Ruichi-chan les trae el capi #15 de esta historia!

ESTOY FELIZ XQ KIA-CHAN VOLVIÓ A APARECER EN EL MANGA, WIIII! CELEBREMOS!

Gracias por apoyar a +La Fundación 'Reviews para ésta loquita ^.^' +! Como de costumbre, me complace agradecer a todos los que me dejaron review el capi pasado:

*Sakura-Jeka *Ghost iv *hayato (Rukia kiere venganza, cierto. Creo q tiene derecho a guardar algo de rencor, pero ya verás como desarrollo la historia y entenderás, va? Grax x tu review! X cierto, q es eso de q escribiste una canción?) *BeTtY saku-ruki chan *Gzn (la carrera no fue inventada, la tome de mis experiencias propias, jijiji Kaien es un espectador, tal y como el dijo, ya verás mas adelante a q me refiero XD Grax x tu review! ^^) *elenita-chan *kumiko (grax x tu review, q bueno q te gusto el capi ^.^ los juegos son bien divertidos, sobre todo cuando ya te crees grande y te pones a jugar en ellos XD) *Lightning Cullen *chik-yinyang *IcHiRuKi AnD sASuSAKu GiRl *shyta *kasujishi-chiru *Koral Kurosaki (doblemente gracias!) *genn (jeje, Ichi gano pero el premio se lo dan a Renji, muahahaha Kaien es listo, moverá sus fichas con sumo cuidado, jeje Grax x tu review! ^.^) *alessandra08 *SakuraxJenyxRukia *Akemi227-chan (Feliz kumple muy atrasado! ^^ Aki la actua, y pues digamos q Kaien no es lo q estas pensando, jijijiji, ICHI SUFRIRA, muahahahaha! Grax x tu review!) *chidorisagara (Ichi gana y Renji se lleva el premio, jeje La actitud de Kia tiene un porque, ya verás ^^ Grax x tu review, ns leemos! ) *Hayatotakumi *Zeiri *vickyallyz *kaolinet (chika, gusto volver a leerte! Me qde con la duda d la historia q pensabas escribir, como te va con eso? Jiji, Ichi estaba enojado xq como q le kitan el premio! Y ps Renji tmbn, q formas de reclamar el premio de veras u.u Kia es lista, pero es una "novata" x así decirlo, aunq habrá alguien inteligente tras todo el rollo, jijiji Ns stamos leyendo! Grax x tu review! ) *esaichiruki (grax x los aplausos, estoy apenada ^^ Ichi gana pero el premio no le correspondía, ni modo, asi es el destino XD de ichirukista a ichirukista te digo…pacienciamujer! Todo a su tiempo! Grax x tu review! n.n Tmbn grax x el q dejaste en la de Tatuajes, ^^) *metitus *inupis *Hachimitsu (jiji, actualizare mientras aun este de vakas, asi q nos leeremos pronto de nuevo ^.^ Ichi técnicamente gano, jeje, pero el premio se lo llevo Renji! Pobre… Kaien, pues si q sabra mover sus fichas, es bastante inteligente! Jaja, yo tmbn aun juego, cuando nadie me ve me aviento, wiiiii XD Grax x leer la historia y por tomarte la molestia d contestar, ns leeremos pronto! ^^) *Yeckie *JaviJavi *Iza-Rukia13 *Darkrukia4 *yoxxa (jajaja, q bueno q te haya gustado, no me tarde tanto en subirlo! XD Grax x tu review y tus buenos deseos, ns stamos leyendo! ^.^) *Miyuki Kurosaki (primero que nada, grax x dejar tu comentario. Segundo, para mí es obvio el por qué de la historia. Entiendo que tengas dudas sobre el comportamiento de Ichigo, pero como tú comprenderás los hábitos, sobre todo los malos, son difíciles de cambiar; es imposible escribir de la noche a la mañana un capi con un Ichi completamente distinto u.u De todos modos, espero que en este capi te quede más claro, de todos modos cualquier duda puedes preguntar, va? Ns leemos ^.^) *Kuuchiki Senna (grax x tu review! Renji tiene toda la justificación del mundo, como tu dices, pero también compadécete de Ichi, mira q ganar el concurso pero no llevarse el premio es para enojarse, no crees? Ya te agregué, spero leernos pronto! Kuidate ^^) *Kuchiki Rangiku (grax x tu review, q bueno q el capi en general te gustó! La pelea no te gustó, lo entiendo u.u Pero compadécete de Ichi! Kia jugará igual de sucio que él, jeje. NS leemos! TE kuidas mucho! ^.^) *kiaru87 (primero q nada, BIENVENIDA A LA HISTORIA! Grax tomarte tu tiempo en leer toda la historia, y x dejarme tu comentario! Ns leeremos pronto, te kuidas mucho tmbn! Y no te preocupes, podré tardarme en actualizar, pero jamás dejaré la historia) *xhyllemitta *Kari Kurosaki *FerchaO *Abarai Ebril *Yuuki Kuchiki

Si alguien faltó de Replay, díganmelo xfis! Disculpas anticipadas u.u

De nuevo, si no encontraron las canciones de los capis pasados en la red, pues pásenme su correo y yo se las mando, va? Pero DÍGANME, xq no soy adivina y si no me lo dicen pues yo ni me entero

El correo debe enviarse de la siguiente forma: ejemplo _ 012 - yo hotmail . com para que me llegue, va?

También si alguien quiere agregarme a sus CONTACTOS DEL MESSENGER o FACEBOOK pídanme mi correo en el review y yo se los mando, va?

Bueno, la simbología es la de siempre:

-blablabla…-diálogos

"Pensamientos"

Flashback…Fin Flashback

Recuerden que Bleach no es mío, todo es de Kubo Tite-sama…yo solo me invento la trama de esta historia sin otro fin más que el contribuir a su entretenimiento, jeje ^_^

Let's Read!

Capítulo 15

¿El amor ahuyenta el miedo?

El tercer día del festival había llegado por fin. Tanto él como Rukia dejaron su puesto en el Maid Café para atender los otros aspectos del festival. El Presidente era novio de la "Princesa" de la escuela, así que todo había resultado más fácil de lo que esperaba: sinceramente no podía imaginarse a él mismo paseando por toda la escuela mientras Harada, Nell o Senna se colgaban de su brazo mientras sonreían tontamente.

Rukia, por su lado, tenía un porte solemne que no dejaba lugar a dudas quién era la princesa ahí; además, no se colgaba de su brazo, ni sonreía como idiota, ni hablaba con voz chillona y melosa. Pasearse por todo el lugar mientras la tomaba de la mano había resultado sumamente agradable: por primera vez era él el que presumía de la compañía de una chica, y no al contrario.

La cereza del poste resultó ser la ausencia del "amigo cabeza de piña"; el chico, según le dijo Rukia bastante enfadada, había tenido que ir al hospital después de carrera y, aunque no eran heridas de gravedad, prefirió descansar hasta el lunes, día en que entraría oficialmente a tomar clases. En el momento no lo pensó, pero Rukia ya le había hablado de él con anterioridad.

-¿Cómo está tu amigo cabeza de piña?

Rukia lo miró con fastidio:- Te he dicho que no lo llames así. Su nombre es Abarai Renji.

-Lo sé, es solo una forma amigable de llamarlo.

-A ver si te parece "amigable" cuando el comience a llamarte cabeza de zanahoria.- contraatacó la morena. Ichigo la volteó a ver y soltó su mano:

-En ese caso tú serás cabeza de uva.

-¿Por qué de uva? Ni siquiera me gustan.

-¿Entonces qué te gusta?

-Las fresas.- contestó sin pensarlo. Hasta unos segundos después entendió que su respuesta podía dar lugar a malas interpretaciones.- ¡Me refiero a la fruta!

-Lo sé, no planeaba decirte nada.

-Sí, como no.

