Capitulo 15: Intrusas

BPVO:

-bella yo lo siento mucho, debí haberte dicho…-mi madre comenzó a llorar… era horrible verla así. Pero no pude hacer mucho. Ya que escuchaba las increíbles palabras de mi padre, era… imposible yo… es que como trate de decir antes… alguien, allá arriba, me odia…

Recopilemos la información… René tuvo una hija, antes que yo; su nombre era Amanda… si. Era.

La noticia era que ella acaba de fallecer en un muy extraño accidente automovilístico. Era extraño, porque hasta donde René sabía. Amanda no conducía…

-¿por qué?—pregunte en susurro… mi madre comenzó a decir cosas sin sentido…

-entiende bella—intervino mi padre—es el pasado de tu madre… y ella no se sentía lista para decírtelo…

-¡por dios!—ya estaba harta. Me levante y comencé a pasear por el salón—¿¡como se oculta a una hija René!?... explícalo, ¡porque lo hiciste perfecto durante dieciséis años!—trate de no gritarlo. Pero, recibir una noticia así, de la nada. Y esperar que no hagas nada… es imposible.

-lo tuvo que hacer…. Además ese no es el asunto—mi padre hablaba con una calma escalofriante…- ella, Amanda tiene una hija… esta en Londres—la última palabra era… ¡Dios! ¿¡Porque Mierda me haces esto!? ¡El mundo lo hiciste muy grande! ¿Por qué en Londres?

-hija.—dije sin mucho animo

-tu sobrina—dijo René entre algunas lagrimas.—ella solo tiene 6 años… y no tiene a nadie Isabela…-y quién era yo… ¿Santa Teresa de Calcuta?

-¿que van a hacer?—tuve que preguntarlo, aun cuando la respuesta no fuera la más esperada

-tu madre viajara y la traerá…-completo mi padre—en dos días. Tú y tu madre se van a Londres…- Muerte, Destrucción… creo que agregare tortura… es que la vida no puede ser más injusta. Acabo de pelear con Edward. Me acabo de enterar que tengo una hermana, muerta. Que tiene una hija y vive en Londres. Me acabo de enterar que iré a Londres…

-no quiero ir. —dije de forma casi instantánea…

-solo serán 3 días…-susurro mi madre. Sin mirarme a los ojos… yo no podía entender su dolor, para mi Amanda era una completa desconocida…

-tu madre no puede ir sola.—replicó Charlie

-ve tu con ella… no me pienso mover de acá.—tal vez soné como la hija más incomprensible del mundo. Pero yo no iría al lugar donde tengo mi Cyber novio, luego de una pelea, solo para recoger a una niña que supuestamente es mi sobrina…-me puedo quedar con Alice— agregue lo más rápido que pude. Mi padre pareció pensarlo.

-está bien.—dijo al fin.

-¿me puedo retirar?—dije mientras jugaba con mis dedos… y miraba al suelo. ¿Que se suponía que le tenía que decir a mi madre?

-si. Prepara tu mochila, o lo que sea que vayas a llevar a las casa de Alice…-dijo mi padre sin ponerme una pizca de atención. Me levante y acaricie por unos segundos el hombro de mi madre. Subí las escaleras, casi a la carreara y llame a la casa de los Brandon…

"Alo?" contesto mi salvación

"Alice…"—dije soltando todo el aire

"¿bella que te pasa?" me seria de más ayuda si ella supiera leer mentes….

"Ummm… algo… tengo que ir a tu casa por tres días. ¿Puedo?"—me falto poco para rogar.

"le preguntare a mi mama"—escuche algunas voces. Un grito y un suspiro—"ella ya sabe… tu padre llamo mucho antes, previendo tu respuesta. Dice que no tiene problemas. Te espero en 30 minutos en el parque"—cerre los ojos por un instante. A la mente se me vino una muchacha de cabello casi rojizo y ojos verdes, casi como mi madre. Dicen que la sangre llama. La mía ya recibió, al parecer, el llamado, pues dos lagrimas cargadas de culpa y emoción bajaron de mis ojos a mi cuello

"te veo ahí"—dije con voz ahogada. Ella era lo único estable que tenía… mi Alice.

APVO:

Mi alegría, casi siempre ayudaba… pero estar aquí. Viendo como ella avanza sin mirarme realmente y dando pasos cortos, me hace querer llorar… ¡es que me siento tan impotente!. no puedo hacer nada. Bella es la personificación del silencio. Nada la puede hacer expresarse si ella no quiere.

Suspire por enésima vez en la noche… no seria fácil.

Pero ahora mi dilema era… que decir… o peor aun… que hacer. Abrazarla. O solo dejar que se acerque y llore en mi hombro… No se ustedes... pero yo me incliné por la segunda.

-Belly.—dije cuando ella estaba lo suficientemente cerca como para escucharme

-hey—su tono era apagado. En su hombro llevaba una mochila y en la mano, otra… se sentó a mi lado y dejo sus cosas en el piso. A esta hora en la noche, el parque era mas seguro que de dia. Pero tan oscuro como nunca. Solo un poste nos iluminaba.

-bella...—llame y ella no levanto la vista, por lo menos no me miraba a mi… solo a un punto sin rumbo—dime algo…-pedí al borde de las lagrimas

-que quieres que te diga Ali… ¿como mi madre me engaño? ¿Como es que mi vida cambiara en un 99%? O Peor aun… ¿que me Pelee con Edward justo antes de saber que tenía una oportunidad de ir a Londres, aun cuando las razones fueran tan inoportunas...?—cuando decía la última de sus irónicas preguntas su voz comenzó a apagarse y estrangularse. Se notaba que aunque tuviera una pelea con Edward. Quisiera salir corriendo a tomar el primer avión a Londres solo para verlo… ¡pero ella era tan Orgullosa y terca!

