Pandora Hearts no me pertenece a no ser que aprenda las mañas de Vincent y secuestre a Jun Mochizuki para que me ceda los derechos ^^

Bueno actualizando creo que puntual... y pues no se, debo mencionar que al escribir estos capitulos acaba de ver la peli de "Orgullo y Prejucio" por enesima vez XD asi que por eso lo del baile y todo eso, ojala les guste este capitulo.


CAP. 6

Ambición

Gil que estaba cerca de Oz estiro su brazo para alejarlo al reparar en la presencia de su padre e inmediatamente después hizo una reverencia, el duque avanzo con la distancia que lo separaba de su hijo adoptivo y le dio un ceremonioso abrazo, Gilbert no tuvo más opción que responder a aquel acto, correspondió al formal y frio abrazo que le daba la bienvenida de vuelta a la Casa Nightray.

-No creí que la única forma de tenerte aquí seria como un invitado a la casa en que te criaste –dijo el Duque sosteniendo su hijo por los hombros –señorita Bezarius es un honor tenerla en esta casa.

El joven no hizo ningún comentario y se reservo la respuesta para sí mismo, el duque paso su brazo sobre los hombros de su hijo adoptivo y lo condujo entre la multitud, alejándolo de Oz y de Ada, pero tampoco yendo al encuentro de sus otros hijos, la música se reanudo y el barullo retorno, el duque soltó a Gil para tomar una copa de vino de una charola e invito a su hijo a que lo acompañara, el joven algo vacilante tomo la copa convenciéndose de que esa sería la única que tomaría, ya que el alcohol se le subía rápidamente.

-Gilbert quiero hablar contigo –informo el Duque tras tomar un poco de su copa –es importante.

-Claro, lo que necesite –respondió Gil sin apartar su mirada del noble –¿quiere que vayamos a otro lugar?

-Mi estudio seria lo indicado –dijo el Duque sosteniendo la mirada del joven –pero no hoy, esta noche disfrútala, por la tarde hablaremos.

-¿Qué?

-Ordenare que preparen tu habitación –dijo el Duque dirigiéndose a unas puertas –diviértete con los Bezarius… mañana será diferente.

Y con esas últimas palabras el duque desapareció tras las puertas, Gil no pudo sino dejar escapar un suspiro al ver que lo habían enganchado para que pasara la noche en la mansión, bebió un poco de su vino y se dispuso a buscar a los demás, aunque específicamente solo le interesaba encontrar a Oz, regreso al salón donde los invitados todavía bailaban, no tardo mucho en localizar al chico de cabello dorado en medio de la multitud aun bailando con Alice, sus hermanos también se habían unido a la danza, inclusive Vincent sin haberlo podido evitar por más tiempo se encontraba bailando con Ada, con la mejor de sus sonrisas fingidas que lo que lograban era que la muchacha se ilusionara cada vez mas. Los murmullos no tardaron en llegar a sus oídos y se percato que un grupo de damas lo miraba con demasiada insistencia y amenazaban con rodearlo, algo que no le gustaba en lo absoluto, así que decidió que al mal paso darle prisa y se acerco a la que lucía más sensata.

-Señorita Lucas, ¿me concede el próximo baile?

El tiempo parecía pasar con lentitud entre baile y baile, el joven ojos dorados no despegaba su vista de la mirada esmeralda, observando sus gráciles movimientos y como parecía estarse divirtiendo, aunque en los fugaces momentos en los que sus miradas se encontraban las facciones de su rostro parecían tensarse; después de terminar el baile agradeció a la chica por la pieza y se alejo de la multitud, al parecer el de cabello dorado estaba dispuesto a divertirse hasta el amanecer, pero no se dio cuenta que en ese instante Oz dejo a Alice con Break y Sharon y fue tras del joven cuervo. No dejo que el de cabello azabache se perdiera de su vista y lo siguió a una distancia prudente, la gente se encontraba esparcida por la grandiosa casa así pudo seguirlo por entre varios pasillos sin ser descubierto, el joven abrió un ventanal que daba a los jardines y bajo las escaleras, el rubio fue tras él pero al terminar de bajar el ultimo escalón tuvo que dar un vistazo a los lados en su búsqueda pues lo había perdido de vista, fue entonces que sintió que una mano se cerraba en torno a su muñeca y tiraba de él.

