Capítulo 15

Kate entró en puntas de pie a su casa. Sabía que él había llegado temprano y no quería levantar falsas expectativas, quería que si las cosas se habían dado así, y estaba embarazada, pudiera decírselo de forma especial…

Lo vio sentado en el sillón de espaldas y cuando pasaba por la cocina, él le habló.

-Qué silenciosa… de todas formas olvídate de pasar desapercibida… puedo olerte…- le dijo aún con los ojos cerrados y ella escondió la bolsa en la heladera.

-Pensé que dormías… no quería despertarte…- dijo ella y se acercó, sentándose sobre sus piernas y besándolo con ternura.

-Cómo te sientes?- le preguntó mirándola a los ojos.

-Estoy bien… mejor… evidentemente fue la comida que me cayó mal…- dijo Kate.

-Quería decirte… espero que no te enojes… pero los chicos del club de misterio de poker se reúnen hoy y hace mucho que no voy…

-Entonces?- dijo ella sin comprender.

-Te molestaría que fuera?

-Amor… lo único que me molestaría es que me dijeras que irás a un bar a conocer chicas…

-Eso… no me hace falta… te tengo a ti, amor…- le dijo y besó sus labios.

-En serio… disfruta tu noche con los chicos… creo que me iré a la cama temprano… tengo un libro que me gustaría volver a leer…- dijo y le guiñó el ojo.

-No volveré tarde… prometido…- dijo él y levantó su mano.

-Relájate Ricky… tampoco soy un ogro…- dijo ella y sonrió.

-No, no… para nada… Fiona…- dijo y ambos se rieron.


Un rato más tarde cuando Rick se acababa de ir, Kate sacó la bolsa de la heladera y se dispuso a leer las instrucciones para poder hacer el test.

Una vez que estuvo segura y tranquila se dirigió al baño e hizo la prueba. Trató de enfocarse en otra cosa mientras esperaba el resultado. Estaba nerviosa, inquieta, no sabía que pensar. Estaba segura de que Rick estaría feliz, pero se sentía rara… a pesar de que el sueño de ser madre se le había cruzado por la mente muchas veces, no sabía como iba a reaccionar de confirmarlo.

Tomó un vaso de agua y miró el reloj, ya era tiempo. Se acercó al baño con temor, era la primera vez que hacía uno de esos tests… nunca había tenido un atraso…

Respiró hondo y se acercó, sentía que sus manos transpiraban. Cerró los ojos un momento, no atreviéndose a mirar. Y cuando los abrió. Su corazón se detuvo. Dos líneas… el resultado era inequívoco.

Kate comenzó a temblar y sintió un nudo en la garganta. Rió y lloró al mismo tiempo. Sabía que quizás hubiera querido esperar más tiempo, disfrutar un poco más de su pareja con Rick antes de quedar embarazada, pero la felicidad que tenía no cabía en su corazón.

Trató de imaginarse con su panza, Rick acariciándola, hablándole y sonrió aún con lágrimas en los ojos. Tenía que planear todo, tenía que hablar con él. Pero debía ser especial…


Un par de horas más tarde, Rick llegó y caminó en puntas de pie para no despertarla mientras se quitaba la ropa. Si algo amaba de haberse casado con ella era que tuviesen sexo o no, cosa que ocurría la mayor parte de las veces, ambos dormían piel contra piel, abrazados, disfrutando de ese contacto íntimo que tan felices los hacía…

Se acostó bajo las sábanas y la escuchó suspirar.

-Ya estoy aquí, amor… descansa…- le dijo y sonrió mientras la acariciaba con suavidad.

-Si… te amo…- dijo ella entre dientes, profundamente dormida.

Rick se acomodó tras ella y la acercó a su cuerpo. El aroma de su shampoo mezclado con su perfume siempre habían sido un imán para él. Kate suspiró en sus brazos y tomó sus manos, colocándolas sobre su abdomen y así en esa posición, él se quedó dormido.


Al otro día, Kate se despertó primero y trató de dominar la sensación de nauseas que tenía. Sentía que lo que le ocurría era una bendición, pero su madre nunca le había contado lo mal que podía sentirse.

Observó a Rick unos instantes, se puso una bata y luego se dirigió a preparar el desayuno.

Cuando casi estaba todo listo, él se acercó y la abrazó por detrás, besando su cuello con ternura.

-Buenos días, hermosa…-le dijo al oído y ella sonrió.

-Buenos días amor…- dijo ella y giró en redondo para besar sus labios.

Rick la miró unos instantes mientras acariciaba su cara.

-Estás bien?- le dijo mirándola confuso.

-Si… por qué lo dices?- pretendió no comprender ella.

-Estás… distinta… hay algo en tus ojos….

-Son ideas tuyas…- le dijo ella y lo abrazó, colocando su cara sobre el pecho de él.

-Puede ser…-dijo él y la abrazó.

-Cenamos juntos esta noche?- dijo ella y lo miró.

-Por supuesto….- dijo él- tenías otros planes?

-No, no… se me ocurrió que tal vez podría cocinarte… y…

-Me parece genial…- dijo él y observó otra vez sus ojos.

-Qué?- dijo ella y sofocó un jadeo, él la conocía demasiado bien.

-No se que es lo que tienes, pero quiero un poco…- dijo y ella lo miró y alzó la ceja.

-Acaso me extrañaste anoche, Sr. Castle?- le dijo ella y sonrió.

-En verdad mucho…- dijo él y deslizó sus dedos para desatar la bata y poder acariciarla.

-Mmm- jadeó ella cuando él la acarició intensamente en su punto más sensible.

Me parece, Sra. Castle… que el desayuno tendrá que esperar un poco…- dijo él y la levantó en brazos haciéndola sentar sobre el desayunador mientras ella -reía…


Una cena reveladora? Yo elegiría algo como eso en lugar de Kate... pero escucho sugerencias!