Rick y Kate vuelven a su rutina diaria, luego de la Luna de Miel, cómo les irá? Espero que les guste...

Capítulo 13

De vuelta en New York, Rick decidió vivir durante un tiempo en el departamento de Kate, el hecho de tener que convivir con su madre y su hija al mismo tiempo que con su nueva esposa no le gustaba demasiado, no al principio… y luego tendría tiempo de hablar con Kate y decidir lo que fuera mejor para todos…

Mientras Kate acomodaba sus cosas en su habitación e intentaba dejarle algo más de espacio a su marido, reflexionó sobre el poco tiempo que había estado alejada de sus compañeros de trabajo, y aún así, le parecía una eternidad… tantas cosas habían pasado esa semana que ella sentía que había estado ausente por un año…

-Mmmm… - dijo él observándola sonriente- en qué estarás pensando tan distraída…

-Es solo…- dijo aún pensativa- pensaba en los chicos del precinto… tengo ganas de volver a trabajar…

-Si… yo también…- dijo él y se acercó- la verdad es que me gustaría viajar contigo por el mundo, pero se lo que ellos significan para ti, y el trabajo… - dijo y besó suavemente sus labios.

Rick… qué haremos mañana?

-Qué haremos?- le preguntó confundido.

-Será necesario hablar con Gates?

-Supongo que si es necesario, ella nos lo hará saber…- dijo él.

-Y si nos pide que nos separemos?

-Cómo nos va a pedir eso, Kate?

-No nosotros como pareja, sino en el trabajo…

-Intentaremos convencerla de que está equivocada…

-Y si no está equivocada?- dijo Kate y se mordió el labio con angustia.

-Está equivocada… nosotros formamos un equipo perfecto resolviendo los casos que se nos presentan… y a ella todo lo que le importa son los resultados…- acarició sus hombros con intensidad, intentando infundirle confianza- todo saldrá bien, amor…- dijo y luego la abrazó.

Esa noche se durmieron temprano, tenían que levantarse también temprano para comenzar con la rutina del trabajo.


El despertador sonó a la 6.30AM y Kate lo tanteó para apagarlo. Suspiró y frotó sus ojos. Pero cuando quiso moverse se encontró presa de los brazos de Rick. Se habían quedado dormidos luego de hacer el amor y obviamente estaban desnudos. Rick tenía la cabeza apoyada en su pecho y un brazo por debajo de su cuello, mientras el otro caía pesado sobre su abdomen.

-Hey… Ricky… amor…- le dijo intentando moverlo un poco.

-Mmm…- fue todo lo que él dijo y comenzó a besar su pecho, aún dormido.

-Rick… por favor… tengo que levantarme…- le dijo empujándolo un poco y tratando de no hacer caso a su reacción corporal a las caricias de él.

-Hey…- dijo él y se colocó sobre ella, sonriendo mientras la observaba con amor.

-Buenos días…- le dijo ella y no pudo evitar sonreír ante su cabello despeinado y sus ojos desmedidamente abiertos.

-Qué hora es?- dijo él tratando de enfocar su vista en el reloj de la mesa de noche.

-Las 6.30…

-6.30?- dijo él y frunció el entrecejo- pensé que nos teníamos que ir a las 8.30… para qué nos despertamos tan temprano?

-Tú no… yo, amor, tengo que hacer algo de entrenamiento… siempre me despierto a esta hora…- le dijo y lo empujó un poco.

-Pero ya que estoy despierto- dijo besando su hombro y luego, alzó la ceja con interés mientras sonreía.

-No ese entrenamiento, Rick… yoga… el yoga es bueno para la salud… necesito entrenar un poco… si tengo que correr a alguien… o tengo que pelear con alguien no podré moverme… hace días que no entreno…

-Alguna vez leíste que hacer el amor es un muy buen entrenamiento?

-Castle! En serio…

-Está bien… ya entendí!... – le dijo y muy a su pesar, la dejó ir.

Kate se levantó, lo miró por sobre su hombro y sonrió. Sabía que él la estaba mirando y eso la divertía. Y también la hacía sentir increíble.

-Descansa… vendré con el desayuno más tarde…- le dijo y comenzó a vestirse con ropa cómoda.

Rick sonrió, se recostó en la pila de almohadas y cerró los ojos con placidez.


Kate salió a correr, y cuando volvió comenzó a hacer ejercicios de estiramiento. Le dolía el cuerpo, pero sabía que eso sucedería. Ella era muy metódica en los entrenamientos y haber pasado una semana sin entrenar era mucho…

Pasó en puntas de pie para no despertar a Rick y se dio una ducha. Aún con el cabello goteando y la bata puesta, al salir del baño no lo encontró. De inmediato sintió el agradable aroma del desayuno. Eran más de las 7.30, debían apurarse, sobre todo porque él querría ducharse antes de irse.

