Capitulo 7
La tenía en la mira, le había seguido desde el auditorio, se había escapado de sus guardianes con tal de seguirla, de descubrir de quien se trataba en realidad y esta era su oportunidad. Desde que había vuelto al escenario había notado una actitud muy extraña en la chica, en la gran estrella del ballet, cierto era que nunca se había caracterizado aquella mujer por ser una gran persona para con los otros, y ella lo sabia, simplemente en aquel entonces no le había interesado, pero ahora que había vuelto había visto en ella mucho mas desprecio, mucho mas encanto y deseo por crear problemas entre los otros además de que sus palabras, el mensaje oculto que había en ellas, le habían obligado a estar en alerta.
- sal de ahí pequeño conejito, ya no es necesario que te sigas ocultado, se que estas ahí - dijo la rubia al darse cuenta de la presencia de la castaña
- Dejaré mi escondite sólo buscando la verdad, ¿quien eres?
- Has olvidado mi nombre, soy Clara la estrella del auditorio
- No la reina cisne, ¿quien eres en realidad? – volvió a preguntar la chica insistiendo con tal de hacer a aquella mujer hablar, esta le sonrió con algo de burla antes de hablar nuevamente.
- Sin nada más que ocultar te lo diré, mi nombre es Eris, yo soy la diosa de la discordia
- ¿Eris?... pero Athena, ella…
- Ella sólo me derroto y me despojo del cuerpo humano que había tomado, pero mi esencia seguía, no tuve más remedio que optar por seguir el ejemplo de tu esposo y usar mi verdadero cuerpo
- ¿Que es lo que quieres en la tierra?
- En un principio venganza, había regresado buscando aliados, el del rey del inframundo sobre todo y cuando note la verdad sobre tu existencia me escondí en el teatro esperando que llegara por ti, pero mi plan no salio como esperaba
- Espera… ¿tu eres la causa por la que Athena esta tan extraña?, ¿es esto todo culpa tuya?
- las manzanas, no fui yo quien las dejo a su alcance
- ¡Libérala!
- Yo no puedo hacer eso niña, mi veneno lo único que hizo fue liberar a la diosa de toda prisión, de toda inhibición, lo que esta haciendo lo esta haciendo porque lo disfruta…- Clara sonrío y se dio la vuelta lista para partir pero el sonido del movimiento de la reina del inframundo colocándose en pose de pelea le detuvo – ni siquiera lo intentes niña, no lograras nada, no tienes aun la suficiente fuerza para enfrentarme
- Lo intentare de todas formas – ambas mujeres se lanzaron al ataque, pero antes de que pudieran tocarse una luz las atrapo y cuando esta se disperso ya no estaban.
Los claros ojos del peli verde se abrieron poco a poco, luego de aclarar su vista pudo notar a su hermano a su lado, estaba aun molesto con el, pero no podía moverse, ya no quería hacerle daño, tan solo…
- ¿como te sientes?- pregunto Ikki preocupado
- Estoy bien, ¿En donde esta June?
-Ella esta bien, descansa en el otro cuarto- lo miro con algo de tristeza - Shun se que sigues molesto conmigo hermano, pero aun no entiendo porque
- ¿Como te atreves a preguntarme eso cuando lo sabes perfectamente?, cuando has estado tratando de llevarte a June
- ¿Como puedes ser capaz de creer eso? ¿De donde has sacado esa tontería?
- Athena me lo dijo
- ¿Y le creíste aun sabiendo que últimamente no ha sido ella?
- Aun así… - dijo esquivando la mirada de su hermano – no había porque no creerle, la extraña actitud hacia ella… estaba
- ¿Celoso?
- Si
- Y entiendo porque lo haces, una mujer tan especial como June es difícil de encontrar y por supuesto no quieres perderla – poso su mano en su hombro- pero yo jamás te haría algo así, si hay una mujer para mi es Elli, y solo ella… aunque se haya ido
- Seguro la encontrarás de nuevo hermano
- Vamos, ve a buscar a June seguro tienen mucho que hablar- el peli azul ayudo a su joven hermano a levantarse y luego le miro salir de la habitación pensativo.