-¿Qué sucede?

Se encontró de cara con el que había estado siguiendo, se hallaban entre las sombras al lado de la gran escalera, cerca de unos enormes arbustos que los ocultaban, Gil lo tomo de la cintura y lo empujo contra la pared, deslizo un dedo por sus labios, su cuello.

-¿Gil?

No obtuvo respuesta solo miraba los ojos dorados que destellaban ardientemente de deseo, el joven se acerco peligrosamente a sus labios y lo beso con gran pasión, trato de alejarlo debido a la rudeza que mostraba el joven, pero pronto se vio compartiendo con la misma intensidad aquel beso que desbordaba deseo, al pasar su mano entre el cabello azabache tomo el listón deshaciendo la coleta del moreno, dándole un aspecto salvaje.

-Desee hacer eso toda la velada –dijo Gil acariciando la mejilla del más bajo –¿listo para regresar?

-¿Solo querías un beso? –pregunto Oz confundido y reteniendo al joven –tal vez has saciado tu deseo pero yo no.

-¿Qué?

-Quiero más de ti Gil.

-Entonces prosigamos –acepto Gil al oído de su amo –¿quieres ir a mi habitación?

Gil lo miraba maliciosamente con sus ojos dorados, se inclino y mordió suavemente el lóbulo de su oreja de manera juguetona, Oz no pudo reprimir un jadeo lo cual el joven interpreto como una afirmación. Lo tomo de la mano y pasaron a través de diversos pasillos y escaleras, evitando así encontrarse con los demás invitados, al final de uno de los pasillos del piso superior Gil abrió una de las puertas y se metieron en ella.

-Qué bueno que todo está listo –dijo Gil al ver su dormitorio perfectamente arreglado.

Oz tomo la puerta para cerrarla, Gil en ese momento lo abrazo posesivamente y solo la empujo, mientras el más alto besaba con fervor su cuello y lo conducía dentro de la habitación, el de cabello azabache se quito su saco y lo arrojo sobre la cama, recargo su espalda en la columna del dosel para después abrazar al rubio y atraerlo hacia su cuerpo; las caricias se intensificaron por encima de las ropas y fue que Oz se percato de que cierta parte de Gil empezaba a despertar, el de mirada esmeralda llevo sus manos al cinturón del más alto comenzando la tarea de desabrocharlo junto con el pantalón.

-¡Aaahhh!

Gil no pudo reprimir el gemido al sentir la mano de Oz cerrarse sobre su miembro, no tardo en subir y bajar su mano cada vez con más rapidez, los besos de su amante se volvieron erráticos, haciendo que Oz tomara el control y dominio del beso, mientras el de cabello azabache solo podía gemir, el de mirada esmeralda dejo los labios del joven y se arrodillo.

-Oz…

El heredero Bezarius comenzó a trabajar el miembro de Gil empezando a imprimir una serie de movimientos rítmicos sobre este, el joven cuervo trato de reprimir los gemidos de placer que el de mirada esmeralda estaba provocando, por lo que se mordía el labio con fuerza hasta casi sacarse sangre, arqueo la espalda ante la ola de placer que experimentaba, las manos del joven fueron involuntariamente a la cabeza de Oz, donde empezó a jugar con el cabello dorado y empezó a mover sus caderas en busca de mas contacto.