-Sabes, comienzas a perder tu toque sarcástico. Intenta algo como: "sí, como no, y yo mido dos metros".- Rukia le dio un disimulado pero muy certero codazo en las costillas, haciendo que el chico se arqueara de dolor. Inmediatamente compuso su expresión al ver a unas estudiantes de otro instituto.

-¡BIENVENIDAS!- les dijo Rukia cordialmente. Las cinco chicas le sonrieron y le pidieron informes sobre el festival. Ichigo pensaba acercarse pero cambió inmediatamente de opinión al reconocer a una de ellas: Amamiya Asahi.

Rukia notó que la chica rubia del grupito miraba sin ningún disimulo al presidente. Prefirió hacer caso omiso de eso y se dedicó a explicarles con lujo de detalles las instalaciones y eventos del festival. Sin embargo, cuando estaba a punto de terminar su monólogo, la rubia la interrumpió:-Disculpa, ¿podríamos tener un guía para el recorrido de la escuela?

Rukia levantó sus orbes violetas hasta los ambarinos de la chica y arqueó una ceja:- Las instalaciones no son muy grandes, y hay diversos letreros y mapas donde pueden ubicarse en caso de que se pierdan o busquen algo en específico. Hay varios miembros del consejo y presidentes de grupo con una banda blanca como la que tengo en mi brazo izquierdo: ellos podrían orientarlas en caso de que necesitaran algo.

-Ya veo.- contestó la rubia, pero no la miraba a ella. Le sonreía al chico tras ella, a su novio…

-Bueno, espero que disfruten el último día.- les dijo la morena mientras alargaba su brazo y aprisionaba la mano del peli naranja.- Con permiso.

Dicho esto jaló al chico hasta dejar a las jóvenes explorar las instalaciones. Ichigo la miraba sorprendido:- Podrías disimular un poco tus celos.

-¿Sabes? No son celos.

-¿Ah no?- preguntó con sarcasmo.

-"Celos" se refiere al miedo de perder algo que quieres mucho.- respondió la chica. Ichigo se paró en seco. "¿Qué se supone que significa eso? ¿Acaso debo preguntar algo como 'entonces tú no me quieres'? ¡Espera un segundo, Kurosaki Ichigo! ¿'Entonces tú no me quieres'? Tampoco es que yo la quiera". Rukia se giró para ver por qué se había detenido, y lo encontró con una expresión fría. Sintió un espasmo recorrer su cuerpo: jamás había visto esa seriedad en Ichigo…más que seriedad, parecía indiferencia.-¿Ichigo?

-Sabes, si tanto trabajo te cuesta fingir que sientes algo por mí podríamos dejarlo ahora mismo.

-¿De qué hablas?

-Hablo de…¡de "esto"!- dijo, señalándolos a ambos.- Lo único que hacemos es fingir todo el tiempo. Yo esperaba que me ayudaras a componer mi imagen, pero todo lo que haces es actuar el papel de la "Princesa" enamorada en público, y el de un…un… ¡demonio mientras estamos solos!

Rukia lo miraba ofendida:- ¿Acaso debo recordarte quién me pidió que fingiera sentir algo por ti? ¡Fuiste tú!

Ichigo estaba a punto de contestarle cuando cayó en cuenta de que estaban a mitad del patio principal, y estaban llamando mucho la atención con su discusión. La abrazó para pegarla a su cuerpo y poder susurrarle al oído:- Estamos llamando mucho la atención, vayamos a otro lugar.

Rukia hizo como Ichigo le pidió y, tomados de la mano, se dirigieron al salón del Consejo. Una vez dentro se miraron desafiantes.

-Te lo pregunto de nuevo, ¿acaso debo recordarte quién me pidió que fingiera sentir algo por ti?

-No necesitas hacerlo, sé perfectamente que fui yo quien lo hizo.- Pero todo tenía un por qué: ya no era solo su imagen la que quería arreglar, también quería doblegar la de la morena. Aún quería someterla y dejarle claro que no podía oponérsele sin sufrir una que otra consecuencia, simplemente quería derrotarla, a ella y a su estúpido orgullo, ese orgullo por el cual seguía a su lado.- Sé perfectamente la razón por la que te lo pedí, pero y tú, ¿por qué sigues conmigo?

Rukia no se esperaba esa pregunta, aunque la respuesta era más que obvia: venganza. No quería seducirlo como todas las otras, quería enamorarlo, ser lo más importante en su vida y después dejarlo, pisotear su orgullo como él pisoteo el de ella con sus mentiras. No quería una relación profunda, no quería sentir "algo" por él…pero por otro lado, ese chico la intrigaba. Todas las personas que había conocido a lo largo de su vida fueron siempre iguales: hipócritas, egoístas, altaneras y mentirosas. Pero Ichigo tenía algo más: era como si su fachada de playboy fuera solo eso, una fachada muy bien estructurada. El día que la besó bajo la lluvia conoció un lado dulce, la otra cara de la moneda.- Te prometí que te ayudaría, recuerda que aún estoy en deuda contigo por salvarme cuando te conocí.

Ambos recordaron ese momento, Rukia al menos jamás podría olvidarlo: las manos de esos desconocidos sobre su cuerpo, el dolor de los golpes, las palabras humillantes…y luego la gloria de la salvación. Rukia lo admitía en ese sentido, que Ichigo tenía un lado bueno, un lado que no cualquiera mostraría abiertamente: era valiente, usaba sus habilidades para ayudar a los que estaban en problemas. Era eso lo que la intrigaba tanto: se había molestado cuando vio que intentaban aprovecharse de ella, pero él hace lo mismo con una técnica más sutil y placentera. Aún con todos los adornos que pudieras ponerle, todo estaba basado en engaños y en mentiras, y alzaba el ego de lo hombres.

Ichigo pensaba en lo ilógico que sonaba eso ahora. Si fuera porque le debía algo, entonces con decirle que la Deuda estaba saldada perdonándole sus mentiras hubiera bastado; pero no, ella decidió seguir adelante con el plan, aceptó que todos la señalaran mientras estuviera con él, ¿por qué? ¿Es que acaso su orgullo no era lo más importante? ¿O es que acaso permanecía con él para "recuperar" su orgullo? ¿Era eso…?- ¿Lo haces por venganza por todo lo que tuviste que pasar?

Rukia sintió como su pulso se aceleraba:- Claro que no.- Se miraron fijamente a los ojos, él procurando descubrir en su mirada lo que ella se empeñaba en ocultar.- Una promesa es una promesa. Te lo dije antes, ¿no? Que soy tu amiga…o algo parecido.

Ichigo estuvo satisfecho con esa respuesta, aunque no le cuadraba del todo. Pero sus palabras resonaban una y otra vez en su mente desde ese día: "o lo dejas o te dejo". Para dejarlo, primero había que confiar en su palabra, aunque sabía que ella era alguien capaz de muchas cosas, igual que él. Igual que muchos otros, entre ellos seguro podía contar a Abarai Renji, y a Shiba…-¿Shiba Kaien?

-¿Shiba-san?- preguntó Rukia confundida por el repentino cambio de tema.

-¿El nombre de Shiba es Shiba "Kaien", cierto?

-Sí. ¿Por qué la pregunta?

Ichigo se llevo una mano a la barbilla. "Shiba Kaien… ¿dónde he escuchado ese nombre antes?"

En ese momento la puerta del salón se abrió y Haruhi se asomó:- Lo siento, pensé que estaba desocupada.

-No importa, Haruhi-san. Nosotros ya nos íbamos.- le dijo Rukia, caminando hacia la salida seguida del peli naranja. La castaña los observó detenidamente y le habló antes de que estuvieran demasiado lejos para escucharla:- Hacen una linda pareja.

