Ceguera Temporal
Summary: Ella causo el accidente, ahora tiene que vivir con las consecuencias…
Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es completamente mía, Y TODA ELLA ESTÁ PROTEGIDA POR DERECHOS DE AUTOR BAJO EL CÓDIGO LEGAL: 1211242729751, por favor no intenten plagiarlo porque serán demandados en caso de realizar dicho acto. Espero que lo disfruten. Esta historia contiene escenas sexuales y lenguaje fuerte. Se recomienda solo a mayores de 18 años. Si eres menor, léelo bajo tu propio riesgo.
¡GRACIAS POR LOS REVIEWS! ¡LLEGAMOS A LOS 100! ¡LOS AMO! ¡LOS ADORO! ¡LOS AMO! ¡GRACIAS!
Respondiendo anónimos…:
Ash Whitlock: lamento decirte que si, el golpe es malo! Gracias por tu comentario y por leerme! :D y no te preocupes tu puedes decírmelo cuantas veces quieras! A mi me hace feliz que a ti te encante mi historia!
Nos leemos pronto!
Besos y abrazos estilo Emmett!
Alejandra: Tanya esta loca jajajaj! Oooh si que van a tener mas tiempo para estar juntos y pasara algo mas jajaja pero pronto, pronto! Se los prometo! Y de nada! Al contrario gracias a ti que me lees y me dejas comentarios!
Bueno, nos leemos pronto!
Besos y abrazos estilo Emmett!
Chicas gracias por sus comentarios y su apoyo hacia mí y esta historia. Como sabrán ya tengo clases pero estaré actualizando cada semana, en este caso los caps los subiré entre el viernes y el sábado a más tardar pero de que tendrán sus capítulos, los tendrán.
Bienvenidas a las personas que me agregaron como favoritos y alertas y espero que siempre me sigan… sin más que decir: ¡QUE COMIENCE EL ESPECTÁCULO! ¡Y QUE LO DISFRUTEN!...
Edward POV
Lo primero que sentí al despertar fue un cuerpo cálido y suave envuelto entre mis brazos, después de un tiempo sentí un intenso dolor de cabeza seguido de un dolor estomacal acompañado de intensas nauseas. Trate de calmarme oliendo el cabello de la persona y al instante me tranquilice; tanto del dolor como de la sorpresa. Era ella, Bella; ella estaba entre mis brazos, durmiendo plácidamente. Inhale un poco más fuerte y ella sonrió y con su mano acaricio mi pecho descubierto; tenerla así me hacia sentir el hombre más feliz del mundo.
— Buenos días — le bese su coronilla y ella se encogió levemente.
— Buenos días — se levanto de mi pecho y se fue de la cama.
Abrí los ojos y todo lo que podía percibir de ella era su silueta borrosa.
— ¿a donde vas? ¿Hoy no es tú día de descanso? — le sonreí de lado, esos "días de descanso" se las pasaba conmigo todo el día y ya en la tarde se iba a quién sabe donde con una tal Alice — ¿que vamos hacer hoy? — trate de seguirla con la mirada para poder identificarla mejor en un futuro.
— Tú tienes que recuperarte de lo que la idiota de tu novia hizo — abrió su armario y escogió una blusa, se quito la que tenía.
— sí vieras que no recuerdo mucho de lo que pasó ayer — dije sinceramente, nunca había venido a dormir conmigo y aunque parezca que me estoy quejando, no lo hago, sólo estaba algo confundido — ¿que pasó?
— la loca te dopo con cocaína y te llevó a un privado, no sabes lo que tuve que hacer y ver sólo para ir por ti — ella, o mejor dicho su silueta, se estaba amarrando el cabello en una coleta; me desesperaba no poderle ver el rostro, el color de sus ojos, el de su cabello, sus labios... — en fin, ya no molestara más, la saqué de está casa — se oía orgullosa y molesta a la vez. Siguió caminando hasta detenerse enfrente del espejo — iré por Carmen, necesito... salir un momento — fruncí el ceño, no quería pensar mal de ella pero de seguro e iría con Jacob a algún lado.
— ¿te necesita tú familia? — pregunte inocentemente.
