friidaliizziiooz: gracias por ser fiel a este fic. Me alegro mucho que el capitulo te haya gustado. Saludos y nuevamente gracias.
desposorios: jajaja eso de "ha tenido muchas navidades pero muy pocas "Noches Buenas"" creo que tienes toda la razón, ya veras más adelante como este tema de las noches buenas será lo que le de sabor a la vida de Hermione, aunque no lo voy a negar mientras estuvo con Ron, nuestra querida Hermione tuvo una que otra noche buena. Gracias por leer y me alegro que te haya gustado la historia,
petalo-VJ: Si, yo creo que Draco se paso, pero también pienso que se le puede echar un poco de culpa a la bebida. Miles de gracias por leer la historia. Un enorme saludo.
jos Black: gracias como siempre. De antemano sabes que tu opinión es muy importante para mí. Muchas saludes y gracias por recomendar mi fic a Mad.
Araceli: pienso lo mismo que tu, a esta Hermione le hace falta algo de pasión en su vida, solo que no quiere aceptar que es Malfoy quien se la puede dar. En cuanto a Astoria, en este capitulo conocerás quien es realmente pero no el papel que desempeñará, ya veremos eso más adelante. Gracias por leer y un enorme saludo.
Pajaro de Fuego: espero no haber demorado tanto la actualización. El nuevo cap. no es tan "intenso" como el anterior pero si es muy sustancioso. Gracias por leer y por dejar comentario.
Abril: Blaise será un personaje que cause revuelo, si te he de ser sincera es mi personaje favorito del fic, el siguiente es Nott. En fin, ya veremos como se desarrolla la historia. Gracias por leer.
Bella Swan: tratando de satisfacerte escribí un capitulo bastante largo. Por otro lado, algunas de las preguntas que tienes se van a responder aquí, otras a medida que avance la historia. Ten paciencia. Gracias y mil gracias por leer.
Rossy Adamantis: lo primero que tengo por decir es que me encanta tu nombre. Segundo quiero agradecerte ese review tan productivo, me encanta cuando los lectores me brindan su punto de vista. La historia de Draco – Hermione es muy compleja y no todo es color de rosas, aun debemos tener en cuenta que Hermione no sabe la suplantación que Draco hizo de Ron en el colegio y bueno te adelanto que esto tuvo una repercusión muy grave en su vida. Ya te darás cuenta. Un saludo fuerte y mi más sincero agradecimiento.
Zareth Malfoy: hola, gracias por preguntar, estoy bien y con mucho trabajo pero he de confesar que esta semana ha estado un poco más suave lo que me ha permitido escribir más rápido. Gracias por leer y espero que este capitulo te guste como los anteriores.
Tailesin: gracias por tu comentario, espero que este capitulo también te guste y que te animes a dejar tu opinión. Este es mucho más extenso y habla de varios personajes.
Cirene: Bienvenida, espero que el fic te siga gustando. En cuanto a los celos de Draco, te voy a dar gusto pero más adelante. En este capitulo (Que esta un poco largo) escribo un poco de varios personajes (no todos) espero que más o menos los lectores se vayan haciendo a una idea de un fic que no es enteramente Draco – Hermione (aunque es la historia central) Gracias por leer y no dudes que estaré pendiente de tus review. Por cierto, no se porque, pero creo que tu nombre ya me era conocido. Un saludo.
Embercita: Hola, he de confesar que la parte de Draco – Hermione me dio mucha duda, pero al final decidí dejarla. Draco si esta un poco loco, pero se debe a que realmente desea a esta mujer, lo que el no sabe es como reaccionará una vez la consiga. En cuanto a Luna y Blaise ya te enterarás de la historia de estos dos, pienso escribir otra "mirada al pasado" pero esta vez un poco más enfocada a la relación de estos dos personajes. Y lo de Astoria, si, en este capitulo sabrás que paso realmente. Por otra parte quiero decirte que ya he leído seis capítulos de Fatales consecuencias II, pero no dudes que voy a dejar los respectivos review. Y bueno finalmente me alegra que conozcas a Jos, es una excelente escritora y aunque yo también la tengo msn no hablo con ella porque la mayor parte del día la paso en el trabajo, soy ingeniera y trabajo en una refinería de petróleo. Por tanto no tengo oficina, bueno si tengo pero muy pocas veces la uso, siempre tengo que estar en planta y pues en el día no uso el compu y por tanto no me conecto, en las noches cuando llego a casa muchas veces no me conecto al msn por que si lo hago no escribo y estos son los únicos ratos libres que tengo para hacerlo. Una cosa más te agradezco haber recomendado el fic a Mad (La abogada poco seria) Gracias por leer y me alegro que la historia te guste, un saludo enorme.
RociRadcliffe: no te preocupes quizás en el siguiente capitulo Pansy ayudará a Draco con algunos consejos más en cuanto a pedirle que fuese su amante no debes olvidar que el pobre estaba en un estado de excitación bastante elevado y pues no quería perder oportunidad, lo de Astoria se resolverá poco a poco pero con este capitulo sabrás que pasó exactamente. Es un poco largo pero sustancioso. Un saludo y mil gracias por leer. No te preocupes por no haber dejado review lo que me interesa es que leas y que bueno de vez en cuando (Siempre que puedas) dejes tus comentarios al respecto.
Mad Aristocrat: Bienvenida, y si eres abogada me vas a ayudar mucho pues Hermione es legisladora (más o menos una abogada solo que esta se prepara para escribir las leyes) en fin, en este capitulo tocan algunos términos legales que no se si están bien empleados o si las ideas plasmadas se han las correctos (soy ingeniera poco se de leyes) así que me encantará saber tu opinión al respecto. Concuerdo contigo a mi me encanta el personaje de Blaise y también el de Marié. Gracias por leer y espero verte seguido entre los review.
Michelle: preciento que este capitulo te va a gustar, hablar un poco de todos o casi todos. Muchas gracias por tus comentarios y espero realmente que te guste este nuevo capitulo. Un saludo enorme y nuevamente mi enorme agradecimiento.
Cleoru Misumi: Gracias por tu comentario y por ser fiel a la historia, espero que este capitulo tambien te guste. Un saludo
Diana: se que de haber podido me hubieses dejado review así que aquí va un mensaje para ti. Extrañe mucho tu comentario, espero que todo este marchando de maravilla, que esa bebe nazca perfectamente y que tu recuperación sea rápida y sencilla. Muchas bendiciones nuevamente y solo me quedan para ti buenos deseos. Cuídate y espero que cuando leas este capitulo te guste tanto como a mí me gusto escribirlo.
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Capitulo 8. Culpas
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-Incertidumbre…
-¡Imposible!
-Imposible es lo que tú afirmas – refutó Jennifer Pingnon con seguridad.
-Pingnon, entonces nunca se cerraría un caso – declaró Ron – No se puede simplemente aceptar la "incertidumbre" se deben conocer todos los hechos.
-¡Claro que si! Rara vez encontrarás un caso donde todas las preguntas abiertas y todas la variables hayan sido cubiertas, nuestro trabajo es tratar de cobijar todos aquellos vacíos que los Legisladores pueden tomar como duda razonable.
Ron frunció el cejo y se cruzó de brazos molesto – Pues no estoy de acuerdo.
-Lo comprendo, pero en el fondo sabes que tengo razón Weasley. Lo que sucede es que te encanta llevarme la contraria.
-¡Uhm! ¿Tu que opinas Harry?... ¿Harry?
-Yo opino que los dos deben callarse y dejarme leer en paz.
-Tiene razón Pingnon, debes irte, no tienes porque estar en nuestra habitación.
La joven castaña lo observó molesta y roja de furia antes de levantarse y lanzar a Harry una mirada desdeñosa y salir azotando la puerta tras de si. Claro, no sin perder la oportunidad de soltar un poco de veneno.
– Realmente eres una molesta comadreja Weasel.
-¡Loca! – bramó Ron quien detestaba enormemente el estúpido mote.
-¡Genial, Ron! Ahora tendré que disculparme con ella – Exclamó Harry con el entrecejo fruncido.
-Tuviste la oportunidad de hacerlo, si no fue así, no es mi problema.
