Capitulo 2


"no me quiere, no me quiere", "solo cuida de mi porque es su trabajo", " el solo juega conmigo", "soy una tonta por creer lo contrario", "hago lo que puedo por salvar su vida y el me paga con esto", "el maldito me ha fallado", "todos me han fallado"

Las palabras se repetían una y otra vez en su cabeza, su corazón se exprimía a cada momento, la imagen del beso entre aquellos dos jóvenes estaba siempre presente y un sentimiento desconocido para ella seguía creciendo en su interior.

Shion siguió a su señora hasta el cuarto del hotel en el que se hospedaban luego de que esta se bajara con furia del auto, presentía que algo malo le había pasado pero esta no había comentado nada al respecto, entró detrás de ella a la habitación y la vio parada frente a la ventana con las cortinas cerradas perdida en las sombras, sus manos estaban recargadas en el vidrio, su cabeza y su mirada hacía abajo mientras que su cabello creaba una larga cortina que no dejaba ver su rostro

- ¿mi señora se encuentra bien? - pregunto el patriarca sumamente preocupado por la joven diosa

- Él no me quiere

- Mi señora...

- Me he sacrificado tanto por todos, he dado todo por todos y él no pudo darme nada a mi

- Señorita Athena, Saori, ¿esta bien que?, ¿que esta pasando?

- He dado mi sangre por todos sin nunca antes pedir nada a cambio, mi corazón siempre fue para todos… para mis santos… para él y él no pudo darme nada – contesto la chica mientras se acercaba al gran patriarca despacio con una mirada que el hombre jamás había visto en ella… solo en sus enemigos – pagará por lo que ha hecho…- "no me quiere, no me quiere", "solo cuida de mi porque es su trabajo", " el solo juega conmigo", "soy una tonta por creer lo contrario", "el maldito me ha fallado", sus pensamientos la llenaban de nueva cuenta, la hacían sentir ... odio... - el pagará lo que ha hecho… todos pagarán lo que ha hecho - "no me quiere, no me quiere", "solo cuida de mi porque es su trabajo", "soy una tonta por creer lo contrario", "el maldito me ha fallado", sin previo aviso y sin que este pudiera evitarlo y gracias a su ahora envenenado cosmos tomo por el cuello al peli verde asfixiándolo – todos me pagarán lo que ha hecho- antes de que Shion pudiera decir algo más todo se volvió negro.

Seiya detuvo su paso al sentir aquella pequeña perturbación en su cosmos, pero había sido tan rápido que ahora no sabía si había sido cierto o lo había soñado, sabía que Athena ocultaba su cosmos para él y los otros caballeros de bronce, pues deseaba que en tiempos de paz tuvieran el descanso que merecían, por lo que por el momento no le era raro que no pudiera sentirlo, escucho una voz pronunciando su nombre detrás de él y observo como Miho se acercaba preocupada.

- te marchaste antes de la cena – comento con tristeza la joven al verlo, ahora sabía bien ya su rechazo, lo pudo sentir y había confirmado lo que ya sabía, el corazón de aquel joven era de alguien más.

- lo siento Miho yo…

- lamento haberte besado… - dijo rápidamente la chica, era una disculpa llena de un sentimiento que deseaba sacar ya de su cuerpo para así poder olvidarlo

- Miho... - susurro Seiya ante aquellas palabras, no quería dañar a su amiga, a su mejor amiga desde la infancia, pero no sabía como decirle... decirle algo que ni a si mismo se había dicho

- Te agredí… yo de verdad lo siento

- No yo también… escucha yo

- No tienes que decirlo, lo entiendo, tu corazón le pertenece a alguien más, lo sé, lo supe al besarte- le sonrió francamente, había aceptado ya su derrota- Saori es una bella mujer por dentro y por fuera, me alegra que sea ella

- ¿Como es que...?, no espera ... creo que confundes las cosas, mi deber es cuidarla… yo la amo como a mi diosa, sólo puedo amarla como a mi diosa… lo demás…

- Eso ni tu lo crees, Seiya, cuando se trata de amor, el corazón no distingue los tipos, tu la amas y no puedes discutirlo, tus ojos se iluminan con tan solo oír su nombre

- Aun así yo…

- ¿por que no confesarlo?, ¿Que puedes perder? - pregunto con inocencia la chica a un ahora muy confundido muchacho, nunca se había confesado ante nadie y creía que sus sentimientos estaban protegidos, o por lo menos bien ocultos bajo la capa del deber, pero por lo visto no era así... ¿Cómo confesarle a una Diosa que se le ama como a una mujer?

