Capitulo 6
Siguió a la chica peli verde hasta las cercanías de su cabaña, esta se detuvo frente al barranco y sólo observaba en silencio mientras el viento rozaba su rostro
- esta actitud tuya tenía largo tiempo ya de no verla ¿qué sucede Shaina? – pregunto Marin dando pasos al frente para llegar a ella con cautela, tenía que hacerlo, el modo de su amiga ya se estaba volviendo peligroso como antes.
- No tienes porque hacer tanto escándalo al respecto, es una simple tontería
- ¿Lo es?, Shaina te conozco y debe de haber una muy buena razón por la que estés así
- Simplemente no creo que debamos preocuparnos tanto por lo que pase con los caballeros dorados, después de todo ellos han sido siempre los preferidos de Athena no importando si a veces son unos completos idiotas, unos malditos...
- Ya veo, esto tiene algo que ver con Milo, ¿que paso? – Shaina guardo silencio entendiendo que se había descubierto y que ahora que Marin sabia o por lo menos entendía en parte lo que pasaba no la dejaría hasta que le dijera la verdad
- Ese idiota… el y yo… bueno nosotros… hemos… ya lo sabes …- comento la chica completamente sonrojada
- Lo se, lo sabemos, sabemos que él quiere que seas su esposa
- Todo el mundo lo sabe, lo se, él se lo ha dicho a cuantos ha podido, ese maldito idiota y sus apasionadas noches, todo es su culpa… y ahora ya no hay como evitarlo… como no dejar que su criatura venga al mundo
- Shaina…
- Ya lo he dicho, eso es lo que pasa y ahora con todo esto… es un idiota, soy una idiota como no se me ocurrio prevenirlo
- Shaina tranquilízate, se que estas asustada y más que nada preocupada por Milo y tu nueva familia, créeme todo saldrá bien y el hará hasta lo imposible por estar a lado tuyo y de su hijo - comento la pelirroja justo antes de abrazar a su amiga
- Marin… gracias… - contesto la dueña de las serpientes regresando el abrazo que le había dado su compañera.
Dos caballeros dorados habían llegado hasta el templo de Géminis, Afrodita había ayudado a Kanon a llegar hasta el lugar luego de haber recibido la maldición de Athena, el peli azul podía sentir un gran ardor en su pecho debido a la marca maldita que Athena había grabado en su piel con su poder.
- déjame ayudarte con eso
- déjalo, no importa lo que hagas la herida no cerrara, por el contrario con el paso del tiempo se irá haciendo más profunda hasta que …
- hasta que finalmente te mate ¿no es cierto?, ¿Kanon que piensas hacer?, la próxima luna nueva no esta muy lejos y tu...
- no pienso hacer nada, no pienso obligar a nadie a nada, buscare la forma de liberar a nuestra diosa de lo que sea que la este controlando y entonces me levantará la maldición
- pero Kanon
- basta, ya no lo menciones y no quiero que lo menciones a nadie más ¿escuchaste?, debes guardar el secreto
- tu vida corre peligro… pero si crees que la única forma de salvarte es ayudando a Athena entonces guardare el secreto y te ayudaré a buscar una solución
- gracias amigo…
Shun estaba pensativo, cansado y además molesto, había salido de su cabaña sin decirle nada a nadie, había dado una larga caminata y sus pasos le llevaron hasta el río, pero lo que encontró ahí no pudo más que hacer que su sangre hirviera más, June e Ikki platicaban junto al río, de pronto esta dio un amistoso abrazo al muchacho de cabello azul debido a que este había decidido marcharse de nuevo, pero ante los ojos del joven de Andrómeda aquello no había tenido nada de amistoso, furioso y bajo la advertencia de su diosa se acerco hasta ellos dispuesto a terminar con aquello
- maldita sea hermano, ¿como has podido traicionarme así?, ¡yo confiaba en ti! - grito el antes tímido chico mientras empujaba al mayor de ellos
- Shun ¿pero que diablos pasa contigo?
