todos les agradaba que los recordara. Llegó pronto a la puerta de su oficina y saludó a con un movimiento de cabeza a su asistente, pero grande fue la sorpresa el encontrar el rostro de la joven empapado en lágrimas, sostenía un enorme pañuelo de lunares rojos con una de sus manos, mientras que con la otra trataba de ocultar los hipidos que brotaban entre sollozos.
-¿Qué rayos te pasa?
Al instante Blaise se arrepintió de preguntar, la joven había soltado un gemido ronco y profundo acompañado de una inmensa cantidad de lágrimas. Blaise se sorprendió que alguien pudiese llorar con tal intensidad.
-¿Te sucede algo?...
Se golpeó mentalmente "obvio que le sucede algo, de lo contrario no lloraría…. Bruto"
-¡Ah!... lo… siento mucho… señor… pero… es que… – La joven no pudo terminar la frase cuando nuevamente un hondo y lastimero gemido irrumpía de su garganta.
-Ya cálmate – dijo en tono conciliador – No se lo que te sucede pero si te sientes tan mal podrías tomar el resto del día libre ¿te parece?
La joven negó suavemente con la cabeza – No… señor, muchas gracias – hipó – pero lo que… tengo que hacer… es irme de esta empresa…
-¿Qué? – Los ojos de Blaise se abrieron más de lo normal – Tu no puedes abandonar el trabajo y menos ahora.
-De verdad lo siento – continuo la joven entre sollozos – pero esta situación… esta comprometiendo mi desempeño laboral… por tanto es mejor… que me marche antes… que cometa una verdadera torpeza.
-¿A que te refieres exactamente? Dime y quizás podamos solucionarlo.
Nuevamente la joven negó – No es tan fácil, todos me advirtieron… que no me acercara a Theo y ahora… míreme…
-¿Así que todo se debe a él? ¿Se puede saber que sucedió?
La chica tuvo que respirar hondamente antes de continuar – Anoche se marchó con Carole y ella no ha venido a trabajar hoy, por tanto he tenido que llevarle esta mañana su té y cuando entré al despacho… lo encontré abrazando a una mujer que en mi vida había visto…
Blaise se sobó la sien con una de sus manos – Este no es motivo suficiente para irte de la empresa Silvya.
-De verdad lo siento mucho – agregó la joven que parecía haberse desahogado un poco al contar aquello que la apenaba – pero no puedo seguir trabajando junto a Theo. Señor Zabini – dijo mientras tendía su mano derecha hacia Blaise, todavía algunas lágrimas se derramaban por sus ojos – Estaba esperándolo para decirle personalmente esto, de verdad espero que me excuse y muchas gracias por su ayuda, disculpe mi irresponsabilidad… Pasaré mañana por mi paga – y luego se marchó aun llorando.
Con furia contenida caminó hasta la oficina de Theo dispuesto a estamparle un fiero golpe en el rostro y dejarlo en ridículo frente a la mujerzuela de turno. Abrió abruptamente la puerta y gritó con voz potente.
-¡Maldita sea Theo! ¡La has cagado nuevamente!
Sin embargo fue él quien se vio sorprendido e incluso paralizado, allí en medio del lugar se hallaba su amiga de infancia aquella que había desaparecido dos años atrás, Theo y Draco también estaban a su lado y a ella le brillaban los ojos.
-¡Blaise! – gritó con fuerza y corrió hasta colgarse firmemente de su cuello, cuando Blaise reaccionó se dio cuenta que la había alzado sobre su cabeza y le daba vueltas mientras sus brazos la apretujaban con decisión. "Por Merlín" pensó. Pansy ha vuelto.
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La había dejado sola, completamente sola en aquella enorme casa sin ninguna entretención a la vista ni nada productivo para hacer excepto leer algún libro, había paseado su mirada por cada uno de los lomos de libros que se exhibían en aquella biblioteca buscando alguno que le proporcionara entretención. Existían títulos interesantes como "Tiempos oscuros" y "políticas mágicas internacionales" pero por primera vez en su vida Hermione tuvo que admitir que no tendría cabeza para empezar una lectura.
