Capitulo 4
Una nueva mañana había llegado al santuario, todo parecía indicar que sería un día como cualquier otro, sin embargo algo alertaba a Leda, la tarde anterior había sentido a su diosa llegando hasta ellos pero su cosmos de alguna forma le parecía diferente, aunque simplemente no sabía como expresarlo, fue por eso que no le había mencionado nada a Mu, este ya parecía distante desde hacía la noche anterior y perturbarlo más con sospechas innecesarias sería demasiado, si pues, por alguna extraña razón el caballero dorado había mencionado que tenía trabajo, armaduras plateadas que reparar y que por lo tanto pasaría mucho tiempo en su templo… lejos de la cabaña, lejos de ella… ¡no! tenía que aclarar las cosas, abrió la puerta y salió de su hogar más que dispuesta a hablar con el muchacho de cabello lila, se acerco hasta el principio de la escalera del santuario, de los templos de los dorados y estaba por acceder cuando vio descender por las escalinatas a uno de ellos seguido por santos plateados
- ¿Kanon?, ¿que esta pasando?- pregunto preocupada la chica de cabello vino al ver todo aquel despliegue de guardias, ¿a caso había peligro nuevamente?
- Lo siento pero no puedes pasar Leda
- ¿Que?, ¿por que?
- Eso es lo que yo quisiera saber, Misty me ha prohibido entrar al templo de Escorpio, incluso el camino secreto de las amazonas ha sido destruido, ¿qué diablos pasa aquí? – pregunto Shaina hecha una furia por el impedimento.
- Es una orden de Athena, ninguna mujer, ya sea amazona o no podrá pasar al templo de los dorados, así mismo ninguno de ellos podrá salir de los mismos
- ¿Y se puede saber por que?- grito Mirha llegando al lugar y observando con duda y molestia al joven de cabello azul
- Porque por lo visto… Athena piensa ahora que fue un error darles tanta libertad, su relación con los otros a creado caos y perturba a los santos dorados, los supuestamente más fieles guerreros de la diosa, por lo tanto ha negado su contacto con ellos
- ¿Y piensas permitirlo?- volvio a preguntar la de cabello café oscuro
- No tengo salida, es mi diosa – de pronto todos se giraron al ver como Argor de Perseo encaminaba a Marin a la salida del camino de los templos, separarla de Aioria había sido más que difícil, más por el que por ella, pero la pelirroja le había hecho entrar en razón y le aseguraba que pronto volverían a estar juntos, que por el momento lo mejor era tenerlo todo en paz, por lo que se había marchado sin mucho esfuerzo, esa vista había molestado mucho más a Mirha y a Shaina que veían con más que sorpresa lo que estaba pasando en su hogar
- ¿cómo puedes permitir esto Kanon?, la misma Athena dijo que antes que ser guerreros eran hombres y mujeres, seres con sentimientos, deseos y sueños y ahora esta rompiendo con ellos.
- Es una orden de Athena, desde que decidiste quedarte aquí tu diosa, y deberás cumplir con lo que pide, incluso se ha ordenado que todos los dorados fuera del santuario regresen y así se hará, no sólo tu si no las otras amazonas obedecerán, no podrán molestar a los guerreros ni accesar a esta zona sin el debido permiso por parte de ella… ¿esta claro?- dijo el gemelo de Saga mientras que sentía que su propio corazón se rompia, tal vez Mirha no lo veía de ese modo, pero también le separaban a él de ella y eso le dolía de sobre manera.
- ... Como ordenes…- susurro con molestia la chica de fogata mientras se daba la vuelta para marcharse, Shaina, Leda y Marin al no ver más caso discutiendo hicieron lo mismo, ya tendrían tiempo para resolverlo después.
El sol y el cansancio finalmente habían vencido a Ikki que llevaba ya mucho tiempo entrenando, no había comido, reposado o dormido, algo no le dejaba estar en paz, estar sin Elli... en su espera por ella no le dejaba en paz, por lo que recurría al cansancio extremo, se dejo caer al pasto casi sin aliento mareado ante la sensación y a punto de desfallecer hasta que una mano en su espalda le detuvo.
