Los personajes en The Prince of Tennis no me... creo que me equivoque de serie U.U probemos otra vez...
3, 2, 1...
Los personajes de Pandora Hearts asi como su historia no me pertenecen solo los uso para saciar mi rato de oscio (ahora si)
CAP. 11
Libertinaje
Una vez que el joven cuervo dejo el salón, después de dejar en claro que el heredero Bezarius no lo acompañaría, los demás se quedaron discutiendo los puntos que aun no entendían, ya que Sharon todavía no comprendía del por qué la reacción tan fría de Gilbert, y sea dicho de paso tampoco Oz y Alice lo comprendían.
-Break, ¿qué es lo que realmente es El Arco? –pregunto Sharon.
-Una casa de citas –respondió Break sin rodeos.
-¿Una qué? –pregunto Sharon sorprendida y sonrojándose violentamente.
-El Arco es en las sombras un burdel para las clases altas –continuo Break con la explicación –desde que se fundó, fue creado con el propósito de complacer los deseos de las clases nobles, la mejor pantalla para eso fue crear un club de caza donde los caballeros podrían ir sin levantar sospecha alguna, la discreción es absoluta en ese lugar, inclusive los sirvientes más cercanos no saben lo que es en realidad, entre los cuales me incluyo.
Oz salió en busca de su siervo, quería hacer oídos sordos ante lo que Break había dicho y que Reim hubo confirmado, su mente aun no procesaba del todo el por qué Gil era el más indicado en hacerse responsable de aquel caso, era un Nightray claro y eso le daba autoridad.
-¿Gil a dónde vas? –pregunto Oz entrando en la habitación del cuervo.
-Tengo que investigar un par de cosas, confirmar ciertos datos antes de ir al Arco, estaré fuera un par de días en lo que se resuelve –contesto Gil terminando de cargar su pistola.
-¿Tu… –titubeo Oz al preguntar, incapaz de expresar su temor –regresaras pronto?
-Claro, solo serán unos días –respondió Gil calmando a su amo –no puedo estar sin ti, lo sabes.
El de orbes dorados se acerco al muchacho de mirada esmeralda, acaricio su mejilla con ternura para después hacer suyos esos labios una vez más antes de que se fuera, tratando de grabar en su memoria cada rincón de aquella cálida cavidad y su dulce sabor.
Gilbert acababa de llegar a su apartamento, había "interrogado" a un posible cómplice de los ataques, ya que en el informe que había elaborado su hermano se anexaba los nombres de presuntos responsables, por lo que se encargo de recabar la información necesaria y ahora tenía cierta idea de cuál era la identidad de quien se hallaba tras los asesinatos, lo cual le desagrado de sobremanera. Para su sorpresa no se encontraba solo como el había esperado, sino que su hermano menor se encontraba cómodamente en el sofá acompañado de su sierva que le servía algo de café.
-Disculpa la intromisión, nii-san, es solo que pensé que este lugar no era lo suficientemente cómodo y le pedí a Echo que limpiara un poco para que estuvieras más a gusto.
-No debiste molestarte –respondió Gil dejándose caer en el sillón frente a su hermano.
-¿Le sirvo café, Gilbert-sama? –pregunto Echo.
-No te molestes, yo me lo sirvo.
-Gilbert-sama debe estar cansado, Echo lo hará.
-Mi querida Echo puede ser testaruda a veces –dijo Vincent sacando una cajetilla y ofreciéndole un cigarro a su hermano –necesitas descansar un poco.
-¿Gilbert-sama esta herido? –pregunto Echo con tono neutro.
-No, solo se ensucio un poco de su último trabajo, ¿no es así, nii-san?, que bueno que has regresado de noche así no llamaras la atención de los vecinos –dijo Vincent despreocupadamente, mientras sentaba a la muchacha en su regazo.
Decir que se encontraba sucio era decir poco, sus ropas estaban cubiertas de rojo, todavía húmedas de la sangre fresca con la que se habían impregnado, el lado izquierdo de su rostro se mostraba salpicado de un roció carmesí ya seco. Su aspecto era aterrador y sin embargo Vincent no se mostraba en lo absoluto perturbado por la apariencia de su hermano.