-Esto es… demasiado bueno –dijo Gil entrecortadamente –¡aaahhh!... Oz… voy a ve…

Fue tarde la advertencia de Gil pues en ese momento termino en la boca de Oz, el de mirada esmeralda dio una última pasada a su amante y se incorporo, el joven Nightray con una sonrisa cálida y algo sonrojado paso un pañuelo por la comisura de los labios del rubio para limpiarlo, el cuervo tomo su mano y lo atrajo hacia él para unir sus labios con Oz, el cual lo abrazo y profundizo mas aquel beso, el de mirada dorada deseaba más de su amo, quería más de él.

-Hermoso y bochornoso momento.

Los jóvenes se separaron y volvieron su vista hacia la puerta, asustados por verse sorprendidos en tal situación se encontraron con Vincent en el marco de la puerta, que sonreía como si lo que acabase de ver fuera lo más normal del mundo, Gil se puso delante de Oz e inmediatamente acomodo sus ropas.

-Encontré la puerta entreabierta –aclaro Vincent entrando en el dormitorio –la próxima vez sean más discretos y ciérrenla, aunque debo admitir que el peligro de que te descubran es excitante.

-Nosotros solo…

-No necesitas darme explicaciones, nii-san –dijo Vincent recargándose en la pared –tengo que hablar contigo.

-En otro momento.

-Es sobre "El Arco".

-Oz, ¿podrías dejarme a solas con Vincent? –pidió Gil acomodando el saco de su amo.

-¿Estás seguro? –pregunto Oz algo inseguro por dejar a su sirviente.

-No me demorare, lo prometo –aseguro Gil acercándose a la comisura de sus labios.

Oz movió un poco la cabeza y el beso fue en sus labios, después de esto se separo y le sonrió a un sonrojado y acalorado Gil, cruzo la habitación encontrándose con la mirada fría de Vincent, la cual no rehuyó, esta parecía estar cargada de lo que él creía eran celos. Una vez que el heredero Bezarius salió de la habitación, el mayor de los hermanos tomo su saco de la cama y se lo puso, el menor tomo una de las dos rosas azules que adornaban su traje y ayudo a su hermano a que su atuendo volviera a ser aceptable.

-¿Qué fue lo que averiguaste?, Vince.

-No mucho a decir verdad, sabes lo difícil que es conseguir información –contesto Vincent acomodando la rosa en la solapa del saco –pero tu análisis me parece correcto y podríamos decir que ellos tienen en común no saber donde estaban.

-Aun con la influencia de la casa Nightray es difícil comprobarlo –dijo Gil dejando a su hermano arreglar la flor.

-Si tan solo uno tuviera el valor de al menos decir que lo vio en la reunión sería más sencillo –admitió Vincent dándole a su hermano un listón –al menos para contar con el consentimiento de Pandora.

-"El Arco" esta bajo el dominio Nightray, la temporada de caza esta próxima, sería bueno revisar si alguno de ellos recibió la invitación del club –propuso Gil haciéndose una coleta con el listón.

-Es buena idea, indagare al respecto –acepto Vincent.

-Sera mejor que regresemos –dijo Gil dispuesto a volver al baile.

-Tan impaciente estas por encontrarte con tu pequeño amante –afirmo Vincent dejándose caer en uno de los sillones –la relación amo-sirviente sí que ha avanzado.

-Vincent no estoy dispuesto a discutir mi relación con Oz, pero por favor no digas una sola palabra sobre esto –pidió Gil de manera áspera a su hermano.

-Sabes que no me negare a cualquier cosa que me pidas, espero que una vez que tu capricho sea plenamente complacido…

-¿Capricho?... tu sabes que Oz es lo más preciado para mí –declaro Gil con enfado, confrontándolo a escasos centímetros de su rostro –daría mi vida por el de ser necesario y él lo sabe, no digas que es un capricho.

-Es cierto Oz-kun lo sabe y ese mocoso solo se esconde tras la bondad, es lo desagradable de el –dijo Vincent con calma sin miedo alguno –lo has pensado, ¿verdad?, y por ello no le permitiré herirte.

-Ya te lo he dicho, no voy a perdonar a quien le haga daño así seas tú –le dejo Gil en claro a su hermano.