- Shun... - menciono la amazona de camaleón al notar tan agresivo a su esposo, nunca en todo su tiempo de conocerle le había visto de ese modo
- Estoy más que harto de todo esto, no permitiré que me quites lo que es mío
- ¡Shun basta!, detén esto ya, no se de donde has sacado tan tonta idea, pero esto no es nada de lo que imaginas
- ¡No hermano!, ya no vas a dominarme esto se termina ¡ahora! – grito el chico mientras encendía su cosmos con fuerza y se ponía en pose de batalla, Ikki podía ver en la mirada de su hermano que estaba más que decidido a atacarlo y aunque no lo deseaba no podía negarse, al menos no ahora pues faltaría al respeto al reto de su hermano, el peli verde comenzó con el ataque e Ikki no hacía nada más que defenderse ante la sorprendida mirada de la rubia que aun no podía creer lo que estaba pasando, de pronto el peli azul resbalo perdiendo un poco de atención en su defensa lo que Shun estaba dispuesto a aprovechar, June lo noto y sin pensarlo y con tal de evitar que su esposo hiciera una tontería de la cual se arrepentiría mucho se aventó al frente del mismo para detenerle, pero su ataque había sido tan rápido que ella lo había recibido, con dolor y una sangrante herida en el abdomen la chica cayo al suelo, ambos hermanos la observaron con horror, pero fue solo Ikki el que reacciono, Shun ahora estaba mucho más molesto, culpaba al peli azul por la herida de su esposa y sin pensarlo dos veces le ataco de nuevo, Ikki ya no tuvo más remedio, tenía que parar a su hermano para así poder ayudar a June, con su golpe fantasma le dejo finalmente inconciente y mientras este caía al suelo se acerco hasta la chica
- ¡June!...
- Estaré bien… por favor ayuda a Shun- Ikki no dijo nada, uso parte de su cosmos para curar la herida de la chica y cuando esta finalmente dejo de sangrar se acerco hasta su hermano notando que este pese a todo se encontraba bien, los llevaría hasta la cabaña y ahí arreglarían el problema
El frío viento soplaba de nueva cuenta sobre las frías tierras de Asgard, el Rey y la Reina de aquellas tierras caminaban juntos y seguidos de los otros dioses guerreros rumbo al templo de Odín, una presencia divina les había llamado hasta allí y pensando que se trataba de él habían decidido llegar hasta el templo, pero se llevarían una gran sorpresa al descubrir que era alguien más, Sigfrid e Hilda entraron solos a aquella habitación y en ella solo pudieron encontrar a una hermosa mujer de blanca piel con tonos azules, un rubio muy claro en su cabello y ojos color agua.
- Mi diosa Skadi… mi señora ¿pero que la ha traído a nuestras tierras?- pregunto amablemente Hilda a la diosa frente a ella
- Reyes de Asgard, necesito de su ayuda... mi dinastía esta por regresar… - contesto la bella dama a la pareja real con un rostro lleno de decisión.
Las grandes puertas blancas del templo de Athena se abrieron para dar paso a las visitas, era Xyu ahora acompañado de tres caballeros y una amazona ajenos a aquel santuario, llegaba dispuesto a cumplir con su parte del trato para con la diosa de cabello lila
- mi señora aquí están como lo he prometido los Caídos, santos hermanos mercenarios portadores de armaduras con las cuales han traicionado a sus dioses y las cuales además ahora poseen su completa energía negativa. – comento el hombre inclinándose a la diosa- ella es Brilha de Esteno líder del grupo - decía mientras daba paso a un bella joven de cabello largo y rubio, casí blanco, piel clara, ojos vino y una terrible cicatriz roja que cruzaba su ojo derecho- el es Moyost de Escila - comento señalando a un muchacho de cabello violeta y ojos verdes- el es Tohon de Ladón- decía al tiempo que mostraba a otro hombre un poco más grande que los otros de cabello verde y ojos del mismo color- y finalmente Nakho de Grayas- hablo dejando ver a otro joven mucho más chico que todos de cabello rubio fuerte y ojos azules- todos ellos dispuestos a cumplir con sus ordenes por un precio justo.
