Hola~!.
Antes de nada: Siento haber tardado tanto en subir este capítulo (ya sabéis, estamos en época de exámenes asasdsa xD)
¡Y muchísimas gracias por los favs y las genialosas reviews! *os abrazo y os doy galletitas a todos* /por cierto, la canción de Disco Pogo mola eeeh? xDDD
Este capítulo es más que nada..Amor de hermanos y preguntas de un niño pequeño a un hombre xD Se me ha hecho super divertido, espero que os saque una sonrisa como la que yo tuve al escribirlo (hasta se me escapó una carcajada de pronto hahahaha).
Y si queréis conti..¡Tenemos que llegar a los 16 reviews! –sí, sé que son muchos pero así podré pensar más en la trama y todo eso xP
Y recordad: COMENTAD POR HETALIA, el yaoi (y las galletitas que os daré si comentais xD)
El asombroso yo y el pequeño West.
~Hoy, como cualquier otro día en el que tengo tiempo libre, ocupo todo el rato a cuidar de mi pequeño y asombroso (casi tanto como yo) hermanito del alma.
Capítulo 2:El asombroso yo, West y la bañera. :- Parte 2 :¡Eso no se toca!
Prussia´s POV:
Me levanté del suelo y le tendí la mano para ayudarlo a levantarse.
-Ahora, vámonos a bañarnos. –lo tomé en mis brazos por pura diversión (además de que así llegaríamos más rápido al baño-
West rió entre mis brazos, mientras yo entraba en la casa y subía las escaleras hacia el segundo piso, donde se encontraba el gran baño-
-¡Hermano, me llevas como los novios a las novias! –empezó a reir tanto que casi se atragantaba-
No pude evitar reprimir una carcajada. Algunas cosas de este niñito realmente me mataban.
-¡Eso es porque soy tu novio muaahahaha! –le dije con un tono de broma, haciéndole una mueca de "besito, besito" acercando mis labios a su cara-
Él puso sus manitas delante de mi cara para que no lo besara.
-¡Para, para,para! –dijo entre risas-
-¿Cómo voy a parar?. Ñaaa~! –le mordí suavemente la mano, jugando-
Ya estábamos frente a la puerta del baño, así que lo bajé lentamente hasta el suelo.
-Bueno West, ya toca bañarse. –aclaré, a la vez que abría la puerta hacia el amplio baño-
Era realmente espacioso, con dos lavabos –ordené hacer uno para West, para que se sintiera más cómodo-. Pero, por alguna razón, no quise que agrandaran la bañera. Es más, me gustaba así, para que cuando nos bañáramos los dos juntos estuviésemos más pegados. Eso de estar pegados en la bañera realmente creaba un bonito ambiente familiar.
Cerré la puerta tras de mí y empecé a quitarme la camisa.
-¡Vamos, West!. Quítate la ropa y la dejas en ese cesto, como siempre –le dije, señalando con el dedo índice hacia el cestito donde dejábamos la ropa sucia-
El pequeño empezó a deshacerse de su camisa, y la dejó en el cesto, al igual que sus pantalones y calcetines, y dejó los zapatos en un rinconcito juntos.
Yo hize lo mismo, dejando mis zapatos junto a los suyos.
Ya desnudos, tuve que rellenar la bañera un poco más de agua calentita, ya que al pasar ese tiempo el agua se había quedado un poco fría.
El niño se sentó en el suelo, esperando a que yo diera por finalizada mi acción.
Noté los ojos azules del pequeño posarse en mi espalda.
-Hermano..¿Por qué tu espalda es ancha? –escuché la pregunta del rubio tras de mí-
….De verdad, hay preguntas que te hacen los niños pequeños que son casi imposibles de responder hasta para ti.
-Ehn..Porque necesito tener la espalda ancha para ser fuerte y hacer cosas de mayores..-fue lo único que se me ocurrió responder, mientras tocaba el agua para ver si ya estaba en su temperatura ideal-
-¿Qué cosas de mayores? –preguntó él, sin quedarse satisfecho con mi respuesta-
-Pues..Trabajar y todo eso.. –dije con voz entrecortada y dudosa-
El niño de pronto dijo algo que me descolocó, enérgico.
-Pero Francis y Antonio me dijeron que cosas de mayores eran cosas que se le hacen a la persona que quieres..-pensó un rato- ah, si. Hacer el amor es la cosa de mayores, ¿no?. –preguntó con ojitos de cordero-
Mis mejillas se sonrojaron brutalmente. Joder, este niño me mataba. Le pegaría tres hostias a España y cuarenta a Francia si los tuviese al lado. Seguro que cuando los viera me vengaría de ellos. Ahora tenía que responder a preguntas temidas por cualquier hermano o padre.
-Verás West..¿Tú sabes lo que es hacer el amor? –le pregunté, haciéndole un gesto para que se metiera en la bañera, mientras que yo metía mi cuerpo en el agua calentita y reconfortante-
El niño no tardó en meterse a mi lado dentro del agua tibia, para sonreir por la relajación que ésta proporcionaba.
-Francia me dijo que era dar "amour" a quien quieres..-respondió el rubio-
Me tapé la cara con la mano.
-Bueno West…Ya te explicaré qué es hacer el amor mañana..O quizás unos años después.
El niño me miró serio.
-Hermano, explícamelo como muy tarde mañana. Porque si quiero ser un buen soldado tengo que saber muchas cosas.
