De más está decir que los personajes de Suzumiya Haruhi series no me pertenecen, solo hago este fic como forma de esparcimiento, sin el fin de lucrar.
Capítulo 3: Suplantador
Era ya de mañana y en las ruinas del que fue el apartamento de Nagato Yuki se vislumbraban dos siluetas las cuales ya no peleaban, sino todo lo contrario. Estaban abrazados y se besaban tiernamente, al contrario de lo que se habían hecho solo unos minutos atrás. Después de un largo rato la pareja se soltó de su firme agarre, ya que sabían que no contaban con mucho tiempo.
-Yuki, realmente va a ser duro esto.- Dijo Kyon colocando sus manos sobre los hombros de la chica.
-Debes tener fe en ti, o de lo contrario muchas más dimensiones serán destruidas.- Contestó Nagato acariciando el rostro de su novio.- Este es tu destino desde que te encontré en tu mundo.
-Lo sé, es por eso que estoy aquí, todo magullado por la pelea que tuvimos.
-Fuiste muy valiente, si ésta Nagato Yuki es tan fuerte como yo, me es difícil creer que la hayas vencido.
-Tal ves ella quería ser vencida…
-¿Qué has dicho?
-Nada, nada importante. Y bien ¿que es lo que haremos primero?
-Bueno, primero que todo debo reconstruir esta habitación, ya que ustedes no midieron las consecuencias de jugar con armas. Tú ve a casa tonto; te estaré apoyando desde aquí.
-Cierto, ahora que recuerdo dejé a mi madre en el sofá, debo apurarme y dejarla en su habitación, para que crea que todo lo que vio fue un sueño.
-Y también debes ir a cambiarte de ropa ya que esa está toda rasgada.
-Cierto. Creo que debo tener otro cambio de uniforme en mi habitación.
-Entonces ve a tu hogar y duerme, mañana será un largo día.
-Es verdad. Te veré mañana en la escuela Yuki.
Después de un corto beso en los labios, Kyon se marchó a "su casa" para dejar en orden todo lo que había pasado en esas cortas horas en las cuales había llegado a esta dimensión, partiendo por dejar a su madre en su cama y saludar con un tierno beso en la frente a su hermana pequeña que yacía durmiendo en su habitación. Después de eso se dirigió a su cuarto para dormir un poco, ya que el viaje y la pelea con Nagato lo habían dejado exhausto.
A la mañana siguiente un brillante resplandor saludó a Kyon, mientras su hermana le daba los buenos días en su peculiar forma.
-Kyon-kun ya es de día, despierta.- Le decía mientras lo tiraba de la cama, haciendo que éste se golpeara la cabeza.
-¡Hey! Eso dolió.
-¿Ya estás despierto?
-Sí.
-¡Mamá dice que bajes a comer tu desayuno!
-Bien, ya voy… ¡oye!
-¿Qué?
-Gracias por despertarme.
En ese minuto la hermanita de Kyon salió huyendo de la habitación gritándole a su madre.
-Mamá a Kyon se le convirtió el cerebro en fideos.
-Esta niña… bueno, es comprensible. Jamás le di las gracias a mi hermana por despertarme. Ahora una ducha y ¡a comer!
-En ese momento el chico se dio una de las duchas más cortas de su vida, solo porque tenía las ganas más desesperantes de ver a su madre preparándole su desayuno, así que después de mojarse rápidamente en la regadera y vestirse con la velocidad de un rayo, partió raudamente hacia la cocina, donde ya podía oler el desayuno.
-¿Que tenemos para desayunar mamá?- Preguntó con una amplia sonrisa.
-¡Oh! Has bajado rápido aun no termino de prepararlo.
-Y dime ¿qué es?
-Es desayuno japonés hijo.
-Ummm hace tanto tiempo que no comía algo tan delicioso…
-Mentiroso, la semana pasada también lo preparé.
-¡Ah! cierto, n-no lo recordaba- Rió tontamente Kyon al verse acorralado en sus propias palabras, mientras se agarraba la nuca con una mano.
-Eres muy olvidadizo cariño, todas las semanas preparo un día especial japonés, ¿es que acaso no lo notaste?
-Ya sabes como soy de despistado, además hay mucho trabajo en la escuela y creo que eso me está afectando, así que no te preocupes si me comporto un poco extraño.
-Está bien, pero tener mucho trabajo escolar no es ninguna excusa para hacer tonterías… ¡ah! un momento… ayer cuando regresaba de la tienda de la señora Sakamoto, te vi caminando de noche, ¿o acaso lo soñé?
