De más esta decir que los personajes, detalles y trama de Hellsing le pertenecen a Kota Hirano, hago este fic solo con el propósito de esparcimiento así que no me demanden por favor.
Capítulo 1: Deseo Implícito
Era una noche en donde el viento canta melodía trágicas para los marineros, así como el canto de las sirenas un suave y hermosa voz inquietaba a los tripulantes del portaaviones "Águila" ingles mientras navegaban cerca de Gales. Casi se podía oír un melodioso réquiem cantado por la mas fina de las valquirias en el aire, una canción de guerra y que solo traía la muerte.
Heute wollen wir ein Liedlein singen, // Hoy vamos a cantar una canción
Trinken wollen wir den kühlen Wein // vamos a beber vino fresco
A lo lejos se podía deslumbrar unas hélices tronando en el viento como relámpagos, que el mismísimo Zeus habría de haber enviado para liquidarlos.
Und die Gläser sollen dazu klingen, // y las copas tintinearán
Denn es muß, es muß geschieden sein. // Entonces debemos ser separados
El aire se hacía pesado, mientras los radares indicaban el peligro inminente, nadie sabía que hace o decir, solo se limitaban a observar las pantallas con asombro y pavor.
Gib' mir deine Hand, deine weiße Hand, // dame tu mano, tu blanca mano
Leb' wohl, mein Schatz, leb' wohl mein Schatz, // vive bien mi amor, vive bien mi amor
Leb' wohl, lebe wohl // vive bien, vive bien
Y entre la multitud que se alistaba para la batalla, un traidor salía desde las sombras, cogiendo al capitán desde la garganta, rasgando su cuello con sus afilados dientes; poco a poco los fieles soldados ingleses fueron cayendo en las manos del traidor, convirtiéndolos inmediatamente en ghouls quienes fueron aumentando su número exponencialmente, hasta que todo ser viviente en el barco maldito fuese un muerto caminante.
Denn wir fahren, denn wir fahren, // para que vayamos, para que vayamos
Denn wir fahren gegen Engeland, Engeland! // para que vayamos contra Inglaterra, Inglaterra!
Para cuando el helicóptero aterrizó en la zona de batalla tres de lo traidores los esperaban con una sonrisa de satisfacción en el rostro, y es que para ellos el infierno era su hogar y en ese momento el infierno era el "Águila".
De la nave descendió una hermosa mujer de largo cabello oscuro como la noche, admiró el paisaje alrededor suyo antes de pronunciar su frase de excelencia…
-Ya sean valiosos o sólo tiro al blanco, mi cañón los castigará a todos por igual.
Nada bueno podía salir de aquella oración ya que ella siempre la pronunciaba antes de una sangrienta batalla, lamentablemente para lo traidores ingleses, ellos desconocían la fama de su bella visitante.
-Bienvenida a nuestra nave, como solicitó nos hemos unido a "Millenium".- Dijo el nuevo "comandante" que ejercía la labor de controlar su ejercito de ghouls.
-Comandante…¿Cómo se siente haber asesinado y convertido en ghouls a todos sus compañeros para obtener el cuerpo que tiene? ¿Le gusta ser vampiro?
-Ehh.- Las dudas comenzaron a formarse en torno al traidor, por el tono en que la señorita había hablado.
-Ah, ya veo…¡Espectacular trabajo! ¡lo han hecho maravillosamente! No podríamos haberlo hecho sin ustedes y blah blah blah…Ahora que ya han hecho su trabajo solo tienen que morir.
Diciendo esto la mujer tomo su mosquete que traía en sus brazos y y disparó sin siquiera apuntar, y es que su única bala danzaba en el viento como una pequeña abeja supersónica. En menos de un segundo, los dos acompañantes del nuevo "capitán" fueron hechos pedazos instantáneamente.
-¡Uh! ¡Rápido, como me gusta!-Exclamo la "joven" antes de dirigirse a su único adversario pendiente.
-Eres bastante ágil para evadir mi bala, creo que has practicado mucho con tu nuevo cuerpo.- Habló en un tono gentil, que contrastaba con toda la maldad que emanaba de su cuerpo.
-¡¿Pero como? Si solo fue un tiro…1malditos nos engañaron!
-Soy la cazadora Rip Van Winkle, recuerda ese nombre porque será el último que oirás. Y ya baja de ahí perezoso para matarte de una buena vez, tengo un país que invadir ¿sabes?
-¡Maldita!- Exclamó mientras se dirigía rápidamente a su objetivo, y aunque su velocidad era inhumana de nada le valió contra la Cazadora.
