Ruichi-chan les trae el tercer capi de esta historia!

Gracias a todos los que me agregaron en alertas o favoritos, y a los que me dejaron reviews…han recibido muy bien la historia, estoy muy contenta!

YO y +La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' + les agradece los donativos del capi anterior a:

*yoxxa *SakuraxJenyxRukia *byakushi *karla kr^-^(doblemente gracias..!) *Ghost iv *Hikari Evans *Momoxab *Basi *metitus *kaname *Karei1 *Mei Fanel *yurameth *angerukia * .-TeNsHi kUcHiKa-ChAn-. *suzuy ro *Makiko-maki maki *gabytu chappy *Harumi *L (jaja…sí! Ya tenemos el número de Ichigo) *alessandra08 *ya-chan *yeckie *Skuld Dark *aLeKuchiki-zr *SIKKANDDA *Sakura_chan^-^ *DayaNelaXD *kona-kuchiki *BeTtY saku-rukichan *Efrain-Lamperouge *AnNadOnO

Bueno, la simbología:

-blablabla…-diálogos

"Pensamientos"

Flashback…Fin Flashback

Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el de entretener

Let's Read!

Capítulo 3

La verdad sale a la luz tarde o temprano

Rukia estuvo distraída durante su chequeó, aunque Isshin le dijo que no había anda de preocuparse le recordó que tenía que untar la pomada tres veces al día si quería que los hematomas desaparecieran lo más pronto posible. Cómo pudo haber aceptado la proposición del peli naranja? Era una reverenda tontería hacerse pasar por su novia!

Ella no conocía a nadie allí, y lógicamente que nadie la conocía; su farsa no podría durar mucho tiempo: cuando descubrieran que ella acababa de llegar a la ciudad, qué pensarían de ella? Que era una de esas chicas tontas que confiaban en un chico y se dejaban caer en las tortuosas redes del enamoramiento con simples palabras tiernas y superficiales? Jamás; ella era Kuchiki Rukia. No le gustaba su lado temperamental, esa era la razón por la que se mantenía oculta y fingía cierto grado de estúpida inocencia, aunque realmente fuera muy diferente. Además ella había aceptado fingir se la novia de Ichigo, qué posibilidades había de que se enamorara de él?..."Muy pocas, Rukia. Recuerda que él te ve como una amiga de confianza, nada más…pero qué rayos estoy diciendo? Las probabilidades de que me enamore de él son altísimas! Alguien con su físico, su personalidad, su actitud, podría enamorar a cualquiera que se propusiera…"

Ese pensamiento fue tan claro: y si Ichigo ya estaba enamorado de alguien más? "Si Ichigo estuviera enamorado de alguien más, entonces le pediría a ella ser su novia. Tranquilízate, Rukia, estás pensando en cosas sin importancia…". Tal vez era momento de pensar en algo mejor; por ejemplo, qué quería Ichigo que dijera? Cómo se habían conocido? Desde hacía cuanto? Cuándo y cómo le pidió ser su novia? Se dio cuenta de los detalles significativos que había pasado por alto, así que tendría que regresar a hablar con él y preguntarle sobre sus planes con mayor precisión.

-Rukia-chan, tienes algún problema?- Rukia regresó al consultorio del Dr. Kurosaki, y por la expresión del hombre supo que la había estado interrogando y, al no obtener respuesta, había tratado de sacarla de su trance

-Estoy bien, es solo que estoy algo cansada- mintió, fingiendo cansancio y una sonrisa algo caída

-Debes descansar bien; si tienes alguna otra molestia no dudes en venir, está bien? Aquí te atenderemos con gusto- le dijo Isshin. Rukia no podía evitar la sensación de que ese hombre sería como un padre para ella.

-Sí, muchas gracias- le respondió, esta vez con una gran sonrisa

-Bueno, terminó el chequeo. Te sugiero que vayas a tu casa y descanses un poco- Rukia salió después de despedirse con la apropiada reverencia. Quería contarle a alguien sus preocupaciones, pero su sentido común le advertía que Isshin no era el indicado. Debería hablar con Ichigo sobre eso también: no esperaba que cargara con todo eso ella sola, o sí? De tan distraída que estaba no se fijó que iba directo hacia una enfermera. Chocó contra ella, tirándola al suelo:

-Lo siento!- exclamó Rukia mientras le ayudaba a levantarse- Estás bien?- la niña frente a ella no debería tener más de doce o trece años; vestía como una enfermera, pero era lógico que no lo era: su cabello era oscuro pero su mirada le recordaba a otra persona. La chica la examinó con escrutinio, tomando detalle de sus ojos violetas

-Está bien, solo ten más cuidado la próxima vez- le dijo la pequeña antes de irse. Rukia se quedó mirándola hasta que dobló en la esquina y se perdió de vista. Recordó de pronto que tenía que ir a ver al ojimiel antes de regresar a su casa.- Pero primero…

Marcó el número de Renji, pero éste no contestó, así que le dejó un mensaje:- Renji, soy Rukia…estoy muy bien, no te preocupes. Estoy algo ocupada pero conocí a varios amigos que me están ayudando a adaptarme. De verdad estoy perfectamente, así que no te preocupes, ok? Les mando saludos a todos, bye bye!

Colgó y recorrió el último tramo hasta la puerta de la casa de Ichigo

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Ichigo se quedó satisfecho con la decisión de la morena. Rukia no era tonta aunque fuera algo ingenua, así que no tardaría en regresar para preguntarle cómo se suponía que debía actuar frente a los demás. Sintió algo de remordimiento al imaginarse la cantidad de problemas que la ojivioleta acababa de adquirir, pero se consoló pensando en que también eran sus problemas y los enfrentarían juntos: tampoco era como si fuera un malvado y la dejara enfrentar todo eso sola. Su celular sonó; abrió la tapa y vio un mensaje de Ishida que decía que iba camino a su casa para conocer a su "novia".

Ichigo soltó una carcajada: ese Ishida, siempre queriendo enterarse de todo. Era un maldito afortunado, la verdad…de todas formas se daría el placer de presumir a su linda chica frente a sus amigos, así que no había problema en que Ishida fuera a verlo. El mensaje decía que estaba a punto de llegar.

Saltó de su cama y corrió hacia la entrada. Ishida no había tocado una sola vez cuando la puerta se abrió: Ichigo vió a su amigo acompañado de otra persona:

-Tatsuki?- preguntó, algo molesto por la poca confidencialidad de su amigo. Le dirigió una mirada llena de reproche

-No me culpes; me la encontré en el camino e insistió en acompañarme.

