¡Perond por tardar taaaaaanto en subir! No tiene perdón. Yo misma estaba todo el dia mal, recordandomelo. Pues aqui tienen el ultimo capitulo. Pero como amo tanto esta historia, subiré un Epílogo jajaja

En serio, espero que os guste este capitulo. Ya en el ultimo de verdad expresaré todo lo que pueda. Disfrutendlo.


—''Los medios han informado que The Great Korneliouss se retira del mundo del espectáculo. Afirma que...''

Anna dejó caer la cuchara en el bol de leche mientras masticaba los cereales y suspiraba. Había escuchado esa canción cientos de veces en YouTube desde que la habían subido hacia… ¿12 horas?

Pequeña Anna, ya te haces mayor

Little girl Anna, you get up

No hace falta un Laberinto

No need for a Labyrinth

Para demostrarte hasta donde puedes llegar

You can go far

Eres preciosa, baby

You are precious, baby

Aunque no tanto como Sarah (my love)

But not like Sarah(my love)

Eres valiente, baby

You are brave, baby

Y puedes llegar muy lejos

You can go far

¡Dejate guiar por tu sueños, nunca abandones tu lado infantil!

Be guided by your dreams, never leave your child hand

¡Lo vas a necesitar para sobrevivir en ese mundo de cristal!

you'll need to survive in this world of glass

¡Pero quiero que recuerdes una cosa, aqui tienes Underground, ya es parte de ti.!

Remember one thing, here is Underground, and is part of you

Lo siento,baby, por robar a tu papa.

I sorry, baby, for still your dad

No lo hice queriendo (mentira)

I did not wanting (lie)

Era una necesidad.

Espero que me perdones, por eso te he echo esta canción

I hope you'll forgive me, so I made this song

Para poder por fin hablandar tu duro corazón.

to soften his hard heart

—¿Korneliouss? —preguntó su madre. —¿Ese no era el que te gustaba?

Anna terminó de masticar y miró a su madre seriamente.

—Si.

Karina sonrió tristemente. Desde hacía un año más o menos su hija estaba muy seria e ida, como si estuviera dándole vueltas a algo todo el rato.

—¿Ya no te gusta? He visto que has tirado algunos posters suyos.

Anna suspiró de nuevo y cogió otra buena cucharada de cereales.

—Me gusta como canta, pero no me gusta él.

—¡Con que ahora no te gusta! ¿eh? Hace menos de un año me pedías ir a sus conciertos. Estabas tan loca por él… ¡Y ahora no te gusta! ¿no te alegra ahora no haber ido? Hemos ahorrado mucho dinero.

Anna apretó los dientes.

``Si hubiera ido me habría ahorrado un monton de problemas. ¿Cómo te sentirías tu si descubrieras por ejemplo que tu cantante favorito es el Rey de los Goblins que secuestró a tu padre? Imagínate mama a tu querido David Bowie en ese papel…¿Cómo te sentirías?

—Él no me gusta. Me gusta como canta, ya está.

Karina miró preocupada a su hija.

—¿Te pasa algo cariño?

—No me pasa nada.

Jack llegó a la cocina donde desayunaba su familia.

—¿Vienes Anna? —le preguntó.

—No. Tengo muchas cosas que hacer. —se levantó de su asiento. —Ya me contareis como os ha ido la búsqueda de niñera.

Karina le dió un beso a su hija y Anna le dio un besito en la nariz a su bebe hermano: Toby.

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Ya había pasado casi un año desde que visitó Underground por vez primera. La joven estaba sentada en las escaleras de un parque publico y esperaba a sus primos. Aldrian y Elea habían llevado bastante bien la separación de sus padres y Leo se quedaba con la custodia de la menor.

Anna le había rogado un millón de veces a su padre que volviera a casa y Toby las había rechazado todas. Y como odiaba a Jareth ni tampoco podía volver a la Tierra, el Rey de los Goblins le hizo noble y dueño de una finca en Underground.

