Capitulo 5


Era noche ya, pero la mujer de cabello lila seguía postrada en su trono mirando a la nada, sostenía con fuerza el mango del mismo enterrando sus uñas en la piel que le adornaba mientras era consumida por su propio y agresivo cosmos

Los profundos ojos azules del dios de cabello negro se abrieron de golpe ante la terrible sensación que había llegado a él por medio de su cosmos, bajo su mirada a su pecho en el cual reposaba el bello rostro de una joven castaña que dormía tranquila entre sus brazos, aquella sencilla imagen le llenaba de una calidez inigualable, no importaba lo que pasará, lo terrible que pudiera ser, mientras aquel ángel estuviera a su lado las tormentas en él y a su alrededor se calmaban en segundos, perdió su mirada un poco más en aquel rostro y aun con la duda presente soltó a la joven y despacio salió de la cama acercándose hasta la ventana para mirar la luna.

-...Hades… – escucho la amenazante voz de la diosa de la tierra en el eco de su propio cosmos, lo llamaba, lo estaba retando, cerro sus ojos y en segundos se encontraba con su armadura en el templo de la misma observándola fijamente

- ¿que te esta pasando?

- me encuentro perfectamente no se que te preocupa, de hecho estoy mejor que nunca

- yo no lo creo

- y si no fuera así ¿a ti que?

- me preocupa, sobre todo si pone en peligro la estadía de mi reina y la mía en la tierra

- deberías tener cuidado con lo que dices dios del inframundo, recuerda que fui yo quien te dio permiso de estar aquí, y puedo quitártelo, ordenar que te atrapen…

- y crear una guerra nueva…

- ¡no te temo! – gritó la diosa al tiempo que lanzaba una esfera de energía al piso frente a los pies del dios

- no eres tu Athena, así que lo pasare por alto... esta vez...- dijo el dios antes de desaparecer, lo que enfureció más a la joven de cabello lila

Ya había perdido el sueño, la imagen y la terrible sensación que había recibido por parte del beso de su diosa no se había borrado, se sentó al borde de su cama, tenía que reunirse con los demás y buscar con ellos alguna idea para resolver lo que estaba pasando, tenía que seguir bajo el mandato de la chica e investigar lo que pudiera sobre la situación. Toco sus labios con sus dedos molesto, había recibido un apasionado beso, pero no de los labios que tanto deseaba, que tanto añoraba… tenía que admitir que aquella mujer de cabello castaño oscuro se había convertido en una tentación y no simplemente por deseo… si no por algo que sabía aun no comprendía del todo, pero estaba dispuesto a pasar una vida entera con ella averiguándolo.

Recordó el momento en el que se había dado cuenta de que para él la guerrera de fogata había dejado de ser solo una amazona más, luego de la batalla con Zeus le había invitado a quedarse a vivir en su templo, le enseñaría a controlar sus emociones y le ayudaría sobre todo a quedarse en un nuevo hogar, a ser parte de una nueva hermandad, con el tiempo había notado que la chica no era tan fría ni tan ogro como muchos creían, había descubierto en ella una sonrisa al recibir un comentario sobre su comida, había encontrado en ella una hermosa voz. Una noche luego de un tiempo de su bienvenida al santuario, había llegado Kanon tarde de su guardia, no le había visto en la sala, ni en la habitación que le había preparado, al principio no le dio importancia, necesitaba refrescarse y decidió que necesitaba un buen baño, cual sería su sorpresa al encontrar a la joven de cabello castaño oscuro de espaldas a él sentada al borde de la bañera, el vapor caliente le hacía lucir como una diosa que se cepillaba su cabello húmedo y largo, la fina línea de su espalda desnuda provoco un inquietante cosquilleo en los dedos del caballero que morían por recorrer aquella piel, se encontró a sí mismo imaginándola debajo de él suspirando, en sus brazos perdiendo la cordura, amándola, llenándola, haciéndole el amor, se dio cuenta de que aquello no era el simple deseo del sexo, quería de verdad sentirse uno con ella, saber a que se referían con ello. Entonces noto algo más, la chica tarareaba una tonada, una melodía fina y agradable por parte de la más bella voz que el peli azul hubiera escuchado en toda su vida… a caso estaba … ¿enamorado?, aquella pregunta le lleno de miedo y procurando discreción salio del cuarto de baño, de su templo y hasta las escaleras donde busco aire libre y claridad en su pensamiento por parte de las estrellas, estaba completamente confundido

