¡Hey~!. Muchas gracias por comentar y todo, estoy muy contenta de que este fic ya tenga 4 reviews *_* -es un buen comienzo xDD Me alegra que os esté gustando, y aquí tenéis las galletas que os prometí *os las reparto lol.
Y..Este capi es algo corto, y es un poco como para ver la importancia que tienen los dos, el siguiente capítulo ya será –aunque parezca imposible- más familiar todavía que este –vamos, que van a estar desnudos en la misma bañera, ojalá nosotras/os pudiéramos meternos en una bañera con alguno de ellos xDD- Espero que os guste este capítulo, muchas gracias por leer :D
Y recordad: COMENTAD POR HETALIA el yaoi, las cosas bonitas... (SI LLEGO A LOS 7 FAVS PONDRÉ LA CONTI)
El asombroso yo y el pequeño West.
~Hoy, como cualquier otro día en el que tengo tiempo libre, ocupo todo el rato a cuidar de mi pequeño y asombroso (casi tanto como yo) hermanito del alma.
Capítulo 2:El asombroso yo, West y la bañera. :- Parte 1 :Alivio
Prusia´s PoV:
-¡West! ¡Toca baño!-corría por los pasillos de la amplia casa con una resplandeciente sonrisa que podría inundar un lago de oscuridad con luz, deslumbrar hasta al Sol.-
¿Qué por qué estoy tan contento?. ¿Por qué va a ser?.
Es Jueves, es decir...¡Día del baño familiar!
Siempre me alegraba mucho de poder bañarme con mi precioso West. Lo mejor era comparar su cuerpo chiquitín con el mío..Me sentía más poderoso incluso de lo que soy, ya que ver esas finas manitas al lado de las mías, grandes y cansadas por el trabajo, resistentes gracias a todas las calamidades pasadas..¡Era como ver un patito pequeñito y un cisne grande! (claro que yo soy más guapo y genial que los cisnes).
Kesesesese.
-¡West! –volvía a gritar, llamando al nombrado-.
¿Qué estaría haciendo este niño que no me escuchaba?.
Ya eran las 7, la hora habitual en la que nos dábamos el baño familiar. Enarqué una ceja, pensativo. Alemania siempre solía ser estricto con los horarios, así que esto me dejó un poco descolocado.
Pasé un tiempo gritando su nombre y abriendo todas las habitaciones de la gran casa.
Eché una mirada a mi reloj de pulsera.
Perfecto. Ya eran las 7:30.
"¿Dónde estará?. Este niño me está empezando a preocupar.." pensé, preocupado.
Como no estuviera en el jardín, tendría que buscar ayuda para buscarlo.
Con el corazón latiendo fuertemente a causa de la preocupación que se estaba apoderando de mí, fui directo a las grandes puertas que daban paso a mi verde jardín.
Pasé por el húmedo césped del jardín, y no encontraba al alemán ni en el campo de más adelante ni nada .
-¡Oye, West! –grité, super preocupado, con la voz casi atragantada en la garganta a causa de los nervios que sentía-¡West! ¡Hermano!.
De pronto , entre las hojas caídas del otoño, me dí cuenta de que unos cabellos rubios sobresalían de entre ellas.
Mi primera reacción fue ir a quitar todas las hojas del cuerpo del pequeño alemán con desesperación.
Y al verlo dormido sosteniendo su espadita de madera, no pude más que reirme con fuerza, con unas lágrimas de alivio recorriendo mis mejillas
El niño empezó a abrir los ojos lentamente a causa del sonido que mis carcajadas proporcionaban al entorno.
-Hermano...¿por qué estás llorando? –me preguntó, con una carita preocupada al verme llorar que se me hizo angelical-
Me sequé las lágrimas con el dorso de la mano.
Seguidamente, besé a West en las mejillas múltiples veces, llenándolo a besos.
Oh, Dios, estaba tan jodidamente felíz de el pequeño estuviese bien.
Me tumbé junto a él en la montaña de hojas marrones caídas.
-El primero que debería preguntar soy yo...Te voy a preguntar: "¿Qué día es hoy?.
El rubio se ruborizó al instante, avergonzado. Al parecer se había dado cuenta de qué día era.
-Lo...Lo siento..-se disculpó, mirando para abajo, con la mirada nerviosa y arrepentida- me quedé profundamente dormido después de entrenar con la espada..-se excusó-
Lo abracé, tocando sus mofletes suaves con las manos, contento.
-Danke a Dios de que estés bien, me has preocupado un montón. ¿Sabes que el baño ya está listo?.
Está todo preparado: La bañera llena, el agua calentita.. ¡Todo perfecto para un baño asombroso!
Alemania rió.
-Lo siento por preocuparte, juro no volver a hacer semejante tontería nunca más –me prometió muy serio-
-Aish...West, eres tan formal. No tienes por qué prometerme nada. Pero..¿sabes cómo te puedo perdonar?.
El niño me miró curioso, queriendo saber la respuesta.
-Pues para que te perdone me tienes que dar un besito. –le puse mi mejilla derecha al lado de su cara-
Noté cómo Alemania se ruborizaba y enarcaba las cejas; esa expresión era sumamente linda. Era la cara que siempre ponía cuando tenía que hacer algo que en el fondo no le parecía mal pero que le avergonzaba.
Tras unos segundos, sus labios ya rozaban mi mejilla con suavidad por unos segundos, y sus manecitas estaban apoyadas en mis hombros.
Se despegó rápido para no alargar más el contacto, y me miró sonrojado.
-Supongo que con eso ya está bien..-murmuró-
-Kesesesese. Si, si está bien. Pero me tienes que dar besitos más a menudo, West –me reí-
Me levanté del suelo y le tendí la mano para ayudarlo a levantarse.
-Ahora, vámonos a bañarnos.
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