Disclaimer: Antes de comenzar con el siguiente capítulo quisiera recordarles que los personajes que aquí se mencionan no son de mi propiedad, pertenecen a la Sra. J.K Rowling, autora de estos increíbles libros y única responsable de que me haya atado a este fantástico mundo.
"Muriendo por tu Amor"
By
Aiko Granger
"Limando Asperezas"
-¿Qué haces aquí, Harry? – preguntó la castaña más sorprendida que asustada - ¿Cómo entraste aquí?
-Llegué al momento en que tus padres tomaban un taxi camino al aeropuerto –respondió un poco nervioso, la manera en que Hermione le hablaba lo hacía sentir un pequeño e indefenso bicho – y me permitieron quedarme en la casa esperando por ti…
-Sí, mis padres confían mucho en ti – susurró con suavidad, sin poder mirarlo a los ojos y maldiciendo los momentos en que les contó a sus padres lo fabuloso que era su amigo Harry Potter. De repente percibió un agradable olor y no tuvo que esmerarse mucho para saber dónde lo había olido antes - ¿Estuviste en mi consultorio?
-Eh… sí – dijo sonrojado al sentirse descubierto – Pregunté por ti y al llegar a tu consultorio no te encontré y esperé cerca de treinta minutos, pero nunca llegaste – bajó un poco la vista, el Lumos que Hermione había conjurado seguía molestando sus ojos.
-Oh, lo siento…
Murmuró un débil Nox, dejandoa oscuras a los dos jóvenes que permanecieron en el mismo lugar sin emitir una sola palabra.
Hermione no sabía por qué no se sentía molesta de que Harry se hubiera atrevido a entrar a su casa cuando le había dejado muy claro en aquella carta que no quería verlo, y tampoco sabía dónde había quedado el rencor acumulado todos esos años.
Harry carraspeó un poco, sacando a Hermione de su ensismamiento.
-Supongo que no estás nada feliz de verme aquí, y lo entiendo – Harry trató de ver los ojos de Hermione, pero con toda esa oscuridad le era imposible – pero antes de que me eches quisiera aclararte algunas cosas y no me tomará ni cinco minutos, puedes estar tranquila.
Hermione suspiró y Harry se tambaleó cuando la vio acercarse a él, pero sólo pasó por un lado dirigiéndose hacia la puerta, lo que le hizo pensar que no quería escucharlo y sólo lo invitaba amablemente a marcharse.
Para su sorpresa, ella sólo había caminado hacia el interruptor para prender la luz de la sala.
-No quiero que te tomes cinco minutos – dijo, sintiéndose de pronto muy acalorada por la mirada que le dirigía Harry – tenemos mucho que hablar…
Por primera vez, ambos pudieron observarse con mayor claridad. Estaban bastante sorprendidos pero quien no pudo disimular fue Harry que recorrió a Hermione con sus verdes ojos de abajo hacia arriba. Sin duda alguna, de aquella Hermione que recordaba quedaba poco ahora, muy poco.
- Lo sé – dijo, masajeándose el cuello con nerviosismo. Esperó a que Hermione tomara asiento para después imitarla, sentándose a unos pocos metros de ella – Has cambiado mucho…
-¿Esperabas verme igual que hace cinco años?
-No, yo…
-Lo siento – se disculpó ella – es sólo que aún no puedo creer que estés aquí después de haber huido, de abandonar a tus amigos y de desaparecer por completo sin dar muestras de vida – sentía cómo ese rencor volvía a apoderarse de ella – por lo menos a mí, por que sé que a Ron sí le escribías… lo descubrí más de un par de veces ocultando las cartas que recibía en el desayuno.
-Por eso estoy aquí, para explicarte por qué lo hice y ofrecerte disculpas
-Eso ya lo hiciste, y déjame decirte que fue de una manera cobarde. En la carta lo dejaste muy claro
-No, no lo hice – dijo, exaltándose – No sabes cómo me sentía, no tienes ni idea
-A juzgar por la carta…
-Exacto, "a juzgar por la carta" túlo has dicho, y debo admitir que la interpretación que le diste fue por mucho culpa mía, pues la escribí en un momento en que mis sentimientos estaban fuera de sí y no encontraba equilibrio alguno. – Harry guardó silencio para tomarse tiempo de observar el rostro de Hermione, que se mostraba impasible – Sé que para muchos fui el chico que pudo derrotar a Voldemort, pero que no pudo con un amor adolescente – y sonrió con sorna – y al principio yo también lo creí y confieso que fue el detonante para que tomara esa decisión tan precipitada…
Hizo otra pausa, pero esta vez sin mirar a Hermione.
