Ruichi-chan les trae el segundo capi de esta historia!
Gracias a todos los que me agregaron en alertas o favoritos, y a los que me dejaron reviews..!
No esperaba tantos, estoy tan feliz! ^.^ Que bueno que la historia les gustó
+La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' + les agradece los donativos del capi anterior a:
*shiroi-rin-yuki *Ghost iv *yeckie *SHIKKANDA *IcHiRuKi 4EvER *-TeNsHi kUcHiKa-ChAn- *RukiaxUchiha *xxxx *Ark86-San *kaname *metitus *Mei Fanel *RukiaNeechan *Basi *Makiko-maki maki (gracias lectora secreta, jaja) *angerukia *aLeKuchiki-zr *Kareli1 *Harumi *byakushi (jaja, ya verás la sorpresa que nos dará la inoutil) *SakuraxJenyxRukia *BeTtY saku-ruki chan *LadySc -Maaya- *DAyaNelaXD *Hiromi-kun
Bueno, la simbología:
-blablabla…-diálogos
"Pensamientos"
Flashback…Fin Flashback
Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el de entretener
Let's Read!
Capítulo 2
Forma de pago
-Rukia…-la morena sintió su cuerpo tensarse ante la reacción del peli naranja. No esperaba que el chico le exigiera algo más, porque no estaba dispuesta a soportar lo mismo dos veces en un mismo día. En cambio, la intensidad de la mirada del ojimiel se disipó y en su lugar quedó un autocontrol sorprendente:- Si necesitas algo, no dudes en venir a nuestra casa, de acuerdo?
-Sí…gracias:- le dijo, conteniendo un suspiro de alivio. Entonces cayó en cuenta:- No tengo tu número de celular- una sonrisa se extendió en los labios de ambos jóvenes
-Olvidé dártelo, lo siento- buscó en la bolsa delantera de sus jeans y sacó su delgado celular negro. Lo abrió y la miró, sin quitar el pulgar del teclado del aparato:- Pásame tu número y te marco para que registres el mío
-0997432814- le respondió sin precaución, mirando con tranquilidad la agilidad del muchacho con su pequeño aparato. Le sorprendió un poco, ya que ella por lo general no lo usaba y no tenía mucha habilidad. Su celular vibró en el pequeño bolso; extrajo su pequeño y delgado celular blanco y al abrirlo vio el número desconocido en la pantalla- 0335669315?
-Así es- le confirmó. Luego volvió a guardar su celular y se inclinó, dispuesto a besarla de nuevo antes de marcharse:- Ahora sí me voy, pero ya sabes dónde encontrarme
Rukia no alcanzó a reaccionar antes de que los labios del peli naranja apresaran los suyos en un corto beso de despedida. Lo vio sonreírle con picardía antes de que él mismo cerrara la puerta de su departamento y se fuera a su casa. Ella sintió su cara arder por la vergüenza; tal vez Ichigo interpretó mal su acción y ahora la consideraba una chica fácil que le ofrecía sus labios al primer desconocido que se le cruzaba por enfrente, aunque ella supiera perfectamente la clase de educación que había recibido. Se giró para ver el departamento amueblado tras encender las luces: los muebles de un tomo miel y la decoración no dejaban lugar a duda de que Hisana ya había visitado ese sitio y le había impregnado su toque personal.
Caminó vagamente revisando cada una de las habitaciones y luego se dirigió hacia el baño, se desnudó mientras llenaba la tina y se dio un largo y relajante baño. Sus pensamientos aterrizaron inmediatamente en el peli naranja: sonrió para sí mientras recordaba su ayuda y sus palabras, su preocupación por ella y su beso…Ichigo era la primera persona que la había besado, era su primer amigo en Karakura, y su segundo amigo en toda su vida…
Entonces un gran peso de consciencia cayó sobre su estómago: Ichigo era su segundo amigo en la vida porque el primero había sido Renji, el chico que ella consideraba como un hermano pero que la veía como una chica y se había enamorado de ella. Se lo había dicho: que la amaba y deseaba que ella le correspondiera, aunque esa petición era imposible; por qué tuvo que decirle algo como eso? Si solo hubiera dejado su relación tal y como estaba ella no sentía ese diminuto remordimiento por haberle entregado a Ichigo algo que Renji había ansiado por un tiempo desconocido para ella. No quería que se enterara, mucho menos porque se enojaría e incluso podía que se avergonzara por lo descarada de su actitud: mira que besar a un chico al que acababa de conocer! Claro que él no era cualquier chico, sino Kurosaki Ichigo, alguien con quien se sentía en deuda por haberla salvado de esos sujetos.
