Los espías de mente sucia.
Autora: CaSsIs90210.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, pero esta historia sí. ¡NO AL PLAGIO!
Capitulo 8: Hinata, la precipitada.
El rubio había estado buscando a cierta chica hace más de media hora, pero no la encontraba por ningún lado, le perdió el rastro cuando iba llegando a la torre de la Hokage por culpa de Shikamaru.
Flash Back
Estaba frente a la cara de una mujer desconocida, ya que había caído sobre ella al no fijarse por donde iba, cuando de repente se empieza a sentir observado y al voltear el rostro ve a la chica que últimamente estaba apareciendo en sus sueños: Hinata Hyuga.
La vio y pudo notar que la chica tenía las cejas levemente fruncidas y estaba más pálida de lo normal, además de tener un pequeño y escaso rubor en sus mejillas. La llamó, pero todo lo que provocó fue que la chica saliera corriendo, volvió a llamarla, pero ésta corrió todavía más rápido, ágilmente se quitó de encima de la mujer y corrió tras la pelinegra.
Se demoró un buen tiempo en darse cuenta de que al no ocultar su presencia solo hacia que la Hyuga corriera más rápido alejándose completamente de él, miró en busca de algún árbol al cual podría trepar y seguirla desde la altura, pero al estar en medio de la ciudad no encontró ninguno que estuviera lo suficientemente cerca de otro como para poder seguir a la chica, así que subió a un edificio.
Comprobó su teoría al ver como Hinata disminuía su velocidad, pero no lo suficiente como para poder ir y explicarle lo sucedido.
― ¿A dónde vas con tanta prisa, Naruto? ―Al mencionado se le hizo conocida la voz, así que se detuvo en seco y como iba corriendo demasiado rápido cayó sentado.
― ¿Shikamaru? ―Dijo un poco sorprendido. Volteó el rostro y sonrió pícaro al ver a la acompañante del ninja perezoso. ― ¡Ooh! ―Exclamó con sorpresa. ―Y yo que creía que nada haría que Shikamaru subiera al techo de su casa un día domingo, pero veo que no, buen trabajo, Temari.
La chica se sonrojó violentamente y corrió la cara a un lado para que no lo notaran.
― ¿Qué haces en mi techo? ―Preguntó el castaño perezosamente.
― Estaba siguiendo a…―Se golpeó mentalmente al darse cuenta de que se había olvidado completamente de su objetivo. ― ¡Tengo que irme! ―De un salto cayó parado al suelo, luego gritó con todas sus fuerzas. ― ¡No crean que Sakura-chan no se enterará de esto! ―Y luego se fue a alcanzar a Hinata.
Fin Flash Back
Sasuke, Kinosuke y Sakura se encontraban en la plaza aún. Nadie quería hablar, la tensión se respiraba en el aire y el castaño era el más incómodo de los tres.
―…Chicos… ―El castaño trataba de hablar para poder disipar aunque sea un poco ese ambiente de tensión que había por todos lados, cosa que no consiguió ya que inmediatamente fue interrumpido por el pelinegro.
― ¡Te dije que quería hablar contigo! ¡¿Es eso tan difícil de entender? ―Sasuke había perdido los estribos al ver a la pareja siendo tan asquerosamente cariñosa.
Los celos ya habían alcanzado un nuevo nivel y ahora no podía contenerlos por más que quisiera.
―Nadie te dice que no. ―Ella trató de estar lo más seria posible para que no echara el plan de cabeza. ―Solo te estoy diciendo que antes de pedirme algo digas "Por favor" ¿Es eso muy difícil de entender? ―Preguntó empleando el mismo tono de voz que había usado él anteriormente. Kinosuke no lo pudo evitar y lanzó una corta pero estruendosa carcajada que fue callada inmediatamente por él mismo.
― ¡¿De qué te ríes imbécil? ―Gritó Sasuke furioso y con unas inmensas ganas de matarlo de un golpe.
―De la forma en la que Sakura-chan te mandó a callar. ―Explicó sin intimidarse de la actitud que había adoptado el pelinegro anteriormente.
―Ven Kinosuke, vámonos, aún hay cosas que hacer. ―Dijo Sakura tomando al mencionado del brazo y llevándoselo de allí dejando al Uchiha furioso y confundido.
― ¿Cuándo pretendes dejar de hacerlo sufrir? ―Preguntó el hombre mirando a Sasuke compadeciéndose de él mientras se alejaban lentamente del parque.
―Hasta que deje de verme como un objeto, yo no soy propiedad de nadie.
― ¿A que ha venido ese cambio tan repentino? Cuando recién empezamos lo único que querías era terminar con éste estúpido plan y ahora solo quieres "mejorar" al chico, lo que produce que el plan se alargue.
―No me interesa si me toma años, quiero que me respete y que el amor que creemos que tiene por mi le dure más de veinticuatro horas. ―Lo dijo cruzándose de brazos.
―Sakura-chan, te recuerdo que solo tenemos hasta mañana para finalizar el plan. ―La chica se sorprendió de haber olvidado tal detalle. Frunció el ceño tratando de pensar en algo para apresurar el plan y poder terminar feliz junto al hombre que ama.
―Entonces solo nos queda hacer "eso". ―Una sonrisa maléfica se presentó en el rostro de la chica, el castaño sabía perfectamente a lo que se refería, pero sinceramente no creía necesario lo que habían planeado minuciosamente.
