Capitulo 3: El primer día de clases de Bra
Ya habían pasado cinco años desde el nacimiento de las nietas de Vegeta, y ambas ya estaban ya en la edad de entrar al jardín de infantes, o al menos eso era lo que sus padres querían porque algo mucho más grande ofusco los planes de Pan y Trunks, la voluntad de su pequeña hija.
-¡Mama! Por favor quiero quedarme aquí con mi bisabuelita- protesto Kagome haciendo un adorable puchero, en definitiva vivir con la familia de su madre la había hecho adquirir un carácter parecido al de Goku normalmente y al de Gohan.
-Kagome- susurro Pan alisando el cabello de su hija –es muy divertido ir al jardín, además de estar con tu prima Bra harás muchos amigos- sinceramente eso no la había convencido ni a ella.
-¡No me importa hacer amigos!- Pan se respingo al escuchar elevar la voz a su hija, era extraño verla así. Nunca quitaba la sonrisa de su cara y ahora hasta unas lágrimas empezaron a acumularse en sus ojos algo que desesperaba a todos –yo… yo quiero quedarme aquí- suspiro la niña comenzando a sentirse derrotada.
Pan se mordió el labio nerviosa, estaba comenzando a desesperase.
-Demonios- pensó –Trunks maldita sea ¿Por qué no llegas?-
Justo haciéndose eco a sus pensamientos su marido entro a la casa junto con su padre, ambos cargando bolsas y bolsas de mercadería y muchísima comida, todos en la casa tenían apetito saiyajin, excepto Milk y Videl.
-¡Ya llegamos!- grito Gohan al tiempo que cerraba la puerta con el pie.
Kagome buscando apoyo para lograr no ir al jardín se escabullo entre las piernas de su madre y para cuando ella se había dado cuenta la niña estaba saltando a la espalda de Gohan y colgándose de su cuello.
-¡Abuelito!- saludo –ayúdame por favor- susurro en el oído del medio saiyajin.
-¿Qué hiciste ahora pequeña revoltosa?- inquirió dejando las bolsas que llevaba en el suelo para lograr tomar a su nieta en brazos. Cuando lo hizo se dio cuenta de que ella estaba a punto de llorar, cosa que no le agrado en absoluto.
-No quiero ir al jardín, ayúdame a convencer a mama- rogo.
-Pero es necesario ir a la escuela Kagome, tienes que aprender- dijo Trunks quien ya estaba al tanto de la situación a través de Pan.
-Pero yo puedo aprender de otra forma- protesto la pequeña Brief –mi abuelito Gohan y mi bisabuelita Milk son muy inteligentes, ¿Qué tendría de malo que ellos me enseñaran? Además, el jardín se ve muy aburrido y a Bra la puedo ver cuando quiera si voy en la nube voladora con mi bisabuelito- ambos padres quedaron boquiabiertos con los argumentos de su hija, definitivamente ya no importaría si la enviaban al jardín o no, ella tenía las suficientes habilidades para estudiar en casa y Milk podía ser una perfecta profesora y Gohan para que decirlo. Trunks y Pan suspiraron derrotados al momento en el que él dijo:
-Está bien Kagome, no iras al jardín- provocando saltos anormales en la niña que corrió a tirarse encima de Goku.
A la mañana siguiente en la Corporación Capsula Bra y Goten alistaban a su hija para su primer día de clases mientras le daban unas convenientes indicaciones a la niña.
-No debes pegarle a nadie- le había dicho su padre –esos niños no son como tu ni como Kagome, no puedes jugar de la misma forma con ellos- la niña resoplo cuando le dijeron eso y pensó que el jardín sería muy aburrido.
-Esos niños no son más que unos insectos- dijo copiando la mirada de su abuelo e incluso la forma en la que coloco sus brazos.
-¡Así se habla mocosa!- grito este desde el piso de abajo recibiendo un palmetazo de Bulma que probablemente le provoco más dolor a ella.
-No Bra- dijo Goten –solo son normales-
-Ser normal es aburrido papi- respondió la niña mientras sacaba su lado dulce y se tiraba a los brazos del menor de los Son al tiempo de que Bra suspiraba.
-Por favor que parezca normal, si es que la molestan no dudo en que todos esos que se atrevan terminaran en el hospital. Papa le enseño a defenderse muy bien- pensó preocupada su madre cuando se dio cuenta de que tenia un nuevo mensaje en su celular, de su hermano explicándole que Kagome no iba a ir al jardín.
