Ni siquiera debería llamarse capítulo, por lo corto que es :S
Disclaimer: menos un par de personajes, el resto es de S. Meyer.
Capítulo 18: ¡Por fin!
La historia de Jane
Jane y Demetri se miraban fijamente a los ojos y ésta primera le dijo:
-Y aparte de lo que me has contado antes... ¿Qué más has hecho en últimamente Rumanía? Digo yo que, algo deberías hacer para no aburrirte, ¿me equivoco?
-Cierto, normalmente salía del castillo y visitaba lugares cercanos para pasar el rato.-contestó él.
-¿Pero eso no sería peligroso, Demetri? Tú eres un neófito, deberías de alejarte de los humanos mientras no estés de caza.-le dijo Jane preocupada.
Demetri rió suavemente y pasó su brazo por el hombro de la vampira.
-Jane, te agradezco la preocupación, pero que yo sepa, controlo bastante bien el tema de la sangre.-le respondió él.
Jane frunció levemente el ceño, aunque veía graciosa la situación.
Estaba cerca de él, tal vez sería el momento de decirle algo sobre lo que sentía, aunque, nunca se sabe si es el momento adecuado.
-¿Alguna vez... te has casado o has tenido novia?-le preguntó ella tímidamente.
-No, Jane. Si he de serte sincero, no he conocido el amor.-le dijo- Almenos, hasta hace unos días.
-Hasta... ¿hace unos días?-preguntó titubeando.
Demetri comenzó a caminar hacia la salida de la sala y Jane le siguió. Él no contestó pero siguió caminando hasta llegar a donde había un banco y allí se sentó, seguido de Jane.
-¿Tú alguna vez te has enamorado, mi querida Jane?
-Bueno, me temo que sólo una vez.-contestó algo insegura.
-Ya somos dos.-comentó con una sonrisa- Y, ¿quién es el afortunado?-preguntó.
-Lo mismo podría preguntarte yo a i.-le dijo ella.
-Chica lista, Jane.-Demetri soltó una risita- ¿Y si yo te dijera de quién me he enamorado, Vulturi?
-Sería justo.-aceptó ella.
Demetri se acercó a Jane y la miró directamente a los ojos. Sus rostros estaban a prácticamente diez centímetros de distancia y ambos dejaron de respirar. Demetri sonrió de lado y pasó su mano por el rostro de Jane, le acogió la barbilla y rozó levemente sus labios con los suyos.
-Tú.-dijo él- Me enamoré de ti cuando te vi por primera vez en Rumanía.
Jane sonrió. Aquel había sido su primer beso, bueno... mini-beso, pero lo importante era que la persona a la que amaba se lo había otorgado. Ella contestó:
-El afortunado eres tú, Demetri. Yo también me enamoré de ti en Rumanía pero vergüenza decírtelo.-le confesó.
Los dos se volvieron a besar tiernamente.
Varias personas los observaban ocultos desde detrás de un marco de una puerta. Athenodora, Didyme y Sulpicia los miraban atentamente con sonrisas estampadas en sus caras, pensando en lo bonita que era aquella escena.
-Nuestra Jane se hace mayor.-susurró Sulpicia.
-Y tan solo es un bebé. Imagínate dentro de un par de siglos.-agregó Athenodora.
-Y como salga a su tataratía, buena la que hemos liado señoras.-rió Didyme mientras le daba un "pequeño" codazo a su cuñada.
-Oh, Didy, intentaré tomarme eso como un cumplido.-contestó ella.
Las tres esposas rieron y silenciosamente se marcharon del lugar dejando a Jane y a Demetri solos.
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