-¿Que pasa con Edward?—trate de despistarla del asunto principal, claro que ella se dio cuenta, pero aun así me siguió el juego

-Alice… no he hablado con él desde mi cumpleaños… hace dos días cumplimos el primer mes y él se aparece recién hoy, intercambiamo palabras y me dijo: Me tengo que ir amor.—hizo la mala imitación de una voz grave. Pero lo deje pasar—como es que… Arg! Me da rabia—su color había pasado de un pálido traslucido a un rojo suave… supongo que de la rabia. Esperen… sip, de la rabia.

-Bella… ¿como sabes si él se conectaba o no?... tú estabas castigada…-ella me miraba queriéndome matar… así que me callé

-yo me conecte todos los días a las horas que "usualmente" –hizo comillas en el aire—hablábamos y nunca me dejo un mensaje… ¡pero sabía que él había estado conectado pro que nunca dejo de actualizar su estúpido Blog!—de esto, siguió un suspiro y un abrazo hacia mi… le abrace fuerte, tratando se pasarle mis ánimos y fuerza… aunque en este instante dudaba que sirviera de algo…

-¿como llevas lo de tu hermana?-pregunte en susurro… era mejor que me gritara y se desahogara a que tenga eso entre el pecho y espalda.

-es un asco…-la mire fijamente. No era lo que esperaba que me dijera—literal Alice… enterarme que tengo una hermana es… traumático, horrible y 50% genial… pero que el mismo día te digan que murió… apesta… y no solo eso… sino que dejo a una niña sola en este mundo…-suspire… no debe ser fácil…

-bella tengo una idea…-ella rodo los ojos

-Alice, no tengo ánimos…

-cállate…-dije rápidamente—me vale un cuerno tus ánimos… nos vamos a chicago—dije sin opción a un "no"

-estas loca…-dijo agarrando sus cosas.

-de verdad… estuve trabajando con mi madre en el jardín, con mi papa en el hospital y en el refugio de animales para conseguir el dinero… eso sin mencionar la biblioteca—dije rápidamente…

-¿que haríamos en chicago? Visitar a tu novio jasper… ¿y que yo me quede con rosalie y su novio Emmett?—remarco "novio" dos veces

-¡pues no!... conocer chicos lindos, no se quizás…

-está bien—dijo con un poco de entusiasmo—que le diremos ahora a tus padres…-fue mi turno de reír como el gato de Alicia en el país de la maravillas—a veces das miedo…-comento

-lo se -dije tomando una de sus mochilas… y empezamos a caminar en dirección a mi casa

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-¿crees que sea prudente Alice Brandon? ¡Acaba de perder una hermana!—no me lo tenía que repetir…

-¡por eso mismo mama! Ella necesita distraerse, salir un poco…-mire de la mejor manera que pude a mi gran comprensiva madre esme….

-está bien—comencé a saltar—pero tu padre las dejara en el aeropuerto de ida y vuelta…-comencé a abrazarla y saltar con ella... o más bien ella saltaba conmigo—tres días Alice… solo tres y mándale mis saludos a Jacob…

-si mami. Yo le digo—le di un último beso en la mejilla y corrí a mi habitación a contarle las buenas nuevas a bella…

-Belly!—ella estaba sentada encima de la cama y comiéndose las uñas—¡quita tu boca de ahí!—chille

-¡que dijo?—pregunto obviando mi comentario.

-¡nos vamos!—grite—a chicago—dije bajito. Ganándome una valiosa risa de bella.

-¿puedo utilizar la computadora?—pregunto un poco después. Me daba miedo que terminara hablando con Edward y se lastimara más… pero tenía que confiar en ella…

-adelante—dije lanzándome cómodamente en mi cama… la observe por un rato… hasta que vi una pequeña lagrima bajar por su mejilla.—Bella…-dije levantándome como un resorte, ella limpio su lagrima rápidamente y apoyo su rostro en su palma…-¿que pasa?—susurre

-nada—respondió mientras movía ágilmente el Mouse…

-¿que leíste?—dije apartándola de mi ratón. Busque la ultima pagina abierta y era…- ¿enserio?... ¿es que acaso eres masoquista o algo así?—un segundo antes bella se había levantado molesta y se lanzo a mi cama… con la intención de no escucharme.

-es costumbre…-dijo con su rostro contra la almohada

-¡muy mala costumbre!—casi grite mientras entraba al blog de Edward… habían varias publicaciones recientes…

"Amor, en el café en 30 min"—Beth—"que asco" me atreví a pensar…

-te dije que él no era para nada…-ella me interrumpió

-ya se!—dijo con voz ahogada—ya sé!—grito esta vez y se sentó al borde de la cama roja… debería ser de la rabia.—pero no pensé que el…-me levante justo en el momento en el que ella no pudo terminar la oración. Me sente a su lado y sobe su espalda… me permite terminar su oración:

-¿no pesaste que te olvidaría tan rápido no?—ella soltó un gemido se recostó en mi hombro…

-no me gusta llorar…-acaricie su cabello…

-el no lo merece… bella.—llame—vamos a Chicago. Divirtámonos… y olvídate de él.