- ¿Ikki estas bien?- preguntaba June alarmada de verle en ese estado, el aludido se giro para verla y le sonrio antes de contestar
- Con ese gesto... me recuerdas tanto a esmeralda, ella solía poner esa mirada al verme así
- Eres un tonto y un loco Ikki esto no te hace ningún bien, vamos te llevaré hasta la cabaña, descansaras y comeras algo y no aceptare un no por respuesta ¿escuchaste?, a tu hermano le daría un ataque si te viera así – dijo la rubia mientras le ayudaba a ponerse de pie, paso un brazo de él por su cuello y juntos se encaminaron hasta la cabaña
- Exageras June…
- Lo hago por tu bien…
El caballero de pisis entro al cuarto de su diosa seguido de un hombre mayor, uno que se caracterizaba por un par de diminutas marcas sobre sus cejas, Athena ya esperaba por ellos, se había percatado de la presencia del hombre y había ordenado a su caballero que le llevara hasta ella
- puedes retirarte Afrodita
- si mi señora – dijo el hombre dando una mirada de extrañeza a su diosa, podía verla diferente y claro su última orden para nada parecía haber sido dicha por ella, pero debía seguir con eso, al menos hasta que hablara con los otros.
- Con que un lemuriano más – comento la mujer de cabello lila mientras giraba un poco su rostro para mirarlo – crei que estaban extintos
- Y lo estamos mi señora, como debe de saber, solo quedamos tres, mi nombre es Xyu
- lo sé, ¿Que haces en mis tierras anciano?
- Busco su apoyo mi señora
- ¿En que?
- Antes de que nuestras tierras se perdieran por completo se declaro una profecía en la que se decía que el último nacido con nuestra sangre obtendría un poder supremo y regresaría nuestra civilización a la gloria… necesito a ese heredero mi señora
- Intuyo que además necesitas a uno de mis caballeros y a su compañera
- Diga el precio mi señora y lo tendra
- Puede arreglarse – contesto la diosa feliz por el beneficio que aquello le traería, oh si, tenía planes al respecto.
Camus e Itza finalmente habían llegado a Siberia, Dinna y Hyoga les alcanzaron y les llevaron hasta la cabaña en la que ahora vivían, las chicas hablaban sobre su nueva vida en aquella región y el cambio que había ocurrido en ellos, mientras que los jóvenes comentaban sobre los entrenamientos del rubio, estaban felices y por lo visto ninguno se había percatado hasta el momento del cambio en su santuario. La noche pronto les atrapo, el caballero de acuario había decidido que lo mejor era comenzar con el entrenamiento al otro día por lo que se habían ido a dormir, pero más que descanso el sueño había traído pesadillas al joven de melena azul, nuevamente se encontraba atrapado en el viñedo rodeado de nieve, no podía moverse, sabía que tenía que salir de ahí y por sobre todo encontrar a Itza, pero simplemente no podía hacer que su cuerpo se moviera, entonces escucho una femenina voz detrás de él, era completamente desconocida para sus oídos, o por lo menos eso pensaba, al girarse noto la figura de una mujer vestida en azul, encapuchada por gruesas telas de invierno que se perdían entre los copos de nieve que ahora les rodeaban, al mirarla fijamente esta alzo su rostro y se lanzo a él sin que este pudiera hacer algo... entonces … despertó de su pesadilla sudando, afectado por las sensaciones que podía sentir aun en su pecho por aquellas imágenes, Izta a su lado le sintió despertarse y se giro para verle, este no dijo nada, al verla ahí se sintió aliviado y simplemente escondió su rostro entre el cuello y el hombro de la chica respirando agitadamente
- ¿Camus que pasa? – pregunto preocupada la joven al notarlo en aquel estado
- Algo pasa, mi sueño me lo esta diciendo… debo volver a Francia, debo volver al viñedo y averiguar que … esta pasando…
- entonces iré contigo…
- Itza...
- no te dejaré pasar por todo solo Camus, ni ahora ni nunca...
