Los personajes de Pandora Hearts no me pertenecen, ya que como ven solo soy una modesta y pervertida fangirl, estos le pertenecen a Jun Mochizuki.
Actualizacion temprana por que quien sabe si pueda actualizar el domingo, por que me espera una reunion yaoista y bueno el vicio es el vicio y si es entre mas mejor *w*, nos vemos en la siguiente actualizacion.
CAP. 8
Decepciones
Encontró a su hermana reunida con Sharon tomando el té en compañía de Break y para su sorpresa también los acompañaba su tío Oscar; tan solo al entrar Oz percibió la atmosfera algo tensa, el gato que llevaba en brazos salto en dirección a su dueña, tomo asiento en la mesa tratando de ignorar la mirada de su tío, pues parecía preocupado algo no muy habitual en él, además no pudo dejar de notar que Ada se había sonrojado y evadió su mirada, mientras que Sharon miraba un tanto confusa las actitudes de los Bezarius, Break por su parte se hacia el desentendido de la situación. Para su fortuna se vieron interrumpidos por la no muy discreta pelea de Gil y Alice que acababan de hacer su aparición en el salón.
-¡Debes decirme!
-¿Por qué? –pregunto Gil al borde de su paciencia.
-Si tu pequeño cerebro no logra comprenderlo te lo diré –dijo Alice con altivez –eres el sirviente de mi sirviente, así que vienes siendo mío también, acéptalo cabeza de algas, tengo que saber que fue lo que te dijo Oz.
-Estúpido conejo, ¿quién es el sirviente de quien?, no eres la dueña de Oz –exclamo Gil sin reparar en los invitados –el es mi amo, yo le pertenezco, tú no eres más que un…
-¡Gil!
La llamada de atención proveniente de su joven amo lo regreso a la realidad, y fue cuando Gil se dio cuenta de la presencia de las visitas, que miraban un poco extrañados la discusión entre la chica y el joven cuervo, sobre todo la rubia, el mayor de los Bezarius parecía estar a punto de reír a carcajadas pero se conformaba con esbozar una ligera sonrisa. Gil se sonrojo al darse cuenta del espectáculo que estaba dando con la molesta chica, que se le había metido entre ceja y ceja saber que era lo que Oz le había dicho, cuando él no lo sabía a ciencia cierta (se imaginaba de que iba el tema pero no quería meter la pata), tras pedir disculpas tomaron asiento en la mesa, la cadena le gano el asiento al lado de Oz, dedicándole una mirada de enfado y tuvo que sentarse a la derecha de Break.
-Hace un bonito día –comento Ada tratando de ponerle azúcar a su té –los jardines de la mansión son preciosos.
-Tal vez te gustaría explorar los terrenos –dijo Oscar observando al de ojo carmesí servirse terrón tras terrón de azúcar en su taza –claro si Sharon-san está de acuerdo.
-No hay ningún problema –dijo Sharon con cordialidad.
-Onii-chan, ¿qué te paso en el labio? –pregunto Ada preocupada al ver a su hermano.
-¡Oz!, ¿estás bien?, ¿cuándo fue?, ¿por qué no me dijiste nada? –cuestiono Gil histérico.
-Está bien, Gil, fue culpa de un gato después de todo –respondió Oz sonriente.
Gil recordó entonces que había sido culpa suya la herida de Oz, si bien era verdad que había sido por culpa de un gato era a medias, pues él se hallaba tan asustado que no reparo del incidente en ese instante. Se sonrojo al acto al recordar su culpa, Break le dedico una mirada burlona, deduciendo al acto que la culpa era del joven de cabello negro pensando que en definitiva era fácil de leer, por fortuna los que se hallaban presentes no sabían de la relación que mantenían los muchachos de lo contrario hubieran entendido la reacción del de mirada dorada.
-Me asusto al despertarme y me mordí el labio –explico Oz con naturalidad.
-Podríamos ir a cabalgar –sugirió Gil tratando de cambiar el tema y controlar su sonrojo.
