Capítulo 22
Rick sintió que tenía la presión baja, le dolía la cabeza y no podía reaccionar. Acababa de cortar la comunicación con Ryan que lo había llamado para decirle que Kate se había descompuesto en la escena y Lanie la había llevado la maternidad.
Rick buscó entre los documentos todos los papeles que necesitaba por si tenía que internar a Kate, pero se preguntó si era posible que aunque todavía faltara tiempo, más de un mes, podía quedarse tranquilo de que todo estaría bien.
Salió corriendo mientras le enviaba un mensaje a Alexis y a su madre que no estaban en su casa en ese momento.
Mientras tanto, en la guardia el sanatorio, Lanie controlaba las contracciones de Kate mientras esperaban que llegue Rick… ya la habían revisado y aún no tenía la dilatación necesaria, por lo cual el parto no parecía tan inminente.
- ¿Estás bien?- le preguntó Lanie mientras le apretaba la mano, queriendo infundirle algo de fuerza.
- Estoy bien…- jadeó Kate y sintió que otra contracción venía- Dios…
- Respira… brevemente y por la boca… tú puedes hacerlo… en seguida pasará…- le dijo respirando junto con ella.
Luego de unos segundos en que Kate hizo lo que Lanie le decía, el dolor fue cediendo. Lanie tomó un pañuelo de papel y le secó un poco la frente, cada contracción la dejaba casi sin fuerzas.
Un médico fue a revisarla y Kate se acostó en la camilla, hasta ahora había preferido estar sentada.
- Preparen la sala de parto…- le dijo a la enfermera que pasaba y Kate lo miró con nerviosismo.
- ¿Ya?- preguntó.
- Ya… tienes la dilatación necesaria… si esperamos, corremos el riesgo de que lo tengas aquí y no queremos que pase… ¿lo entiendes?
- Pero… yo quiero esperar a mi marido…
- Tú quieres… pero tu hijo ya decidió, Kate… por favor siéntate en la silla… te trasladaremos a la sala de parto… y esperemos que tu marido se apure…- dijo el médico y Kate se mordió el labio justo cuando otra contracción venía a torturarla.
- Lanie…- dijo Kate con los ojos apretados, jadeando para esperar que se le pasara el dolor.
- Aquí estoy querida…- le dijo Lanie y le tomó la mano.
- Por favor… avísale a Rick… dile que lo necesito… ahora…- dijo y Lanie se inclinó para besar su mejilla.
Lanie se quedó mirando mientras la llevaban y tomó su teléfono.
- Castle…- dijo con voz seria- ¿dónde demonios te has metido?- agregó.
- Lanie… ¿cómo está Kate? Estoy llegando…- dijo Rick y Lanie supo que estaba corriendo.
- Acaban de llevarla a la sala de partos… el médico encontró que ya estaba suficientemente dilatada… y quieren cuidar al bebé… aunque lo escucharon bien cuando hicieron el ultrasonido…
- Bien… bien… ya llego…- dijo él.
- Castle… apúrate… ella me pidió que te llame y te diga que te necesita…- le dijo y lo escuchó suspirar en la línea.
- Estoy entrando al sanatorio…
- Bien… nos vemos luego…
- Está bien…- dijo Rick y cuando iba a cortar, la escuchó hablar.
- Cuídala, Rick…- dijo Lanie y sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas.
Rick entró a toda velocidad y se fue directo a la sala de partos. Lanie lo vio pasar y sonrió. Él no podía estar más nervioso, pero ella sabía que también estaba feliz…
En la sala de partos, Kate había hecho los primeros intentos pero sentía que no tenía fuerzas y que no podía seguir adelante.
- Tranquila, Kate… necesito que cuando no tienes contracción, trates de aflojarte y que cuando viene, no pienses en otra cosa que no sea tu bebé… ni en el dolor, ni en el miedo… nada…
- Rick…- jadeó ella y él médico suspiró.
- Tu marido llegará… en algún momento…
- Aquí estoy…- dijo Rick, todo ataviado para la ocasión con el traje especial, igual al del médico.
Kate sonrió cuando lo vio y apoyó su cabeza en la almohada mientras Rick besaba su frente y tomaba su mano.
- ¿Por qué tardaste tanto?- jadeó Kate y Rick suspiró.
- Vivimos en New York… amor…- dijo y apretó su mano.
- Dios…- jadeó Kate mirándolo- otra vez…
- Vamos Kate… un poco más…- dijo el médico y Rick apretó los ojos con ella.