-Para ser soldado no hace mucha falta saber eso..-aclaré sonrojado en un murmuro-
Cogí al pequeño entre mis brazos, haciendo que estuviera frente a mí, mirándome al rostro, pegado a mí con las piernas abiertas rodeándome la cintura con ellas para no perder el equilibrio. Con el trasero apoyado en mis piernas, que estaban extendidas en la bañera.
-¿Pero sabes lo que sí es muy importante? –le sonreí, mientras cogía algo con mi mano y se lo ponía en la frente- ¡este patito de goma! –reí a la vez que apretaba el patito, haciendo que este soltara agua por el pico y mojara la carita de mi lindo hermano-
-¡Ayy!. Eso no vale, me has pillado desprevenido..-se quejó el menor, quitándome el pato y disparándome con el agua que éste poseía a mí-
-Ayayayay..Me rindo..Eres un soldado demasiado fuerte..-me hice el muerto, cerrando los ojos-
El niño sonrió satisfecho. Y yo saqué una sonrisita de malicia por la comisura de mis labios.
-Pero el asombroso Prusia tiene un contraataque…-dije serio-
El pequeño me miró confuso. Y no pude resistirme a hacerle rosquillitas en el vientre.
Él no paraba de reír, intentando escapar de mis brazos, pero yo lo tenía agarrado fuertemente para que no escapara de ninguna manera.
Cuando vi que el niño estaba cansado de tanto reír, paré y lo besé en la mejilla con ternura múltiples veces.
Ya mas calmados, cogí el champú de olor a miel que tenía al lado y saqué un poco para ponerlo en los cabellos dorados de West.
-Venga, ahora frótate –le ordené, mientras que yo también enjabonaba mis cabellos albinos.-
Enérgicamente, movía mis dedos sobre mi cabeza, haciendo que la espuma se formase.
Mi hermano lo intentaba, pero no lograba formar espuma. Estaba tan concentrado en formar espuma en su cabecita que no me miraba.
De pronto alzó sus ojos hacia mí y sonrió.
-Bruder, te pareces a los hombres negros que tienen el pelo como una pelota de grande de las películas. –se rió dulcemente-
-¿Ah,si? .Pues tú todavía no te pareces a ellos –dije, a la vez que cogía agua y le mojaba el cabello al pequeño, para después coger más champú y restregárselo para formar espuma- ahora sí te pareces a ellos. –le sonreí-
Paso seguido cogí el gel y saqué bastante para echárselo al pequeño.
Empecé por enjabonar su fino cuello de niño pequeño, bajando así por su pecho y axilas.
-Limpito, limpito, yo tengo un West limpito –canturreé- que le gusta mucho jugar a los soldados y comer bien..Y tiene un hermano que vale más de cien…O..Más que millones..
El pequeño empezó a reir y siguió con la canción.
-Ludwig es muy fuerte y a los malvados vencerá..-canturreó emocionado- y..no sé nada más que rime –se quedó parado-
Sonreí.
-Pues yo sí se algo que rime: " Pero Gilbert es más fuerte ha-ha-ha-ha-ha-há!" –no pude evitar reirme- Venga..Y ahora toca enjabonar tu salchichita.
El pequeño se sonrojó.
-¡No!. Yo sé enjabonar mi wurst –el niño se quejó-
-¿Seguro?. –le pregunté- ¿es que te dá vergüenza que tu hermano te toque ahí?
El niño giró la cabeza, sonrojado.
-Vamos West, yo también tengo una buena salchicha alemana, no tienes por qué ponerte así. –le dije, intentando convencerlo- pero bueno, si piensas que eres mayor para que te toque ahí, pues vale –le dí el bote de jabón-
El niño me miró muy sonrojado.
-Hermano..¿Algún día mi salchichita será tan grande como la tuya? –preguntó, acomplejado-
Oh Dios mío…¡Mi West es la cosita más mona en el mundo!. Me dieron ganas de abrazarlo y comérmelo a besos. Pero él estaba serio, así que traté de hablarle de hombre a hombre.
-Pues bien West…Cuando seas más mayor tu salchichita se hará una salchichota como la mía.. Pero tendrá que pasar un tiempo, hasta que crezcas y seas un hombre –le aclaré-
Sus mejillas se sonrojaron.
-¿Y no te molesta? –preguntó-
-¿Qué?. –pregunté perplejo-
-Digo..Es que es muy grande. ¿No te molesta?. A mí me molestaría.
-Pffft –me reí- te acostumbras West..
-¿Y no te molesta al correr? –preguntó con sus grandes ojos azules clavados en mi salchicha alemana.-
-No West..Y deja de mirar eso, cuando seas mayor será casi igual que la mía.
-Y..¿Por qué es tan grande?. Si sólo la necesitamos para hacer pipí…
Oh, mierda. Otra vez volvíamos al mismo tema.
-Bueno West, ya te explicaré el por qué mañana ¿vale? –o dentro de cuatro años si es posible-
-Vale..Pero prométemelo.. –me imploró con los ojitos brillosos-
Suspiré resignado.
-Ok..-acepté-
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::El asombroso yo, West y el baño p.2 FIN::::::::
SI QUIERES CONTI, REVIEW! El siguiente capítulo: EL ASOMBROSO YO, WEST Y LA TEMIDA PREGUNTA