Las palabras de Malfoy la habían dejado fuera de base, la sinceridad que en un principio exigió logró perturbarla y sacarla completamente de su cause natural. Hermione Granger se sentía confusa. Salió de la casa para dar un paseo por aquel extraordinario lugar, sabia que había otras casas en la villa, las había divisado perfectamente la tarde anterior, quizás si tenia suerte podría entablar conversación con alguien.
Siguió el camino de piedras que llevaba al pequeño bosque de el centro de la villa y al estar allí escuchó claramente el ruido del agua que corre, recordó que Malfoy había mencionado la existencia de un rió cerca de allí, se dejó llevar por el ruido caminando entre los árboles y la hierba hasta que encontró lo que buscaba. Un rió y uno muy bonito.
Lo observó con una sonrisa en los labios, siempre le habían gustado las cuencas de agua y mucho más si eran dulces, pronto sintió unos enormes deseos de arrojarse a aquellas aguas y nadar por un rato.
-No te lo recomiendo
Una femenina voz la hizo dar un notable respingo y con algo de temblor en su cuerpo se giró para encarar a quien quiera que la hubiera asustado.
-Lo siento mucho – una joven rubia de ojos verdes le sonrió con sinceridad. Hermione no tenia idea alguna de quien se tratase pero de pronto su miedo se había esfumando –No quise asustarte. Mi nombre es Astoria – agregó extendiendo su mano.
Hermione la estrechó y también sonrió con sinceridad, después de todo si había tenido suerte, había encontrado a alguien con quien hablar o eso esperaba – Hermione – dijo
-El agua esa helada, muy helada. Y según pude percibir tenias deseos de zambullirte ¿Me equivoco?
-No – admitió Hermione – Aunque no debe estar más helada de lo que se encuentra en Inglaterra para esta época, el clima aquí aun se mantiene caluroso.
La joven asintió, vestía una larga túnica blanca de ojalillo y Hermione pensó que aquel color no le favorecía ya que la hacia ver más pálida de lo normal.
-¿Vives por aquí? o ¿Solo estas de paso? – Preguntó curiosa – Nunca te había visto antes
-Estoy de paso – respondió Hermione – Me quedó en la casa de los Malfoy, ¿La conoces?
Astoria cambio la expresión inmediatamente a una molesta –La conozco perfectamente ¿Eres de la familia?
-No – respondió rápidamente – Solo soy una… conocida de Malfoy hijo.
-Entiendo
-¡No, no! – Se apresuró a agregar Hermione con un gesto de las manos – No esa clase de conocidos, digamos que soy una especie de huésped provisional.
Astoria caminó un poco hasta alcanzar una enorme roca donde se sentó – Se ve que eres una chica lista Hermione ¿Puedo llamarte así? ¿Verdad?...
-Claro – agregó la castaña - Gracias por el cumplido pero ¿Por que viene al caso?
-Bueno, viene al caso porque de verdad espero que no fíes de Draco Malfoy, él no es un buen hombre.
A Hermione le extrañó enormemente que la joven le hablara de aquella forma -¿Disculpa?
-Se que es tu amigo… y disculpa que te hable de esta manera acerca pero de él pero cada vez que escucho ese nombre no puedo evitarlo.
-Lo conoces
No era una pregunta pero Astoria asintió – más de lo que te imaginas
-¿Y porque dices que no es una persona de fiar? – preguntó Hermione intrigada al tiempo que tomaba asiento en una roca cercana a la de Astoria.
-Es un mentiroso – Astoria se encogió de hombros mientras posaba su vista en un horizonte lejano – Me mintió y me engañó.
-¿Te hizo daño?
-Me enamoró para ser exacta.
"Así que eres una más de la larga lista de cabezas huecas a las que Malfoy a utilizado" por supuesto Hermione se abstuvo de decir lo que pensaba.