-Alice… no lo deje decir nada. Me guie por unos comentarios que leí en una foto de él y…-levante una mano para callarla.

-¿que comentarios?—pregunte con cautela.

-estaba aburrida y vi unas fotos de él en su MSN… y habían comentarios de…-ella se levanto y se sentó de nuevo en la computadora. Abrió una cuantas páginas, tecleo algo y luego me llamo.

-pues…-no podía decir mucho. Las fachas que tenía Edward en aquella foto no ayudaba a mi raciocinio inmediato

-lee los comentarios…-dijo aburrida. Lo leería en voz alta/baja

"Ummm… Pareces… stripper?"—decía una tal…Sara

"No lo soy, como crees!"—contesto Edward

"pero si quieres te hago algo privado"—puso en un comentario más abajo. Abrí mi boca de la sorpresa, pero seguí leyendo

"entonces si eres! =O"—respondió la misma "Sara"

" que no. Aunque lo haría si mi novia me lo pidiera. Y primero tendría que conseguir una"—contestó el muy….

"Todo lo que harías x ella…."—siguió insinuando

"si. Lástima que no tengo novia."—no pude evitar soltar un pequeño grito… "y que mierdas es bella entonces!" le reproche en mi mente

"aunque hay una chica de la que estoy como… enamorado, pero no sé."—Ahora quise gritar pero me conforme con morderme el labio…

"¿podría ser yo?"—estaba empezando a irritarme esa tal Sara…

-creo que leí suficiente…-me enderece y cerré la pagina de la rabia que me daba que el tipo ese no considerara "nada" a bella… es que si tan solo lo tuviera en frente…

-bueno, y por eso termine con Edward…-dijo su nombre muy bajito… casi en susurro. Odiaba ver a mi amiga /hermana así…-bueno no termine… simplemente… -pareció buscar la palabra…- me aleje.

-Okey. Ahora eso es lo de menos. A alistar maletas…-en el ovalado y con casi forma de corazón rostro de bella se formo una pequeña sonrisa…

BPVO:

Una vez listas las maletas, Carlisle nos llevo al aeropuerto. Si. Nos largamos a las 2 am. Pero ¿cómo decirle que no a Alice Brandon?

Justo antes de subir al avión recibí un texto de Jake

"Mi vida necesitamos hablar"—y por alguna razón… sabía que no era bueno.

"Luego Jake. Estoy a punto de subir a un avión"—respondí rápidamente

"no puedo seguir con esto. Bella tengo una posible candidata como mi novia…sabes lo que significa?"—mire el celular como si quisiera apuñalarlo, pero al final conteste con frialdad:

"Claro que sé. Es mi retiro. Volveremos cuando termines con ella"

"Suerte en tu viaje."—fue lo único que recibí de vuelta… esto sí que era una mierda.

-señoritas apaguen sus celulares—dijo con falsa amabilidad la azafata.

-voy—conteste de mala gana. A mi lado Alice me miro como si fuera un bicho raro…

-¿que tienes?—pregunto en susurro

-Jake tiene novia…-ella abrió desmesuradamente la boca… lo cual me hizo gracia.

-Ese perro hijo de su…-la mire para callarla, había empezado a elevar la voz—de su madre—dijo en mi oido.—ya verás. El volverá a ti. Esa es solo una intrusa más…

-no quiero discutir eso ahora…-dije recostando mi cabeza en el respaldo de mi asiento.

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-bella…-decía un voz femenina…-me encanta tu Edward….—la chica se volvió eventualmente mas nítida y conseguí ver a una rubia…al lado de Edward… la sangre me hervía pero apenas tuve tiempo para matarla con la mirada… ya que ellos desaparecieron muy rápido… me dije a mi misma que no me merecía pero el regreso… y yo estaba al borde de las lagrimas… el estaba ahora con una morena… no aguante mas y me acerque para pegarle, pero desaparecieron entre risas… quise un apoyo, alguien que fuera mi puerto…

De inmediato apareció Jacob… el me abrazo y pude respirar en paz… solo un segundo.

-bella…-susurro en mi oreja—tenemos que terminar. Ya tengo novia.—sus palabras hicieron eco en mi cabeza… es que todo el mundo me estaba dando la espalda.

-Isabella Swan!—sentí que me jalaban, pero mis parpados se sentían más pesados…- mueve el trasero!—grito Alice…-no. No llores preciosa… Awwww Bells… deja de decir su nombre…-susurro… y creo que si entendí la mitad de lo que dijo… fue mucho. —Si deme el agua…- pronto me sentí muy despierta y mojada…enfoque la vista y Alice fue lo primero que vi. Toque mi rostro, ahora empapado, y pase un dedo debajo de mis ojos… las manchas negras eran inevitables.

-morirás…-dije con voz pegajosa

-tenia que hacerlo…-estaba conteniendo la risa… lo sabia—toma...—dijo sacando un pañuelo de su bolso. Lo tome de mala gana y limpie el delineador.—tenemos que salir…-me levante echando fuego y saque mi maleta… descendimos del avión.

Una vez que estuvimos en el aeropuerto para recoger las maletas más grandes, pude observar a un chico entre la multitud… era alto y con rizos… ¿adivinan quién es? Sip… mi futuro cuñado. Jasper Hale.

-ya llego—dije sin ánimos a Alice que recorría con la mirada la cinta que transportaba las maletas… aun no llegaban las nuestras. Ella pego un grito que casi, casi me revienta el tímpano… suspire. Ahora yo tendría que cargar con las dos maletas.