-Después de derrotar a Voldemort, me sentí tan aliviado, tanto… que no me sentía yo, ¿Entiendes? Después de haber sobrevivido a tantos peligros que nos acechaban y de no haber tenido cabeza para otra cosa que no fuera el mantener a salvo a mis seres queridos, de trabajar duro con entrenamientos para vencer a la oscuridad, yo no sabía cómo actuar como un adolescente normal después de que todo terminó. Sabía que tenía unos maravillosos amigos en quienes siempre podría confiar, a los Weasley que eran la familia que siempre anhelé y que desde ese momento debía concentrarme en mis estudios, como nunca antes pude hacerlo.
Hermione no pudo evitar dejar salir una leve sonrisa, recordaba que Harry se veía muy feliz los siguientes meses a la caída de Voldemort y que se reía cada vez que le preguntaba cómo se comportaba un adolescente normal.
-Pero lo que más disfrutaba era el tiempo que compartía con ustedes dos, ya que jamás tuvimos que volver a preocuparnos por mortífagos, ni marcas tenebrosas ni nada. Era la vida que siempre añoré, y pude conocerlos mucho más, sobre todo a ti… que sin saber cuando… ya me había enamorado de ti, porque el cómo ya lo tenía claro…
Al escuchar esto, Hermione no pudo evitar un leve sonrojo y para mantener ocupadas sus manos tomó uno de los cojines del sillón, acto que hizo sonreír a Harry.
-Con todo eso y sumándole que nunca antes me había sentido así, me sentía fuera de lugar, estaba tan confundido… y de ello me di cuenta meses después, pero ya era demasiado tarde. Siempre creí que me fui por ti, porque no soportaba haber perdido a mi amiga…
-Pero no me habías perdido – lo interrumpió, ésta vez mirándolo directamente a los ojos y quitando su mano derecha del cojín para posarla sobre la de Harry.
-Un arrebato adolescente – explicó - otra razón más de mi confusión – se sintió más calmado cuando la mano de Hermione se apretó con suavidad la suya – y a partir de ahí, me emprendí un viaje para tratar de descubrir quien fui, quien era en ese momento, y quién sería en el futuro. Pero… sólo descubrí que quien fui formaba enteramente lo que era ya, y que el futuro podría o no estar en mis manos – suspiró – y comprendí que sí lo estaba… y por eso estoy aquí.
-Harry… lamento haber sido tan…
-No, no… no lo lamentes, fui yo quien me comporté como un niño y viendo atrás… parece sumamente absurdo
-Sí, lo es… - se burló Hermione, y un poco más aliviada inquirió – Así que no te fuiste por mí…
-Como te dije antes, fue la gota que derramó el vaso… era un niño, Hermione. Los acontecimientos que me sujetaban a Voldemort me obligaron a comportarme como un adulto, sin embargo… jamás experimenté lo era ser un adolescente común y corriente, lo que era estar encaprichado de amor, el rechazo, el primer desamor… todo era nuevo para mí.
Hermione no supo si sentirse feliz o decepcionada con esa respuesta, por lo que sólo se limitó a sonreírle y Harry la miró esperando tranquilamente el momento en que ella dijera algo sabiendo perfectamente que la castaña se seguiría sintiendo confundida después de su discurso, lo cual entendería a la perfección y esperaría todo el tiempo del mundo si fuera necesario.
-¿Sabes? Nunca supe cómo fue que todo el colegio se enteró del porqué de tu inminente salida, pero fui tachada de lo peor. Si a tu club de fans no le agradaba, no te imaginas cuanto me odiaron después de eso – bramó, molesta.
-Sí lo imagino – Hermione lo escudriñó con la mirada y rodó sus castaños ojos, se deshizo del agarre de manos para cruzarse los brazos.
-No me digas… ¡Ron! – Harry rió con fuerza y de un movimiento ya estaba sentado a su lado, hombro con hombro.
-¡Y también me contó cómo te deshiciste de ellas! – Exclamó con orgullo, confirmando las sospechas de Hermione - ¡Cómo meterse con la mejor bruja de Hogwarts! sólo les bastó una advertencia.
-Algo muy sensato de su parte – sonrió, recordando el momento en que las amenazó con lanzarles un hechizo en el rostro, que las dejaría con grandes marcas si llegaran a rascarse las erupciones.