Y hasta la fecha seguía igual, como hubiera deseado que los labios que le habían tomado con tanta pasión hubieran sido los de Mirha y no los de Athena

No había podido conciliar el sueño en toda la noche, Yahim estaba sentada sobre el suave pasto mirando las estrellas, el petalo de una rosada flor paso frente a ella empujada por el viento, su vista le siguió hasta que este cayo cerca del seco borde de un río, algo había llamado su atención en el y se acerco para observarlo mejor, sus aguas eran de un claro impresionante y permitian que se viera su curiosamente vacío fondo, observo aquel cause con mayor fijación, se inclino y dejo que su mano tocara aquel líquido, noto que en sus borde no había plantas, ni siquiera árboles en su cercanías, sus piedras no tenían musgo, estaba … completamente muerto a pesar de ser causa … de vida..

- este río siempre ha sido así, al menos desde que tengo memoria – comento la voz de Shaka detrás de ella, la chica lo observo y escucho atentamente las palabras que había oído de aquellos labios antes – es curioso que algo que brinda vida a los demás este tan solo… ni siquiera los animales beben agua de aquí… me pregunto si somos así de solitarios…todos...

- Shaka… yo...

- No has podido dormir por lo que veo

- yo ..es una tontería... que no entenderías aun... Yo… siento que algo anda mal… pero tal vez lo estoy imaginando

- Sigues sin encontrar la paz interna… la meditación no te ha servido

- No es eso yo…

- mañana por la tarde daremos un paseo, tal vez tu mente se despeje así – comento el rubio mientras le ofrecia la mano a la chica para que esta se pusiera de pie, aquel contanto había sido suficiente para que ella se estremeciera y añorara más… pero sabía que por ahora era imposible

Ya habían pasado algunas horas de que saliera el sol, Shun había terminado su entrenamiento y ahora se encontraba sentado en un roca mirando al suelo, no quería volver a casa, por ahora se sentía… molesto, su hermano y June se había despertado antes que él y platicaban comodamente en la cocina mientras la chica terminaba el desayuno, esa escena de algún modo no le había agrado, argumento que no tenía hambre y salio rumbo a su entrenamiento… ahora no sabía como sentirse, como expresarlo…

- Es perfectamente normal lo que sientes querido Shun

- Señorita Athena – dijo el muchacho de cabello verde al verla llegar frente a él

- Tu hermano amenaza lo que es tuyo, por eso estas asustado y molesto…

- Mi hermano jamás haría algo así, el siempre me ha protegido y ha hecho todo por mi bien

- ¿Seguro?

- ¿Que quiere decir?

- El quería ser más fuerte y por eso tomo tu lugar en la isla de la muerte, al final a su regresó te traicionó, te envidiaba porque eras el elegido para cuerpo de Hades y al final dejo que te condenaran con el collar de la estrella a serlo ¿no es verdad?… él es fuerte, mayor y apuesto, lo suficiente para impresionar a June, para tomar de ti y obtener de ello lo que no pudo de Elli.

- No puedo … no puedo creer eso…

- Lo dejaré a tu consideración, estas son solo las palabras de tu diosa que todo lo ve de modo diferente al tuyo… no me pueden ocultar nada... - sin más la joven peli lila continuo con su camino dejando pensativo y temeroso a Shun… ¿que podría hacer ahora?