Espere 3 minutos y al fin vi la maleta de Alice, la tome y me caí con ella, ¿esa niña traía piedras acaso?

-¿estas bien?—pregunto una voz masculina… y precisamente quería a ese espécimen lejos de mi. Levantarte la mirada y me encontré con unos hermosos ojos Azules…

-si—dije en susurro. Tome la mano que me ofrecía y me puse de pie, quedando a centímetro del desconocido…

-¿pesada tu maleta, eh?—tenia un acento… pero era muy leve para tan solo decir: el es de…-disculpa—dijo cuando lo quede mirando mucho—mi nombre es Marco Davini—no lo vi venir. El tomo mi mano y depósito un suave beso en ella… me ruborice.

-Isabella Swan—dije un poco tarde. Davini… debería ser italiano…-¿qué haces en chicago?— ¿de dónde venía la valentía? Ni idea.

-Negocios.—dijo con una sonrisa. "así que es mayor… ummm Bella… no tienes mucha suerte en estos días"—perdona, ¿esperas otra maleta?—dijo concentrándose en mis ojos. Baje la mirada y me arrepentí de ello. El tomo mi barbilla y la levanto hasta quedar en descubierto.

-si.—dije repentinamente animada—¿y tú?

-no. Pero te quería ayudar.—sonreí, sintiéndome realmente feliz.—claro. Si no te molesta.

-Gracias—dije al ver mi maleta.—en realidad esta no es mía—dije señalando la que tenia a mi lado—es de…-me alce de puntillas para ver si localizaba a Alice pero lo último que vi de ella estaba traspasando las puertas del aeropuerto y lo sabía por el mechón de cabello—Vaya…-dije molesta

-¿ocurre algo?—el siguió mi vista-

-se fueron sin mi.—dije volviendo mi vista a la cinta transportadora. Pedí permiso y me pude acercar a mi maleta. Cuando estaba a punto de tomarla, una mano se posa sobre ella antes que yo.

-no vaya a ser que este igual de pesada que la otra—dijo levantándola y colocándola en el piso.

-Gracias pero me tengo que ir—dije tomando las maletas.

-¿hacia dónde vas?—pregunto tomando su propia maleta y siguiendo mi paso

-a la universidad…-el sonrió con sarcasmo—no quise que sonara como sonó.—ambos reímos—es que mi amiga vino a visitar a su novio y nos quedaremos en su habitación. Bueno ella se quedara. Yo iré a… el tiene, su madre tiene una habitación para mi…-dije atropelladamente

-bien—no pudo ocultar su acento. Si era italiano—te puedo dejar ahí.- fruncí el ceño—se fueron sin ti, ¿no?

-si, pero yo puedo tomar un taxi gracias.—empezaba a sentirme acorralada.

-bien como digas bella…-mi nombre en sus labios sonó extrañamente provocador…- ¿por cuanto tiempo te quedaras?—dijo cuando estábamos afuera, esperando taxis

-3 días—dije algo distraída con los colores de la cuidad. Ya estaba amaneciendo—por placer. ¿qué negocios haces?

-un divorcio. —me gire a verlo. No parecía tan viejo como para estar casado… es mas solo debería tener 7 años más que yo… o algo así—no quise que sonara así…-sonrió—soy abogado.—fue mi turno de sonreír

-no te ves tan viejo. —dije a punto de reírme

-oh, gracias. Considerando que tengo 24, es un insulto…-estalle en risas y él me siguió. 24 años… no estaba mal.—cuántos años tienes Cisne?—algo en esa oración estaba mal… "cisne" repetí en mi mente… él me decía así… "basta bella…"

-16.—dije un poco aturdida.

-¿te ocurre algo?—dijo tomándome de la mano. Comencé a sentirme mareada—te dije que las maletas pesaban mucho para ti.-trate de sonreír, pero solo logre que el frunciera el ceño… seguro estaba pálida.

-Estoy bien…-dije después de un minuto. Mire nuestras manos. Yo agarraba la suya con fuerza… y el hacia lo mismo. Repentinamente me sentí incomoda.

-bonito sonrojo.—comento soltando poco a poco mi mano.

-no ayudas…-dije acomodando mi cabello para tapar un poco mi rostro.

-tu tampoco.—lo mire confundida.—ya no puedo verlo…-delicadamente retiro mi cabello y lo coloco detrás de mi oreja.—mejor. Dime bella… ¿no estás pequeña para estar sola en una ciudad como esta?—me encogi de hombros

-no es tu problema…-no quise sonar evasiva ni mucho menos mal educada. Pero así sonó.

-¡claro que si!—dijo tomando algo del interior de su chaqueta.- seré el responsable si te ocurre algo. Acuérdate que seguramente sea el ultimo que te vea con vida.—parpadee incontables veces… estaba bromeando… ¿o no?- deberías ver tu cara…-estallo en risas y solo lo acompañe con una sonrisa…

-pareces un psicópata…-comente revisando mi celular, el cual había comenzado a vibrar…

-no. Soy muy noble.—dijo extendiéndome una tarjeta. La tome y revise el número. —estare aquí una semana… puedes llamarme si te pierdes…

-ya se dieron cuenta que falto…-dije levantando mi celular y mostrándole el mensaje

-"Lo siento bells. Vamos por ti. Alice"—leyó y soltó una risita…- tu amiga no es precisamente detallista…

-¿porque lo dices?

