Capitulo 16: Navidad
Al día siguiente, tuve que llevar a la caprichosa de Mónica. Le compre un helado y sonreía para que no me acusase con mi madre de que estaba más pendiente de la hormiga que pasaba, que de ella.
Luego de eso aprendí a cómo tratarla y a acusarla cuando se me presentaba la ocasión. Aun así sentía que me quitaba de a poco a mi madre. Y muy lentamente a mi padre. Con el cual me uní bastante desde la llegada de la niña. Y no era que no la queramos sino que era impuesta y no teníamos elección. Eso y de que era muy engreída no ayudaba a la situación.
-Papi… ¿Qué haremos para navidad?—estábamos en la sala la cual aun no estaba decorada, y era 18 de Diciembre.
-no lo sé nena, ¿Por qué?—me miró sólo cuando hizo su pregunta. Lo cual era extraño porque el partido de futbol iba interesante… o se veía.
-una amiga de Alice, que también es amiga mía, viene para navidad…-miraba mi mano mientras hablaba, tenía las uñas más largas que hace dos semanas cuando me las había visto en un momento de soledad.
-bueno ¿quieren pasarla juntas?—pregunto directamente.
-digo que podemos pasarla en la casa de los Brandon. Ayudaría a mama a preparar algo para llevar… una torta o algo asi…-el asentía, un no muy convencido
-si tu se lo dices a tu madre…-sonrei y me colgué de su cuello, para luego darle un sonoro beso en la mejilla.
-¡gracias papi!—dije corriendo escaleras arriba. Fui directo a la habitación de mi madre. Ella estaba ahí, viendo la tele recostada en su cama, con Mónica a su lado.
-Hola Mami…-dije arrodillándome a su lado. Mónica se movió inquieta… no se veía feliz si yo estaba al lado de René. No me importaba mucho, sino que me irritaba que ella simplemente no pudiese entender que era mi madre, y yo también la quería.
-Dime Bells—dijo acariciando mi cabello
-¿Dónde pasaremos navidad?—pregunte en susurro. Ella hizo una mueca.
Debería entenderla, hace solo unos meses había perdido a su primera hija, ella no había llorado en mi presencia, pero sabía que lo hacía. Y que se lamentaba en silencio en las pocas ocasiones en las que creía encontrarse sola. Me era difícil ver como su rostro se había envejecido tan de repente. Y su sonrisa, aunque se mantuviera, no tuviera la misma energía de antes. Sus bellos ojos habían perdido el brillo y eso me mataba. Porque simplemente no podía hacer nada. Claro que no podía evitar sentir la preferencia, pero ¿Cuál era el caso? Qué diablos podía hacer… siempre que me encontraba con ese dilema, sacudía mi cabeza ya alejaba esos pensamientos. No estaba bien ser egoísta.
-se que no estás de humor para hacer nada… pero Mónica—susurré—no se lo merece. —quizás la estaba chantajeando un poco, pero era verdad. Las navidades eran de los niños y eso no se lo podían quitar.—veras una amiga de Alice viene al pueblo. Ella y su novio, y se quedaran con los Brandon… te quería preguntar ¿si podíamos ir a pasarla allá?—dije todo lo más calmada posible.
-pero bella… eso es salir a comprar regalos y, amor yo no tengo cabeza para eso…-quería decirle que la vida sigue, pero nunca podría ponerme en los zapatos de mi madre. Yo nunca había perdido a una hija.
-yo haría todo eso mama…-dije—y haría algo para llevar a la cena…
-¿y Alice sabe de tu plan?—pregunto alzando las cejas
-ella lo propuso…-revelé. Ella asintió y me permití sonreír un poco—Hablaré con papa.—me levante y besé su frente—Gracias mami—dije en susurro.
Tenía ahora todo el tragin sobre mí. Regalos, comida, ropa. Hasta tenía que vestir a la pequeña Mónica, esto con ayuda de Charlie como conductor y chequera.
Era muy fastidioso, pero ansiaba un poco de calor de hogar. Rosalie era como una hermana para mí, porque a pesar de las distancias hemos encontrado el tiempo para escribirnos de cuando en vez y contarnos de nuestras fallas y aciertos.
Ella claramente se oponía con mi relación de Edward. Todos lo hacían, al menos lo que conocían la historia completa.
No sabía porque, pero eso no me hacía sentirme menos en cuanto a mi relación con él. Pero había ciertas fisuras que no podía ignorar.
