Ceguera temporal
Summary: Ella causo el accidente, ahora tiene que vivir con las consecuencias…
Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es completamente mía, Y TODA ELLA ESTÁ PROTEGIDA POR DERECHOS DE AUTOR BAJO EL CÓDIGO LEGAL: 1211242729751, por favor no intenten plagiarlo porque serán demandados en caso de realizar dicho acto. Espero que lo disfruten. Esta historia contiene escenas sexuales y lenguaje fuerte. Se recomienda solo a mayores de 18 años. Si eres menor, léelo bajo tu propio riesgo.
¡GRACIAS POR LOS REVIEWS! :D
Respondiendo anónimos…:
Alejandra: jajaja si, a ver quién tolera más a quien :D muchas gracias por comentar y por seguir leyéndome y que bueno que te encantan los caps :D
un beso y un abrazo!
Nos seguimos leyendo!
Ash Whitlock: :D tratare de publicar lo más rápido posible nena :) gracias por comentar y leerme! Nos seguimos leyendo. Un beso y un abrazo!
Danitza: claro que sí, actualizare lo más pronto posible, nena! Solo es cuestión de organizarme jejeje.
Gracias por tu comentario!
Sigue leyéndome y comentando.
Un beso y un abrazo; nos seguimos leyendo!
Bueno chicas y chicos… Ahora si… ¡que comience el espectáculo! ¡Y que lo disfruten!
Edward POV.
…
I walk a lonely road
The only one that i have ever known.
Don't know where it goes
But it's home to me and i walk alone…
-¿quién diablos te necesita señorita "nosoyputa"? - pensé mientras seguía escuchando a Green Day.
—"¡qué bien lo hiciste en el baño!" — Trate de imitar su patética voz — yo puedo sólo.
… Where the city sleeps
And I'm the only one and i walk alone.
I walk alone, i walk alone.
I walk alone, an' i walk a…
My shadow's the only one that walks beside me.
My shallow hearts the only thing that's beating…
Me pare de la cama y di unos cuántos pasos hacia la izquierda, extendiendo mi mano para tocar lo que había.
Primero estaba mi mesa de noche y luego...
- ¡la maldita silla de mi escritorio! - maldije cuando mi dedo gordo chocó contra la pata de la silla. Maldiciendo a la madre de la silla, la hice a un lado y toque mi escritorio memorizándolo para un futuro. A unos seis pasos del escritorio estaba mi mini bar y a cinco más un librero.
…on the border line of the edge
And where i walk alone.
Read between the lines what's
Fucked up and everything's all right.
Check my vital signs to know I'm still alive…
— And i walk alone… I walk alone, i walk alone. I walk alone, and i walk a… My shadow's the only one that walks beside me… — seguí caminando unos cuántos pasos más y me topé con mi antigua canasta de básquet — …sometimes i wish someone out there will find me; till then i walk alone… — sólo conté ocho pasos cuando choque con la puerta abierta de mi armario.
-¡maldita sea! - la cerré de un golpe y seguí caminando despacio. A unos diez mi mano ya no tuvo apoyo así que doble; a trece pasos tope con pared, seguí caminando paralelo a la pared y a seis pasos… -¡maldita tele! - pensé sobándome la frente. Me agaché tantito. Seguí como unos diez o doce pasos tal vez y volví a chocar con pared. - debe ser la pared del baño…
… And I'm the only one and i walk a.
My shadow's the only one that walks beside me.
My shallow hearts the only thing that's beating.
Sometimes i wish someone out there will find me.
Till then i walk alone…
Siguiendo la pared, doce pasos más adelante estaba una mesa, lo supe porque volví a chocar.
— ¡maldita ceguera! ¡Maldita Isabella! ¡Maldito sea el mundo! — grite arrojando las cosas que habían en la mesa. Estaba frustrado y muy por dentro tenía miedo de quedar así para siempre — ¿porque yo, maldita sea? ¡Aaaaaaarg! ¡Dioooos! — seguí tirando las cosas hasta que alguien me quito los audífonos.