-no eres algo que se olvide tan fácil…-quise no tomarlo con doble sentido… pero es que él era demasiado guapo…-eres muy hermosa—dijo cerca en mi oreja… una sonrisa se formo lentamente en mi rostro.

-gracias.—un taxi se detuvo en frente de nosotros.— tómalo tu, ya vienen por mi…-dije con una sonrisa.

-Gracias bella… un placer conocerte—extendió su mano y la toma para estrecharla pero el tenia un plan mejor… beso mi mano con delicadeza e hizo una reverencia… me causó gracia. El subió su maleta y lo despedí con la mano… no tardaría mucho en llamarlo…

Bien, no tarde nada.

"Alo?"Contesto en tono serio

"Hola! Soy bella…"dije sintiéndome un poco avergonzada. Al otro lado de la línea escuche una risa melodiosa

"Hola hermosa… si llamaste.—sonó tan dulce!

"quería ver si me diste un numero valido"—otra risa

"claro. Claro. Quieres tomar el desayuno?"—no vacilé

"por supuesto."

"genial. Te enviare la dirección en un texto. ¿Ya te buscaron?" –justo en ese instante un jeep rojo, increíblemente enorme apareció ante mi… de el salto Alice y el Grandote de Emmett…

"al parecer"—dije mirando duramente a Alice. Ella hizo un puchero pero no me importo. Yo seguía con mi llamada

"¿qué quieres decir? Si sabes que puedo dar vuelta y buscarte no?"—Reí ante su tono de preocupación

"estoy bien… al fin llegaron"—Alice tenía las manos pegadas, como si estuviera rezando mientras Emm subía mis maletas… le enseñe el dedo medio a mi Amiga.

"De dónde eres Bella?"—dijo después de un silencio de un segundo

"forks, Washington"—Alice dijo sin sonido: ¿con quien mierdas hablas?. No le preste atención y me subí al enorme Jeep. "¿y tú?"

"Italia"—dijo como lo obvio—"¿Qué te gustaría de desayuno?"

"tostadas"—conteste rápido mientras el Jeep comenzaba su marcha. "pero… ¿no sería mejor que me cocinaras?"—otra risa.

"¿estas ofreciendo que un desconocido te lleve a su habitación de hotel para que te haga tostadas?"—bueno… como el lo decía, sonaba extraño

"creo que si…"

"bien. Pero si me llevan preso diré que me obligaste"—fue mi turno de reír. En el auto todos me miraron como una loca

"Trato."

"te veo en una hora."

"adiós"—canturreé

"Ciao"—debía admitir que su italiano era muy sexy.

Cerré mi teléfono con una sonrisa en mi rostro… pero me tenía que preparar para la batalla del año: ¿¡Con quien hablaba bella por teléfono!?

-hola Jasper—el solo hizo un gesto con la mano, añadiendo una sonrisa.

-Parecías muy ocupada enana…-comento Emm mirándome por el retrovisor. Sonreí abiertamente.

-tengo un nuevo amigo—anuncie..

-¿y como se llama?—pregunto malhumorada Alice.

- no es tu problema -dije tomando de nuevo mi celular, el ya había enviado la dirección.—¿y rosalie?=-pregunte después de un silencio incomodo…

-está estudiando—dijo orgulloso Emm. Le conteste con un : Ohm.

Segui simulando que enviaba textos cuando la verdad era que no hacía nada. Pero tenía que demostrarle a Alice que yo también me puedo olvidar de ella…

-Bella ya no aguanto—lloriqueo

-¿qué pasa?—pregunte sin mirarla

-¡estas molesta conmigo!- chillo.

-Algo… no debiste olvidarme.

-pero…

-siempre es lo mismo cuando estas con jasper!—solté de una vez. El pobre se puso de color rojo y Alice estaba… perpleja.

-Yo…

-Hablamos cuando lleguemos. —dije un poquito incomoda.

10 MINUTOS DESPUES…

-Bella no fue mi intención—ella estaba mirándome desde su cama mientras yo iba y venía, acomodando mis cosas y eligiendo que ponerme.

-lo se…-dije deteniéndome frente a ella…-solo que lo haces…-dije caminando hacia el espejo.

-perdón.—dijo con esa voz que te rompe el corazón, pero no me iba a dejar… al menos no hoy.—¿a dónde vas?—dijo colocándose detrás de mi…

-a desayunar.—conteste mientras volvia donde estaba mi maleta y buscaba un collar…

-pero la mama de Jasper nos preparo algo…

-ve tu. Yo tengo que respirar mas aire… quizás ir de compras o conocer…-saque en filas mi ropa, y aun no encontraba el estúpido collar…

-pero es domingo… queríamos ir a la playa…-dijo persiguiéndome de vuelta al espejo.

-los alcanzo en la tarde… quizás…-en mi mente fui creando un plan: desayunaría con marco, luego me disculparía y recorrería a pie la mayor parte de ciudad que pudiera… entonces me cambiaria los zapatos…

-bailarinas, jeans ajustados, blusa ajustada, chaqueta de colores, cabello suelto, poco maquillaje y bolso cómodo… tu vas a una cita Isabella…-dijo observando cada una de las piezas que llevaba puesta…

-solo el desayuno con un amigo…-dije saliendo de su fría mirada.—¿tienes copia de las llaves?—pregunte antes de abrir la puerta. No era muy espacioso, pero cabían dos camas individuales, 2 roperos pequeños un baño y un tocador… extrañamente Jasper dormía solo… y como ahora estábamos ocupando las dos camas, el se iría a dormir al departamento de su mama…

-si…-ella se volvió y busco en su bolso una copia de las llaves de la habitación… me lanzo la llave y un beso… solo sonreí y me despedí con la mano…

Una vez fuera suspire y observe todo a mí alrededor.

