Llegó el segundo capítulo y descubriremos quién es esa misteriosa castaña... Quisiera aclarar que todos los personajes aquí mencionados fueron creados por la genia de las genias J. K. Rowling, y por lo tanto no me pertenecen. La historia, al contrario, es totalmente de mi invención. espero que la disfruten... no leemos lueguito, hasta el final de la página!
Ella y Ginny. Ella y Ginny. Ya estaba harta de que las dejaran de lado para las misiones. Eran las protegidas, las niñas mimadas. En lo único que podían ayudar hasta que Harry fuera reclutado era en el aseo de Grimmauld Place.
¿Qué caso tenía ser miembro de la Orden del Fénix si ni siquiera podían ir a las misiones, o sabotear algo, o entrar de encubierto en algún sitio? La agobiaba pensar que Ron, por ejemplo, que tenía su misma edad, fuera a un montón de lugares, conociera a mucha y gente y participara en algunas misiones.
Estaba harta. Y estaba segura que cuando llegara Harry, nada cambiaría.
Por más que fuese la inteligente del trío dorado, y eso no lo negaba, sus ideas eran las primeras en ser descartadas. Odiaba que le dijeran que no era asunto suyo, o que ni siquiera se metiera.
Por momentos, imaginaba que su vida hubiese sido mucho más fácil si tan solo no hubiese ido a Hogwarts. ¡¿Cómo se atrevía a pensar en eso? De no ser por Hogwarts, ella hubiera sido la "traga", la "nerd" de la clase y no tendría amigos.
Por lo menos de eso se sentía orgullosa: su amistad con Ron y Harry se había fortalecido durante los años y su amistad con Ginny, por suerte, iba en aumento.
La llegada de Harry estaba prevista para dentro de una semana, y el tiempo parecía que volaba, pues cuando todos se dieron cuenta, la semana había concluido. Ojoloco, Kingsley, Tonks y algunos otros aurores eran los encargados de llevar a Harry sano y salvo de Privet Drive a Grimmauld Place.
"¡Al fin!" pensó ella "Una misión en la que solo pueden ir los mayores"
Por suerte, todo salió bien, y Harry llegó muy pronto a la residencia, siendo recibido cordialmente por todos y cada uno de sus amigos. Muchos (como el señor Weasley que estaba allí presente) le preguntaban que clases que cosas hacían los muggles, y otros, simplemente cómo había estado.
Ese día estaba prevista una nueva reunión de la Orden del Fénix luego de la cena y como siempre, los menores no eran bienvenidos.
La cena se tornó divertida luego de que Tonks comenzara a hacer sus múltiples caras, o cambiara de color su cabello. La llegada de Sirius fue algo inesperado para todos. Si bien todos (excepto Harry) lo habían visto antes, su llegada fue sin previo aviso.
Luego de la cena, mientras todos se estaban retirando a sus dormitorios, un par de figuras humanas aparecieron en la chimenea, sobresaltando a todo aquel que se encontraba en la cocina y provocando mucha duda en los que no se encontraban allí.
De la chimenea, salieron Albus Dumbledore, el querido director de Hogwarts que fue bien recibido por todos los presentes, y Severus Snape, el despreciado profesor de Pociones de la escuela.
El ambiente tomó un poco de tensión con la presencia de Sirius y Severus en la misma sala, pero pronto Dumbledore los calmó y saludó a cada uno de los actuales residentes de Grimmauld Place.
Pronto comenzaría la reunión y todos los jóvenes (incluidos Fred y George que se rehusaban a dejar la habitación), se debieron ir a la cama.
-¡Harry, Ron, Hermione! –sonó una voz desde abajo. Los tres se asomaron por el borde de la escalera y vieron a la señora Weasley con una sonrisa incómoda en el rostro-. Chicos, que suerte que los tres están despiertos. Vengan, todos quieren hablar con ustedes.
Con un poco de curiosidad y sorpresa, el trío dorado bajó las escaleras lentamente.
"Seguro quieren hablar de una nueva misión para Harry y Ron" pensaba Hermione "¡No puedo creerlo! ¡Después de todo, siguen sin tenerme en cuenta!"
Los tres entraron en la habitación, y sentaron en los tres primeros asientos que encontraron libres, pues estaban la mayoría ocupados.
