Gracias por vuestros reviews!
Me hacen muuuuuuuuuuuuuuuy feliz ^^
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a pero la historia es MIA =)
Capitulo 3: ¿Alec tiene don?
LA HISTORIA DE JANE:
Las clases pasaron rápidamente, hasta la hora del patio. Jane recordó las palabras de Aro y Sulpicia... Tenía que hacerles caso, si no, la gente la tomaría por un bicho raro y las cosas irían a peor... Jane salió de su clase, pero se llevó una sorpresa al ver que Alec no se encontraba allí esperándola. Miró hacia la izquierda, hacia la derecha; nada, ni rastro de su hermano.
Se dirigió a la clase de Alec. Nada. Vio pasar a uno de los chicos que querían que Alec jugara a la pelota con ellos y se acercó a él.
-Hola, ¿Patricio?-el chico asintió extrañado por que Jane le dirigiera la palabra- Esto... ¿Sabes dónde está mi hermano Alec?
-Ammm... Creo que está castigado Jane...-contestó Patricio.
-Bueno, entonces nada... gracias.
Jane se despidió de él con la mano y se marchó al patio. Justo ese día tenía que estar Alec castigado... Tenía tantas cosas que decirle... La visita de Sulpicia y su esposo Aro, lo que le habían dicho...
-Mira a quién tenemos aquí... La bruja del pueblo.-dijo una arpía.
Jane respiró profundamente, tratando de controlarse, tal y como le había dicho Aro.
-¿Es verdad que te has vuelto una princesita gótica, Jane?
-No...-contestó ella con calma-...solo he cambiado de color.
-Ah, yo pensaba que se te había muerto algún familiar, porque, ira que ir con esas pintas por la calle...
-¡Ay chicas!-dijo Jane imitando a las arpías-¿Ya habéis conseguido a algún chico con el que morrearos por los siguientes dos minutos?-preguntó con una sonrisa falsa.
-Ja, ja.-contestaron ellas al unísono y la acorralaron contra la pared-Nunca te metas con nosotras, niña; podrías acabar MUY mal...
Jane tragó saliva fuertemente, comenzaba a asustarse...-N-no os tengo miedo-dijo ella suavemente.
-¿Enserio? ¡Jajajaja!-rió Lisa.
-Me largo de aquí.-dijo Jane y trató de salir del círculo que habían formado a su alrededor, pero la empujaron y se quedó donde estaba.
-Tú no vas a ninguna parte. Ya no tienes a tu hermanito aquí para salvarte, mona, estás sola.-dijo Selenia.
Jane respiraba agitadamente, las miradas de las arpías eran frías y despreciables. Se reían de ella. La tenían acorralada. Alec no estaba. 2 oportunidades: O bien, se limitaba a llorar y a sufrir en silencio como lo hacía "Mary la sabelotodo"; o bien, les hacía sufrir utilizando su don... aunque decepcionaría a Aro y Sulpicia... ¿Qué otra cosa podía hacer?
Una bofetada por parte de Lisa la sacó de sus pensamientos.
-Nadie, repito, NADIE le pega a Jane Ricci.-las amenazó Jane.
-¿Qué está pasando aquí?-preguntó una voz desde la puerta. Jane estiró su cuello y supo de quién se trataba: Patricio. ¡Oh, su salvación! Todo el mundo temía a Patricio y a la vez lo respetaba. Era uno de los más mayores del colegio y había repetido, por eso estaba en clase con Alec.
-¡Nada!-respondieron las chicas a la vez y se largaron de allí.
-¿Qué ha pasado, Jane?-le preguntó Patricio-¿Estás bien?
-Sí, gracias.-le contestó Jane, por una vez, se sentía a gusto con alguien que no fuese Alec o sus padres adoptivos, (y por extraño que parezca Aro y Sulpicia también)...
-Me alegro... Antes en clase, Alec me dijo que esas chicas te molestaban, Jane... Eso no está bien...-negó con la cabeza- Deberías decírselo a alguien.
-No creo que me comprendieran... Además...
De repente Alec apareció por el pasillo y corrió hacia ellos gritando como loco: ¿JANEE, JANEE ESTÁS BIEN?
Jane rió ante la reacción de Alec, y Patricio no pudo retener una sonrisita. Alec se situó al lado de su hermana y después se pasó aproximadamente cinco minutos dándole las gracias a Patricio por haber intervenido en la pelea en el momento justo.
-Ayy, peque... Lo siento mucho... No debí haber suspendido el examen de francés, padre se enfadará, y además me he tenido que quedar casi toda la hora del patio rehaciéndolo...-se quejó Alec.