-Es buena idea, mandare a que preparen los caballos –acepto Sharon gustosa mirando dulcemente a la rubia –pediré para ti una linda yegua.
-Puedo ir a las cuadras y preparar los caballos –se ofreció Gil tomando un pan tostado.
-¡Bien!, yo te acompaño Gil, necesitaras ayuda para preparar tantos caballos –dijo Oz alegre.
-Disculpa Oz, pero en realidad me gustaría que te quedaras un rato conmigo –interrumpió Oscar los planes de los muchachos –no me culpes por querer pasar un rato con mi sobrino, deja que Gil acompañe a Ada y Alice.
-¿Tío estas seguro? –pregunto Ada con duda.
-Me perdonaras que te robe a tu hermano pero necesito hablar con él –se disculpo Oscar despreocupadamente, encogiendo los hombros.
-¿Yo acompañar a eso? –pregunto Gil señalando despectivamente a la cadena.
-Como si yo me muriera de ganas de salir contigo, cabeza de algas.
-¿Y por qué no lo haces?, muérete estúpido conejo.
-No seas malo con Alice, piensa que escoltaras a Ada –sugirió Oz tratando de calmar a su sirviente –¿eso te sirve?
-No mucho pero es algo –murmuro Gil levantándose –¡anda coneja muévete!
-¿Gil estas bien? –se aventuro Ada a preguntar.
-No pasa nada –aseguro Gil cambiando su tono de voz con la chica –¿me acompañas?
-Claro –dijo Ada levantándose y siguiendo a los muchachos que seguían discutiendo.
-Repentinamente me dieron ganas de cazar, ¿qué te parecen los conejos? –comento Gil poniéndose el sombrero –hay unos muy molestos.
-¡Gil, no! –prohibió Oz de inmediato.
-Está bien, está bien.
Los tres jóvenes salieron del salón dejando a los anfitriones y los Bezarius. Contrario a lo que Oz imaginaba su tío prefirió terminar su conversación y desayuno con Sharon y Break, no entendió entonces por que había pedido que se quedara si el parecía estar alargando esa situación, le pareció entonces que a su tío le gustaba alargar y darles vueltas al asunto antes de tratar el tema en concreto, para sus adentros se reservaba el deseo de hacerle compañía a Gil y también a las chicas, seguramente sería más divertido que quedarse sentado esperando.
Después de ensillar los caballos, mientras soportaba las quejas de Alice, salieron en su paseo por los amplios terrenos de la mansión Reinsworth; el de cabello azabache logro distraer su mente por un rato, disfrutando de su alrededor mientras mantenía el trote de su corcel, podía considerar que la compañía era agradable, (haciendo de lado claro la presencia de Alice) la hermana de Oz era linda y agradable, justo como recordaba. Se detuvieron al llegar a un pequeño arroyo, para que los caballos descansaran, después de que Alice había retado a Gil a una carrera, que hubiera rechazado de inmediato de no ser porque la cadena había dado por hecho una apuesta que se invento, donde el bolsillo del joven se vería afectado si la chica devoraba toda la carne que se le antojara, Gil había ganado por poco, mientras el muchacho respiraba aliviado Alice le decía que era un insolente.
-Esto es divertido, ojala Oz hubiera venido –deseo Gil sentado a la sombra de un árbol –es una pena que se haya tenido que quedar con Oscar-sama.
-Bueno quería pasar un tiempo con el –excuso Ada algo acalorada, observando a la cadena mojar sus pies en el agua –a mí también me hubiera gustado que onii-chan nos acompañara, creo que también a Alice-san le hubiera gustado.
-A veces olvido que Oz es muy querido –murmuro Gil para sí mismo, pero quiso cambiar de tema –me parece que Vincent y tu son bastantes cercanos, me alegro, a Vincent le hacen falta las buenas compañías.
-Vincent-sama es muy amable y gentil.