-Trunks es tan voluble- dijo ella cuando ya tuvo que salir con su hija.
-¡Bra cariño hay que irnos!- grito hacia su cuarto de donde ella salió peinada con dos pequeñas coletas bajas, se veía adorable.
-¿Recuerdas todo lo que te dije Bra?- le pregunto Vegeta que la estaba cargando en brazos.
-Claro abuelito- contesto ella –es bastante fácil para una princesa como yo. Simplemente no debo dejar que ningún insecto pase sobre mi y si ya no entiende con palabras tendrá que entender a golpes- resultaba difícil de creer que una niña de aspecto tan dulce pudiera decir unas palabras tan atemorizadoras.
-Intenta no llegar a esos extremos cariño- le previno Bulma.
-Si abuelita lo prometo- dijo la niña cruzando los dedos tras su espalda como había aprendido de su abuelo cuando quería tranquilizar a su esposa.
Al momento de llegar al jardín, la sala estaba repleta de padres y niños que correteaban por todos lados pero la niña tenía la vista fija buscando a su prima, quien al parecer todavía no había llegado. Al momento de que ya todos debían irse Bra no hallo algo mejor que tironear el vestido rojo de su madre, quería obtener respuestas.
-Mami, ¿Dónde está Kagome?-
-Mmmm cielo- susurro su madre tomándola en brazos –Kagome no va a venir-
-Por favor que no se ponga a lanzar bolas de energía- rogo en su mente la hija de Vegeta.
-¿Cuándo vendrá?-
-No lo sé cariño, ahora nosotros nos tenemos que ir-
-Claro mami y te prometo que no le hare daño a nadie aunque extrañare jugar con Kagome- añadió con un tierno puchero pero luego a su madre le regalo una sonrisa para que se tranquilizara, Vegeta le había explicado a la perfección.
La niña pego un salto para pasar a los brazos de Goten y le dio un beso en la mejilla mientras él la dejaba en el suelo, de Bulma se despidió con un beso en la mejilla también y a Vegeta le guiño el ojo, significando que iba a cumplir su promesa de que ningún insecto humano la iba a pisotear, no a la próxima princesa saiyajin.
Luego de que todos los padres se fueran y quedaron los niños solos todos empezaron a jugar menos una niña de unos grandes ojos marrones y pelo del mismo color, quien estaba siendo golpeada por un chico de cabello negro.
A la pequeña saiyajin le dio rabia y pena la pobre chica –sentimientos completamente heredados de su padre que rara vez salían a flote- y fue corriendo a ayudarle.
-Oye mocoso déjala tranquila- gruño poniendo sus brazos en su pequeña cintura.
-No te metas niñita- dijo él mientras levantaba el brazo para golpear a la niña pero Bra fue mucho más rápida, le tomo el brazo y empezó a apretarlo con fuerza.
-Mira insecto- dijo con un tono de voz parecido al de Vegeta solo que en versión femenina –le prometí a mi mama que no iba a hacer nada malo pero como vuelvas a tocar a esa niña te voy a romper el brazo, ¿entendido?- el niño asintió y cuando Bra le soltó el brazo salió corriendo.
-¡Ja! Que debilucho- dijo ella con una carcajada y luego vio que la niña que había defendido todavía lloraba mientras se abrazaba las piernas.
-¿Estás bien?- le pregunto una tierna sonrisa que la niña contemplo incrédula. Ella tenía miedo porque pensaba que la saiyajin la iba a golpear de igual manera que había hecho con el niño.
-¿No me vas a pegar?- hipo la morenita.
La hija de Goten se puso a reír de una manera contagiosa que hizo que la niña se tranquilizara.
-Claro que no, soy Bra- dijo dándole una mano para que se parara-
-Soy Sango-
-¿Te quieres sentar conmigo Sanguito?- pregunto la pequeña Son riéndose. La pequeña Sango asintió y las dos se fueron a sentar a un lugar vacio dando comienzo a una linda amistad que seguramente duraría muchos años más.
Les gusto? Espero que si y discúlpenme por haberme demorado, estaba falta de inspiración Si quieren dar sugerencias o opinar me mandan un mensaje o me dejan un review. Si no es mucho pedir xD
Besos y se me cuidan, Manzana
Los personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi y Akira Toriyama, solo la loca trama es mía.