Una fuente adornaba el medio del campus. Todo la grama era perfecta y algunas bancas estaban esparcidas a lo largo del camino a la universidad… era algo muy grande y hermoso… eso sin considerar la cantidad de variedades de arboles que adornaban todo tal vez debería considerar mis estudios aquí…

Pero mientras caminaba la llave me molestaba así que la decidí guardar… entonces un reflejo del sol me cegó. Acerque la llave más hacia mí. Tenía un M torcida por una de sus lados… además eso era… esmalte de uñas rojo.

Tuve una corazonada… pero no quería exponer nada sin más pruebas… pero… que posibilidades habían de que jasper engañara a Alice con alguien cuyo nombre empezara por M… mis opciones eran escasas… pero al final decidí guardar la llave… le diría a Alice después… no podía estropearle todo el viaje.

Tome el primer taxi y solo dije: a La residencia Beadle.

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Ya estaba aquí… en la suite de Marco… no podía echarme para tras… ¿verdad?... finalmente toque la puerta…

Aquel mismo chico que me ayudo en la mañana, de ojos azules y que vestía traje, ahora solo estaba con su camisa remangada y el pantalón, un poco despeinado pero igualmente atractivo.

-hola Bella—dijo con media sonrisa… ¿era idea mía o hacia un poquito más de calor?

-Hola Marco—dije pasando a su lado. Esta demás decir que era la suite más hermosa que había visto.

Al entrar te encontrabas con la cocina/comedor y luego estaba el pequeño salón, que tenía un mueble claro con cojines de tonos violetas, había uno más apartado de color negro con una mesa de centro y en ella había un garrón con girasoles… luego había un pasillo de donde me imaginaba conducía al dormitorio y al baño…

-por aquí…-dijo señalando un taburete que estaba del otro lado de la cocina… me senté a observarlo..

-¿cocinas mucho?—pregunte. El estaba sacando las tostadas y colocándolas en un plato… y en otro el huevo revuelto.

-no. Creo que es la primera vez en 3 meses…-dijo dejando las tostadas frente de mi.—tienes mantequilla, jalea y jamón..—señalo cada uno de los ingredientes… y yo sonreí. Me sentía muy halagada.

-gracias. —estaba sacando las otras tostadas y colocándolas en su plato, luego saco de la nevera dos vasos…

-¿jugo?—asentí—es de frutas—creo que el jugo fue lo único que no preparo…

-¿que tomas tu?—pregunte antes de darle mi primera mordida a la tostada con mantequilla

-malteada… con algo de vitaminas…-se veía algo… apenado. Mordí mis labios para no soltar la pregunta

-¿que haces tan lejos de casa?—ahora estábamos frente a frente y él me llevaba una cabeza de ventaja.

-deje Italia desde muy pequeño…-rió—pero el acento no lo puedo dejar atrás—sonreí y bebí un sorbo de mi jugo.—¿tú qué haces fuera de Forks?—fruncí el ceño… no sabía si decirle todo o simplemente omitir algunas cosas—está bien sino me dices…-dijo tranquilamente

-fue un viaje rápido… muchas malas noticias para un solo día, supongo—una pequeña arruga adorno su rostro…

-espero que no sean tan malas…-dijo mirándome a los ojos… -o tal vez ya es muy tarde…-muy seguramente había encontrado en mis ojos la tristeza—Lo siento…-dijo muy bajito

-¿como puedes saberlo?—pregunte untando mi otra tostada de jalea

-eres un libro abierto, sin ofender—su sonrisa fue… tierna y cómplice… unos pequeños hoyuelos lo acompañaron.

-siempre lo supuse…-suspire—mi hermana murió. —solte sin poder procesar mi pensamiento. El se levanto y rápidamente rodeo la isla y se apoyo en u codo, esperando mi reacción…-no se porque…-senti las lagrimas en el borde de mis ojos…-me tengo que ir.—tome mi cartera que estaba a un lado y me incorpore rápidamente… deseaba no tropezar con nada…

Mi mano se posó en la perilla, pero el tomo mi mano y me hizo soltar la puerta…

-bella…-llamó. —no te vayas—rogó—no tienes que contarme… pero deberías saber…-se acerco a mí y me habló al odio—que me interesa. —mi única acción coherente fue rodearlo con mis brazos y hundir mi rostro en su pecho… creo que no había tenido el momento de desahogarme.- bella ragazza piangere. Non abbiate paura—ni entendí lo que dijo, pero me sentí con más ganas de llorar.

El acariciaba mi cabello mientras caminábamos lentamente hacia el mueble. Ahí ambos nos sentamos y yo me recosté en sus piernas… el cantaba una nana, que apenas entendí, mientras secaba mis lagrimas.

2 minutos después…

-creo que estoy lista para hablar…-dije con la voz un poco pegajosa.

-¿quieres un poco de agua?—pregunto y asentí. Me incorpore para sentarme y antes de que él se fuera por mi vaso de agua, me dio un beso en la frente diciendo: Bella mía.