-Bueno, chicos –dijo la amable voz de Dumbledore, y todos se voltearon para mirarlo-. Primero, me alegro de verlos de vuelta –sonrió ampliamente y sus ojos tras los lentes de medialuna brillaron intensamente-. Supongo que no saben a qué fueron llamados aquí, ¿o me equivoco?
Los tres se pusieron un poco incómodos, pues minuto antes habían estado tratando de escuchar la charla con las orejas extensibles de Fred y George.
-La verdad, profesor –comenzó Harry- no estamos para nada enterados de por qué se nos ha llamado –sintió como sus mejillas se enrojecían de la vergüenza; no podía creerlo, su mejor amigo estaba mintiendo para salvar sus cuellos y los de los gemelos.
-A decir verdad, Harry –comenzó a hablar Lupin-, a la única persona que queríamos llamar era a Hermione.
Se hizo una pausa que duró siglos en la mente del trío Griffindor. "¿Cómo que Hermione?" pesaba Ron. "¿A Hermione sola?" pensó Harry. "¿Por qué me habrían de llamar a mí sola? Debe ser algo que solo yo puedo hacer, supongo" pensó Hermione, que tenía la cara totalmente pálida y con una expresión de terror inminente.
El silencio se intensificó, mientras todos esperaban las reacciones de los tres amigos. Ninguno movía un músculo.
-¿Y nosotros? –preguntó Ron, saltando de su silla y con los ojos enormes como platos- ¿Qué hay de Harry y de mí? ¿Qué hay que Hermione pueda hacer sin nuestra ayuda?
-¿Te atreves a decir que los necesito a ustedes dos para protegerme? –saltó Hermione, que hervía de la furia, parándose y enfrentando a Ron. ¿Cómo se atrevía a decir eso? Por más que lo quisiera, Ron era un imbécil. No tenía tacto para nada- ¿Quién descubrió cómo se movilizaba el basilisco dentro del colegio? ¿Quién descubrió que en el Lago Negro estaría la segunda prueba del torneo de los tres magos? ¿Quién salvó a Harry de morir tirado por su propia escoba? ¡¿Quién te salvó a TI de morir atrapado por el lazo del diablo? ¡SI TIENES TANTAS HAGALLAS DILO! –estaba tan furiosa, no podía creer que fuese tan obstinado. Las lágrimas corrían por su rostro y no dejaban de salir.
Todos miraban expectantes, hasta que el silencio fue roto. De repente, un rotundo CRACK se escuchó en toda la habitación y Kreacher apareció, con su forma encogida y resentida.
-¡Kreacher! –reaccionó Sirius- ¿Qué estás haciendo aquí?
-Kreacher lo siente mucho, amo Black –dijo el elfo, inclinándose y murmurando insultos a todos y cada uno de los que estaban presentes, pero concentrándose en Hermione, que había parado de llorar- pero debía informarle que los asquerosos niños Weasley han estado revisando toda la casa en busca de un escondite para volar algo –dijo con su voz arrastrada y seca, mientras se dibujaba una sonrisa maliciosa en su rostro.
-¡Oh, Kreacher! –dijo Sirius un tanto disgustado- ¡No andes espiando a los demás! ¡No importa lo que hagan los muchachos! ¡Y no te atrevas a murmurar nada en contra de Hermione Granger! –todos enmudecieron- ¿ENTENDIDO?
-Sí amo Black –dijo Kreacher, que había borrado su sonrisa y miraba a Sirius y a Hermione con rencor. De repente, otro CRACK se escuchó en la habitación y el elfo desapareció.
El silencio continuó durante unos momentos, hasta que Dumbledore habló, calmando el ambiente.
-Volviendo al tema de su llamada –dijo refiriéndose al trío dorado-, creo que deben saber el resto del plan para desbaratar a Voldemort –los Weasley se estremecieron, y Tonks cerró los ojos con fuerza, como si le doliera aquella palabra prohibida-. Como ustedes bien saben, hubo una fuga en masa de Azkaban durante las vacaciones de la cual escaparon muchos de los criminales más peligrosos en nuestro mundo –hizo una pausa, miró a los tres chicos que escuchaban asombradísimos, y prosiguió-. Uno de ellos, más bien una, ha escapado y es la mayor partidaria de Voldemort –nuevamente los estremecimientos-. Su nombre: Bellatrix Black Lestrange o Bellatrix Lestrange.