…
―Idiota… idiota… idiota. ―Repetía en voz alta sabiendo que nadie la escucharía, se encontraba en el techo de la torre de la Hokague, después de todo buscó un lugar calmado y no salió de allí, nadie la molestaría, porque nadie iba allá con frecuencia.
― ¿Quién es idiota? ―La chica dio un brinco en su lugar y miró al intruso que se atrevía a molestarla sorprendiéndose de ver que eran dos personas.
―T-Temari-san, Shikamaru-kun ¿Q-Qué hacen aquí? ―Ellos vieron que sus ojos estaban húmedos e hinchados producto de las lágrimas las cuales no dejaban de salir.
―Estábamos viniendo a la torre de la Hokage, vimos algo sospechoso y eras tu. ―Le dijo la rubia sentándose junto a la chica y abrazándola.
― ¡Bueno! Yo no tengo nada que hacer aquí, ten Hinata. ―Dijo dándole un pañuelo para que se limpiara los ojos y luego bostezó sonoramente. ―Estaré con Naruto a ver qué era lo que buscaba tanto. ―Dicho eso se fue, la chica rubia intuía lo que buscaba Naruto, ella.
―Ahora que ése inútil se fue, dime que te pasa. ―Hinata la miró sorprendida y la rubia dedujo lo que ésta quería decirle. ―Por favor, puede que seas tímida, pero no eres llorona, ése es el papel de Sakura. Sé que no llorarías si no fuera por algo realmente malo. ―La pelinegra agachó la cabeza y hundió su cara en sus rodillas tratando de pesar si decirle o no a su amiga, ya que, ahora que lo pensaba, esa escena pudo ser un perfecto mal entendido.
―Verás, yo… yo…―La pelinegra titubeaba buscando las palabras adecuadas para explicarse de la mejor manera posible. Finalmente se decidió a hablar sin detenerse y sin darse tiempo a mascullar.
Temari podía atar cabos, finalmente entendía porque el rubio estaba tan desesperado en encontrarla.
―Creo que tienes que hablar con él. ―Dijo la rubia sonriendo dulcemente, pero la otra chica no lo tomó con gracia y se sonrojó.
― ¿P-p-por qué? N-n-n-n-n-n-no c-creo qu-que p-pueda. ―Su nerviosismo fue lo que le dificultó a hablar, claramente la rubia reía con lo tímida que podía ser la pobre chica.
― ¡Cálmate, Hinata-chan! Tienes que tomar al toro por los cuernos e ir a por él, si no lo haces cualquier chica lo hará y no creo que quieras que eso pase. ―La chica se lo pensó por unos segundos y se puso de pie decidida.
―L-lo haré, l-lo h-haré Temari-san. ―De un salto desapareció del campo de visión de la rubia.
Ella nunca se había sentido tan decidida en su vida, lo tenía todo planeado: Se pararía decidida frente al rubio, lo miraría a los ojos y lo más decidida posible le diría:
―Naruto-kun, yo…
― ¿Qué pasa conmigo? ―Preguntó Naruto, la única persona con la que ella no quería encontrarse. La pelinegra se sonrojó a más no poder y sintió ganas de desmayarse, pero se paró decidida y juntó las palabras en su cabeza, tomó aire y trató de hablar, pero fue interrumpida por el rubio. ―Antes de que digas algo…―Empezó a hablar. ― Quiero explicarte lo que viste hace rato.
Ante la conmoción, la chica había olvidado completamente el motivo de su fugaz depresión.
Naruto por su lado sentía una inexplicable necesidad de explicarle todo a la chica para que no mal entendiera los hechos ocurridos, la había visto saltar desde el techo de la torre de la Hokage y corrió a alcanzarla antes de que huyera nuevamente.
―Naruto-kun. ―Dijo la chica, pero el rubio la tomó de los hombros y empezó a hablar sin darle la oportunidad a la pelinegra.
― ¡Hinata-chan! ¡Yo te juro por lo que más amo que no soy de la clase de hombres que ataca a las mujeres de ésa forma! ¡Por favor!
―Naruto-kun. ―Gritó Hinata un poco más fuerte siendo ignorada completamente por el Uzumaki.
― ¡Perdóname! ¡Te juro que yo no soy así! ―Siguió gritando.
― ¡Te amo! ―La confesión no detuvo los gritos estúpidos del rubio cabeza hueca así que la chica se vio obligada a repetirlo gritándolo aún más fuerte. ― ¡Te amo! ―Naruto se calló instantáneamente, como si estuviera asimilando la información.
Sin aviso previo, la pelinegra se desmayo como resultado de su precipitada declaración.
Geiá Sou!
¿Cómo están? : ) Aquí les traigo la conti de este fic que está llegando a su fin! T-T
Lamento muchísimo la demora, es que estaba hospitalizada porque resulta que tengo epilepsia ¬¬ y bueno u_u me prohibieron usar el pc hasta que me den pastillas D:
Pero bueno, mi vida no es importante ahora, lo que en realidad importa es que Hinata por fin le confesó sus sentimientos al rubio de sus sueños xD ya verán que el próximo será el mejor capitulo de todos.
¡Cuídense mucho! Espero sus hermosos comentarios n_n
Antío!