Anna movía su anillo inquieta. Ella no le odiaba… pero tampoco le había perdonado del todo. El Rey de los Goblins le había echo toda clase de regalos, como esa canción, o cientos de vestidos. Un espejo para ver sus sueños… que Anna solo se había atrevido a mirar una vez y al ver ''su interior'' dio un respingo.

Por fin Anna dejó de mover su anillo al ver a sus primos aparecer para recogerla. Los tres iban a la vieja casa de los abuelos para pasar a Underground. Era una ocasión especial.

oOoOoOoOoOooOoOoOOoO

Sarah tenía la apariencia de una mujer de 25 años, por orden especial del rey. Sus manos temblaban de emoción y nerviosismo ante el tan esperado acontecimiento. Su hija se acercó a ella y le infundió ánimos con una sonrisa de alegría y unos ojos inundados de amor.

Al otro lado, su galante Aldrian con el rostro altivo. Detrás suya, su sobrina Anna. Por fin unas trompetas empezaron a sonar haciendo que todos dieran un respingo. De repente, las puertas se abrieron dejando paso.

Las grandes puertas se abrieron dejando ver a la joven una fantástica sala con los techos de cristal abovedados a unos 50 metros de altos. Todo estaba decorado en arte barroco; tanto las columnas, las flores y los diseños .Todos los invitados se levantaron para verla: pudo distinguir a pequeños goblins, Goblins Altos y Medianos, hadas y elfos, enanos, silfides y una gran lista de criaturas extrañas.

Tenía la vista empañada de lágrimas por la emoción del momento.

Una suave música empezó a sonar y alguien le dió un pequeño empujoncito que la hizo avanzar.

Su vestido de novia era precioso; era blanco y ajustado con texturas. Cuando llegaba a la cintura se hacía más pomposo y echo de seda. Su pelo estaba recogido por un moño haciendo que algunos pelos ondulados cayéndose por todos lados. Su ramo de novia, eran rosas de colores vivos y su maquillaje era muy tenue, menos sus labios, que los habían maquillado de rojo pasión.

Sarah empezó a caminar por la sala con el rostro alegre mientras sus ojos lloraban. De fondo, sonaba al piano una especie de As the world falls down que hacía el momento más platónico y hermoso. Sarah miró la parte final del trayecto y vislumbró a su amado:

Allí estaba Jareth, perfecto y etéreo vestido de blanco. Sonreía.

La mujer se mordió el labio inferior sin dejar de avanzar ni por un instante. Allí estaban sus sueños incumplidos, allí estaban todas sus esperanzas. Podría ser feliz en Underground junto a Jareth, por siempre, siempre jamás.

Sonrió ante aquel pensamiento y siguió caminando hasta el altar. Había sido un tiempo extraño; tuvo que divorciarse y trasladarse al castillo de Jareth. Después de aquello, no supo como hablar ni responder ante él y murió de vergüenza. Pero como ahora aquella mujer le pertenecía, Jareth la hizo sentirse más cómoda mientras ella le conocía, pues el Rey lo sabía todo de ella.

Por fin Sarah llegó junto a su futuro esposo y se dieron las manos. El roce de sus dedos con los enguantados dedos de Jareth la hizo estremecerse de amor.

—Hoy nos reunimos para bendecir a la unión entre una humana y un goblin. —dijo una mujer vieja apareciendo delante de ellos. —Este matrimonio es la prueba y unión de dos mundos, este amor es puro y destinado a traves de los siglos. Asi pues... —un joven de pelo gris y piel verde trajo una copa de oro. —...bebed de esta copa—la mujer la cogió. —que simboliza vuestra vida juntos.

Jareth cogió la copa con sumo cuidado y bebió con una amplia sonrisa. Dulcemente le pasó la copa a ella con los ojos vidriosos y Sarah la cogió con delicadeza.

—Levantaos. —la pareja se levantó de la mano, Sarah estaba roja. —Y jurad ante todo Underground que vuestro amor será eterno.

La joven pareja se miró a los ojos llenos de dicha y felicidad. Elea estaba llorando de alegría junto a Hoggle, Sir Didymus y Anna. Aldrian se mantuvo sereno, pero lleno de felicidad.