-Hey…- dijo cuando lo vio de pie en la cocina, usando solo su cabello despeinado.

-Hey- dijo él y sonrió ante la mirada apreciativa de ella.

-Dormiste bien?- le dijo ella y trató de evadir la sensación de deseo que le provocaba verlo así.

-Perfecto…- dijo él sonriente y besó sus labios.

-Pancakes? – sonrió ella mientras él se mantenía con su cara casi pegada a la de ella, disfrutando su cercanía.

-Pensé que te gustaban…

-Por supuesto… pero engordan mucho… prefiero comer más sano…- le dijo alzando la ceja.

-Está bien… pero no hoy…- le dijo batiendo las pestañas y la hizo reír.

Desayunaron mientras se preparaban para el trabajo.

-Rick… si no nos apuramos, llegaremos tarde… el primer día…

-Si…- dijo Rick que salió de su estado de ensueño y la tomó de la mano para ir a la habitación.

Cuando llegaron, él comenzó a acariciarla, mientras ella trataba de encontrar la ropa que quería usar ese día…

-Rick… no me estás ayudando mucho, sabes?- le dijo ella y alzó ambas cejas en tono de advertencia.

-Es solo un momento…- dijo y la atrajo contra su cuerpo.

-Es que… vamos a llegar tarde… y no quiero escuchar reproches hoy…- le dijo abrazándolo para no sucumbir ante sus pedidos.

-Está bien…- dijo y la soltó, no demasiado feliz con la idea.

-No te enojes…- dijo ella y lo miró entrar al baño.

-No me enojo…- dijo él sin mirarla y entró a ducharse.


Media hora más tarde, entraban tomados de la mano al precinto y luego de subían al ascensor. Kate se inclinó sobre él y besó sus labios con ternura.

-Te amo…- le dijo y sonrió.

-Yo también…- le dijo él y la tomó su mano mientras esperaban que el ascensor llegara al cuarto piso.

Cuando las puertas se abrieron, Kate apretó la mano de Rick y luego lo soltó. Él sintió que de alguna manera, ella intentaba poner distancia. Pero lo aceptó. Sabía cuanto le costaba a Kate ser tomada en serio por toda la gente que tenía a su alrededor, solo por el hecho de ser mujer y quería colaborar con ella y respetarla.

De inmediato toda la gente que trabajaba con ellos se acercó a saludarlos, incluidos Ryan y Esposito, que los saludaron a su manera…

-Beckett…- escucharon a Gates que sin salir de su oficina la llamaba.

-Se terminaron las vacaciones…- dijo ella entre dientes y se dirigió a la oficina.

Rick, Ryan y Esposito la miraron irse y sonrieron. Los detectives realmente los habían extrañado…

-Y dime… como fue la luna de miel?- dijo Esposito y le guiñó el ojo.

-Increíble…- dijo Rick y suspiró sonriendo.

-Nos contarás los detalles, supongo… quiero creer que si los hubo…- dijo Ryan.

-Los detalles que tengo… créeme…- dijo y miró hacia arriba casi sin aire- no los puedo contar…

-Ahhhh…- dijeron ambos detectives al mismo tiempo.

-Solo les puedo decir que es… increíble…- dijo y cerró los ojos ante las miradas sugestivas de sus compañeros.

Mientras tanto, Kate entraba a la oficina de Gates.

-Buenos días, Señor…- dijo Kate con seriedad, con Gates, nunca sabía a qué atenerse.

-Bienvenida, detective…- dijo Gates con una media sonrisa.

-Gracias… señor…-Kate todavía no se acostumbraba a llamarla de esa forma.

-Está dispuesta a comenzar?- dijo y la miró inquiriéndola.

-Por supuesto… volví para eso…- dijo Kate.

-Muy bien…- dijo Gates y la miró por arriba de sus anteojos- con respecto a…

-Señor… Castle y yo…

-Beckett…- dijo Gates y puso una mano adelante para indicarle que estaba hablando ella- primero y principal… deje de llamar a su marido por el apellido… no me hará creer que no tienen la confianza suficiente a estas alturas…- dijo sacudiendo la cabeza y Kate sonrió.

-Es una cuestión de costumbre…

-Solo quiero aclararle que permitiré por ahora que trabajen juntos, siempre y cuando las cosas funcionen…- dijo con seriedad la capitán.

-Por supuesto…- Kate no pudo evitar sonreír, se sentía más distendida.

-Pero también le diré que ante el menor inconveniente… pelea, ataque de celos… o cualquier cosa parecida que mezcle sus asuntos personales en el trabajo, él está fuera…- le dijo y alzó la ceja- entendido?