— No, iré a ver a Alice — de un momento a otro la tenía enfrente de mi — son las diez, ya debe de estar despierta — se agacho y me dio un beso en los labios, extrañaba su contacto pero me agarró desprevenido. Ella acaricio por un momento mi rostro y luego se alejó — tratare de no tardar — dijo en susurros y salió del cuarto de volada.
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— ¿como te encuentras? — Carmen entro y dejó en la mesita mi desayuno — Bella me dijo que viniera a cuidarte por unas horas; que tenía que ver a Alice — yo asentí rápidamente — ¿joven Edward se encuentra bien? — - no, Carmen. Hoy amanecí con algo hermoso entre los brazos y se fue tan rápido que todavía sigo creyendo que es un sueño - en vez de decirle eso, que además de cursi soñaba raro, sólo asentí rápidamente — su padre acaba de llegar de su turno; dice que quiere pasar el día contigo — volví a asentir y ella salió del cuarto.
Cuando mi padre llegó nos pasamos la tarde hablando de John Doe, un hombre sin identificación de unos veintiocho años de edad, que había llegado de emergencia ayer en la noche. Según mi padre, el pobre hombre había llegado inconsciente, con el pulso bajo, múltiples golpes en los costados y en la cabeza, además de una puñalada en el costado izquierdo. Aún no despertaba y no sabían como identificarlo ni a quién llamar.
Según había dicho el paramédico habían recibido la llamada de una mujer que informaba sobre una pelea y dos heridos pero que sólo lo habían encontrado a él.
—... perdió mucha sangre pero ahora está estable — se quedó callado unos minutos, reflexionando — se me hace conocido pero no se de donde; creo que es amigo tuyo...
—… No, no tengo amigos de veintiocho — trate de recordar a algún amigo que sea de esa edad pero nada — a de ser amigo de Jacob.
— a de ser.
Luego de eso hablamos sobre mis progresos; le comenté que todavía me dolía la cabeza después de una semana de haberme caído pero él decía que era normal aunque me la checo y me evaluó como mi doctor y no como mi padre, lo cual se agradece.
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—... ¿y Bella te dijo a donde iría? — mi padre y yo estábamos en el comedor; Jacob no había regresado desde lo de anoche y tampoco había llamado.
— Dijo que iría con Alice pero que no tardaría... — después de pensarlo seriamente, mientras estaba sólo en mi cuarto, decidí pedirle un consejo a mi padre — papá... tú... ¿que opinas sobre mi relación con Tanya? — él se quedó callado por unos instantes.
— ahm... es algo... algo... ¿porque me lo preguntas?
— porque quiero terminar con ella — dije decidido.
— ah, en ese caso; ella no te conviene, ella es algo... fuera, muy fuera de lo común. La verdad, Edward no se como es que la soportas; ella es hermosa, sí, pero por más, hijo. Yo no soporto escucharla hablar, es muy... extraña — ante todo, mi padre era un caballero y no podía hablar mal de ninguna mujer.
— ¿y entonces porque la soportabas todo el tiempo? — pregunte confundido.
— por ti, pensé que ella te hacia feliz — apenas y pude distinguir su encogimiento de hombros. Los dos nos quedamos callados por unos momentos.
— ¿y de Bella que opinas? — era tan obvia mi atracción hacia ella que hasta un ciego podía verlo... Figurativamente hablando.
— Es buena persona, linda, encantadora, adorable... y no creas que te la estoy vendiendo — los dos nos reímos por eso último — ¿ella te gusta verdad? — yo negué inmediatamente — ¿entonces?...
— La amo — decirlo en voz alta hizo que mi corazón palpitara más rápido de lo acostumbrado, que sintiera algo extraño en mi estomago y que mis manos empezarán a picar — la amo...
— ella... ¿te ha dicho algo? — Volví a negar — ¿tú le has dicho lo que sientes? — Y negué por tercera vez — ¿tú sabes que a Jacob también le gusta, verdad? — está vez asentí, irritado — ¿entonces que rayos esperas para decirle lo que sientes; ella está disponible por ahora pero no sabrás sí mañana seguirá así — las sabías palabras de mi padre dieron en el blanco. El sólo hecho de pensar que podría perderla, que ella terminara en brazos de otro, especialmente en los de Jacob, me hacían sentir celoso, molesto y enfermo. Sólo podía imaginarla en unos brazos; los míos.