Ambos se tensaron y la voltearon a ver. La chica sonreía, ajena al gran impacto de lo que acababa de decir:- Gracias, Haruhi.- le dijo Ichigo una sonrisa y se llevó a Rukia de ahí antes de que su pálida expresión revelara algo inapropiado.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Tatsuki caminaba por el edificio mientras se cercioraba de que todo estuviera en orden. El presidente de su clase era Ichigo, pero como el chico tenía demasiado trabajo le pidió a ella y a Chad que lo suplieran. Suspiró con aburrimiento mientras pasaba por tercera vez frente al mismo stand. Iba tan despistada que no se fijó y chocó con alguien.

-Lo siento.- se disculpó mientras hacia una reverencia.

-No fue nada. ¿Eres amiga de Kuchiki, cierto?- Tatsuki levantó la mirada y se encontró con esas perfectas esmeraldas: "Sexy-Shiba-Kaien…¿qué hace de nuevo por aquí?"

-Sí, así es. Arizawa Tatsuki.- se presentó.

-Shiba Kaien, un placer.- le respondió con esa sonrisa de rompecorazones: "Sí, definitivamente es un placer verte…", pensó Tatsuki, sonriéndole también.

-¿Y qué haces de nuevo por aquí, Shiba-san?

-Pues venía a ver a mis antiguos profesores.

-¿Estudiaste aquí?- preguntó la morena, sorprendida.

-Sí hacemos la cuenta, soy tres casi cuatro años más grande que ustedes, así que cuando yo me gradué ustedes aún estaban en el último año de la secundaria.

-Oh, ya veo.- dijo la chica.

-Bueno, ¿y sabes dónde está Kuchiki?

-Está haciendo rondas con Ichigo…la verdad no sé en dónde estén ahorita, con eso de que ellos recorren todo el campus.

-Bueno, no me queda de otra más que ir a buscarla. Me dio su número de celular pero como perdí mi celular anterior…¿me acompañas a buscarla? Podría invitarte un helado en el camino.- Tatsuki sonrió complacida, y aceptó su invitación.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Por mutuo acuerdo, la morena y el peli naranja ahora se encontraban haciendo rondas por separado. Rukia debía admitir que el momento había estado cargado lleno de tensión, y por poco Ichigo la descubre. Ahora mismo agradecía todos los años que había vivido con la familia Kuchiki, porque si algo había aprendido con ellos y su forma de vida era a ocultar lo que realmente se piensa y expresar lo que es más conveniente.

Se encontraba vagando por el segundo piso cuando volvió a toparse con el grupo de chicas a las que había orientado hacía un rato, solo que ahora solo eran cuatro.- ¡Hola de nuevo!- le saludo una de ellas. Rukia le sonrió como contestación.- Acabamos de enterarnos que eres la "Princesa" de este instituto, lamentamos no habernos dado cuenta antes.

-No te preocupes, tampoco es que tenga una corona o algo así que me identifique. Por cierto, falta una de tus amigas.- señaló como si nada.

-¡AH! Te refieres a Asahi-chan. Fue al baño, aunque ahora que lo pienso ya se tardó; probablemente se haya perdido o algo así, este Instituto es muy grande.

-¿Hace cuánto se fue?- preguntó la morena.

-Pues…no sé, unos…¿quince minutos?- les preguntó a las otras tres, aunque estas tampoco parecían muy seguras.- No sé, algo así.

-OK, yo iré a buscarla por si acaso, ustedes por favor sigan disfrutando del festival.- las chicas dieron un gritito emocionadas por la forma tan elegante en que la ojivioleta se expresó, y después de asegurarle que se estaban divirtiendo, continuaron con su recorrido mientras la morena se dedicaba a buscar a la rubia extraviada.

Algo le daba mala espina, desde que la vio en la mañana se dio cuenta del poco disimulo que tenía al mirar a Ichigo. Rukia sintió como si fuera a vivir un Deja Vú…otra vez, Ichigo la engañaría en la escuela y de nuevo pisotearía su orgullo. ¿Acaso no le había quedado clara su advertencia? Si Ichigo de verdad no estaba dispuesto a "rehabilitarse" entonces a ella también le daría igual todo y mandaría su dichosa venganza a la…

Un choque intervino en su hilo de pensamientos. Cuando estaba a punto de caer unos brazos la sostuvieron:- ¡Shiba-san!

-Andas distraída, Kuchiki.- le dijo, soltándola una vez que la pequeña hubo recuperado el equilibrio.

-¡Hasta que te encontramos, Rukia! ¡Toma!- le dijo la karateka, tendiéndole un helado de fresa con vainilla y chocolate derretido encima.- Shiba-san me compró uno por ayudarle a buscarte, y de paso pues te trajimos uno también.

-Gracias.- le dijo a ambos, dándole un lengüetazo a su helado.- Delicioso.- dijo con una sonrisa.

-Bueno, yo me voy a seguir con mis rondas.- se despidió antes de regresar por donde habían llegado. Rukia la observaba alejarse cuando, de repente, la morena volteó y le guiñó un ojo.

-¿Todo bien?- le preguntó Kaien, viendo que la chica se había quedado viendo a la nada. La chica fijó sus orbes violetas en él y le sonrió:

-No es nada. ¿Qué haces aquí, Shiba-san?- le preguntó, comiéndose su helado.

-Te estaba buscando. El día de la carrera no tuvimos tiempo de platicar.- Rukia se ruborizó ligeramente ante la característica sonrisa del moreno. ¿Había ido a buscarla nada más porque quería hablar con ella? - ¿Tienes tiempo?

-¡Claro!

-Por cierto, ¿dónde está tu novio? Arisawa me dijo que estabas con él.- Rukia sintió el balde de agua helada: se había olvidado por un momento que andaba buscando a la tal Asahi, por tanto estaba buscando a Ichigo porque seguro que se había ido a buscarlo.

-Decidimos separarnos para cubrir más terreno.

-Ya veo. Parece que te va bien en tu relación.- le dijo, mientras comenzaba a caminar con Rukia siguiéndolo a un lado.

-Pues sí, algo así.

-No suenas muy convencida.

-¿Puedes estar convencido en una relación?

-Sí, si de verdad quieres a la persona no hay forma de que dudes. El amor es así.

-Creo que estoy muy chica como para sentir amor.

-La primera vez que experimenté el amor de verdad tenía tu edad.

-¿De verdad?- preguntó, tratando de imaginarse a un Kaien de 17 años con las mejillas ruborizadas declarando su amor a una chica de cabello castaño.- ¿Y qué sucedió?

-Pues…me rechazó.

Rukia tragó pesado:- Lo siento…

-No importa, la verdad es que esa experiencia me sirvió mucho para madurar.

-¿Madurar?- preguntó Rukia, confundida.- Shiba-san parece muy maduro.

Kaien soltó una risa:- Eso parezco ahora, pero cuando era joven como ustedes hice bastantes tonterías. Sin embargo, cuando Miyako me rechazó empecé a ver las cosas desde otro ángulo.

-Mmmm…ya veo…

-Es algo parecido a lo que está pasando contigo y Kurosaki.

-¿Conmigo y con Ichigo? Creo que te equivocas, Shiba-san. Ichigo tiene, bueno, tenía fama de playboy, y en mi caso yo no lo rechacé, así que no veo la similitud de la historia.

Kaien se limitó a sonreír mientras recordaba sus épocas de estudiante. La verdad, la historia tenía varias similitudes: en ambos casos, hay un playboy tras la chica nueva del instituto; en ambos casos, el chico trata desesperadamente de ganarse la amistad y la confianza de la chica, y en ambos casos, el playboy aprende a amar con ayuda de la chica. Kaien sabía perfectamente a dónde iba su historia: si Ichigo no se corregía, correría el riesgo de que Rukia se cansara de todo eso y lo terminara. El problema de los hombres es que la mayoría prefiere guardarse los sentimientos que tienen por la chica que aman por miedo a ser rechazados, y hasta que todo se termina ves en realidad cuanto la amabas y todo lo que perdiste. Por otro lado, si se daba cuenta de todo a tiempo y tenía el valor de aceptarlo y cambiar, entonces el final sería algo digno de contarse.