-Ah… claro, así es el –mintió Gil recordando a su hermano hablar con desdén de la chica.
-Me escolto hasta la casa, eso fue muy caballeroso –prosiguió Ada como si estuviera hablando de un sueño –no me dejo sola en toda la noche, incluso después de… pero yo no supe mantener mi palabra y temo decepcionarlo.
-¿De qué hablas Ada?
-Me pidió que no se lo contara a nadie pero el tío Oscar noto que estaba extraña y no pude evitarlo –se trato de explicar Ada avergonzada –¡oh, Gil, lo siento tanto!
-¿Acaso el…?, no, ¿ustedes…? –trato Gil de formular una pregunta, temiendo que su hermano se hubiera aprovechado de la muchacha –¿te obligo a hacer algo?
-¿Qué?, no, ¡no!, de ninguna manera –negó Ada enérgicamente la acusación –es que Vincent-sama y yo… los… fue un accidente, dimos un paseo por los jardines y entonces nosotros… los vimos.
-¿A quién? –pregunto Gil desconcertado.
-A ti y a onii-chan… besándose –confeso Ada con la mirada baja.
Los ojos ambarinos de Gil se abrieron de par en par al escuchar las palabras de la muchacha, aquello era lo que menos esperaba escuchar, sin salir del todo de su asombro analizo las actitudes de la muchacha para con su hermano y tenía sentido, habían sido descuidados, el lo había sido por haber besado a Oz y no poder controlar su lujuria por el muchacho de cabello dorado.
-Vincent-sama me pidió que no le dijera a nadie lo que habíamos visto –continuo Ada quien tenía sus ojos con lagrimas –lo siento, le dije a mi tío y por eso venimos hoy a la mansión Reinsworth.
-Por eso Oscar-sama insistió en hablar con Oz –dijo Gil saliendo de su sorpresa.
Se levanto de improviso dejando un tanto desconcertada a la muchacha, no volvió su mirada hacia atrás y se dirigió a tomar su caballo, segundos después la muchacha se había levantado y lo había tomado de la manga de su abrigo; Gil que en ese momento solo pensaba en estar al lado de Oz se soltó de la chica de manera brusca sin importarle la reacción de esta.
-¡Gil, espera!
-Debo ir con Oz –dijo Gil con claridad.
-¿Acaso crees que mi tío le haría algo?
-No creo que Oscar-sama lastime a Oz, pero no lo voy a dejar solo, no ahora que sabe de nosotros –dijo Gil tomando las riendas.
-¿En verdad están juntos? –pregunto Ada en voz baja.
-¿Te molesta? –pregunto Gil con un poco de inseguridad, pero no recibió respuesta –debo ir con Oz.
Un instante después Gil ya se hallaba montado y se dirigía a todo galope de regreso a la mansión, ahora comprendía las acciones de Vincent con la chica y la repentina atención que le había brindado y no pudo sino sentir agradecimiento hacia su hermano, por haberlo tratado de proteger, cuando bien sabia que el rubio no era de toda la gracia de Vincent, este los había tratado de proteger y cuidar su secreto, por desfortuna la muchacha había sido completamente transparente para su tío y termino confesando aquello que no debió haber visto, golpeo las ancas del equino con el fuete, debía ir con su amo y estar a su lado sin importarle dejar solas al par de chicas o que el viento volase su preciado sombrero, lo único que le importaba era Oz.
En la mansión Reinsworth los varones de la casa Bezarius se hallaban ahora en la biblioteca, donde el mayor parecía buscar un libro dejando expectante a su sobrino, que se empezaba a impacientar, estaba aburrido y ya los chicos se debían encontrar bastante lejos de la mansión, Break y Sharon los habían dejado solos para que pudieran platicar en privado pero en ese momento tal vez hasta le hubiera agradado la presencia y los comentarios de Emily, aunque tras pensarlo mejor era solo tal vez, solo tal vez.