-Si, señor…- dijo Kate y suspiró. Estaba contenta, pero tendría que controlar a Castle, y eso la preocupaba.


Cuando Kate salió de la oficina, Rick se le acercó con preocupación.

-Todo bien?

-Si… -dijo Kate y sonrió un poco- por ahora podemos trabajar juntos… pero no quiere que mezclemos las cosas…

-Quiere decir que no podré besarte en horario de trabajo?

-No dijo nada de eso… pero imagino que tampoco… ella no quiere temas personales mezclados con el trabajo…- dijo Kate con expresión sombría.

-No te preocupes amor… podremos con eso…- dijo él y sonrió, tratando de no dejarse llevar por las ganas que tenía de abrazarla.

-Espero que si… - dijo ella y vio venir a Ryan con una carpeta- dime…

Ryan la puso al tanto del caso en el que trabajaban y de inmediato, se dirigieron a interrogar un sospechoso. En el viaje, Rick la notó rara.

-Estás bien?

-Solo un poco dolorida…

-El entrenamiento?

-Me mató…- dijo y trató de sonreír.

-Donde te duele?

-Aquí en la cintura…- dijo y se tocó con gesto de dolor.

-Déjame ver…- dijo y deslizó su mano por debajo de la camisa que llevaba puesta ella, acariciándola delicadamente, sin segundas intenciones.

Kate suspiró y lo miró de costado.

-Lo siento…- dijo él y apoyó su mano sobre el brazo de ella- no se que hacer para aliviarte…

-En este momento, elegiría un baño de inmersión… caliente y sales…- dijo y volvió a suspirar.

-Mmmm…- dijo y entrecerró los ojos- será a la noche, cuando lleguemos a casa…

-Si…- dijo ella y le tiró un beso.

El día se les hizo larguísimo, tuvieron que interrogar a unos cuantos sospechosos, el caso les resultó muy difícil y no tenían posibilidades de resolverlo pronto.


Al llegar a su casa, Kate se apoyó en la pared mientras él abría la puerta y Rick la tomó de los hombros, masajeándola suavemente mientras entraban.

-No puedo creer que se haya hecho tan tarde…

-Aspiraba a invitarte a comer… pero no creo que estemos en condiciones…- dijo él bostezando.

-Quieres pedir comida? Creo que me daré ese baño de inmersión…- dijo bostezando, contagiada de él.

-China?

-Si…- dijo ella y sonrió antes de perderse en la habitación.


Kate se quitó la ropa y se sumergió en el agua. Jadeó apreciativamente cuando el agua tibia acarició su cuerpo.

Cerró los ojos y a los pocos minutos escuchó golpes en la puerta.

-Te traje una copa de vino…-dijo él y ella sonrió, aún con los ojos cerrados.

-Gracias…-dijo Kate y tomó un trago.

-Puedo?- le hizo gestos para indicarle que quería compartir el baño con ella.

-Si…- dijo y lo miró desvestirse en silencio, mientras tomaba lo que quedaba en la copa.

Rick se acomodó detrás de ella y comenzó a besar su cuello, amorosamente mientras masajeaba sus hombros. Kate se relajó y cerró los ojos. Rick continuó con sus caricias y comenzó a sentir deseos de acariciarla más íntimamente. Deslizó sus manos hacia abajo, pasando brevemente por su pecho y las depositó en el abdomen. Kate se sobresaltó un poco y suspiró, colocando su cara de costado sobre su hombro. Estaba dormida…

Rick la miró un poco desanimado, pero la apretó entre sus brazos y besó su frente con ternura. La sostuvo así un largo rato y cuando el agua comenzó a enfriarse, decidió que debía despertarla…

-Hey…- le dijo acariciando su cara.

-Mmm…- solo dijo ella y él se incorporó un poco para poder levantarse.

-Ven aquí…- le dijo y tomó una toalla, para que ella pudiera secarse.

Rick la ayudó un poco y la acompañó hasta la cama, se había despertado temprano, había entrenado… había tenido un día largo, y a lo mejor el baño la había hecho relajar más de la cuenta…

Cuando Kate se acurrucó en su costado de la cama, Rick la miró pensativo… todo eso era cierto… pero él nunca la había visto tan cansada…

Con su bata anudada a la cintura, Rick se recostó a su lado y la acarició mientras la miraba dormir. Su sueño estaba cumplido… además de poder besarla, acariciarla y hacer el amor con ella, ahora podía vigilar su sueño…


Qué tal? Así me los imaginé en su rutina diaria... adaptándose a estar juntos... espero que les haya gustado... ya no quedan demasiados capítulos... acepto sugerencias! Gracias por leer!