No quería seguir pensando, así que salió de la tina y se secó, se cambió y se arropó en su cama. Las sábanas estaban frías, pero no le importó en gran medida ya que en sí la habitación era cálida y no tardaría en aclimatarlas con su calor corporal. Escuchó unos débiles golpecitos en la ventana; abrió los ojos, asustada: la lluvia caía de nuevo sobre la ciudad, y por la ventana vislumbró unos haces de luz…se cubrió para no verlo, pero el sonido era inconfundible. Se inmovilizó por unos instantes y luego saltó de la cama y se encerró dentro de su inmenso armario. Ahí el sonido de los truenos se amortiguaba, pero no desaparecían por completo. Era ese el motivo por el cual odiaba las noches lluviosas, o incluso los días lluviosos: siempre había riesgo de que los truenos sonaran en el cielo…
Tomó su celular, distraída, y buscó entre sus pocos contactos el número de Kurosaki Ichigo…buscó en el menú la opción para mandarle un mensaje, y cuando la encontró escribió con torpeza su nota…
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Ichigo había llegado a su casa poco después de dejar a Rukia sana y salva en su departamento. Su familia estaba cenando a toda velocidad para regresar a la clínica cuando entró a la cocina; Isshin terminó y sin dirigirle nada más que una sonrisa sencilla regresó a su trabajo. Yuzu se levantó y depositó sus platos en el fregadero mientras que su hermana imitaba su acción.
-Déjalos, Yuzu. Yo los lavo cuando termine- le dijo, sentándose para tomar un trozo de pizza que al parecer habían recalentado.
-Oye, Ichi-nii, ya nos platicó papá de tu nueva conquista- le dijo Karin, irritada- Así que ahora te aprovechas de chicas que acaban de llegar a la ciudad, eh? Cada vez caes más bajo
-No es asunto tuyo, Karin. Y no me aproveche de ella- le dijo igual de irritado, pensando en que si su padre iba a revelarles sobre Rukia al menos no hubiera dejado el asunto a malas interpretaciones
-Tienes razón, después de todo tu reputación de playboy en el instituto no podrás quitártela ni consiguiendo novia, si es que puedes al menos conseguirla- le dijo desdeñosa antes de abandonar la cocina. Ichigo no le respondió, indispuesto a comenzar una discusión que sabía que no ganaría ya que su hermana tenía razón. Ignoró cuando Yuzu salía tras su hermana. Cenó solo y en silencio y después tomo un relajante baño y caminó a su habitación, escuchando el tintineo de las gotas sobre su ventana; se distrajo viendo como las gotitas surcaban un incierto camino a lo largo del vidrio y luego se juntaban al final del camino…sintió su celular vibrar sobre su cama y lo tomó: era una llamada de un número desconocido.
-Bueno?- contestó
-Kurosaki-kun, soy Harada-san…la chica con la que terminaste hoy en la mañana- Ichigo sintió su garganta cerrarse- Solo quiero decirte que me gustaría verte una última vez, creo que me lo debes
-Yo no te debo nada; recuerdo haber sido claro desde el principio y te advertí que no nos relacionaríamos de manera emocional ni sentimental…
-Es imposible que alguien se involucre contigo sin sentir que se ha enamorado de ti!- le reclamó la voz chillona de la chica del otro lado del celular. Ichigo exhaló exasperado, pensando en las miles de veces que había tenido que enfrentar antes a chicas que no respetaban el límite que él establecía en la interacción que tenía con ellas- Yo te amo, Kurosaki-kun…no puedo vivir sin ti
-Lamento que te hayas enamorado de mí, pero yo no puedo corresponderte
-Por qué? Acaso estás enamorado de alguien más?
Ichigo se pensó la respuesta: si decía que no tendría que seguir discutiendo sobre un tema que lo irritaba sobremanera, en cambio si respondía que sí se quitaría a su molesta admiradora y a unas cuantas más de encima- Así es, y no solo es eso. Te terminé porque hoy me le declaré y ella aceptó estar conmigo
-No es cierto! Tú jamás serías capaz de comprometerte con una chica a ese grado! Lo estás haciendo para alejarme!- le reprochó Harada, herida
-Te equivocas; soy capaz de comprometerme si estoy perdidamente enamorado de ella y resulta que ese es el caso- respondió, asombrado de lo sincera que sonaba su mentira
-No te creo! Si es así, cuál es su nombre?- Ichigo se quedó callado, sin saber que responder. Acaso existía alguna chica en el mundo que se hiciera pasar por su novia conociendo la fama que tenía? Tatsuki no aceptaría ni loca, no tenía opciones...