-La biblioteca Reinsworth si que guarda secretos y tesoros interesantes –comento Oscar ojeando un libro –una rara edición, en verdad valiosa, estoy seguro que hasta al Duque Barma le gustaría tenerla, ¿sabes de qué trata?
-No, en estos días no suelo leer mucho –contesto Oz sentado frente a la chimenea –ni siquiera me he puesto al día con Holy Knight.
-Creí que era tu favorito.
-Lo es pero con todo lo que ha pasado… bueno no he tenido oportunidad, le pediré a Gil que los lea para mí, la voz de Gil es linda no me molestara escucharla.
-Esta novela trata de cómo un joven a pesar de sus equivocaciones y problemas, los supera y asume sus responsabilidades –prosiguió Oscar tratando de ignorar las palabras de su sobrino –aunque eso signifique que deje a un lado sentimientos que él creía verdaderos, para darse cuenta que no eran más que un mero capricho e ilusión.
-Me suena a una tragedia –comento Oz evaluando las palabras de su tío –pero me pregunto si en verdad estás hablando del libro, ¿qué tema tratas de evadir esta vez, tío?
-Oz… tú sabes que tienes una responsabilidad con la familia, con la Casa Bezarius, quiero asegurarme que no le has dado la espalda, solo eso.
-¿Darle la espalda?, ¿cuándo te he dado esa impresión?
-Ada vio algo en la mansión Nightray que me hace dudar.
-¿Qué vio? –cuestiono Oz nervioso.
-Te convertirás en la cabeza de la Casa Bezarius.
-¿Qué vio? –repitió Oz apremiante.
-Serás el líder del ducado…
-¡¿Qué vio? –exigió Oz harto de la palabrería de su tío.
-A ti y a Gilbert besándose –contesto Oscar por fin.
Por lo que parecieron eternos segundos ninguno dijo nada, esperando solo la reacción del otro, el mayor de los Bezarius esperaba alguna explicación de aquella acusación o más bien se esperanzaba en que el muchacho lo negara, pero aquella esperanza se desvanecía al ver que su sobrino no decía nada, confirmando con su silencio que las palabras de Ada eran ciertas. Oz sin embargo aun se mantenía sorprendido de la noticia, su hermana los había visto, lo que acarreaba varios problemas, la relación que mantenía con Gil ya no era un secreto, tendría ahora que afrontar la realidad de la que ambos jóvenes querían escapar.
-¿No lo negaras?
-¿Por qué habría de negar lo que considero absoluto?, ¿por qué habría de negar a Gil y la relación que tenemos?
-¿Relación?, Oz tal vez Gilbert te indujo a esto pero…
-¿Acaso crees que Gil me obligaría? –cuestiono Oz con enfado, levantándose y enfrentando a su tío –creí que lo conocías, es incapaz de hacerme daño.
-Conozco bien a Gilbert, por eso mismo sé que sus sentimientos por ti son fuertes, pero Oz una relación de este tipo solo les causara problemas –explico Oscar tratando de no ser duro con el muchacho –tu vas a ser un Duque, si quieres serlo tendrás que dejar de lado esta… esta…
-¿Ilusión?, capricho le has llamado –contesto Oz tratando de mantener la calma –un error también, pues bien estoy dispuesto a errar junto con Gil, si por ello no seré Duque no importa, si es el precio por mantener esta ilusión estoy dispuesto.
-Oz eres muy joven y lo que te ha sucedido ha hecho que te confundas…
-Ha hecho que me dé cuenta de mis sentimientos y me dé cuenta que no quiero perderlo, y si por ello le tengo que dar la espalda al ducado, como tú dices, lo hare… de cualquier manera estoy seguro que mi padre no desea que le suceda, así que da lo mismo, el ducado es de Ada o tuyo según convengan.
-No te dejes llevar por tus emociones –pidió Oscar tratando de hacer reaccionar al muchacho –no porque Gilbert haya rechazado el ducado Nightray tú debes hacer lo mismo.