-Ya, entren- le dijo, haciéndose a un lado para dejarlos pasar. Ambos se sentaron en la sala y el peli naranja se les unió al poco tiempo. Se quedaron callados, Ichigo y Uryu sin atreverse a iniciar una conversación frente a Tatsuki, y ella paciente y atenta a cualquier cosa que pudieran decir- Bueno, y a qué vinieron?- preguntó finalmente el ojimiel, pensando que su silencio sería aún más sospechoso que sus palabras

-Bueno, vine porque quiero saber quién es- le dijo Tatsuki; al principio Ichigo no captó su pregunta, pero luego comprendió que hablaba de la chica a la que llevaría a la fiesta de cumpleaños sorpresa de su mejor amigo, allí presente.

-No es de tu incumbencia- dijo; "qué ironía, si supieran que están hablando de la misma persona…"

-Bueno, tú sabes para qué vine así que no preguntes- le respondió Ishida, tan serio como siempre. Tatsuki simplemente no entendía como era que esos dos eran tan buenos amigos.

-Pues creo que está en la clínica: puedes ir a buscarla, ya te di su perfil físico

-De quién hablan?- preguntó la chica, irritada por no saber a quién se referían

-Tampoco es de tu incumbencia- respondió de nuevo el peli naranja. Sonó el timbre de la puerta; Ichigo levantó una ceja, extrañado de que alguien llamara a la puerta. Se levantó y caminó hasta la puerta, abriéndola de golpe.

Rukia estaba allí, parada; había hecho caso a su sugerencia sobre tocar antes de entrar:- Puedo pasar?- preguntó débilmente.

-Seguro- la verdad era que hubiera preferido que se fuera, pero no había excusa suficiente para no dejarla entrar. La morena caminó hasta la sala y se encontró con dos personas desconocidas que la miraron ávidos. Cada uno la observaba de manera distinta pero al fin y al cabo la examinaban minuciosamente. Ichigo irrumpió en la habitación, listo para las presentaciones:- Rukia, ellos son Arizawa Tatsuki e Ishida Uryu; son amigos de la escuela. Ella es Kuchiki Rukia

-Un placer- le sonrió Ishida, levantándose y haciendo una pequeña pero pronunciada reverencia. La otra, en cambio, se quedó mirándola con extremada desconfianza y no se movió, analizando con cuidado las marcas de su rostro.

-Tatsuki, no seas grosera y saluda- la reprendió Ishida

-Quién es ella?- preguntó Tatsuki, ignorando por completo al chico de gafas.

-Kuchiki Rukia- respondió irritado por tener que repetir dos veces lo mismo

- Ya sé su nombre; lo que quiero saber es qué rayos hace una desconocida en tu casa- le dijo Tatsuki igualmente irritada

-Es una amiga- le dijo Ichigo. Si podía, evitaría darle detalles

-Ah! Así que es ella la "amiga" que planeas llevar a la fiesta de Ishida- le dijo Tatsuki, molesta y contenta a la vez de su deducción

-Sí, así es- dijo Ichigo, sin saber exactamente qué hacer

-De hecho soy su novia- soltó Rukia que hasta ese momento había estado callada. El rostro de Ishida se llenó de una alegría burlesca y el de Tatsuki en una mueca irónica

-Que eres la novia de Ichigo? Me temo que no sabes lo que estás haciendo- dijo Tatsuki. Ishida y sobre todo Ichigo se tensaron: si la morena le platicaba todo sobre él a la ojivioleta su plan se iría por el caño

-De acuerdo, Tatsuki. Ella es una amiga que va a fingir ser mi novia para poder quitarme a todas esas chicas molestas de encima- admitió Ichigo, cuidadoso de que su declaración no dejara ver nada más.

-QUË?- exclamó su amiga. "Ahora sí que se pasó!"- Cómo puedes decirme eso así de fácil? Eres un sínico!

-Querías la verdad, no? Pues ésa es la verdad- le dijo el peli naranja, dando por terminada la discusión.

-Cómo puedes decir que ella va a fingir ser tu novia? Ni siquiera la había visto en mi vida!- exclamó, señalando a Rukia con el dedo. Ésta a su vez la miraba extrañada: qué clase de relación tendrían para ganarse semejante reacción de desprecio?

-Eso es porque acabo de llegar- le respondió la morena, tranquila- Ayer llegué de Tokyo

-Por Dios! Tú también eres una sínica! Mira que para que aceptes ser novia de Ichigo debes ser una maldita resbalosa…

-Ya basta, Tatsuki- intervino Ichigo- Rukia no es así; si tú no la conoces, cómo es que la juzgas?

-Tú tampoco la conoces!- le reclamó la morena, agitada- Ella acaba de llegar ayer! No tiene sentido…!

-Tal vez Ichigo no me conozca muy bien ni yo tampoco a él, pero somos amigos y los amigos se hacen favores- apuntó Rukia- Ichigo necesita que le haga este favor para que las chicas fastidiosas dejen de buscarlo

-Qué ingenua!- le dijo Tatsuki, con una sonrisa irónica en los labios- Tú crees que Ichigo es "perseguido" por chicas molestas nada más porque sí?

-No te entiendo- le dijo sinceramente la ojivioleta.

-Tatsuki, acompáñame a mi habitación- intervino el peli naranja ante la claridad de que el asunto se estaba saliendo de control. Su amiga le dirigió una mirada fría pero no le respondió, simplemente salió de la sala y se dirigió hacia el segundo piso- Ishida, te encargo un momento a Rukia? Ahorita regreso

Ishida sintió débilmente mientras la morena le miraba con expectación: era como si quisiera enterarse de qué iba a hablar con Tatsuki, pero eso obviamente era lo último de lo que debía enterarse. Caminó directo a su habitación y cuando entró cerró de un portazo. Su amiga estaba sentada en la cama con los brazos y las piernas cruzadas en clara señal de disgusto

-Qué rayos te sucede, eh? Cuál es tu maldito problema?- le soltó irritado

-Mi problema es que claramente esa chica está siendo víctima de tus mentiras!- le respondió acalorada- "Ichigo es mi amigo y necesita un favor"?- repitió- Por Dios! Tú te has ganado la fama de playboy por tus propios méritos, y ella no lo sabe!

-No sabe qué?

-Que eres un maldito playboy! Ella…tiene la idea de que eres una pobre víctima acosada! Aceptó ser tu "novia" porque desconoce cómo eres realmente!