-Kuchiki Rukia- respondió él, sin saber exactamente por qué contestó con el nombre de ella. Simplemente era imposible que ellos dos tuvieran una relación, pero ella era la única que no sabía nada acerca de él ni de su dichosa fama de mujeriego rompecorazones- Es la única de la que estoy enamorado, así que te voy a pedir que dejes de molestarme, Harada-san
-Kuchiki? Ella ni siquiera existe! No hay nadie en nuestra escuela con ese apellido!- le recriminó
-Y quién dijo que iba en nuestro mismo instituto?- le preguntó. Estaba cansado e irritado, ya no quería discutir:- Buenas noches, Harada-san- le colgó el celular e, inmediatamente, bloqueó ese número para que no pudiera seguir molestándolo.
Ahora sí que se había metido en un gran aprieto…"Ichigo idiota! Cómo se te ocurre decir que Rukia es tu novia! La acabas de conocer! Me lleva…!"...sintió su celular vibrar en su mano; molesto abrió la tapa esperando que fuera otra de sus fervientes admiradoras, pero el mensaje de texto era justamente de su "novia". Lo abrió inmediatamente:
'Ichigo, cómo estás? Lamento molestarte tan tarde, pero necesitaba hablar con alguien…si no puedes no hay problema, mañana nos vemos"
Ichigo sonrió burlón: ella le había pedido que hablaran y ella misma se había arrepentido, todo en un mismo mensaje. Le contestó rápidamente
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Rukia acababa de enviar el mensaje y esperaba ansiosa la respuesta. Era extraño, ya que con Renji rara vez se mensajeaba: más bien hablaban en persona o por el celular. Los truenos ahogados apenas y se percibían dentro de su guardarropa, pero no le quitaban la sensación de terror que la inundaba cuando los escuchaba. Su celular sonó al poco tiempo: era la respuesta del chico
"Si quieres hablar, pues hablamos. Quieres que te marque, o prefieres que vaya a tu depa?"
Rukia se asombró de la rapidez con que le había contestado, y se quedó mirando la pantalla. Hacía frío afuera y llovía, no era justo hacerlo salir de su casa solo porque no quería quedarse sola. Le contestó lo más aprisa que pudo…
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Ichigo se acomodó en la almohada, esperando ansioso la respuesta de la chica. Definitivamente no tenía práctica escribiendo mensajes. Soltó una risita y se dedicó a marcarle a Ishida
No tuvo que esperar más de dos tonos para que su amigo le contestara:
-Qué quieres, Kurosaki?- estaba malhumorado, probablemente estaba atendiendo cuestiones de su dichoso club
-Necesito pedirte un consejo- admitió, derrotado
-Un consejo? Por dios, esto debe quedar registrado en los pergaminos de la historia…!- le dijo sarcástico su amigo de lentes
-No es gracioso, Ishida- le contestó, ceñudo. No soportaba que se burlara de él
-Está bien, pero no tengo mucho tiempo
-Saldrás con Inoue?- le preguntó Ichigo, ocultando a la perfección la curiosidad de su voz
-Sí, así que apresúrate y dime qué rayos quieres a esta hora- Ichigo sonrió ante la evidente irritación de su amigo
-Pues, recuerdas que me dijiste que es necesario que debería quitarme la fama de playboy consiguiéndome una novia?- Ichigo espero un momento pero su amigo no lo interrumpió, signo de que le interesaba el tema- Pues lo he estado pensando y creo que tienes razón
-Vaya, hasta que hablas como una persona sensata…-dijo con ironía Uryu, sorprendido por la repentina decisión de su amigo- Claro que no te va a ser tan fácil, después de todo ya todas las chicas guapas de la ciudad saben cómo eres y ninguna se atrevería a tomar semejante riesgo- se burló su amigo
-Pues de hecho creo que encontré a la chica perfecta- le dijo Ichigo. Después de haberlo pensado solo un poco se dio cuenta de que Rukia realmente sí era una buena candidata para sus planes: era nueva en la ciudad, lo que significaba que no conocía a nadie y nadie la conocía a ella y por lo tanto no sabía nada de su dichosa fama de playboy; también estaba el asunto de su "deuda" con él. Realmente no le interesaba nada que ella pudiera darle, pero podría convencerla de ser su novia falsa durante un tiempo hasta que su fama de playboy-rompecorazones desapareciera.
-Ah, sí?- le preguntó Ishida, irrumpiendo sus conclusiones- Y se puede saber quién está tan loca o es tan tonta como para aceptarte?