-Niño bobo.- pensó en voz alta Rip al ver que su contrincante había caído justo en su trampa, ya que no muy lejos de ahí, la misma bala con la que había ejecutado a los dos primeros oficiales seguía revoloteando velozmente en el aire como si una energía mística la condujera. En ese instante la bala cambió su rumbo dirigiendose exactamente al ojo izquierdo del capitán, haciendo estallar su cráneo en mil pedazos soltando sus sesos y sangre por todo el lugar.
-Excelente, justo cuando se me acaba la pintura, un poco de tinta fresca me cae del cielo.- dijo soltando una pequeña risita.
Para ese entonces los compañeros nazis de Rip ya había despertado de sus ataúdes y caminaban como zombis hasta donde se encontraba la mujer y es que el olor a sangre fresca era irresistible para un vampiro.
-¡Ah, ya despertaron! Que bien justo a tiempo, miren mi nueva obra de arte.- dijo sonriente a sus subalternos, mientras ellos miraban el piso con curiosidad, ahí notaron un gran símbolo nazi pintado con exquisita sangre aun humeante.
-¡He aquí nuestra bandera elegida! ¡La flota alemana del atlántico del Tercer Reich! ¡La nave insignia "Adler" ahora está completamente operacional!
Todos sonrieron ante tal anuncio y es que al fin les habían dado la oportunidad de vengar a sus camaradas caídos en la segunda guerra mundial, al fin podrían ir a ese maldito país que tanto los había humillado, al fin, ¡al fin irían a Inglaterra!
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Entre tanto discurso y parloteo Integra Hellsing ya se había aburrido de escuchar tantas tonterías acerca del barco secuestrado y sus tripulantes, ella ya sabía quienes eran los culpables, pero los de la milicia no querían entender que para ellos era imposible remendar la situación
-Aunque desconocemos la situación en el portaaviones hemos enviado dos equipos en pequeños helicópteros SAS a investigar la causa de la pérdida de contacto con el barco.
-Solo les puedo decir algo sobre sus hombres, ellos serán totalmente aniquilados.-dijo Integra seriamente.
Justo en ese momento la señal de radar que registraban las coordenadas de los dos helicópteros desapareció por completo iniciando la histeria entre los mayores del ejército.
-¡El helicóptero fue derribado general! Gritaba uno de los oficiales que controlaba los monitores.
-¡¿Fue la artillería antiaérea del barco?
-N-no, solo fue un disparo de mosquete ejecutado por una persona sentada en la cubierta del barco Señor.
-¡Eso es imposible!
-¿Qué hacemos ahora Integra?
-Desde ahora tomaremos el control nosotros, trataremos la situación como un grupo de vampiros armados. Ese es mi reporte General.
-Entiendo, al parecer somos completamente inútiles en esto, ahora su gente tiene toda la autoridad sobre este caso Sir Hellsing.
-Ja.- Río secamente la mujer de cabellos dorados mientras se retiraba con su mayordomo.
Mientras caminaban fuera de los cuarteles generales de la Armada Inglesa, Integra y su mayordomo discutían como arreglárselas para atacar el portaviones sin ser masacrado en el acto.
-No podemos cruzar el mar abiertamente y si nos acercamos nos atacarán.- Comentó el viejo mayordomo
-Si, pero ellos tampoco tienen donde ir, el mar es el pozo del infierno de los vampiros, jamás salen de ahí…
-Pero entonces como lo lograremos…
-Eso déjenmelo a mi.
Una voz de ultratumba hizo eco en el estrecho pasillo, y es que se trataba del famoso vampiro Alucard quien llegaba bajo las órdenes de su ama.
-Llegas tarde sirviente, la junta ya terminó.
-Si pero pude oír algo de lo que comentaban Walter y usted Ama.
-¿Entonces que pretendes hacer?
-Es algo arriesgado, y MUY costoso pero nada de que Sir Hellsing no se pueda encargar.
-¡Dilo claramente vampiro!
-Mi Señora creo que el amo Alucard se refiere al SR-71 recién comprado a los americanos.
-¡Ahh! Otro gasto más, debería de dejar de pedir juguetes tan caros.
-Es solo un avión espía, además la junta estaría conmovida con su generosidad, sé bien que no le tienen confianza, ama.
-Eso no es de tu incumbencia vampiro, además ¿realmente crees que pueda resistir todo lo que ese barco puede dispararte y además evitar esas balas mágicas de mosquete?
-¿Balas mágicas? Eso no lo había escuchado…
-Hay una persona, creo que es una chica en la cubierta del barco con un mosquete disparando a todo lo que se mueve, tendrás que evitarla si quieres llegar al barco antes de que una de esas balas te destruya.
