Disclaimer: Los personajes no me pertenecen.


Goten&Bra. Amar.

Sin ella, él no podía vivir. Lo admitía, sin titubeos, dejaba el orgullo para un lado y lo admitía. Nuevamente. Como tantas otras veces en las que, con una mirada brillante, admitía amarla. Nada más que ahora ella estaba frente a él, por primera vez él se lo contaba. Y ella no lo besó ni lo abrazó. Permanecía quieta, inmóvil, con esos hermosos ojos fríos que lo herían sin preámbulos. Y, él deseaba que así fuera, sin querer herirlo.

Sus miradas están unidas, y de pronto Goten parece mostrarse reacio a ceder ante el enfado que ella está demostrando. No piensa disculparse, ni hablar, ni quitar la mirada, demostrando derrota... Piensa dejar que ella diga algo, por fin algo, y piensa no irse hasta que eso ocurra. Aunque no hace falta mucho tiempo para ello, porque Bra, por primera vez, es la que pierde en el juego de la mirada, y la agacha.

—¿Qué dijimos de esto? —susurra, y aunque Goten casi no puede ver su cara la furia de Bra es incontenible.

Puede entenderla, realmente lo hace. El principio de su relación fue basada en sexo, placer, lujuria y desenfreno. Nada de sentimientos por el medio, habían dicho, y les había ido de maravilla... Si no fuera porque él cayó en las ardientes y malditas redes del amor. De pronto, se encontró pensando en ella la mayoría del día, y luego simplemente supo que había perdido, pero no solo al juego, si no que también a ella, quien no permitiría meter a un sentimiento tan banal, según ella, como el amor en su vida.

—Lo sé... —murmuró, luego de un gran tiempo— Pero te entiendo, me olvidaré de ti y supongo que tu harás lo mismo conmigo, aunque es obvio a quién le costará más.

Goten estuvo a punto de levantarse pero Bra levantó la cabeza con torpeza y mostró unas lágrimas. La hacían parecer débil e infeliz. Por primera vez, Goten la veía así, y aunque le daba pena y no lograba entender el por qué, le gustó ver que aquella mujer de hielo en realidad no era tan dura. Le encantó verla sufrir y llorar, verla mostrando sentimientos... Porque, tal vez, si había lugar para el dolor, sólo tal vez, también debía haberlo para el amor.

—¡Eres un insípido maldito idiota! —gritó, trabándose con sus palabras.

Goten, aunque herido, sonrió con debilidad y se levantó, esta vez sí iba a alejarse. Ya no bastaba tener sueños, por más que quisiera, estaba seguro de que no había forma de que Bra sintiera lo mismo que él. Por lo menos, se dijo con amargura, había deducido que Bra sí era capaz de sentir si lloraba, aunque las causas fueran ganas de asesinarlo.

—No te vayas... —chilló ella detrás. Y él se detuvo; porque no quería irse, pero tampoco podía moverse después de la súplica—. Quédate...

Goten se giró y se encontró con ella sonriendo un poco y llena de lágrimas, aún estaba desnuda sobre la cama y tenía sus hermosos cabellos tapando sus redondeados y pequeños senos, la sábana tapando su hermoso cuerpo. Una belleza que, a pesar de ser inmensa, no fue lo que lo enamoró, y él estaba deseando quedarse para averiguar qué fue lo que lo hechizó de tal manera.

—Pidamos algo para comer y... —levantó sus hombros, temblando— Discutamos de éste problema inútil de los dos... —sus ojos brillaron, Goten sintió su corazón bombear— Me interesa saber si yo me enamoré primero o fue antes de que a vos te pasara.


Cantidad de palabras; 580.

Y después de desaparecer, por posible quinta vez, volví. Me gustó mucho iniciar nuevamente con ellos dos, siempre serán mis segundos preferidos, porque para Trunks y Marron tengo un amor muy profundo. No sé cuántas más escribiré, pero estoy deseando que sean muchas, y espero poder hacerlo, además de que sus comentarios son una fuente de inspiración y alegría realmente enorme, gracias por todos y todo. Espero poder actualizar pronto. ¡Los extrañé! :D

¡Besos y Muchas gracias! (: -