- y eso obtendrán, ya hemos discutido esa parte, lo que quiero ahora es verlos en acción - comento la diosa de cabello lila observándolos detenidamente, algo llamaba mucho su atención, sobre todo aquella joven de cabello blanco
- usted ordene mi diosa y nosotros cumpliremos - contesto Brilha acercándose levemente a ella
- mis caballeros dorados, no todos ellos se encuentran en el santuario y los quiero a todos de regreso
- no será un problema hacerlos regresar
- tu actitud me gusta amazona, creo que tu podrías ayudarme en algo un poco más complicado, he enviado a mi caballero de Capricornio y a otra amazona a traer de regreso a mi antiguo patriarca, es una misión especial, será difícil que lo hagan volver y tu ayuda podría venirles bien
- como usted ordene mi señora - sonrió con confianza la chica
Las practicas habían terminado, Ceres ahora juntaba sus cosas y estaba por salir cuando las voces de un discusión llamaron su atención, despacio se acerco hasta otro cuarto en el cual dos de los jóvenes del elenco peleaban aparentemente por Clara, la estrella de la presentación, sus insultos iban en aumento y de hecho la joven que iniciara todo les alentaba a discutir con más fuerza, Persefone pronto dejo de estar de acuerdo con aquello así que se acerco a los chicos justo antes de que comenzaran a golpearse poniéndose entre ellos
- ¿que pasa aquí?- pregunto la chica de cabello castaño alarmada por el encuentro
- no te metas en esto chiquilla
- voy a meterme mientras el peligro de que se agradan este presente, detengan esto antes de que sea muy grave- de alguna forma sus palabras habían llegado a ellos, por lo que dejaron de pelear y se marcharon bajo amenaza, Clara lo observo todo con una sonrisa divertida en el rostro, Ceres la miro sin creer ni entender que de todo aquello le parecía divertido, por poco aquellos compañeros, amigos se habían golpeado y todo gracias a ella
- no entiendo que es lo que te parece tan divertido
- no podrías entenderlo de ninguna forma querida reina de las sombras – dijo con burla la rubia mujer antes de darse la vuelta no sin antes impactar de forma rápida el cosmos de Ceres, definitivamente había algo muy extraño en aquella mujer y ahora que había sentido aquella maldad en ella no podía permitir que simplemente se marchara, la seguiría y descubriría de una vez por todas quien era ella.
Yahim miraba con seriedad el río, aquel solitario río que resultara ser tan parecido al caballero de Virgo, si el caballero dorado de Virgo, Shaka repentinamente había cancelado la meditación de ese día, al parecer no había dormido bien las noches anteriores y sin decirle nada al respecto le pidió le dejara meditar, pensar, por aquello ocasión sólo, sin embargo ya habían pasado dos días sin saber nada de él, lo que hasta cierto punto comenzaba ya a preocuparle, de pronto su mente le dio diferentes ideas, tal vez aquel rubio y encantador joven finalmente se había cansado de ella, de su presencia ahí, después de todo no la recordaba y tenerle a su lado posiblemente no le era placentero en ningún sentido, tal vez… era una señal que le indicaba que era momento de darse por vencida y de dejar al caballero de virgo llevar una vida en paz, hundió su rostro en sus rodillas dejando que algunas lagrimas cayeran y de pronto un pequeño ruido llamo su atención, levanto la mirada y frente a ella pudo observar a un pequeño pájaro bebiendo tranquilamente agua de aquel solitario río, probablemente este era el único animal en muchos años en acercarse al lugar… si aquella pequeña ave tomaba el riesgo, si aquel río le daba la oportunidad, ¿por que ella no podía hacerlo también?, se lleno de animo, se levanto y se dispuso a buscar al rubio joven. Llego hasta la cabaña en la cual pasaban las noches y fuera de ella pudo notar al niño que le había llevado hasta Shaka la primera vez
- hey pequeño ¿has visto Shaka?
- maestro Shaka
- si él, ¿sabes en donde esta?
- en las cascadas …- la chica no espero mayor respuesta, sabía en donde estaba pues el santo ya le había llevado una vez, agradeció al pequeño y luego simplemente corrió hasta el lugar.
Shaka meditaba con fuerza bajo las frías aguas de aquella cascada, ya había luchado contra esa corriente en otros tiempos sin daño alguno, pero su falta de concentración de pronto hizo que comenzara a sentir el frío del agua y dos días bajo ese manto comenzaban ya a cobrarle a su cuerpo. No podía evitarlo, su sueño había sido tan perturbador que pensó que la meditación le ayudaría a volver a la calma, pero su mente le repetía una y otra vez las mismas imágenes.