En su caso, Miyako también había sido transferida a ese instituto, pero en el segundo año, de forma que aunque al principio no se llevaban muy bien que digamos, después de un tiempo y muchos actos heroicos logró convertirse en su amigo incondicional. Sin embargo, cuando le dio que estaba enamorado de ella, la chica simplemente le dijo que no podía estar con él porque conocía demasiado su lado "negro", uno que no había podido cambiar. Y es que, por ese lado, entendía al peli naranja. Algunas veces no es solo el mal hábito de ser un mujeriego, sino también las chicas que conocen tu fama y definitivamente quieren conseguir una oportunidad. Ya no solo depende de uno, sino de todos.

En el caso de Kuchiki y Kurosaki, ellos ya tenían una relación, pero nada quitaba que ella quisiera dejar todo eso atrás y comenzar con alguien que la valorara, por ejemplo, su mejor amigo el pelirrojo.

-Las similitudes están aunque no puedas verlas, por el momento solo puedo decirte que cuentas conmigo. Ah, y también vuelve a pasarme tu número de celular, que el otro lo perdí y ahora tengo uno nuevo.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Ichigo hacía su ronda con el mayor aburrimiento posible. Rukia había estado de acuerdo en separarse un rato, pero ahora que estaba solo las "chicas-moscas" se pegaban a él en cuanto lo veían pasar si la compañía de la morena.

En el pasado eso le hubiera alegrado bastante, pero ahora ya no le agradaba tanto. Ciertamente seguir siendo tan popular alzaba su ego, pero no era un cascarón completamente vacío, y ver a tanta zorra insinuársele sin la mayor pena le hacía pensar en la clase de vida que había llevado hasta ese día. Iba dando vuelta en una esquina que daba a un pasillo desocupado cuando alguien lo abrazó por la cintura. Giró el cuello y se encontró con una melena rubia:

-Suéltame, Chitose.- dijo con desgana.

-¡Qué grosero, Ichi! ¿Por qué me confundes con otra?- Ichigo reconoció la voz al instante.

-¿Qué quieres, Amamiya? Pensé que estabas con tus amigas.

-Les dije que iba al tocador, que no tardaría.

-Estoy seguro de que ya te tardaste.

-¿Por qué suenas tan desganado? ¡No me digas que tu pequeña novia no alcanza el nivel!- Ichigo se volteó a verla confundido.- Ya sabes, un nivel adecuado para "complacerte"…

-¿De verdad quieres hablar de sexo?- le preguntó, repentinamente irritado.

-Si tú quieres, te puedo ayudar a quitarte la frustración.- le dio de forma coqueta. Sin embargo, Ichigo se había hecho inmune a esa clase de miradas:

-Olvídalo, tengo cosas más importantes qué hacer.

-¡Espera! Quiero saber si la chica de antes es tu novia.

-Así es.

-¿Tu novia oficial?- le preguntó, reteniéndolo del brazo.

-Mi novia oficial.- la chica de ojos ambarinos lo miró con tristeza.

-¿Qué tiene de especial? No tiene un gran cuerpo, ni se ve que tenga experiencia. Aún cuando nosotros tuvimos algo magnífico tú jamás me reconociste frente a los demás.

-No quería nada en serio, y tú lo sabías desde el principio. Te dije que la primera regla era no enamorarse.

-¿Y tú rompiste esa regla con ella?

Ichigo pensó un momento su respuesta:- Lo hice, pero no lo hice queriendo.- Ichigo le pareció asombrosa la forma en que su mentira había sonado tan…sincera.

-Yo tampoco la rompí porque quise, ¡lo hice porque no pude evitarlo! Cuando estábamos en la cama eras…tan apasionado y…

-No quiero interrumpirte, pero eso ya está en el pasado.- la chica aflojó el agarre del brazo del peli naranja, y miró al suelo con tristeza.- Lamento haber jugado con tus sentimientos, eres una buena chica, mereces a alguien mejor.

-Nunca encontraré a alguien mejor…

-Lo harás. Sabes, lo parezco, pero yo no soy lo mejor de este mundo.

-Eres lo mejor que he conocido, que para el caso es lo mismo.

-¡ICHIGO! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO AQUÍ HOLGAZANEANDO?- la voz ronca del hombre los interrumpió. Su profesor de educación física, Zaraki Kenpachi, lo miraba de forma amenazante.- ¡¿NO SE SUPONE QUE ERES EL PRESIDENTE DEL CONSEJO? ¡PUES PONTE A TRABAJAR!

-Lo siento, Amamiya, me tengo que ir.

-No importa, de todos modos ya me respondiste todas mis dudas.- se puso de puntitas y le dio un beso en la mejilla.- Suerte, Ichigo.

La rubia se alejó velozmente, dejando al peli naranja a merced de su profesor.- Pudo ser menos inoportuno…

-Ichigo, esa chica NO ERA Kuchiki Rukia.

-Ya lo sé.

-¿Qué hacías con ella aquí a solas, eh?- le preguntó enojado.- ¡Un hombre no engaña a su novia mientras finge cumplir con su deber!

-¡No me joda! ¡Ella era mi amiga, solo estábamos hablando!

-Ja, sí claro, como no, y yo tengo el cabello naranja.

-¿Podría dejar su sarcasmo de lado un momento? Le estoy diciendo la VER-DAD.

-No te creo, he conocido a playboys como tú antes. Sinceramente pensé que Shiba era la oveja gris de este instituto, pero tú resultaste ser la oveja negra.- dijo más para sí que para el ojimiel, y aunque fue un susurró, Ichigo lo escuchó a la perfección.

-¿Shiba? ¿Se refiere a Shiba Kaien?

-¿Lo conoces? Claro, no es de sorprenderse: Kami crea a los jodidos, pero ellos se juntan.- sentenció con voz solemne. Ichigo frunció el ceño, pero entonces captó el significado real de la oración:

-¿Shiba Kaien también era un playboy?

-Y de los mejores, déjame decirte. Definitivamente como maestro no estoy orgulloso, pero debo admitir que su técnica de conquista era eficiente y discreta. No como la tuya, donde todo mundo se entera de tus revolcones.

-Kenpachi…

-¡Maestro, Ichigo! ¡Te he dicho millones de veces que en la escuela me llames Maestro!

-¡Eres el entrenador de Kendo, y en el dojo me dejas llamarte Kenpachi!

-¡Pero aquí no, y me obedeces!

Ichigo estuvo a punto de contestarle, pero si quería que Kenpachi aclarara sus dudas, debía obedecerlo:- Maestro, ¿conoció a Shiba Kaien, cierto? ¿Qué puede decirme de él?

-Pues es un chico listo, discreto y hábil para manipular a la gente. La mayor parte de las chicas que caían en sus redes se debía justamente a eso, a su habilidad de hacerles creer que él era el príncipe azul y luego de obtener lo que quería las botaba. En eso se parecen bastante.

-¿Iba en nuestra misma escuela?

-Sí, creo que ustedes entraron justo cuando él se había graduado. De hecho, hace rato me lo encontré, el muy sínico vino a saludarnos.

-¿Está aquí?

-Sí, iba con Arizawa.

-¡Luego hablamos, Kenpachi!

-¡QUE NO ME DIGAS ASÍ!- gritó, pero el ojimiel ya se había alejado.- Simplemente no lo entiendo…

-¡KEN-CHAN!- gritó una pequeña niña de cabello rosado.- ¿Hablabas con Naranjito-kun?

-Sí, o al menos eso creo.

-Te cae bien, Ken-chan.