-¿Prefieres la lastima de ese niño?, el solo está contigo por agradecimiento –dijo Vincent tomando la mejilla de su hermano –¿te lo ha dicho?, ¿te ha dicho que te ama?, te lastimara cuando se dé cuenta que no tienen futuro, no merece el cariño y amor que le profesas.

-Yo estoy vivo para él –dijo Gil con convicción –no importa si en un futuro me hace a un lado, yo deseo estar con Oz en el presente.

-Eres ambicioso, nii-san, ya que el futuro nunca llega y el presente siempre es lo que vivimos –analizo Vincent las palabras de su hermano –esa respuesta me basta, no comentare con nadie lo que he visto.

Gil se alejo de su hermano y salió de su habitación sin volver la mirada hacia atrás, a pesar de su carácter confiaba en que Vincent mantendría su secreto, al menos hasta que la situación se volviera insostenible; porque bien sabia que llegaría el momento en que tendría que afrontar la realidad de su relación con Oz y una realidad que quería ignorar era la posibilidad de que el heredero Bezarius estuviera a su lado por agradecimiento, como había dicho su hermano menor, Oz no sabía confiar en los demás y se escondía tras la bondad, pero aun así solo deseaba estar a su lado.

-¡Gil!

El aludido volteo a donde lo habían llamado, dándose cuenta que estaba por ingresar al salón donde se desarrollaba el baile, el que lo había llamado era el dueño de la mirada esmeralda que calmaba su corazón, se acerco a su amo y lo beso mientras estaban ocultos tras una cortina, tratando de que los temores que se albergaban en su pecho desaparecieran.

-Debemos regresar a la fiesta –dijo Oz al separarse.

Gil lo volvió a besar antes de dejar que el de cabello dorado se marchara, hasta que el muchacho se interno y se perdió entre la multitud fue que el joven cuervo salió, listo para mas charlas y bailes hipócritas mientras su mirada recaía en el heredero de la casa Bezarius.

El resto de la noche pasaron entre brindis y bailes, Gil pronto había pasado de ser un invitado a convertirse en uno más de los anfitriones de la casa Nightray, para su sorpresa su hermano menor parecía estar atento a Ada y paso con ella gran parte de la velada, que por alguna razón parecía estar rehuyendo de su hermano y solo cruzar sus miradas esta se ruborizaba al instante. Las primeras luces del alba anunciaron que la velada llegaba a su fin y así se despidieron de sus jóvenes anfitriones, Vincent había ordenado que preparasen su caballo pues escoltaría el carruaje de Ada.

-¿Le paso algo a tu hermano? –pregunto Oz al ver la actitud del hermano menor –¿se quedo tan impresionado de lo que vio que ahora será amable con todos?

-Vince es un misterio incluso para mí –acepto Gil dirigiéndose al carruaje con el rubio y compañía.

Break ayudo a su princesa a subir al carruaje y Oz hizo lo propio con Alice, fue el último en subir al carruaje y espero que Gil lo siguiera pero este se quedo abajo solo asegurándose que su preciado amo estaba bien.

-¿Gil?

-El Duque ha pedido hablar conmigo, llegare más tarde –prometió Gil sonriéndole de manera cálida a su amo –Break te los encargo.

-No hay necesidad de que un inútil como tú me diga que hacer –contesto Break cómodamente desde su asiento.

-Te veré mas tarde entonces –dijo Oz dejando que el joven le desordenara el cabello.

Gil cerró la puerta del carruaje y este se puso en marcha, se volvió para entrar en la fastuosa mansión y dirigirse a su habitación a descansar un par de horas, hasta que el duque lo mandara a llamar, se encontraba cansado y unas horas de sueño lo ayudarían a recuperarse. Al llegar a su dormitorio se quito las ropas quedándose solo con la camisa y pantalón para después meterse a la cama y dormir un par de horas, no sin que su último pensamiento antes de descansar recayera en su amo.