Se encontraba en un lugar un tanto oscuro, podía escuchar voces, murmullos que no entendía y que cambiaban de lugar, pero no podía notar el origen, entonces una luz al frente llamo su atención, no sabía de que se trataba, pero por alguna razón la sentía conocida… y ahora peligrosa, de pronto su cuerpo comenzó a desprender un intenso brillo dorado, se sintió cómodo con ello, protegido por lo que continuo con su paso, pero conforme se acercaba a aquella luz la respiración se le dificultaba, entonces el brillo de su cuerpo comenzó a desprenderse del mismo y sintió como si la vida se le fuera con el, cayo al suelo boca arriba inevitablemente mirando la oscuridad sobre de él, de pronto unas suaves manos comenzaron a acariciar con suavidad su cabello y luego una dulce voz menciono su nombre haciendo que finalmente abriera los ojos y despertara de su sueño
- Shaka despierta… tenías una pesadilla, seguramente por la fiebre – decía Yahim al tiempo que frotaba un paño húmedo sobre su frente , Shaka no supo porque, simplemente se sentó sobre la cama y le miró de cerca con mucha más seriedad, sin que nadie pudiera predecirlo la abrazó, no dijo nada, no fue un acto intenso, tan pronto había llegado se había marchado, la misma fiebre le derrotaba y sin más volvió a caer en la inconciencia sobre su cama, la chica lo observo con preocupación, pero al notar que este respiraba tranquilo, que finalmente estaba descansado decidió darle espacio, tomo una de la sillas de la cabaña y se sentó a lado de la cama, simplemente mirándolo respirar despacio.
Shion estaba cerca del puerto, esperaba tranquilo por el regreso de Hades y Seiya, pero no había señal alguna de ellos, entonces los pasos de alguien aproximándose a el le alertaron, al girarse abrió los ojos con sorpresa pues frente a él estaba ella.
- ¿Mina?, ¿que haces aquí?
- He venido a llevarte de regreso
- Lo siento pero por ahora no puedo volver, tu debes regresar para evitar sospecha
- Eso no será necesario compañero – dijo Shura saliendo detrás de la chica
- Caballero de Capricornio, ¿que sucede?
- Como ha dicho la amazona, hemos venido a llevarte de regreso, debes volver para responder por tus crímenes, mi señora Athena lo ha solicitado
- ¿Crímenes?, ¿de que estas hablando?
- No se que ha pasado, pero no me interesa, la princesa Athena me ha dicho que debo llevarte ante su presencia y así lo haré
- ¿A caso estas loco?, ¿no te das cuenta que lago malo pasa con nuestra diosa?, ¿y aun así pretendes seguir sus ordenes?
- Soy su caballero y debo obedecerle
- ¿A que costo? – Shura ya no tuvo que responder, en ese momento Mina se lanzo al ataque derribando a Shion debido a la sorpresa, estaba atrapado en sus brazos que lo aprisionaban con fuerza por el frente, la cercanía era tal que la chica bajo el encanto de la diosa lamió lujuriosamente la mejilla del patriarca
- Mio…- susurro la chica al oído de un petrificado joven que por un momento no supo como responder, este como pudo se levanto y se defendió de la chica que por ningún motivo había dejado de atacarle, finalmente el peli verde lanzo su muro de cristal haciendo que la chica se golpeara con su propio ataque saliendo despedida unos cuantos metros. Shura la observo caer y sin gesto alguno comenzó a caminar hasta el que había sido su gran patriarca
- Atacar a una joven amazona no es propio de ti Shion, empiezo a creer que el que esta diferente aquí eres tu
- Sabes que algo no esta bien y sin embargo te niegas a seguir tus instintos, creí que habías aprendido tu lección luego de lo pasado con Aioros
- ¿Como te atreves siquiera a mencionarlo?
- Sólo quiero hacerte entrar en razón
- ¡Maldito! – cegado por la furia Shura ataco, Shion lo conocía muy bien, demasiado y sabía su forma de ataque por lo que esquivarlo no le fue problema, esto claro hizo que el caballero dorado se molestara aun más no poniendo atención en lo que hacía, Shion lanzo un fuerte golpe al chico que cayo descontrolado al suelo, el peli verde se acerco hasta él inclinándose a su altura para hablarle
- Shura te lo suplico, ayúdame a rescatar a nuestra diosa – el joven de capricornio lo miro a los ojos y pudo notar en ellos sinceridad, sabía que él no podría mentirle y por mucho que se negara a creerlo sabía que Athena no era la misma su deber era regresarle a la normalidad, le sonrió de medio lado a su compañero y este le ayudo a ponerse de pie, habían vuelto a ser camaradas.
- ¿No es eso conmovedor?, dos grandes han vuelto a ser amigos… - dijo la voz de una mujer de cabello blanco y una cicatriz en el ojo que se acercaba a ellos a paso lento – Athena tuvo razón al enviarme, sabía que no podrías con él
- ¿Quien eres?
- Oh! claro permítanme presentarme, mi nombre es Brilha de Esteno miembro y líder de los Caídos, santos que han venido a castigarles de acuerdo a las ordenes de Athena
- Creí que ustedes eran solo una leyenda – dijo Shura sorprendido ante la presencia de la joven, ya había escuchado de ellos, su fuerza y su forma de trabajar era conocida por ser cruel y devastadora… además no mentían los rumores sobre la chica, era de una gran belleza, ruda, pero hermosa
- Como ves somos bastante reales y por ordenes de la diosa de la tierra debo regresarles al santuario o matarles de lo contrario así que ustedes deciden… espero sea su respuesta la opción dos – dijo la chica al tiempo que se lamia los labios disfrutando de la duda que podía ver en el rostro de ambos hombres
- Llévate a Mina, debes alejarlas del santuario, yo me encare de ella
- ¿Estas seguro que estarás bien Shura?