-Sí, pero no termino de entenderlo. "Es decir, para qué tomarte la molestia de participar en la carrera por ella si de todos modos no deja de lado sus 'amistades'…"

-¡Quiero helado, Ken-chan!

-Claro, claro…

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Rukia acompañó a Kaien hasta la puerta principal para despedirse de él. Shiba había resultado ser una grata compañía, pero tenía que regresar a terminar un trabajo que debía entregar a primera hora en la universidad:

-Bueno, Kuchiki, estamos en contacto.

-Muchas gracias, Shiba-san. Se va con cuidado.- mientras Rukia le decía adiós con la mano el chico se alejó hasta perderse de vista.

La morena suspiró con cansancio, pensando en el trabajo que había dejado pendiente. Caminó de regreso a los edificios y se dispuso a buscar a la rubia, pero se encontró con otra rubia:

-Veo que ya estás alardeando, Kuchiki.

-¿Sabes qué, Sayaka? De ahora en adelante tendremos que trabajar juntas, y si no quieres que esto termine mal mejor hacemos las paces de una vez.

-No quiero hacer las paces contigo, ¡quiero que te vayas!- Rukia frunció el ceño molesta:

-Pues no me voy a ir nada más porque tú quieres.

-Nada más llegaste y te convertiste en un estorbo. Ichigo no hace nada más que no sea prestarte atención y eso me está comenzando a cansar.

-Entonces dile a Ichigo que deje de prestarme tanta atención, porque yo jamás se la he pedido.

-¿No se supone que eres su novia? ¿Cómo puedes decir algo así?

-Digo lo que quiero, el que seamos novios no significa que tengamos que estar todo el tiempo juntos y pendientes el uno del otro.

-Eres imposible. Una enana sin atributos jamás conseguirá retener su atención; en cambio YO tengo mucho que ofrecerle.

-Lástima que ya le ofreciste todo.- el rostro de Chitose se desfiguró de la ira.

-¡Maldita enana!

-¿Qué está pasando aquí?- Ichigo llegó justo a tiempo para intervenir la pelea, y Tatsuki lo acompañaba como refuerzo.

-Nada, Kuchiki y yo intercambiábamos algunas palabras.- dijo, mirándola por última vez de forma despectiva antes de marcharse. Los tres amigos la observaron irse antes de romper el silencio:

-¿Qué sucedió, Rukia?

-Nada, estábamos hablando.

-Parecía que se agarrarían en cualquier momento.- dijo Tatsuki, con un deje de emoción y preocupación.- Esa tipa es una gata.

-Estoy bien, no pasó nada. Mejor sigamos dando las rondas, aunque parece ser que todo está muy calmado.- dijo Rukia, restándole importancia al asunto.

-¿Dónde estabas?- le preguntó Ichigo con una voz que demandaba respuestas.

-Dando una vuelta por ahí.

-¿Con quién?

-Con Shiba-san.

Ichigo la miró fríamente, pero antes de que pudiera decir algo Tatsuki intervino:

-Bueno, vamos Ichigo.- le dio la karateka antes de tomarlo del brazo y llevárselo.

Cuando estuvieron suficientemente alejados de la morena Ichigo se zafó del agarre y miró a su amiga como si estuviera loca:- ¿Qué crees que estás haciendo?

-Salvándote el pellejo, ¡estuviste a punto de regarla!

-¿De qué hablas?- le preguntó con fastidio.

-¡De la escena de celos que CASI le haces a Rukia!

-¡No iba a hacerle ninguna escena! Solo quería advertirle…

-¿De Shiba-san?

-¿Lo conoces? "Que pregunta tan tonta, si Kenpachi me dijo que los vio juntos…"

-Sí, lo conozco. ¿Y por qué querías advertirle de él?

-Shiba Kaien es un playboy…o al menos lo fue en sus épocas de Instituto.

-¿QUÉ?- preguntó Tatsuki con voz ahogada.- Bueno, ahora que lo mencionas, tiene el tipo…

-¿Verdad? Y Rukia tan confiada, paseándose con él.

-Ichigo, no deberías molestarte. Ella es…bueno, es libre de cierta forma.

-¿Qué quieres decir?

-Que si Rukia decide que…-Tatsuki hizo una pausa; por poco y decía que "si Rukia decidía olvidar su venganza contra él".- Si decide que le gusta Shiba-san no podrás hacer nada.

-Lo sé.

-¿Qué?

-Dije que lo sé. Yo tampoco pienso impedir que sea feliz, Tatsuki.

-OK.- "Idiota".- ¿Invitarás a Rukia a bailar contigo en la fogata, cierto?

-Sí, ya que no pudimos hacer el recorrido por la ciudad porque no obtuvimos el permiso, al menos planeo que bailemos juntos.

-No puedo creer que te veré bailar.

-Tatsuki, cállate.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Rukia, Tatsuki y Chizu observaban sentadas en el pasto cómo las parejas bailaban alrededor de la fogata, entre ellas Orihime y Uryu. La chica se movía alegremente alrededor de la llama, tomada de la mano de su novio mientras éste con la otra sujetaba su cintura.

Todos los que se habían decidido a ir a la fogata tuvieron tiempo para ir a su casa y cambiarse el uniforme por un yukata o un kimono. Era el tema del año en el festival, elegido por votación de todos los estudiantes, así que nadie se quejó al respecto.

Orihime traía un yukata color lila, con espirales bordadas y un obi rosa pálido. Chizuru había optado por un yukata amarillo con pétalos de sakura estampados y un obi color lila, con su cabello recogido con ayuda de dos palillos. Tatsuki había escogido un yukata esmeralda con bambús bordados y un obi de color verde claro. Rukia, por su lado, había optado por un lindo kimono azul marino adornado con orquídeas contorneadas, hojas verdes y diversas espirales y un obi blanco bordado con flores de sakura. También se había recogido el cabello en un moño alto, dejando mechones enmarcando su rostro así como también su típico mechón en el rostro.

Mientras las chicas lucían kimonos de diversos colores, los chicos habían optado por yukatas de colores oscuros; Uryu traía uno color azul muy oscuro, casi negro, que contrastaba armoniosamente con la ropa lila de su novia.

-¡Rayos! Esta es la razón por la que debes tener novio para el festival.- se quejó Chizu, haciendo que las dos morenas desviaran su atención hacia ella.- Bueno, Tatsuki y yo no tenemos novio, ¿pero y tú, Rukia-chan? ¿Dónde dejaste a Ichigo?

-Fue con Mizuiro y Haruhi a revisar los salones.- respondió con un deje de aburrimiento.

-Cierto, no vaya a ser como el año pasado que encontraron varias parejitas de calenturientos escondidos mientras todos estaban en la fogata.- Rukia se ruborizó un poco, pero la tenue luz del atardecer y el la luz roja de la fogata disimularon muy bien su reacción.

En ese momento vieron a varios alumnos, en realidad varias parejas de alumnos, saliendo del edificio para caminar hacia la fogata, seguidos de un Mizuiro y una Haruhi sonrientes, y un Ichigo fastidiado. Mientras la chica traía un yukata de un rosa pálido, con espirales blancas, y un obi azul rey, Mizuiro traía un yukata negro con la cinta blanca. Ichigo, por su parte, había optado por una especie de shihakushou negro, con la cinta blanca y manga de tres cuartos. Sinceramente se veían bien.

-Ya regresaron…-anunció Rukia como si nada. La de lentes y la karateka soltaron un gemido para darle a entender que la habían escuchado, pero inmediatamente su atención regresó a las parejas bailarinas.

Los tres miembros del consejo se les acercaron.- ¿Por qué esa cara de amargadas?- les preguntó Haruhi a Tatsuki y a Chizu.

-No hay con quién bailar.- respondió Chizu.

-Bueno, yo no me quejo, de todos modos voy a tener que ayudar en el sonido.

-¿Ese no es tu trabajo?- le preguntó Tatsuki a Ichigo.