— ¡cuando llegué se lo diré! — dije decidido pero mi padre me puso una mano en el hombro.
— te recuerdo que aún no has terminado con Tanya, que por cierto no se donde está.
—... Se fue de la casa; le salió un trabajo importante — mentí, sí Bella no le había dicho nada a mi padre era por algo — terminare con ella ahora mismo y cuando Bella llegué le pediré que sea mi esposa — ok, también sonó algo precipitado, mi padre me volvió a tomar del hombro.
— tampoco sabes sí a ella le gustas — - oh papá, claro que le gusto... — y de todas formas lo del matrimonio es muy precipitado. Espera a que tengan más tiempo conociéndose y ya luego decide sí lo mejor es casarse o no — yo asentí, algo abatido pero de acuerdo.
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Cuando ella llegó, como a eso de las nueve de la noche, yo tenía todo preparado para la proposición.
Terminar con Tanya, por teléfono, no fue tan difícil aunque fui algo cobarde por terminarla de está forma pero es que sí iba a su casa ella terminarían llorando, como pasó por teléfono, y yo no me resistiría a escucharla llorar y ese no era el caso.
Escuché sus torpes pasos subir por las escaleras y detenerse por unos momentos en la puerta.
— Buenas noches Edward, perdón por llegar tarde — sus pasos se dirigieron a su armario, abrir la puerta y descolgar otra prenda — en un momento estoy contigo — imaginármela desnuda hizo que mi amiguito despertara... de nuevo.
Ella se quedó descalza y empezó a caminar por todo el cuarto.
— ¿has visto mi libro? — Me reí por su pregunta y empecé a sacudir lo que tenía en mi mano — lo siento — dijo ella riéndose también — ¿que haces con él?
— Quiero que me leas una parte — le tendí el libro y ella lo tomo, pero antes de que pudiera leer mi original proposición, su teléfono sonó. Era un mensaje.
Después de unos segundos ella jadeo asustada y el libro cayó al piso...
Bella POV
Salí del cuarto lo más rápido que pude para que él no escuchara mi llanto.
- maldito y estúpido amor. Maldito y estúpido corazón - iba maldiciendo mentalmente cuando me tope con Carmen.
— mi niña ¿Donde es el incendió? — le sonreí apenas y tomé las llaves del coche.
— Carmen necesito que cuides de Edward por un rato. Hoy es mi día libre y necesito ver a Alice — - a la única capaz de hacerme reaccionar - pensé. Carmen asintió algo preocupada pero no dijo nada. Le di un beso en la mejilla y salí corriendo de ahí.
El auto de Edward era mucho más rápido que el de Carlisle.
Alice ya me esperaba afuera de su departamento así que sólo me detuve lo necesario para que ella subiera.
— ¿y este de quién es? — pregunto viendo el coche detenidamente.
— de Edward ¿a donde vamos? — trate de desviar el tema.
— A la plaza, hay ofertas — ella se acomodó en su asiento y todo el camino se la pasó viendo hacia afuera. Ella está perdida en sus pensamientos, o me estaba dando chance para que yo me perdiera en los míos...
Recorrimos una que otra tienda pero ninguna de las dos teníamos ánimos para comprar, y eso era extraño en Alice; muy extraño.
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— ya me jodí, él lo consiguió; estoy enamorada — Alice se desahogo, por fin, conmigo y con el helado de vainilla — Jasper es tan caballeroso, tan servicial, tan romántico y a la vez tan hombre que no pude evitar enamorarme... ¡Dios, estoy enamorada! ¡Oh, Bella, estoy enamorada! El maldito hace el amor tan rico... — me reí de su comentario mientras me tapaba los oídos.
— estas loca, eso no se dice en el comedor del centro comercial — dije entre risas y ella se puso roja de vergüenza mientras miraba a todos lados.
— es que es la verdad; creo que por eso lo amo...
— entonces no es amor, tú caso es de lujuria — ella frunció el ceño — ¿que? Es la verdad.
