Mientras escribía este capítulo escuché una canción que me inspiró muchísimo. Mirotic de TQVX. Amaré la canción para el resto de mi vida xD
Ambos salieron de la cocina, aún sin dirigirse la palabra. En menudo dilema los había metido Zangetsu a ambos.
–De acuerdo… ¡Se acabó! –gritó Ichigo de repente haciendo que Grimmjow (quién andaba despistado), Kyosuke y Shirosaki se asustarán. Estaba todo tan silencioso que eso fue repentino– ¡Cuando tenga tiempo me ocuparé de ti, Zangetsu! –le chilló a su zanpakuto, la cual en el mundo interno de Ichigo se giró silbando. Luego se dio la vuelta, cogió al sorprendido albino por los hombros y se ruborizó–. Zangetsu tiene razón… C-creo que yo…
Shirosaki parpadeó. Aún trataba de entender de qué estaba hablando hasta que recordó que le había dicho la zanpakuto antes. ¿Qué estaba Ichigo tratando de decirle? Le oía susurrar cosas y no entendía nada de lo que decía. Solo quería… Solo quería asegurarse. Quería hacerlo.
Levantó las manos y las apoyó en las mejillas de Ichigo. Este lo miró y Shirosaki sonrió. Se veía tan inocente con esa cara de vergüenza. Sus rostros se acercaron poco a poco, todo parecía ir a cámara lenta. Podían sentir el calor emanando de sus cuerpos. Tan cerca…
–Oigan, ¿qué están haciendo? –interrumpió Grimmjow. Ambos lo miraron al mismo tiempo y dieron varios pasos lejos del otro. El peli azul sonrió victorioso. Claro que sabía que hacían y había interrumpido aposta. Él sabe lo que es suyo y nadie ni nada iba a quitárselo ahora– ¿Qué estabas haciendo, shinigami?
Ichigo lo miró con el ceño fruncido a la vez que tragó saliva. Sabía que Grimmjow lo llamaba shinigami cuando estaba cabreado. El Arrancar se acercaba hasta a Ichigo hasta que Shirosaki le gritó.
–¡No Grimmjow, no le hagas nada!–se interpuso en el camino de Grimmjow y este lo miró con los ojos entrecerrados. Estaba furioso.
Ichigo dirigió una mirada rápida a Shirosaki. ¿Qué estaba pasando?
–Fuera de mi camino –lo apartó hacia un lado con fuerza bruta y quedó cara a cara con Ichigo.
–¡Si te atreves a tocarle un pelo, voy a-!
Ni siquiera pudo terminar su oración. Grimmjow atacó a Ichigo. Él también se metió en la pelea.
Pelearon durante un largo rato.
Mientras en Karakura, una preocupada y pequeña shinigami buscaba a alguien desesperadamente por todos lados. Pero no había lugar donde encontrarlo y tampoco sentía su energía cerca. Como último recurso, corrió hacia la Tienda de Urahara para preguntarle al dueño si había visto al joven shinigami de cabello naranja. Recibió buenas noticias de parte del tendero, su amigo estaba vivo. Suspiró muy aliviada. Había empezado a pensar que el Escuadrón de Castigo le había dado caza y le habían arrebatado su vida. Entonces si estaba vivo, ¿dónde estaba?
Kisuke sonrió. Se había ido lejos de Karakura, a un lugar donde los shinigami no se atrevían a ir. La peli negra lo había mirado con confusión al principio, ¿qué clase de lugar podía ser ese? Fuera cual fuera ese sitio, no lo conocía.
–Es un lugar donde viven las bestias y aquellos que no saben qué son –cogió una taza de té, de las que había traído Tessai para ambos, y tomó un sorbo.
–¿Bestias? –preguntó cogiendo también una taza.
–Sí. Hombres lobo, gatos bestia… Cosas así. Los shinigami no entran ahí porque enseguida las bestias pueden despedazarlos. Se toman muy en serio los límites de su territorio.