Si bien no tenía ni un día de conocerlo… me sentía muy segura con el… sabia que él me comprendería…

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-no entiendo…-dijo con una sonrisa apenada… era la segunda vez que le explicaba mi relación con Edward…-¿la tercera es la vencida no?—reí y bebí un sorbo de lo que quedaba de mi agua.

-nos conocimos en florida, es mas… solo me fije en el. Luego yo me metí mucho a la lectura… en especial de un blog…-lo mire haber si había entendido… el asintió—luego el me habla y me dijo que él era el chico de florida y que… bueno el… me llamo cisne—el asintió—hace como un mes y tres días el me pidió que fuéramos… Cyber novios…-su rostro era un poema.

-dijiste que si…-dijo algo... ¿desilusionado?

-si…el no estaba el 30…-dije mirando mis manos.—hablamos en mi cumpleaños, el 13. Pero… no puedo creer que no se acordara…-no sabía que mas decir

-seguro es un hombre olvidadizo. —tomó mi mano derecha.—ok, ya entendí…-lo mire divertida.—en serio!—rió—ahora quiero que me cuentes lo de tu hermana…-dijo serio. Suspire.

-me entere hace un día… o menos. —frunció el ceño—nunca supe de su existencia hasta ayer…-el frotó mi mano con su pulgar, incitándome a continuar. Instintivamente apreté mas su mano con la mía—mi mama dijo que se llamaba Amanda…-mi garganta se cerro de repente—no sé nada de ella… así que no hay mucho que decir…

-bella—llamó—hay mucho que decir. ¿Cómo te sentiste cuando lo supiste?...

Sonreí.—como si fuese uno de esos programas de TV donde hacen bromas de muy mal gusto pero al final siempre te dan algo… pero… luego me di cuenta que esa era mi realidad. Y no había ningún premio…-mi voz se rompió al final de la oración y él me atrajo a su pecho y derrame las lágrimas que nunca quisiera volver derramar: lagrimas de puro dolor.

-no me gusta ver a una niña llorar…-dijo en broma mientras me sobaba la espalda. Lo apreciaba, al menos trataba de consolarme…-pero si tuviste un premio…-me separe de el para poder quedar cara a cara.

-no entiendo—dije limpiando mis lagrimas.

-antes, cuando me contabas sobre… -agradecí que no dijera su nombre- dijiste que tu tenias la oportunidad de viajar a Londres…

-si. Para buscar a la hija de Amanda.—el pareció pensar algo…

-¿y porque no estás en un avión camino a Londres?—¿que podría decir sin quedar como una completa tonta… o infantil niña de 16 años?

-yo… no tengo nada que buscar allá.—dije un minuto después

-¿y el?

-el me niega. ¿Porque yo debería ir allá en las peores circunstancias con la sola intención de verlo?—el sonrió de una forma que… me pareció muy familiar.

-eres terca… ahora lo compruebo. —rei un poco. El estaba en lo correcto.

-podemos pasar a algo más… no tan sobre mi…-me reí de mi propio enredo de palabras…

-claro.—dijo recostándose en el mueble. Lo imité

-¿tienes novia?—créanme que fue lo primero que se me vino a la mente.

-no.—dijo con una sonrisa—¿te gustaría serlo?—sentí como un balde de agua fría y supuse que mi rostro reflejaría lo que sentía. El estalló en risas—¡bella! Es una broma. No pongas esa cara…-solté una risita nerviosa y continúe por caminos más seguros…

-¿hermanos?—el negó con la cabeza.- ¿Dónde vives?

-en el mundo—contesto sin mirarme.

-explícate.—el se enderezó y comenzó:

-he tenido mucha suerte. Cada vez que termino un caso me sale otro y casi siempre implica ir a otros países o estados… nunca imaginé que esta carrera tan larga y aburrida fuera lo mejor que me pasara.—el sonaba tan apasionado que lo transmitía… era hipnotizante.—en unos días termino este caso, bastante interesante por cierto…

-es solo un divorcio… ¿que tiene de interesante?—me senté con las piernas cruzadas, observando como el tomaba la misma posición que yo. No parecía un profesional de 24 años… parecía solo un chico con un poco mas de edad que yo.

-tu crees que los divorcios destruyen todo, ¿verdad?—asentí—no es así. Hay veces en la vida donde es preferible tomar caminos separados aunque haiga mucho amor de por medio, incluso si hay hijos…-suspiró—no todo es amor bella… también es convivencia, respeto… esta pareja por ejemplo… son un par de… bueno… son ese tipo de personas que creyeron en el "vivieron felices para siempre" y cuando empezaron a vivir juntos… las peleas era terriblemente grandes aunque el motivo fuese un plato fuera de lugar. Con el paso de los años, tuvieron un hijo…-miro sus manos—delante de el eran puro amor… nunca se notó fingido. Pero luego de que el chico creciera y se fuera de la casa ellos no decidieron separarse… y aun asi seguían discutiendo. Ambos comenzaron a tener problemas de salud y como esas cosas de la vida… le dieron 2 años aproximadamente…-me tape la boca con la mano… parecía una historia demasiado triste—y ahora decidieron separarse… quieren vivir sus últimos meses en paz.—me miró—sabes, no los culpo. Ellos se aman, pero como todos, tienen defectos y lamentablemente… eso pudo más que ellos.—pero algo no terminaba encajando en su historia…

-como es que sabes tanto de ellos…-en su rostro apareció una sonrisa un poco forzada y triste.