-¡Claro! – Ironizó Harry – Y luego vendría una reverenda discusión contigo ¿Verdad? Pues no, te informo que es mucho más sencillo disculparse con Jennifer que hacer las pases contigo.
-¡Bah!...... ¿Dice algo en especial? – dijo Ron mientras se dejaba caer sobre su cama.
-¿Qué cosa?
-La carta que Ginny te envía.
Harry miró a su amigo por encima del pergamino que tenía extendido frente a sus ojos.
-Si, al parecer aun creen que estas en Rumania ¿Por qué no has informado que estas en Escocia, conmigo?
Ron se encogió de hombros – No me pareció importante.
Harry lo observó con suspicacia antes de proseguir –Además, dice que Hermione no nos recibirá, se ha ido de viaje. Pero regresará para pasar noche buena con nosotros.
Ron frunció el entrecejo - ¿Cómo que se ha ido de viaje? ¿Dónde? ¿Por qué?
-¿Dónde?, no lo especifica ¿Por qué? Dice que es por cuestiones de trabajo, al parecer le ofrecieron una pasantía que podrá servirle para cubrir el requisito que le falta y obtener su titulo.
Ron suspiró – Me parece una tontería que la obliguen a hacer todo eso, Hermione no necesita demostrar que tan buena es para recibir un estúpido cartón. Para ello les bastaría con escuchar su nombre.
-Es un requisito – insistió Harry mientras guardaba la carta de Ginny en su baúl – Y ya conoces como es Hermione con las reglas…
-Lo se – admitió Ron – solo, me hacia ilusión verla después de tanto tiempo.
-Si a mi también. De todos modos la vamos a ver en noche buena.
-Espero que de verdad le este marchando bien.
Harry sonrió mientras se dejaba caer sobre la mullida cama – Se nota que has madurado, en otros tiempos hubieses puesto el grito en el cielo.
Ron también sonrió al rememorar las escenas que solía montar –Ya no soy su novio. Solo soy su amigo, debo comportarme como tal.
El joven de las gafas se acomodó de medio lado dejando descansar su cabeza sobre una de sus manos – ¿Te gustaría que fuese diferente? ¿Te hace ilusión estar con Hermione, aun? – Antes, Harry no se hubiese atrevido a hacer ese tipo de preguntas, pero los años lo habían cambiado (solo un poco) y ahora se permitía ser un más abierto (solo un poco) con su amigo pelirrojo.
Ron guardó silencio mientras su vista se anclaba en el techo de la habitación. Por su mente pasaban miles de imágenes, momentos que había vivido con Hermione y que estaba seguro no volvería a vivir con nadie más en la misma intensidad.
-No – confesó – la quiero, pero lo que siento por ella es simple amistad. Las cosas quedaron claras entre nosotros y ambos acordamos que no podríamos ser pareja sin tener ciertos… problemas.
Harry lo observó con sospecha -¿Me dirás algún día porque terminaron tu y Hermione?
-No lo se, no me gusta hablar mucho de ello, pero no dudes que si el momento llega tu serás al primero en enterarte.
Harry lanzó un almohadón a la cara del pelirrojo el cual se incorporó risueño y contento.
-Es bueno saber que al menos la puntería no la has perdido, Potter. La necesitaras cuando mis hermanos se enteren del porque demoramos tanto en regresar a casa.
El moreno bufó antes de darse la vuelta y tumbarse definitivamente sobre la cama. Lo que menos le apetecía en aquel momento eran las bromas indirectas de Ron.
-Te agradecería que apagaras las velas – bramó con voz ahogada – Odio la luz cuando quiero dormir.
Harry solo logró escuchar carcajadas amortiguadas provenientes de la cama contigua. Sin embargo el pelirrojo amigo de Harry Potter tenía desde hace algunos segundos una inquietante pregunta rondándole la cabeza y ahora que Harry no podía verle el rostro le parecía oportuno formularla.
-¿Me ha mencionado?
-¿Quién? – pregunto Harry con voz amortiguada -¿Ginny?, No.
-Pingnon, ha mencionado algo sobre mí.
Harry se sentó sobre la cama y a pesar de la oscuridad, Ron pudo notar como su mirada se dirigía penetrantemente hacia él.
-¿Algo como que?
Ron se encogió de hombros –No se, talvez saber como estoy.
Harry lanzó improperios por lo bajo -¡Maldición, Ron! ¿Te acostaste con ella? – preguntó el moreno queriendo ser incrédulo.
Ron guardó silencio por unos instantes hasta que al final respondió – Solo dos veces.
-¡Solo dos veces! ¿Pero, como? Ustedes se detestan.
-¿Quieres que te lo dibuje? ¿O prefieres ilustraciones?
-No lo puedo creer – susurró Harry -¿Cuándo? ¿Por qué?
-Cállate Potter – respondió Ron sonriendo y con voz pastosa producto del sueño que acaba de asistirle – No voy a estar revelando mis intimidades y muchos menos las de Pingnon, no lo haré aunque me caiga mal. Lo único que puedo decirte es que agradezco a Merlín que después de los entrenamientos quedes con un sueño tan pesado.
Una vez más Ron recibió un almohadazo – Maldito suertudo.
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-Este lugar no ha cambiado ni un ápice.
-Nunca he deseado que cambiase – Astoria permitió que un pesado silencio se instaurara entre los dos antes de decir - ¿Qué quieres, Draco?, no creo que hayas venido a verme a estas horas para hablar del aspecto de mi casa.
Draco la observó de arriba abajo, analizando sus facciones como hacia cada vez que la tenia enfrente. Era una mujer, sin duda, realmente hermosa. Él había pensado que podía superar su frustración adolescente cuando la había conocido dos años después de haber acabado Hogwarts, pero enorme, y no grata, fue su sorpresa al advertir que ella se resistía con tanto fervor como lo hubiese hecho Granger si él le hubiese insinuado sus intenciones en aquella época.
-Tienes razón, esta no es una visita de cortesía.
-No necesito ser una genio para darme cuenta, la cortesía es algo que no te pega, además… ¿que hombre respetable vendría a visitar a una mujer que vive sola a estas horas del día?
Dos cosas impactaron a Draco tras aquellas palabras: la primera, la profunda arrogancia y altivez que afloraba y que antes no hacían parte de la personalidad de la joven, la segunda, aquello de vivir sola, si había algo que molestaba a Draco durante el tiempo que duró su "relación" fue precisamente la constante sobreprotección que la familia ejercía sobre Astoria, y en particular su padre.
-Y… ¿tu Padre? ¿Dónde esta?
De repente Draco sintió que había cometido el peor error de su vida, Astoria se había puesto en pie y lo miraba desde arriba como si de una cucaracha se tratase.
-Has venido aquí creyendo que mi padre estaba presente ¡No eres menos canalla de lo que te recordaba!
Draco también se puso en pie, no sabia si enojarse o apenarse, con Astoria nunca había sabido como reaccionar. Cuando la vio por primera vez, creyó haber encontrado a la mujer perfecta, y después cuando logró conseguir que ella le prestara un poco de atención, llegó a pensar que en realidad había encontrado a la mujer perfecta para él.
-No he tenido otro remedio, tú has ido a mi casa y has importunado a mi huésped.
Astoria rió con ironía – Primero que todo no he estado en tu casa, la última vez que te vi dejé en claro que no pisaría nunca más aquella propiedad. Y en cuanto a tu amiga, me he encontrado con ella en el rió y segundo si la he importunado ha sido por su propio bien, no es bueno para ninguna mujer estar al lado de una alimaña como tu.
Si, definitivamente Astoria había cambiado, y mucho. Dios, ¿cómo había permitido que las cosas llegasen a semejante nivel? Era una chica buena e ingenua, Draco fue conciente que ella rondaba en sus pensamientos la mayor parte del tiempo después de haberla conocido ¡Al parecer la protección que ejercían sobre ella le hacia desearla aun más! Llegó a sentirse como un verdadero ladrón que rondaba la joya más preciosa. Y en cierta manera fue así.
-Permite que decida lo que es bueno para ella. No quiero que vuelvas a meterte en mi vida Astoria.
-Lastima, eso debiste pensarlo antes de meterte tú en la mía.