-Rukia me conoce lo suficiente! Si no, no hubiera aceptado

-Ella no lo sabe! Y no pienso permitir que te aproveches de su ingenuidad!- Ichigo sintió un golpe en el estómago efecto de la culpa

-Lo sabrá, pero no ahora- le dijo calmadamente

-Cuándo? Cuando toda la escuela se burle de ella por ser tan tonta como para salir contigo?- le preguntó sarcástica

-Lo sabrá cuando sea el momento; entiende, si le dices ahora quién soy ella saldrá corriendo! Lo hago porque intento recuperar mi buena fama

-Sacrificando la de ella?

-No; estoy seguro de que nadie la criticará

-Pues no la criticarán en tus sueños; Ichigo, ten por seguro de que en cuanto la presentes como tu "novia" ella será la persona más rechazada de este lugar. Si la aprecias de algún modo, no lo hagas

-Tengo que hacerlo; es la única que podría cumplir con ese papel.- se quedaron en silencio unos segundos que se les hicieron eternos

-Ella es la chica que llevarás a la fiesta de Ishida?

-Sí

-Dios…-Tatsuki ocultó su cara entre sus manos, exasperada- Yo no soy quien deba decírselo; tú se lo dirás.

-Ya te dije que de momento no

-Si no lo piensas hacer tampoco pienses que la dejaré abandonada a su suerte en un plan que hurgaste con el apoyo de Ishida. Quiero ayudarla

-Ni hablar…- le dijo nervioso. Qué clase de situación surgiría si Rukia tenía el apoyo de Tatsuki?

-No puedes detenerme; escoge: le ayudo o le digo la verdad- le amenazó, e iba muy en serio

-Creo que no necesito ni pensarlo- accedió derrotado, tratando de pensar positivamente

-Bueno, creo que empezaré por ayudarle a escoger algo para la fiesta. Después de todo la novia de Kurosaki Ichigo no puede aparecer así como así- agregó fastidiada. No le agradaba ser parte de todo eso, pero al menos su conciencia no le remordería por haber dejado a la chica abandonada a su suerte.

-Bueno, si ya estamos de acuerdo bajemos.- salieron de su habitación y caminaron a la sala, tratando de relajarse. Rukia e Ishida platicaban animados sobre los proyectos que Byakuya pensaba patrocinar durante ese semestre cuando ambos entraron y tuvieron que interrumpir su conversación

-Listo?- preguntó Ishida esperanzado

-Sí- respondió sencillamente Ichigo. Tatsuki tomó asiento junto a Rukia

-Lamento lo que sucedió, fue todo un malentendido

-No hay problema- le respondió, aunque seguía algo recelosa

-Y a qué regresaste, Rukia?- le preguntó el peli naranja

-Vine porque creo que no hablamos sobre los detalles de…-miró a Ishida sin saber si podía continuar

-Él lo sabe también- le aclaró Ichigo

-Oh- articuló Rukia: qué no se supone que sería una especie de secreto entre ellos dos?- Bueno, es que no sé qué tienes en mente sobre nuestro "noviazgo"…cómo nos conocimos, cuándo empezamos a andar…?

-Pues…-Ichigo lo pensó sin saber exactamente qué contestar

-Ichigo, fuiste a Tokyo hace casi un año a la conferencia a la que asistió tu papá, cierto?- preguntó Tatsuki

-Sí…-le respondió como si fuera la pregunta más tonta del mundo

-Pues Rukia es de Tokyo. Podrían decir que se conocieron durante ese tiempo y que siguieron estando en contacto hasta el día de…qué día decidiste venir para acá?- le preguntó a Rukia

-El martes pasado lo decidimos- Tatsuki ignoró el plural de la oración y prosiguió:

-Pueden decir que estuvieron en contacto y que el martes ella te comentó que pensaba venir a Karakura. Rukia te gustó desde que la conociste pero no te parecía que una relación a distancia fuera a funcionar; pero cuando te enteraste de que vendría a vivir a Karakura tomaste la decisión de arriesgarte y decirle lo que sentías por ella…

-…Y fuiste felizmente correspondido- terminó Ishida, completando la frase de Tatsuki- Te le declaraste el día de…

-Ayer- dijo Ichigo respondiendo la pregunta no formulada de su amigo

-Te le declaraste ayer y ahora son una feliz pareja- concluyó Ishida. La historia carecía de complicaciones, lo que la hacía perfecta para que tanto Ichigo como Rukia la recordaran. La ojivioleta miró a Ichigo y al verlo satisfecho no tuvo objeción

-Bueno, eso ya está solucionado…-dijo Rukia, algo tímida- Pero una pareja debe conocerse bien, cierto? Yo no sé nada de los gustos de Ichigo

-En eso yo puedo ayudarte; lo conozco desde que era un niño- se ofreció Tatsuki alegremente

-Entonces te lo encargo, Tatsuki- respondió Ichigo- Pero creo que primero deberían de arreglar lo de su vestuario

-Vestuario? Para qué?- Ichigo y Tatsuki se quedaron mudos; el ojimiel había olvidado mencionarle a la morena que el amigo para el cual se estaba organizando la fiesta sorpresa era justamente Ishida

-Te lo explico en el camino- desvió Tatsuki en una rápida reacción, tomando a Rukia del brazo y jalándola hacia la puerta de la entrada- Nos vemos, Ichigo!

Rukia lo miró entre espantada y sorprendida, esperando a que él las detuviera pero no lo hizo. Le regaló una sonrisa de despedida y la vio irse:- Crees que esté bien con Tatsuki?- le preguntó a su amigo de lentes

-Ni idea…bueno, ya resolví mi duda, ya me voy- le dijo, levantándose para irse también. Caminó hacia la puerta y justo antes de salir le dijo:- Por cierto, es muy linda. Yo que tú tendría mucho cuidado o…

-Ya sé, no tienes que repetírmelo- le dijo irritado. Ishida se despidió con una seña y salió por la puerta. Ichigo se estiró en el sofá y se puso a pensar un poco: tal vez era buena idea que Tatsuki fuera amiga de Rukia y supiera toda la verdad, así tendría a alguien en quién apoyarse cuando fuera duramente criticada por todos…

Ahora que lo pensaba él debió de acompañarlas; no para asegurarse de que su amiga mantuviera su bocota cerrada, sino para conocer a la pequeña morena. Apenas sabía unas cosas sobre ella pero no lo suficiente para mantener una farsa. Se levantó y corrió hacia la puerta, tomó su chaqueta y salió de la casa.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Tatsuki y Rukia caminaban en silencio por las tranquilas calles de la ciudad de Karakura. La ojivioleta no tenía idea de a dónde iban pero no le inquietaba desconocer su rumbo: por alguna razón la amiga de Ichigo parecía de confianza. Finalmente decidió entablar conversación:- Y hace mucho que conoces a Ichigo?

