Prontó encontraron una gran puerta de oro.

—Bien, será aqui. —supuso Anna.

—¿Y quien abrirá la puerta? —preguntó Gusanito.

Todo el mundo miró a Ludo de inmediato. Este suspiró.

—Ludo todo trabajo. —masculló con pena.

Entonces tiró al saco de patatas humano al suelo. Rápidamente Raymond se abalanzó contra Anna para abrazarla.

—Anna, te quiero... —dijo apretándola fuertemente contra su pecho.

A la joven le resultaba muy empalagoso y se lo quitó de encima.

—¡No-vuelas-a-tocarme! ¿Entendido?

Raymond se alejó lentamente con la cara descompuesta y llena de tristeza.

Ludo hizo unos últimos esfuerzos y la gran puerta de oro macizo se abrió dejando entrar muchísima luz. Igualmente penetraron en la cámara:

Todo era luminoso y absolutamente blanco, excepto por una enorme bola de cristal que había en medio. Anna corrió hasta ella y la tocó suavemente; al darse la vuelta descubrió que ni Ludo, ni los gusanos ni Tándalo ni Sir Didymus habían pasado del umbral de la puerta, pero si Raymond. Aunque su cara no era alegre.

—¿Porque no han pasado?

Raymond la miró con los ojos lacrimosos.

—Este lugar solo pueden pasar dos personas...ay...—suspiró.

Anna torció la boca. Pobrecillo.

—Mira Kai...Raymond. Tu no me quieres ni yo a ti tampoco; pero estas hechizado.

El goblin la miró con tristeza.

—No quiero dejar de amarte. —dijo simplemente.

Anna le cogió la mano, reconfortante.

—Algún día encontrarás una goblin que te quiera y tu la quieras, créeme, estas cañón. Tienes unos grandes musculos... —miró a Raymond lentamente de arriba abajo—Y eres muy guapo.

Kai no pareció entenderla, pero al verla sonreír se alegró lo bastante para romper la bola de cristal con el codo y coger el espejo de mano. Primero fué él quien miró dentro; sonrió satisfactoriamente.

—¿Que ves?

Raymond le dio la vuelta al espejo y la muchacha vió una imagen de ella misma, casándose con él. Estaba vestida de blanco y ambos se besaban.

—Me gustaría saber que hubiera reflejado sin mi intervención.—acto seguido le quitó el espejo.

La imagen anterior fué disipandose hasta que se convirtió en otra bien distinta:

En esta imagen, ella estaba sentada en un trono y todo el mundo la alababa y le besaba las manos. Estaba vestida medievalmente y llevaba una corona. La imagen se transformó en un concierto de T.G.K y luego en otra de ella besándose con un hombre sin rostro.

``Claro, aun no lo he encontrado´´ sonrió.

Anna miró significativamente a su compañero, y él, a ella. Era la hora. La hora de saber la verdad y de acabar con tantas mentiras y secretos. La hora de saber cuales eran los sueños y esperanzas de Jareth. La hora de saber como derrotarle.

—Espejo, espejito mágico...muéstrame los sueños...de Jareth.

La imagen de Anna cantando en el escenario se cambió radicalmente para convertirse en otra bien distinta. Se convirtió en un baile. Un baile de mascaras.

Era hermoso. A través del cristal, Anna veía a la gente reir, pero había algo perturbador en aquella fiesta. Aun de la mano, Anna contempló extasiada el magnifico baile de mascaras. Pero no se oía nada. La muchacha frunció el ceño y delicadamente rozó con la punta de los dedos el espejo. La superficie se movió como si fueran ondas. De pronto, todo había cambiado.

Ya no se encontraban en la cueva ni en ningún sitio parecido. Se encontraban dentro del sueño.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Su hija y su sobrina habían desaparecido. Alarmados habían llamado a la policía para denunciar un doble secuestro, pero ellos no hicieron nada porque podrían haberse escapado y hasta que no pasaban 24 horas los dispositivos de búsqueda no saldrían.

Karina, Jack y Sarah estaban desconsolados.

—¡Oh dios mio! ¡Mi pequeña...!—farfullaba Sarah.

—¡Primero Toby y ahora ella! —lloró Karina en el hombro de su esposo.

Llevaban así unas horas y el llanto de Sarah se había traspasado a su viejo cuarto. Allí lloraba desconsolada por su hija perdida. ¿Que clase de monstruo se la habría llevado? No pudo dejar de pensar por un momento en Jareth. Pero desechó esa idea al instante, él no robaba jovencitas, sino bebes.

Pero su hija era una cría...¿no era cierto? Y si...¿Anna hubiera deseado lo indeseable? Un escalofrío recorrió su espalda.