Dos noches antes, la noche del día en el que habían visitado la villa un extraño sueño invadió su mente, se recordaba a si mismo y a la joven de cabello azul en el refugio en el que se habían quedado luego de que la lluvia les atrapara, le recordaba peinando su cabello y el de cierta forma cayendo en el embrujo nuevamente, pero lo que ocurrió después nada tenía que ver con lo que había pasado en la realidad.
- yo me haré cargo - comento la chica mientras le acariciaba, mientras peinaba su cabello deslizando sus manos entre las doradas hebras, Shaka cerró sus ojos ante el contacto, el suave tacto de las manos de la mujer le fascinaba, le hacía sentir... diferente, cuando esta termino de cepillarlo por detrás se puso de frente suyo para acomodarlo por delante, cuando terminó de peinarlo el joven tomo su muñeca con suavidad y como hipnotizado dejo que sus labios la rozaran, Yahim se sonrojo ante el acto pero no se opuso, el rubio abrió los ojos y la miro con fijación sin separar los labios de la piel de las manos de la chica, siguió recorriendo su mano, su brazo, jalo de ella y poco a poco la fue acercando a él hasta que finalmente su labios se encontraron en su hombro, no podía resistirse, el aroma de la chica y los leves suspiros que dejaba salir le alentaban a continuar, era como una droga, un fuerte hechizo que lo tenía perdido, sus labios ya no recorrían, besaban la piel, tocaron el hombro y poco a poco se fueron acercando hasta el cuello, lo besaba, lo succionaba despacio, sentía como si finalmente hacía algo por lo que había esperado ya mucho tiempo, pronto sus labios encontraron su camino hasta los de la chica y sin pensarlo más la beso, despacio, tranquilo disfrutando del momento, pero aquello derretía a la joven de cabello azul que finalmente vencida por los nervios perdió el soporte en su cintura y lentamente fue bajando al piso hasta que se encontró recostada, el rubio en ningún momento había dejado de besarla por lo que había quedado ahora sobre ella, su beso se volvió más apasionado, lo profundizo, pidió permiso para perderse entre sus labios y explorarla con mayor profundidad lo cual ella no negó, por el contrario los brazos de la chica habían rodeado su cuello acercándolo más a el, mientras que las manos del joven habían encontrado refugio en la cintura de la chica pero no solo eso, habían encontrado el fin de la parte superior de la vestimenta de la dama y se habían deslizado hacia arriba por debajo de la misma acariciando la suave piel ahí albergada, deteniéndose justo antes de llegar a sus pechos, no podía controlarse tan solo quería… quería… deseaba… la deseba… la deseaba a ella y no podía negarlo no podía parar aquello, regreso sus labios de nueva cuenta a su cuello y luego a su hombro izquierdo pero esta vez con ellos deslizo los tirantes de la blusa de aquella mujer… la haría suya… y se entregaría a ella, no se detendría hasta escuchar de aquellos labios su nombre en un tono lleno de placer y deseo… finalmente sus manos llegaron hasta sus pechos apretándolos un poco, sus dedos inconscientemente atraparon entre ellos las rozadas puntas de aquellos montes endureciéndolos y llenando de placer a la dueña de los mismos que libero ante el contacto un ligero gemido, se acerco a la joven de cabello azul aun más, se acomodo entre sus piernas y sin quererlo de todo se rozó con ella, ahora eran sus labios los que dejaban salir un gemido...entonces… se despertó...
Y vaya que despertó, estaba completamente agitado y bañado en sudor, por suerte su sueño no le había llevado aun al punto de evidenciar en su cuerpo lo que estaba sintiendo pero había faltado poco, se sentía miserable, sucio, culpable por pensar, por soñar de aquella forma con aquella joven que apenas había conocido y que no le había dado motivo alguno para hacerle verla de ese modo, le estaba faltando al respeto, le insultaba con tan solo creer que podría tomarla de aquella forma, el no era una persona que se dejara llevar con algo tan instintivo como el deseo, no, para ello se había entrenado, para que su mente rigiera el cuerpo y no al contrario, era creyente de que un acto tan divino, tan mágico como era el de la unión como una mujer se debía de llevar a cabo siempre y cuando mente y cuerpo estuvieran de acuerdo y dispuestos a llevar no sólo el placer a si mismo si no a la pareja, pues después de todo aquel grado de emoción se lograba en conjunto, el portal hacía el misterio, hacía ese tipo de gloría era a través del placer sentido por ella también, se lograba juntos y en armonía, entonces ¿por que de pronto se sentía tan dispuesto a llegar a ese punto con ella?... esa pregunta le asusto, tenía que purificarse, buscar la calma para aquel mar de emociones que de pronto despertaron en él y su única opción había sido la cascada, pero como ya sabía la falta de concentración lo había vulnerable a algo tan simple como la temperatura de las aguas por lo que su cuerpo comenzó a enfermar, no resistiendo más aquel helado estado salio de las aguas y agotado se dejo caer en el pasto, sus parpados estaban cansados y con lo poco que podía ver pudo notar a la chica de sus sueños acercándose a él
- ¿Shaka estas bien? ¿que te paso?