-Sí, desde que teníamos seis años- le respondió la chica, haciendo que Rukia sintiera una ligera punzada de celos

-Entonces debes de conocerlo muy bien…

-Lo suficiente para ayudarte a entender un poquito mejor su complicada mentalidad- bromeó Tatsuki, arrebatándole a Rukia una sonrisa que la hizo conmoverse- Y dime, cómo fue que tuviste la mala suerte de conocerlo?

-Yo más bien diría que fue buena suerte- alegó la morena- Unos sujetos me habían acorralado y él me salvó

-Te acorralaron? No me digas que ellos pensaban…-su pregunta quedó en el aire, pero el silencioso perfil de la chica le confirmó todo- Demonios.

-No fue culpa de nadie; el punto es que Ichigo me salvó y yo le estoy inmensamente agradecida. Es por eso que acepté ser su "novia" hasta que su situación se calme

-Bueno, si crees que es lo correcto…solo espero que no te vayas a arrepentir

Justo cuando Rukia pensaba preguntarle a qué se refería con eso escuchó la voz de Ichigo a sus espaldas. El chico corría hacia ellas, con una sencilla chaqueta beige encima de su playera negra. Sonrió ante la expectativa de que las acompañara, pues realmente prefería la compañía del peli naranja sobre la de cualquier otra persona:- Ichigo!

-Creo que debería de acompañarlas, si no les molesta- le dedicó una sonrisa encantadora que hizo que Rukia reaccionara con una idéntica, mientras que la otra morena frunció los labios: esa era justamente la sonrisa que usaba con todas las chicas que había conquistado

-Preferiría que no- le respondió Tatsuki secamente- Me parece que puedo manejar la situación perfectamente sin tu ayuda

-Sí, lo sé. Pero yo también tengo que aprender cosas sobre Rukia y eso no me lo puedes enseñar tú- le dijo- Sé buena y déjame acompañarlas- Tatsuki frunció el entrecejo furiosa por el tono de burla que usaba Ichigo para hablarle

-Claro que puedes acompañarnos!- le respondió Rukia, ignorando por completo la opinión de la otra chica- Además es cierto que tienes que conocerme para que podamos interpretar la farsa- acordó, haciendo que Tatsuki se diera por vencida

-Bien dicho, Rukia!

-Jeje, y ahora a dónde vamos?- le preguntó al peli naranja mientras caminaban, adelantándose a Tatsuki; desde su perspectiva ambos parecían extrañamente animados por su mugroso plan, y sabía perfectamente que en cuanto la morena se enterara de la clase de novio que se había echado encima se arrepentiría. Caminó aprisa hasta alcanzarlos y continuó a su paso, escuchando su conversación sin intervenir:

-Bueno, creo que los novios deben de conocer los gustos de la otra persona, cierto?- le preguntó Rukia. Tatsuki se burló ante el apuro del peli naranja: contrario a cualquier apariencia, Ichigo jamás había tenido una novia.

-Sí, así es- le respondió:- Cosas como colores, música, comida, bebidas, hobbies…

-Bueno, entonces empieza tú- los ojos violetas brillaban con tanta expectación que el ojimiel no pudo menos que sentirse complacido

-Bueno, creo que primero un poco de refinamiento a nuestro primer encuentro- sin querer se había pasado pensando en eso todo el camino hasta allí- Fui a Tokyo y te conocí a la salida de la conferencia…dime, estás interesada en cosas científicas?

-Claro, después de todo mi hermano se dedica a promocionar esa clase de eventos. Por ejemplo, me dejó acompañarlo hace dos años a la conferencia que se realizó en Berlín

-Vaya, qué bien! Mi padre también asistió, pero esa vez no pude acompañarlo

-Por qué?

-Pues tuve problemas con un profesor de matemáticas y tuve que quedarme a realizar una serie de exámenes larguísimos. Lo bueno fue que no eran problemas complicados y saqué la calificación máxima

-Así que aparte de todo eres inteligente?- la manera en que lo preguntó lo hizo cuestionarse

-A que te refieres con "aparte de todo"?- Rukia sintió ruborizarse ligeramente. Había estado a punto de decir que aparte de "atractivo" era inteligente

-Ya sabes, aparte de lo agradable que eres…- Ichigo no parecía convencido por su repuesta- Mejor sigamos con lo que estábamos- sugirió

-Bueno, no pude ir por eso, pero mi padre me dijo que fue muy interesante; los descubrimientos llevarían a la ciencia médica a un nuevo nivel

-Sí, estoy de acuerdo- respondió Rukia mientras alegaba un par de cosas más. Tatsuki estaba cada vez más extrañada por lo que estaba presenciando: no solo se habían conocido hace poco, sino que su nivel de compatibilidad era altísimo. Bien podrían pasar por una pareja sin ninguna dificultad; se complementaban: una increíblemente ingenua y el otro increíblemente cínico

-Bueno, mejor cambiemos de tema o no hablaremos de otra cosa que no sean conferencias- le dijo Ichigo, sonriendo de manera seductora. Rukia sonrió y su mirada era de curiosa inteligencia.

-Bueno, entonces qué te parece de los gustos. Yo ya sé que tanto tu mamá como mi hermana fallecieron…-lo dijo con la intención de saltarse ese punto, pero no funcionó

-Por qué falleció tu hermana? Tenía alguna enfermedad terminal?- Tatsuki estaba realmente asombrada: si había algo que Ichigo evitaba aún más que las relaciones serias era hablar sobre esas cosas con otra gente; acaso se sentía más seguro porque Rukia no lo conocía realmente, o acaso él confiaba en ella con tan solo horas de conocerse?

-Pues sí, así fue. Sufría de cáncer en etapa terminal…-le respondió, esperando que no le hicieran ninguna pregunta más- Y tu mamá?

Ichigo apretó la mandíbula y desvió su mirada. Realmente no quería hablar de ello ni con Rukia ni con nadie, mucho menos con la presencia de la "chaperona" junto a ellos. La morena interpretó su reacción como una evasiva a su pregunta y obviamente no se le impondría para obligarlo a responderla, así que cambió el tema:- No tuve la oportunidad de conocer a tus hermanas, cómo son?

-Se llaman Karin y Yuzu. Son totalmente opuestas: mientras una es ingenua la otra es ingeniosa; tienen trece años casi cumplidos.- le respondió, cómodo con la nueva pregunta pero sin tomarle realmente interés; después de todo sus hermanas no son precisamente algo que tomara importancia en su "relación". De repente pensó en algo:- Oye Rukia, y qué me dices de tus padres?