Rukia tomó un trago de té y luego dejó la taza sobre la mesa–. Entonces… ¿Cómo llegó Ichigo allá?
Kisuke desvió la mirada un momento. ¿Le decía?–. Gracias a su hollow. Mejor dicho, gracias a Shirosaki.
–¡Tengo que ir a por-! –se levantó de golpe, pero Urahara levantó una mano para que se calmara.
–No fue contra su voluntad. Tranquila. No sé todos los detalles ni toda su historia. Pero Shirosaki no es realmente el hollow interno de Ichigo. Su tremendo parecido con él, es mera casualidad.
Rukia lo miró confusa. A la vez se preguntaba si Ichigo sabría eso–. Entonces… ¿qué es?
–No estoy seguro, nadie sabe. Tiene poderes de hollow, de eso somos todos conscientes. Lo llevan persiguiendo desde que yo estaba en la Sociedad de Almas –Rukia lo miró sorprendida. Eso debía de ser un montón de tiempo. ¿Cómo habría acabado ese sujeto dentro de Ichigo?–. Desapareció durante muchos años y lo volvieron a coger en Karakura hace unos… -contó con los dedos–. Siete años. Los shinigami creyeron que lo habían matado, pero resulta que un niño humano lo salvó. Adivina quién fue –sonrió Urahara luego de dejar esa adivinanza en el aire. Claro que para Rukia no fue muy difícil de imaginar.
–Ichigo.
–¡Exacto! –sacó su abanico y lo abrió–. Kurosaki lo salvó. No sé cómo, pero lo hizo. No mucho después, ese día, volvieron a buscarlo porque los del departamento de I+D lo detectaron en sus radares. Para cuando llegaron, había desaparecido. Lo que pasó es que se escondió en el interior de Ichigo. Aún me pregunto cómo lo hizo… -se metió en sus propios pensamientos al igual que Rukia. Eso sonaba todo tan extraño…
–Me pregunto si Ichigo sabe todo eso.
–Me apuesto a que no, pero seguramente lo descubrirá tarde o temprano.
En la pelea el que salió ganador fue Grimmjow. Ichigo acabó en el suelo con varios moratones e Shirosaki casi salió ileso porque sobretodo intentaba separarlos para que dejaran de golpearse. Shirosaki sabía por qué Grimmjow se había abalanzado sobre el shinigami y es que sabe que el Arrancar estaba celoso. Es lo que pasa cuando están por esa época y otro está metido de por medio. Pero por mucho que Grimmjow estuviera allí, él, y ahora lo decía con total convencimiento, estaba enamorado de Ichigo. Y si no estaba equivocado, el adolescente había empezado a sentir lo mismo, pero prefería no adelantar nada. Si tan solo no hubiera sido interrumpido por Grimmjow…
–Tengo un ojo puesto en ti, shinigami. No creas que te vas a salir con la tuya.
Ichigo observó estupefacto como Grimmjow muy furioso se iba escaleras arriba. No entendió a que vino esa pelea, ni a que se refería con que no se saldría con la suya.
Shirosaki salió de su estupor ante lo dicho por Grimmjow y se agachó a ayudar a Ichigo. Este se levantó, adolorido. A quién se le ocurre pelearse a puño limpio con Grimmjow estando en su cuerpo humano–. Estáis locos. Mira que golpearos así.
Ichigo notó que la voz del albino estaba llena de preocupación aunque no quisiera sonar así. No podía seguir con aquello, tenía que saber que le estaba ocultando de una vez por todas–. Shirosaki. Hay algo que no me has contado sobre Grimmjow, ¿verdad? No. Rectifico. Hay muchas cosas que no me has contado.
Los ojos dorados miraron a otro lado. Sabía que en algún momento tendría que contárselo, pero con Grimmjow en la casa no sabía si debería hacerlo–. Nos conocemos de hace mucho. Incluso de antes de conocerte a ti –eso aclaraba un poco la ''familiaridad'' con la que más o menos se trataban–. Para entonces yo no tenía nombre.
