Disclaimer: Los personajes le pertenecen a y la historia es MIA =)
Capitulo 11: Boda... ¿Buena o mala?
LA HISTORIA DE JANE:
oOoOoOo
Cada vez faltaba menos para la boda de Aro y Sulpicia. Ella estaba entusiasmada aunque ocultaba su alegría cada vez que veía a Aro. Él simplemente sospechaba algo... Y arqueaba una ceja, pero nunca decía nada.
La víspera del aniversario, Jane estaba en su cuarto tumbada en un sillón de color rojo mientras esperaba a Alec, que había estado con Marco en uno de esos días de "aprendizaje" sobre la historia vampírica que tanto le interesaban. Escuchó unas voces afuera del palacio que decían:
-Mañana será un gran día queridos míos...-dijo una voz que la chica no conocía.
-Así es...-contestó una voz femenina. Después escuchó las risas de muchas personas.
Jane se alarmó al instante. ¿Podría resultar una amenaza? De quiénes eran esas voces? Tal vez solo fuesen un par de vampiros... bueno, bastantes de ellos. Quizás Jane estaba exagerando demasiado... No porque unos vampiros estuvieran en Volterra significaba que planeaban atacar el palacio. ¿O si?
Jane se levantó seguido y salió a dar una vuelta por los pasillos del Palazzo Dei Priori. No había ni una sola alma en ellos. Al parecer todos estaban en sus cuartos o dando una vuelta por Italia y lugares cercanos. Jane entró a la biblioteca: nadie. Cuarto donde guardaban las reservas de sangre: nadie. El patio de entrenamiento: nadie. Desesperada, se dirigió al único lugar en el que DEBÍA haber una persona por lo menos, la sala de los tronos.
Al entrar se encontró con Aro sentado en su trono. ¿Aro sólo? Sí, él solito en una habitación inmensa y sin ningún guardia a la vista.
-Jane, querida, ¿a qué debo tu visita?-preguntó él amistosamente y le sonrió a "su niña".
-Esque sentía el palacio muy solitario...-contestó ella y le respondió a la sonrisa.
-Es cierto... No tengo idea de dónde demonios se mete la gente últimamente. Además mañana es un día... esto... amm, especial...-le dijo Aro a Jane y se pasó una mano por su cabeza- Es mi aniversario de bodas.
-Ya lo sabía Aro.-dijo una Jane muy feliz.
-¿En serio?-preguntó él sorprendido-Bien, entonces, ¿me harías un favor?-la chica asintió- ¿Sabes qué puedo regalarle a Sulpicia?
Jane soltó una risita.-Aro, tú le regalas TODO a Sulpicia sólo con sonreirle. ¿Acaso nunca te has fijado en cómo te mira y te responde las sonrisas?-
-Es que ella me quiere mucho...-contestó Aro embobado mirando a la nada- Pero aún así debería de regalarle algo... ¡YA SÉ! -el vampiro se dio un golpe en la cabeza con la mano- ¿Cómo no se me ocurriría antes?
Aro salió corriendo de la habitación mientras gritaba "Adiós Janeeeeeee", la cual estaba debatiéndose entre reirse a carcajada limpia o seguir a su creador. Se decidió por la primera opció y se rió de buena gana. Después salió de la habitación para dirigirse a la suya, con un poco de suerte Alec ya estaría de regreso.
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Al día siguiente los gemelos se "despertaron" a la vez y corrieron hasta la biblioteca. Allí encontraron a Carlisle, Félix y Santiago hablando animádamente.
-Sentimos interrumpir pero, ¿sabéis dónde están las esposas?-preguntó Jane al entrar al saloncito.
-En el cuarto de Sulpicia Jane. Al parecer hoy tendremos boda jajajaja.-le contestó Santiago.
Alec se quedó con ellos mientras que Jane corrió hasta el cuarto de la vampira. Y allí se encontró con Didyme, Renata, Heidi y Athenodora. Y bueno, Sulpicia también estaba pero no la veía por ningún lado.
-Hola.-saludó ella al llegar y las demás la sonrieron.
-¿Ya ha llegado mi niña?-preguntó una voz desde detrás de un armario. Sulpicia.
A Jane le brillaron los ojos al verla salir desde detrás del mueble. ¡Estaba preciosa! Llevaba el pelo suelto pero agarrado por unos pequeños pasadores rojos. Su vestido era blanco, con cuello barco y mangas pegadas que acababan en pico. En la cintura llevaba un lazo rojo que se ataba detrás en un lazo y el vestido le llegaba hasta los pies.
-¿Habéis decidido cambiar el azul por el rojo no?-preguntó Jane.
-Sí. Creo que el rojo combina mejor con sus ojos.-contestó Didyme y le colocó a su cuñada un collar de perlas en el cuello.-Perfecta.-dijo orgullosa de su trabajo.
-¡Ahora a darle el susto a Aro!-respodió Athenodora entusiasmada.
-Jane, ¿las Vulturis sóis así de locas tooooodos los días?-preguntó Heidi mientras reía.
-No, sólo de lunes a sábados.-contestó ella y rió junto a las demás.
Las vampiras salieron del cuarto sigilosamente. Todo el palacio se había enterado de que Sulpicia y Aro iban a volver a casarse, a pesar de que el novio no lo sabía; así que se estaban preparando para la boda.
Jane se apresuró en vestirse el conjunto de ropa que había elegido Renata para ella y salió de su cuarto para dirigirse a la sala de los tronos, donde todos estaban.
Al entrar pudo ver a Sulpicia sentada en el trono de Aro y a Aro riéndose en arrodillado en el suelo. Los pocos que se consideraban de "la familia" miraban divertidos la escenita.
-Te ruego disculpes mi atolondrada cabeza, que ha olvidado el día de nuestro aniversario.-decía él tratando de contener su risa.
-Estáis en un punto crítico en tal caso, esposo. NUNCA debéis olvidar la fecha de nuestra boda.-contestó ella con tono de indignación.
-Perdonádme bella dama. Juro por mi... eternidad, que no volverá a ocurrir.
Aro se levantó y le susurró algo a su esposa. Ella soltó una risita y rodó los ojos.
-Además os he traído algo -de algún lugar sacó un tulipán rojo- Vuestra flor favorita amada mía, y símbolo del amor eterno.
-Seguís siendo todo un caballero después de todo Aro.-contestó ella y se levantó- Carlisle, ¿harías el favor de ser nuestro cura?-preguntó divertida.
Carlisle asintió y le sonrió a la feliz pareja.
Ellos se tomaron de la mano y Sulpicia tomó con la otra el tulipán que le había regalado su señor. Bonito detalle... pensó Jane ...es sencillo y bonito. Carlisle comenzó con la ceremonia. Minutos después llegó la parte de:
-Puedes besar a la novia, amigo.
Aro se inclinó levemente y besó a Sulpicia. Todos los presentes suspiraron un "awwwwww" y estallaron en aplausos y silvidos.
-¡Vivan los Vulturis!-gritó Cayo.
-¡Y abajo los...
... rumanos.
-Bonita boda. Que pena el no haber sido invitados. Supongo que debo dar mis felicitaciones a los recién casados. ¡Felicidades! ¡Qué bonito es el amor! Al igual que la venganza. La dulce venganza.
Hablar del demonio y aparece. Una buena frase para la ocasión.
oOoOoOo
HOLA! NO ME MATEIS! Prometo actualizar antes!
Besos =) y... Viva la mafia Vulturianaaaaaa xD