-Me atrevo a decir que has avanzado en tu trabajo –se aventuro a decir Vincent de modo que parecía comprensivo –creo que últimamente has tenido mucha presión y pues se te paso la mano un poco, desquitar tu enojo es liberador.
-No estoy enojado –contradijo Gil dando una calada a su cigarro –hice lo que tenía que hacer.
-Lo siento, pensé que te molestaría que por culpa de la indiscreción de Ada Bezarius la relación que mantienes con su hermano se hiciera de dominio de su tío –dijo Vincent con claro repudio –te aseguro que hice lo posible por que se mantuviera callada, pero esa mocosa no sabe mantener la boca cerrada.
-No te culpo a ti o a ella, te agradezco que trataras de protegernos pero creo que es comprensible la reacción de ella.
-Eres tan amable, nii-san, al tratar de disculpar las acciones insensatas de otros –dijo Vincent cordialmente –seguro Oz-kun es igual de benevolente.
-Vince por favor.
-Solo quiero que no te lastime, debió ser un duro golpe el enterarse que no has compartido con el tus experiencias –dijo Vincent observando con atención las reacciones de su hermano –porque se lo has dicho, ¿cierto?
-Esos días quedaron atrás –respondió Gil tratando de evadir el cuestionamiento –no hay nada que me ligue a ese sitio.
-¿Ni nadie?, por tu apariencia vienes de confirmar mi informe, al menos debe incomodarte que las sospechas recaigan en quien ha sido tu amante… bueno de los dos, me pregunto si serás capaz de ponerle fin a esto.
-¡Ya basta! –exigió Gil harto de la palabrería de su hermano –soy muy consciente de mis actos y sé lo que debo hacer, pude haber compartido la cama con alguien pero ha sido solo eso, sexo y ya.
-Eres tan noble y al mismo tiempo tan cruel –declaro Vincent con orgullo y una pronunciada sonrisa –¿quieres que te acompañe?, como en los viejos tiempos.
-No es necesario que te involucres –se negó Gil de manera sombría –lidiare con mis demonios solo.
Estaba a punto de conciliar el sueño cuando sintió el carruaje detenerse, pronto la puerta fue abierta dejando entrar las luces, se levanto y salió del carro sintiendo el frio viento golpear su pecho, su saco ondeo un poco al bajar y era recibido por uno de los criados, levanto su mirada dorada y contemplo el sitio donde busco refugio en frías noches.
Una gran mansión se levantaba delante de él, casi tan magnífica como la mansión Nightray, un par de antorchas indicaban el camino hacia la entrada, la cual estaba resguardada tras un par de pilares, al cruzar estos entro en el vestíbulo tenuemente iluminado donde fue recibido.
-Raven-sama, que gusto que haya podido asistir –saludo uno de los criados haciendo una reverencia –hace tiempo que no se le veía por aquí.
-Es una buena oportunidad para olvidarme del trabajo.
-Vino al lugar indicado mi señor –contesto otro sirviente extendiéndole sobre un cojín un antifaz –creo que este combinara con sus ropas Raven-sama.
Gilbert tomo el antifaz negro con elegantes y finos trazos en color dorado, aquel accesorio le daba al joven cuervo un aire de misterio, combinando a la perfección con su atuendo, iba casi de negro absoluto, exceptuando por el saco rojo oscuro, que llegaba por encima de sus rodillas, su camisa negra ligeramente abierta dejando apreciar brevemente una cadena dorada sobre su piel.
-¿Nicole y Carol? –dijo Gil mientras sus manos enguantadas en negro anudaban el antifaz.
-Carol acompaña a Lord Felton esta noche, Nicole nos regalara una interpretación esta velada para nuestro deleite –informo de inmediato el sirviente –seguro le dedicara su canción, se encuentra en arriba en el salón.
-Bueno no dejare que eso me desanime –contesto Gil dirigiéndose al salón.