La morena palideció de golpe, cosa que hizo que el peli naranja se arrepintiera por la poca delicadeza con que había formulado su pregunta. La respuesta era obvia también: estaban muertos, se había quedado sin nadie en el mundo aparte de su cuñado y su tribu de sirvientes…pero cómo habían muerto? Era como si la mala suerte la persiguiera:- Lamento haberlo preguntado; sé que es un tema incómodo

-No importa

-Nos desviamos a temas deprimentes- susurró Ichigo más para él que para la morena.- Mejor dime qué te gusta hacer en tus ratos libres

-Pues por lo general no salía de casa. Terminando mis clases y tutorías paseaba por los jardines de la mansión o tomaba clases de violín y piano…también me gustaba escuchar música o leer

-Así que tocas el violín y el piano, eh? Yo tengo una guitarra eléctrica en mi casa- dijo mientras pensaba en las diferencias que comenzaban a presentarse

-Vaya! Me encanta la guitarra eléctrica, es solo que mi hermano no pensaba que fuera un instrumento adecuado…

-Dime, cuál es tu canción favorita?- preguntó llenó de curiosidad

-"Wing Stock"…

-De Ashley McIssac?- estaba sorprendido por los gustos de la morena- No puedo creerlo…!-soltó una risa que molestó a la morena

-A ver, cuál es tú problema? Seguro que tus gustos son horribles!- declaró. Ichigo se rió ante la repentina fiereza de la morena

-"News from the front", de Bad Religion- respondió orgulloso

-Ho-rri-ble!- exclamó ella, haciéndolos reír a ambos. Tatsuki también estalló en carcajadas: de repente el hielo se había roto.

Caminaron por enormes tiendas escogiendo el vestido adecuado. Según Tatsuki algo casual vendría bien, pero Ichigo buscaba algo especial, algo que hiciera resaltar a la morena sobre todas las demás. Ya sin ánimos debido a la indecisión de sus amigos, Rukia entró a una última tienda; Ichigo entró tras ella y lo vio: hasta el fondo de la tienda, en una esquina superior colgaba un vestido blanco que seguro le quedaría perfecto- Rukia, pruébate aquel

-Cuál?- preguntaron las dos al unísono. Ichigo señaló la prenda y le indicó a la dependiente que lo bajara para que la morena pudiera probárselo: era el último de la tienda y la talla era muy chica. Sin embargo cuando Rukia salió del probador con el vestido puesto parecía hecho a su medida: la cinta negra colocada justo debajo de sus pechos le hacía resaltar esa parte de su anatomía, la carencia de tirantes junto al hecho de que le llegaba a la mitad de los muslos le daba un toque sensual y la manera en que se adaptaba a su cuerpo, justo en el busto y un poco más suelto en el cuerpo, era sublime

-Perfecto- susurró Ichigo, victorioso- Resalta el color de tus ojos- y era la verdad: el blanco le daba una especie de luz y cremosidad a su piel y resaltaba el violeta de sus ojos y su oscuro cabello.

-No me queda algo…corto?- preguntó tomando el vestido entre sus manos, nerviosa

-Creo que te queda muy bien- le dijo Tatsuki, sorprendiendo a Ichigo. Pero era completamente verdad, Tatsuki no mentía nunca…o al menos hasta ese día:- No cualquiera puede usar esa clase de modelos, Rukia. Creo que es el indicado.

-Faltan los zapatos y una especie de accesorio, no?- preguntó el peli naranja

-Tengo lo indicado para eso- intervino la dependiente- Ese vestido tiene incluidos los accesorios, déjenme mostrárselos- se fue y poco después regresó con tres cajas: una de ellas tenía un listón negro del cual prendía una flor negra con decorados blancos, otra tenía unas balerinas blancas hechas de tela y la última unas zapatillas de tacón del 8

-Perfecto, ni muy alto ni muy pequeño- afirmó la morena cuando se calzó las zapatillas- Y cuando me canse podré cambiarlas por las balerinas

-Viene todo incluido?- preguntó el peli naranja

-Así es, señor. Es una promoción que tuvo la tienda y solo quedó ese vestido

-Ichigo, y si llega vestida como alguna otra?- preguntó Tatsuki, preocupada

-No creo que ninguna pueda usar esta clase de prendas- le recordó, seguro de la compra- Nos lo llevamos

Pagaron y salieron, listos para regresar a casa cansados del día que tuvieron. Tatsuki se retiró antes dejándolos solos para que siguieran platicando: había empezado a pensar que si el destino no les jugaba una mala pasada Rukia realmente podría ser la cura para Ichigo. La manera en que se acoplaban era de miedo, pero era real: por primera vez pudo ver al ojimiel hablar con alguien de la manera en que lo hacía con la ojivioleta. Eran totalmente contrarios, pero había esperanza…acaso Ichigo no había pensado en la posibilidad de que realmente terminaran enamorándose y entonces la farsa se transformara en realidad?- Espero que sepa lo que está haciendo…-suspiró Tatsuki

Ichigo y Rukia siguieron caminando camino a casa de la segunda, platicando aún. Cuando llegaron subieron en el elevador, guardando al fin silencio; caminaron hasta la puerta y se detuvieron:- Bueno, llegamos- dijo Rukia, repentinamente nerviosa

-Sí, aquí te dejo- dijo el peli naranja, deseoso de llegar a descansar un poco

-Sí, nos vemos- levantó su mirada, deseosa de pronto de poder despedirse de él como se supone que lo hacen los novios. Cuando Ichigo vio su mirada sintió su piel erizarse, y se inclinó deseoso contra ella hasta posar sus labios sobre los de ella: era un beneficio que no iba a negarse, poder besarla cuando quisiera. Rukia se quedó quieta, sin saber exactamente qué hacer: ese era su tercer beso, pero los nervios no hacían más que aumentar. Ichigo no se percató de esto y tomó su rostro entre sus manos para obligarla a que levantara más su rostro y poder besarla con mayor intensidad. Devoraba sus labios como si jamás hubiera besado a otra chica, como si no supiera mantener el control; sintió el cuerpo de la morena tensarse y luego, poco a poco, relajarse y responderle la caricia. Con sus propios labios abrió los de la chica e introdujo su lengua; fue entonces cuando la morena lo empujó para separase:- Lo siento…-susurró

-Mi culpa- admitió el chico, enojado consigo mismo por haber perdido el control de esa manera y con ello la oportunidad de explorarla un poco más…tal vez pedirle ese favor a Rukia había sido un gran error. Luego sonrió:- Te dije que me cobraría los besos que me prometiste por teléfono

-…-la morena se ruborizó tanto que creyó que el peli naranja se burlaría, pero éste en cambio se inclinó sobre ella y la volvió a besar, esta vez con tanta ternura que fue ella la que no quería separarse de él. Cuando terminó sintió que estaba mareada, todo le daba vueltas

-Ahora sí ya me voy- le dijo aunque su cuerpo parecía querer exactamente lo contrario

-Nos vemos el viernes…-le dijo la morena, sin saber qué más decir. Se puso de puntitas y le depositó un fugaz beso en la mejilla antes de cerrar la puerta con rapidez. El peli naranja sonrió divertido, pensando en lo entretenido que sería enseñarle a Rukia un par de cosas que seguro ignoraba.

