Les debía uno de estos hace mucho! Espero que todavía les guste!
Capítulo 20
Kate cerró los ojos un momento mientras esperaba en su auto. Estaba detrás de un sospechoso y tenía que arrestarlo en cuanto llegara a su casa. Sabía que podría resultar una tarea complicada, pero ella estaba entrenada… aunque sus casi seis meses de embarazo hicieran todo un poco más complicado…
Lo divisó doblando la esquina y sintió una patada de su bebé en el momento en que retiraba las llaves para poder bajarse.
-Tranquilo amor… te prometo que mami no te hará agitar demasiado…- dijo y respiró hondo antes de bajarse del auto.
El sospechoso caminó hacia la puerta de su casa sin prestarle atención a ella que se acercaba a él…
Cuando casi estaba llegando, Kate sacó su placa y habló en voz alta…
-Mark Janis…- dijo y el hombre la miró- NYPD…
El hombre caminó hacia ella despacio y ella supo que no se rendiría. Cuando llegó hacia donde ella estaba, la empujó hacia atrás, la hizo trastabillar y Kate cayó.
Cuando el sospechoso llegaba a la esquina, un auto se le cruzó y Ryan bajó con rapidez, deteniéndolo y esposándolo mientras Rick corría al lado de Kate.
-Kate…- dijo y la vio hacer una mueca de dolor mientras tocaba su abdomen- ¿por qué me haces esto?- le dijo con preocupación evidente.
-No estoy bien, Rick… por favor llévame al hospital…
-Ven…- dijo y le tendió la mano para hacer que se levante.
Kate se levantó con dificultad y cerró los ojos con fuerza cuando estuvo de pie. Realmente estaba dolorida, porque al caer, lo había hecho de costado y se había golpeado.
No quiso hablar, se sentía una tonta y Rick la comprendió. La ayudó a subir al auto y tomó las llaves para manejar él mismo…
Cuando llegaron al hospital, la atendieron en seguida. Un médico la revisó y notó una pequeña pérdida. Kate se asustó mucho porque durante un buen rato, tuvo contracciones fuertes.
Rick entró en la sala en donde la habían dejado en observación y tomó su mano en silencio.
-El médico dijo que estarás bien…- dijo todavía asustado.
-¿Y el bebé?- quiso saber Kate, estaba desesperada.
-El bebé está bien, todo está bien, Kate…- dijo y la acarició con ternura y luego colocó una mano sobre su abdomen, justo a tiempo para advertir una pequeña patada desde adentro.
-¿Seguro?- preguntó ella.
-Seguro… Kate…- comenzó él- yo se que amas tu trabajo… pero tengo el deber de decirte que no estás capacitada para hacer este tipo de tareas en este momento… pensé que habíamos hablado de esto antes…- Rick no estaba molesto, sino angustiado.
-Lo sé… solo pensé que podría con él…
-Y evidentemente no fue así…- dijo él- Kate… luego de que el bebé nazca, no habrá impedimentos, más que tus deseos, claro… para que sigas haciendo tu trabajo como solías hacerlo… pero ahora… ¿acaso no te das cuenta de que pudo ser peor?
-Lo se… lo se, Rick… es que… no estoy acostumbrada a cuidar a nadie… solo he cuidado de mi… y suelo arriesgarme más de la cuenta… - dijo llorando Kate.
-Amor…- dijo y secó sus lágrimas- uno no puede nacer sabiendo todo… pero yo necesito que me prometas que no volverás a hacer algo así… yo siempre he pensado que te arriesgas demasiado… y eso es lo que te hace tan extraordinaria en lo que haces… pero estás llevando a nuestro hijo contigo… y en este momento, él me importa más que el asesino más buscado del planeta… así que por favor, prométeme que te cuidarás y lo cuidarás a él…- dijo él con firmeza.
-Te lo prometo, Rick…- dijo Kate secándose las lágrimas y tratando de sonreír.
Kate se quedó en la sala de guardia un par de horas mientras los médicos se aseguraban de que todo estaba realmente bien. Rick la acompañó en todo momento.
Cuando salieron, a pesar de que los médicos le habían aconsejado a Kate que fuera a hacer algo de reposo, Kate quiso pasar para saludar a Ryan y Esposito, para agradecerles que la hubiesen ayudado.
-De verdad, chicos, gracias por estar ahí… pensé que se me escapaba…- dijo mordiéndose el labio con frustración.
-Debes cuidarte Beckett… nosotros podemos cubrirte…- dijo Esposito.
-Lo se… pero es que… no se… pienso que no podré quedarme tras un escritorio todos estos meses…
-Todos estos meses son un par más… y no es que tengas que hacerlo… puedes acompañarnos, mientras no sea tan peligroso… pero necesitamos que te cuides, sino, ¿cómo haremos para malcriar a nuestro sobrino?- agregó Ryan.
-¿Sobrino?- dijo Kate y sonrió.
Luego de quedarse un rato con ellos, Kate sintió que sería mejor hablar con Gates, y ponerla al tanto.
-¿Cómo se encuentra, detective?- le preguntó Gates con una mezcla de preocupación y descuido, a menudo Kate pensaba que ella se preocupaba más de lo que se le notaba.
-Estoy bien, señor… solo fue un susto…
-Una imprudencia de su parte…- dijo y achicó los ojos.
-Es cierto… le pido disculpas…
-Aceptadas… pero cuídese… la vida es más importante que el trabajo…- le dijo y levantó una mano y la apoyó sobre la de ella, que la miró como si un extraterrestre hubiese bajado de Marte y la hubiese saludado…- este es un trabajo duro, Kate… y usted lo hace bien… además… imagínese si le sucede algo… ¿quién tendría que soportar a Castle?- agregó y Kate sonrió, inexplicablemente complacida.
-¿Tan mal le cae Castle?- le dijo ella y Gates sacudió la cabeza.
-No es a mi a quien tiene que caerle bien… ¿verdad?- dijo con una media sonrisa.
-Es cierto… pero usted le ha hecho la guerra durante todo este tiempo, desde el día cero…
-Justo lo contrario de lo que usted, le ha hecho…- dijo y alzó una ceja.
-Es cierto- la sonrisa de Kate era cada vez más amplia.
-No es que me caiga tan mal… es que pensé que esa sociedad de ustedes, no funcionaría conmigo… y veo que me equivoqué…
Kate asintió casi con emoción. Era muy fuerte escuchar a Gates decir eso.
-Señor… si me permite… creo que sería bueno que usted se lo dijese…- dijo Kate.
-Quizás…-dijo Gates y sacudió la cabeza- vaya a descansar, Kate… usted se merece eso…- dijo y sonrió.
-Gracias señor…- dijo Kate y salió.
Rick la estaba esperando afuera y la tomó de la mano.
-¿Vamos a casa?- le dijo con ternura.
-Solo si me prometes una larga sesión y besos y caricias… como cuando todo lo nuestro empezó…- le dijo ella en voz baja y él alzó la ceja con interés.
-¿Cómo hago para negarme?- dijo y la empujó suavemente hacia el ascensor, casi ansioso por llegar a su casa cuanto antes…
Hacía mil años que no la actualizaba! Espero que les siga gustando! Gracias por leer, como SIEMPRE! ;)