-¿U-una chica con un mosquete?- Dijo difícilmente Alucard, al ya saber de quien se trataba
-Si una maldita nazi, ya ha derribado a dos helicópteros con equipos militares dentro…Alucard, ¡Sirviente, me estas poniendo atención!
-Si ama, discúlpeme, pero necesito retirarme para prepararme para la batalla, con permiso.
-Alucard aun no te he dado permiso para que te retires, ¡Alucard! Maldito sea, pero que le pasa.
-Al parecer esta un poco impaciente por luchar Mi Señora, usted ya sabe como es él.
-Si, pero por alguna razón lo noté nervioso.
En un lugar un poco más lejos que en donde se encontraba, Alucard se preguntaba mentalmente que hacer al respecto con la chica de las trenzas que había conocido hace ya casi cincuenta años y que aún no podía olvidar, ya que siempre la recordaba y hasta había soñado con ella.
De pronto y sin más remedio se vio en frente de la máquina que lo llevaría al barco en donde se encontraba su amor imposible; lo abordó y esperó que sus instintos lo condujeran a la mejor decisión; aunque su deber era matar, él no quería liquidarla, es más lo único que deseaba era fundirse en sus labios como hace cientos de años lo hizo con su primer amor, y es que el despiadado Alucard también podía enamorarse, aunque eso le significara la traición.
Prontamente una persona le hacía señas con unos tubos de colores para que el avión pudiese despegar, y Alucard sin haber tomado aun una decisión, dio marcha a la máquina que lo llevaría a empezar una guerra dentro de su interior.
Una vez en el cielo, el vampiro seguía con sus cavilaciones mentales, ya que aun no podía decidir que hacer con la alemana que le había robado el corazón, hasta que por fin en una suerte de giros inesperados, Alucard tomó la firme decisión de atacar y destruir todo lo que esté a su paso, al igual que lo había hecho en reiteradas ocasiones.
Ya a los ochenta y cinco mil pies de altura, una voz en el intercomunicador de su avión espía le indicaba las coordenadas de su blanco.
-Alucard estas a diez segundo de estar en línea recta de descenso con el blanco, baja en punta en …tres, dos, uno, ¡ahora!
Ahora Alucard se encontraba en descenso a más de mach 3 lo que significaba que en pocos momentos se estrellaría con el portaaviones ingles, poco a poco se dispuso a cumplir su tarea sin pensar en la joven de largos cabellos.
Mientras tanto en el portaaviones una voz femenina gritaba a los cuatro vientos.
-¡Él! ¡Él ya está aquí! ¡Ha venido por nosotros!
-¡¿Teniente de quien habla?
-¡De él! ¡El asesino sin piedad, el enviado de la locura está aquí, sobrevolándonos en su corcel de hierro!
En ese momento todos los que estaban en cubierta pusieron atención al cielo, vislumbrando una pequeña luz roja proveniente del motor del avión kamikaze.
-No puede ser.- dijo un subalterno.- ¡piensa estrellarse con nosotros!
-¡Pues que esperan, alisten la artillería antiaérea, rápido!
El buque de guerra disparaba su artillería dando en el blanco en varias oportunidades pero no haciendo efecto en su trayectoria, ya era inevitable, aunque los soldados aun no se rendían.
-¡Sigan disparando, enciendan los motores y alisten la marcha, tenemos que movernos de aquí AHORA!
-"No sirve de nada él nos matará a todos, pero quiero verlo, al igual que hace cincuenta años, no me importa si muero, he estado esperando por este momento medio siglo para verte de nuevo Alucard".- Pensó la mujer antes de recostarse y ver como el avión se acercaba rápidamente, para luego estrellarse contra el barco de guerra.
Muchos de los tripulantes salían quemados o con la falta de algún miembro tras la explosión de magno aparato, muchos murieron también, pero ya la suerte estaba echada para los sobrevivientes que quedaban en el buque, ya que entre las llamas se podía distinguir una figura que a todos los paralizó al momento. Sólo una persona se atrevió a acercársele, aunque con mucho miedo, ya que seguramente sería la primera en morir.
Alucard se regeneraba entre los restos de los que antes fueron el avión más valioso del mundo, cuando vio por el rabillo de un ojo que una persona se le acercaba. Parecía una chica torpe con lentes, aunque sin las llamativas trenzas de antaño. Llevaba un mosquete entre sus manos y una sonrisa temblorosa en su rostro. Para el vampiro era la viva imagen de la belleza.
-Nos vemos otra vez Rip Van Winkle.
-Bienvenido, Rey de los no-muertos.
Continuará
Bien he aquí el primer capítulo de mi pronta "saga", espero que lo disfruten tanto como yo lo disfruté escribiendolo.