Kate continuó pujando un momento más, pero sus ojos estaban concentrados en Rick… de no haber estado en esa posición tan incómoda y con tanto dolor, le hubiese parecido tierno, ese gesto de nerviosismo y concentración…
Lo siguieron intentando un buen rato y Kate sentía que no podía más…
- Amor… un poco más… por favor…- le dijo sobre los labios, tiernamente.
- No puedo… te juro que no puedo, Rick…- le dijo ella con lágrimas en los ojos.
- Tú nunca te rindes, Kate… no pensarás en hacerlo ahora… ¿verdad?... vamos… solo un poco más…- le dijo y ella intentó sonreír.
Hubo un pujo más y finalmente, el niño salió. Kate apoyó la cabeza sobre la almohada, tratando de aflojarse un poco. La tensión la había puesto tan nerviosa que su cabeza titilaba…
Kate prestó atención, esperando escuchar el llanto y sus ojos se llenaron de lágrimas en cuanto lo hizo. El bebé parecía estar bien… todo había salido bien…
La neonatóloga que asistía al médico se encargó del bebé, lo limpió, lo revisó y lo envolvió en una manta y se lo acercó a Rick, que aún tomando la mano de Kate, se había quedado estático, mirando todo, como si no estuviese presente.
Rick tomó el niño en sus brazos y lo miró sonriendo con lágrimas en los ojos. Era pequeño, pero no como se habían imaginado.
- Hey… hermoso… no tienes idea de lo que te hemos esperado con tu mami…- le dijo y Kate sonrió- ven… vamos a verla… te presento a tu mami… - dijo y le extendió el niño a Kate, que no pudo controlar el llanto y lloró mientras tocaba sus manos pequeñas y trataba de hablar.
- Dios… eres hermoso…- dijo Kate y el niño pareció escucharla y abrió un poco los ojos.
Rick sonrió al ver el gesto de su hijo y miró a Kate con amor.
- ¿Estás bien?- le preguntó.
- Ahora si…- dijo ella y miró al bebé.
- Lo siento, chicos…- dijo el médico- todavía falta expulsar la placenta, Kate… y tengo que decirte que por protocolo, tenemos que llevar al bebé a la incubadora… aunque por lo que veo, no estará mucho tiempo ahí, se lo ve sano y con buen peso…
- Está bien…- dijo Kate y besó su frente antes de entregárselo a Rick, que se lo dio a la enfermera.
Rick besó sus labios brevemente y acompañó a su hijo mientras Kate terminaba con todo lo que faltaba.
Media hora más tarde se encontró con Lanie en la puerta de la habitación, que lo abrazó con ternura.
- Felicidades papá…- le dijo y él sonrió.
- No sabes lo hermoso que es…- dijo Rick y sintió los ojos húmedos otra vez.
- ¿Viste a Kate?- le preguntó.
- Estuve con ella hasta hace un rato… está agotada, pero muy bien…- dijo Rick y apoyó su mano sobre el hombro de la médica.
- Bien…- dijo y suspiró aliviada.
- Gracias, Lanie… de verdad fue muy importante para Kate tenerte a ti en ese momento…
- No tienes que agradecerme Rick… sabes cuánto quiero a Kate y ahora a ese niño…
- ¿Vamos a verla?- le dijo y los dos se encaminaron a la habitación.
Cuando llegaron, Kate los recibió con una sonrisa.
- ¿Cómo estás amiga?- dijo Lanie y se acercó a abrazarla.
- Bien… estoy muy bien…- dijo algo cansada pero sonriente.
- Me alegra...- dijo Lanie- cuéntenme de mi sobrino…
- Es hermoso… - dijo Kate con lágrimas en los ojos, aún no podía creerlo.
- Al final pesó casi 2,500 kilos…
- Gigante… digo… para el tiempo que le faltaba…
- Dicen que probablemente no esté muchos días en la incubadora… y que lo podremos llevar a casa…
- Tuvimos mucha suerte…- dijo Kate y cerró los ojos cuando sintió un dolor punzante en el vientre.
- Tranquila, a veces pasa…- le dijo Lanie y acarició su cara.
- Gracias Lanie…- dijo Kate y apretó su mano.
- Y bien… ¿cómo se va a llamar?
Kate miró a Rick y se puso seria. Rick suspiró y ambos miraron a Lanie, que frunció el entrecejo sin comprender…
Espero que les siga gustando! Gracias por tanto apoyo!