—Juro que amo a esta mujer sobre todas las cosas, que siempre la he amado y por siempre la amaré. —anunció Jareth a punto de llorar y con la voz llena de amor.

Sarah no dejaba de llorar de felicidad.

—Juro que amo a Jareth, Rey de los Goblins y que nunca dejaré de amarle. Él me prometió mis sueños, sin saber que mis sueños eran él. Porque tiene todo su poder sobre mi.

La mujer sonrió y se levanto con los brazos en alto:

—¡Lo que el laberinto ha unido, que nadie lo separe nunca! —gritó con fuerza.

Todo el mundo se puso a vitorear y a repetir la frase mientras soltaban pétalos de rosas. Jareth cogió a Sarah con una mano en la cintura y otra acariciándole suavemente la mejilla.

Juntaron sus labios y simbolizaron su amor eterno.

La gente empezó a gritar ''¡Vivan Jareth y Sarah!'' ''¡Vivan el rey y la reina!'' ''Vivan los reyes de Undeground.'' y saberse la reina de algo, dejó a Sarah conmocionada.

Anna estalló de aplausos de alegría y felicidad. Se percató entonces que detrás de Jareth estaba Raymond, limpio y bien peinado. Se rió de su apariencia.

Ludo también empezó a dar grandes palmadas de aprobación, Tándalo gritaba lo más que podía, Hoggle saltó de alegría, Sir Didymus echó su gorra al aire como en una graduación. Los gusanitos se dieron un beso.

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Después de la cena, era la hora del baile. Los nuevos reyes de Underground lo iniciaron con As the world falls down y luego con otras versiones lentas de otras canciones. Elea salió a bailar con su hermano.

Desde el inicio de la boda, Anna se había sentido un poco excluida y no había hablado con su tía y su nuevo tío (-¿Qué tal te va, tio Jareth…?) desde que les dió la enhorabuena. Pero es que no dejaban de besarse y mirarse, tocarse, hacerse caricias y susurrarse al oído palabras de amor; y le daba pena interrumpirlos. Supuso que no sería la única.

Llevaba puesto un vestido con mangas azules semitransparentes con forma de campana que empezaban en sus hombros, con una cinta a la altura de la axila. Su corpiño era de un azul más intenso y el vuelo del vestido (Creo que lo he descrito mal, pero no me sale de otra manera.) y era muy volátil.

Miraba melancólica a la pareja, recordando su aventura y deseosa de embarcarse en otra. Jareth le susurró algo a Sarah y Anna recordó sus primeras palabras de ''amor''. Justo en ese momento, alguien la sacó de su trance garraspeando la garganta.

—Va un barco a un muelle… y rebota.

Anna se dió la vuelta y descubrió al padrino de Jareth, vestido de forma similar que el novio. Se cruzó de brazos y alzó una ceja.

—Va un tonto de remate y …¡GOOOOOOOOOL!

—¿Qué…?

—¡Raymond! —sonrió y tuvo el impulso de abrazarlo, pero se contuvo.—Oh dios mio...¡cuanto tiempo! No te veía desde… el día que nos conocimos. Ni siquiera en mi cumpleaños. —dijo triste

El Goblin Alto se pasó la mano por el cabello, su coleta estaba bien peinada por una vez.

—He estado muy ocupado. Han pasado muchas cosas desde que no tenemos a una humana pelirroja que intenta salvarnos a todos.—los dos rieron.—Eres…más...alta.—Raymond parecía nervioso.

—¿Enserio? —preguntó la muchacha mirándose. —Yo apenas he notado la diferencia.

Raymond rió.

—Ahora eres una mujer. —Anna frunció el ceño y se sonrojó. Había olvidado que Raymond hablaba sin tapujos. El Goblin Alto se dió cuenta de la situación y se rió de nuevo. —Jajaja, pero aun una cria.

—¡Cállate...! —Anna le dió un leve puñetazo en el brazo.

—¿Te quedarás aquí? ¿En Underground? —preguntó el joven de forma casual.