-Lo estaré supliendo, ¡nos vemos!- respondió la castaña antes de salir corriendo.

Ichigo miró a Rukia y se acercó a ella.- Bailemos.

Rukia se sorprendió antes su petición. Quería soltar un comentario sarcástico tipo "No puedo creer que sepas bailar", pero se contuvo porque Mizuiro y Chizu estaban ahí.- De acuerdo.- aceptó, de todos modos no estaba haciendo nada mejor.

Se levantó con ayuda de su "novio" y se integraron al círculo de parejas. Rukia sintió como el peli naranja se ponía tras ella, tomaba su mano izquierda y la levantaba un poco mientras la otra se situaba en su cintura. Aún cuando olía el humo, también llegaba hasta su nariz un olor freso, mentolado, perteneciente al ojimiel.- ¿Te gustó el festival?

-Sí, fue divertido.

-Qué bueno que te divertiste.- le dijo, mirando las sobras que se dibujaban en el cuellos descubierto de la morena debido a la luz de la fogata. Desde su ángulo podía observar su cuello y el inicio de sus hombros, adornados por algunos mechones cortos que se habían salido del moño.

La vista de la piel blanca lo distrajo momentáneamente. Al principio lo atribuyó a la falta de "acción" reciente, pero después se dio cuenta de que, si bien admiraba la piel de su compañera, no lo hacía con los propósitos con los que regularmente lo haría.

Inesperadamente, la morena se detuvo. Ichigo se quedó contemplándola:- ¿Sucede algo?

-Acabo de ver una luz encenderse y apagarse en uno de los salones del tercer piso.- Ichigo volteó al edificio, pero no vio nada.- No me lo imagine.- le dijo, respondiendo a la pregunta que él no hacía aún.

-Voy a echar un vistazo.

-Te acompaño.- le dijo con firmeza. El chico soltó la cintura y la mano de la chica y caminó hacia la entrada del edificio.

Subieron las escaleras hasta el tercer piso, y caminaron sigilosamente por el pasillo. Escucharon algo moverse, y se detuvieron en seco. Ichigo sabía perfectamente de dónde llegaba ese sonido,a sí que caminó hasta el salón correspondiente y abrió la puerta deslizable.

Rukia se ruborizó ferozmente: la escena frente a ella estaba compuesta por una chica sentada en un pupitre con un chico entre sus piernas. Su kimono estaba completamente desarreglado, al igual que su cabello, y suspiraba mientras el chico le besaba el cuello. El joven no estaba en mejores condiciones, ya que su yukata estaba abierto del pecho y la chica le acariciaba los pectorales desnudos.

Ambos se detuvieron en cuanto advirtieron la presencia de los intrusos:- ¿Se puede saber qué están haciendo?- les preguntó Ichigo, aunque la pregunta era completamente retórica.

-¿Acaso no ves lo que están haciendo?- le susurró Rukia muy bajito para que nada más él escuchara la pregunta. Ichigo sonrió con suficiencia al notar el sonrojo en las mejillas de la morena.

-¡Lo sentimos, presidente!- se disculpó el chico, arreglándose el yukata mientras tapaba con su cuerpo a su novia para que ella también se compusiera sus ropas.

-Espero que no vuelva a pasar. Ahora váyanse a la fogata si no quieren que los reporte.

Los chicos salieron rápidamente tomados de la mano, e inmediatamente los perdieron de vista.

-¿Por qué prendieron la luz y luego la apagaron? Fue estúpido, se delataron.- dijo Rukia.

-Probablemente para verificar que no hubiera nadie ocupando el salón.

-Regresemos.- sugirió inmediatamente Rukia.

Sin embargo, Ichigo la tomó de la muñeca y la obligó a girar para quedar frente a frente. Rukia sentía el calor en su rostro: ese chico la hacía sonrojar, cosa que jamás le había pasado antes. Ichigo la tomó por los hombros y la empujó dentro del salón, cerrando la puerta tras él para luego empujar a la chica contra ésta. Rukia sintió la madera golpear su espalda, pero su queja quedó silenciada por la penetrante mirada de su novio a escasos centímetros de ella.

-¿A dónde crees que vas?- le preguntó el peli naranja.

-¿Cómo que a dónde? De regreso a la fogata.

-¿Para qué?

-Para bailar, ¿o ya no quieres bailar conmigo?

Ichigo la examinó con la mirada antes de responder:- Sí quiero, pero antes déjame decirte lo bien que te ves con ese kimono. El color te favorece bastante.

Rukia relajó su cuerpo ante el cumplido: ese kimono era su favorito, regalo de cumpleaños de Hisana, pero de todos los que la habían visto usándolo (incluido Renji) le habían dicho que el color la hacía ver aún más pálida.- Gracias.- murmuró.

Ichigo la siguió viendo. El rostro malhumorado de su novia se había relajado de repente, y ahora lo miraba con curiosidad, y respiraba con los labios entreabiertos:- He querido hacer esto desde la carrera.

Y sin más estrelló sus labios contra los de la morena. Rukia sintió su estómago contraerse dolorosamente y su respiración se cortó; intentó empujarlo pero fue inútil, el chico usaba toda su fuerza para apresar sus manos mientras el resto de su cuerpo la aprisionaba contra la puerta. Rukia sintió como Ichigo ponía ambas manos sobre su cabeza y las retenía con una sola de las suyas, y usar la otra para acariciarle la mejilla. Rukia sintió el tacto suave y cálido, y dejó que su cabeza se ladeara para profundizar el beso. Jamás se había sentido así: estaba indefensa, no podría contra alguien de la estatura, peso y fuerza del ojimiel, pero por alguna razón no estaba asustada.

Después de unos segundos Ichigo cortó el beso, y Rukia volvió a pensar con claridad. Lo empujó y dio media vuelta dispuesta a salir de ese salón, pero el peli naranja la apresó por la cintura y, viendo de nuevo la tentadora porción de piel que su cuello enseñaba, decidió besarla justo ahí.

Rukia dejó escapar un suspiro, ¡no podía permitir que el chico le hiciera esas cosas! Trató de zafar el agarre de su cintura, pero cada vez que jalaba con más fuerza, el chico pegaba más sus labios a la parte posterior de su cuello. Finalmente, después de unos segundos, el chico la dejó ir.

Rukia salió inmediatamente, dispuesta a irse a su casa.

-¿Qué rayos estoy haciendo?- se preguntó a sí mismo el ojimiel. Se talló la cara con ambas manos para despejarse, para despejar los pensamientos que ahora mismo tenía de la chica. Rukia entre sus brazos se sentía delicada, frágil, pequeña y sobre todo, cálida. Su cuello era tan suave como aparentaba, pero tenía otra característica: su olor. Olía deliciosamente a vainilla, y no solo la piel de su cuello, estaba seguro que toda ella sabría igual.

Decidió regresar a la fogata, pero cuando llegó no vio a la morena por ningún lado.- ¿Y Rukia?

-No lo sé, no ha regresado.- contestó Tatsuki. -Tal vez se fue a su casa.

-¿Sola?

-¿Y por qué no? Tal vez planea llegar a algún lado de regreso.

Ichigo puso mala cara y le marcó al celular, pero lo tenía apagado. "¿Por qué esa enana siempre apaga su celular?"

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Rukia caminaba a paso veloz por las calles de Karakura. No le gustaba ir sola de noche, pero tampoco pensaba regresarse con Ichigo. Su piel se puso chinita con el puro recuerdo de sus labios sobre su cuello. Rukia se abrazó a sí misma y luego se frotó el lugar donde el ojimiel la había besado: ese lugar, de entre todos, se sentía más cálido.

-¡Rukia!

La chica se asustó e inmediatamente se giró para descubrir a su amigo:- ¡Renji! ¡Me asustaste, demonios! ¿Qué haces aquí a estas horas?