-Lo único que quería era llevarme a la cama y lo consiguió con facilidad.
Le molestaban aquellas niñas que se hacían las victimas cuando después de metida la pata se hacían ver como castas palomas engañadas, odiaba esa actitud – ¿El te prometió algo?- no pudo ocultar el tono molesto de su voz pero esperaba que la joven no pensase que se debía a algún tipo de celos u otro sentimiento.
-Si – respondió Astoria – Me prometió casarse conmigo.
Hermione estuvo a punto de echarse a reír, ¿Qué chica en pleno nuevo siglo creía semejante mentira? El solo imaginar a Malfoy prometiendo matrimonio a aquella joven le hacia sonar campanas de burla en su cabeza. - ¿Y tu le creíste? – pregunto y esta vez el tono era de incredulidad.
Astoria suspiró y bajó la mirada hasta sus manos posadas sobre su regazo - Mi apellido no es poderoso como el suyo, no tengo dinero y mucho menos abolengo pero mis padres me enseñaron a conservar las buenas formar. Nací, crecí y siempre he vivido en la villa, tengo varita pero nunca fui a una escuela de magia, mis padres pagaron a un instructor para aprender lo que debía saber sobre la magia, en cierta forma era muy ingenua para descubrir lo que realmente Draco quería de mí y no te imaginas lo que dolió ver como se marchaba una vez lo había obtenido.
Hermione la observó frunciendo el entrecejo, no tenia idea del porque aquella joven le estaba contando aquello, de hecho era demasiado sospechoso que una persona relatara experiencias de su vida a una completa extraña.
-¿Por qué me dices todo esto?
Astoria suspiró y miró a Hermione directamente a los ojos – La verdad, te he seguido. Iba camino a la casa Malfoy cuando te vi salir de allí. Mi intención era encarar a Draco y pedirle que se fuera de la villa pero entonces te encontré y preferí hablar conmigo.
-¿Hablar conmigo para que? – cuestionó Hermione al tiempo que se ponía en pie, ya la estaba cabreando lo que la joven decía.
-Quería advertirte sobre Draco, es mejor que te alejes de él, de lo contrario podría hacerte mucho daño. Creo que no te gustaría perder tu inocencia con una persona que después te dará la espalda y huirá
Hermione frunció el entrecejo le hubiese gustado decir que su "inocencia" la había perdido hace mucho tiempo con su ex-novio Ron, pero en cambio dijo – La verdad es que no tienes porque preocuparte por nada, en la vida pensaría enrollarme con alguien como Malfoy – bufó al terminar de hablar
-No te sientas tan segura. Como ya te he dicho pareces una chica lista, eres muy diferente a mí y estoy segura que a Draco puede resultarle mucho más difícil enredarte con sus mentiras. Pero no te confíes, Draco puede convencer hasta la más reacia.
Hermione frunció el entrecejo ¿Podría Malfoy de verdad hacer aquello? El solo pensarlo le causó escalofríos.
-¿Por qué aun le llamas Draco si tanto lo detestas?
Astoria se encogió de hombros – La costumbre quizás – dijo con pesar.
Hermione vio en los ojos de la joven que aun sentía algo por Malfoy y posiblemente era aquello lo que la había impulsado a hablarle aquella tarde.
-¿Y tu porque puedes exigirle a Malfoy que abandone la villa? – Preguntó tratando de indagar un poco más - ¿Crees que el te obedecería?
-Cuando mi familia descubrió lo que Draco me había hecho se enfureció enormemente, mi padre lo enfrentó pero no pudo sacarle siquiera una disculpa, sin embargo Draco juró no volver a pisar estas tierras y aunque mi padre ya no vive la verdad es que me sentiría mejor si el no estuviese cerca.
-¿Vives sola?
Astoria asintió – Desde hace un poco más de un año – suspiró antes de continuar - Mira, se que esto te suena extraño y sobre todo el hecho que una perfecta desconocida trate de prevenirte acerca de Draco pero si no me crees puedes preguntarle, estoy segura que sería incapaz de negarlo y de llegar a hacerlo la mentira se le notaría en el rostro.