Ross una vez comentó: Aja… son pareja ¿pero qué pasa si él se enamora de otra?.
Y eso era algo que no me había detenido a considerar.
Odiaba poner en perspectiva todo. Considero eso como algo desagradable para quitarte ánimos de una forma lenta y dolorosa. Pero dicen que uno no puede andar por el mundo así como así. Viviendo por vivir.
Entonces en las noches comencé con pesadillas que me mostraban cuan clara era mi posición en este juego complicado de la vida.
Por un camino estaba el… y en el otro Jacob, mi puerto seguro.
Indiscutiblemente, camine hacia Edward. Pero el camino se hacía estrecho, y al final lo veía de brazos con una mujer, de su edad o cerca a ella, y ellos se miraban y se reían de mi, haciéndome sentir miserable y chiquita. Recuerdo gritar en mi pesadilla y rogarle que no lo hiciera. Pero era inútil, el siempre la escogía a ella.
Nunca intenté irme con Jacob, al final llegue a la conclusión que ponía comparación porque aun lo tenía ahí. Por eso en medio de todo el tragin, encontré mi tiempo para pensar que… las clausulas de nuestro pequeño trato me ayudarían y planeaba utilizarlas.
Fue una tarde… más bien noche, que lo encontré conectado. Y si, tenía miedo, porque él era… casi como una parte de mi, pero no en comparación con él.
Inicié la conversación como una cualquiera, diciendo: Hola Jake… y el resto fue pan comido. Al menos para mí, lo fue.
El no dijo mucho, apenas y preguntó y supuse por eso que el también tenía una conquista en mente y que yo solo se le había adelantado.
No me sentí mal. El era solo un amigo. Sin embargo el sentimiento de la ya no tenerlo me provocó un escalofrió. El cual decidí ignorar. ¿Puedo si quiera comparar el dolor? Era como mezclar la noche con el día.
Terminado ese pequeño asunto, seguí con la envoltura de los regalos, y ver que iba a "cocinar".
Nada de eso me llenaba o me terminaba de cansar lo suficiente para tener mi casi habitual conversación con Edward.
Hablar con él, de lo que sea, completaba todo un día de ansiedad.
No podía describir lo que sentía, cuando me quedaba hasta muy entrada la noche y el no aparecía…
Primero la decepción.
Segundo lo celos de aquella otra cosa que lo haya apartado del Cyber que frecuentaba para hablar conmigo
Tercero… rabia. Porque me sentía molesta y me molestaba con él.
Cuarta: Vergüenza… porque no fue sino hasta el último minuto que yo no perdía las esperanzas.
Era horrible pensar que el tenia una vida fuera de mi… Alice lo había comentado infinidades de veces. Y cuando el no se presentaba. Todas sus palabras cobraban vida haciéndome sentí que todo estaba mal y que yo luchaba por algo imposible.
Nada sin embargo se comparaba al alivio que sentía cuando hablaba con el.
Nada tenía sentido en ese momento. El futuro… podía esperar hasta mañana. Pero lo que no podía esperar… era acostarme, para ver si traicionaba a mi mente y soñaba cosas tan hermosas que pensaba que eran mi verdad.
Edward Cullen dice: no me siento bien
BSwan dice: pero como? Físicamente o que?
Edward Cullen dice: siento que esto no esta bien amor…
Edward Cullen dice: me frusta no saber si algún dia estaras entre mis brazos. Si algún dia podre conocerte, Y lo peor, Que es que tu eres menor de edad y eso es peligroso
BSwan dice: deja de ser tan pesimista… solo vive el momento. Creeme, tmb me siento frustada. No sabes cuantas ganas tengo de mirarte a los ojos, acariciar tu mejilla y besarte? Es difícil pero tienes que ver el lado positivo de las cosas
Edward Cullen dice: lo se chiquita. Te amo
BSwan dice; yo tmb te amo.
Esa había sido una de nuestras conversaciones acerca del futuro… las cuales me ponían de nervios y del mal humor.
Pero la hora de la verdad había llegado. Ahora mismo estaba terminando de peinarme para ir a la casa de Alice…
Yo podía estar peinándome, pero mi único deseo era que el estuviese aquí. O que se olvidara de su familia y se conectara, pero mis dos deseos era absurdos como egoístas. De cualquier manera, no me permití borrar la sonrisa de mi rostro. Eso sería como darme por vencida.
Una vez en la casa de Alice, ya pasadas las presentaciones y abrazos me permití relajarme y cenar en paz.
