Finalmente, y luego de un gran receso, me atreví a continuar esta historia. Me costó encontrarle la vuelta, espero que les guste... todavía quedan capítulos por delante.
Capítulo 17
Kate cerró los ojos mientras sentía las manos de Rick, mojadas sobre su abdomen. El siempre había sido afectivo y cariñoso, pero desde que se había enterado de que serían padres, sus conductas se habían intensificado y algunas veces hasta resultaba pegajoso.
Rick se relajó y dejó que sus dedos lo guiaran por el paraíso, siempre había querido volver a ser padre, pero luego de Alexis y ante la mala suerte que había tenido con sus siguientes parejas, pensó que debería conformarse con una sola hija. No es que no fuera suficiente, pero luego de conocer a Kate, volvió a tener esperanzas.
Y no se había equivocado. Rick la hubiera elegido entre millones, no solo para ser su pareja por el resto de su vida, sino para ser la madre de sus hijos, inclusive de Alexis, si le dieran a elegir.
El agua caliente los rodeaba y Kate, recostada sobre él, que la abrazaba por detrás y seguía hipnotizado acariciando su vientre, no tardó en sentirse superada por el sopor.
Pocas semanas habían pasado desde que la noticia había salido a la luz y todos lo habían tomado con alegría. Especialmente Martha y Alexis… y Rick tuvo que reconocer que estaba aliviado de pensar en que su hija no se sentía desplazada por la nueva familia que su padre estaba formando.
Un suspiro de Kate, hizo a Rick volver a la realidad. Quizás estaba incómoda. Y aunque él adorase quedarse con ella en esa posición todo el tiempo que pudiera, sabía que ella era la que estaba en inferioridad de condiciones y podría sentirse incómoda.
Kate, por el contrario, no era incomodidad lo que sentía. Lo sentía a él distante, no en el mal sentido, sino más abocado a la tarea de complacerla como madre que como esposa. Ella sabía que no podía reclamarle nada, pero extrañaba esos raptos de pasión de él, porque ahora parecía cuidarla como si fuese a romperse.
Kate quería que él la deseara y que se lo demostrara, como solía hacer hasta hacía un par de días. Pero desde que Rick se había enterado de su condición, parecía haber perdido el interés pasional en ella. No porque no la deseara, sino por respeto al hijo que esperaban.
Sin embargo, y a pesar de que sabía que no era así, Kate había consultado con su obstetra si podía seguir teniendo sexo con su marido sin que esto afectara a su bebé de algún modo. Y su médico le había asegurado que de mantenerse normal todo el proceso, eso no afectaría en nada a la salud del bebé.
Kate volvió a suspirar cuando sintió que la mano de Rick llegaba hasta la parte baja de su abdomen y rozaba su pubis sin intención, solo por inercia. No tenía idea de por qué era, si eran sus hormonas y la revolución que su estado estaba causando, pero cada mirada, cada caricia, cada roce con él, la volvían loca.
-Rick…- jadeó en voz baja y sexy, el aliento de él sobre su oído.
-Estás bien?- le dijo él que conocía su tono y de pronto no sabía que hacer.
-Si… aunque… -dijo y se mordió el labio, no le gustaba tener que rogarle- necesito un poco de atención por aquí…- le dijo y empujó su mano justo hacia el lugar en donde necesitaba mayor atención.
Rick sonrió imperceptiblemente y la acarició durante un momento. Kate sonrió con los ojos cerrados y lo fue guiando con sus jadeos.
Rick se sintió maravillado de la forma en que ella confiaba en él, al extremo de reclamar su atención cuando él no había tomado conciencia de ello.
Cuando él separó sus dedos de ella, Kate gimió con frustración.
-Por favor, Rick… no estoy enferma… - dijo y giró sobre su cuerpo, quedando de frente, sobre él- necesito que me hagas el amor…
-Ahora?- dijo él con sorpresa.
-Cuando sino? O prefieres esperar a que nazca el bebé?- le dijo con furia.
-No te pongas así, amor… es solo que estábamos tratando de relajarnos y de pronto…
-De pronto se me ocurrió la absurda idea de querer tener sexo con mi marido…- dijo todavía enojada.
-No me digas eso… realmente estaba distraído… sabes que te deseo siempre…- le dijo intentando acariciarla, pero ella estaba demasiado molesta.
-Últimamente no parece…- le dijo y él vio como una lágrima escapaba de uno de sus ojos- yo se que no estoy en mi mejor momento, ni forma…- dijo desviando la mirada avergonzada.
-De qué hablas? Esto no pasa por la belleza, tú y yo hemos tenido buena química desde el comienzo… lo sabes… es solo que ahora también te veo como madre y tengo que admitir que no estoy tan obsesionado con el sexo como antes…- dijo él.