Despertó ya entrada la mañana casi para el medio día, tras dar un vistazo rápido reparo que una de las mucamas le había dejado un cambio de ropa, se levanto y fue en dirección al baño para darse una ducha que lo ayudaría a despejarse, después de su baño tomo las ropas que le habían preparado, algo simple solo un pantalón de vestir negro, una camisa, un chaleco y un saco que terminaba por encima de sus rodillas, bajo al comedor con la esperanza de poder desayunar algo.

-Buen día Gilbert –saludo Elliot sentado a la mesa.

-Buen día Elliot –contesto Gil sentándose al lado de su hermano adoptivo.

De inmediato una de las mucamas le sirvió un vaso con jugo y se apresuro a servirle el desayuno, tomo los cubiertos y empezó a comer, mientras que el menor de los Nightray le dirigía una mirada penetrante que no paso desapercibida por el joven de cabellos negros.

-¿Tengo algo en la cara?, ¿o es que quieres tratar algo conmigo? –cuestiono Gilbert comiendo algo de pan tostado.

-¿Qué haces aquí? –pregunto Elliot sin tacto alguno.

-El Duque ha pedido hablar conmigo –respondió Gil de manera directa.

-¿Por eso te quedaste?, creí que…

-Que Gil volvería a la mansión Nightray, como el hijo prodigo que regresa al seno familiar, no lo creo –interrumpió Vincent entrando en el comedor –ingenuo de tu parte Elliot.

-¿Acabas de llegar? –pregunto Gil tratando de cambiar el tema.

-Hace un par de horas que llegue y me quede dormido al acto, efecto de mi cadena no lo dudo –dijo Vincent tomando asiento al lado de su hermano –y por esta ocasión ni siquiera lo tomare como una molestia, tuve suerte que Oscar-sama estuviera para recibirla, si no hubiera tenido que escuchar sonetos vacios por horas y quien sabe que supercherías mas.

-¿Hablas de Ada Bezarius? –pregunto Elliot a su hermano –no sabía que le gustara la poesía, aunque por el tipo de chica que parece ser no me sorprende.

-Te sorprenderías de lo que no sabes de Ada Bezarius –contesto Vincent con desdén tomando algo de jugo –¿quién habrá descubierto el poder de la poesía para alejar el amor?

-Creí que la poesía alimentaba el amor –intervino Elliot distraídamente.

-Una vez más muestras ser ingenuo, tal vez para un amor bueno y fuerte quizá –dijo Vincent mirando a su hermano mayor –pero si es una vaga inclinación pienso que un pobre soneto lo mataría.

-¿Qué recomendarías para alentar un afecto? –pregunto Gil desafiante al sentir la mirada de su hermano.

-Me temo que mi conocimiento no alcanza para tanto, tal vez tú u Oz-kun tengan la respuesta.

-Vincent –dijo Gil en tono de advertencia.

-¿De qué quiere hablar nuestro padre contigo? –pregunto Elliot curioso.

-Para serte sincero no lo sé –respondió Gil.

-Descuida, te aseguro que son buenas noticias para el ducado Nightray –prometió Vincent sonriendo.

-¿Has hablado con mi padre? –volvió a preguntar Elliot.

-Sí, tengo plena fe en el juicio del Duque y en el de nii-san –declaro Vincent mirando a su hermano mayor –confió en que saldrás airoso a las pruebas que tengas que afrontar.

-Gilbert-sama, el Duque lo espera en su estudio –anuncio una de las mucamas.

-Permiso, entonces.

Gil se llevo la servilleta a la boca y se limpio para después dejarla sobre la mesa, se levanto y cruzo el comedor en dirección al estudio del Duque, pensando que la relación con sus hermanos realmente era difícil de sobrellevar, se rio para sí mismo al recordar que de pequeño su única preocupación era su amo y nada más, nunca imagino que el llegaría a tener una "familia", pues aunque no le agradaba del todo la vida burguesa y la aristocracia, quería a sus hermanos, en verdad los quería aunque fueran todo un caso y se preocupaba por ellos. Sin siquiera fijarse a donde lo conducían sus pasos más pronto de lo que pensaba había llegado a la puerta de roble del estudio, llamo un par de veces y entonces la voz apagada del Duque le concedió la entrada.