— ¡Edward! — Era Isabella — ¿qué pasa? — no pensé muy bien, sólo supe que necesitaba que una mujer me abrazara; preferiblemente mi madre pero como ella ya no estaba aquí, cualquier cosa servía mientras fuese mujer. Ella me devolvió el abrazo y no pude evitar llorar, por más fuerte que apreté los ojos y la boca las malditas lágrimas salieron. Le rodee con fuerza su pequeña cintura, apretando los puños en su blusa, y respiré profundamente su aroma a flores — tranquilo. Todo...
— No te atrevas a decir que todo estará bien — dije entre dientes, separándome de ella — porque no es así.
— pero con mi ayuda...
— No la necesito — volví a interrumpirla — tu simple presencia me causa nauseas — pensé que me golpearía como la otra vez pero me equivoqué, me jaló hacia delante y me ato las manos por detrás.
— bien, sí tanto te molesta mi presencia te propongo un tanto.
— ¿cuál?
— quiero que avances hacia el sofá de ahí... Ups no puedes ver hacia donde apunto — dijo molesta y yo apreté mi mandíbula -¡tengo tres putos sofás, en tres putos lugares distintos que no recuerdo! — sí logras llegar sabré que eres capaz de hacerlo por ti mismo y está misma noche me largo pero sí no, sí chocas al menos dos veces, me quedare a causarte nauseas el resto de tú tratamiento.
— Sabes que eso no es justo — dije entre dientes.
— ¿nadie te ha dicho que la vida no es justa? Ahora camina.
Me sentí desesperado por no recordar donde estaba, tenía miedo de caminar y chocar contra algo pero no la quería a ella precisamente rondando en mi casa y alrededor de mi padre.
Camine ocho pasos y choque lo que parecía ser un librero.
— jajaja, va una Cullen — dijo riendo y yo apreté la mandíbula de nuevo — ahora camina — ordenó.
- sí es el librero que ya pase, a la izquierda está el mini bar y a la derecha la canasta, así que el sofá está... a mis espaldas.
Me di la vuelta y camine con cuidado unos cuántos pasos hasta chocar con una puerta...
-¡maldición!
— ¡sabes que no puedo sin manos! — Le grite — ¿que querías probar con esto? ¿Que soy un inútil? ¡Soy un inútil! ¡El más inútil, Isabella!... ¡AHORA SUELTAME! — me removí furioso y no la escuché acercarse hasta que fue muy tarde y la golpee en el pecho, tirándola al suelo. — Per-perdona... yo no quise... yo — dije arrepentido pero sin poder ayudarla.
— Estoy bien — dijo en un susurro — sólo estate quieto — y así lo hice. Sus pequeñas manos tocaron mis muñecas y las acaricio, apenas un toque que me hizo temblar — listo — se alejó de mí y sus pasos se dirigieron hacia la puerta — son las seis ¿a qué hora sueles cenar? — su tono de voz ya no tenía ese timbre orgulloso ni petulante.
—... a las siete. Isabella, perd...
— Le diré a Carmen que te la suba — y cerró la puerta, dejándome completamente sólo, arrepentido y odiándome.
.
— ¡quédate! — le pedí a Carmen cuando me trajo la cena.
— la señorita Isabella... — dijo apenada y yo agite una mano quitándole importancia a mis palabras y me coloque los audífonos.
— Cena con ella mejor — le di mi mejor sonrisa y me dispuse a comer; cuando toque la carne ya estaba cortada — ¡oh, gracias por cortarlo Carmen! — -con lo tonto que soy ahora, capaz y me corto un dedo- pensé irritado.
— Lo hizo la señorita Isabella — creo que vio mi cara de incredulidad porque rio suavemente — creo que ella no piensa rendirse contigo, Edward.
— Sí, yo creo lo mismo — dije sonriendo más genuinamente pero luego me compuse - tal vez la haya lastimado pero ella me hizo algo peor. — es todo Carmen, gracias — ella suspiro irritada y salió de mi cuarto cerrando con algo más de fuerza que la acostumbrada.
Cuarto cap… ¿Qué les pareció? Nenes, ya saben que tienen que hacer…
¿me dejan reviews?
Los quiere y los ama...
Wills-Cullen-Swan.