Camus e Itza habían llegado hasta el viejo viñedo donde él había nacido, estaba completamente descuidado, la maleza había cubierto incluso ya parte de la fachada de la mansión al centro de todo

- ¿aquí fue donde naciste?- pregunto la chica fascinada por lo grande del lugar, parecía el palacio de un príncipe de cuento de hadas, aunque por la cara que el peli azul ponía su vida no había sido tan bella ahí

- este lugar no tiene nada de impresionante, sólo estuve aquí hasta que cumplí los seis años, luego me marche y comence mi entrenamiento en Siberia – comento el joven adentrándose en la mansión, el lugar era grande por dentro, la chica quiso recorrerlo para conocerlo por lo que Camus continuo con su camino solo para encontrar lo que estaba buscando aunque no sabía que era. Entro hasta el cuarto principal del lugar, había una chimenea en el centro y parte de los viejos muebles, recordaba bien a su callado padre sentado en aquella silla sin mirarle, sin prestarle atención al vástago de una mujer que le había abandonado, como odiaba ese lugar, esa familia, aquella vida, entonces noto un sonido proveniente de una de las puertas del fondo, parecía una especie de… canto, se acerco y abrió despacio la puerta, no encontró nada fuera de lo normal, entro más en la habitación cerrando la puerta detrás de él y noto entonces parte de un espejo cubierto por una sábana, no supo porque, simplemente se acerco hasta este para descubrirlo, sus ojos se abrieron de par en par al notar del otro lado del cristal a una bella mujer de piel blanca con tonos azules, su cabello era también de un tono azul y rubio claro mientras que sus ojos de color agua le miraban fijamente

- ya es hora Camus- dijo la mujer al tiempo que su mano salía del cristal para posarse en su frente, el hombre vio varias imágenes sin sentido en su cabeza, pero por sobre todo el castillo Valhala ... luego todo se volvió negro

Todas las amazonas y otros guardias del santuario se encontraban en el oscuro bosque iluminado solo por algunas antorchas, necesitaban planear que hacer con la nueva situación en el santuario y con su diosa pero debían ser cautelosos

- ¿y ahora que? – pregunto Leda molesta

- tenemos que investigar que sucede, esto no es algo que haría ella- comento Marin tratando de tranquilizar a todos los presentes

- ¿y que sugieres? que entremos al palacio y la interroguemos, tenemos amenaza de muerte con tal solo acercarnos – Dijo Mirha con algo de ironía en la voz, ¿cómo era que sufría tanto por aquella situación si en si ella no era parte del lugar?, además no le importaba dejar de ver al hombre de cabello azul, no era más que otro engreído sujeto, un entusiasta por el orden, todo lo contrario a ella, no era más que un atractivo hombre de suave cabello azul, un cuerpo esculpido por los dioses y unos ojos tan hermosos que era fácil perderse en ellos, de una voz grave que era difícil de olvidar y que ya extrañaba… su ausencia ya le afectaba – maldita sea..

- es una tontería esto, nada se resolverá así, lo mejor seria dejar las cosas como están y alejarnos de esos estúpidos dorados… - grito la mujer de la cobra dándose la vuelta para salir de aquel lugar, estaba cansada y de muy mal humor por lo que no quiso seguir escuchando - Tan sólo déjenme en paz

- ...Shaina …- dejo salir June de sus labios al verla partir, Marin seguía observando a su amiga mientras esta se alejaba, se giro a sus compañeros y hablo antes de seguirla

- Yo hablaré con ella, creo que algo le esta pasando

- Yo iré con Athena e investigaré - comento la peli rosa

- Pero Mina

- Shion me encargo el santuario antes de partir, al menos debo saber que paso con él, porque no ha regresado, pediré una audiencia con la diosa, no puede negarse

- Ten cuidado – sin otra palabra todos los reunidos se separaron, Mirha fue la última en marcharse, recorrió el camino del bosque sin rumbo, no quería volver a la cabaña con Leda, luego de que la expulsaran había aceptado quedarse con ella, pero por ahora quería estar sola, el ruido de unos pasos tras ella le alertaron, se giro y se encontró de frente con el rostro de un caballero dorado, su caballero dorado – ¿que haces aquí?, que no se supone que no pueden salir de sus templos, que no desobedeces ninguna orden de tu dueña

- Ella no es mi dueña - contesto Kanon serio

- A mi juicio es todo lo contrario

- Deben tener más cuidado al hacer sus pequeñas reuniones, son muy obvios, Athena se dará cuenta

- Ahora pretendes ayudarnos

- Al igual que ustedes quiero respuestas, quiero que la situación cambie… no me agrada… todo esto – dijo perdiendo el valor que había obtenido para de algún modo decirle que la extrañaba, la chica lo miró aun con el semblante molesto, estaba feliz de verle ahí, pero no iba a decírselo y mucho menos pretender que nada entre ellos había pasado, sin embargo…

- ¿Que sugieres?