-soy su hijo. —dijo tomando mi mano. —no te preocupes por mí. La idea de que fuera yo quien los separara fue mía… siempre quise hacer algo bonito por ellos…-entrelace nuestros dedos y en ese instante el me miro sorprendido…

-creo que es muy bonito de tu parte que…-el se había acercado lo suficiente como para sentir su respiración… no me sentí incomoda… solo algo fuera de lugar…

-bella…-susurro—¿por qué tenias que tener 16?

-échale la culpa a mis padres…-el rio y sobó su nariz contra la mía…

-entonces… ¿porque apareciste justo ahora?...

-nada es una coincidencia en este mundo…

-¿estas diciendo que estas destinada a ser mía?—ahora bien podría clasificar esto como un roce de labios, pero era mucho menos que eso…

-yo no soy de nadie…-sentí la necesidad de terminar lo que el había comenzado, así que me incline hacia adelante… sus labios me recibieron con suavidad y paciencia… fue algo lento, cálido y con un sentimiento que no tenía nada que ver con amor… era como un consuelo mutuo. El colocó sus manos en mi cintura, empujándome hacia atrás… quedando solo entre el mueble y su cuerpo… yo situé mis manos en su cabello casi negro y jugué con el… hubo un momento que me sentí en el cielo. Fue cuando el gimió en mi boca para luego susurrar mi nombre… poco a poco el fue tocando más abajo llegando a mis caderas y tomo el dobladillo de la camisa y metió sus manos dentro, tocando mi piel… me estremecí con fuerza.

Pero mi mente se negaba a creer que era Marco… yo solo tenia la imagen de Edward… y alucinaciones mías de el con otras… intrusas como diría Alice… sin poder evitarlo, dos lagrimas bajaron hasta mi cuello. Marco se detuvo en seco…

-maldición bella…-se levanto y me observo—¡diablos!... no fue mi intención es que yo… tu….no quise…-me senté y levante una mano.

-espera… déjame respirar—inhale unas cuantas veces y cerré los ojos para ver si detenía las alucinación con Edward.—no te disculpes…-dije una vez que abrí los ojos y lo encontré sentado a mi lado, con su cabeza entre sus manos…

-tu…-sonrió de forma amarga…-tengo que disculparme Bella…-negué con la cabeza…

-fue por mucho el mejor beso de mi vida…-dije tratando y rogando por no sonrojarme…-

-pero no pensabas en mi…-dijo serio.

-claro que si. Solo que… sabia que eras tu. Pero Edward se mete en mis pensamientos… y no son nada buenos… sus palabras hacen eco en mi cabeza… es un recuerdo constante… discúlpame tu a mí.—el tomó mi mano y la beso…

-mejor ser amigos bella…-algo en mi ser dolió. Simplemente por haber perdido la oportunidad de olvidarlo…

-pienso lo mismo…-susurré. Me incline y deje un beso en su mejilla… "eres muy especial" susurré en su oído. Pude sentir como sonreía.

-Grazie—dijo tomando mis manos.—creo que…-miró por encima de mi cabeza—ya es un poco tarde. Tengo que ir a una reunión. —de repente me sentí vacía…-puedes quedarte aquí y esperarme, no tardare mucho.—comenzó a decir pero lo interrumpí:

-no. Gracias—sonreí—voy a comer con Alice…-aunque sabía que era mentira. El asintió.

-Bueno Bella… otro día será.—sonrio como solo el sabia. Y unos pequeños óyuelos se instalaron en su rostro… de verdad tenía ganas de amarlo… y poder olvidar a…- ¿me estas escuchando?—el estaba agitando una mano frente mis ojos…

-disculpa. ¿Que decías?...—parpadee.

-que si mañana no tenias nada que hacer, cosa que dudo, podrías llamarme… tal vez te lleve a algún lugar bonito…-sonreí.

-Claro. Yo te llamaré…-ambos nos levantamos y el me acompaño hasta la puerta. Eche un vistazo a nuestro desayuno a medias… algún dia tendría que remediarlo. Tome mi pequeña cartera y le dije:

-otro día terminaremos nuestro desayuno.—el soltó una risita.

-si y la próxima vez será mas elaborado. Lo juro. —hizo una seña de boy scout. Me mordí el labio para evitar la risa.—y disculpa lo de…-¡se sonrojo!... juro que era lo más hermoso que vi en mi vida... el era… "tranquilízate bella" grito mi conciencia.

-no te… preocupes, yo tampoco soy tan santa si dividimos la ecuación.—el rio.

-claro… pero aquí el caballero soy yo, así que…

-ok. —suspiré. Ya estábamos en la puerta. Mejor dicho, yo estaba del otro lado…- Adiós…-el sostuvo mi mano y le dio un beso.

-Es un hasta luego. —asentí y le di la espalda… el espero ahí. Parado en el umbral de la puerta… y no fue sino hasta que voltee en una esquina, que pude mirar hacia adelante.

Al salir del complejo… camine por las calles, que extrañamente estaban solitarios para ser domingo.

Creo que iba por mi… tercera cuadra cuando sentí vibrar mi celular… lo saque, no sin antes de echar un vistazo.

"911"—era de Alice… no me preocupé, seguramente era una emergencia de vestuario…

CONTINUARÁ...


¡Gracias por todos sus Favoritos, y aquellos que me agregaron a su lista de autores favoritos, tambien por las alertas!

Escribo con mucho cariño, y porque me complementa.

¡El miercoles estoy de cumpleaños! y como regalo les subiré la continuacion de este capitulo ;)

Nos leemos chicas. Att: Bella D'Cullen