Pero no. Como siempre, solo buscaba una excusa para volver a Underground. Pronto llamó su marido. Él dió a tomar por saco Vancouver y a su compañera y cogió el primer vuelo hasta Nueva York para apoyar a su esposa.

Sarah sonrió reconfortada al oir la voz preocupada de su marido. De ahí salía su amor por el, daba igual como estuvieran las cosas. El siempre estaría allí mientras...¿verdad?

Inconscientemente, miró la figura de Jareth que había en el tocador y se sentó en la silla. Le acarició la cabeza, recordando aquella movida noche. Los recuerdos no eran ya muy nítidos, pero seguían allí. Hizo bien en elegir a Toby y no a Jareth. Porque el Rey de los Goblins solo quería ganar. Aquello...solo eran trucos.

Miró su reflejo en el espejo y se tocó la cara: ya había más que unas cuantas arrugas, y se tenía que teñir el pelo para que no se le vieran las salpicadas canas.

Entonces, bruscamente, la caja de música se puso a funcionar. Sarah saltó del asiento con el corazón a mil por hora. Tanto era así, que su mano derecha ahora descansaba en su pecho como diciendo ''ya está, no pasa nada.''

Pero la cajita seguía funcionando y eso a Sarah no le gustaba.

Asique lentamente andó hacia ella y la obligó a pararse, luego la volvió a dejar en la mesilla. La música que había sonado...no era normal. Parecía triste.

Justo entonces cuando volvió al espejo, la caja volvió a sonar.

—¿¡Que está pasando!?—gritó aterrada.

Y como por arte de magia, el espejo empezó a ondular levemente y la mujer lo miró. Unas sombras e imágenes se formaban borrosas; al igual que unos sonidos. Parecían...risas, bullicio, gente hablando. La caja de música dejó de sonar, pero ya era demasiado tarde:

La verdadera canción inundaba la antigua habitación de Sarah. Las imágenes borrosas se volvieron nítidas y se convirtieron en un baile de mascaras. Sarah iba a presenciar, lo que un dia fué. Estaba hipnotizada.

oOoOoOoOoOooOoOoO

Muy lejos, en el castillo goblin, Jareth estaba repantingado en su trono con Elea encadenada debajo suya. Estaba realmente asustada.

—Solo es esperar, princesita, y serás mi esclava por el resto de tu vida. —sonrió amargamente.

Elea no perdió aplomo.

—Mi prima me sacará de aquí. Ella podrá vencerte y nunca será tu reina.

—¿De verdad? Pues yo creo que no llegará a tiempo y lo será a la fuerza.

—Oh, Jareth ¿tan desesperado estas de compañía que tienes que obligar a una joven que sea tu esposa?

Jareth hizo como si no la hubiera oído. Pero ese comentario le dolió más de lo esperado.

Entonces, vió a su esclava juguetear con algo entre las manos.

—¿Que es esto? —preguntó cogiéndoselo. —¡Es una bola de cristal! ¿¡De donde la has sacado!? —preguntó furioso.

Elea se puso de pie sin miedo.

—¡Se te calló al suelo y he visto el avance de mi prima en ella!—gritó mientras intentaba quitársela. Jareth la sujetó fuertemente.

—¡¿Como te has atrevido?! —sujetó la bola.

—¡Atreviéndome! ¡Y tu espía no es tan eficaz! ¡Ja! ¡Esta enamorado de mi prima!

—¿¡Que!?

—Lo que oyes. Además... —la joven dejó la frase suspendida en el aire cuando posó los ojos en la bola. Había imágenes dentro.

Jareth la miró tambien.

—Pero...¿que?

Entonces, de repente, media sala del trono desapareció y en su lugar una sala de baile.

N/A: Haber, es muy lioso. Es como si ellos dos vieran la pelicula como nosotros la vimos, pero teniendo a los personajes a unos metros. Como si fueran lo de ''Cuento de navidad'' que mirá las navidades como un fantasma. Pues lo mismo.

Jareth se quedó aun más petrificado que Elea. Ella no entendió lo que pasaba y por un instante creyó ver a su prima Anna entre la gente. Pero ¿desde cuando Anna había comido un melocotón?

—No es posible... —susurró el monarca mientras se dejaba caer perplejo en su trono.


Jajaja acabamos de salir de un sueño y entramos en otro...bueno, no está mal, ahora veremos los sueños de Jareth. Espero que el proximo capitulo os guste :)

Por cierto, me gustó la forma de desafiar de Elea cuando le dice ''Oh, Jareth ¿tan desesperado estas de compañia que quieres obligar a una joven a que sea tu esposa?''

Porque Jareth, es un rey solitario...y cañón xD