-Está bien, Rick…- dijo y se levantó de la tina, buscando rápidamente su bata y dejándolo solo en el baño.
Kate salió del baño y se vistió lo más rápido que pudo. Enojada con él y consigo misma, podía entender lo que él le decía, pero sus hormonas la traicionaban y la hacían sentir poca cosa…
Rick salió cuando ella terminaba de vestirse y la miró con tristeza. Realmente no sabía que decirle. No quería mentirle, pero la realidad era que él sentía que estaban en otra etapa… y aunque no podía evitar sentirse atraído por ella, la seducción había pasado a un plano más tranquilo.
Cuando Kate estaba por salir de su casa, él trató de decir algo para arreglar las cosas, pero falló miserablemente y ella salió llorando de su casa, dejándolo más preocupado que enojado.
Kate subió a su auto y manejó hasta que llegó a la morgue, tenía que ver a Lanie… no sabía si le contaría lo que pasaba entre ella y Rick, pero definitivamente necesitaba hablar con alguien.
Lanie la abrazó con ternura cuando la vio llegar y luego se mostró preocupada cuando se dio cuenta de su estado de ánimo.
-Qué pasó? Discutieron?- preguntó Lanie.
-Si… no, en realidad no… nunca me imaginé que estar así despertaría sentimientos tan raros en mi…
-A qué te refieres?
-Me refiero a que siento que él no me desea, y en cambio yo… yo estoy todo el tiempo pensando en… tú sabes…
-Sexo?- dijo Lanie y sonrió, intentando comprenderlo.
-Lanie… por favor no te rías, me da vergüenza…- dijo Kate con lágrimas en los ojos.
-No me río… le pasa a muchas mujeres, Kate… es por la revolución hormonal… no te preocupes… te estabilizarás… solo ten un poco de paciencia…
-Es que… ahora mismo estábamos en la bañera… él me acariciaba tiernamente en el abdomen… y yo… yo solo quería que…
-Te hiciera el amor…- completó la frase Lanie.
-Discutí con él, le dije que sentía que él ya no me deseaba… y él me dijo que no era así… sino que ahora que me veía como una madre, la atracción no era…
-Amiga…- la interrumpió Lanie- yo creo que ambos están equivocados… tú por creer que él no te desea… y él por creer que porque eres madre, dejas de ser mujer… yo digo que le prepares una rica cena… y que dejes que las cosas fluyan normalmente… esperaron demasiado tiempo para estar juntos… puedes esperar un par de horas más, verdad?- le dijo y sonrió cuando Kate asintió, abrazándola y agradeciendo su consejo.
Cuando Kate llegó a su casa otra vez, lo vio sentado frente a su computadora, pensativo y él apenas levantó la vista cuando ella lo saludó.
-Todo bien?- le preguntó y ella asintió.
-Rick…- dijo ella acercándose a él lentamente.
Rick no dijo nada, solo levantó la vista y la miró.
-No quiero que estemos mal… quería saber si esta noche podemos ir a comer a Remy's…. como en los viejos tiempos…- dijo y él sonrió.
-Está bien…- dijo él y le tiró un beso cuando ella siguió de largo y acomodó algunas cosas que había comprado en el supermercado.
Las horas pasaron lentamente, ambos tuvieron que combatir sus fantasmas, ella el del deseo, él, el de no saber como actuar para no lastimarla.
Cuando llegó la hora de irse, él fue a vestirse para que salieran a cenar y la encontró terminando de arreglarse.
-Estás preciosa…- le dijo permitiéndose el lujo de admirar su vestido sencillo, corto y sus aún intactas curvas.
-Gracias…- dijo sonriéndole genuinamente, siempre la había agradado la forma en que él galantemente reconocía cada vez que ella se arreglaba para él- tardarás mucho? Realmente estoy hambrienta…- dijo y él sonrió.
-Haré lo más rápido que pueda… pero mejor espérame en la sala, tengo miedo de "distraerme"…- dijo alzando la ceja sugestivamente y ella lo miró y bufó con fastidio, no era el mejor día para hacer esa clase de bromas.
Kate lo esperó en la sala y a los cinco minutos, él estaba tomando su chaqueta y salían…
La comida fue tranquila, él intentó distenderse y la miró sonreír. Seguramente ella aún no lo sabía, pero Kate tenía la habilidad de hacerlo sentir como un adolescente enamorado cada momento que compartían.
Hablaron de cosas que nada tenían que ver con la rutina o el trabajo. En algunos momentos recordaron sus tiempos antes de ser pareja e incluso, él se animó a confesar algunas de sus fantasías de ese momento.