— no, yo lo amo. Lo siento aquí — dijo poniendo su mano encima de su corazón — cada vez que hablamos, cada que nos vemos, mi corazón palpita frenéticamente...
— y mis bragas se mojan como nunca... — dije imitando su voz. No pude aguantarme al ver su cara de pocos amigos, así que tuve que reírme de ella — jajaja, amiga sólo eso te faltó decir — ella no respondió, sólo me soltó una patada directo a la espinilla — auch... Cabrona. Dolió — dije sobándome y ahora ella sí sonrió.
— estoy enamorada ¿y que sí a mis bragas les pasa eso?, es normal en una enamorada — ella misma se rio de su comentario — ok, estamos mal... — yo asentí de acuerdo.
— jajaja sí, muy mal y ¿ahora que haremos? — ella se me quedó viendo inquisitivamente y yo me golpe mentalmente. Antes de que ella hablara lo hice yo — sí, Alice, yo también estoy enamorada — decirlo en voz alta causaba el mismo efecto que sí lo dijera mentalmente — ¿ahora que voy hacer? — Me tape el rostro para contener las lágrimas que amenazaban con salirse — no puedo enredarme con él, el trabajo es todo lo que tengo, mamá no va aceptar que me vaya; ya le he fallado mucho últimamente.
—... querida, ese no es tú preocupación — por desgracia ella me conocía muy bien — él no es como los demás perdedores a los que has escogido, y tú lo sabes. Es más, yo diría que está vez fuiste tú la elegida — esa pequeña frase me dio ánimos que no necesitaba.
— él no dice mucho, de hecho no dice nada; cuando nos besamos responde pero hasta allá, no me dice: "hey preciosa me gustas", o, "hey linda ven aquí follo tú lindo culito" o cosas así — ella me vio de una forma muy fea — ¿que?
— ¿hey linda ven aquí follo tú lindo culito? ¿Pues quién crees que es, un albañil de quinta? — yo rodé los ojos.
— claro que no, sólo era una expresión. Hasta para eso, es más caballero de lo que pensé...
— Es un Cullen, cariño — me dijo como sí fuese lo obvio — ellos tratan a sus mujeres como al mejor tesoro. Dice la leyenda que cuando su mujer muere, una parte de ellos muere — me susurro — y que jamás pueden ver a otra mujer en su vida por que el asunto ya no les funciona igual — se señaló haya abajo y yo no pude hacer más que reírme de eso.
— Alice, no me jodas, ¿"cuenta la leyenda"? ¡Por favor! Yo creía que eras más inteligente — dije burlándome de ella, aunque a decir verdad no había visto a Carlisle con otra mujer.
— Eso dicen los del hospital — se defendió.
— Alice, cariño, deja de chismosear en los pasillos y trabaja para lo que realmente te pagan ¿ok? — ella me saco la lengua — bueno ya, ¿como piensas enfrentar a Jasper?
— yo no... Él... él ya me pidió que sea su novia — dijo apenada; me asombraba la facilidad que tenía está enana para cambiar sus emociones — le dije que necesitaba tiempo — ahora mismo quería golpearla.
— sí alguien llega y te lo roba será tú culpa y sólo tú culpa, idiota — sí, ya se, nos llevábamos feo pero es que así nos demostramos amor.
— ¿crees que no lo se? — se llevó las manos al cabello despeinado — pero me da miedo, al igual que a ti maricona, me da miedo comprometerme — yo me encogí de hombros.
— pero tenemos que cambiar eso, sino perdemos al amor de nuestras vidas por cosas sin sentido — eso lo decía de colmillos para afuera; no quería lastimar a Edward y mucho menos quería lastimarme a mi misma; no otra vez.
Mi celular sonó, con el mismo tono de hace dos meses; el de Firework de Katty Perry. Era Rosalie.
— ¿que diablos le hiciste a Emmett? — dijo enojada.
— hola a ti también querida hermanita del alma. Yo estoy de lo mejor ¿y tú? Que gusto — la fastidie. Alice se rio quedamente.
— responde maldita perra del demonio.
— wow, Rose cálmate, no lo he visto desde la última vez que vinieron — dije entre suspiros — y sí él se fue es porque se canso de andar con una chiquilla, lo cual me alegra ya que tú estas muy chica para salir con él — la sermoné.
