Torrente azul

Creí habértelo dicho aquella vez:

El único que puede amarme realmente soy yo mismo…

Pero tú fuiste inocente al pretenderlo:

No se sinceramente que me viste, no soy el mejor tipo, ni siquiera pretendo serlo, ni pretendo aparentarlo, ni que las personas piensen que lo soy. Pero tú viste algo en que te hizo interesarte en mí.

Tú decidiste por tu cuenta que me amabas. Al principio no me di cuenta, creía que eras otra de las personas que simplemente pasaba por mi vida y me toleraba. Pero tus acciones, tus atenciones, tus miradas, me fui percatando…

Antes de que me hablaras, antes de que me lo confesaras yo ya lo temía…

-Te amo- me dijiste un día. Yo no supe inmediatamente que responder.

Te amo…Te amo …Te amo … se quedó tu voz reproduciéndose en mi mente. No, no, no… mentira. No me amabas, no podías amarme, nunca nadie me había amado, ¿Por qué me amarías tú?. No era verdad…

Incluso ahora puedo asegurar las palabras que te dije aquel día, no me amas… la única persona que puede amarme realmente soy yo mismo.

Pero tu insististe, te acercaste más a mí, pretendiste amarme… no sé que me viste, no sé qué parte de mi te pareció lo suficientemente buena como para decidir que me amabas. Tal vez me admirabas, tal vez te parecía atractivo, tal vez no me conocías lo suficiente.

Seguiste a mi lado, hablándome, estando conmigo, sonriéndome, diciendo una y otra vez que me amabas. Que para mí fue imposible no verte de igual manera…

Me dije tantas veces que no podía ser cierto, que yo estaba consciente de que no me amabas pero me fue imposible al final no amarte , no besarte, no sonreírte cada vez que estabas a mi lado.

Una y otra vez tú volvías a mí, y yo seguía contigo. Es mentira… es mentira… es mentira… resonaba la razón en mi cabeza pero yo decidí ignorarla.

Traté de creerte, traté de pensar que tal vez por una extraña razón tu me amabas, y si no lo hacías yo podía lograr que fuera verdad. No?, si yo te amaba, entonces tu realmente me amarías. No?, si pretendemos alguna vez será verdad para siempre…

Y entonces te amé, demasiado como nunca había amado a nadie, cómo sólo me había amado sólo a mí mismo. Me amarías tu igual?

Traté de olvidar esa pregunta de creerte, pero las inseguridades no me dejaron tranquilo…nunca…nunca.

¿Quién lo diría?. Yo que siempre había parecido tan seguro ante todos caía ante esa pregunta una y otra vez, y nunca encontraba una respuesta satisfactoria. Dilo una vez más, di una vez más que me amas tal vez esta vez te crea.

Demuéstrame cuanto me amas…

No, no ,no… no vayas con esas personas… dijiste que me amabas ¿ mentías?.

-Eres demasiado celoso- te quejaste alguna vez.

No, no… no tratas de cambiarme ¿ no decías que me amabas?. Deberías amar todo de mí. Me molesté por eso, te grité eso en la cara pero no supiste responder… te digo la respuesta ahora … sólo tenías que repetir te amo…te amo… te amo… una y otra vez hasta que te creyera.

Pero en lugar de eso te molestaste. Me dijiste que no fuera tan agresivo. ¿ Te estabas quejando?... ¿ te quejabas de mi?. ¿No decías que me amabas?.

No, debí suponerlo tu tampoco me amabas. Al final también mentiste. Al final yo tenía la razón.

Aun así traté de detenerte cuando con molestia hiciste intento de marcharte. ¿Sabes por qué?... porque yo si te amaba.

No te vayas… dijiste que me amabas…

Te detuve de las muñecas y te obligué a encararme. Lo que vi me dejó, pasmado, tú quien decías amarme me miraba con miedo, con molestia.

No, no, no… tú deberías amarme…lo habías dicho…

Ahora me tenías que amar…podía haber sido feliz sin amor si nunca me lo hubieras prometido…. Ahora era tu responsabilidad.

Te lo pregunté una última vez.

-Déjame ir- pediste, ordenaste, dijiste, suplicaste… ni siquiera recuerdo como fue.

Pero no, esa no era la respuesta correcta… vamos sé que la sabías.

Sólo di: te amo, una vez más…

Pero no lo hiciste.

Entonces realmente no eras diferente a todas las demás personas, al final tu tampoco me amaste… entonces reamente no importaba…

¿Importabas?

No, claro que no.

Tú te fuiste perdiendo, tu voz dejó de sonar, tu cuerpo dejó de moverse, dejaste de existir , dejaste de importar, ya no eras nadie, no eras diferente al resto del mundo, no eras especial… no me ambas.

No importa realmente como fue, pero tu vida se fue difuminado lentamente junto con un torrente azul de tristeza… ¿eh?... ¿estaba llorando?…

No debería…no eras nada ahora… nunca lo fuiste

Sólo alguien que pretendió y falló…

¿Te lo dije aquella vez no?

La única persona que puede amarme en verdad soy yo mismo…