Shun había regresado ya noche hasta su cabaña, había pasado todo el día investigando que estaba pasando en el santuario, las extrañas ordenes de Athena estaban poniendo los animos en tensión y quería asegurarse de lo que pasaba, se llevo una gran sorpresa al ver a ikki en la cama con June sentada sobre esta tratando de alimentarlo con una cuchara llena de la sopa del plato a su lado, el joven de cabello azul se negaba a tomar alimento pero la rubia insistia hasta que este finalmente accedio.
- basta de esto, es ridiculo
- te dije que te haría probar alimento lo quisieras o no y decidiste hacerlo por las malas
- y ya estoy harto- dijo Ikki al tiempo que tomaba con normalidad la muñeca de la chica para evitar que la cuchara se acercara a su boca nuevamente, se miraron y en ese momento escucharon el raspar de la garganta de Shun que les miraba con extrañesa… tal vez con preocupación o… incomodidad
- ¿que sucede aquí?- pregunto lo más normal que pudo el peli verde
- tu hermano no me hace caso, lo encontre casi muriendo en el bosque y lo traje aquí para cuidar de él, pero es muy necio y no me lo permite
- lo se… - dijo mirando con seriedad a su hermano – recuerdo que siempre fue así
- lo mejor es que me vaya, ya tuve demaciado de esto, gracias June pero me voy, Shun nos veremos luego hermano – dijo Ikki antes de pararse y salir de la cabaña dejando un silencio pesado en esta, June recogio todo mientras que su esposo se sentaba a la mesa esperando a que esta le sirviera de comer, poco a poco comenzó a dirigirle la palabra contandole lo que había pasado en el santuario, pero todo seguía siendo un poco incomodo.
Athena miraba desde su balcón el santuario, todo se hacía y se haría de acuerdo a sus ordenes y nadie ni sus santos se opondrían a ello.
- Mi señora Athena - dijo Kanon entrando a la habitación pues la diosa le había llamado
- te felicito guerrero de Géminis, has cumplido mis ordenes al pie de la letra, los dorados están en sus templos y los plateados los mantendrán ahí
- ya he ordenado que los que faltan regresen al santuario de inmediato
- me da gusto querido mío - decía la joven mientras se acercaba despacio al muchacho peli azul inclinado a ella- no me equivoque al darte una segunda oportunidad, al dejarte tomar el lugar de tu hermano - seguía hablando mientras le pedía al hombre que se pusiera de pie- sigues demostrando...- ahora se acercaba peligrosamente a su rostro, Kanon estaba helado, no sabía que decir o que hacer, simplemente observaba nervioso a su diosa- ... que me eres fiel... y espero que sigas haciéndolo ... - susurro la mujer de cabello lila mientras tomaba los labios del guerrero con suma pasión, le devoraba y le obligaba incluso a abrir sus labios para darle acceso y por más que se negaba el santo no pudo evitarlo, luego de unos segundos la joven se separo y le sonrió malévolamente - ya puedes retirarte Kanon, ya te volveré a llamar- el hombre la miro sorprendido, tal vez incluso asqueado por la situación, se inclino a ella para despedirse y simplemente se marcho.
Seiya aun recordaba las palabras del patriarca, sin embargo no podía creerlas del todo, había escuchado que tocaban a su puerta y se había sorprendido de ver al otro lado de la misma a un desalineado guerrero de cabello verde, sabia que había sentido algo muy extraño en el cosmos de Athena pero creía que había sido ilusión suya
- Athena estaba en la ciudad para verte, estábamos a pocas calles de aquí pero parece que algo paso en su camino al orfanato, algo le afecto...
- no le vi llegar, ignoro que pudo...- no pudo continuar la frase, el beso llego a su mente en un segundo, ¿a caso había sido eso lo que viera Saori?, lo que le afectara, le parecía una tontería... - ignoro que pudo causar esto pero si Athena necesita de nuestra ayuda entonces debemos ir con ella- sin decir nada mas Shion y Seiya se prepararon para regresar al santuario.
Se esta poniendo buena la cosa... oh si!, sigo escribiendo.
Muchas gracias por los reviws, Tatis GR me dio mucho gusto que fueras la primera, JossHyuga tratare de meter lo que me pides jajajaja aunque lo veo algo complicado. Seipegasus, si son los pensamientos de saori y me temo que si esta teniendo dudas... pero hay algo más...
Saludos!