Subió las imponentes escaleras en busca del lugar donde provenía la música y las luces, algunas risas alcanzaron sus oídos, haciéndolo recordar los momentos que había pasado en aquella casa. Sintió por un breve momento que alguien lo observaba y fue que al pasar por delante de uno de los pilares escucho una risita desde las sombras.
-Tiempo sin verlo, Gilbert-sama.
-Lo mismo digo, Ian.
Gilbert volvió sobre sus talones para encontrarse con un apuesto joven que salía entre las sombras, era más bajo que el noble, llegándole a la altura de los ojos, su cabello castaño caía elegantemente por encima de sus hombros, que enmarcaban su tez blanca y unos ojos verdes, que resaltaban tras el antifaz de arlequín que el muchacho llevaba, ocultando parcialmente la sensación de tristeza en ellos.
Al estar a la vista del moreno el muchacho hizo una reverencia, mostrando su respeto hacia el joven cuervo, este en respuesta solo inclino un poco la cabeza. Gilbert noto que el muchacho lo observaba con cierta curiosidad, y de no ser porque estaba consciente de que era trabajo tal vez se pondría nervioso, pero no lo demostraría, mantendría la distancia para dar fin a su misión y regresar con quien realmente quería.
-Es una lástima que Carol acompañe a Lord Felton esta noche, se que le agrada su compañía.
-¿Y tú a quien acompañas?
-Por el momento a nadie, solo disfruto de la velada y estoy de curioso.
-Condúceme a donde Nicole –ordeno Gil calmamente.
-Por supuesto, Gilbert-sama, ella estará complacida de acompañarlo y dedicara su canción a usted, estoy seguro, después de todo es su favorita.
-¿Estarás a mi lado el resto de la noche?
-Los deseos de Gilbert-sama son órdenes –respondió Ian serenamente.
-Tú y Nicole me acompañaran hoy.
-Lo que usted desee Gilbert-sama –dijo Ian acercándose al cuervo –esta noche será tan intensa como la última vez.
Gilbert por inercia dio un paso hacia atrás, al ver que el muchacho pretendía besarlo, lo conocía bastante bien para saber algunas de sus intenciones, y por mucho que estuviera en una misión de Pandora el no olvidaba que mantenía una relación con su amo, la persona a la que le pertenecía su razón de ser; ya se las arreglaría para mantener la distancia con Ian y Nicole, sería más sencillo con el castaño que con la chica, pero necesitaba mantener cerca a ambos para solucionar el caso. El muchacho rio suavemente mientras miraba divertido al de cabello azabache.
-Olvide las reglas por un segundo –se disculpo Ian pasando su mano por el cabello del noble –y también por un segundo recordé que fue aquí donde compartimos el primer beso.
-Estas bastante altanero –replico Gil tratando de mantenerse estoico.
-Le prometo ser obediente el resto de la noche –dijo Ian al oído del más alto.
-Eso espero –contesto Gil apartando al muchacho.
El noble dio media vuelta y se dirigió al salón donde provenían la música y risas, dejando que el castaño lo siguiera obedientemente como había prometido, pasando unos mantos pronto se vio envuelto en una atmosfera de fantasía, rodeado por gente enmascarada que reía, música alegre que incitaba a relajarse y dejarse llevar. Se vio envuelto en un aire de libertinaje al que se rehusaba entrar una vez más.
Se abrió paso entre la multitud de gente alegre que danzaba, bebía y reía; dio un vistazo rápido entre la gente tanto para asegurarse que el castaño lo seguía, como para encontrar a la chica que quería que lo acompañara. Tras cruzar el salón se echó en uno de los sillones que estaba cerca de una de las ventanas, para tener algo de aire fresco, se recargo en los mullidos cojines y suspiro un tanto cansado, pronto sintió que alguien se sentaba a su lado, al voltear se encontró con el castaño que le extendía una elegante cigarrera.
-Necesita relajarse –dijo Ian sacando un encendedor de plata –sabe que no tengo otros vicios.
-Gracias –dijo Gil tomando uno de los cigarrillos.