-Deja el sarcasmo, Ishida- le advirtió Ichigo, divertido- Su nombre es Kuchiki Rukia y acaba de llegar de Tokyo
-Espera un segundo…-le interrumpió- Me estás diciendo que te intentaste ligar a una chica que acaba de llegar a la ciudad aprovechando que no conoce a nadie más ni tiene idea de tu fama? Eres un imbécil, Kurosaki!
-Oye, deja los insultos, quieres?- le exigió irritado- No me la intenté ligar; de hecho le salvé la vida
-Así que piensas aprovecharte de ese hecho para pedirle que sea tu novia?- le preguntó con toda la calma del mundo, adivinando los pensamientos del peli naranja- Así que no puedes dejarlo simplemente así, tienes que pedir algo a cambio de lo que haces, eh? No sabes que es un favor?
-Claro que lo sé, y de hecho le había dicho que no tenía que hacer nada pero ella insistió en pagármelo de alguna forma; así que, qué mejor manera de "agradecer"?
-Por qué cambiaste de opinión? Simplemente deberías dejarlo como estás y no volver a verla…
-Imposible, sabe donde vivo. La traje a mi casa
-QUÉ? Y dices que no intentaste ligártela? Si hasta la llevaste a tu casa! Lo bueno es que, como es de Tokyo, no debe ser nada ingenua…-dijo esto último más para sí mismo que para su amigo, esperando fervientemente que fuera verdad
-De hecho es bastante ingenua…-reflexionó el peli naranja- Digo, para ser de una ciudad tan grande no viene nada preparada. Bueno, después de todo es la hermana de Kuchiki Byakuya, así que la deben de haber tenido sobreprotegida
-Qué dijiste? Es la hermana de Kuchiki Byakuya?- preguntó asombrado; Ichigo sintió ganas de golpearse a sí mismo: cómo pudo soltar un detalle tan importante?
-Ese no es el punto; el punto es que voy a pedirle que me regrese el favor
-Convertir a Kuchiki Rukia en tu novia no es precisamente la idea más brillante que has tenido…-dijo Ishida
-Pues de hecho no va a ser mi novia de verdad; voy a pedirle que se finja serlo hasta que mi mala fama desaparezca- explicó, pensando que era el plan más brillante que hubiera sido tramado jamás
-Ichigo, piénsalo dos veces; te meterás en más problemas de los que tienes ahora, y mucho más difíciles de resolver.
-No te preocupes, solo será por un tiempo…además la idea de que ella finja ser mi novia es muy divertida- dijo, tratando de no sonar sínico
-Y cómo es, por cierto?- le preguntó curioso
-Es bastante pequeña para ser de nuestra edad, cabello oscuro, tez muy blanca casi pálida, muy delgada y tiene unos ojos de color como…violeta-dudó Ichigo, recordando el brillo de los hermosos ojos de la chica morena
-Vaya, pues no te va a ir nada mal…
-Sí, ya sé…bueno, pues creo que mañana que la vea se lo pediré- dijo Ichigo, tratando de cerrar la conversación
-Pues de todos modos nunca me haces caso, así que ya no te diré nada. Solo quiero que me respondas una cosa
-Qué?
-Qué harás si te enamoras de ella? O si ella se enamorara de ti? Es decir, tú lo ves como una especie de pago por haberla ayudado, pero y si cambiaran las circunstancias?
-Te preocupas por cosas que no van a suceder- rió Ichigo, pensando en esa remota posibilidad
-Bueno, todo puede suceder; ya ves, me hiciste caso por primera vez en tu vida, así que por qué no puede suceder que te veas atado a ella de manera sentimental?
-Si llegara a suceder, por mi parte, simplemente ignoraría el suceso y seguro con el tiempo se me pasaría; si llegara a ser ella la que sintiera algo por mí, entonces fingiría que no lo sé
-Qué frío eres, Kurosaki
-No quiero compromisos y lo sabes; de todas maneras te aseguro que no va a suceder
-Está bien, te dejo hacer lo que quieras; pero no acudas a mí cuando te des cuenta de que estás enamorado de ella y que no eres correspondido
-Sí, como sea. Que te vaya bien con Inoue, nos vemos- se despidió y colgó. Ishida era bueno intuyendo…y si llegaba a cumplirse lo que dijo? Miró la pantalla de su celular y en la parte superior percibió el icono de un mensaje no leído. Lo abrió con rapidez, era la respuesta de Rukia:
"Está lloviendo, así que mejor quédate en tu casa…puedes marcarme? O te marco yo?"
Como respuesta Ichigo marcó su número
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Rukia esperó paciente hasta que recibió la llamada del ojimiel
-Ichigo? Perdón por molestarte a esta hora…
-Está bien, y dime: qué sucede?