-Kuchiki-san me dio la dirección de tu departamento, pero no supe llegar, así que te estaba esperando.

-De acuerdo. ¿Cómo van tus heridas?

-Mejor; no es nada grave, ya te lo dije. Aunque debo decir que tu novio-zanahoria es bastante agresivo.

-Te he dicho que no le digas así.

-Sí, como sea. Bueno, en realidad iba a verte para darte algo.

-¿Qué cosa?- a Renji no le gustó la mirada de desconfianza que le dirigió. Nunca, desde su niñez, Rukia lo había visto de esa forma. Sin embargo, desde que le robó el beso, la morena guardaba una prudente distancia entre ellos y desconfiaba de sus movimientos.

-Tranquila, no voy a atacarte. -le dijo en tono de broma, pero que no sonaba para nada divertido.-Kuchiki-san te manda esto.- le dijo, sacando de su mochila una pequeña caja de madera adornada con un moño.- Dijo que lo mandó hacer especialmente para ti.

Rukia tomó el obsequio en sus manos.- Gracias, Renji.

-¿Qué es?

-No lo sé.

-Pues ábrelo.- le dijo con obviedad.

-Primero me gustaría marcarle y agradecerle por el detalle.

-Pues vayamos a tu departamento, le marcas y lo abres. Tengo curiosidad de saber qué es.- le dijo con inocencia. La verdad era que sí tenía curiosidad: por lo general, los regalos que el jefe de la familia Kuchiki le hacía a su difunta esposa y a su cuñada eran cosas espléndidas.

-Mejor no.- dijo cortante. Renji se molestó un poco por su actitud, pero decidió no discutir con ella.

-Bueno, entonces me regreso a mi casa. Si necesitas algo me llamas.

-OK.

-Nos vemos, Rukia.- se acercó para darle un repentino abrazo. La chica se movió incómoda entre los brazos de su amigo, y con la mayor delicadeza posible lo apartó.

-Nos vemos, Renji.- siguió caminando hasta su departamento. De vez en cuando volteaba con la sensación de que alguien la seguía, pero no vio nada ni a nadie. Cuando llegó a la calle donde se encontraba la pizzería de Yuuki-san, se congeló un segundo. Quería quedarse un poco antes de tener que pasar por ahí, pero todo estaba cerrado, incluida la pizzería, así que decidió apurarse en vez de pensar demasiado.

Corrió todo el trayecto que quedaba hasta su departamento. Cuando llegó a la puerta, escuchó gruesas gotas de lluvia caer desde el cielo. Levantó la vista y vio lo que más temía: estaba lloviendo. Con rapidez se adentró en su departamento y cerró con llave, corrió hasta las ventanas y las aseguró todas corriendo de paso las cortinas. Un trueno resonó a lo lejos, haciéndola saltar y haciendo que soltara la caja que traía en las manos.

Una suave música salió de la caja. Rukia reconoció la melodía de inmediato: era la canción que Hisana siempre le tarareaba en las noches lluviosas como esa. Tomó la caja entre sus manos, calmándose con la suave melodía, antes de que otro trueno resonara y la asustara, dejando caer de nuevo la caja musical.

Se llevó ambas manos a los oídos y cerró los ojos con fuerza. El sonido de los truenos se amortiguó, pero aún así los escuchaba y la luz se filtraba levemente por sus párpados cerrados.

En cuando estuvo segura de que no oiría ni vería nada tomó la caja musical entre sus manos y corrió a su armario y se encerró en él. Trató de calmarse, pero los sonidos eran inconfundibles y aterradores. "Piensa en otra cosa, Rukia, piensa en otra cosa…". Tomó el celular entre sus manos y lo prendió. Lo primero que apareció en la pantalla fue las cuatro llamadas perdidas del peli naranja.

Recordó que la última vez que llovió estuvo mensajeándose con Ichigo hasta altas horas de la madrugada, y aunque había dormido incómoda acurrucada en un rincón de su gran armario, pudo conciliar el sueño un rato. Sin embargo, el recuerdo nuevamente de los labios del chico le impidió pedir ayuda. Escuchó otro trueno, y de nuevo volvió a cubrirse los oídos. Abrió la caja musical de nuevo y se puso a tararear la canción en voz alta, esperando que eso fuera suficiente para acallar el sonido.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Ichigo se encontraba caminando en un lugar oscuro. Se sorprendió ligeramente antes de pensar: "¿Dónde estoy? Recuerdo que llegue a casa, me duché y…me quedé dormido. Supongo que estoy en otro sueño". Después de sacar su conclusión siguió caminando.

Hacía mucho que no tenía "esta" clase de sueños, pero por lo general el sueño mismo lo guiaba hacia el lugar a donde debía dirigirse. Finalmente llegó frente a una puerta blanca, y la abrió. No reconoció la habitación, aunque parecía familiar, y siguió caminando hasta llegar frente a otra puerta, más amplia, y la abrió igualmente.

Los sollozos inundaron inmediatamente sus oídos. Miró por todos lados, pero todo estaba oscuro. Se adentró un poco hasta que sintió sus pies chocar con algo. Volteó hacia abajo y vio a una chica envuelta en mantas, llorando, y tarareando algo que no alcanzaba a distinguir.

-¿Estás bien?- la chica simplemente negó con la cabeza. Ichigo se acuclilló a su lado y fue cuando vio su rostro que la reconocío.- ¿Rukia?

-Tengo miedo…-susurró ella, sollozando. Ichigo se fijó en que la pequeña morena se cubría los oídos con las manos, y se preguntó cómo podía escucharlo. "Bueno, es un sueño después de todo…".

-¿Por qué tienes miedo?- el silencio inundó la habitación antes de que la morena respondiera.

-La luz…y el sonido…

-Luz y sonido…no te entiendo.

-Me asusta el sonido…y la luz…

-¡DESPIERTA DE UNA VEZ, ICHI-NII!- sintió a Yuzu zarandearlo bruscamente. Ichigo gruñó para indicarle que ya estaba despierto.- El desayuno está servido, mejor te levantas ya si no quieres llegar tarde.

-De acuerdo…-dijo con voz ronca. Escuchó la puerta cerrarse tras su hermana. Abrió los ojos con lentitud, pensando en el sueño que había tenido. La verdad sí se esperaba soñar con Rukia, pero esperaba un sueño distinto, algo intenso…pero en cambio, se había encontrado a la chica llorando en un cuarto oscuro, y diciendo algo de la luz y el sonido…- ¿Qué quisiste decir con eso, Rukia?

Se levantó, tomó sus ropas y caminó hacia el baño para darse una ducha. Soñar con Rukia, ¡no! Soñar con alguien era un mal presagio. De nuevo la morena había visitado su sueño, y eso solo significaba una cosa: la chica se volvía "especial", y algo malo le había pasado o le pasaría, o al menos eso interpretó de su sueño.

Salió rápidamente de la regadera, se vistió, se arregló y bajó a desayunar. Inmediatamente después se fue al colegio, y en el camino intentó comunicarse con la morena pero ésta de nuevo no le contestó.-Bueno, tal vez me estoy preocupando de más y ya está en la escuela.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

-¿Y bien?

-¿De qué hablas?

-¿De dónde rayos sacaron los fondos para el concurso y la carrera?- les preguntó Ichigo a Chizu y a Keigo.

El festival había concluido el día anterior, y ese día era jueves. La mesa del Consejo Estudiantil había conseguido dos días para limpiar, recoger y dejar listas las aulas de clase para retomar labores el lunes, por lo que todos se encontraban en ese momento limpiando y acomodando todo el regadero que había quedado.

-Pues…- comenzó Chizu.- Pues, digamos que tuvimos que sacrificar los fondos con los que se comprarían los regalos para el grupo ganador del festival.- Ichigo abrió los ojos asombrado.

-¿Qué hicieron QUÉ?