Draco la observó mientras se preguntaba que había en aquella chica que lo había hecho enloquecer. Físicamente no era su tipo de mujer, era demasiado alta, de hecho solo era unos centímetros más baja que él. En el tema de féminas, él prefería sentir una ventaja en cuanto a la altura. Aunque eso no había tenido importancia cuando le había echado una mirada a sus exuberantes y abundantes curvas.
Pero cuando se decidió en conocerla, el asunto se puso mucho mejor aun, aquella mujer era alegre, le gustaba hablar mucho sobre nada en especial, lo mantenía distraído y distante de los problemas que lo rodeaban y lo mejor que poseía eran los tiernos hoyuelos que se formaban en su rostro cada vez que sonreía… Entonces, no sabía como explicar su propio comportamiento, no sabía como decirle que lo sentía y que no tenía una excusa para lo que había hecho, que en parte había actuado impulsado por el desespero que le producía su amenaza de ruina y que en verdad era una canalla al presentarse en la villa y aun más al ocupar una casa que en principio había pertenecido a la familia de Astoria.
"¿Por que te metiste conmigo?"
Le había gritado ella la noche en que él le comunicó que se iba para no volver. Sabia perfectamente que lo que había hecho no estaba bien visto, la había abordado, la había cautivado y posiblemente enamorado, luego la había llevado a la cama donde había descubierto que era virgen y dos días después huía despavorido llevándose consigo los títulos valores de las propiedades de la familia Grenngrass, ¿Qué otra reacción podía esperar de parte de ella?
-¿Dónde esta tu padre? Me gustaría hablar con él –dijo de pronto Draco después de mantener y prolongar un tormentoso silencio.
Por segunda vez el mago sintió que había metido la pata hasta el fondo. La joven había tomado asiento nuevamente y se había cubierto los ojos con sus manos.
-Es mejor que te vayas Draco, en realidad no quiero que estés aquí -dijo con una mal disimulada calma
-Quisiera ver a tu padre – insistió Draco.
-¿Para que? – preguntó con amargura.
-No lo sé, quiero hablar con el, tengo una deuda que saldar – admitió Draco.
Astoria se puso en pie nuevamente y lo observó con odio contenido, las mejillas las tenia coloradas y la belleza que mostraba su rostro fue ensombrecida por la furia y la apatía.
-Ha pasado mucho tiempo desde aquello, ya no vale la pena que saldes ninguna cuenta. Lo único bueno que puedes hacer es cumplir tu palabra de no pisar nunca más este lugar. ¡Largo!
-He venido ha hablar con tu padre y eso es lo que voy a hacer – bramó Draco
-¡Mal nacido! – Gritó Astoria -¡Oh! ¡Eres un jodido mal nacido!
-¡Astoria no te permito que….
-¿Quieres ver a mi padre? – preguntó alterada apretando lo dientes – Puedes buscarlo en el cementerio, donde tu lo enviaste después de habernos arruinado. ¿No te basto el dinero que le quitaste? ¿No quedaste satisfecho con el daño que me hiciste?
Astoria se marchó no sin antes dejarle en claro que no quería verlo un segundo más en aquella casa y por supuesto de dejarle en claro el profundo resentimiento y rencor que guardaba en su corazón por él. Sobra decir que Draco Malfoy se sintió noqueado por la noticia, ni siquiera durante su servicio al que no debe ser nombrado había llevado sobre sus hombros semejante peso, ahora tenia que cargar con el fantasma de William Grenngrass a cuestas y eso precisamente era uno de los mayores miedos que albergaba el débil corazón de Malfoy.
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-¿Tendrás alguna vez la amabilidad de no recordármelo? Aun siento escalofríos cada vez que lo mencionas.
-¡Pero no puedes negar que fue muy gracioso!
-¡Claro! – Ironizó Theo – Para ti quizás, pero para mi fue una autentica pesadilla. No lo había querido mencionar pero en verdad esa mujer logró escabullirse dentro de mi habitación y fue directamente a mi cama. No se imaginan el susto que me llevé cuando me desperté y la encontré sentada a mi lado tratando de quitar mi ropa sin despertarme.
Blaise y Pansy estallaron en carcajadas.
-Espero que no te hayas aprovechado de ella – apuntó Pansy con burla en su voz.
-¡Oh, claro! Por supuesto que me aproveché de ella. Si, me encantan las mujeres mayores, en especial las ancianas ¿no lo sabias? Ahora mismo tengo una calentando mi cama.
-¡Maldición! desearía haber visto eso.
-¿Que, una anciana en mi cama?
-¡No! – Exclamó Blaise aun riendo –A esa mujer acosándote mientras inocentemente tú dormías ¿Qué sintió el cazador al ser cazado?
-Bromeas ¿verdad? Esa mujer no me cazó, me acosó que es muy distinto. No ha nacido aun la mujer que pueda conmigo os lo aseguro.
-Nunca digas de esta poción no beberé, porque puedes llevarte una amarga sorpresa – intervino Pansy antes de levantarse e ir a la cocina en busca de la silbante tetera.
-¡Bah! – Agregó Theo con un gesto de la mano – Las mujeres pueden convertirse fácilmente en un autentico dolor de cabeza para un hombre.
-Pero bien que las buscas ¿No?
-Que hombre puede vivir sin una mujer. "Un hombre solo siempre esta en mala compañía" solía decir mi padre. Ni siquiera tú puedes, que dices estar tan enamorado de Loveggod.
-¿A que te refieres? – Preguntó Pansy que ya entraba en la sala con severas y humeantes tasas de té en leche, galletas y pan de arándalo -¿tienes novia y no me lo habías contado? – preguntó esta vez dirigiéndose a Blaise.
-No – respondió secamente mientras ayudaba a Pansy con las bandejas.
-¡Como que no! ¡Todo el mundo se fija en mi libertinaje y hace la vista gorda con vosotros! ¿Pues quieren que les diga algo? Los tres somos iguales, solo que yo soy más sincero y expreso lo que pienso abiertamente.
-¡Cállate! – gruñó Blaise aunque sin lograr amedrentar a nadie.
-¿Por qué? ¿Qué ocultas? – Indagó Pansy quien había olvidado su desayuno en algún lugar junto a la mesa.
-Nada…
-No es verdad.
-¡Que te calles Theo!
-No lo haré si Pansy me pregunta
-Yo quiero preguntar.
-¡Tu no preguntas nada!
-¿Qué es lo que oculta Blaise, Theo?
-¡Calla!
-¡Una mujer! Una prostituta metamorfaga – se apresuró a responder.
El silencio que siguió a esa afirmación cortó el ambiente de camaradería.
-No la llames así – agregó Blaise apretando los dientes.
-¿Cómo? ¿Prostituta o metamorfaga? ¿Por qué? Las dos son verdad.
-Ya sabes que no me gusta que la llames así, tiene un nombre ¿Sabes? Y es Marié
-¡Oh Cherie es francesa! – Exclamó Pansy dando saltitos en su asiento. Theo y Blaise la observaron intrigados. La mayoría de mujeres no toleraría la mención de semejante profesión en su presencia.
-¿Qué te pone tan contenta? – indagó Blaise ceñudo
-No soy como la mayoría de mujeres. Además, me siento feliz por ti al menos has encontrado placer al lado de una mujer durante estos años.
Theo la observó con admiración - ¿Por qué no hay más mujeres como tu?
-Porque son única en mi especie – dijo Pansy con superioridad – además Theo, creo que Blaise tiene razón, no debes hablar de ella en semejantes términos… puede que tengas razón en cuanto a aquello de la verdad – se apresuró a añadir al ver que Theo ya abría la boca para protestar – pero no esta en nadie la potestad de juzgar lo que otro hace con su cuerpo.
-Lo que sucede es que Theo esta dolido – dejo escapar Blaise antes de llevarse una cantidad considerable de pan a la boca.
-Eso ya paso – declaró Theo.
-No es cierto, se te enerva la sangre cada vez que recuerdas el rechazo de Marie.
-¡Te rechazó!
-Puedes creerlo Pansy, ¡Me rechazó! ¡A mi! ¡A Theodore Nott!
La expresión de Theo daba a denotar la incredulidad que aun sentía frente a semejante hecho. Para él era imposible que una mujer pudiese rechazarle.
Pansy sonrió ante la alta autoestima de su amigo -¿Por qué te rechazó?