- Debemos ganar tiempo, al menos hasta saber que pasa con ella, deben aparentar tranquilidad, si con sus reuniones sospecha que harán algo contra ella, la diosa dará el primer paso

- De acuerdo… te ayudaremos, pero debes darnos respuestas pronto…- ambos se miraron a los ojos y por un momento hubo silencio, la joven estaba por irse cuando escucho de nueva cuenta la voz de aquel hombre

- Es extraño… no tenerte cerca… se que es una tontería para ti, pero tal vez me he acostumbrado a tu compañía- comentaba el chico mientras la veía acercarse a él, esta se paro de frente y desvío por un momento su mirada, para luego regresarla a sus ojos

- Es… es extraño para mi también …- que lo impulso no lo supo, tan sólo quería borrar de él la sensación que Athena le había dejado y sustituirla por el bello recuerdo de los labios de la chica frente a él, esos labios que ahora había tomado sorpresivamente, le beso con ternura pero con pasión presente, realmente deseaba aquellos labios, la chica abrio los ojos con sorpresa primero, pero ante la maravillosa sensación que aquel hombre le estaba proporcionando no pudo más que rendirse, comenzó a corresponder el beso, a dejarse llevar por el, subio sus manos hasta su nuca y perdió los dedos en su sedoso cabello, tenía razón, era tan suave, el chico al sentirla corresponderlo la tomo con fuerza de la cintura y le beso con mucha más hambre, cuando el aire les hizo falta se separaron, no separaron sus rostros ni abrieron los ojos simplemente hablaron.

- ¿Por que ha sido eso?- pregunto la chica tratando de recuperar el aliento

- No pude evitarlo… lo necesitaba tanto… lo deseaba tanto

- Kanon…

- Se que no te agrado… pero Mirha… creo… que …

- No lo digas, no ahora – dijo mientras le daba un beso suave y rápido en los labios- se como te sientes… y creo… que me siento igual… pero no es el momento, no estoy segura de nada, debemos resolver lo que esta pasando y entonces...

- Podremos resolver lo que pasa entre nosotros… lo se… debo irme… no olvides lo que te he dicho

- No lo haré

Shion y Seiya corrían por las calles de la ciudad para llegar al santuario, faltaba poco, estarían juntos y llegarían hasta Saori, no se marcharían hasta saber que pasaba con ella, Seiya estaba más que ansioso por llegar, necesitaba verla... necesitaba disculpase con ella... tal vez si la había ofendido tal vez... no ella no se fijaría en el de modo diferente al de los otros caballeros, no lo haría estaba prohibido... su amor por ella estaba prohibido... un momento ¿amor?... lo que Miho había dicho lo estaba llevando a pensar diferente, el no podía sentir por ella más allá de respeto y cariño como la diosa que era... no podía dejar que su corazón tomara un camino... que no lo llevaría a ningún lado, por más que aquello que sintiera fuera profundo, no podía admitirlo, tenía que hacerlo incluso por ella, para evitar que ambos sufrieran, de pronto una especie de humo brillante aprecio frente a ellos, este tomo la forma de una persona y luego dejo ver al señor del inframundo

- ¿Hades?, ¿que haces aquí? ¿Que esta…?- pregunto Shion sorprendido de verle ahi

- No pueden acercarse al santuario

- ¿Que?

- Por supuesto que lo haremos, debemos salvar a Saori - interrumpió Seiya molesto por la negación

- No deben hacerlo, esta fuera de si y su presencia en el lugar solo la alterara más, esta a la defensiva y sólo esta esperando un motivo para actuar

- ¿Y que esperas que haga? ¿que la deje sola?… yo jamás podría dejarla sola, tengo que ir con ella debo rescatarla …- grito el chico de pegaso mientras pretendía avanzar pero Hades le empujo con su cosmos haciendo que cayera en el piso

- ¿No lo entiendes niño?, si quieres salvarla debes actuar con cuidado, debes darme tiempo, al menos hasta que obtenga la respuesta de lo que esta pasando

- ¿Como pretendes… obtenerla?- pregunto Seiya mientras se levantaba

- Apolo

- ¿El dios del sol?