Mientras caminaba a su casa se percató de que no era mala idea intentar que la chica dejara de ser tan ingenua, pero la confianza que la morena depositaba en él le impedía de alguna manera cruzar la delicada línea que se establecía en su farsa: sabía lo molesto que resultaba que se rompieran los límites y precisamente era algo que nunca se permitiría. Quería conocer a la chica, pero no por interés en sus planes; sus acciones eran movidas por la más sincera curiosidad, la cual no saciaría hasta que ella decidiera abrirse y relatarle los detalles de su pasado. No le molestaba, después de todo él tampoco se abriría así como así: él también tenía temas que no podía abordar con nadie.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Rukia estuvo toda la semana en contacto con Tatsuki: había dejado de lado el recelo para enterarse de que su nueva y primera "amiga" era una artista marcial increíble, era inteligente y tenía presencia. Ella le había ayudado mucho para que se adaptara poco a poco a su nueva vida; además, gracias a ella también había descubierto que iría al mismo Instituto con Ichigo, Ishida y ella. Se sentía aliviada de saber que no llegaría sin conocer a nadie, sus temores de no poder relacionarse eran un peso menos en su alma.

Arizawa incluso la había llevado consigo al Instituto y le dio un recorrido por las instalaciones, tomándose un descanso para visitar al peli naranja durante su entrenamiento. Ya que sus amigos estaban en un club respectivo, ella también tendría que pensar en una manera de pasar el tiempo fuera de clases; era increíble la manera en que se llevaban a cabo las cosas en esa ciudad, era diferente a Tokyo. No era que no se lo hubiera esperado, pero eso no quitaba el hecho de que se asombrara ante cada detalle distinto que encontraba entre ambas ciudades.

Cuando llegó el gran día de su "presentación" se encontraba más nerviosa que nunca: Tatsuki se había ofrecido a ayudarla con su maquillaje y demás cosas por el estilo y ella le agradeció ya que no estaba acostumbrada a utilizar cosméticos. Invitó a la chica a su departamento y allí se vistieron y se arreglaron.- Dime, Rukia, qué opinas?

Por fin había terminado de maquillarla; cuando abrió los ojos se quedó perpleja: su piel tenía un tono mucho más cremoso, el rubor de sus mejillas era muy ligero pero contrastaba de manera delicada con sus larguísimas y abundantes pestañas. Llevaba el cabello suelto como de costumbre pero ahora se veía cuidadosamente acomodado, cada uno en su lugar exceptuando a su rebelde mechón que como de costumbre le invadía el rostro- Me veo…muy bien

-Te ves excelente- aseguró la morena: Rukia le sonrió; aunque Tatsuki había utilizado un poco más de maquillaje, por ejemplo las sombras y un poco más de rubor, para nada se veía exagerada: de hecho el arreglo le quedaba increíble- Falta un pequeño detalle…

-Qué cosa?

-Mmm…-la morena se puso un dedo en el mentón, reflexionando- Ya sé! Tienes perfumes?

-Perfumes?- repitió algo contrariada, pero luego asintió:- Tengo varios…

-Me los muestras?- Rukia se levantó y caminó a su guardarropa. Abrió uno de los cajones y nombró cada uno de ellos:- "Be Delicious", "I Love Love", "18", "Tommy Girl" y "Femme" (nota 1)

-Creo que el segundo es el indicado- la morena sacó el frasco de líquido azulado y se puso un poco, pero la chica literalmente la bañó en perfume:- Créeme, no te gustará oler a otra cosa

La morena le dijo que ella también se pusiera un poco, pero dijo que las lociones no le iban muy bien así que salieron del departamento a las nueve y media; la fiesta empezaba a las diez, pero habían quedado con Ichigo para que pasara por ellas a esa hora frente al edificio donde vivía. El peli naranja, tan puntual como siempre, llegó justo cuando ellas salían del edificio: un auto de tono azul se estacionó frente a ellas, descendiendo el ojimiel de éste.- Ichigo, tan puntual como siempre- le saludó irónicamente Tatsuki

En vez de regresarle el saludo, el mencionado se quedó mirando a Rukia atentamente, probablemente más de lo que exigía la buena educación. Su escrutinio la hizo sentir avergonzada. El ojimiel posó su mirada por cada rincón visible del cuerpo de la chica: con los tacones calzados se veía más alta y sus piernas se veían más largas de lo que ya eran, su piel blanca se adaptaba a la perfección al vestido del mismo color y le agregaba luz a su persona; sus ojos violetas se veían más hermosos que veces anteriores.- Te ves preciosa- soltó repentinamente, haciendo que ambas abrieran los ojos de asombro

-Gracias- le dijo ruborizada; el peli naranja lucía demasiado atractivo: un pantalón de vestir negro le enmarcaba sus esculturales piernas y con una camisa pegada a su torso de color blanco se resaltaba visiblemente su musculatura; llevaba un saco desabrochado sobre ésta y la corbata estaba floja permitiendo que los botones de su cuello estuvieran desabrochados; informal e increíblemente provocativo, no había mejores palabras para describirlo tal y como estaba. Para distraer su atención del magnético atractivo que el peli naranja ejercía sobre ella miró el auto:- Lindo auto

-Tiida Hatchback en "Royal Blue"(nota 2)- por lo último Rukia dedujo que era el color; no le interesaban mucho los autos, pero con el peli naranja apoyado en él podría considerarlo

-Suena bien…

-Nada del otro mundo; mi padre me lo prestó cuando le dije que te llevaría conmigo: parece ser que le importa más tu seguridad que la mía

-Si yo fuera tu padre también me preocuparía más por ella; después de todo tú sabes cuidarte muy bien- le recordó Tatsuki, haciendo que el ojimiel frunciera el entrecejo molesto

-Vámonos- abrió la puerta delantera para dejar que su novia se deslizara en el interior, cerró y luego ayudó a Tatsuki a subir a la parte trasera. Cerró también y luego entró él en el asiento del conductor y arrancó en dirección del antro-bar en el que sería la fiesta. Cuando llegó el lugar ya estaba abarrotado de invitados inquietos por empezar la celebración; por supuesto que tendrían que esperar a Ishida para comenzar.- Cómo le harán para traer a Ishida?- le preguntó a Tatsuki mientras buscaba un lugar en el abarrotado estacionamiento

-Pues no estoy segura, creo que Orihime se va a encargar de engatusarlo- soltó una risita burlona

-Quién es Orihime?- preguntó Rukia, consciente de su poco conocimiento

-Inoue Orihime, es la novia de Ishida y la mejor amiga de Tatsuki- respondió Ichigo con una deliberada monotonía, una que inquietó a la morena

-Ella es la…anfitriona o algo así?