Kate rió como si nunca lo hubiera hecho en su vida y Rick sintió que se enamoraba cada vez más de ella.
Cuando se estaban por ir, él tomó su mano con delicadeza y besó sus dedos.
-Kate… yo se que será difícil… pero quiero que sepas que con este bebé… siento que mi felicidad será completa… gracias por hacer que esa felicidad sea posible…
-Rick… yo también soy muy feliz contigo… y este bebé es lo más importante que tengo en mi vida… nunca lo dudes…
-Nunca lo dudé…- dijo él.
-Estuve hablando con Lanie… lo siento… no quería ventilar nuestros temas… pero realmente necesitaba consejo…
-No tienes que explicarme nada…
-Rick… el deseo que siento, tiene que ver con mis hormonas… eso me hace sentirme avergonzada, sobre todo cuando pienso que tú me ves distinta ahora…
-Amor… yo te sigo deseando como el primer día… lo único que cambió es que ahora quizás estoy más distraído y emocionado por nuestro bebé…
-Es que…- dijo y comenzó a llorar- siento como si ya no te gustara…
-Mírame, Kate…- le dijo tomando su cara entre la manos- no es así- y al ver que ella no se calmaba, se levantó y la tomó del brazo, no bruscamente, ni tampoco enojado, sino con resolución.
Kate no dijo nada, a los pocos pasos, se le pasó un poco lo que sentía y dejó de llorar, estaba intrigada por saber lo que él haría…
Llegaron a su casa y luego de quitarse los abrigos, él la llevó directamente a la habitación. La hizo sentar en la cama y se quitó la chomba que llevaba puesta. Kate se mordió el labio en anticipación mientras él aflojaba el cinturón y desabotonaba el jean.
-Rick… no tienes que hacer esto por lástima…- le dijo y él se detuvo en seco.
-Katherine Beckett… lo único por lo que nunca podría tener sexo contigo es lástima… de donde sacas eso?
-Me viste llorar, Rick… no quiero que sientas la obligación…- dijo comenzando a deprimirse otra vez.
-Kate…- dijo él y se acercó a ella- estás ahí sentada, con ese vestido que, cuantas veces lo has usado?
-No se…- dijo ella sin comprender.
Rick terminó de desajustar su jean y la dejó comprender lo que sucedía. Kate parpadeó un par de veces cuando el jean cayó al suelo. Realmente la deseaba, eso no podía fingirse…
-Rick…- dijo en voz baja, un poco nerviosa por lo que estaba viendo- yo…
-Kate…- la calló él y la empujó hacia atrás- esta noche no se trata de mi… sino de ti…- agregó sobre sus labios y la besó húmedamente.
Kate se quedó estática. Las manos de él llegaron por los costados de su cuerpo hasta donde terminaba el vestido y Rick acarició su pierna con intensidad, levantándolo delicadamente.
Continuó besándola y explorándola y la escuchó jadear. Sus manos la acariciaron por debajo del vestido y Kate lo abrazó, acercándolo a ella.
Rick interrumpió el beso y la hizo incorporar. Le quitó el vestido y ella lo miró con tanto deseo que Rick pensó que no le alcanzaría la noche completa para poder satisfacerla.
De inmediato comenzó a acariciarla y a besar su cuerpo. Hacía mucho que no se dedicaba con tanto cuidado y esmero a hacerla sentir sus caricias.
Le prestó especial cuidado a aquellas zonas en las que la escuchaba jadear más vehementemente. La escuchó en todo momento y cuando se dio cuenta de que ella estaba cerca del máximo placer, se enfocó en que lo consiguiera, lo más intensamente posible.
-Quiero que me hagas el amor… ya…- gimió ella y él levantó la vista para mirarla.
-Luego, déjate llevar ahora…- insistió él.
Ella, que había vuelto a cerrar los ojos para concentrarse en sus caricias, los abrió y lo miró insinuante.
-Te necesito a ti… y no puedo esperar más…-dijo con tanta firmeza que él se sentó en la cama y la hizo colocar sobre él.
Kate intentó moverse ni bien lo sintió profundo dentro suyo pero él la detuvo. Y ella entendió que él deseaba estar al mando.
Rick la miró a los ojos y se perdió en ellos unos instantes, con una mezcla de pasión y emoción que le llegaron al corazón.
-Nunca más desconfíes lo que siento por ti… tanto física como emocionalmente…- le dijo con seriedad y luego la tomó de la cadera, dirigiendo sus movimientos hasta que ambos llegaron al clímax casi al mismo tiempo…
Espero que les haya gustado y aunque se que la espera fue larga, trataré de que no lo sea tanto para la próxima!