Mina y Persefone habían recorrido todo el santuario, la joven de cabello rozado había querido mostrar a su hermana todo lo que era su nuevo hogar y esta con gusto había aceptado, llegaron hasta las escalinatas del templo de Aries y ahí se detuvieron.

- este lugar es casi tan extenso como el inframundo, solo que con más luz

- ¿como resistes tanta oscuridad por tanto tiempo?

- Damian… Hades siempre esta ahí para mi, él es mi iluminación en las tinieblas… no se como lo sabe, pero sabe cuando extraño la luz, cuando deseo volver y simplemente me trae de regreso

- Debe ser fantástico ser así de amada, amar a alguien y que este pueda corresponderte

- Lo dices… por Shion… a mi me parece que el sentimiento es correspondido

- Lo se

- ¿Entonces porque no le has dicho nada?

- No puedo, el es el gran patriarca, esta prohibido que tenga una relación, una familia más allá de este templo y su diosa, se que tal vez hay algo entre nosotros, pero no quiero que se haga real, no quiero ponerlo entre la espada y la pared con algo que sólo lo hará sufrir

- Mina…- No pudieron decir más pues en ese momento se acerco a ellas el señor del inframundo con sus dos guardianes

- es hora de que nos marchemos, mañana debemos ir al auditorio temprano

- de acuerdo, nos veremos después hermana … - dijo la castaña sonriendo, recordando a la otra dama en los tiempos en los que vivían con aquella mentira siendo una familia, Ceres siguió a Radamanthys y a Pandora mientras que Damian se quedaba un segundo más con Mina

- mantente alerta – dijo con voz seria a la peli rosa- algo ha pasado, pude sentir el cosmos de Athena por un momento y luego volver a ocultarse … ten cuidado … más ahora que varios de los caballeros se han marchado – dijo el hombre de largo cabello negro antes de dar la vuelta y alcanzar a su esposa. Mina sabia que el dios tenía razón, Mascara de la muerte y Aldebarán habían salido del santuario por entrenamiento y esa tarde Itza y Camus harían lo mismo, ninguno de los santos de bronce estaba en esas tierras, Aiorios y Aioria estaban de reconocimiento y claro estaba que el caballero de virgo no había vuelto, de volver a haber peligro... no estarían preparados.

El joven de larga melena rubia miro la palma de su mano fijamente extrañado por el sentimiento que le había sacado de su meditación, algo dentro de él le decía que alguien… alguien lejos no estaba bien… que necesitaba de su ayuda, tal vez su protección.

- ¡maestro Shaka!- grito alegre el pequeño que se acercaba jalando de la mano a una… bella mujer… de cabellera azul que miraba a su alrededor extrañada, algo le impulso a levantarse del verde pasto y acortar despacio la distancia entre ellos, le parecía raro, fue como si el tiempo se detuviera entre ellos, un asombroso brillo apareció en los hermosos ojos de la chica cuando estos se posaron sobre los de él…

- Shaka… ¿realmente eres … eres tu?- pregunto la joven no creyendo lo que veía frente a ella

- ¿Como es que me conoce señorita?- pregunto frío el rubio cerrando los ojos ante ella, no quería verla a esas perlas, le dejaban la mente confusa y lo mejor era evitarlo pues era una completa desconocida para él

- Es verdad… no recuerdas nada - susurro Yahim ahora recordando las palabras de la reina del mundo de los muertos, el regresaría pero olvidaría todo por completo.

- ¿Disculpe?

- Shaka yo… no se por donde empezar- dijo nerviosa la chica, deseaba tanto abrazarlo… pero ahora el no la reconocía, ni siquiera le miraba, la había olvidado por completo y eso de alguna forma le rompía el corazón – nos conocimos hace no mucho tiempo… trabajamos juntos

- Creo señorita que me confunde con alguien más, siempre he estado aquí meditando

- No, eso no es verdad, tus recuerdos de tu vida aquí son eventos confusos que no son reales yo...

