Asdasdas *_* Mis queridas cositas, estoy tan felíz del amor que me dais con vuestros comentarios..¡Sois geniales!. ¡Tan asombrosos como Prusia! xD
Estoy teniendo una época..Uff, que me estoy atardando con los fics un montón lol Lo peor es que quiero empezar algún fic de una banda coreana que se llama BigBang (hay muuuy pocos fanfics españoles sobre este gran grupo y quiero hacer alguno yo D: - si conocéis el grupo o os gusta el yaoi y las cosas pervers y entretenidas, os invito a que lo leáis cuando lo haga hahaha)
Ahm, y pasaros por mi canal de youtube y deviantart please! (están en mi perfil si queréis ver los enlaces *_* si os pasáis por allí os daré galletas con chispitas de corazones amorosos hahahah xDD
Disfrutad de este capítulo tan chorra xD Si llegamos a 33 reviews haré el primer mini capítulo (estoy pensando en hacer al menos tres mini capítulos para concluir el fic :3
Y recordad…: ¡COMENTAD POR HETALIA, EL YAOI…(y las galletitas huhu)!
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Capítulo extra : ¡Antonio y Francis hacen de canguros del pequeño West!
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Prussia´s PoV:
-Cuida bien de esta pequeña joya rubia –dije con una sonrisa resplandeciente al español, que posaba su morena mano en el hombro de mi pequeño hermanito, que mantenía un semblante y una posición formal-
Besé a West en la mejilla a modo de despedida, esperando que se lo pasara bien (y lo más importante, que no le dijeran burradas los dos tíos estos..)
-Pórtate bien, ¿eh, West? –le dije al pequeño, regalándole una sonrisilla antes de salir de la casa del español-
Realmente espero que estos tres no la líen…Conozco a Francis y Antonio, son buenos amigos y leales…Aunque, reconozcámoslo :Están jodidamente locos.
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-Bueno, Ludwig, tu hermano dice que tú estás acostumbrado a acostarte pronto, ¿no? –el español preguntó sonriendo al pequeño rubio, que se restregaba la manita en su ojo, señal de que tenía algo de sueño-
El menor asintió.
-Así es señor. Pero todavía me parece pronto para acostarme. –dijo el niño firme-
-Ay, Ludwig, te he dicho ya muchas veces que me llames Antonio o Toño –el moreno se acercó bastante al pequeño, con su típica sonrisa grabada en los labios y los ojos levemente cerrados- Toño te quiere mucho, así que no hace falta que me trates con tanta educación.
El pequeño asintió con una gotita de sudor en su frente y las mejillas sonrosadas.
-Qué mono eres..-el español dijo casi susurrando, manteniendo su firme sonrisa- bueno, vamos a la habitación de invitados, te he preparado una camita super cómoda –se rió, cogiendo la mano del niño para subir las escaleras- ah, Francis tiene un pijama de cuando era pequeño que te quiere dejar, te lo ha dejado en el lavabo para que te cambies cuando subamos, ¿ok?
-Vale –dijo secamente el rubio-
Subieron las escaleras y Antonio dejó la bolsa de aseo de Ludwig encima del pequeño escritorio del cuarto de invitados, que poseía unas paredes de color amarillo suave y agradable, con una ventana de tamaño normal y unos peluches de tomates sobre la mesita de noche.
Francis se encontraba sentado en la silla del escritorio, firmando unos papeles aparentemente importantes.
-Ah – pronunció el francés al percatarse de ellos- Ludwig, pero qué guapo y grande estás –dijo , levantándose y acariciando los cabellos rubios del niño- solo han pasado tres semanas y te veo más alto..Seguro que ligas mucho.
El niño se sonrojó.
-N-no pienso en chicas todavía… -aclaró el rubio menor-
El francés soltó una risilla.
-Ah..Ve al lavabo a cambiarte, te he dejado un pijama muy chulo para que te lo pruebes. –dijo el rubio mayor-
-Y no te olvides de lavarte los dientes –añadió Antonio, sacando la pasta de dientes y el cepillo de la bolsa de aseo del niño-
Ludwig cogió los objetos que el español le alcanzaba, y se fue hacia el lavabo, ya al lado de éste, cerrando el pestillo (Ludwig es precavido, y sabe que al francés le puede dar por mirar).
Primero, se lavó los dientes concienzudamente, y luego...Fue a cambiarse..Y se le quedó una cara abismal cuando se miró en el espejo.
-¿Qué? –casi gritó el rubio con cara de desagrado- p-pero si es..¿un disfraz de tomatee? –el pequeño notó la capucha que llevaba el pijama, que era de color verde, y lo demás entero rojo..Pero lo peor, es que de la capucha también sobresalían dos orejas de conejo.
El niño salió de la habitación confuso y volvió al cuarto de invitados.
-¡Señor Francis, señor Antonio! ¿Qué es esto? –dijo el rubio, refiriéndose al pijama-
-Antes de nada, Ludwig; ya te he dicho que me llames Antonio. Y segundo..-la cara del español se iluminó- quería verte vestidito de tomatito…
-¿Y las orejas de conejo qué? –solo pudo llegar a decir el niño-
Francis respondió al instante.
-Bueno, eso es porque yo quería verte de conejito, así que lo juntamos para que te vieras incluso más mono –dijo el francés, satisfecho-
El rostro del pequeño se tornó pálida.
"Sabía que estos dos tenían que hacer algo así…" pensó Ludwig "los mayores no tienen remedio…"
-Bueno, ya tengo sueño.. –dijo el niño, metiéndose en la cama de invitados para no entrar en problemas-
Francis sonrió con malicia.
-Oh, Ludwig, Gilbert me ha dicho que te gustan los cuentos para dormir…
-N-no es necesario…-se apresuró a decir el niño, con una gotita de sudor en la frente-
-Tranquilo, te lo contaremos los dos y así tendrás dulces sueños –dijo el español con una sonrisa-
-Bueno..Si insistís..-se resignó el menor-
Los dos mayores se pusieron a orillas de la cama, para empezar con el cuento.
Antonio empezó la historia.
Érase una vez un pequeño niño llamado Ludwig Tomate del Amor. Era incomprendido porque le gustaban más los tomates que el trabajo. Así que el pequeño niño llamó a la hada…-el mayor se quedó sin nombres-
Francis prosiguió al ver que el español estaba casi dormido y eso que apenas había empezado con el cuento.
-Fue a llamar a la hada Vino de Francia. Vino de Francia era una guapa hada que al ver a los niños se hacía poderosa. Al ver al adorable niño la hada ganó tantos super poderes que se hizo más hermosa de lo que ya era. Le dio el conjuro al niño para no ser incompren..
El mayor vió que el niño ya se había dormido, pero da igual, él siguió con el cuento
-Le dio el conjuro, pero le pidió al niño algo a cambio. –Francis sonrió- así que follaron como conejos.
FIN DEL CAPI EXTRA XDDD Francis es un jodido pervertido hahahaha. Si quieres conti, comenta :D