El castaño encendió el cigarrillo del noble y luego con este prendió otro para el mismo, el joven cuervo exhalo el humo mientras seguía con atención las acciones del muchacho, accedió a tomar una copa de vino que le ofrecieron y pretendió dejarse llevar cuando una joven se acerco. Todo aquello le causaba repugnancia, detestaba volver a ese mundo en el que se había refugiado en el pasado, cuando su amo estaba ausente, pero ahora su amo se encontraba a su lado y esa situación le era intolerable.
-Nicole esta cerca de la orquesta, Gilbert-sama, ¿voy con ella o me acompaña?
-Iré contigo –dijo Gil de inmediato.
La muchacha se levanto del regazo del joven cuervo, dedicando una mirada de decepción al de cabello azabache, al parecer no tendría la suerte de divertir al joven noble. La mente del joven cuervo se veía asaltada por los recuerdos de la última vez que había estado con el castaño; a su alrededor varios nobles ya estaban embriagados en lujuria y besaban a sus amantes sin decoro alguno, no era extraño ver a varios de los grandes señores teniendo de compañía a jóvenes muchachos. Lo volvieron a asaltar imágenes del muchacho jugando con el lienzo de tela, sentirlo encima de él y su voz cada vez más parecida a la de su amo.
No tardaron en hallar la orquesta, donde al lado leyendo una partitura se hallaba una hermosa joven casi de la misma altura que Ian, el sedoso cabello dorado que le llegaba a media espalda adornado por un tocado de plumas azules, al percatarse de la presencia de los jóvenes levanto su vista, un antifaz blanco y azul cubría su rostro, encontrándose así el dorado contra el azul profundo.
-Raven-sama que alegría verlo –saludo Nicole cortésmente con una cálida sonrisa.
-Esta noche te ves hermosa –dijo Gil ofreciéndole una copa de vino.
-Es muy amable.
-Escuche que nos deleitaras con tu voz.
-Solo una canción, espero que le guste y claro la dedicare a usted.
El de cabello azabache rio suavemente, la chica confirmaba lo que le habían dicho desde que hubo llegado a la mansión, el castaño le dedico una mirada tanto a la joven como al noble y rio con claridad.
-Nicole, deberías dejar de facilitar hasta tal punto que uno se burle de ti –comento Ian sonriente a pesar del tono de burla que sus palabras arrastraban –siempre tan original en tus cumplidos.
-Tan encantador como siempre, digno de alguien que no conoce el favor del amo…
-¿Estás segura de eso? –interrumpió Ian divertido.
-Ian.
La suave advertencia de Gil fue ahogada por la risa suave del castaño, observando con sus ojos verdes al noble, divertido pero pidiendo disculpas por su comportamiento. Entonces escucharon un poco de alboroto fuera del salón, varias personas iban y venían, algo parecía haber sucedido, si se trataba de un contratista ilegal sus averiguaciones eran erróneas, si seguían las cosas así pronto tendría que intervenir.
-Nicole, después de tu actuación me gustaría…
-Raven-sama.
El moreno se vio interrumpido por uno de los sirvientes que se había acercado con sigilo y cautela, en un intento por no llamar la atención, pero de un simple vistazo Gil pudo percibir que se encontraba nervioso; la muchacha vio con enfado al sirviente que había intervenido en sus asuntos.
-Raven-sama lo necesitamos en el vestíbulo –dijo el siervo apresuradamente.
-Phineas-san no es correcto que moleste a Raven-sama –dijo Nicole.
-Lamento la situación, Raven-sama, pero necesitamos que nos ayude.
-¿Qué sucede? –pregunto Gil.
-Un intruso se ha infiltrado.
-¿Y eso que tiene que ver conmigo? –cuestiono Gil indiferente.
-Ha dicho que lo conoce, que es su sirviente…
-¿Y desde cuando se toman por verdad las palabras de un siervo? –dijo Nicole al parecer con fastidio –no es que un siervo sepa lo que su amo hace en "El Arco".
-Ese muchacho ha dicho cosas horribles, si no llevamos a Raven-sama quien sabe de que será capaz ese demonio rubio.