-S-seguramente lo soñaste mamá yo estaba aquí antes de que te fueras ¿recuerdas? Mi hermana está de testigo.
-Tu hermana estaba durmiendo.- Dijo su madre estrechando los ojos.
-Si pero eso no implica que haya estado caminando en la oscuridad de la noche.
-Bueno eso es cierto, pero ten cuidado, que te estaré observando a ver si haces una tontería.
-Lo sé mamá, no tienes por qué recordármelo.
-Bien, pareces hambriento así que aquí tienes, buen provecho.
-Gracias mamá "se ve delicioso…"
Sin notarlo unas rebeldes lágrimas salieron de sus ojos, salpicando el pescado que tenía en sus manos.
-Hijo ¿estás bien?
-De maravilla.- Contestó el chico con una gran sonrisa que hizo palidecer las lágrimas de felicidad que brotaban en ese momento de sus ojos.
Después de eso se sentó en la mesa y comenzó a comer lentamente saboreando toda la comida. Cuando terminó con una pena que no sentía hace mucho tiempo, se despidió de sus seres amados y dejó su hogar para dirigirse a su escuela, a la cual llegó después de subir esa empinada colina que le trajo buenos recuerdos.
Al llegar a la cima fue saludado por Taniguchi quien no se notaba para nada cansado después subir ese empinado trayecto hacia la escuela, lo que no fue nada raro para Kyon ya que Taniguchi siempre estaba lleno vigor…"tal vez tenga a una chica con la cual esté saliendo, otra vez".
Después de saludar a su amigo se dirigió a su clase, esperando ver a Haruhi sentada en el puesto de atrás, lo que no sucedió, "tal vez esté retrasada" pensó para sus adentros antes de sentarse en su lugar sacando sus libros de su mochila. En ese momento, y para su sorpresa, una alegre chica entraba al salón desbordando alegría, con esa sonrisa de un millón de voltios, de la cual había oído hablar. Sin mirar a nadie más al entrar se encaminó directamente a su asiento detrás de Kyon y lo saludó.
-Hey Kyon.
-H-hola Haruhi
-Qué te pasa, estás nervioso
-Deben ser los exámenes, si eso debe ser. "Idiota no es hora de ponerse nervioso, hay que ejecutar el plan"
-Bueno, supongo que estudiaste a última hora y que no se te grabó nada en esa cabeza de codorniz que tienes.
-Si tienes razón, pero al menos tú podrías ayudarme.
-¿Ah? No tenemos tiempo como para desperdiciarlo, además Mikuru-chan y Koizumi no van a darte su preciado tiempo para ayudarte a estudiar.
-No estoy hablando de toda la brigada.
-¿Entonces?
-Pues tú y yo.- Dijo el muchacho tratando de sonar lo más calmado posible.- Podríamos juntarnos en mi casa algún día y…
-¡Espera! ¿Me estás diciendo que vaya a tu casa, sola? ¿Es que estás tonto?
-No es para que te pongas así, solo quería pasar un tiempo a solas contigo nada más, ya que en la sala del club siempre hay alguien que nos está vigilando.
Las palabras de Kyon hicieron el efecto que Asahina-san le había comentado. Las mejillas de Haruhi se pusieron coloradas al instante, mientras sus ojos lo miraban con sorpresa.
-¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó expectante Haruhi.
-Quiero decir que me gustaría estar solo contigo, sin que Koizumi o Asahina-san o Nagato se interpongan.
-Por qué me dices eso…
En ese momento, el profesor de matemáticas entró al aula silenciando a todos en la clase. Haciendo su lección, mató de aburrimiento a casi todos los alumnos. Pero había una que no ponía atención a la clase, ya que su cabeza era un torbellino de pensamientos, todos los cuales tenían un motivo en común: Kyon.
-"¿Por qué me habrá dicho eso?"- Se preguntaba mentalmente una y otra vez Haruhi.- "Quiere estar en su casa, conmigo, a solas, en su cuarto, nosotros dos…"- Haruhi se sonrojó furiosamente esta vez al darse cuenta lo que supuestamente harían si estuvieran a solas con su compañero.
-"¿Es que él piensa en mí, de la misma forma que yo pienso en él?" No puede ser. Tranquilízate Haruhi, él solo quiere estudiar nada más.
-Señorita Suzumiya…
-"Pero y que tal si…"
-Señorita Suzumiya…
-"…si él me ve de otra manera. ¡Ay como debería actuar!"
-¡Señorita Suzumiya!
-¡No sé que debería hacer!
Todos en la clase se quedaron viendo sorprendidos a Haruhi por la "inesperada" respuesta que le dio al profesor que hacía ya un rato la estaba llamando.