- También el dios de la predicción y la visión en el tiempo, el esta en el templo del olimpo, es el único que todo lo ve y todo lo sabe, seguramente el me dirá que paso con Athena, debes esperar hasta que tenga la respuesta, entonces buscaremos la forma de actuar

- Entonces iré contigo, si la solución para salvarla esta ahí quiero estar presente, escuchar lo que tengo que hacer – Hades iba a negar su presencia, pero pudo mirar en los ojos del chico determinación, estaba más que dispuesto a salvar a su diosa, a la mujer por la cual moriría e iría al infierno con tal de seguirla…entonces miro algo más en esos ojos, algo que él entendía pues esa mirada aparecía en su rostro con tan solo pensar en su amada Persefone, entendía pues porque de la necesidad del caballero de salvar a Athena

- De acuerdo puedes venir tu, pero solo tu, Shion esperaras hasta nuestro regreso

- Supongo que no tengo otra salida…- dijo mientras los observaba desaparecer frente a él.

Shaka y Yahim había recorrido un pueblo no muy lejos de donde meditaban, habían comprado panes deliciosos en unos de los puestos, había disfrutado del ir y venir de los humildes pobladores, pero por sobre todo habían disfrutado de su tiempo juntos, en silencio, pero juntos, una terrible lluvia cayo a ellos en su camino a casa, por lo que se ocultaron en un refugio formado por piedras y hiervas, estaban completamente mojados y esperaban a que la lluvia se calmara un poco, Yahim cepilló su cabello con sus manos y termino haciéndose una trenza, se giro notando el desalineado cabello de su maestro y como este trataba de ponerlo en orden, se acerco hasta él y con sus suaves manos comenzó a peinarle.

- permiteme, creo que tu cabello es un desaste

- solo esta mojado

- yo me haré cargo - comento la chica mientras le acariciaba, mientras peinaba su cabello deslizando sus manos entre las doradas hebras, Shaka cerró sus ojos ante el contacto, el suave tacto de las manos de la mujer le fascinaba, le hacía sentir... diferente, cuando esta termino de cepillarlo por detrás se puso de frente suyo para acomodarlo por delante, cuando terminó de peinarlo el joven tomo su muñeca con suavidad y como hipnotizado dejo que sus labios la rozaran, Yahim se sonrojo ante el acto pero no se opuso, el rubio abrió los ojos y miro con fijación sin separar los labios de la piel de las manos de la chica, pero despertó pronto de aquel encanto, la soltó con rapidez y le agradeció por ayudarlo, el resto del tiempo bajo la lluvia lo pasaron en silencio hasta que pudieron volver a casa.

Lo había conseguido, Mina había obtenido una audiencia con su diosa, Afrodita de pisis le había llevado hasta la sala del trono, pero había salido luego de que su diosa se lo pidiera, la rara mirada en ella le impresiono tanto que el caballero simplemente no pudo salir del cuarto sin escuchar lo que estaba pasando, se escondio detrás de una de las cortinas del lugar y se mantuvo en silencio.

- ¿a que has venido amazona?, como sabes esta prohibida tu estancia aquí- comento Athena irritada por verla en el lugar

- Shion partió con usted pero antes de marcharse me pidió cuidara del santuario, tengo que entregarle mi reporte y debo saber… cuando será su regreso

- Te preocupa mucho que no este aquí ¿cierto…?- pregunto la mujer de pelo lila con una sonrisa malévola en el rostro- dime querida ¿por que te preocupa tanto?

- Mi señora… el es el gran patriarca su falta aquí...

- ¿Es esa tu respuesta?

- Mi señora...