-Pues…es que quería hablar con alguien y eres la única persona que conozco en este lugar, aparte de tu familia, claro…
El tono de la morena, aunque Ichigo no la conocía realmente, era afligido.- Extrañas tu casa, cierto?
-Un poco; lo que pasa es que nunca estaba sola
-Entiendo; y dime, quieres que platiquemos un rato hasta que te de sueño?
-No creo que platicando contigo me dé sueño- respondió Rukia, sorprendiéndose de su propia sinceridad. Desde cuando era tan abierta para decir lo que pensaba?
-Jajaja, pues si quieres nos quedamos toda la noche platicando; de todos modos mañana no tengo entrenamiento ni nada
-Tampoco es que quiera tenerte en vela…!- le dijo la morena, riéndose- Es solo que quería hablar con alguien, es todo
-Y de qué quieres hablar?- le preguntó el peli naranja, pensando en que era la oportunidad perfecta para conocerla un poco más
-Pues de nada en particular…-dijo Rukia, sintiéndose de pronto una persona poco interesante
-Pues entonces hablemos de ti- el tono de voz de Ichigo hizo ruborizar a la morena…"Lo bueno es que no me está viendo"…-Dime, vivías con tu familia en Tokyo?
"Que mala pregunta" pensó Rukia.- Pues vivía con Hisana-nee-san y con Byakuya-nii-sama, y ellos eran mi familia- respondió, escuchando el silencio del peli naranja. Ichigo sabía que no era precisamente la verdad, pero no quiso insistir
-Y tienes amigos en Tokyo? De seguro tienes un montón
-Jaja, no; de hecho solo tengo uno
-"Uno"…o sea que es hombre- respondió, sintiéndose algo irritado
-Sí; su nombre es Abarai Renji y somos amigos de la infancia
-Entonces se conocen desde que eran niños…-"Obvio, Ichigo! Eso es lo que significa 'amigos de la infancia'"…pensó para sí el peli naranja
-Pues sí…somos amigos- Ichigo escuchó esto último como si fuera una frase de auto convicción
-No creo que él quiera ser solo tu amigo- afirmó, sabiendo exactamente lo que su dichoso "amigo" quería con ella: de seguro había estado enamorado en secreto de ella durante años
-Pues somos amigos solamente, pero justo antes de venir…me dijo que me quería- dijo Rukia, sintiéndose entristecer: para qué rayos le había dicho eso?
"Lo sabía: ese Renji no es nada honorable…", pensó Ichigo- Y dime, qué sientes por él? También lo quieres?- sonó más interesado de lo que hubiera querido, pero esa pregunta era de vital importancia: si Rukia estaba enamorada de su amigo, entonces su plan se iría a la basura
-No, solo lo quiero como mi amigo…más bien como a un hermano- rectificó la morena. Ichigo sonrió, victorioso
-Ya veo; pues en eso no puedo opinar porque no lo conozco…
-Sí, mejor cambiemos de tema…
-Sí, mejor- concluyó el peli naranja. En ese momento su hermana entró por la habitación y le dijo que Tatsuki lo había ido a buscar. Le dijo que lo esperara mientras colgaba y bajaba- Rukia, vino una amiga a verme. Te parece si hablamos más tarde?
-Ya es muy tarde Ichigo, además ya paró de llover. Mejor nos vemos mañana, va?
-Sí, está bien. Descansa
-Tú también, besos…-dijo antes de que pudiera pensarlo
-Mañana me los cobro- le dijo divertido el peli naranja. Rukia se puso nerviosa y prefirió colgarle antes de volver a decir algo imprudente. Salió de su armario y se coló bajo las sábanas, quedándose profundamente dormida.
Ichigo por su lado bajo a recibir a Tatsuki. La chica de cabello oscuro lo estaba esperando; hacía años que él la conocía y no había cambiado en nada.
-Qué pasó, Tatsuki? Por qué vienes a esta hora?- le preguntó frotándose los ojos, repentinamente aburrido y cansado
-Pues vine porque Orihime me pidió que te diera la invitación para la fiesta de cumpleaños de Ishida- dijo mientras sacaba de su bolso una pequeña invitación de colores blanco y azul
-Oye, crees que puedas darme una doble?- preguntó Ichigo, recuperando la energía
-Para qué quieres una invitación doble?- le preguntó, sarcástica-No es que tengas novia o algo para llevar a la fiesta, Ichigo. Además, tus "amiguitas" solo arruinarían todo
-No es una "amiguita"- le dijo, despreocupado de la opinión de la chica- Es una amiga de verdad; la acabo de conocer, viene de Tokyo y no conoce a nadie. No crees que sería bueno integrarla un poco?