Los tres se quedaron atónitos, con las bocas abiertas casi hasta el suelo y con expresiones más que sorprendidísimas. Nadie hablaba. Nadie se movía.
-Sigo sin entender –intervino Ron luego de un momento- qué tiene que ver Hermione con todo esto.
-¡Ay! ¡Por Merlín, Ronald! –le gritó Hermione, que se había vuelto a poner tensa- ¿Qué pasa? ¿No puedes aceptar que ya puedo cuidarme sola como siempre lo he hecho?
-¡Yo solo digo que…!
-¡Chicos! –gritó Harry, para hacerse oír entre los gritos de la pelea que volvía a comenzar- ¡Por favor, Ron, compórtate! –le dijo a su amigo, y lo sentó en su silla, mientras le daba una mirada justa a Hermione.
-Discúlpenos, profesor –inquirió Ron, ya más calmado.
El silencio retomó su juego de incertidumbre y misterio, dejando que Hermione se impacientara, y que Harry y Ron se pusieran nerviosos.
-Bellatrix –continuó Sirius- es mi prima –a Harry se le cayó la boca y Ron y Hermione no respiraban-. También es hermana de Narcissa Malfoy, cuñada de Lucius Malfoy y la tía de Draco. Nuestro trato como primos es casi nulo. Nunca nos llevamos bien.
-El asunto es –intervino Lupin- que Bellatrix tortura y mata sin piedad, y es el deber de la orden proteger al mundo mágico de sus futuros ataques, ya que el Ministerio no se quiere hacer cargo. Nuestro plan es… -pausó un momento su charla, como pensando bien qué palabras debía emplear para lo que seguía- el plan… es… -se notaba que no podía hablar. Sea lo que fuera era muy difícil de decir.
-Asesinarla –terminó Severus Snape, con su voz fría y seca, sin sentimiento alguno.
Nadie acotó nada más. El trío de oro volvió a ponerse tenso, solo que por otra cuestión. Si bien la reacción de Sirius había sobresaltado, la forma en la que Severus dijo la misión daba mucha impresión y helaba la sangre.
-¿Pretenden que yo sola mate a Bellatrix? –inquirió Hermione, con un tono sobresaltado y angustiado en la voz.
-¡¿Pretenden que Hermione vaya sola a una muerte segura? –preguntó Ron, que un poco de preocupación en la voz. Hermione lo miró y se preguntó qué le pasaba a Ron, hacía pocos minutos había dicho que los necesitaba a él y a Harry.
-Claro que no estará sola –dijo Sirius, como siendo acusado de algo- ¿cómo quieren que dejemos a una dama en apuros ante tal situación? ¿Acaso no recuerda nadie que tanto yo como Remus fuimos a Hogwarts durante la estadía de Bellatrix?
-También estaré yo, Black, no se olvide de eso –agregó Snape desafiante-. Por lo tanto –pasó a dirigirse a Hermione-, es obvio que deberá viajar en el tiempo.
Notas: Quiero agradecer mucho por la bienvenida, ya que no me tomatearon como esperaba :P tampoco ví ningún Avada Kedabra, solo un Expeliarmus, pero se me fue devuelta en mano la varita :P jaja, quiero agradecer, en serio, a todos los que están siguiendo mi fic, ya que es el primero que hago, y estoy un poquito nerviosa. jej, anímense a dar review, me pone muy alegre saber si les gusta, y me hace aclarar cosa si es que no se entienden los capitulos. espero que sean pacientes, pues con el estudio y tooooda la tarea que me dejan, solo podré actualizar los fines de semana... igual no se descarta la posibilidad de que actualice en medio de la semana :P sin mas que decir, MUCHAS GRACIAS
Gracias Spectral Fairy por la bienvenida tan calurosa que me brindaste... jaja espero que este capi haya dejado en claro en qué curso de Hogwarts transcurre... igual cualquier cosita, vos avisame! ;)
Gracias, hasta la proxima y FELIX FELICIS para toooodos...
