Hola, estoy aquí de nuevo. Siento haber tardado tanto en actualizar pero, como ya dije, la universidad es una perra. Espero poder actualizar con más regularidad pero no puedo prometer nada u_u
Espero que disfruten de este capítulo.
Disclairmer: Todavía nada es mío.
Capítulo III
Sheldon no recordaba haber conocido antes a alguien como ella, y él tenía memoria eidética. Se encontraba realmente sorprendido. Su pensamiento era claro y brillante, podía responder a todas sus preguntas y seguir el hilo de sus conversaciones sin dificultad. Llevaban tan sólo veinte minutos hablando y ya habían tratado infinidad de temas. Descubrió que era una neurobióloga, y aunque a él le parecía una ciencia menor, pudo notar cómo, al hablar de su trabajo, sus ojos brillaban con las chispas de la inteligencia y la pasión. Esta doctora Fowler estaba tan orgullosa de su labor como él lo estaba de la suya. Y por lo que ella había dicho, parecía ser tan buena en su trabajo como él en el suyo. Sorprendente.
Después de que la presentación del libro terminó, ellos habían permanecido sentados en el fondo de la librería, hablando, hasta que un empleado del lugar les había pedido que se retiraran, porque iban a cerrar temprano esa noche. Los doctores salieron del lugar y caminaron lentamente por la calle, sin dejar de hablar. Aunque Sheldon se encontraba profundamente concentrado en la plática, no podía evitar sentirse incomodo ante la idea de vagar por la calle por la noche, así que cuando llegaron a una cafetería él sugirió entrar.
"Si me disculpa, doctora Fowler"-dijo Shleldon, interrumpiendo a su acompañante-"aunque ciertamente encuentro que las cafeterías son ruidosos nidos de gérmenes, me gustaría continuar con éste debate en un lugar alejado de las oscuras y peligrosas calles de Pasadena"
Amy miró hacía e interior del establecimiento, con un gesto de duda. No parecía en absoluto un lugar adecuado para continuar con la conversación, sin embargo, ella también se encontraba intrigada por la mente brillante de ese hombre y tampoco le gustaba la idea de caminar en la oscuridad con un desconocido, por más inteligente que este pareciera.
"Está bien. Aunque dudo que este lugar se apegue a los estándares de limpieza requeridos por el Departamento de Sanidad del estado de Pasadena, yo realmente me encuentro reacia a abandonar mi argumento"-contestó.
Sheldon asintió con la cabeza y procedió a abrir la puerta para ella, invitándola a entrar primero.
"Imagino que debemos ordenar algo para poder permanecer aquí"-señalo Sheldon-"¿Puedo invitarle una bebida, doctora Fowler?
La neurobióloga observo al físico durante un momento, con una expresión en blanco que no dejaba traslucir sus pensamientos. Al final, asintió.
"Agua tibia, por favor"-pidió-"Buscaré una mesa que parezca aceptable"
Luego de conseguir sus respectivas bebidas, Sheldon buscó a Amy entre la gente que llenaba la cafetería. La encontró en una mesa cerca de la ventana, un poco escondida tras dos libreros llenos de revistas viejas y algunos periódicos del día; parecía un lugar adecuado, y eso lo sorprendió una vez más, porque de inmediato se dio cuenta de que ese era el lugar que él habría elegido.
"Agua tibia, señora"-dijo Sheldon, mientras depositaba suavemente la bebida frente a ella.
"Gracias, Dr. Cooper"-contestó la neurobióloga
"De nada. Entonces ¿en qué estábamos?"-continuó Sheldon, tratando de retomar la conversación en el punto dónde la habían dejado.
"Si me disculpa"-intervino Amy-"antes de proseguir con nuestra animada conversación, y pensando en las posibles futuras interacciones que podríamos o no tener, me gustaría dejar claros algunos puntos"
"Por supuesto, Dr. Fowler, la escucho"-Sheldon colocó los codos sobre la mesa y apoyó la barbilla en su mano derecha, prestando atención a su interlocutora.
"Siento que es mi deber informarlo sobre mi política de no apego. No estoy interesada en ningún tipo de relación personal que implique el desarrollo vínculos emocionales. De hecho, nunca socializo con desconocidos, a veces ni siquiera lo hago con conocidos, sólo estoy aquí porque encuentro intrigante la manera en que su mente parece trabajar. Entonces, para resumir, debe saber que, además de mi negativa ante el posible desarrollo de cualquier tipo de apego emocional, todas las formas de contacto físico, hasta e incluyendo el coito están, como algunos dicen, fuera de la mesa"
"Sorpréndete"-Sheldon dijo, levantando la cabeza y mirándola con interés renovado
"Bueno, a muchas personas les sorprende mi particular modo de abordar las relaciones interpersonales" dijo Amy
"Oh, lo sé, la gente simplemente no comprende los beneficios de una vida regida por la lógica, en lugar de las emociones. Y me parece sorprendente porque es, de hecho, muy similar a mi propia política de 'No contacto' y de 'Lógica sobre emociones' aunque, tristemente, debo aceptar que a veces se me va de las manos y me encuentro incapaz de mantener bajo control las reacciones emocionales de mi grupo social" Sheldon reflexionó por un momento, mientras miraba fijamente a su acompañante, quién le devolvía la mirada sin ninguna expresión "Esto es especialmente difícil desde que Penny y yo nos involucramos en un "noviazgo" agregó, mientras hacia el gesto de comillas con las manos.