-Pues ella organizó la fiesta, si es eso lo que preguntas- le respondió sin salir de su indiferencia- Digamos que es la novia del anfitrión ya que él no lo sabe; recuerda que es una fiesta sorpresa

-Sí, lo recuerdo…

Estacionaron el auto en el primer lugar que encontraron, uno que estaba relativamente cerca de la entrada. Cuando Rukia bajó del auto sintió el frío aire que le estremecía la piel; había olvidado llevarse algún abrigo o algo…"A buena hora vengo a pensarlo"

-Tienes frío?- le preguntó el peli naranja al tiempo que se deshacía de su saco y lo colocaba sobre los hombros de la ojivioleta:- Mejor?

-Sí, gracias…-le respondió con embeleso. El peli naranja también la miraba como hipnotizado: desde cuando se sentía así por la morena?

-Apresúrense!- les gritó Tatsuki al ver lo romántico e inapropiado de la escena, tomando en cuenta que no eran nada realmente. Le inquietaba sobremanera la forma en que se miraban, como si en cualquier momento se fueran a besar y decidieran que la farsa había dejado de ser eso para volverse una increíble realidad que, tarde o temprano, terminaría por desvanecerse y dejar únicamente rencores y pésimos recuerdos.

Caminaron hasta la entrada, Ichigo entregó los tres boletos y así accedieron al lugar. Era la primera vez que ella asistía a esa clase de lugares: las luces destellaban sobre una estancia oscura, la gente platicaba o al menos lo intentaba, ya que la música estridente pero pegajosa inundaba cada rincón del lugar. El aroma a humo de cigarro, alcohol y lociones se entremezclaba para formar una nube de olores extraña y, finalmente, todos parecían interesados bailar y lucirse.-Vayamos a buscar a Chad y a los demás- sugirió Ichigo haciéndose oír por sobre el ruido del lugar.

Tomó a Rukia por los hombros y la guió entre la gente hasta que llegaron a una escaleras ocultas por las cuales los tres ascendieron. En el segundo piso el ruido era sustituido por las voces de los que charlaban animadamente y bebían mientras esperaban a que la verdadera acción comenzara. Rukia no pudo dejar de fijarse en la miles de miradas que se habían posado en ellos y que la miraban con interés; se sentía fuera de lugar, quiso huir pero el peli naranja, como si hubiera leído su pensamiento, la aferró y con un empujoncito la obligó a caminar hasta que llegaron junto a un chico de elevada estatura, corpulento y moreno.- Chad, viejo!

Su "novio" y el chico llamado Chad se estrecharon las manos calurosamente. Luego se sentaron en la mesa que él había apartado:- Te presento a Rukia

-Mucho gusto- le dijo la morena, tendiéndole la mano. El moreno le sonrió casi imperceptiblemente y se la estrechó

-Ichigo me ha contado sobre ti, Kuchiki-san

-Solo Rukia- le corrigió, tratando de no hacerse notar; claro que era caso perdido ya que todas las chicas y chicos de la estancia la barrían con sus insolentes miradas. Supo de inmediato que no era bien recibida- Ichigo…

-Tranquila- le susurró, advirtiendo también las miradas que se centraban en ellos.- Gente sin importancia, solo ignóralos

-Ojalá fuera tan sencillo hacerlo, pero lamento decepcionarte- le dijo irónicamente, tono que Ichigo jamás le había escuchado y que hizo que soltara una sonora carcajada

-Tranquila! No pasa nada, de acuerdo?- la ligereza del peli naranja la irritó

-Y cómo llamas tú a tantas miradas? Estamos llamando la atención!- le recriminó

-No te gusta llamar la atención?- su sonrisa llena de desvergüenza era lo que provocaba reacciones de sonrojo en ella- Eres una chica, y a las chicas hermosas siempre les gusta la atención

-Lástima!- le dijo sarcástica- Si yo fuera hermosa no habría problema con la excesiva atención- Rukia estaba nerviosa pero complacida: Ichigo le había dicho que era hermosa. Entonces se preguntó si eso no era parte de su actuación

-Eres hermosa- la miró con tanta intensidad que no pudo sostenerle la mirada. Entonces Ichigo le puso la mano en su barbilla y la obligó a enfrentarlo:- Más que cualquier otra chica que haya visto

-Pues mira bien, porque estás rodeado de ellas- jamás se había lamentado su falta de atributos físicos; no se había quejado de sus pequeños pechos y agradecía sus largas y torneadas piernas, pero esta vez no le parecían suficiente: el lugar estaba plagado de chicas con atrevidos atuendos, peinado elaborados y maquillajes espectaculares que la hacían sentir sin nada que mostrar al mundo

-Para qué mirar alrededor? Si te tengo enfrente mío, no le hayo en chiste- Ichigo le sonrió tan cálido que no pudo evitar ruborizarse intensamente. Cómo podía hacerlo? Su corazón sufría arrebatados cambios, su piel se ponía febril y sus cabellos se erizaban, el calor la inundaba y su respiración se agitaba- Quieren algo de tomar?- preguntó repentinamente, dirigiéndose a los demás junto con ella

-Yo lo de siempre- respondió Tatsuki mientras leía abstraída un mensaje de texto

-Igual- le dijo Chad, sin inmutarse por su pregunta

-Pues…-Rukia estaba indecisa, ya que generalmente no tomaba alcohol- Puedo acompañarte?

-Ven- la tomó de la mano y caminaron juntos hasta la barra, donde un chico de edad poco mayor a la suya servía bebidas de distintos colores, unas se veían exóticas y otras simplemente no llamaban la atención

-Qué les sirvo?- les preguntó. Su mirada se posó en la morena y le sonrió. Recordando las primeras palabras de Ichigo ésta le regresó la sonrisa, pero inmediatamente el peli naranja se interpuso

-Dos "París de Noche", un "Alfonso XIII" y…-miró dubitativo a la morena, pero ella seguía indecisa con respecto a su elección- un vodka, por favor- eligió pensando en algo dulce…

-Claro, en seguida se los traigo- el muchacho se fue algo decepcionado al comprender que la nueva y preciosa chica estaba acompañada.