-Pues si no sabe resolver el problema de trigonometría está bien, pero no por eso me tiene que ignorar para después gritarme.
-Lo siento maestro.
En el receso después de terminada la lección de matemáticas Kyon dio vuelta su silla para encarar a Haruhi, la que yacía con la frente pegada a su pupitre y sus brazos abrazando su cabeza.
-¿Ya has pensado en lo que te dije?
No hubo respuesta por parte de la chica.
-Haruhi, ¿estás bien?
-Estoy bien, idiota.
-No tienes que tratarme de esa manera. Además ¿por qué no subes tu cabeza? Es algo incómodo hablar con alguien que no te está mirando a los ojos.
Haruhi no quería levantar su cabeza porque sabía que si lo hacía Kyon notaría lo roja que estaba producto de la vergüenza que sentía. Así que solo movió la cabeza negando la petición del chico.
-Bueno, si no quieres verme está bien. Pero aún no has contestado mi pregunta: ¿Quieres venir a mi casa a estudiar conmigo?
-En la mente de la muchacha se debatía si decir que sí e ir a la casa de su compañero o decir que no y hacer que no había escuchado nada. En ese predicamento se encontraba hasta que se le ocurrió una idea.
-No puedo. Debo comandar a la brigada. Es mi club después de todo.
-Pero Asahina-san y Koizumi no han venido a clases.
-¡No han venido!?
-Pues no. "Yuki tendría que haberse encargado de Koizumi".
-¿Y Yuki?
-Ya le pregunté. Dijo que estaría bien sola, ya que fue a la biblioteca y tiene nuevos libros que leer.
Eso fue un duro golpe para Haruhi. Ya no tenía excusas para decirle que no a Kyon. Además una fuerza dentro de ella le decía que ir con él no era mala idea y que podían aprovechar bien el tiempo juntos.
Nuevamente se puso roja como un tomate.
-E-Está bien Kyon, iré. ¿Qué es lo que quieres estudiar?- Tartamudeó Haruhi.
-Ciencias. Soy pésimo en esa asignatura.
-Llevaré mis libros.
-No hace falta. Si vas a tu casa a buscarlos solo perderemos tiempo. Con los míos basta.
-Ok.
Después de acabar las clases, la pareja de estudiantes se encaminó hacia la casa del chico a paso lento. Haruhi estaba inquieta y en todo el trayecto no se atrevió a mirar a Kyon, más aún con las locas fantasías que se le pasaban por la cabeza, pero luego se tranquilizó sabiendo que la madre y hermanita de éste estarían en casa.
Cuando finalmente llegaron a destino la chica se sorprendió al no encontrar ningún par de zapatos en la entrada, lo que solo quería decir una cosa…
-Oye Kyon…
-¿Si?
-Tu familia está en casa ¿cierto?
-Mi hermana está en el cole, y mi madre debe estar charlando con las vecinas a esta hora, así que estamos solos ¿por qué lo preguntas?
-N-No, por nada.- Titubeó
-Ven, subamos a mi cuarto.
-"¡A su cuarto!"- Haruhi se sacudió terriblemente.
-¿Qué te pasa?
-Kyon, no sería mejor que estudiáramos aquí…
-Pero aquí no tengo mis libros, además allá arriba es mucho más cómodo. Ven vamos ya, no te quedes parada como una estatua.
Haruhi solo obedeció. Su mente se había ido a otra parte, así que subió las escaleras como una zombie hasta llegar a la habitación del muchacho. Al entrar notó que todo estaba en orden y limpio, muy por el contrario de lo que una chica pensaría que es el cuarto de un hombre. Dio unos cuantos pasos cuando escuchó que Kyon cerraba la puerta tras de sí.
-S-Sabes, n-no tienes que cerrar la puerta…
-Haruhi.
-¡Sí!- Dio un respingo al oír su nombre.
-Me gustas.
-…
-¿Haruhi?
-…
-¿Me has escuchado?
-Repítelo por favor.
-Me gustas. Desde el comienzo. Me he enamorado de ti como nunca lo había hecho.
Haruhi Suzumiya estaba oficialmente shockeada. Kyon, que en vez de ir a buscar sus libros para estudiar estaba frente a la puerta confesándole su amor. Amor que ella también sentía, pero nunca creyó ser respondido hasta ese instante.
-¿No me contestarás?- Exigió Kyon al ver a Haruhi mirando el piso, con sus mechones de cabello cubriéndole el rostro.
