Ceguera Temporal

Summary: Ella causo el accidente, ahora tiene que vivir con las consecuencias…

Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es completamente mía, Y TODA ELLA ESTÁ PROTEGIDA POR DERECHOS DE AUTOR BAJO EL CÓDIGO LEGAL: 1211242729751, por favor no intenten plagiarlo porque serán demandados en caso de realizar dicho acto. Espero que lo disfruten. Esta historia contiene escenas sexuales y lenguaje fuerte. Se recomienda solo a mayores de 18 años. Si eres menor, léelo bajo tu propio riesgo.

¡GRACIAS POR LOS REVIEWS! ¡LLEGAMOS A LOS 130! ¡LOS AMO! ¡LOS ADORO! ¡LOS AMO! ¡GRACIAS!

PD: cambie mi nombre, ya no voy a ser Wills-Cullen-Swan. Ahora sere Will Stewart de Pattinson. Quería cambiar un poquito, pero sigo siendo yo :D

PD2: esto es mas un relleno que un capitulo en si, he tenido mucha tarea que hacer y esta no ha sido mi semana pero aquí les cumplo, como siempre. Aquí les traigo la "vida alocada" de Bella.

Respondiendo anónimos…:

Wen liss: jajaj sister! Nada, nada yo no he dicho que matan a tu Emm! Solo que esta inconsciente: D nada más jajaja. En este no sabrás pues es mas un relleno que un capitulo en si! Lo lamento, la imaginación me abandono por unos días! :(
jajajaja Jacob no tuvo nada que ver con el accidente de Emmett, no lo empiecen a matar al pobre jajaja!
Jajaja ellos, ellos no son nada decente… ¡lo hacen como conejos! ¡Y cada que pueden! Jajajaja
nos leemos pronto!
Besos y abrazos y caldos estilo Emmett!

Chicas gracias por sus comentarios y su apoyo hacia mí y esta historia. Como sabrán ya tengo clases pero estaré actualizando cada semana, en este caso los caps los subiré entre el viernes y el sábado a más tardar pero de que tendrán sus capítulos, los tendrán.

Bienvenidas a las personas que me agregaron como favoritos y alertas y espero que siempre me sigan… sin más que decir: ¡QUE COMIENCE EL ESPECTÁCULO! ¡Y QUE LO DISFRUTEN!...

Bella POV

— ¿crees que se quedé encerrado por mucho tiempo? — Edward jugueteaba con los mechones de mi cabello que habían quedado sueltos mientras hablaba, o mejo dicho, pensaba en voz alta — porque seria algo bueno.

— Edward, es como tu hermano — lo regañe.

— Sí, pero él quiso quedarse contigo... — saco su labio inferior en un puchero y no pude resistirme a la tentación de besarlo.

— pero yo estoy aquí contigo.

Me fui acercando lentamente a él de nuevo cuando sonó mi inoportuno celular. Era Carlisle.

— ¿Carlisle?

Bella, hoy es la cita con la doctora Weber a las tres y ya son... las doce — de fondo se escuchaba mucho ruido así que me imagine que todavía seguiría con Jacob — toma el coche de Edward. Nos vemos en la noche — colgó antes de que pudiera decirle algo.

— Es tu padre, hoy es la cita con la doctora Weber — le informe.

— Esa es otra que me gustaría que estuviera en la cárcel — dijo decidido.

— ¿y porque?

— Por que no me gusta como coquetea contigo — yo me reí de eso y le di un golpe juguetón.

— déjate de tonterías y metete a bañar.

— ¿tu conmigo? — dijo levantando las cejas sugestivamente.

— claro.

Nos bañamos, almorzamos y a las tres nos fuimos con la doctora Weber, ella seguía comiéndome con la mirada y me hacia sentir algo incómoda.

A Edward le hicieron los mismos ejercicios y también le volvieron hacer exámenes. Está vez su parte occipital mostraba una leve mejoría.

— Edward ¿porque no habías dicho nada? — lo regaño la doctora.