- Basta, no se que pretendes – le dijo serio – pero no pienso escuchar una palabra más de tu locura, te pido amablemente que te marches antes de que esto se complique – Yahim lo miro con el corazón partido, pero no se lo demostró, asintió con la cabeza y luego dio media vuelta para marcharse, lo mejor por ahora era darle espacio, aunque separarse de él le dolía, Shaka abrió los ojos en el momento en el que ella le dio la espalda para irse y no despego su vista de la mujer que tanta curiosidad le causaba, hasta que esta desapareció.

La tarde había caído ya sobre las tierras de la diosa de la tierra, el sol iluminaba todo en un calido tono naranja mientras el viento refrescaba la temperatura, Mu había terminado ya con su recorrido de inspección, portaba su traje vino y ahora llevaba una ligera sonrisa al saber que volvería pronto a casa a lado de Leda, desde su regreso la felicidad y la paz habían llegado a su puerta, recordaban los viejos tiempos mientras recuperaban el amor que se tenían desde hacía muchos años atrás, cierto era que aun no lograba convencerla de casarse con él, incluso temía que no estuviera la chica del todo segura de vivir a su lado, le daba espacio, dormían en camas separadas pero bajo el mismo techo, sabía que aun tenía miedo pero el también temía que ella se marchara, que le dejara de nueva cuenta, de pronto detuvo su paso y su pensamiento al sentir que alguien se aproximaba a él.

- Mu, cuanto has crecido muchacho de verdad me da gusto verte

- ¿Maestro Xyu?

- No me has olvidado por lo visto

- No podría hacerlo aunque quisiera - contesto serio el dorado ante el rostro de aquel anciano, había sido ese hombre quien los rescatará a él y a Leda cuando niños, quien les diera los primeros entrenamientos y quien planeara la vida que llevarían juntos, hasta el día que escucharon de la supuesta muerte de la joven.

- Te has vuelto mucho menos disciplinado, culpare de eso a Shion, el siempre fue así

- ¿qué desea en tan lejanas tierras para usted maestro?

- Me han llegado noticias muchacho, buenas en cierto modo, escuche que Leda había vuelto – dijo sonriendo de medio lado – al final resulto que estaba viva, nuestros planes pueden seguir adelante

- ¿Que planes?

- ¿No recuerdas Mu?, tu matrimonio con ella, tu descendencia con ella

- Leda no hará nada que no desee y yo tampoco

- ¿Que lo has olvidado?, ella es la ultima de nuestra raza, es la única que puede ser la madre de tus hijos, tus hijos tendrán sangre pura, aun y cuando ellos tengan a su propia familia nuestra sangre seguirá fluyendo en ellos y en los hijos de ellos, esa era la idea principal, esa era la profecía

- Es una tontería y no permitiré que se realice sin el consentimiento de ella

- ¿Y que harás Mu?, ¿alejarte de ella?, puedo ver en tu rostro que sigues enamorado, que la has hecho tuya y que la idea que te he planteado no te desagrada del todo

- No se acerque a ella, es una advertencia - dijo fuerte el joven de cabello lila para luego dar la vuelta y salir del lugar

- Tendremos ese heredero chico, lo quieras o no- grito el hombre mientras veía al caballero marcharse, sonrío de medio lado al sentir que otra presencia se posaba detrás de él - Hicimos el primer contacto, pronto podremos dar el siguiente paso, esperen a que de la orden... – comento a la figura, mientras que en el rostro de esta se dibujaba una macabra sonrisa.

Shion despertó aun en la habitación del hotel, se sentía débil y su cabeza le dolía a más no poder, Athena había drenado su poder, su fuerza vital de su cuerpo cuando lo tomo por el cuello… Athena, ella no era así, algo le había pasado y tenía que averiguar que antes de que fuera tarde, se levanto y se dispuso a buscar a Seiya, fue la última persona que su señora vio, así el debía saber que había pasado con ella. Se levanto aun con dolor y se apresuro a buscar al muchacho no consciente de que alguien a través de la ventana le observaba.