- No te preocupes, yo me haré cargo- sin más Shion se acerco hasta la peli rosa y le cargo para salir del lugar ante la mirada de la peli blanca que no había apartado sus ojos de ellos, una vez fuera de su vista le hablo a su contrincante.
- ¿Y ahora que se han ido que planeas hacer?
- Derrotarte.
Camus y compañía habían llegado hasta los inicios de las tierras de Asgard, Hyoga y Dinna además de Itza estaban con él, luego de su visita a Francia había informado a su pupilo que llegaría hasta el lugar y este no pudo evitar el solicitar acompañarlo, por lo que viendo que no aceptarían un no por respuesta se los permitió. No habían dado ni tres pasos cuando varios soldados les rodearon, manteniendo la calma les observaron hasta que estos dieron paso a su comandante, el dios guerrero Hagen
- es un gusto encontrarles santos de Athena, su alteza la reina Hilda sabía que vendrían hasta aquí y me ha pedido escoltarles hasta el castillo.
- Muchas gracias iremos con ustedes- sin más el grupo siguió a los soldados que les llevaron hasta el castillo, Camus no sabía porque, no recordaba la ultima vez que le había pasado, pero por alguna extraña razón sentía nervios.
Ya se arrastraba un poco, podía sentir que su cuerpo se volvía cada vez más débil y sabía que aquello empeoraría conforme la luna cambiaba de estado, el tiempo se le estaba acabando y ahora con esta nueva dificultad todo estaba empeorando, aun así lo había decidido, el no obligaría a nadie a hacer algo que no quisiere, no haría que Mirha se entregara a él por la simple maldición de su diosa, finalmente cayo al piso con un terrible ardor en el pecho, Afrodita de Pissis que había llegado hasta su templo para hablar con él lo vio en el piso y se acerco hasta él a toda prisa
- ¿Kanon estas bien?
- Ya te he dicho que no tienes de que preocuparte
- Sabes que no estas bien, sabes que tienes que hacer algo
- No! Y no vamos a discutir al respecto, ¿a que has venido?
- A avisarte… él esta aquí, ha regresado… debemos dejar que llegue hasta ella
- ¿Él?
- Seiya…
Las ultimas ordenes de la diosa se habían dado, Milo era el encargado de cumplirlas, debía bajar hasta las cabañas de las amazonas y llevar a Leda hasta el templo de Aries en donde le entregaría una carta que le chica debía de leer a solas, el caballero de escorpión no entendía nada de aquello, pero no hizo pregunta alguna, esta era la oportunidad perfecta para salir y encontrar a Shaina, antes de dejarla había sentido algo extraño en ella, en su cosmos y la duda le estaba matando, pero las nuevas reglas de la diosa le habían impedido acercase a ella, ahora finalmente podía hacerlo. Las puertas de la sala del trono se abrieron para dar paso al caballero de Pegaso, la decisión en su mirada era evidente, Athena lo miro con soberbia, jamás pensó que le vería tan pronto, despidió y ordeno al caballero dorado que se marchara y que diera la orden de que nadie les interrumpiera, este así lo hizo, dio una ultima mirada a la pareja antes de salir cerrando las puertas detrás de él.
- ¿que haces aquí Seiya?, ¿que a caso tu vida normal y feliz en aquel orfanato te ha aburrido?
- Me han dicho que algo extraño pasa contigo, puedo ver que es cierto
- Últimamente todos se preocupan por ello, yo no veo el porque, ahora me siento mucho mejor, soy mucho más libre
- Yo no lo creo
- ¿Y que puede importarte a ti caballero?, te burlas a caso solo porque tu has encontrado la felicidad a lado de esa simple humana – entonces Seiya lo entendió, todo aquello había comenzado con aquel inofensivo beso, aquel malentendido, eso ya no importaba ahora, tenía que ganar tiempo, tratar de detener a la diosa y evitar que cometiera un error más
- Miho no tiene nada que ver en esto, eres tu la que me preocupa
- No me digas caballero – comento la chica al tiempo que se acercaba hasta el joven con una mirada completamente diferente a la que siempre poso en él- ¿piensas detenerme a caso chico?, ¿crees realmente que puedes hacerlo?
- No dejare que te sigas lastimando, a ti y a los otros
- Pruébalo, demuéstrame que puedes hacer con tal de detenerme – susurro la chica a centímetros de sus labios, no pudiendo negarse más ante la tentación que provocaba el coqueteo de la chica Seiya le beso, la joven respondió con mucha más pasión y luego sin saber porque todo para el joven se había vuelto negro.
