Lágrimas
Había ocasiones en las que lloraba en silencio. En otras ocultaba sus lágrimas. No porque le de vergüenza llorar frente a los demás. No porque tenga miedo a las burlas. Solo no quería que esas lágrimas las viera nadie. Solo él.
Se sentía solo, su corazón frágil, transido, estaba cansado.
Tenía miedo de muchas cosas, tenía angustia de lo que podía suceder al día siguiente. Se sentía desprotegido. Se sentía frágil ante el mundo. No tenía a nadie más que a sí mismo.
Por las noches lloraba en el lecho frío de su cama. El sueño se esfumaba del miedo que causaba el mañana para su joven vida.
Antes se preguntaba muchas cosas sobre el destino que le tocó vivir y la estrella bajo la cual nació. Y eso le hacía llorar. Eso le hacía entristecer. Le hacía derramar más lágrimas.
Sin embargo, todas las noches en el orfanato cobija a Shun antes de dormir y él lo mira con dulzura. Sus esmeraldas son su razón de seguir.
Su hermano lo cuidaba y protegía, lo amaba con totalidad. Siempre fue su refugio ante todo y él lo sabe. Por eso ya no llora de esa forma. No lo hacía frente a nadie, pero con el tiempo dejó de hacerlo con él mismo.
Shun le sonríe y le susurra un te quiero sincero. Ikki lo sabe. Él es quién en realidad lo cuida.
No había hallado a ese alguien a quién poder fiar sus lágrimas, pero se dio cuenta de que esas lágrimas, nublaron su vista. Pues él siempre estuvo ahí para protegerlo.
A pesar de ser muy pequeño ya no llora de dolor. Las sonrisas que Shun le regala son suficientes para él. Y todos los días despierta, ya sin pensar en el futuro que les espera, porque sabe que a pesar de todo, su hermano estará con él. Ya no derrama más lágrimas.
Tengo muchas ganas de escribir sobre hermanitos, sí sí, pero por ahora solo puedo hacer drabbles. Espero les haya gustado. Feliz cumple hermoso Shun.