Esa noche cuando Hermione regresó a casa, comprobó que Malfoy no hubiese regresado, luego comió algo y se encerró en la biblioteca plantándose de lleno en el sofá ubicado frente a la chimenea. Cuando Draco Malfoy volviese a su casa tendría algunas cuantas preguntas que responder. Pero Hermione se quedó dormida y Draco aun no había regresado.
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-¿Y tu varita? – preguntó Blaise desde uno de los cómodos sillones de su casa. Después de pasar la mañana entre abrazos y reclamos los cuatro finalmente habían decidido estrenar su propiedad celebrando el regreso de Pansy.
-Paul la quebró – respondió la morena con los ojos brillantes ante los recuerdos y ante el generoso número de copas de ginebra que había bebido.
-¡A ver! Pan..sy – exclamó Theo con voz pastosa - ¿Quieres explicarme nuevamente eso de vivir como muggle?
-No sigas con lo mismo Theo – agregó Draco tomando su segundo vaso de cerveza de mantequilla del día.
Pansy rió con melancolía – Estaba enamorada – reconoció la joven – Aun lo estoy y la verdad no tuve el valor de negarme a su petición de vivir como muggle. Ante todo quería permanecer a su lado.
-En pocas palabras – intervino Blaise – Amor a cambio de una varita.
Pansy asintió.
-Yo también lo hubiese hecho si estuviera en tu lugar.
Theo y Draco lo observaron como si de repente hubiese perdido la razón.
-Pues yo jamás haría tal cosa – afirmó Theo con seguridad.
-Tú nunca lo harías porque jamás has estado dispuesto a enamorarte – refutó Blaise.
-No es por eso – dijo Theo – Aunque esa razón es valedera, lo que sucede es que si alguien esta dispuesto a quererme va a tener que aceptarme tal y como soy.
-Un perro libertino – añadió Draco.
-¡Exacto! – repuso Theo.
-Entonces mañana te acompañaré a conseguir una nueva varita – anuncio Zabini.
-Si, eso, yo también iré
-Dudo mucho que mañana puedas levantarte de la cama Theo – dijo Draco sonriendo.
Todos rieron ante el intento de Theo por levantarse del sillón para darle en la colleja a Draco y terminar de cabeza en el suelo.
-Creo que este ya no puede más – afirmó Blaise al tiempo que se levantaba y ayudaba a Theo a dirigirse a una de sus habitaciones.
-¿Ya te he dicho lo mucho que los extrañé? – preguntó Pansy con una sonrisa cuando ya Blaise había subido.
-Toda el día – Draco alargó su mano para que Pansy la tomara y luego tiró de ella hasta hacerla caer sobre su regazo para abrazarla con fuerza –Y ¿Yo te he dicho lo contento que me siento que te encuentres nuevamente con nosotros?
Pansy rió – Si y agradezco de verdad que me hayan comprendido y perdonado.
-Para eso están los amigos – aseguró Draco bufando.
Pansy se bajó de su regazo y se sentó enfrente de él -¿Puedo hacerte una pregunta? – agregó en un tono serio.
Draco asintió
- ¿Qué pasa con Granger? ¿Cómo es eso que la tienes instalada en la villa?
El joven suspiró sabia que tarde o temprano Pansy le preguntaría sobre ello –Tu sabes Pansy, ya te he dicho lo mucho que deseo a esa mujer.
-¿Acaso ella te ha aceptado? ¿Mantienes una relación con Granger?- preguntó asombrada
-¡Por supuesto que no! – Exclamó – si así fuera no me vería obligado a hacer todas estas estratagemas para lograr convencerla de…
-Que se acueste contigo – completo Pansy.
-¿Por qué las mujeres últimamente están tan directas?