Oz se mostro sorprendido ante las palabras de su tío, no tenía conocimiento de aquello, si bien había escuchado en Pandora rumores sobre la sucesión de la casa rival, nunca fue un tema de su interés, el joven cuervo jamás había dado palabra sobre la posibilidad de heredar el ducado, pero se había convertido en el contratista de Raven, era un integrante de Pandora jamás pensó que Gil podría hacer a un lado aquella oportunidad, dejar de ser un sirviente para pasar a ser uno de los grandes Duques.
-¿Rechazo el ducado? –murmuro Oz aun confundido.
Nada más llegar a la mansión desmonto y se dirigió al interior, sin dejar siquiera al caballo en las cuadras, se paseo con rapidez entre los pasillos buscando el lugar donde se encontraba Oz reunido con su tío, abrió un par de puertas sin cuidado alguno, llamando la atención tanto de Break y Sharon por la abrupta interrupción, dejando los reportes que revisaban para ir detrás del joven, la contratista de Eques murmuro que los Bezarius se encontraban en la biblioteca cuando el sombrerero susurro que se trataba de Oz seguramente, el de cabello azabache los dejo atrás nada más escucharlos.
-¿No lo sabías? –pregunto Oscar mostrándose sorprendido.
-No se lo había dicho.
Ambos volvieron su mirada a la puerta, donde se encontraba un joven de ojos dorados, con la respiración un tanto agitada, su mirada de inmediato se poso en Oz, queriendo casi interrogarlo con la mirada, pues sus ojos se hallaban llenos de preocupación. Y aun así el fue quien comprendió la pregunta que Oz formulaba en silencio, al encontrarse sus miradas.
-Aunque tocamos el tema no creí que fuera necesario que supieras –explico Gil caminando en dirección a su amo –no es importante.
-¿Lo rechazaste por mi?
-Mi lugar es a tu lado –declaro Gil acariciando el cabello dorado –mi fidelidad por ti no se desvanecerá por algo tan efímero y vano como el poder, yo soy tu sirviente, te pertenezco y tu eres la razón de mi existir.
-En verdad que puedes llegar a ser meloso –comento Oz dejándose hacer, para luego volver a mirar a su tío –¿tu serias Duque a cambio de dejar a la persona querida?
-Oscar-sama, usted sabe que fue una prueba del Duque Nightray, el jamás dejaría que los demás en especial un Bezarius supieran de su deshonra, solo alardeaba entonces de la lealtad que mostré para con Elliot y que soy un digno contratista para Raven, es todo.
-Cierto, y por ello planteo la posibilidad de comprometerte con Ada –dijo Oscar algo avergonzado –saben que los quiero como si fueran mis hijos, pero deben recordar, Oz tiene un deber con la familia y tal vez lo que ha planteado Nightray sea una buena salida.
-¿Prefieres que Ada se ate a alguien que no la ama?, ¿sabes lo que forzarías?, que engañe a mi propia hermana, porque no estoy dispuesto aun así a dejar a Gil.
-¡Oz escucha tus palabras! –exclamo Oscar alarmado –estas dispuesto a dar la espalda a tu familia.
-¿Y qué es lo que la familia ha hecho por mí? –cuestiono Oz con enfado sintiendo una gran opresión en el pecho –mi propio padre me rechaza, me odia… Gil es el único que se ha mantenido a mi lado siempre, cuando fui llevado al Abismo él fue quien lucho por traerme de vuelta, aunque le costara diez años, nunca me abandono… se lo debo, no puedo dejarlo…
Oz hubiera querido continuar defendiendo la relación que mantenía con su sirviente, pero las palabras empezaron a quedarse en la garganta, para su fortuna el joven cuervo lo había abrazado por la espalda, rodeando su cuello entre sus brazos de manera protectora, indicándole de esta manera que no era necesario que continuara, tomo con sus manos los brazos de Gil afianzándose más al abrazo para después sentir que el más alto frotaba su rostro contra su cabello.