-No tenia un motivo verdadero para hacerlo, le estaba ofreciendo una suma bastante generosa de galeones, más de la que pagaba Draco y mucho más de la que llegó a pagar Blaise en su momento.
-¡Draco también! – la expresión de asombro de Pansy creció hasta límites insospechados.
-¡Lo vez! El que tanto dice querer a Granger y mira a lo que ha llegado.
-Draco jamás ha dicho que sienta algo por Granger a parte de querer acostarse con ella – intervino Blaise en defensa de su amigo ausente.
-No lo ha dicho pero lo ha pensado – declaró Theo seguro.
-Bueno, dejemos a Draco fuera de esto porque no esta presente para defenderse y en cuanto a ti Theo puede que la tal Mary…
-Marié – corrigieron los dos jóvenes al tiempo.
-Marié, sea lo que es, pero eso no la obliga a compartir su cama con quien no desea. A pesar de todo es una mujer libre y simplemente no quiso estar contigo. Puede que aun no haya nacido la mujer que te haga sentar cabeza pero al menos ya existen dos mujeres que jamás compartirían su cama contigo.
-¿Dos?
-Claro, yo fui la primera ¿no lo recuerdas?
Theo se ruborizó hasta la punta de sus castaños cabellos mientras Blaise paseaba la mirada de uno a otro sin querer aceptar abiertamente lo que aquella declaración dejaba en entredicho.
-¿Te atreviste a…?
-Por ahora te recomiendo que no seas tan promiscuo – interrumpió Pansy a Blaise –Puedes tener amantes, pero que sea una a la vez. Ya sabes la salud y todo lo demás. No cabe duda de que la variedad se ha vuelto realmente peligrosa.
-Ese consejo sobra querida amiga. Soy de quienes opina que es preferible limitarse a una amante y asegurarse de que eres el único que comparte su cama. Así quizá vivirás más tiempo.
-Si te limitas a una mujer, entonces ¿Por qué no buscas una pareja estable?
-¡Estas loca! Me limito a una mujer por temporada, además ¿Qué tiene que ver el buscar una pareja estable con limitarse a una sola mujer? Nada te llevará más deprisa a la ruina que una novia molesta que quiera saber donde estas todo el día y donde estarás el siguiente, quien esta a tu lado y porque no le dedicas el suficiente tiempo a la relación. La próxima vez que se te ocurra hacer una sugerencia tan absurda, muérdete la lengua.
Pansy lo observó sonriente mientras Blaise aun continuaba con mirada cejuda.
Desayunaron entre bromas y risas (unas cuantas que lograron sacarle a Blaise), luego Theo se despidió porque debía ir a su casa para cambiarse de túnica e ir al trabajo, mientras que Pansy y Blaise se iban a diligenciar "el regreso de Pansy a la civilización" como lo había llamado Theo.
Pansy recogió los platos y los llevó a la cocina, con un hechizo dejo todo limpio, organizado y dispuesto a ser utilizado más tarde. Regresó a la sala y vio como aun Blaise se encontraba con aquel aspecto reflexivo e imperturbable, con la mirada fija en algún punto de la habitación.
-¿Sucede algo? – pregunto Pansy aunque sabia de antemano que le ocurría a su amigo.
-Me gustaría que me aclararas eso que ya habías rechazado a Theo.
Blaise no titubeo y Pansy tampoco espero que lo hiciera, su amigo era alguien a quien se le dificultaba ocultar sus emociones y aunque Theo afirmara que tenia una doble moral, Pansy sabia que no era así, solo que en ocasiones era mejor callar para no perjudicar a las otras personas involucradas en el asunto. Pero Theo jamás vería las cosas de esa manera.
-No hay nada que explicar, salvo lo que oíste, rechacé a Theo una vez, eso fue todo.
-¿Cuándo?
-Hace mucho.
-¿Cuándo?
"¡Merlín! ¿Por qué habría abierto la boca?" –En Hogwarts, durante el séptimo curso, exactamente el día en que encontré a Draco con Granger.
-¿Por qué no habías dicho nada?
-¿Y para que? Aquello era un asunto entre Theo y yo, además todo el revuelo de Draco y la poción multijugos…
-¡El muy canalla! ¡Como se atrevió!
-Estaba enamorado de mí – dijo de pronto Pansy – Eso fue lo que me dijo días después cuando ya se le había pasado la rabia – Pansy rió con sinceridad – Nunca ha manejado muy bien los rechazos ¿Sabias?
-¡Enamorado!... Permíteme no creerlo.
-Yo tampoco lo creí en el momento, pero con el paso del tiempo me he dado cuenta que Theo tiene una forma muy particular de expresar sus sentimientos.
-Entonces considérate como la única chica que ha sido capaz de enamorarlo – afirmó Blaise con seguridad
Aquella declaración dejo muda a Pansy y también estática de la impresión, pero se recupero rápidamente – dudo mucho que haya sido la única capaz de despertar tan nobles sentimientos en el corazón de semejante mago – agregó con burla.
-Te lo digo en serio, jamás he visto a Theo enamorado.
La seriedad de Blaise consiguió molestar a Pansy, quien agitó con rudeza su larga y negra cabellera mientras se daba la vuelta para buscar su abrigo. – Si quieres pasar el resto del día hablando sobre cosas que ya pasaron dímelo de una vez para irme. Tengo que comprar una varita, revisar mis cuentas, buscar los títulos de propiedad, buscar una casa… ¿Vienes o te quedas reviviendo fantasmas del pasado?
Blaise la miró con severidad una vez más antes de levantarse él también e ir en busca de su capa.
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Hermione despertó sobresaltada por un fuerte ruido procedente de alguna parte de la casa. Sentada sobre la cama la joven determinó que el molesto estruendo provenía de la habitación de Malfoy y que por algún extraño motivo, ajeno a ella, no parecía querer detenerse pronto.
Tomó la bata de satín negro cerrándola sobre su cintura, salió de la habitación y camino directo a la fuente del ruido: la habitación de Malfoy.
Golpeó tres veces -¡Hey! – Llamó – ¡Malfoy! ¿Qué esta pasando allí dentro? ¡Malfoy!
La joven insistió varias veces pero la puerta no se abrió, Hermione regresó sobre sus pasos resignada a pasar el resto de la mañana con aquella molesta y nueva circunstancia pero el estallido de cristales provenientes de la habitación le hizo cambiar de idea. Rápidamente fue por su varita y abrió con ella la puerta. Lo que encontró allí la desarmó por completo.
Draco Malfoy estaba sentado en el suelo de la habitación, rodeado por un completo desastre. Miles de vidrios rotos cubrían la alfombra, los muebles y la cama. La tela de los muebles había sido raída con cortes perfectos lo que la hizo pensar que Malfoy había utilizado su varita para causar todo aquel desastre.
Llevaba el cabello desordenado y la piel surcada por ínfimas perlas de sudor. Respiraba con dificultad y mantenía la mirada fija en algún punto de la pared del fondo. Nada demostraba que se hubiese percatado de la presencia de Hermione en la habitación y nada parecía importarle en aquel momento. La joven castaña descubrió marchas rojas sobre la túnica de Malfoy a la altura del hombro y entonces no pudo evitar alarmarse ante el aspecto auto destructivo que este ofrecía.
-¡Malfoy! ¿Qué has hecho? – Hermione se acercó a él cuidando no pisar los restos de cristal esparcidos -¡Malfoy…!
- Un día – dijo de pronto Draco interrumpiéndola - llegué a casa y encontré una carta del ministerio sobre una mesa. En ella me informaban que dados los últimos movimientos financieros Malfoy's Bureau se encontraba a punto de quedar en bancarrota. Me advertían que debía saldar las obligaciones contraídos con el sector público y que debía acercarme prontamente a cancelar, de lo contrario se verían obligados a confiscar las propiedades que aun quedaban bajo mi custodia.
Hermione no tenia idea alguna del porque le estaba contando aquello, pero fuese lo que fuese aquello que lo atormentaba, estaba tratando de sacarlo a flote.
