Una cosa, en el capitulo anterior se me olvidó comentar que Anna no va a hacerle ningun daño a Jareth porque Elea lo aprecia. Nada más :D
Penultimo capitulo ;(
En la otra parte de la sala, las dos primas saltaban de alegría.
—¡Lo hemos conseguido! —gritó Elea.
—¡¿Hemos?! ¡Te he rescatado! —anunció Anna euforica.
Todos reían excepto Aldrian, que veía como su madre de 50 años se estaba besando con un hombre mucho más joven que ella.
—¡Juntos por fin! —gritó Anna mientras abrazaba a su prima.
Raymond llegó demasiado tarde para impedir el abrazo. Anna y Elea se dieron cuenta muy tarde.
—¡Noooo! —gritó todo el grupo a la vez.
El Goblin Alto extendió la mano para intentar cogerlas, pero su mano se encontró con el aire.
Lo ultimo que vió Anna de Underground, fué el rostro contraído de Raymond y una sala de escaleras medio destruida con dos amantes en medio.
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Elea abrió los ojos muy lentamente. Se encontraba en la habitación de su madre y estaba tirada en el suelo junto a su prima. Se incorporó muy lentamente con un terrible dolor de cabeza; los rayos del sol se filtraban por las persianas de la ventana.
Avanzó a gatas hasta su prima y la balanceó para que despertara. La pelirroja abrió los ojos muy agitada.
—¿Que...ha pasado? —preguntó con la voz cortada.
De repente, Aldrian se levantó de la entrada al antiguo cuarto de Sarah y llegó hasta ellas dando tumbos.
—¿Que es esto? —preguntó atemorizado.
Anna parpadeó un par de veces más. Se sentía muy cansada, como si llevara horas caminando. Y de repente una imagen muy fugaz de Jareth y Sarah besándose ¿Acaso había soñado a su tia besándose con un… tio extraño?
—¿Que estabamos haciendo? —preguntó al final.
Las dos adolescentes se pusieron de pie y caminaron por la casa silenciosamente. No se oía ni un alma. Entonces Elea llegó al antiguo cuarto de su madre y vió todos los peluches y cosas.
—Esto, esto... —cogió una figura de un hombre parecido a Jareth. —...¿que es lo ultimo que recordáis?
Aldrian se echó en la cama.
—A mama hablando con el espejo.
Anna frunció el ceño, como si aquella información fuera falsa.
Entonces Elea sacó el libro rojo de debajo de la cama y empezó a leerlo.
—Recuerdo que querías saber el final. Ella se vuleve a casa con Toby. —la joven abrió por una de las paginas finales: —''Por increibles peligros, e innumerables fatigas, me he abierto camino hacia el castillo más allá de la ciudad de los goblins...ciudad de los goblins...''—la chiquilla saltó del suelo. —¡Mama!
Los dos se giraron para verla, sin comprender aun.
—¡¿No os acordaís?! —negaron. —¡Tu me enviaste a Underground y viajaste a través del laberinto para rescatarme! ¡Pero como querías que mama y Jareth se quedaran juntos, la llevaste allí!
Anna puso la cara rara.
—¿Que?
—¡¿Aun no os acordaís?! ¡Mi madre se besó con Jareth!
Aldrian rebotó en su silla.
—¡Es verdad! —los recuerdos empezaron a inundarle. —¿Que ha pasado?
—Anna me tocó y volvimos aquí. Acabamos de llegar.
Anna sacudió la cabeza.
—Pues estáis los dos locos.—he hizo además de irse.—Voy a ver donde está mama y todo el puto mundo…
—¿No te acuerdas de Tándalo, los Gusanitos, Hoggle, tus poderes, el concierto de T.G.K y el baile de mascaras? ¿No te acuerdas de Ludo?
—¿El del libro? —preguntó señalando un peluche igual a él.
—¡Exacto, pero...! ¡En la vida real! —Anna negó.—¿No recuerdas a Raymond?
De repente Anna empezó a recordar todo lo anterior y sin un segundo que perder, se sentó en el tocador. Puso cara de niña triste.
—Sarah, Jareth, os necesito. —dijo con una vocecilla.
Unos segundos después, apareció la imagen de Jareth y Sarah saliendo de los escombros totalmente reparables.
Sarah ( con el brazo de Jareth sobre su hombro ) se percató de su presencia.
—¡Oh, Anna! ¿Estáis bien? ¿Donde estáis?
—¡Mamiii! —gritó Elea. —Hemos vuelto.
Jareth se soltó de Sarah suavemente y se dirigió a ellos:
—¿Vuelto? ¿porque?
—Error mio. —dijo Anna levantando una mano.
—Mama...¿volverás a casa? —preguntó Elea mientras se sentaba en el tocador.
Sarah se acercó también a ellas con la mirada triste.
—Solo para coger mis cosas y...bueno, ya te enterarás cariño, este no es el momento ni el lugar.
Todo el mundo se quedó serio unos instantes. Pero no duró mucho.
—¡Mira Anna, ya puedo hablar! —gritó Tándalo saliendo a escena.
La pelirroja dió un brinco de alegría en la silla.
—¡Tándalo, eso es fantástico!-miró al Rey de los Goblins, aun con vergüenza. —Jareth ¿aun tengo poderes?
El Rey meditó unos instantes.
—Supongo que si, pero no tantos ni tan fuertes. Seguirás viendo a tus goblins guardianes si quieres saberlo.
—Entonces ¿esto es un adiós? —preguntó Gusanito.
—Claro que no, amigo, es un ''hasta pronto''. —dijo Sarah. —Ellos volverán a Underground alguna vez ¿verdad?
Aldrian, Elea y Anna se miraron de acuerdo.
—Mama vuelve pronto. —pidió Aldrian.
—Mañana estaré allí y hablaremos todos tranquilamente ¿de acuerdo?
Unos minutos después, cortaron la transmisión. Los tres estaban demasiado conmocionados como para decir nada, pues acababan de vivir la segunda parte de la legendaria historia. Se quedaron en silencio unos minutos mientras procesaban la información recibida.
Todo muy fuerte.