-Oscar-sama, le ruego que permita a Oz retirarse debo asegurarme que se calme –pidió Gil sin soltar al rubio.
-Gilbert esto es muy serio, tú también deberías estar consciente de tu obligación…
-Mi primera obligación, mi prioridad es Oz –dijo Gil de manera firme –yo terminare esta charla y asumiré la responsabilidad.
-¡No estás solo! –reclamo Oz desde los brazos del de cabello azabache.
Toda contestación que recibió fue un delicado beso en el cabello. Dejaron atrás y en silencio a Oscar, en medio de la biblioteca, que trataba de encontrar algún argumento contra la relación de su sobrino, las muestras de afecto que había presenciado le aclaraba que en verdad los muchachos se querían, pero ello era problemático, eran hombres y aunque entendiera las razones de su afecto estaba seguro que su hermano, Zai, no lo permitiría por mucho que su hijo no contara con su favor la sucesión de la familia podría peligrar.
Estaba seguro que el de mirada esmeralda luchaba por controlarse y no derrumbarse, enfrentar a su tío era algo duro, pues lo consideraba como a un padre, alguien que nunca lo rechazaría pero al parecer aquello ya no era tan seguro; por muy despreocupado que pudiera mostrarse sabia asumir su lugar como noble y aquella relación no era más que un problema. Sería considerado una deshonra al apellido y Casa Bezarius, Gilbert jamás se perdonaría por causar tal sufrimiento a su amo, sabia lo importante que era para el saberse aceptado por su familia, aunque este quisiera negarlo, el rechazo de su padre siempre le había afectado, por lo que su tío y hermana eran vitales, no quería quitarle a Oz su preciada familia, no por alguien como él.
Además las últimas palabras del heredero taladraban sus oídos, si bien le emocionaba y hasta alegraba que Oz defendiese de manera férrea su relación, las palabras "se lo debo" empezaban a hacer eco dentro del joven cuervo. El solo pensar que Oz estaba a su lado porque se lo debía, que no pudiera dejarlo por estar en una especie de deuda con él lo atormentaba y al mismo tiempo era acompañado por un temor a que realmente lo dejara; sonrió de manera amarga recordando a su hermano, Vincent, tal vez si se conformaría con la lastima de Oz.
-Oz, regresare a hablar con Oscar-sama –dijo Gil una vez que estuvieron en la habitación del rubio –le pediré tiempo para que le des una respuesta…
-No necesito tiempo –interrumpió Oz severamente –sé lo que siento.
-Y eso me reconforta pero en este momento no estás considerando nuestra situación, debes pensar que es lo mejor –explico Gil tratando de que su voz no se quebrara –recuerda que te soy fiel y si lo mejor es…
-No lo digas.
-Quizá lo mejor es terminar esta relación y volver a ser amo y sirviente –continuo Gil sintiendo que su corazón dejaría de latir –me siento enfermo de hacer las cosas difíciles para ti.
-¿Por qué dices esto?
-Solo deseo tu bienestar, eres libre de dejarme pero por favor no me engañes –rogo Gil apretando los dientes –solo permíteme estar a tu lado aun así sea solo como tu siervo… es lo único que quiero.
-Gil…
-Lamento tanto poner aun más peso sobre ti.
Se inclino para besar los suaves labios de su amo, que tenían un ligero sabor salado como prueba de que alguna lágrima se había derramado, lo abrazo con fuerza al terminar el beso temiendo volver a perderlo, tras dudar un momento Gil se separo del rubio y salió para terminar la charla pendiente con Oscar.
Ojala les haya agradado, ya estamos en la mitad del fic y todavia falta que me soporten un rato mas, bueno toda critica sera bienvenida por si quieren dejar reviews.
Ya para despedirme solo les recuerdo que si estan en Mexico, D. F., habra una reunion yaoista en Chapultepec este domingo 15 de abril a la una de la tarde, el punto de reunion sera en el metro Chapultepec bajo el reloj direccion observatorio a la una, espero verlos ahi, bye.