—... ¿segura que no lo has visto? — ahora sí le preste la debida atención; ella se escuchaba realmente preocupada por Emmett.
— no Rose, ¿que pasó? — Alice se preocupó por el tono de mi voz.
— tuvimos una pelea anoche y él se fue realmente enojado del restaurante; yo tomé las llaves de mi coche y me fui a casa. Pasó el tiempo y él no me llamó, como siempre hace después de pelearnos, así que lo llame pero no me contesto. Tengo miedo de que haya hecho una locura — ella estaba a punto de llorar.
— tranquila, a lo mejor y él está en su departamento ¿ya lo llamaste ahí?
— ya lo hice y nada. Bella... tengo un mal presentimiento.
— tranquila ¿dime donde estas? Ahora mismo vamos a verte — ella me dijo que estaba en el restaurante de anoche por sí acaso él había regresado a buscarla o se había emborrachado ahí.
Alice tomo su chaqueta y yo hice lo mismo con la mía, tomamos las pocas cosas que compramos y nos fuimos en busca de Rose.
Cuando llegamos ella se colgó de mi cuello y lloro como nunca; Alice y yo tratamos de calmarla.
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— Nada, no contesta — dijo cerrando su cel de golpe — ¿donde podría estar? Ya es tarde — dijo desesperada.
— tranquila. No le puede pasar algo malo a alguien que mide más de dos metros y pesa media tonelada ¿verdad? — dije viendo a Alice pero ella no me veía a mi, sino que veía a la nada. Rose me golpeó en el brazo — ¡auch!, ¿eso porque? — ya había recibido muchos golpes hoy.
— por decir pendejadas como esa. Él no pesa media tonelada, idiota, apenas y llega a los cien kilos de puro músculo — sus ojos seguían brillosos a causa de las lágrimas.
— ¿ya intentaste hablar a la policía? ¿Al hospital? ¿A la mor... — patee a Alice antes de que terminara de hablar y cuando levanto la vista para verme, negué rápidamente; indicándole que se callara.
— ya llame a la policía y dice que no tiene arrestado a nadie con esas descripciones. Tengo miedo de llamar al hospital... o a la morgue.
Hablamos con un camarero y dijo que después de la escenita, Emm no había vuelto pero que lo había visto tomar el rumbo cerca del callejón. Tomamos ese camino para ver sí encontrábamos algo que nos dijera de su paradero pero nada, ni rastro de él...
— nena ya está oscureciendo y así no vas a encontrar nada. Ve a casa, ya verás que a Emmett no le ha pasado nada malo, sólo estaba molesto y se fue con algún amigo. No te contesta porque no quiere hablar en estos momentos — la abrace y ella me devolvió el abrazo — tienes que entenderlo, quiere estar sólo — ella asintió y se seco los mocos y las lágrimas, abrazo a Alice y se subió a su coche; Alice manejo y yo las seguí de cerca hasta que llegamos a la casa.
— Vamos a la cama — ella asintió sin decir nada y yo salude con la cabeza a mamá; que estaba en la puerta, observándonos.
Cuando estuvimos en mi ex cuarto, ayude a que se cambiara y a que se acostara en la cama; la tape y le di un beso en su frente.
— descansa, ya mañana aparecerá, ya veraz — ella asintió no muy segura.
— gracias, Bella.
— de nada, Rose. Para eso estoy. Buenas noches, que descanses — medio cerré la puerta y deje la luz del pasillo prendida; como solia dormir ella de pequeña.
— ¿lo encontraron? — Mi madre me esperaba al pie de las escaleras — no es normal que él se moleste tan feo con ella, por más tonterías que ella le diga y le haga él no es así — mi madre también se oía preocupada.
— tratamos de localizarlo pero nada; Alice está llamando a Jasper a ver sí él lo ha visto ¿donde está papá?
— En la comisaría, con Harry — yo asentí sin saber que más decir.
— tengo que irme. Sí se de él te aviso — ella asintió y me abrazo muy fuerte mientras me susurraba un gracias al oído — de nada, mamá. Me saludas a papá — la bese y salí de la casa — ¿alguna noticia? — le pregunte a Alice nada más subir al coche.