-Era incapaz de darle crédito a lo que leía – continuó Draco sin desviar su mirada hacia la joven arrodillada a su lado – Ellos me habían quitado el dinero, parte de las tierras y los títulos valores por el hecho de pertenecer a una familia de mortifagos y ahora ellos mismos me exigían pagar una deuda contraída con el estado cuando Fudge fue Ministro de Magia. ¿Con que capital iba a pagar semejante suma si todo lo tenían ellos? ¿Eh? ¿Dime, sabelotodo? ¿Qué debía hacer? ¿Qué otra cosa podía hacer?
Hermione observó que los ojos de Draco se habían opacado de tristeza, también se dio cuenta que llevaba la ropa húmeda y que efectivamente las manchas rojas eran sangre proveniente de su hombro, no mucha pero estaba herido.
-¡Por Dios, Malfoy! ¿Dónde has estado? – pregunto más para sí.
-En el cementerio – respondió clavando su mirada grisácea en la joven – He matado a un hombre, Granger. Yo maté al padre de Astoria cuando lo dejé en la ruina por tratar de salvar mi empresa. Le quite las dos cosas más preciadas que tenía. Esta casa y la tranquilidad de su hija.
Hermione ahogó una exclamación con sus manos. Por un momento pensó que Malfoy pudiese estar ebrio pero ahora sabia que no era así, él en verdad estaba desesperado y confundido. Perdido en los fantasmas que había formada a su alrededor a causa de sus propios errores y que al parecer ahora lo estaban acosando.
-Pero… tú dijiste el día que llegamos, que era aquí donde tu familia solía pasar las vacaciones de invierno. Entonces eso es mentira.
Draco afirmó en silencio -Malfoy's Bureau tenía empleadas alrededor de 200 familias mágicas, además que en ese momento le estaba dando sustento a otros tantos hijos de mortifagos que no habían corrido con la misma suerte que tuve al recuperar parte de las finanzas de las familias. Yo estaba al borde de un colapso. Negocie el pago de los intereses con la gente del ministerio y viajé aquí con un solo propósito.
-Malfoy, será mejor que duermas un poco. En este momento no estas nada bien – dijo Hermione tomándolo de un brazo para instarlo a levantarse pero fue inútil. Draco no estaba dispuesto a moverse de aquel sitio.
-¡Déjame terminar! – Exclamó furioso – La familia Grenngrass había negociado con los Malfoy intercambio de favores financieros. Me aproveché de eso para timar a la familia. William Grenngrass, la cabeza y jefe, era dueño de un número increíble de tierras en esta región. Yo venia con la firme convicción de arrebatárselas y luego dárselas como pago a los del ministerio… y así lo hice.
Hermione sintió pena por Malfoy, podía notarse el dolor que lo hacia hablar y la amargura que brotaba de su ser con cada palabra. Era una experiencia definitivamente abrumadora. Estar allí, en medio de un caos, escuchando pacientemente las penas de su peor enemigo era algo que Hermione jamás pensó hacer. Ella no contaba con las tretas que el destino teje alrededor de la vida de las personas.
-Lo peor fue que me aproveché de Astoria durante el camino. No puedo negar que de verdad me gustaba, es realmente una belleza. Una verdadera hurí. Nunca he vivido momentos tan llenos de paz y, porque no decirlo, felicidad al lado de nadie… ella… ella me trajo una tranquilidad que no gozaba hasta entonces.
-Eso pasó hace mucho tiempo. No debes pensar ahora en ello. Tienes que descansar, estoy segura que no has dormido absolutamente nada.
-No pude encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que había hecho. Había dañado a esa joven y había robado la mayor parte de su herencia, no contento con eso me apoderé de esta casa... Aquello al parecer llevó a su padre a la muerte y solo yo tuve la culpa de ello.
Extrañamente Draco Malfoy no lloraba, lo cual le pareció increíble a Hermione dado la amargura y la tristeza que brotaban del interior del joven.
-Vamos Malfoy – intentó de nuevo Hermione – es necesario curar esa herida y cambiarte de ropa. Puedes pescar una enfermedad realmente grave si no haces esto de inmediato.
Esta vez Draco no protesto y se dejó hacer. Hermione lo sacó de la habitación sin retirar su mano del brazo de donde le halaba. La joven intentó abrir las puertas de las otras habitaciones pero estaban cerradas y aprueba de alohomora.
Emitiendo un hondo suspiro, Hermione llevó a Draco hasta su propia habitación y una vez allí le pidió que se sentara sobre su cama mientras ella iba a buscar alguna prenda de vestir para cambiar las que llevaba encima.
Draco permitió que Hermione le cambiara las ropas y le curara las heridas sin decir una sola palabra, por supuesto que ella se había valido de la varita para hacerlo cosa que duró menos de lo que tarda en decirse el hechizo correspondiente.
-Descansa Malfoy – dijo Hermione mientras empujaba a Draco sobre su cama – Debes recuperar el sueño.
Él la observó con el tormento azotando sus ojos - ¿Dime que debo hacer? Tu eres inteligente, además eres legisladora ¿Tu podrías indicarme cual es el proceder más correcto en estos casos?
Hermione quería decir que no había conocido casos como ese, pero decidió morderse la lengua, no era el momento de atacar, no por lo menos cuando la victima ya estaba herida y vulnerable.
-Descansa Malfoy – insistió Hermione –Ya hablaremos de eso cuando despiertes. Y no te preocupes, prepararé algo especial que pueda subirte los ánimos.
La joven no tenia idea alguna de donde habían salido aquellas palabras, pero total ya las había dicho y solo esperaba que Malfoy no las hubiese escuchado, pero contrario a lo que deseaba, él pudo oírla y eso lo hizo sonreír.
-¡Tu! ¡En la cocina! – agregó con un tono de burla adormilado.
Hermione frunció el cejo, hasta vulnerable Malfoy conseguía sacarla de casillas – Se hacer muchas cosas por si no lo sabias Malfoy. Pero tienes razón, le diré a tus elfos domésticos que lo preparen.
-…Es muy tonto – dijo él dormitando.
-¿Quién? – preguntó Hermione con brusquedad.
-Weasley – susurró Draco – Tiene que tener el cerebro… muy diminuto para haber dejado escapar una chica como tu. Eres la más……
-Te equivocas – agregó ella roja de la impresión ante las ultimas palabras pronunciadas por Malfoy – Fue todo lo contrario.
Hermione no escuchó nada más proveniente de Malfoy, así que dio por sentado que ya se hallaba profundamente dormido. Con pasos pausados salió rápidamente de la habitación. Si hubiese dedicado a observarse un momento en el espejo, se habría percatado de lo sonrosada que estaba y de lo mucho que la habían afectado las palabras de Draco Malfoy.
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-Siento llegar tarde.
Neville Longbottom sonrió desde el mismo momento en que vio el buitre disecado del sombrero de su abuela aparecer por el fondo del pasillo.
-No te preocupes, yo también acabo de llegar.
La adusta mujer sonrió de medio lado – En ese caso, sentimos llegar tarde sanadora Tickess.
-No se preocupen – respondió una mujer mayor desde el otro lado del escritorio.
-¿Y bien? ¿Cómo están mi hijo y su esposa?
Aquella pregunta la consideraba estúpida. ¿Cómo podrían estar? Qué tanto podrían haber mejorado si de antemano sabían que no habría posibilidad de mejoría.
Sin embargo, acudían sagradamente a aquella cita, ella y su nieto "Tan igual y distinto a su padre" para monitorear el avance de los esposo Longbottom… el problema,… era que no existía ningún avance y probablemente jamás lo hubiera.
Ella lo sabia, lo había aceptado después de muchas horas de lágrimas y lamentos silenciosos. Después de presenciar solitariamente los primeros pasos de su nieto. Lo aceptó mucho después de observar sus atisbos de magia e incluso mucho después que su nieto entrara a Hogwarts y llegara un día de vacaciones diciendo que se sentía atraído por una compañera de su curso.
-He llevado el caso de los señores Longbottom por casi diez años – expresó la sanadora con voz silbante y sin atreverse a levantar la mirada.
Neville sintió como un nudo le cerraba la garganta. Nunca, la sanadora había iniciado aquella rutina mensual de esa forma. Sospechó, algo malo les iba a decir.
-Diez años que se perfectamente cuan difíciles han sido para ustedes y cuan….
-Lo que tenga por decir, dígalo… - interrumpió la señora Longbottom - Como usted dice, nos conoce perfectamente y sabe que odiamos los rodeos.