-No hay razón para adornar las cosas – respondió encogiéndose de hombros – y me extraña que seas tu precisamente quien lo dice cuando siempre has sido directo y sarcástico.
-Además yo no pretendo tener ninguna relación con Granger – dijo Draco rápidamente para desviar el tema de conversación de si mismo - lo único que quiero es llevarla a mi cama.
-Pues déjame decirte que te estas tomando muchas molestias por una chica con la que solo pretendes pasar una noche ¿No te parece?
-Son muchos años acumulados.
-¡Esa es una sucia mentira!- dijo Pansy fingiendo indignación – Desde que se te metió esa estúpida idea en la cabeza no has parado de redoblar intentos para conseguir lo que quieres o ¿Acaso no te acuerdas aquella ves que utilizaste la poción multijugos para hacerte pasar por Weasley y así salirte con la tuya? ¿No recuerdas que casi lo lograste de no ser porque yo te descubrí?
-Eso no es del todo cierto, cuando tu entraste a aquella aula yo ya me había detenido – se defendió Draco.
-Claro que sí, pero te detuviste porque Granger no paraba de decirte "Ron" y a ti te cabreo eso. Corrígeme si me equivoco pero fue desde aquella vez que decidiste que estaría contigo sabiendo quien eras exactamente.
Cuando Pansy terminó su mini discurso Draco se sentía como si le hubiesen aplicado un hechizo reductor, había recogido su cuerpo de tal manera que de verdad parecía que así hubiese sido
– Como olvidarlo si cuando tu me descubriste prácticamente tatuaste las marcas de las uñas que Granger había dejado en mi espalda como castigo.
Pansy suspiró – Draco esa chica no es para ti, estas gastando tus fuerzas y tu energía en una obsesión que no te conducirá a nada ¿Cuándo vas a acabar con todo esto?
-Este es mi ultimo intento te lo juro – declaró Draco – Tengo que conseguir a Granger y si remotamente no llega a suceder entonces abandonaré la idea.
La joven morena le miró con incredulidad - ¿Y como va eso? ¿Has logrado algún progreso?
-Mas bien un retroceso diría yo. Esa chica es mas dura que una roca a veces pienso que no siente deseos por nada.
-¡Ah! Pero tú sabes que eso no es cierto ¿Verdad? Bien desnuditos los encontré aquella vez en Hogwarts.
Draco rió - si te he de ser sincero hasta ahora esa es una de las experiencias más eróticas que he tenido en mi vida.
Pansy también rió – Entonces, ¿Cómo lograrás que Granger te tome en cuenta?
-No se de verdad que hacer. Hasta ahora lo único que he logrado es sacarnos de casillas mutuamente, esta misma mañana discutíamos porque se le ha metido en la cabeza que quiere saber porque rayos quiero acostarme con ella.
-¿Y tu que le has dicho?
-La verdad
-Le contaste lo del lago, la poción y el resto.
-¡No! Como crees, me mataría antes que terminase de hablar. Y la verdad Pansy pese a que solo llevó dos días en esto, siento que de seguir así me volveré loco. Es una tortura tenerla cerca y no poder tocarla.
Los dos estuvieron unos segundos en silencio Pansy estaba casi segura que lo de Draco iba mucho más allá de una obsesión, ella creía que en todo ese asunto estaban involucrados sentimientos pero jamás se había atrevido a manifestarle a Draco lo que pensaba, por otro lado se moría de ganas por saber si alguna vez él había pensado en ello seriamente.
- ¿Quieres que te de un consejo?
Draco asintió
-Asédiala
-¿Qué?
-Persíguela, acósala, hazla sentir la mujer mas deseada del planeta, apriétala por las caderas cada vez que tengas oportunidad, róbale besos, roza su cuello con tus labios, acaríciale las piernas y sobre todo llámala por su nombre que ella sienta que de verdad te interesa.. Créeme ninguna mujer puede resistirse a una momento de erotismo total y por lo que sabemos Granger es una chica presta al momento solo que por ahora tu no eres el indicado para ella.