— nada, ni siquiera Jasper lo ha visto. Según él, habían quedado para ir a jugar en la mañana pero no apareció así que trato de localizarlo y otro hombre le contesto, pensó que estaba bromeando pero cuando volvió a llamar ya no le contestaron… Yo también tengo miedo Bella.
Mientras llevaba a Alice a su casa estaba pensando en como podría localizar a Emmett. No quería pensar que estuviese en la morgue; él era demasiado bueno para morir tan joven.
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— Buenas noches Carlisle — salude sin ánimos al doctor. Él me vio y sólo asintió — estaré en mi cuarto — él volvió a asentir y siguió leyendo el periódico.
Cuando llegué Edward estaba bañadito, arregladito y más guapo que nunca.
— buenas noches Edward, perdón por llegar tarde — me fui al armario y me cambie de ropa. Quería relajarme un poco para no pensar en cosas malas, así que fui por mi libro favorito: Cumbres borrascosas pero no estaba donde lo había dejado — en un momento estoy contigo — trate de buscarlo en los cajones pero nada, no aparecía — ¿has visto mi libro? — él se rio por mi pregunta tonta y yo volteé a verlo; en sus manos estaba mi libro — lo siento — me disculpe por olvidar que él obviamente no podía ver — ¿que haces con él?
— Quiero que me leas una parte — me tendió el libro, así que lo tomé por donde él lo tenía separado. Lo iba a abrir cuando mi teléfono sonó. Era un mensaje.
"estoy en mi turno. Me acaban de decir que ayer llego un hombre sin identificación, pero es él, Emmett apareció y está aquí, inconsciente y muy lastimado"
Lo tuve que leer como diez veces hasta que mi cerebro capto el mensaje; de mis manos se resbaló él libro y no escuché nada más que mi respiración.
— ¿que pasa? ¿Que tienes? — Edward se paro con cuidado y me tomo del rostro — Bella...
— Emmett. Emmett está en el hospital...
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Bajé corriendo hasta el estudio de Carlisle y abrí sin tocar; él estaba estudiando unos papeles.
— John Doe es Emmett, es mi amigo — Carlisle reaccionó al instante — ¿que tiene? ¿Puedo ir a verlo?
— Él está estable pero inconsciente, llegó anoche muy herido y con una puñalada en el costado izquierdo — el aire se me salió del asombro — perdió mucha sangre pero logramos detener la hemorragia ¿como sabías de él? ¿Edward te contó? — yo empecé a negar frenéticamente.
— es mi amigo, lo andábamos buscando. Es el novio de mi hermana — él asintió, pensativo — ¿puedo ir a verlo?
— Ya son las nueve y media y las visitas son a las ocho — no entendí nada de lo que decía hasta que él se paro de su escritorio y vino hacia mi — él tiene que descansar y no puedes ir a verlo por ahora. Anda a dormir, mañana te llevare sí quieres — asentí desanimada — buenas noches. Yo término aquí y me voy a dormir — no le preste mucha atención, sólo le di un beso de las buenas noches y me fui de nuevo al cuarto.
— ¿que sabes de él? — le pregunte a Alice por el teléfono mientras subía por las escaleras.
— está inconsciente pero es por la perdida de tanta sangre. Nadie sabe que pasó pero me imagino que se puso a pelear con cuanto tipo se le cruzó enfrente. Rose no lo puede ver así, él está... muy lastimado.
— gracias por avisarme… cuídalo por mi — dije en apenas un hilo de voz — iré mañana temprano a verlo. Gracias a Dios apareció — le colgué y entre al cuarto. Edward ya estaba dormido; me acerque a su cama y le acaricie el cabello.
— Descansa — le susurre al oído mientras le besaba su mejilla. Sentí cosquillas en los labios después del beso.
Lo tape mejor y levante mi libro; que ya se caía a pedazos por lo usado que estaba, y lo coloque en el estante en donde estaba. Tomé mis cosas y me fui a dormir de nuevo al sofá, donde pudiera tener a Edward cerca.
Carlisle me levanto a eso de las cuatro de la mañana y Carmen llegó temprano para quedarse a cuidar de Edward nuevamente.