-Yo…
-Te seré sincero. No te invité a mi casa a estudiar. Como dijiste tengo una cabeza de codorniz, así que aunque estudiara todo un fin de semana no recordaría nada al día siguiente. Te invité para estar los dos solos, porque te quiero solo para mí, que solo me mires a mí, que hables solo para mí. Por favor dame una respuesta.
-¿Es verdad lo que me has dicho? ¿Es lo que realmente sientes?- Dijo la chica aún con la mirada pegada al piso.
-Sí. Podrías por favor levantar tu cabeza. Quiero mirarte a los ojos.
Haruhi levantó la cabeza mostrándole a Kyon sus ojos hinchados y lágrimas en las mejillas. Desde hace un rato que estaba llorando pero no quería que su compañero la viera.
-¿He dicho algo que te haya molestado?
Como respuesta, Haruhi solo movió su cabeza en forma de negación.
-Entonces ¿por qué no me contestas?
-Estoy feliz. Nunca creí que me dirías eso.
-¿Eso significa…?
En un atrevido movimiento, Haruhi se acercó al chico y le dio un suave beso en sus labios.
-Eso significa que yo también estoy enamorada de ti.- Dijo con una sonrisa que no era la de un millón de voltios, pero era igual de radiante.
Por unos minutos la pareja se besó gentilmente en esa alcoba. El chico acariciaba el rostro de la muchacha mientras ésta trenzaba lo brazos alrededor del cuello del joven. Así estuvieron hasta que la madre de Kyon entró por la puerta principal de la casa cargada con unas bolsas de supermercado.
-¡Hijo! ¿Puedes venir a ayudarme?- Dijo al ver zapatos en la entrada.
-¡Kyon, tu madre ha llegado!
-Sí, será mejor que bajemos. Si nos encuentra aquí arriba pensará que estábamos haciendo algo indebido.
Por tercera vez en el día Haruhi se puso colorada.
-¿Hijo, estás con alguien?- Dijo la mamá del adolescente percatándose de que había otro par de zapatos.
En ese momento Kyon hizo su aparición junto a Haruhi. La madre del chico apenas podía creer lo que estaba viendo ¡su hijo había traído a una mujer a casa!
-¡Vaya!- Dijo tratando de sonar serena.- ¿Y quién es esta linda chica?
-Siento no haberme presentado.- Dijo Haruhi haciendo una reverencia.- Soy Suzumiya Haruhi y soy una amig…
-Es mi novia mamá.
-¡¿Qué?!- Exclamaron ambas mujeres.
-Lo que oíste. Bueno, realmente aún no se lo pido formalmente, pero eso se puede remediar. Haruhi ¿Te gustaría ser oficialmente mi novia?
La vergüenza invadió a la pobre chica haciéndola sonrojar nuevamente. Nunca creyó que Kyon se lo fuera a preguntar tan directamente, menos al frente de su madre. Pero así logró darse cuenta de que él era sincero y que tendría que enfrentar tal pregunta alguna vez. Así que respondió lo que realmente sentía en ese momento.
-Sí Kyon. Me encantaría ser tu novia.
-¡Oh! Esto hay que celebrarlo. Menos mal que compré muchas cosas deliciosas, así que tendremos un festín esta tarde. Mi hijo tiene muy buen gusto Haruhi-chan… ¿Supongo que te quedarás un poco más con nosotros?
-Si no es molestia…
-Claro que no hija, quédate, me gustaría charlar un poco contigo. Después de todo eres la primera novia que tiene mi hijo, ¡Tengo que saber todos los detalles!
Mientras las dos mujeres conversaban animadamente, Kyon partía a su habitación con la excusa de que tenía que buscar algo. Al llegar allí, pudo calmarse lo suficiente. Había estado actuando gentilmente con la asesina de su familia ¡hasta la había besado! Bueno, todo era parte del plan que habían tramado con Asahina-san del futuro y con Nagato, por lo que se tuvo que tragar su rabia.
-Disfruta cuanto puedas porque en unos días más, voy a disfrutar viéndote sufrir Suzumiya Haruhi.
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¿Hace cuanto que no actualizo este fic? La respuesta es sencilla: hace mucho tiempo jeje.
Bueno, en este capítulo podemos ver un pedazo del plan de Kyon: conquistar a Haruhi, pero ¿qué sigue después? Eso tendrán que descubrirlo en el siguiente cap.
Antes de despedirme me gustaría dejarlos invitados a pasarse por mi perfil ya que he actualizado todas mis historias (hace años que no lo hacía) y si les gusta Evangelion o Hellsing entonces pueden elegir algún fanfic que les agrade ¡Es la maratón Le Cuack!
Sin nada más que decir, me despido ¡nos leemos!