-Pues…-dijo, dubitativa- Está bien, te daré una doble…pero ni se te ocurra llevar a alguna de tus conquistas o te golpearé hasta sacarte del lugar, está claro?- le amenazó
-Sí, sí, está claro- le dijo Ichigo- Muchas gracias, y dile a Orihime que si necesita algo me avise- dijo mientras tomaba la invitación que le tendía a chica
-Claro…-dijo, desconfiada.- Bueno, nos vemos- La morena salió por la puerta diez minutos después de haber llegado, y eso era exagerado.
Tatsuki se preguntaba quién sería la "amiga" de Ichigo. No pudo negarse a darle esa invitación cuando le dijo que la chica no conocía a nadie en la ciudad, lo mínimo que podía hacer era ayudarla a hacer algunos amigos. De todas formas, si resultaba que su amigo le había mentido, se limitaría a golpearla tan fuerte que olvidaría todo lo que había hecho en su vida hasta ese momento. De repente le dio curiosidad de saber qué clase de chica podría ser amiga de alguien con la fama de Ichigo; sonrió, sintiendo algo de pena por la chica. Trataría de ser su amiga también, a ver si podía rescatarla antes de que se enamorara del ojimiel.
Ichigo se fue a acostar en cuanto su amiga se fue; le dijo a Tatsuki que Rukia era solo su amiga porque era preferible mentirle a tener que soportar el sermón que le daría si se enterara de su plan. La imagen de la chica de ojos violetas invadió su mente al tiempo que se metía bajo las delgadas sábanas que vestían su cama.
Realmente sería capaz de pedirle algo así? Una cosa era formularlo en su cabeza y otra muy diferente que le dijera ya estando frente a ella; pero no tenía otra salida; tal vez, teniendo a alguien "formal", podría dejar atrás su mala fama y conseguirse incluso una novia de verdad. Lo único malo del plan era que Rukia solo sería "usada" y después de que todo terminara probablemente no le volvería a hablar jamás. "Me pregunto si hay alguna forma de que esto funcione y los dos salgamos beneficiados…lo más seguro es que todos la tomen por tonta por atreverse a 'andar' con alguien como yo y después nadie la tome en serio. Si eso sucediera yo mismo me encargaría de patearle el trasero al imbécil que la rechazara…!"
Ichigo se detuvo al caer en cuenta que de nuevo sus pensamientos tomaban un rumbo peligroso, así que decidió que dormiría en vez de seguir pensando. Lamentablemente su mente voló hasta aterrizar en otra chica: Inoue Orihime…poco después de pensar en ella se quedó dormido.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Ichigo despertó con la horrenda sensación de que el día apestaría. Había tenido un sueño en el cual aparecía Rukia y no se portaba agradable en lo absoluto. Cuando abrió los ojos supo que solo había sido un sueño pero eso no le quitó la sensación de que esa sería justamente la reacción de la morena…
Salió de su cama sin ánimo de dormir de nuevo y tomo una ducha rápida, se vistió y bajo para preparar el desayuno antes de que su familia se levantara. Ese día le tocaba a él hacer el desayuno, lavar los trastes y limpiar las áreas comunes de la casa junto con su habitación. No era un trabajo pesado, después de todo estaba acostumbrado a que se dividieran los quehaceres de la casa de vez en cuando. Para cuando su padre y sus hermanas bajaron él ya había hecho hot-cakes, fruta picada, algo de café y servido jugo en la mesa. Desayunaron de prisa ya que había muchas cosas pendientes en la clínica y el peli naranja tenía que hacer el aseo de la casa, de preferencia antes de que Rukia llegara.
~~O~~o~~O~~o~~O~~
Rukia despertó con la sensación de que sería el día más maravilloso de su vida. Se levantó y corrió las cortinas para dejar entrar la débil luz solar que se filtraba por la suave cortina de nubes. Tomó un largo y relajante baño que le ayudó a aliviar un poco el dolor corporal con el que había despertado. Cuando salió encontró su cama tendida, la casa completamente limpia y el desayuno en la mesa; supuso que sería la joven que les hacía el quehacer a los que tenían el departamento en ese edificio, así que se dispuso a tomar su desayuno y en cuanto terminó volvió a su habitación.
Encendió su celular y encontró un mensaje de Renji en el correo de voz: su amigo se oía algo preocupado y le pedía que le devolviera el mensaje o le marcara cuanto antes. Pensó un poco y priorizó: primero iría a ver al médico, o sea iría a la clínica del papá de Ichigo, y si había algún problema aprovecharía la llamada para ponerlos al tanto de su situación. En cambio, si no era de gravedad, prefería no preocuparlos más de lo que seguramente ya estaban.