A Neville le hubiese gustado decir que el no tenia problema con eso, pero se abstuvo de hacerlo
La sanadora respiró profundamente y miró a Neville con aire melancólico –Siento decirlo pero… ya no podemos hacer nada más. El hospital ha gastado todos los recursos mágicos y muggles existentes en la actualidad para lograr alcanzar aunque sea una pequeña mejoría en la salud de sus parientes… pero nada funciona… y… el hospital a considerado que lo mejor sea suspender el tratamiento y esperar……… un desenlace.
Neville apretó los puños sobre su regazo de una manera tan fuerte que los nudillos se le pusieron blancos. Pronto la huesuda y enguantada mano de su abuela se posó sobre una de las suyas. Neville observó los gastados y descoloridos guantes que usaba, habían gastado tanto dinero en los tratamientos de sus padres que habían olvidado su propio bienestar económico, hoy por hoy podría decirse que no eran del todo pobres pero tampoco contaban con el dinero de antaño, algo que a Neville le tenia sin cuidado y creía que también a su abuela.
-Me parece un poco… cruel lo que propone sanadora – dijo la señora Longbottom con voz aguda.
-Señora, comprendo por lo que esta pasando pero… no dude que esta decisión no a sido tomada a la ligera…Los ultimo estudios realizados nos demuestran que sus parientes tienen un daño cerebral severo, muy severo e irreversible. Las células regenerativas del sistema….
-No nos hable en términos médicos, por favor – interrumpió de nuevo – Solo diga lo que tiene que decir con palabras que se han entendibles. No adorne la verdad. Le aseguro que por mucho que lo haga eso no va a disminuir el dolor.
Neville sintió que su abuela apretaba más fuerte la mano que tenia apresada.
La sanadora inspiró profundo nuevamente antes de decir -Los señores Longbottom… están muriendo.
La abuela de Neville tembló levemente, respiró de forma agitada repetida veces y luego se irguió sobre el asiento orgullosa y prepotente apretando aun más la mano de su nieto que de un momento a otro se había tornado helada.
-Sus cerebros, están viviendo un "retroceso", es decir, sus células dañadas y fuera de funcionamiento han obligado a otros tejidos cerebrares a mejorar y aumentar su funcionamiento con el fin de conseguir que el cuerpo siga vivo. Pero al mismo tiempo, el uso continuo y forzado de estos tejidos ha hecho que se debiliten… al parecer ya están llegando al fin de su "vida útil" por llamarlo de algún modo……. Los señores Longbottom, como ustedes saben, han envejecido prematuramente, caminan lento y hace poco empezaron a mostrar problemas en su sistema linfático y…. además de los problemas neuronales que ustedes ya conocían.
¿Qué podrían decir ante aquello? Nada en realidad, ¿Cómo refutar algo que hace mucho estaban esperando pero que a pesar de ello no estaban preparados para recibir?
-Entonces… ¿Tendremos que llevarlos a casa?
-¡Oh, no! ¡No, señora Longbottom! Por supuesto que no – se apresuró a responder la sanadora – El hospital estará con ustedes hasta el final del proceso. Eso no lo dude.
"El final del proceso" "Se supone que esas eran palabras de aliento" De un momento a otro Neville sintió que le faltaba el aire y que tenia que salir rápidamente de aquel lugar o colapsaría.
-¿Puedo verlos?
La sanadora observó a Neville como siempre lo hacia, con compasión, aquello lo enojaba. Odiaba que le tuvieran compasión, odiaba que sintieran lastima por él. La compasión y la lastima no son sentimientos nobles. Son sentimientos viles que trasmiten personas egoístas al saber que aquello que ellos poseen es mejor que lo que otras personas jamás tendrán.
-Por supuesto.
Neville no esperó a que se lo repitieran una vez más y con un movimiento brusco se zafó del fuerte agarre de su abuela y salió del lugar sin decir una palabra más.
La sra. Longbottom observó a la sanadora con una mirada firme y decidida, todo lo contrario de lo que podría esperarse de una anciana a la que se le acaba de informar que su hijo esta a punto de morir.
-Mi nieto, estoy segura, no querría preguntarlo, pero…. Yo no soy mi nieto y como comprenderá mi corazón no es tan fuerte como antes, no puedo esperar un golpe tan duro de una manera sorpresiva por tanto… ¿Cuánto?.... ¿Cuánto tiempo más vivirán…?
-Le aseguro señora Longbottom que no hay ninguna posibilidad de saberlo, pueden ser horas…. Como también pueden ser años.
Allí estaban, con el cabello cano, raso y sin vida. Delgados, con el rostro escuálido y el caminar pausado. Su madre miraba a través de los vidrios de la habitación y su padre parecía observarla desde el sillón que ocupaba. Los sanadores podrían decirle que no había posibilidad alguna que ellos recordasen algo o que incluso lo reconocieran, que ni ellos mismos sabían quienes eran o que nada en el mundo podía cambiar su estado, pero…. El sabía que no era del todo cierto.
Una vez habían trasladado a su padre a otra habitación para poder realizar terapia especial que debía realizarse en un ambiente de extrema esterilidad. Pero sucedió que unas horas más tarde, Alice, su madre había empezado a gritar como loca mientras buscaba hasta debajo de la cama algo o alguien… A Neville le gustaba pensar que buscaba a su padre, porque solo se calmó un tiempo después que el hubiese regresado.
Cuando solía visitarlos, se sentaba horas a observarles caminar y mirar las paredes como si fuese lo más asombroso que hubiese en el mundo. A veces lo miraban fijamente, otras tantas lo ignoraban por completo y algunas otras le obsequiaban cosas, como envolturas de dulces que él siempre etiquetaba con la fecha y guardaba en un cajón especial escondido entre sus pertenencias. Tenía miles de ellas.
-¿Qué opinas? – preguntó su abuela en cuanto lo hubo alcanzado.
-¿Sobre que?
-Sobre lo que acaba de decir la sanadora.
Neville guardó silencio mientras observaba a su padre colocar una pajilla de plástico en la oreja de su madre. La pajilla cayó y Neville corrió hasta ellos para entregarla de nuevo a su padre quien ni siquiera le miró.
-¿Qué puedo opinar sobre algo en lo que no tengo dominio?
-Entonces, ¿Quieres resignarte?
Neville notó que la voz de su abuela se oía débil y cansada -¿Tu no?
Ambos continuaron en silencio, ambos observando el vano intento que Frank Longbottom hacia por colocar la pajilla de plástico sobre la oreja de Alice, su esposa.
-¿Me pregunto de donde sacaran todo esto?... Me refiero a las pajillas y las envolturas de caramelos…
-Uno de los enfermeros me dijo que suelen robarlas de los carritos de limpieza. Tu padre siempre fue muy recursivo.
Neville los observó, luego tomó entre una de sus manos, la de su padre y lo ayudó a colocar la pajilla donde deseaba hacerlo.
-Y, si los llevamos a casa…
-¿Qué?
Neville giró hasta quedar frente a su abuela - Piénsalo, ya no tendría que robar pajillas, hay flores reales en los jardines de la casa. Seria un lindo… final para… sus vidas.
-Pero Neville, ¿Quién los cuidaría? Yo ya no poseo la fuerza suficiente para semejante tarea… Y tu… bueno hijo, tu debes estudiar, estas a un paso de graduarte.
-No tengo problema alguno en suspender mientras ellos…
-¡Olvídalo! No sabemos cuanto tiempo le queda a tus padres, pueden pasar años antes que finalmente…. Finalmente nos abandonen. ¿Qué harás? ¿Te quedaras en casa todo ese tiempo? O finalmente un día dirás, "no puedo irme confiado a estudiar, se que ellos estarán bien durante estos próximos cuatro meses ¿Quizás incluso podrían asistir a mi ceremonia" ¿Crees eso? Dime ¿eh?
Neville sabia que su abuela no era una mujer cruel, era una mujer realista, demasiado para su gusto, además de una mujer que nunca callaba lo que pensaba. Una combinación que a muchos no les resultaría agradable.