— No quería ilusionar a nadie — me tomo de la mano y me la apretó — además sólo son sombras.

— te dije que eso verías primero; sí seguimos con el tratamiento pronto vas a poder ver la luz y poco después podrás ver claramente. Edward no nos ocultes nada — él asintió lentamente — ya se pueden ir. Bella es un gusto volverte a ver — yo sonreí falsamente y salí lo más pronto posible de su consultorio.

.

— Así que ya puedes ver algo — le dije de camino a casa; Edward sólo se encogió de hombros — ¿que dedo te estoy mostrando? — dije poniendo el dedo del medio enfrente de él.

— ¿porque me insultas, eh? — pregunto divertido.

— Sólo quería comprobar — los dos nos reímos — dime algo, ¿te tienes que esforzar para verme o sólo soy una sombra?

— Por ahora sólo eres una sombra, pero una sombra sexy — después de eso no hablo por varios minutos. Ya estaba por llegar a su casa cuando hablo — quiero mostrarte algo — se acomodó en el asiento para "verme" mejor — ¿por donde estamos?

— cerca de tú casa. Edward…

— okey, toma la carretera 101 hacia el norte — obedecí en silencio.

No estábamos lejos pero él seguía manteniéndose callado y eso me desesperaba.

— ¿que hay después? — pregunte doblado hacia la derecha y viendo que a cien metros el asfalto se acababa.

— Se termina la carretera y comienza un sendero — dijo como si nada.

— Entonces ya llegamos — estacione sobre el estrecho acotamiento y salí para ayudarlo a bajar — ¿hacia donde?

—... por aquí — indicó, girando la cabeza e inhalando profundamente — tendremos que entrar al bosque.

— ¡¿Qué?! — no quise sonar asustada pero tenía miedo de que nos perdiéramos, además el bosque y yo no éramos muy buenos amigos.

— no voy a dejar que te pierdas; conozco a este bosque como la palma de mi mano.

Caminamos por unos minutos, milagrosamente sin perdernos. Edward no parecía poner más esfuerzo del necesario para caminar sin caerse o golpearse.

Anduvimos en silencio, en uno cómodo, gracias a Dios.

— ¿falta mucho? — pregunte agitada; él se rio.

— casi ¿ya vez un brillo? — Di la vuelta como loca en mi lugar hasta ver una pequeña luminosidad enfrente de nosotros, enfoque mi vista y a los segundos de concentración, asentí — ahí es adonde te quiero llevar.

Caminamos un poco más hasta llegar al borde de aquel remanso de luz, atravesamos la última franja de helechos para entrar en el lugar más maravilloso que había visto en mi vida.

La pradera era un pequeño círculo perfecto lleno de flores silvestres: violetas, amarillas y de un blanco tenía. Podíamos oír el borboteo de un arroyo que fluía en algún lugar cercano. El sol estaba directamente en lo alto, llenando el redondel de una bruma luminosa.

Caminamos sobre la mullida hierba en medio de las flores que se metían con el cálido aire dorado.

— ¡este lugar es mágico y hermoso, Edward! — dije fascinada; Edward me beso en la mejilla — ¿cuando lo encontraste?

— cuando era adolescente.

— ¿viniste aquí con... chicas? — pregunte algo celosa pero Edward se rio de mi pregunta.

— No, eres a la primera que traigo, aunque espero que algún día pueda traer a una chica más — ese comentario no me gusto para nada así que lo golpe en el pecho — ¡auch! ¿Que? Nuestra hija también tiene derecho ¿no? — dijo divertido; me sonroje.

—... supongo que sí — dije después de un silencio algo incómodo — pero es muy pronto para decir eso — intenté cambiar de tema — ven, sentémonos.

Edward se sentó primero y yo me coloque entre sus piernas; mi lugar favorito.

—... Bella ¿puedo preguntar algo que escuché sin querer el otro día? — dijo después de unos minutos en silencio; yo enseguida me puse a la defensiva.

— ¿que escuchaste?

— tú vida alocada... — al decir eso me vino a la mente el momento exacto...