"Bueno, Dr. Cooper" dijo Amy dedicándole una sonrisa condescendiente "declarar que está de acuerdo conmigo sobre mi política de no contacto y no apego pero, al mismo tiempo, tener una novia, resulta completamente contradictorio ¿será que me equivoque al juzgarlo como un igual y resulta que es usted sólo otro hombre tratando de cerrar un trato?
"Me ofende, Dr. Fowler. Le puedo asegurar que no estoy tratando de cerrar ningún trato con nadie. Y aunque acepto que en un principio suena contradictorio, el que tenga una novia es totalmente fortuito. Yo no lo busqué, el hecho simplemente llegó a mí y, después de someterlo a muchas consideraciones, midiendo cuidadosamente los pros y los contras decidí que podía darle una oportunidad" Sheldon se defendió.
"Una oportunidad...ya veo ¿y cómo va esta 'oportunidad'?" preguntó la neurobióloga levantando una ceja con incredulidad.
Sheldon comenzaba a sentirse exasperado. Esta mujer no sólo había insinuado que él era una bola de impulsos emocionales y carnales como todos sus amigos, por el simple hecho de tener una novia, no, esta mujer además, se daba el lujo de mirarlo con condescendencia y de sentirse superior ¡superior a él, Sheldon Cooper! ¡Como si eso fuera posible!
"Mi relación de noviazgo con Penny va excelentemente bien, nos apegamos a unas estrictas normas de convivencia reguladas por nuestro 'Acuerdo de relación' que, evidentemente, fue escrito por mí, para asegurar que ninguna de nuestras interacciones nos conducirán a la insalubre y desagradable actividad física que es el coito" dijo Sheldon, con voz tensa, evidentemente tratando de ignorar los recuerdos de Penny besándolo o abrazándolo. No iba a darle el gusto a esta, esta...mujer.
"Bien, Dr. Cooper, puedo ver que tiene todo bajo control" observó Amy, otra vez sin ninguna expresión en el rostro "Ahora, esta conversación, que comenzó prometedoramente académica, dio un giro desagradablemente personal, por lo que me gustaría regresar al buen camino y retomar nuestro tema original..." Amy fue interrumpida por el sonido de su celular. Buscó en su bolso y lo revisó mientras fruncía el seño.
"¿Sucede algo, Dr. Fowler?" preguntó Sheldon intrigado
"Es de mi laboratorio...algo está fuera de control en los registros de hoy y debo revisarlo. Evidentemente nada funciona sin mi supervisión" contestó ella, levantándose y tomando su bolso.
"Oh" Sheldon dijo, levantándose también.
"Entonces este es el adiós. Fue un gusto conocerlo, a pesar de las circunstancias" señaló Amy y, después de una ligera inclinación de cabeza como despedida, se dirigió a la salida.
Sheldon se quedó quieto por un momento, inseguro sobre cómo proceder. Si bien era cierto que esta mujer lo había llegado a exasperar con su condescendencia, también era cierto que rara vez se había encontrado con otro ser humano a quién pudiera considerar su 'casi igual' a nivel intelectual. La mente de esa doctora lo tenía positivamente intrigado y en realidad, tenía que admitir que se había quedado con ganas de profundizar más en sus procesos de pensamiento. Además estaba el hecho, siempre conveniente, de que, al ser una neurobióloga, podría proporcionarle libre acceso a equipos de resonancia magnética y a escáneres TAC cuando los necesitara. Tomando una decisión rápida, comenzó a caminar dando largos pasos para alcanzarla en la puerta.
"¡Dr. Fowler!" llamó antes de que Amy abandonara el local. Ella se volvió, sorprendida y espero a que él llegara hasta su altura.
"¿Sí, Dr. Cooper?"
"Sé que esto puede parecerle inapropiado pero, me gustaría obtener su correo electrónico y tal vez su número telefónico"
Amy lo observó una vez más con las cejas levantadas en un gesto de incredulidad. Sheldon, sintiéndose extrañamente cohibido por su profunda mirada, comenzó a sentir que sus manos sudaban y que las palabras se enredaban en su boca "¡Cómo Leonard, ni más ni menos!" se reprendió mentalmente.
"Es para...bueno, me gustaría..."
"Dr. Cooper ¿está tratando de decirme que le gustaría mantener una comunicación regular conmigo?" cuestiono la neurobióloga con incredulidad. Nuca en la vida ningún hombre le había sugerido algo parecido. Tampoco es que tuviera muchas interacciones con miembros del sexo opuesto...o que deseara tenerlas, en realidad.
"De naturaleza puramente académica, por supuesto" consiguió decir al fin Sheldon
"Oh, bien" ella sonrío ligeramente, aliviada "en ese caso" sacó una tarjeta de su bolso "aquí tiene mis datos, Dr. Cooper"
"Bien, me pondré en contacto con usted en cuanto haya algo académicamente relevante que compartir, Dr. Fowler" dijo Sheldon tomando la tarjeta "Oh, y puede llamarme Sheldon"
"En ese caso, puede llamarme Amy" dijo ella
"Bien, entonces" dijo él
"Bueno, entonces...buenas noches Sheldon Cooper" se despidió la neurobióloga, una vez más.
"Buenas noches, Amy Farrah Fowler" dijo Sheldon mientras sonreía amablemente.
Amy salió por fin, dejándolo solo junto a la puerta. No estaba muy seguro de lo que acababa de pasar, pero parecía que había hecho un nuevo amigo...o bueno, amiga. Miró su reloj para comprobar la hora y se dio cuenta de que era bastante tarde.
"¡Rayos! ¿y ahora cómo se supone que volveré a casa?"
Gracias por leer, espero sus reviews para saber si la historia va por buen camino. Saludos y LLTS!