-Podremos contratar un par de enfermeras…
-¡Oh, Neville! Hijo, sabes perfectamente que no contamos con el presupuesto necesario para ello. Quizás por unos cuantos meses, tal vez un año máximo pero después… después ¿Qué haremos? ¿Cómo cuidaremos de tus padres? O ¿Acaso esperas que ellos mueran pronto?
Neville la observó con el entrecejo fruncido.
-Lo siento, pero si quieres llevar a cabo esta tarea, debes considerar todos los escenarios posibles.
-¿Puedes pagar el primer mes?
-Sabes que sí, puedo pagar cómodamente los próximos cuatro meses.
-Entonces, hagámoslo abuela, llevemos a mis padres a casa. No te preocupes por el dinero. Yo conseguiré lo que haga falta.
-¿Y tus estudios?
-Puedo llegar al invernadero en traslador…
-Eso es muy costoso, Neville. Los permisos, los impuestos…
-Entonces, puedo decirle a Hermione que me deje utilizar su chimenea para viajar por red flu hasta Londres y desde allí poder aparecerme en el invernadero. Puedo conseguir un permiso especial si explico a las directivas la situación. Además siempre quedan las escobas.
-No tomes en cuenta ese último recurso. Si un muggle llega a verte podríamos meternos en serios problemas y créeme nunca querrás meterte en problemas con los del ministerios de magia.
Neville sintió que un puntiagudo y filoso aguijón se clavaba en su pecho.
-Eso significa – continuo su abuela - ¿Qué volverás a casa?
-¡Por supuesto! ¿De que sirve sacar a mis padres de aquí si no voy a estar con ellos durante… lo que haga falta?
-¿Y tu amiga, la chica que te gusta. Hermione Granger?
Neville intento vanamente no poner los ojos en blanco – Eso fue hace mucho tiempo… Hablaré con ella, estoy seguro que me entenderá.
La señora Longbottom guardó silencio durante un largo rato. Neville no quiso observarla porque de antemano sabia que su cara de suplica no influenciaría en su respuesta, pero desde el fondo de su corazón esperaba que aceptase. Después de todo ¿Dónde mas llevaría a sus padres si no era a casa de su abuela?
-No estoy muy segura de esto, pero… todo sea por verte feliz.
Neville sonrió y giró nuevamente para observar a sus padres. Alice observaba fijamente la pajilla y Frank había regresado al sillón que antes había ocupado. Caminó hasta quedar frente a su madre y pasó una mano por su largo y cano cabello.
-Regresarás a casa mamá, y serás muy feliz. Lo prometo.
Ella no lo observó, incluso podría no haberlo escuchado, pero eso no le importó. Al parecer al fin podría hacer aquello que siempre había deseado, no completamente, pero… algo era mejor que nada.
--
-¿De quien es la carta?
-De Neville.
Luna Loveggod leía atentamente el pergamino que acaba de llegar mientras, con su mano libre, alimentaba la lechuza parda que había traído el mensaje.
-¿Y que dice?
-Que espera vernos pronto – mintió – y que confía en que el embarazo marche bien. Hablando de embarazos podrías por favor conseguir miel, frijoles picantes y pescado.
Dean la observó como si de repente se hubiese vuelto loca (algo que hacia a menudo) - ¿Quieres hacer una bomba?
-No – respondió Luna sin apartar la mirada del pergamino – Tu hijo tiene hambre.
Dean sonrió. Estaba casi seguro que Luna había encontrado en aquellas dos palabras la manera efectiva de manipularlo. "Tu hijo" no existía otra frase en el mundo que lo hiciera sonreír más.
-De acuerdo – dijo mientras besaba suavemente los labios de su esposa – Volveré más rápido de lo que imaginas.
Luna sonrió y lo observó mientras acomodaba detrás de su oreja un mechón de su dorado cabello – No demores – agregó antes que Dean cerrara tras de sí la puerta.
La sonrisa se borró del rostro inmediatamente después. Luna buscó el soporte de uno de sus sillones para leer nuevamente la carta de Neville, y tratar de asimilar el significado que aquellas palabras le querían revelar: Estaban en problemas.
Querida Luna.
Estoy muy feliz por lo de tu bebe, se perfectamente que tanto Dean como tu desean a esa criaturita y me regocija enormemente que por fin se cumplan vuestros anhelos.
Sin embargo, lamento decirte que el motivo de esta carta no es una simple cortesía. Luna, estoy en problemas y tu eres una de las personas que puede ayudarme.
Necesito hablar con "Doly", ¿Lo recuerdas? ¿Entiendes lo que quiero decirte? Espero que así sea.
Dile que debe hablarme de inmediato, es urgente, muy urgente. Por favor, entre mas pronto logre comunicarme con él… será mejor.
Querida amiga, de verdad me entristece ser portador de malas noticias pero quiero que sepas que tú nada tuviste que ver en lo que paso. Lo único que hiciste fue presentarnos y bueno, de eso nadie puede acusarte, de modo que no te preocupes.
Luna, nuevamente te lo pido, dile pronto que necesito hablarle. Es urgente.
Deseo de todo corazón que te encuentres bien, y espero que cuando regreses a Londres, ya todo este solucionado.
Cuídate. Te quiere.
Neville Longbottom.
-¡Por Merlín! – Susurró Luna -¿Qué rayos pretende Neville enviando una carta como esta? ¿Matarme de susto?
Pero en algo tenia razón Neville. Si le urgía hablar tanto con "Doly" definitivamente no era para nada una buena noticia. Una sola cosa podría empujarlo a ello y eso era precisamente lo que más miedo le daba. Sin duda, habían descubierto a Neville, habían descubierto su trampa en los EXTASIS.
No estaba segura del todo, una noticia así saldría en la primera plana del Profeta y que ella supiera de lo único que se había hablado el periódico en la actual edición era sobre la captura de aquel mortifago que había sido compañero de clases en Hogwarts.
-Merlín bendito, Neville. Puedes decir lo que quieras pero… si te descubrieron. Tengo una razón de peso para preocuparme. Ciertamente estoy en problemas.
Dean regresó a casa justo después que el último trozo de pergamino que contenía la carta de Neville se consumiera entre las llamas de la chimenea.
--
Hermione escupió el sorbo de café que hace unos segundos había tratado de beber. Al elfo, quien le había caído todo el sorbo en el rostro, no le había hecho nada de gracia, de hecho en aquel preciso instante la observaba como si de repente pudiese hacerla desaparecer solo con desearlo.
-Lo siento, de verdad – se disculpó Hermione –No creas que…. El café esta perfecto es solo que….
-No se preocupe… señorita - Nigel conoce el motivo de su… efusividad
-Lo siento – repitió – Yo nunca….
-Además del café y el Profeta, he venido a informarle que el amo Malfoy ha despertado hace unos segundos y ha preguntado por usted. Me ha dicho que le pida… por favor subir a la habitación inmediatamente.
Hermione frunció el cejo. Solo Malfoy podría convertir una petición en una orden. – Gracias Nigel, ya puedes…
Pero antes que Hermione terminara su frase el elfo domestico había desaparecido. La castaña suspiró, se le hacia sumamente extraño la actitud de los tres elfos de Malfoy, parecían demasiado libres, demasiado sinvergüenzas (igual que el amo), demasiado descarados… para ser… sirvientes de Malfoy. Bueno, después de todo no se espera que un sirviente de semejante mago tan arrogante, grosero y autoritario se comporte de una manera tan poco elegante con la "invitada de honor" de su amo. Aquello no le molestaba a Hermione, de hecho si de ella misma dependiera, los elfos podrían no hacer sus quehaceres si así lo deseaban.
Sin embargo, había algo mucho más importante en que pensar y era precisamente lo que le había hecho tirar el café sobre el rostro del elfo Nigel. Observó la fecha de la edición del Profeta que tenían en sus manos mientras subía la escalera. Era la fecha de ese día. Hermione no pudo evitar preguntarse si a Malfoy le afectaría aquella noticia. No tenia idea alguna sobre la relación que su "carcelero" mantenía con sus ex compañeros mortifagos… solo sabia…. Que apreciaba en supremacía a Pansy Parkinson…. Y también a Theodore Nott, pero nada más.
-Ya iba a buscarte. Tardaste mucho.
Hermione frunció el entrecejo, no le gustaba para nada la voz autoritaria que Malfoy utilizaba algunas veces para referirse a ella.