-¿R-rubio? –pregunto Gil algo consternado.
-En verdad que lamentamos molestarlo pero…
-Llévame con el de inmediato –ordeno Gil algo ansioso.
-Pero Raven-sama, deje que se encarguen de un simple siervo –dijo Nicole tomando del brazo al noble.
-Ha Gilbert-sama no le gusta repetir sus ordenes –intervino Ian liberando el brazo del joven cuervo –ha pedido que lo lleven con el muchacho y así se hará.
Una vez que el de mirada dorada se vio liberado salió del salón seguido del sirviente, la situación había cambiado inesperadamente, si la descripción de Phineas era correcta: un demonio rubio. El muchacho que se encontraba en el vestíbulo era Oz.
Bajo las escaleras con prisa, rogando a todos los dioses habidos y por haber que su amo se encontrara a salvo, al llegar al descanso de las escaleras vio al piso inferior y fue cuando vio al intruso rodeado por los guardias de la mansión. Se quedo paralizado por un momento al ver al heredero de la Casa Bezarius, la dulce sonrisa de Oz volvía a conferirle la apariencia de un pequeño, demasiado inocente para verse envuelto en el viciado aire en el que pretendía entrar. Fue entonces que uno de los guardias tomo con brusquedad el brazo de su amo pretendiendo echarlo.
-¡NO LO TOQUES!
El guardia de inmediato soltó al rubio al escuchar la severa orden, volvieron su mirada a las escaleras donde había provenido la orden, el joven Nightray bajaba molesto por lo que había visto, se quito el antifaz arrojándolo al suelo antes de golpear al guardia, que según el había agredido al rubio; todos los presentes se quedaron sorprendidos de tal acción, incapaces de reaccionar.
-¿Qué haces aquí? –pregunto Gil molesto a su amo –te dije que no vinieras.
-¿Conoce a esta persona?, Raven-sama.
-El es… es mi… –balbuceo Gil sin saber que decir, cayendo en cuenta de lo imprudente que había sido –es…
-El maestro Gil es mi amo, yo soy su sirviente –contesto Oz.
-¿Eh?
-Raven-sama hemos sorprendido a este muchacho tratando de escabullirse al salón, no tenemos idea de cómo ha podido entrar y ha dicho que Raven-sama lo esperaba–informo Phineas nervioso de la reacción del noble.
-Eques –murmuro Gil para sí mismo –¿por qué viniste?
-Solo quería acompañar al amo Gil –contesto Oz inocentemente.
-Que insolencia, Raven-sama, si no los lo permite le daremos una lección y lo echaremos por desobedecer sus órdenes.
-Denle un antifaz –ordeno Gil con voz calma –me acompañara el resto de la noche.
-Raven-sama, no podemos hacer eso, sabe bien las normas del Arco no podemos dejar pasar esto por alto, debería recordarlo.
-Y tu deberías recordar que esto es propiedad de la familia Nightray, esta mansión, sus terrenos, incluido tu –contesto Gil sin sobresaltarse –si te ordeno que sirvas de blanco para mi practica de tiro lo harás, por que quien lo dice es Gilbert Nightray.
-R-raven-sama… usted sabe t-tengo que pedir autorización.
-¡Con mi palabra basta! –exclamo Gil con tono autoritario.
-Lo que diga Raven-sama.
-Lo sentimos mucho.
Los sirvientes y guardias que estaban presentes se apresuraron en pedir disculpa al noble de la Casa Nightray, a la cual le debían lealtad y obediencia. El heredero de la casa Bezarius lo miraba un tanto sorprendido por el porte que mantenía Gil, en su juventud jamás lo hubiera imaginado comportándose de aquella manera, como Raven y miembro del ducado Nightray podía distar del tímido muchacho que era su sirviente.
Recuerdan el lemmon del primer capitulo, creo que ya se sabe quien era el otro chico con el que Gil estaba XD bueno ya estamos cerca del final, espero sigan con la historia, entonces nos vemos en la siguiente actualizacion, bye y dejen algun review.
