No se que decir sobre este capitulo. Es muy corto, pero tambien estoy alargando la historia lo más posible.

Gracias por leer :D


Raymond corría al punto de encuentro con toda la prisa del mundo. De pronto oyó a alguien correr en su dirección y junto a Ludo y la parejita de gusanos se escondió en un recoveco.

—¿Ludo esconderse?

—¡Tssssshhh! —impuso el capitán.

—Estas de muy mal humor, Capital Goblin. —dijo Gusanita.

—¿Conque ahora cortejas al comandante este? ¿¡Eh!? —preguntó Gusanito al borde del histerismo.

—¡Por favor! Eres como un bebe.—contestó su esposa.

—¡Callaos!—repitió Raymond esta vez más abatido y cabreado.

—Oh, vamos, no es para ponerse así... —intentó consolarlo Gusanita.

—¡He perdido el trabajo de mi vida entera en las ultimas 13 horas! ¡Y ahora por vuestra culpa nos van a arrestar! ¡Todo por ayudar a una...HUMANA! ¡Nada habrá servido! —se lamentó Raymond.

—Nunca te pedimos ayuda. —observó Gusanito.

—Si ahora estas desobedeciendo al Rey es porque quieres.—siguió Gusanita.

—Bien dicho cariño. —Gusanito se acurrucó junto su esposa.

—Te quiero mi amor. —dijo ella enrollando su cola con la de él.

El capitán se llevó las manos a la cabeza. Era una situación absurda.

—¡Oh! Se me olvidaba. —dijo ella de nuevo. —¿Te acuerdas cuando oliste los polvos mágicos del amor? —Raymond asintió. —Tu le dijiste a Anna sus primeras palabras de amor verdadero. Creo que deberías saberlo.

El capitán suspiró, volviendo a decir lo que había dicho antes.

—Eso era un hechizo. No la quiero.

—Ya lo sabemos. Pero es mejor haber amado y perdido, que nunca haber amado.—aclaró Gusanito.

Raymond no tuvo tiempo para pensar en las palabras del animal, pues alguien pasaba delante del recoveco. Se dió la vuelta desenvainando su espada y se encontró de golpe con...

—¡Elea! ¿que haces aquí? —preguntó él, sorprendido al máximo.

—Mi madre está con Jareth. Ellos lo solucionarán todo y...

—Y tu te quedarás en Underground de todas formas.-rió amargamente.-O alomejor te mandan con tu padre, quien sabe.

—Pero que ellos lo solucionen todo, no significa que mi madre se casé con él.

Raymond rió como diciendo ''pobre inocente''.

—Pequeña mía, el Rey no va a dejar escaparla de nuevo.

Fué entonces cuando Anna llegó con todo su equipo hasta donde estaban Raymond y los otros.

—¡Elea! —gritó eufórica. —¡Elea!

Anna fué a abrazarla con todo el amor del mundo, cuando Raymond se interpuso entre ellas.

—¿Pero...que?

—Si la tocas, todos vosotros volveréis a casa. Sarah incluida. Y no lo arreglarán.

Las dos primas se miraron de nuevo un poco apenadas. Pero al igual que antes, ninguna tuvo tiempo para nada, pues una horda de Goblins de todos los tamaños y formas inundó el pasillo en unos segundos.

Todo el mundo se miró y sonrió.

—¡A la cargaaaaaaaaaaaaaaa! —gritó Sir Didymus con su bastón al viento.

Todos les siguieron con la mayor fé del mundo. El capitán usó su espada contra sus antiguos compañeros, Elea usaba utensilios contra ellos, Anna usaba su poder para avasallarlos, Sir Didymus hacía lo suyo, Ludo bramó para llamar a sus amigas rocas, Los Gusanitos se abrazaban dentro de un zapato de Hoggle, quien luchaba ferozmente con su dulce aroma. El raquitico Toby se defendía como podía.

Era el Caos.

oOoOoOOOoOoOoOoOo

Jareth estaba muy confuso. ¿Que debía hacer ahora? ¿Declararle amor eterno? ¿Y si la volvía a rechazar? No estaba dispuesto a sufrir otra vez y alzó la coraza.

—No tengo poder sobre tí. —concluyó alejándose.

Sarah se quedó parada en el sitio como si fuera una estatua de mármol. Sus lágrimas rodaban por las mejillas; no se esperaba aquella respuesta.

—Como has cambiado mi mundo...Rey de los Goblins.—dijo entre sollozos.—Tu ausencia y tu presencia me agotan.

Jareth se dió la vuelta y la miró. Ella recordaba la canción ¡la recordaba! Recordaba algo que era suyo, aunque fuese doloroso. Le recordaba a él.

—¡Todo lo que hice, lo hice por ti! —le gritó Jareth, furioso. Sarah temía por su vida.—¡Por nadie moví las estrellas! —un trozo de escaleras se rompió, al igual que muchos más al compas de Jareth, que caminaba con los puños cerrados.—Has llegado demasiado lejos ¿¡Que más quieres de mi!?

El rey llegó de nuevo junto a la humana con presencia amenazadora y los puños cerrados mientras Sarah le miraba con el rímel corrido, pero le miraba a los ojos. Aquellos ojos...

—Tus ojos pueden ser tan crueles. —sentenció la mujer.—Al igual que yo puedo ser muy cruel.

Ambos se miraron a los ojos durante un espacio de tiempo que les pareció una eternidad. Entonces, el reloj gigante dió una sonora campanada que hizo retumbar la sala entera desde los cimientos. El estruendoroso sonido marcaba que solo quedaban 5 minutos.

—Pero yo creo en ti. —dijo Sarah recuperándose del terremoto. —Si…creo en tí.

Jareth sintió un nuevo pinchazo en el pecho que marcaba que llegaba su final. Pero no le dió importancia, dado que Sarah le estaba hablando.

—Sarah...¿sabes cuanto...tiempo he esperado?

—35 años.—murmuró mirando sus pies.

—35 largos años en los que tu no te dignaste ni siquiera en llamar a ''tus amigos''; ni mucho menos saber como yo estaba, vivo o muerto.

—¡Pero para mi eras un monstruo! ¡Un rey cruel que quería robarme a mi hermanito! —se valentonó ella, pero luego retrocedió.—Pero después lloré. Jareth, Rey de los Goblins, yo... te quería. Durante años creí que todo estaba bien, que me sucedió algo inexplicable que no le ocurría a mucha gente, pues nadie viaja a otros mundos muy a menudo. Y luego estabas tu. Jareth, te quería en mi imaginación y luego supe que eras real ¿sabes como me sentí? Me sentí afortunada, El Poderoso Rey de los Goblins se había enamorado de mí. Y durante el viaje a través del laberinto pensaba como podría impresionarte. Pero dudaba si querías a Toby o a mi. Sé que me quisiste... pero tambien se no es facil volver a unir los trozos de un corazón roto.

Jareth se había quedado de piedra cuando una nueva sacudida los pilló de imprevisto con dos minutos nada más. El rey calló al suelo malherido y Sarah calló junto a él.

—¡¿Jareth?! ¡¿Que te ocurre?!

Jareth gritaba de dolor e intentó tocarse el corazón, pues le ardía como mil demonios.


PD: Paciencia para Rosesvankmajer, se que estas preocupada por Jareth xD