-Estaba ocupada.
-¿En que? – preguntó incrédulo y burlón
"¿En puedo ocuparme? si no hay mucho que hacer en esta estúpida casa" Pensó Hermione - Leyendo.
-Lo imaginé.
Hermione bufó - ¿Qué es lo que quieres Malfoy? ¿Para que me llamas?
Draco la observó desde el alfeizar de una ventana. Aun llevaba las ropas que Hermione le había dado horas atrás y seguía igual de despeinado y poco llamativo, por el contrario ella estaba hermosa. Mucho… y muy tentadora también.
-Deseo continuar la conversación que dejamos pendiente esta mañana.
Hermione se sonrojó al recordar la última frase dicha por el blondo – No recuerdo nada en especifico.
-¿Te conté lo de Astoria? Estoy seguro que si, de lo contrario no estaría en esta habitación. Aunque si lo que creo no paso… y yo estoy en esta habitación… eso quiere decir que tu y yo….
-Cállate, Malfoy – se apresuró a interrumpirle - Me dijiste todo lo de tu robo, la muerte el señor Grenngrass y todo lo demás – se apresuró a decir Hermione.
Pese a todo, Malfoy sonrió no le había pasado desapercibido el sonrojo del rostro de la joven, y para él aquello era un buen signo.
-¿Y bien?
-Y bien ¿Qué?
-Te pedí tu opinión profesional… ¿Ya lo olvidaste?
El asombro en rostro de Hermione fue evidente, pues no había considerado seria la petición que Malfoy había hecho en momento de debilidad. Hermione caminó hasta el centro de la habitación dejándose caer sobre la suave cama, desde allí podía ver perfectamente el rostro de Malfoy y podría analizar los pensamientos del blondo a medida que ella hablara.
-Si fuese tu abogada, si en realidad deseara ganar el caso sin importarme nada mas Tendría que preguntarte dos cosas muy importantes. La primera: ¿Es posible que Astoria pueda comprobar que las tierras ahora propiedad del Ministerio eran suyas anteriormente?
-No lo se – respondió Malfoy sin pensarlo demasiado – Si tuviese pruebas de ello ¿No crees que ya hubiese entablado una demanda o algo así?
-No sabría que pensar, esta chica es bastante peculiar. Muy confiada, muy sumisa… demasiado…. Y perdona que lo diga… tonta.
Malfoy levantó las cejas en señal de asombro, nunca hubiese esperado que la bondadosa Hermione Granger se expresara de aquella manera sobre una chica que hasta ahora era una victima y una buena mujer. ¡Vaya sorpresa!
-Astoria no es tonta. Eso es lo que cree la gente que no la conoce bien, como tu. Es una chica lista, bella, muy noble… solo que es demasiado confiada. En eso no te equivocaste.
-¡Vaya! El derroche de virtud.
Malfoy rió estruendosamente - ¿Acaso estas celosa?
-Eso quisieras – respondió Hermione mientras torcía el gesto.
-¿Y la otra pregunta?
-¿Existe alguna persona que pueda testificar en tu contra? ¿Una persona testigo de los hechos que ocurrieron en aquella época?
-Que yo sepa, solo su familia sabe lo que paso…
-Aparte de su familia y ella misma.
-No, creo que nadie lo sabe o al menos nadie sabe exactamente como ocurrieron las cosas. Solo yo y el señor Grenngrass.
-Bueno, el ahora esta muerto.
-¡Granger!
-Estoy hablando en un estricto sentido de profesional sin escrúpulos, no involucro lo que realmente estoy pensando, Malfoy…. Ahora, vas a escuchar lo que realmente yo haría en este caso. Como abogada puedo decirte que existe la posibilidad que no pase nada. No hay pruebas en tu contra, no hay testigos, no hay nada que te involucre con el caso solo el hecho que utilizaste unas tierras que no eran tuyas para pagar una deuda – agregó con ironía - Sin embargo, imagino que habrás logrado que el señor Grenngrass traspasara los títulos de propiedad a tu nombre, de lo contrario jamás hubieses podido negociar con ellos ¿Me equivoco?
Malfoy negó lentamente con la cabeza.
-De acuerdo – continuo Hermione – ahora mismo no me interesa que hiciste para lograr que cediera los títulos y mucho menos quiero saber como te apañaste para que los del ministerio no vinieran hasta aquí para corroborar que era algo legal, dado que eras hijo de mortifagos y que se supone no deberían tenerte confianza… Sin embargo, Malfoy, yo creo que esto no es lo que quieres. El tormento que vi en ti esta mañana dejaba en claro que deseabas librarte de ese peso. Lo que tú quieres es devolver lo que no te pertenece y de algún modo brindarle algún bienestar a esa joven. Para ello no necesitas una abogada. Solo te necesitas a ti mismo.
Draco la observó. Nunca nadie había acertado a adivinar sus pensamientos y mucho menos sus sentimientos. Granger en menos de diez minutos le había demostrado que ella si podía hacerlo y lo hacia con una precisión asombrosa. Podría ser que ella lo conociese tanto como el la conocía a ella. Solo que aun no eran concientes de eso.
-Piénsalo, esa decisión solo la puedes tomar tú…. Ahora – agregó Hermione acercándose al alfeizar desde donde Malfoy la observaba – Quiero que veas esto. No estoy muy segura si te interesa o no pero de todos modos…
Draco recibió la edición del Profeta que Hermione le ofrecía en aquel momento. Con el entrecejo fruncido y sin despegar la mirada de la joven, Draco extendió la edición frente su rostro y luego dirigió sobre la primera plana una mirada cargada de indiferencia. Mirada que cambio de inmediato al leer el llamativo titulo bajo el cual aparecía la fotografía de un hombre de cabello entrecano de ojos oscuros y mirada abyecta.
"Capturado el último sirviente del que no debe ser nombrado"
Esta mañana a primeras horas del día fue apresado, en un elevado estado de alicoramiento, el último de los adeptos del ya desaparecido "no debe ser nombrado": Gregory Goyle.
La captura se dio gracias a la información del señor Turtle Bay quien en esos momentos se encontraba departiendo en una taberna del pueblo de Maglia, norte de Irlanda. Al parecer, en un descuido, el ex mortifago, dejó entrever la marca tenebrosa (Signo inequívoco de actividad ilegal) alertando así a los demás departientes quienes rápidamente advirtieron a las autoridades competentes logrando así la efectiva captura del último mortifago fugitivo.
-Llevaba años escondiéndose – murmuró Malfoy – Pensamos que ya no lo iban a capturar.
Hermione observó con pena que la noticia le había afectado mucho más de lo que imaginaba. Caminó hasta quedar junto a él y puso una mano sobre su hombro en señal de acompañamiento.
-Lo siento – dijo.
Draco la observo frunciendo el entrecejo – Gracias, pero estoy seguro que no sientes pena en realidad.
-No – admitió Hermione – Pero es lo que se dice en estos casos.
-Granger, ¿Cuándo dejaras de ser tan…?
Pero Malfoy no pudo acabar la frase, frente a el apareció uno de sus elfos domésticos (el más altanero de todos según Hermione) haciendo gala de una pronunciada y estrambótica reverencia.
-Perdone amo, en el vestíbulo le esperan.
Draco frunció aun más el entrecejo -¿Quién?
El elfo con mirada aristocrática respondió - La señorita Pansy Parkinson, el señor Theodore Nott y el señor Blaise Zabini. Y si me permite paso a comunicar el mensaje que me dieron.
El anciano elfo carraspeo un poco y agregó - Estamos aquí, así que no nos hagas esperar un segundo más y baja inmediatamente o tendré que ir a sacar tu blanco… trasero de la cama.
Draco sonrió y salió rápidamente de la alcoba, sabía perfectamente que esas palabras eran de Pansy y conociéndola como la conocía sabía que era capaz de cumplir su amenaza.
Hermione también había bajado, no sabia porque pero sus pies traicionaron a su mente guiándola hasta la primera planta donde efectivamente se hallaban Pansy Parkinson, Theodore Nott, Blaise Zabini y ahora Draco Malfoy. Ahora ella se encontraba en una verdadera rodeada de serpientes.
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HOLA A TODOS.
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Nos leeremos pronto….
LylithWH