-Ya la oíste, Ichigo. Pero fue divertido, te aseguro que nadie reclamará nada.

-¡Están mal de la cabeza!

-Lo hecho, hecho está. Deja de preocuparte por todo, Kurosaki.- le dijo Chizu sin preocupación.- Mejor déjanos ir, que tenemos que ayudar a limpiar.

Ichigo les dirigió una última mirada asesina antes de dejarlos marchar. Ishida y Mizuiro, quienes también se encontraban en la sala del consejo archivando algunas cosas, lo miraron con sorpresa:

-¿Los dejarás ir así nada más?- le preguntó el cuatro ojos.

-Ya no puedo hacer nada…- dijo derrotado.

-Por cierto, Ichigo, ¿ya llegó Kuchiki-san?

Ichigo volteó a ver a Mizuiro.- ¿Cómo? ¿Todavía no llega?

-No lo sé, te lo estoy preguntando. Ayer se fue sin despedirse, así que supuse que algo malo había pasado.

Ichigo se quedó pensativo.- Hazme el favor de ir al salón, a ver si ya llegó.- Mizuiro asintió una vez y salió del salón.

-¿Qué sucedió ayer?- le preguntó Ishida en cuanto el moreno había salido del cuarto.

-Nada.

-Kuchiki-san no se iría de aquí sin despedirse por "Nada". ¿Qué le hiciste ayer?

-¿Por qué supones que YO le hice algo?

-Ayer se desaparecieron un momento, y cuando tu volviste solo ella ya no te acompañaba.

"Maldito bastardo observador…".- Nos besamos.

-¿Se besaron o la besaste?

-Es lo mismo.

-No, no es lo mismo.

-¿De lado de quién estás? Primero, me delatas en la carrera, ¡y ahora me culpas!

-No te culpo, pero espero que me digas la verdad. Sé lo que pasa, Ichigo, pero si quieres que te siga apoyando debes de ser sincero.

Ichigo lo pensó antes de aceptarlo:- La besé, pero ella me respondió. Pero después, cuando estaba a punto de irse, yo…

-¿Tú?- le preguntó, invitándolo a continuar con el relato.

-Yo…le besé el cuello.

Ishida se quedó de piedra:- ¿Te preocupas porque le besaste el cuello? Haz hecho más que eso…

-Pero no a ella…bueno, sí lo he hecho pero…

-¿QUÉ? A VER, ¿CÓMO ESTÁ ESO DE QUE YA LO HABÍAS HECHO?- el ojimiel recordó la vez del cumpleaños de su amigo, pero esa vez ambos estaban fuera de sí mismos.

-¡Eso no importa! El punto es que, sin pensarlo, la besé en el cuello. Pero no fue un beso corto, un roce y ya, me quedé besándole el cuello por unos segundos.

-Y la asustaste.- concluyó el moreno.

-Supongo…salió corriendo.

-Bueno, ¿y dónde está?

-No lo sé, traté de marcarle pero no me contesta.

-¿Y no tienes idea de dónde está?

Ichigo pensó en su sueño. ¿Sería buena idea decirle a Ishida? Probablemente no le creería, además no sabía en qué lugar exactamente se situaba el sueño.- No lo sé…

-Bueno, será mejor que la vayas a buscar a su departamento.

-¿Mal presentimiento?

-Sí.

-De acuerdo, te dejo a cargo mientras regreso.- le pidió mientras recogía sus cosas y caminaba a la puerta.

-Cualquier cosa me marcas.- Ichigo asintió y salió del lugar.

~~O~~o~~O~~o~~O~~

Cuando Rukia despertó le dolía todo el cuerpo por la posición incómoda en que se había quedado dormida. Intentó levantarse, pero su cuerpo no le respondía, además de que sentía mucho calor.

Se movió un poco entre las cobijas que había tomado para acurrucarse, pero le pareció imposible levantarse. "Tal vez…si duermo un poco más…"

~~O~~o~~O~~o~~O~~

-¡Viejo!- gritó Ichigo en cuanto abrió la puerta de su casa. Nadie le respondió.- Bueno, tendré que tomarlas prestadas.

Buscó entre los cajones del escritorio de su padre hasta encontrar la llave. Rukia le había dejado una copia para emergencias, así que decidió ir a su casa primero, en caso de que la morena no le contestara cuando llegara a su departamento.

Salió de su casa y caminó velozmente hasta el edificio donde vivía la morena. Presiono el botón del elevador y esperó unos segundos antes de llegar al quinceavo piso. Caminó hasta la puerta del departamento y tocó el timbre.

-¡Rukia!- no se escuchó nada desde adentro. Maldijo por lo bajo y luego uso la copia de la llave para abrir. Cuando ingresó no vio nada extraño, pero inmediatamente notó que en el recibidor se encontraban las sandalias que la morena llevaba la noche anterior.

Bueno, al menos ahora estaba tranquilo sabiendo que había llegado a su casa. Inspeccionó la cocina, el baño, la sala, el estudio, y no la encontró. Finalmente llegó a su recamara.

Cuando entró por la puerta blanca supo de inmediato que esa era la habitación de su sueño. Frente a él, estaba la segunda puerta, y si todo era cierto…

Trotó hasta la puerta del armario y lo abrió de jalón. Ahí, acurrucada entre varias cobijas y con una pequeña caja musical cerrada a su lado, se encontraba la morena. Ichigo caminó apresuradamente hasta ella y se arrodilló a su lado:- Rukia…¿Rukia, me escuchas?- la movió un poco pero la chica no respondía. Notó la palidez de su rostro, pero también el sudor de su frente y sus mejillas sonrojadas, respiraba agitada y pesadamente. Tocó su frente y la sintió hervir:- ¡Tienes fiebre! Demonios, ¿qué rayos haces aquí?

Con cuidado la destapó y la cargó hasta la cama. Sus ropas estaban húmedas, probablemente se había mojado la noche anterior.- Ichigo…-el peli naranja la depositó en la cama y se centró en su rostro.- ¿Eres tú, Ichigo?

-No hables, estás enferma. ¿Por qué no te quitaste el kimono si estaba mojado? Más importante aún, ¿qué hacías en el armario?

Rukia lo miró, pero al parecer estaba demasiado agotada como para mantenerse despierta más tiempo. Ichigo le cerró los ojos:- Descansa…

-Luz…y el sonido…

Ichigo pensó de nuevo en esas palabras.- ¿Qué quieres decir con eso?

-Me da…miedo…

-¿Qué es lo que te da…?- lo pensó un momento. Ya había pasado antes, ella se lo había dicho: "no pude dormir porque a mitad de la noche empezó a llover…"- ¿Acaso tú…le tienes miedo a los truenos?

Continuará…

Sobre las ropas, el traje de Ichigo es vilmente el de shinigami, y el de Rukia pueden verlo en google, solo busquen imágens de Rukia con kimono, y ahí sale, es como la cuarta imagen de la segunda fila XD

AVISO IMPORTANTE! Muchos de uds me han comentado sobre un posible lemon. Después de debatirlo conmigo (y con una gran amiga XD) decidí darles voz y voto: KIEREN LEMON? No ahora, claro está, me refiero a en futuros capis. Dejenme su respuesta en el review, Y TAMBIÉN SU CUMPLE! _

AKI EL CAPI PROMETIDO, espero que les haya gustado, y espero sus REVIEWS! Cada vez el número desciende, ya no les gusta la historia?

TIENEN ALGUNA DUDA? Pueden preguntar, si puedo lo contestaré con gusto, jiji

Un adelanto? Nee, dejémoslo en suspenso, jeje XD

Nos vemos de hoy en ocho, si termino antes el capi pues nos leemos antes; ya llevo el capi adelantado así q dependerá de sus comentarios =)

Ruichi-chan, cambio y fuera..! ^.^

Arriba y adelante el IchiRuki...! =)