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— Regreso en una hora — Carlisle cerro la puerta y me dejó sola con Emmett.
Lo primero que hice fue llorar por verlo tirado y lleno de vendas y cables.
— ¡Dios mío, Emmett! — No sabía ni que hacer, sólo podía ver como respiraba trabajosamente y gracias a una máquina — ¿que diablos estabas haciendo para terminar así?
Me senté junto a él y le tomé la mano. Estaba llorando cuando entro Alice.
— ¿algún cambio? — Yo negué tristemente — ¿ya le dijiste a Rose?
— se morirá sí lo ve así — respondí.
— se morirá sí no sabe donde está — contratacó.
— No quiero que sufra — Alice se encogió de hombros, apenada pero consiente de que era mejor decirle que mentirle — ahora la llamó.
No le dije que Emmett estaba aquí, sólo le dije que necesitaba verla en el hospital. Cuando la conduje al pasillo donde estaba el cuarto, ella empezó a temblar.
— ¿está aquí, verdad? — no le contesté, sólo abrí la puerta y las dos nos quedamos en el umbral, viéndolo. Ella se puso a llorar y me abrazo fuertemente.
— ¿es... es él? — Yo asentí sin saber que decir — ¿que... que pasó?
— nadie sabe hasta ahora. Tendremos que esperar a que despierte
— ¿lo hará?
— él es fuerte, claro que sobrevivirá. Te dejó a solas — me iba a dar la vuelta cuando ella me tomo del brazo.
— no, quédate. Te necesito — entramos al cuarto y mientras ella se dirigía a la coma yo me senté en el piso, escuchando como ella hablaba y lloraba encima de Emmett. Lo único que escuchaba era "no me dejes" "quédate" "te amo" era muy doloroso, para mí, escuchar a mi hermanita sufrir tanto.
Carlisle entro como a las dos horas de haberme dejado.
— ya es hora de irnos... Hola, Rosalie — dijo sorprendido al ver a mi hermana — ahm... ¿vienes Rosalie? — ella ni le prestaba atención.
— ¿no la puedes dejar aquí?... — Él asintió después de un tiempo — Rose, nena nos vemos luego — ella asintió y volvió a tomar la mano de Emmett. Le bese su cabeza y salí del cuarto — ¿ya sabes que le pasó?
— todavía no se sabe. La vecina que llamó a urgencias dice que escucho ruido e insultos y cuando se asomo vio a dos hombres tirados, llenos de sangre. Eso es todo.
— ¿y que paso con el otro? ¿tambien llego a urgencias? — Carlisle no me contesto, solo negó con la cabeza.
Cuando llegamos a casa lo primero que hice fue ir al cuarto y tirarme en la cama de Edward.
— ¿que tienes? ¿Que pasó? ¿Él...? — mientras me hablaba me abrazo con fuerza y me acaricio los cabellos. Respiré hondo en su pecho y su aroma me tranquilizo; olía rico.
— él e-sta bien pero ve-verlo así... — no tenía mucho tiempo de conocerlo así que no entendía porque tanto llanto.
— ¿lo quieres, verdad? Es normal que estés así, lo amas — él se escuchaba apagado cuando hizo esa pregunta y lo demás no tenía nada que ver con amarlo, al principio quise creer que era porque no quería que mi hermanita sufriera tanto pero no fue ese motivo el que salió por mi boca...
— no, no quiero perderte — le llore en el pecho — no lo amo a él, te quiero a ti — mi corazón y el de él latieron rápidamente — pe-pero al ver a Emmett así m-me puse a pensar que sí a ti t-e llegara a pasar algo, yo no viviría — era lo más cercano que tenía al "te amo y me importas" pero es que hace mucho había dicho "te amo y me importas" y había terminado con el corazón roto.
— ¿me-me quieres?
— siempre cometo esos errores, Edward. Siempre me enamoró de gente que no debo. Yo... — él no dejó que yo me explicara bien. Simplemente me tomo del rostro y me beso como nunca lo había hecho.
Nuestros corazones latían frenéticamente.
— ¡diablos, estoy mal! — susurre separándome apenas de sus labios; él sonrió — no debería besarte pero eres aditivo — está vez sonrió más ampliamente — ¿que voy hacer?