-¿Me llamaste padre?

Gil se encontraba frente al escritorio donde el duque revisa absorto unos documentos sin reparar en la presencia del joven, el muchacho un poco incomodo lo volvió a llamar para obtener su atención, tenía la vaga idea de que lo que estaba por acontecer le sería muy difícil de afrontar y le hacía sentir una gran presión sobre su pecho.

-Padre.

-Gilbert, disculpa los deberes de un Duque sofocan y absorben todo de ti.

-Descuide –disculpo Gil al duque que ahora tenía su atención fija en el.

El duque se levanto y le indico a su hijo que tomara asiento, para después servir dos vasos de whisky, uno de los cuales dejo frente al joven, para después tomar asiento de cara al muchacho con el que tenía que discutir.

-¿No tomaras?

-No soy muy afecto al alcohol.

-Lo sé, no toleras mucho el vino en tu sangre, sería lo único que te falta para ser un duque.

-Tomare eso como un cumplido.

-Lo es… bueno, ¿y qué tal has estado? –pregunto el Duque mirando al joven.

-Espero no lo encuentre como una descortesía de mi parte pero, ¿por qué me llamo? –dijo Gil lo más directo posible.

-Eres un poco impaciente, pero no por ello un defecto –dijo el Duque dejando su vaso sobre la mesa –te mande a llamar por qué debo pedirte que lleves a cabo una tarea por la casa Nightray.

-¿Qué tarea me pides, padre?

-Que seas el protector del ducado Nightray, te legare mi lugar como cabeza de esta familia con la confianza que enaltecerás nuestro nombre –declaro el Duque de manera solemne ante la mirada de incredulidad del joven.

Los ojos dorados del joven estaban llenos de sorpresa y no podía articular palabra, se hallaba abrumado pues aquello le resultaba inverosímil, le estaban ofreciendo ser la cabeza de uno de los cuatro grandes ducados, a alguien que había sido un sirviente desde que tenía memoria entonces una sonrisa se formo en su rostro por la oferta dada.

-¿Elliot?

-Elliot es ingenuo e inmaduro –contesto el Duque con gravedad –hago lo mejor para el ducado, Elliot, acatara mi decisión.

-Soy adoptado, ¿no cree que habrá habladurías?

-Las habrá sin lugar a dudas, y aunque no es común hay registros de que reyes han adoptado para tener un heredero, ¿por qué no habría de hacerlo un duque?

-Si me convierto en el Duque Nightray siendo el contratista de Raven lo hace aceptable y tal vez mi compromiso con una muchacha noble ayudaría.

-Es un buen plan, podemos aprovechar tu relación con la casa Bezarius –dijo el Duque tomando un poco de whisky –pensaba que tal vez Vincent podría hacerlo pero creo que es más provechoso que tú te comprometieras con Ada Bezarius.

-Cuento con el favor de casi toda la casa –contesto Gil serenamente –conseguir la aprobación no sería problema.

-¿Aceptas el gran honor que te ofrezco?

El Duque miraba la sonrisa en el rostro del joven ante la proposición que le hizo, era tentador, en verdad era gran una tentación la expectativa de un ducado, de uno de los grandes ducados, y quien era la cabeza de los Nightray era fiel de la idea que dictaba que la única manera de ahuyentar una tentación es ceder a ella, por lo que confiaba que el joven cuervo cediera ante ella.


Linda la familia Nightray, no? y pues en esto ultimo de la tentacion es del gran Oscar Wilde.

Gracias a todos los que han dejado reviews y pues a los que no tambien se les agradece por leer, pero ya saben hay que alimentar el ego XD, habra lemon mas adelante para quien le interese... entonces nos vemos en la siguiente actualizacion, ciao.