Yo estaba al lado de Alice y de Rosalie cuchicheando de tonterías y por un momento pierdo mi vista hacia la nada y creo verlo en vez de mi mejor amiga, sentado a mi lado.
-bella—grita—te he dicho que me pases las papas—dije Alice apuntando a las cosas amarillas y humeantes que estaban en frente de mi, pero no a su alcance. Estiro el brazo y se lo paso—gracias—dice de mala gana. Luego me da una sonrisa.—no te duermas, aun falta abrir los regalos. —sonrei, poniendo pies sobre la tierra. ¿Qué estaría él haciendo en este instante?
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-yo quiero el mio, mio— decía alice a Carlisle, el cual sonríente tenia el gorro de santa Claus y repartía los regalos.
-bien… toma-dice entregándole una caja mediana envuelta en papel brillante morado. Ese regalo era de mi parte.
-Ahhh!—chillo a verlo—un bolso Gucci!—sonrió abiertamente hacia la cámara que Esme tenía. Yo reí al ver su cara de gato sonriente, al parecer había hecho muy bien mi regalo.
Hubo risas en la entrega de los regalos. Hasta ahora tenia, una caja no abierta, que era de parte de Emmett. Una pulsera de oro, de parte de Jasper, el cual no estaba obviamente, y un juego de maquillaje de parte de Alice
-¿segura que no era para ti esto?—pregunte al descubrir los colores infinitos de aquella caja
-podría… me compre uno igual…-rei ante su comentario. Ella siempre tan observadora.
-es mi turno…-dijo Ross.
Repartió regalos para Esme de parte de su hermano y de ella, y lo mismo para Carlisle, mi padre, mi madre y Mónica. La cual salió bien premiada al recibir montones de juegos, ropa y muñecas.
-…y este es para bella!—dijo viniendo hacia mi con una bolsa no muy grande.—esta otra para Alice.—la bolsas eran idénticas. Alice y yo nos miramos y abrimos de un solo tirón. Algo fucsia se hizo notar. Metí mi mano y sentí su tela. Lo tome y levante el contenido. Una vez a la vista de mis ojos. Se me escapo un
-Awww…. ¡Que bello!—me levante para darle un abrazo de Oso a Ross.—mira que tierno!—dije con una vocecita extraña en mi. Posé para la cámara de esme y finalmente observé mi osito de peluche completamente Fucsia…-tengo el nombre perfecto para ti…-le susurré.
Alice por su parte chilló hasta el escándalo cuando vió su peluche. Obviamente eran idénticos a lo que Ross dijo: no sabía que regalarles. Los vi y dije "son perfectos"
Estaba profundamente agotada… eran las 4 am y recién pisaba mi alcoba. Traiga conmigo una caja de regalos, míos obviamente y otra de Mónica, solo que me tocó llevarla a mi porque ella es "demasiado pequeña"
Al entrar a mi habitación, ahora compartida deje las enormes cajas una por una en esquinas diferentes.
Me cambie los Jeans y la bonita camisa por mi nuevo pijama de parte de Esme. Estaba a punto de meterme en las sabanas cuando me acuerdo de algo…
-¿donde esta Edward?—pregunto a nadie en especifico. Giro mi cabeza y encuentro a Mónica abrazada de mi nuevo peluche. Resopló. Esa niña es una…
En fin me levanto con cuidado y sin más quito a Edward de entre sus brazos. Apago rápidamente la luz y me acomodó con Edward a mi lado. Estoy muriendo por enseñarle mi nuevo peluche.
ADELANTOS DEL PROXIMO CAPITULO:
Edward Cullen dice: no había un color no se… mas varonil?
Hago una mueca, a la cual el ríe y niego con la cabeza
BSwan dice: no tenia elección me lo regalaron
Puedo ver como alza una ceja en signo de incredulidad
Edward Cullen dice: Quien?
Me siento tentarla a mentirle. No se porque. Pero hacerle sentir celos me daba confianza…
BSwan dice: Un amigo-
Sonrio ala cámara de una forma complice y el solo sonríe.
Edward Cullen dice: Esta bien
Ahora me siento estúpida y una mentirosa. ¿Que pasa conmigo?
…
-Alice es una completa locura.—dijo lo mas calmada posible
-yo quiero mi beso de Año nuevo—dije tan terca como siempre
-ni creas que te ayudare en este plan…
-tu podrías tener el tuyo… con Jacob—me muerdo el labio sin evitarlo. De repente su plan no suena tan descabellado.