Draco la observó como si de repente se hubiese vuelto loca – Como mujer no deberías estas de parte del género.
-Y lo estoy, pero primero que todo tu eres mi amigo y ella casi ni la conozco.
-Gracias, pero creo que Granger me mataría antes de permitir acercarme.
-Talvez, yo lo haría si fuese ella pero debes admitir que la tienes en tus manos con eso del trato, además tú no vas a llegar más allá si ella no te lo permite. Eso es algo muy importante.
-Ha puesto una serie de condiciones que no me admite violar Pansy…
-Pues cada vez que la veas apuntarte con la varita o con el puño levantado para darte un golpe negocia con ella, tú eres especialista en eso.
-No se que podría darle para que se contentara –confesó Draco.
-En ese caso tendrás que descubrir también quien es esa chica y que es lo que realmente le gusta y lo que la deja contenta.
Draco la observó con asombros – Pueden pasar los años pero nunca dejaremos de ser serpientes ¿Verdad?
Pansy sonrió con elegancia – Así es.
Segundos después bajó Blaise con la ropa arrugada como resultado de resistencia de Theo por irse a la cama. Draco les sonrió y estuvieron hablando un poco más hasta cuando ya se acercaban las cuatro de la mañana y el joven blondo decidió marcharse. Pansy se quedaría por ahora en la casa de Blaise ya que este contaba con el espacio suficiente para que ella se sintiera cómoda, además que así se vería obligado a hacer uso del inmueble.
-¿Qué piensan hacer mañana? – preguntó Draco antes de marcharse.
-Además de la varita necesito comprar algo de ropa y revisar mis cuentas en Gringgots.
-Tendremos un día agitado entonces – agregó Blaise.
-Aprovecho para decirte que necesito hablarte sobre un asunto muy importante – anunció Draco al recordar la supuesta promesa que le había hecho a Granger.
Blaise asintió risueño.
Draco desapareció no sin antes prometer que volverían a verse para la navidad. Apareció en los límites de su propiedad en la villa e hizo el caminó hasta la casa con lentitud y dejadez. Entró en el vestíbulo y cuando ya se dirigía hacia las escaleras se percató que la puerta de la biblioteca estaba abierta.
Se dirigió allí molesto, los elfos sabían que odiaba las puertas abiertas pero cuando se detuvo debajo el alfeizar Draco vio el cuerpo de Hermione Granger completamente tendido sobre el sillón, estaba profundamente dormida. Entró en la sala cerrando tras de sí la puerta. Granger llevaba un conjunto blanco de falda corta en el cual no se había fijado en la mañana debido a la discusión que habían tenido y al bochorno que le impidió observarla en cuanto ella había aparecido en el comedor.
La falda se le había arremolinado en la parte superior de los muslos dejando entrever sus bellas y magnificas piernas. El escote se le había abierto un poco pero no lo suficiente como para dejarle algo a la vista y los labios los tenia ligeramente abiertos, todo el adormecimiento que Draco pudiese haber sentido se borró en aquel momento ante aquella tentadora visión. Esa chica estaba realmente apetecible y Draco sonrió al haber encontrado tan rápidamente la oportunidad perfecta para poner en práctica los consejos de Pansy.
Con aquel pensamiento se acercó a la castaña para dejarse caer en el suelo. La observó por unos instantes en silencio, admirando sus delicadas facciones y aquellas características que la hacían única. Era una verdadera belleza esta chica, sonrió ante sus pensamientos porque jamás podría decirlos en voz alta, sus cabezas estaban a la misma altura y Draco se emocionó al notar la total libertad que gozaban sus manos y sus labios al mismo tiempo, sobre todo porque pensaba hacer uso de ambas cosas.
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Hasta aquí el capitulo espero que les haya gustado.
Hice una petición en la parte superior de la actualización, me gustaría que me ayudaran con esta duda.
A todos gracias por leer y por supuesto por dejar review.
Nos leeremos pronto…
LilythWH