Cerró su departamento y buscó el camino hacia la casa del peli naranja, pero se dio cuenta de que no recordaba nada de eso…optó por la segunda opción: tomar un taxi.
Llegó al poco tiempo y entró sin tocar la puerta: por alguna razón esa casa le daba la confianza para olvidar los buenos modales.
La casa estaba limpia y tenía un delicioso aroma a lavanda. No había tenido la oportunidad de conocer la casa de la familia Kurosaki, pero supo de inmediato que sería un lugar muy acogedor. Ichigo salió de la nada, asustándola. En cambio el muchacho se rió de su expresión:
-JAJAJAJAJAJA
-No te burles!- le exigió la morena, enfadada- Tú tienes la culpa por espantarme…!
-No te hubiera espantado si hubieras tocado antes de entrar; sabes, la gente normal toca la puerta y entra cuando le abren o cuando le dicen que puede pasar- le explicó, acercándose para saludarla. No debió hacerlo, pero ya era muy tarde; dado que la noche pasada estaba lloviendo no había notado con precisión la blancura cremosa de su piel, su cabello seco se acomodaba en su cabeza y un rebelde mechón invadía su rostro, sus ojos violetas estaban enmarcados por unas largas pestañas y su aroma era una extraña mezcla de flores…
-Bueno, para la siguiente sé que tengo que tocar- le dijo, levantando su rostro para mirarlo a la cara. Se quedó petrificada: como no se había percatado de que Ichigo era…increíblemente atractivo? Bien podría pasar por modelo de revista o como un actor, daba igual, era una extraña combinación que tiraba a la perfección: su cabello naranja era brillante y sus ojos eran realmente de un café no tan claro, pero que bien a primera impresión podrían pasar por miel, era más alto de lo que había creído y de hombros anchos. Se acercó a ella para saludarla con un beso en la mejilla, o al menos esa pensó la morena que era su intención.
El peli naranja pensó en saludarla con un beso en la mejilla, pero cambió de opinión. Se detuvo a pocos centímetros de ella y le jaló el cabello, haciendo que ella se riera. Su timbre de voz no era nada que él hubiera escuchado antes: simplemente perfecta.- Pasa, estoy preparando unos sándwiches para comer, quieres?
-Claro, si quieres te ayudo a prepararlos- le dijo. Ichigo sintió curiosidad ante la posibilidad de verla en la cocina, así que accedió. Si bien era cierto que ella no sabía cocinar tampoco era lenta para aprender; terminaron una gran bandeja pero solo tomaron unos cuantos y subieron a la habitación del ojimiel.
Rukia se sintió algo nerviosa (y por qué no decirlo, incómoda) ante la perspectiva de entrar a la habitación de un chico de su edad ella sola. No había nadie más en la casa, pero confiaba en que no se aprovecharía del hecho de que era nueva en la ciudad, porque podría arrepentirse. La habitación del chico era de un tamaño aceptable, con un closet inmediatamente a la izquierda, un baño personal, un escritorio, un librero lleno de revistas, libros, discos y otras cosas. Había una ventana que daba vista al jardín delantero y finalmente una cama individual.- Siéntate donde gustes- le dijo Ichigo mientras él depositaba los sándwiches y dos vasos con limonada en su escritorio. La chica no respondió, simplemente tomo asiento en su cama. De repente sintió un retortijón en su estómago; que él recordara ninguna chica había entrado a su habitación, ni siquiera Tatsuki…!
-Y bien, pudiste dormir después de que terminamos de hablar?
-Pues sí, ya ves que la lluvia se calmó un poco- le dijo- Y tú?
-Pues recibí una inesperada visita, pero en cuanto se fue también caí rendido- dijo sonriente mientras se estiraba
-Una visita? Puedo preguntar quién fue?
-Claro que puedes, pero eso no significa que te conteste- le dijo jugando. La morena le dirigió una mirada tierna hasta que cedió:- Se llama Tatsuki, es una gran amiga mía
-Ah, ya veo…-pensó detenidamente su siguiente pregunta:- Y para qué vino a verte?
-Pues vino a traerme unas cosas, nada de importancia- dijo, levantando los hombros y sonriéndole con inocencia- Te puedo preguntar algo personal?
-Supongo que sí, pero te aplicaré lo mismo: no estés seguro de que te conteste
-Salías mucho cuando vivías en Tokyo?