-Hermano... Hoy, han venido... esto...-miró a Patricio-...nuestros tíos... ¿te acuerdas de ellos? ¿Sulpicia y su esposo Aro?-Jane rezó porque su hermano captara la indirecta.
-Oh, si... Y, ¿Qué querían nuestros... tíos?-le preguntó a Jane.
-Bueno, emm, veo que esto es cosa entre hermanos, así que, os dejo.-se despidió Patricio con una sonrisa "¿Tal vez seamos sus primeros amigos?"se preguntó Jane.
Jane le explicó a su hermano lo que le habían dicho Sulpicia y Aro y él la escuchó atentamente.
OoOoOoOo
Ya eran más de las nueve de la noche. Los padres de Jane y Alec estaban en una fiesta de gala y la ama de llaves estaba plácidamente dormida en el sofá de su amo.
Los gemelos compartieron una mirada cómplice y salieron de su casa, pero antes de eso, cogieron las llaves y se aseguraron de no dejar pista alguna de la huída, por si la ama de llaves se despertaba (aunque era poco probable).
Salieron corriendo, cogidos de la mano, hacia el bosque tirreno; el bosque en el que solían jugar cuando eran pequeños, en el que se prometieron lealtad hacia su gemelo y respeto; allí comenzaron sus aventuras, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus primeros juegos inventados... Todo comenzaba allí, por eso, habían decidido ir al lugar del inicio para hacer lo que se proponían: averiguar más sobre el poder de Jane.
-¿Estás lista hermana?-le preguntó Alec colocando una mano en el hombro de Jane.
-Sí, lo estoy.
Ambos vieron a un pequeño gato pasar en frente y Jane susurró una palabra mientras lo miraba atentamente: "Dolor"
El gato comenzó a maullar descontroladamente y seguido de eso se echó al suelo despatarrado, aunque seguía maullando de dolor.
-Alec, prueba tú... Eres mi hermano, por lo tanto, deberías de hacer lo mismo.-le sugirió Jane a su gemelo.
-Bueno... ¿Sólo hay que mirarlo?-preguntó y ella asintió.
Alec miró al gato, aún seguía maullando y soltando gritos "felinos" cuando de repente paró. Así de simple. Se quedó donde estaba y no se movió ni un solo milímetro. No estaba muerto, pues respiraba, pero estaba como... anestesiado... paralizado... ¿desmayado tal vez?
-Magnífico, mis queridos niños.-susurró alguien a su espalda, un tanto emocionado.
Alec no reconoció la voz pero Jane sí lo hizo.
-¿Aro?-preguntó ella al darse la vuelta.
-Así es, querida.-afirmó Aro y sonrió de una manera paternal-Me alegro de conocerte Alec, Sulpicia me ha hablado muy bien de ti...
Alec sonrió y le tendió la mano, esperando a que la estrechara. En cambio, Aro cogió la mano del chico entre las suyas y su mirada se desvió al horizonte. Alec dio un respingo al notar la temperatura de la mano de Aro.
-Jane y tú no sois los únicos con poderes por aquí…-dijo Sulpicia apareciendo rápidamente al lado de Aro- Aro puede ver los pensamientos que has tenido durante tu vida cuando te toca.- explicó ella y los hermanos la miraron atónitos.
-Cierto.-agregó Aro saliendo de su trance.
-¿Yo... tengo poderes?-preguntó Alec.
-Sí, los tienes... Jane, tú puedes crear ilusiones de dolor con la mente; y tú Alec, puedes inhabilitar los cinco sentidos... Es, impresionante...-les dijo Aro lleno de orgullo.
-¿Puedo, preguntaros una cosa?-preguntó Jane y ellos asintieron-¿Qué sois? ¿Brujos? ¿Hechiceros? ¿Aprendices? Humanos, no, desde luego.
Aro y Sulpicia se miraron entre ellos. Sulpicia tomó la mano de su esposo y él asintió.
-Como quieras Aro. Chicos... No queremos que os asustéis, ¿queda claro? Todo lo que sepáis y os contemos no debéis decírselo a nadie. Es un tema muy delicado... Nosotros... no somos humanos, es verdad... pero hace mucho lo fuímos... Aro y yo somos... vampiros.
El rosotro de Jane y Alec no tenía precio. ¿Vampiros? ¿Vampiros en Italia? ¿Cómo unos vampiros podían ser tan... amables?
-Vampiros...-repitió Jane en un susurro.
HOLAA Siento no haber podido actualizar antes como lo habia hecho con el resto de caps... Sorry, pero bueno...
Espero que es haya gustado y si es así, dejadme un coment pliss!
Besos =)