-Lamento el mal rato que te hice pasar – soltó de repente
-Nunca fueron un problema para mí
-Me refería a mí – Harry se removió incómodo en el sofá – fui un chiquillo testarudo cuando no me dignaba a responderte ni una carta – Hermione sintió una punzada en su estómago – Un cobarde cuando te escribía de regreso y un cretino cuando decidía tirarlas, creí que era mejor que no supieras nada de mí.
-Supongo que yo también te debo unas disculpas – Harry la interrogó con la mirada – mi comportamiento de las últimas semanas no fue el mejor…
Hermione se sobresaltó cuando la mano derecha de Harry tomó por encima la suya y un poco temeroso a cualquier rechazo acercó con lentitud la otra para así aprisionar su mano. Ella miró con detenimiento aquél tímido contacto y deseó con todas sus fuerzas dejar de temblar.
-Lo importante aquí, Hermione, es que tú y yo estemos bien. No te puedo pedir un borrón y cuenta nueva porque no sería justo para ninguno de los dos. Sé que tampoco nuestra amistad es la misma de antes, pero me encantaría recuperarla y por supuesto, fortalecerla.
Harry emitió una corta risa, feliz. La otra mano de Hermione se posó sobre la de Harry, oprimiendo cariñosamente su muñeca y regalándole una hermosa y sincera sonrisa que hizo estremecer el corazón del moreno.
Al momento en que ella abrió la boca para decir algo, algo comenzó a vibrar en el bolsillo de Harry, tomando desprevenida a Hermione y se levantó de golpe llevándose su mano izquierda hacia su pecho. Harry no pudo evitar dejar salir una carcajada que indignó a Hermione y supo que lo estaba cuando ella arqueó sus cejas y resoplaba molesta.
-Lo lamento, es mi teléfono celular – y antes de que Hermione le cuestionara, explicó – Una herramienta bastante útil cuando vives entre muggles, tú mejor que nadie lo sabe.
Adoptó una expresión seria al momento de revisar quien era la persona que llamaba con tanta insistencia, carraspeó un poco y expresándole disculpas con una seña a Hermione, avanzó unos metros atrás de ella para tomar la llamada.
Aún cuando Harry se había alejado y hablaba por lo bajo, Hermione alcanzaba escuchar palabras como: "Sí, estaré ahí enseguida", "Estoy seguro de que me encantará", unas risas divertidas,o un cariñoso"…yo también".
Su estómago se contrajo.
Rogaba a Merlín que esa turbulencia fuera causa del hambre que tenía… sí, tenía que ser eso.
Notas de la autora:
Perdón! Lo sé, es MUY corto. Este capítulo lo tuve listo a las dos semanas del anterior pero sentía que faltaba algo así que durante el siguiente mes me dediqué a corregir y añadir algunas cosas, pero tenía algo que no me convencía. Lo dejé botado un tanto más hasta el día de hoy que decidí que debía subirlo tal cual, sólo era una explicación del por qué Harry se fue… porque después de leerme de nuevo el fic… encontré un poco incoherente la repentina decisión de abandonar el castillo… jaja, cosas que el autor quiere corregir, pero prometo que los próximos capítulos serán más largos :)
¡
Espero de verdad que les haya gustado, sino de verdad disculpas… pero como vieron AHORA SI… las cosas se pondrán buenas.
Respondí unos RR's pero después olvidé donde había quedado… a veces no podré hacerlo por falta de tiempo, pero siempre les agradeceré sus buenos comentarios, y los malos también.
Acá respondo a Potter5, que sé muy bien que eres un fiel seguidor de mi fic, gracias . No tengo tu e-mail, por eso te respondo acá:¿Qué derecho tenia Ron a echarlo por llevar a alguien? Sólo tengo que decir: estar al tanto de los próximos capítulos jeje.
¿Qué derecho tenia Hermione a estar enfadada con él por haberse ido? Espero que haya quedado claro en este capítulo :) y
¿Harás que Hermione sufra un poco o será Harry como siempre el que intente suavizar las cosas? Sí, Hermione sufrirá un poquito… ¡le toca a ella!, ¿De qué manera sufrirá? De nuevo: No perderse próximos capítulos.
Eso es todo por ahora, intentaré tener próximo capítulo pronto. ¡Que estén de lo mejor!
Aiko Granger
.Lunes, 22 de Septiembre 2008. (1:08 am)