-Pues no realmente; a veces iba con Renji a tomar un café o a la librería, después de todo los eventos sociales eran demasiados…
-Así que salías con Renji a todos lados? Vaya, pues debiste darte cuenta de que se enamoraría de ti. Un hombre y una mujer no pueden ser amigos sin que uno termine enamorándose del otro
-Pues soy humana, no? Puedo meter la pata de vez en cuando- le dijo, algo irritada por la forma burlesca en que le había hablado -Vine para la revisión que me dijo tu papá…-le dijo, recordando de pronto el motivo inicial de su visita
-Claro…-le dijo el peli naranja, quedándose sin palabras. Un silencio incómodo se hizo entre ellos…"Tal vez debería dejar que fuera a la consulta mientras pienso la mejor forma de decírselo…ó puedo decírselo como si fuera algo de mínima importancia que obviamente empeorará la situación"…-Rukia, recuerdas que me dijiste que querías recompensarme por el favor que te hice ayer?- le preguntó Ichigo. Inmediatamente supo que el escenario y la mala redacción de su pregunta hizo que Rukia malinterpretara la situación- No voy a pedirte nada de "eso"!- le dijo para tranquilizarla- Es solo que necesito que me hagas un gran favor
-Oh- articuló la morena. Por un momento pensó que Ichigo le iba a pedir algo…indecoroso, pero obviamente ese no era el asunto. Tenía ganas de preguntar que era, pero no le salía la voz
-Te gustaría salir el viernes? Es el cumpleaños de un amigo y su novia le organizó una fiesta. Me dieron una invitación doble y me preguntaba si te gustaría acompañarme- Ichigo se complació al ver el rostro maravillado de la chica
-Una fiesta? Con chicos de nuestra edad? Vaya, pues claro que quiero ir!- le respondió entusiasmada
-Claro; pero hay un pequeño detalle- le dijo el ojimiel- Me gustaría que fueras a la fiesta como mi "novia"
Rukia se quedó en blanco; solo una persona le había hecho semejante proposición y ella, al igual que esta vez, se quedó callada. Qué se supone que debía responder? Ichigo era un chico increíble, y le había salvado la vida!- Pues…-tartamudeó
-Ese sería el gran favor que me harías; verás, últimamente las chicas me siguen demasiado y me he empezado a hartar, así que me gustaría que te hicieras pasar por mi novia
-"Hacerme pasar por tu novia"?- le preguntó, ofendida- Quién crees que soy para tener que hacer semejante estupidez?
-Rukia, tranquila! Solo pensé que eres la única en la que confío lo suficiente para que esto funcione; además congeniamos muy bien, no te parece?
-Pues…sí, pero eso no justifica lo que quieres que haga
-Solo sería hasta que las chicas locas dejen de seguirme. Después podríamos seguir siendo amigos- le dijo fácil y clamado.
-Ichigo, no creo que sea la manera adecuada de hacerlo. Si quieres que dejen de seguirte, diles!
-No funciona así, Rukia. Mira, te prometo que no seremos más que novios fingidos…no haremos nada que tú no quieras, puedes poner las reglas y los límites que quieras…
-Ichigo…-le dijo, y por su voz Ichigo supo que estaba cediendo
-Por favor, Rukia. De verdad, te necesito y necesito tu ayuda- le dijo, juntando sus manos y mirándola fijamente.
Rukia lo pensó: qué habría de malo? Le acababa de prometer que no harían nada que ella no quisiera, o sea que serían "novios" hasta donde ella estuviera dispuesta. Todo sería una actuación; además ayudaría a Ichigo con su problema. No podía ser egoísta: él le había salvado la vida y aún cuando ella insistió en recompensarlo él se negó. No habría cambiado de opinión si no fuera necesario, estaba segura.- Está bien…pero prométeme que seremos amigos, de acuerdo?
Ichigo levantó una ceja, preocupado; acaso la morena no había escuchado lo que acababa de decir sobre un chico y una chica siendo amigos? -De acuerdo- dijo, estrechándole la mano en símbolo de compromiso. Sonrió para sus adentros: ahora que ella había aceptado no se echaría para atrás, ni cuando descubriera toda la verdad. El estómago se le revolvió por la culpa, pero lo ignoró.
Ahora sí, su historia había comenzado
Continuará…
Aquí les dejo el segundo capi ^.^ Como ya se acabaron mis vacaciones no prometo nada, pero tengan por seguro que escribiré en mis ratos libres, ok?
Bueno, espero sus reviews!
En el siguiente capi: la fiesta de cumpleaños de Ishida, primera parte!
Ruichi-chan, cambio y fuera!
VIVA EL ICHIRUKI Y CHAPPY!