Estábamos mi madre y yo sentadas, hablando de cosas sin sentido hasta que ella me abrazo y con lágrimas en los ojos me dijo:

gracias a Dios ya no estas por el mal camino; la vida alocada que llevabas te terminaría llevando al infierno — en esos momentos no pensé que Edward estuviese escuchando…

— ¿que con eso? — soné brusca sin querer.

— sólo quiero saber...

— la versión corta; estuve dos veces en la cárcel, mis novios no eran los príncipes azules con los que soñaba y mi vida escolar fue un asco.

— ¿dos veces? — dijo pasmado, creo que eso fue lo único que escucho. Suspire profundamente antes de contestarle.

— en el instituto siempre nos invitaban a Alice y a mi a fiestas. Todas eran sexo, drogas y alcohol pero nosotras nunca íbamos — Edward se relajo un poco — Ya estábamos por terminar el último año cuando decidimos ir a una, y para que mentirte, probamos de todo — él se asusto y yo me reí de él; era tan tierno — sí estas pensando en sexo, de una vez te digo que no; aunque sí alcohol y drogas.

— ¿t-tu y A-Alice? — dijo después de unos segundos.

— Alice y yo — le confirme — ella y yo siempre fuimos juntas a los antros pero a las fiestas del instituto no, por dos razones, saldríamos violadas de ahí y sin dinero. En fin ¿donde estaba?

— ¿en alcohol y drogas? — dijo algo confundido.

— oh, sí. Bueno pues la fiesta se acabó cuando llegó la policía y todos salieron corriendo, menos nosotras dos. Pase la noche en la cárcel con Alice.

— ¿y la segunda ve-vez?

— Fue hace dos años — él estaba pálido — no quiero que pienses mal de mi — él asintió a duras penas — mi ex novio era un narcotraficante; yo no sabía nada. Cuando la policía llegó al departamento, Erick salió corriendo de ahí y a mi me llevaron presa.

— ¿y ese tal E-Erick?...

— Murió en una balacera el año pasado — asintió, no muy convencido.

— ¿lo llegaste a amar? — pregunto receloso.

—… no

— ¿y como saliste de la cárcel?

— no habían pruebas para comprobar que yo vendía drogas pero ni anterior arresto les decía otra cosa. Mi padre tuvo que mover cielo, mar y tierra para sacarme de ahí; ese lugar es horrible.

—... ¿cu-cuántos años tienes, Bella? — pregunto después de unos segundos

— veinticinco. Mi vida no ha sido fácil — nunca espere que Edward me abrazara pero lo hizo y luego me beso dulcemente — ¿y eso? — dije sonrojada.

— desde ahora yo te protegeré. No habrá más vida alocada que la nuestra, ¿oíste? — Me susurro en el oído — tú y yo viviremos nuestra propia vida alocada.

Me voltee hacia él, con los ojos llenos de lágrimas y una sonrisa tonta en los labios.

— Cullen ¿me estas proponiendo matrimonio? — dije divertida y él se rio dulcemente — porque de una vez te digo que no soy buena esposa.

— jajaja ya veremos, Bella. Ya veremos — me tomo de las caderas y me acostó en el suelo; él se puso encima de mi — por ahora sólo disfruta — al principio me beso lentamente pero poco a poco iba moviendo sus labios sensualmente hasta abrir los míos; los gemidos no se hicieron esperar.

Sonó mi celular y nuestra burbuja se reventó.

¡oh, Dios! ¡Es mi celular! — Dije entre beso y beso — espérame un momento — Edward se levanto protestando. Me senté y tomé el celular; Rosalie seguía llamando — ¿Rose?

— es Emmett; ya despertó.

Bueno nenas es el cap # 16… ya se que es cortito pero ¿les gusto?
si es asi… ¿Me dejan reviews?

Los quiere y los ama... Will Stewart de Pattinson.
Nos leemos la próxima semana, se cuidan mucho!

Besos y abrazos estilo Emmett para todas…
les prometo que la próxima semana si estará largo! :D