-Rukia, no debes sonreírles así a todos los chicos- la reprendió Ichigo, tratando de alejar la punzada de celos

-Tú me dijiste que lo hiciera!- le recriminó la morena, recordándole la pizzería

-Sí, pero en ese entonces no tenías novio- le recordó él a su vez, arrancándole una cansada sonrisa

-Lo siento

-Está bien- se inclinó dispuesto a besarla, y ella estaba más que ansiosa por el contacto. Sin embargo el celular de Ichigo comenzó a sonar y él lo abrió de inmediato- Tengo que irme- le dijo después de echar un rápido vistazo a la pantalla

-A dónde?- le preguntó decepcionada, la había dejado en mitad de…bueno, de lo que casi había sido un beso

-Luego te explico; no tienes que pagar por las bebidas, de acuerdo?- sin decirle más salió disparado hacia la escalera por la que habían subido y desapareció. Ella se quedó ahí, inmóvil y confundida; qué pudo ser tan importante como para que la dejara sola? El barman regresó con las bebidas, ella las tomó y caminó hacia la mesa donde estaban sus otros dos amigos.

-Dónde está Ichigo?- le preguntó Tatsuki extrañada de que la morena regresara sola

-Pues salió corriendo diciendo que tenía que irse- vio como los otros dos intercambiaban una mirada algo angustiada y luego se desviaban cada uno a sus asuntos. De repente se escuchó el apagón de la música y los miles de gritos que llegaban desde abajo; todos los que estaban en el segundo piso corrieron hacia las escaleras y se amontonaron para bajar. Los dos que la acompañaban hicieron lo mismo, pero ella se quedó ahí sin saber exactamente qué hacer. Se escucharon estridentes voces que coreaban "happy birthday" y luego aplausos y porras.

Obviamente el festejado había llegado y todos lo felicitaban con ahínco; Rukia en cambio se quedó sentada en la mesa indispuesta a atiborrarse junto a los demás. No conocía a nadie, los que conocía la habían abandonado y ahora no sabía qué hacer- Hola!- escuchó una aguda voz a su espalda. Giró la cabeza y vio a una hermosa chica que la saludaba con una sonrisa de total hipocresía y una mirada de desprecio- Tú debes ser Kuchiki Rukia

Rukia se quedó callada; que supiera nadie la conocía excepto los cuatro que ella tomaba como sus amigos. La chica de cabello castaño perfectamente rizado lucía un atuendo que dejaba muy poco a la imaginación de cualquiera que la viera; en otras palabras a Rukia le pareció increíblemente vulgar- Sí, así es- utilizó el tono más frío que pudo; no deseaba enemistarse con nadie pero tampoco quería malas compañías- Y tú eres…?

-Harada Reiko- le respondió con altivez- Así que tú eres la novia de Ichigo- Rukia se molestó al ver la empatía y confianza que tenía la chica con su "novio"

-Sí, así es. Algún problema?

-Vaya, eres una gata salvaje. No sé qué pudo verte Ichigo, pero obviamente usaste trucos sucios para atraparlo- el descaro con que le hablaba la hizo enfurecer, sobre todo cuando recalcó la palabra "sucios"

-Yo no hice nada "sucio" para atraparlo! Si tú no puedes con él pues no vengas a quejarte conmigo!- no supo exactamente qué la obligaba a responderle, pero sus modales y demás de momento no le importaban

-Cómo puede ser que alguien tan simplona y poco atractiva pueda atraerle? Es imposible que Kurosaki Ichigo se haya fijado en ti teniendo a cualquier chica a su disposición!- ahora sí que se había conseguido malas voluntades, pero no permitiría que la provocara más; no se rebajaría a su nivel:

-No tengo por qué escucharte, sabes? Tengo cosas más importantes qué hacer!

-Supongo que irás a revolcarte con él! Después de todo no eres la primera- Rukia se quedó quieta, la sangre golpeaba en sus oídos; no era la primera?- Oh, por Dios! No me digas que Ichigo no te dijo las múltiples aventuras que tuvo con muchas otras antes que tú? Si no eres la primera que calienta su cama, mucho menos serás la última!

Rukia se quedó helada…el Ichigo que ella conocía no era ese Ichigo del que le hablaban.- No me interesa lo que tengas que decirme

-Solo míralo, Kuchiki! No sentiste el desprecio y el rechazo cuando entraste tomada del brazo de él? Es solo una prueba de lo infeliz que serás! Nadie puede ser la novia del playboy de nuestra escuela

-Playboy?- contrariada era la palabra correcta para describirla en ese preciso instante

-Eso es lo que es; créeme, no encontrarás a una sola chica aquí que no lo mire como lo que es: un chico increíblemente apuesto que puede complacer a cualquiera- dijo esto con la mayor cantidad de veneno que pudo y, sonriendo, la tomó del brazo y la obligó a bajar la escalera. Allí todos seguían gritando y festejando, esperando a que la música se reanudara. No tardó en localizar al peli naranja, y tal como había dicho Reiko, todas las chicas le hablaban, lo saludaban y se le insinuaban como las resbalosas zorras que eran- Suerte- le susurró al oído y la dejó ahí, parada en la escalera, mientras ella veía con sus ojos al verdadero Ichigo: aquel que les sonreía con descaro a todas, que las saludaba con besos cercanos a los labios y las abrazaba contra él…"Qué hice?"

Continuará…

Nota 1: "Be Delicious" de DKNY, "I Love Love" de Moschino, "18" de Perry Ellis, "Tommy Girl" de Tommy Hilfiger y "Femme" de Hugo Boss; TODAS SON MARCAS REGISTRADAS, TODAS!

Nota 2: Tiida Hatchback en "Royal Blue" es un carro modelo 2010 de la Nissan, e igualmente es MARCA REGISTRADA!

Otra cosita: las bebidas son preparadas en varios antros de mi ciudad, así que ni idea de si los conozcan pero si quieren saber cómo son inclúyanlo en el review, jeje

Ya saben que mis vacaciones se terminaron, verdad? Sean comprensivos, la universidad no es fácil; todo tiene su tiempo, y yo les prometo que en mis ratos libres (que son pocos) escribiré, vale? Espero no tardarme en actualizar ^.^

El adelanto: qué harán Ichigo y Rukia en la fiesta de Ishida?

Bueno, espero sus reviews!

Ruichi-chan, cambio y fuera!

VIVA EL ICHIRUKI Y CHAPPY!