—Terminaré mis estudios y si no me sale nada o si no me siento a gusto...o si deseo volver aqui...si, volveré. Elea por el contrario lo tiene más que claro.—apuntó señalándola. —En cuanto cumpla los 18 vendrá aquí por siempre. Es una princesa.—suspiró.

Raymond observó a Anna. Apenas un año, pero estaba cambiada. Había un nostálgico brillo en sus ojos. Y que bonitos ojos. Raymond observó de verdad a Anna por primera vez: se fijó en su rostro, sus brazos, su busto, sus caderas, como le quedaba el vestido...

Y mientras, nuestra pelirroja miraba hacía otra parte.

—¿Vamos a bailar? —preguntó mientras le extendía la mano.

Anna recordó por un breve instante su propio baile con él, donde se besaron. Le cogió la mano sonrojada, ¡Ella nunca se sonrojaba! ¡Ni siquiera por un chico! ¡Nunca se sonrojaba! Llegaron a un lugar de la pista y se colocaron en posición de baile.

Anna colocó sus brazos y manos en la posición correcta; sentía un leve hormigueo en la piel que no supo identificar. Raymond, no muy dado a los bailes se sintió torpe y grande ante aquella joven, pero era solo su impresión. Miró sus pintados ojos castaños y sonrió. Ambos se sentían extraños, eran amigos, pero siempre se habían conocido en un ambiente estresante y a contrarreloj.

Empezaron a bailar al son de la música mientras se sonreían.

Anna se sintió plenamente feliz, sonriendo y girando con Raymond. Los dos giraban y giraban, como si les hubieran dado cuerda, como si estuvieran dentro de una bola de cristal. Los dos giraban junto con una canción agonizante y extraña. Ahora ninguno estaba hechizado y lo que lo que sentían era real.

Jareth se acercó a su querida reina:

—¿Y que te parece, amor? —le preguntó a su oído.

—¿El que? —respondió mirando a todas partes.

—Ellos dos. —Jareth la giró a una posición más correcta para ver.

Sarah contempló a su sobrina bailando lentamente con su padrino de boda.

—Pues que están bailando, ¿Insinuas que ellos dos...?

Jareth se echó a reir y la besó en los labios dulcemente, luego la hizo girar.

—Se que él cayó hechizado bajo sus encantos hace tiempo. —rió ante su chiste. —Pero no creo que pase nada más. El es un goblin y ella es solo la mitad…

—Ambos tienen mucha fuerza interior; son la misma cara de una moneda. —concluyó Sarah.

Jareth la besó y le susurró al oído:

—Hablando de fuerza interior...deberíamos irnos.

Sarah sintió un escalofrío en todo el cuerpo. Aun no se había acostumbrado a tanto contacto íntimo con Jareth.

—¿Y la fiesta?

—No se darán cuenta. —le besó el cuello. —¿A donde quieres ir?

—¿Que a donde quiero ir? Llévame lejos. —le besó con deseos en sus finos labios. Jareth le correspondió al beso con ganas.

—¿Donde es lejos?

—A las estrellas. —susurró Sarah en su oreja.

Jareth la estrechó más entre sus brazos y le volvió a susurrar al oído:

—Pondré nuestro amor entre las estrellas.

Entonces poco a poco, los nuevos reyes de Underground fueron desapareciendo de la sala de baile para empezar una nueva vida juntos. Allí empezaba la historia. Su historia.


¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOOOOOOOOOH! ¡QUE BONITOOOOOOOOOOOO! JAJAJAJAJAJAJJAJAJA

Ya se me pasó... xD

Me extenderé todo lo que pueda en el epílogo, no ahora, porque estoy falta de tiempo. Quería agradecerles tanto que hayan leido está historia, no sabeis lo contenta que me pongo. Pongo un epílogo para, bueno, hablar más sobre Jareth y Sarah; que pasa despues de todo esto...

JIJIJIJIJIJIJIJI

¿Y el momento reencuentro entre Raymond y Anna? LOL, ha sido un poco extraño. Los dos en plan de que no sabían lo que decir. ¿Y la canción? Me imagino la musica guay, estilo de los ochenta.

Y ya todo lo demas lo pondré en el epílogo :D

OSQUIEROOOOO!