- ¿Te gusta no es verdad?, a decir verdad… ¿lo amas…?- dijo mientras se levantaba de su trono y caminaba hacia la chica

- Es un gran maestro… aprecio sus enseñanzas

- Esa no es la respuesta que estoy buscando…- seguía diciendo la diosa mientras caminaba alrededor de la confundida mujer

- ¿Que quiere que diga yo..?

- Admítelo, lo amas… lo quieres a tu lado… lo deseas… ¿no es verdad?, pero sabes que lo tienes prohibido, por eso tu atracción a él es mayor …- seguía sonriendo con malicia mientras prendía su mano con su cosmos y lo ponía detrás de la cabeza de la peli rosa – lo adoras… y quisieras al menos una vez tenerlo para ti ¿no es cierto?, estar en sus brazos, posar tus manos en su pecho y susurrar su nombre mientras se vuelven uno… dime niña, ¿que estarías dispuesta a hacer con tal de tenerlo una noche?

- Mi señora…- guardo silencio por un segundo y luego sus ojos brillaron de extraña manera- todo lo que usted ordene – dijo Mina casi inconcientemente, había caído en su trampa, en su hechizo y ahora era parte de su grupo, Saori le dijo que se hiciera a un lado mientras con su cosmos llamaba a Shura, este entro confundido al lugar seguido de Kanon en su traje de entrenamiento que estaba molesto por no saber los movimientos que estaban pasando en el santuario, el era el encargado de todo en los templos y no se le había informado que había visitas con Athena

- Shura llévate a Mina y encuentren a Shion, no debe estar lejos, lo atraparas siguiendo su cosmos, necesito que me lo traigas inmediatamente ha hecho algo terrible y necesito hablar con él… Mina estaré en contacto contigo – comento la peli lila mientras con la mirada le decía que ahora estaba bajo su mando, ambos guerreros salieron del lugar dejando a Kanon y a Athena aparentemente solos.

- ¿Mi señora por que no se me informo que tenía visitas?

- ¿Estabas preocupado mi querido Kanon?

- Mi señora debe informarme de todo lo que pasa aquí, yo soy el guardián, el líder de los dorados

- Prometo tener más contacto contigo encanto – dijo Saori antes de prácticamente saltar a los brazos del guerrero tomando por la fuerza y con pasión sus labios nuevamente, aprovecho que no usaba su armadura y mientras le besaba y lo empujaba contra el muro le desprendió de su cinturón de cuero, Kanon trataba de empujarla pero la mujer seguía insistiendo, esta metió sus manos por debajo de la camisa azul del joven tocando su piel, incluso rasguñándola mientras la pasión y su excitación seguía creciendo, Kanon no pudo soportar más aquello y le empujo con mucha más fuerza separándola de él, Athena había logrado romper su camisa por el impulso, pero ante la negación del chico la furia la lleno haciendo que le abofeteara tan fuerte que este cayo al suelo

- ¿Por que no haces lo que te ordeno?, deberías ser mío, entregarte a mi como te lo estoy pidiendo

- Lo siento mi señora… aunque mi corazón esta con mi misión, este le pertenece a otra… además usted no es la misma señora a la que le debo mi fidelidad

- ¿Pero como te atreves?- dijo la chica antes de golpearlo nuevamente, pero se detuvo en seco ante la realización que había llegado a ella- no es a mi a quien deseas, pero creo saber a quien te refieres, lo puedo ver en tus ojos

- Mi señora no…- trato de decir pero la mano de Athena llena de su cosmos en su pecho le paro, un terrible ardor se alojo ahí y cuando esta retiro su mano pudo ver en la piel de su pecho tatuado un extraño símbolo

- Ahora estarás bajo mi maldición, deberás tomar a la amazona de fogata, hacerla tuya antes de la siguiente luna nueva o morirás…

- ¿Mi señora..?

- Yo me marcharía ahora que puedo… el tiempo esta corriendo…- Kanon no dijo nada más, la observo riéndose, burlándose de él por su desgracia, la furia lo lleno y estuvo a punto de hacer una tontería, pero Afrodita que lo había visto todo llego hasta el deteniéndole, se disculpo con su diosa y saco a su compañero del lugar, aquello estaba fuera de control ahora si tenían un gran problema