Labios purpura

¿Duele?

Lo siento nunca fue mi intención.

¿Aun puedes ver que estoy llorando?

No me has culpado, ni siquiera una sola vez. Pero yo se que de los dos yo fui el que lo arruinó todo. Siempre supe que no era lo suficientemente maduro, lo suficientemente bueno como para estar a tu lado.

Tú sonreías, eras agradable con las personas.

Yo al contrario siempre ignoré al resto del mundo como si no fuera interesante su existencia.

Y luego nos encontramos. Tú eras simplemente genial, me trataste agradablemente, me comprendiste, sin embargo no fui yo quien dio el primer paso hacia ti.

No sé cómo, no sé por qué, tú sentiste atracción por mí. Yo que el resto de las personas había catalogado como raro, extraño, incomprensible, fui descifrado por ti, tan fácilmente, aun conociéndome completamente me aceptaste, me amaste, y yo no pude más que corresponderte con duplicada intensidad.

Tú fuiste quien me besó, y yo quien con timidez aprendió a besarte. Tal vez no te lo dije, tal vez si pero eras mi primer amor.

Siempre estuve algo perdido. Siempre fuiste tú mi guía para saber qué hacer.

Te convertirte en lo más importante de mi vida. Y como tal yo sólo podía quererte, atesorarte, protegerte. A mí nadie más me importaba más que tú. Tal vez no fuera mucho pero lo único que podía hacer por ti era protegerte para que nada pudiera dañarte, que nada fuera capaz de apagar tu sonrisa.

¿Recuerdas a ese hombre que te molestó en la calle?, después de eso me despedí de ti, después de eso me aseguré de que entendiera que nadie se metía contigo.

¿Recuerdas al profesor que te reprobó?, ¿ a la persona que estuvo a punto de atropellarte con el coche?, ¿a esa amiga que hablaba mal de ti a tus espaldas?. Todos ellos te molestaron, te hicieron enojar, te pusieron triste. Y eso no lo podía permitir…

En ese entonces yo ya estaba seguro hasta donde era capaz de llegar por ti…

Era capaz de todo por ti.

Tu siempre eras tan amable, aunque te molestaras dejabas a las demás personas seguir su camino. Pero para eso estaba yo, para que nadie se aprovechara de tu generosidad.

Intentaste detenerme, más de una vez. Recuerdo esa ocasión en que traté de castigar e esa persona que empujó al pasar a tu lado y tú caíste al suelo. La levante del cuello, y entonces te asustaste, me dijiste que la dejara ir ¿por qué? , ¿Por qué defendías a una persona que te había hecho daño?, te lo pegunté y me dijiste que no había sido nada, que no era correcto golpear una persona por un accidente como ese…¿ no era correcto?.

¿Entonces estaba mal?, dime… yo sólo trataba de protegerte…¿estaba haciendo algo mal?. Dime lo que tengo que hacer entonces, me molesta ver que te hagan daño, pero haría cualquier cosa que tú me dijeras…

Esa fue la última vez que lo hice. Trataba…trataba de contenerme cada vez que algo o alguien te molestaba, cada vez que alguien te hacía daño, cada vez que alguien sin cuidado te lastimaba. Te lo había prometido, no dañarlos. Pero por dentro solo me consumían unas ganas de aplastarlos, de desaparecer a todas esas personas que te hicieran mal.

Estaba bien… estábamos bien…

Pero tenía que pasar aquello…¿por qué las personas se empeñan en lastimarte?. Ni siquiera quise saber los motivos. En cuanto te vi llorar supe que realmente no podría controlarme.

-¿Quiénes fueron?- pregunté, pero no quisiste responderme ¿por qué los protegías?. Camine simplemente de donde tú habías venido. Si no me decías entonces sólo tenía que aplastarlos a todos, así evitaría que te pudieran herir…

Corriste tras de mí, gritaste mi nombre. Pero no, esta vez no me detendría, perdóname por esta vez no hacer lo que digas, pero, entiéndelo sólo lo hacía por tu bien.

Simplemente derribé a todos los que estuvieron en mi camino. Algunos gritaban, creo en algún momento tu voz se perdió entre el ruido de la multitud. Entonces sólo tenía que callarlos a todos para volver a escucharte…

Sangre…

En algún momento mis manos se había cubierto de sangre, nunca sabré a quien pertenecía. Pero no importaba tampoco. Las personas corrían, algunos intentaban golpearme. ¿Por qué simplemente no se quedaban quietas para que pudiera castigar a los culpables?.

Yo no escuchaba nada más que gritos y los huesos crujir bajo mis manos …¿Dónde estabas?. No quiero seguir haciendo esto, sólo quiero encontrarte. ¿Aun estas por aquí?.

Sólo tengo que deshacerme de todas esas personas que me estorban para reunirme contigo. Espérame un poco más sólo tengo que castigar a esas personas que te hicieron daño. Yo te protegeré siempre, sólo quédate atrás de mí. Puedes cerrar los ojos.

Pero no…

¿Por qué los defendías?...incluso ahora.

Hubieras esperado un poco más hasta que acabara con ellos, pero no…

Tú te interpusiste entre ellos y yo…

Yo no quería hacerte daño, pero no pude reaccionar. Yo no quería lastimarte, sólo quería deshacerme de todos ellos.

Por fin escuché tu voz, pero no era tu voz agradable que siempre me dirigías, era un grito de dolor. Lo último que recuerdo eres tú contra la pared y un golpe hueco.

Después de eso creo que perdía la conciencia.

Cuando me di cuenta estaba en medio de un montón de cuerpos tirados por el suelo. Y lo primero que hice fue buscarte.

¿Cómo pude ser capaz de hacerte esto?

Acaricio tu piel suavemente. Pero no sé si aun sientes, y si sientes ¿qué sentirás?, sientes mis caricias, o sólo sientes dolor…

El color de tus labios va cambiando, siempre se venían tan rosados, tan apetecibles para besarlos, luego fueron rojos. Últimamente habían cambiado a un color purpura, pero no importaba, tu siempre te veías bien sin importar eso. Pero el morado también va desapareciendo hasta volverse pálidos…

Quiero probarlos una vez más antes de que terminen de perder su color. Aun así sabes bien, tu sabor mezclado con la sangre y las lágrimas aun así me agrada.

Posiblemente son mis lágrimas. He estado llorando abrazándote durante las últimas horas…

Tú nunca lloraste, hasta el final me dedicaste una sonrisa…

El tiempo va pasando, creo que ya no me escuchas, ni me sientes…

Creo que ya no siento tu calor…

No importa ya nada…

El tiempo sigue pasando y tus labios purpura ya perdieron su color.

Me quedo aquí y te abrazo más fuerte, nunca me iré de tu lado.

Al final no fui capaz de protegerte…

¿Qué debo hacer ahora?. Ya no estás tú, ya no puedes guiarme, estoy confundido.

Escucho las sirenas a lo lejos… te abrazo más fuerte…

No ellos tampoco me alejarán de ti, protegeré lo que queda de ti hasta el final.