- No llegue a lo más alto con mi meditación… soy un tonto
- Shaka estas ardiendo en fiebre – comento la chica al notar lo caliente que estaba su frente- Vamos te llevaré hasta la cabaña te has arriesgado mucho- dijo asustada Yahim mientras ayudaba a el rubio a ponerse de pie para empezar el camino de regreso
Seiya y Hades habían llegado al fin al templo de Apolo, subían por las escaleras que les llevarían hasta la sala principal, pero una figura delante de ellos impidió que continuaran con su camino
- ¡Saga! – grito con sorpresa Seiya al verle ahí con una armadura diferente, con la de un dios diferente… con la del dios Apolo
- Lo han logrado, el señor Apolo imagino que vendrían y los esta esperando en la sala del trono para hablar con ustedes
- Entonces llévanos ahí caballero – dijo Hades serio, Saga asintió y les guió hasta el lugar, la sala era muy grande pero se encontraba vacía salvo por una mujer cargando a un bebe que entraba a la habitación
- Mi señor Apolo vendrá en un segundo, es un placer tenerlos en nuestro hogar
- Laurel, me da gusto verte, así que este es el pequeño hijo de Saga- comento el caballero de Pegaso con una ligera sonrisa mientras miraba al pequeño con poco cabello azul, estiro su mano a él y este la atrapo con sus pequeños dedos también sonriendo, entonces la soberana figura del dios del sol entro por la puerta principal sentándose en su trono, Hades se acerco hasta él y luego de saludarle con respeto le hablo
- Apolo necesitamos de tu ayuda, algo ha pasado con Athena y debemos de saber de que se trata
- He notado un cambio en el cosmos de la joven diosa mi señor Rey del inframundo y utilizando mis poderes he visto parte de su pasado y creo saber que sucedió
- ¿Que fue lo que paso con Saori? – exigió Seiya al borde de la desesperación, necesitaba ya saber como ayudarla – ¿a caso esta hechizada?
- No del todo, su corazón se ha vuelto negro gracias a la manzana de la discordia
- ¿Que?- pregunto sorprendido el caballero de bronce
- Pero eso solo es posible con el poder de Eris sólo ella puede crearlas - contesto Hades ante el comentario que había recibido
- Y ella fue derrotada hace mucho tiempo
- Derrotada más no destruida- dijo Apolo- no se como, pero las manzanas rojas de su árbol de la tentación llegaron hasta la habitación de la diosa de la tierra poco tiempo antes de que te visitara en tu país, una sola mordida de ese fruto basta para que tu corazón cambie
- Entonces debemos ir con ella y hacerle entender, hacerle que vuelva
- No es así de sencillo caballero de Pegaso, sólo Eris puede crear esas manzanas y solo ella puede levantar esa maldición
- pero...
- Deben encontrarla para salvar a Athena, pero deben darse prisa cada acto contrario a la verdadera personalidad de la diosa de la tierra la hunde más en su oscuridad y sino evitan que siga cayendo no podrá salir jamás de ese precipicio
- Seiya de Pegaso, tu regresa al santuario y de algún modo trata de contener a Athena, por tu historia se que tu eres el único que puede hacerlo, yo buscare a Eris y tratare de convencerla de liberarla
- Hades...
- Date prisa no tenemos tiempo que perder
- espera Caballero de Athena - dijo Apolo para detenerle- necesitaras ayuda para llegar ahi, creo que ya es tiempo de que esta amazona regrese a casa - comento el dios al tiempo que indicaba a la mencionada que entrara al el cuarto, la luz pronto ilumino la figura de Elli, estaba lista para volver a su hogar, para volver a él, a el caballero del Fénix