La curiosidad le carcomía a cada palabra que le contaba. El pasado de Shirosaki había empezado a ser todo un misterio desde que se dio cuenta de que no era su hollow interno–. Y… ¿a partir de cuándo tuviste uno?
–No puedo creer que me preguntes eso –Ichigo parpadeó y sacudió la cabeza en confusión. Shirosaki suspiró. Después de todo Ichigo no lo recuerda o no lo asocia con él–. Tú me diste mi nombre.
Ahora Ichigo no sabía qué decir. Él no recordaba que… Oh vaya. Puede que sí fuera él–. Tú eras aquel- -Shirosaki asintió antes de que Ichigo terminara la frase. Todo recobró sentido, y muchas de sus dudas se despejaron. Ya sabía por qué le sonaba su nombre, la sensación al ver sus ojos que creía haber sentido antes… Sí, ellos se conocían incluso antes de que se convirtiera en shinigami. ¿Pero cómo? ¿Cómo acabó Shirosaki en su mundo interno?
–Vamos a acostarnos. Te contaré allí el resto –lo tomó de la muñeca y tiró de él suavemente para que subieran.
A pesar de lo grande que era la casa y las muchas habitaciones que tenía, únicamente dos de ellas estaban en condiciones, y como molestar a Grimmjow no les parecía buena idea, compartieron la misma cama. Ichigo estaba sonrojado hasta las orejas al sentir a Shirosaki tan cerca suyo y eso al albino le parecía divertido y al mismo tiempo un sueño hecho realidad. La aceptación de Ichigo era lo que quería desde el principio. No podía ser más feliz en ese momento.
–Recuerdas que los shinigami me atacaron, ¿verdad? –Ichigo asintió haciendo un leve sonido–. Pues… pensaron que estaba muerto o que moriría pronto, pero eso no pasó porque tú estabas conmigo. Más tarde te dormiste, logré llevarte hasta tu casa y los shinigami volvieron al descubrir que seguía vivo. No tenía fuerzas para enfrentarme a ellos, ni tampoco para regresar a mi forma original, así que me escondí dentro de ti. Sé que te traje muchos problemas, pero quería compensarte por haberme salvado la vida. Supongo que no lo hice de la mejor manera.
Ichigo podía notar el arrepentimiento en la voz de Shirosaki. Negó con la cabeza. Ahora estaba contento de que todo hubiera pasado así–. Entonces todas aquellas veces que casi muero tú…
–Es verdad que desde que entré en tu mundo interno se formó una unión entre nosotros y si tú mueres yo también, pero… No tomaba control por interés propio. Tal vez yo lo decía muy a menudo –suspira–, pero solo lo hacía para protegerte. Todas aquellas cosas que te decía eran sólo para que te hicieras más fuerte, te superaras y tuvieras el poder para enfrentarte a tus enemigos.
El peli naranjo notó como su corazón se aceleraba. Estaba feliz de oír eso. Estaba preocupado por todo eso entre otras cosas. Estaba sobre todo inquieto por el hecho de que hasta hace unos minutos, antes de que le contara toda esa historia, pensaba que él seguía siendo parte de su alma y que sentir lo que sentía sería un gran error. Solo le quedaban algunas dudas, pero creyó que ya estaba bien por ese día. Le contó muchas cosas que hizo que se quitara un peso de encima.
Mientras Shirosaki también estaba aliviado de haberle contado todo eso a Ichigo, pero le seguía preocupando Grimmjow.
Sí. Grimmjow fue su amante en otro tiempo.
Grimmjow: WHAT?
Ichigo: Esto parece un culebrón.
Deja de quejarte.
Shirosaki: ¿Yo con Grimmjow? ¿En serio?
Antes de que alguno de los tres me asesine… ¿me dejan review? *-*