— ¿quererme? — dijo sonriendo y volviéndome a besar — ¿amarme y respetarme por el resto de nuestras vidas?
— Vas muy rápido — dije separándome de su pecho — tranquilo, yo... Necesito tiempo, Edward. Lo importante ya lo dije, te quiero y no me gustaría perderte pero tranquilo, yo...
— ¿quién te lastimó tanto como para no confiar? — me debatí mentalmente sí decirle o no...
— un chico de la escuela — decir su nombre todavía me hacia sentir rara — él... él jugo conmigo y con mis sentimientos. Nosotros... llevábamos dos años juntos, hizo que me enamorara completamente de él para luego lastimarme de la peor manera...
— ¿te engañó con una mujer? — me pregunto mientras acariciaba lentamente mi melena. Amaba está parte de él, la comprensiva y tierna.
— con una no, con varias y hasta con hombres, según escuche rumores. Dijo que yo no era suficiente para alguien como él y, ya sabes, típico cliché americano: aposto a que me tendría comiendo en la palma de su mano, ylo consiguió — él me abrazo más fuerte.
— yo jamás te haría eso...
— no, tú sólo me llamaría puta y creerías que me acuesto con tú padre y quién sabe con cuanta gente más — dije sin pensar.
— perdóname, yo... no sé que me pasaba, estaba alterado, triste, molesto y me desquite contigo. Perdóname. — Por naturaleza no era una persona rencorosa así que lo perdone inmediatamente — preciosa, yo no soy como ese tipo...
— Eso mismo creía de mis otras relaciones — le interrumpí — tarde mucho tiempo en recuperarme y cuando lo hice ya no quería ninguna relación, pero los hombres se me acercaban y me daban su "apoyo" decían que eran mis amigos y así, volvía a caer y ellos volvían a jugar conmigo. Sé que no es tú culpa y no quiero que te quedes esperando a que se abra algo que lleva mucho tiempo cerrado. No quiero atarte a mí. Yo te quiero pero no te puedo amar — las lágrimas salían y salían mientras hablaba y era un milagro que se me entendieran todas. Edward no dijo nada, se limito a mantenerme entre sus brazos hasta que me dormí.
Antes de caer rendida escuché su melodiosa voz susurrar:
— No me rendiré, abriré tú corazón y será todo mío — me prometió y sólo pude suspirar profundamente de asombro ya que me pasaban mucho los ojos como para abrirlos — yo jamás te lastimare.
Bueno nenas es el cap # 14… ¿les gusto? Bien, ya saben que tienen que hacer ¿Me dejan reviews?
Los quiere y los ama... Wills-Cullen-Swan.
Como les prometí, si me atrasaba les subiría un adelanto…
—... eres guapo — no me di cuenta de que lo dije en voz alta hasta que vi su cara que, aunque todavía no podía verme, me mira fijamente. Primero se sorprendió y luego se sintió alagado — cuando no gruñes — improvise y él rio levemente — y a veces hermoso... cuando estas callado — trate de hacer que pareciera una broma y él frunce el ceño de manera ofendida y divertida y yo me rio a carcajadas y él también...
— ¿y Jacob? — pregunte al no verlo tanto ayer como hoy.
— Debió de haberse quedado con una chica, de seguro — sonó él teléfono y Carmen salió para atenderlo, a los minutos volvió corriendo — ¿que pasa?
— Jacob. Está en la cárcel...
— ¿porque tiemblas? — me pregunto al oído.
— n-no me gusta la lluvia — le confesé; su boca y su cercanía me tenían hipnotizada — mejor dicho ¡odio los truenos! — un maldito rayo cayó cerca, su luz ilumino toda la habitación y el sonido fue estruendoso; me hizo brincar — espero que Carlisle este bien.
— A él no le asustan los truenos; creo que nada lo asusta — me volvió a susurrar al oído. - este equivocado - pensé - él tiene miedo de perderte...
Bueno ¿Qué les pareció? Suena emocionante ¿verdad? Soy mala jajaja
Nos leemos la próxima semana, se cuidan mucho!
Besos y abrazos estilo Emmett para todas…
