Posiblemente me odien por este capítulo xD Me gusta mucho Grimmjow como personaje, pero lo que va a pasar… bueno, tiene que pasar. Lo siento xD Igual espero que lo disfruten. ¡Algunos querían Grimmichi y aquí está! e_e

De repente estoy muy inspirada, se nota, ¿verdad? Actualizó casi todos los días xD No puedo evitarlo, ¡me encanta escribir esto!


Shirosaki era incapaz de dormir. Se había quedado boca arriba mirando al techo como si hubiera algo interesante en él. Después de no supo cuanto tiempo, desvió la mirada hacia el joven a su lado. Por lo menos él sí estaba durmiendo. Acarició su mejilla hinchada. Ahí se llevó un buen golpe. Era mejor que recordara decirle en la mañana que se aplicara hielo. O agua fría en su defecto. Creía recordar que no tiene un congelador, pero tampoco le hacía demasiada falta habiendo nieve afuera.

Bostezó y cerró los ojos un poco. Estaba tan cansado… Pero estaba pensando en tantas cosas que le era imposible dormir. Gruñó molesto. Ya que su mente parecía no querer dejarlo descansar con tantas preocupaciones, iba a intentar pensar cosas positivas. Suspiró. Si pudiera confesar sus sentimientos y estos fueran correspondidos él sería bastante feliz, pero lo veía como una posibilidad un poco lejana. Otra vez le venía Grimmjow de por medio, él era su problema. Tenía que dejar de pensar en eso. ¿Entonces en que pensaba? ¿Nada? Así es.

Realmente era un poco ingenuo.

A pesar de lo que estaba pasando… a lo mejor todo salía bien. Con un poco de suerte Grimmjow aceptaría las cosas–. Sí, es imposible que alguien pueda odiar a Ichigo –susurró acariciando de nuevo su mejilla, pero esa vez la contraria para no hacerle daño. Quizás podría recibir un poco de respeto de Grimmjow una vez aclaradas las cosas.

Sabía de sobra que desgraciadamente no sería tan fácil y que eso sería imposible. Estar tan unido a él le ha traído muchos problemas y al final le acabaría haciendo daño. No podía dejar que eso pasara. Está bien, sólo tenía que romper lazos. Simplemente con volver a actuar como realmente era valdría. Sí, eso sonaba bien. Con rapidez miró al joven que dormía. Shirosaki sintió su corazón ablandarse de nuevo rápidamente. No podía hacerlo, no podía dejarle de ninguna manera. Ahora él era su único pilar de apoyo y confianza, si destrozara eso… Quién sabe que podría pasar–. De ninguna manera dejaré que le hagan daño. No más.


Cuando Ichigo finalmente despertó, no sabía qué hora era. Los golpes no dolían mucho. Nada le dolía por mucho tiempo después de haber tenido heridas peores.

Se sentó y pestañeó mientras sus ojos se aguaban por la repentina luz. ¿Qué hora era? Con lentitud se levantó y se restregó los ojos. No veía a Shirosaki en la habitación. Tal vez se pasó durmiendo y ya estaban todos despiertos. Salió de la habitación y bajó. Kyosuke corrió alrededor de sus pies para que se parara.

–Buenos días –se agachó un momento y le acarició la cabeza para placer del lobo– ¿Has visto a Shirosaki? –A Kyosuke le encantaría contestarle, pero sólo Shirosaki podía oír su voz. Su amo había salido a por agua potable en algún pozo.

–Dormiste por un largo tiempo –escuchó una fuerte voz detrás suyo. Volteó con rapidez y miró a los ojos de Grimmjow.

Asintió con la cabeza en respuesta y el Arrancar gruñó. Él no se veía a gusto.

–Ve y come el desayuno. Shiro te lo dejó preparado –Grimmjow le hablaba con molestia. Ichigo no se sentía muy bienvenido que digamos.

Se fue hasta la cocina, empezando a sentirse molesto también. Si que se había tomado confianzas con Shirosaki… Por mucho que se conocieran de antes. Un momento… ¡De ninguna manera estaba celoso! ¡Jamás!– ¿Dónde está Shirosaki?

–Salió –contestó de mala manera. Ichigo se sintió un poco… ¿Herido? ¿Acaso ese bastardo lo había dejado con Grimmjow? ¡Qué insolente! Suspiró tratando de calmarse. Claro, Shirosaki no debe de saber lo mal que se están llevando, no es culpa suya. Además, tal vez no lo quiso despertar. Sí, eso debió de ser.

Al rato Grimmjow apareció otra vez– ¿Ya comiste? –preguntó. Ichigo, que tenía la última rebanada de pan su boca, asintió. El peli azul lo miró enfadado–. Ve a ducharte.

Ichigo sólo se le quedó mirando. ¿Pero qué se había creído? Iba a contestarle, pero Grimmjow volvió a gritarle de nuevo.

–¿Qué estás esperando? –le gritó y le tiró una toalla. Él logró atraparla, pero ni siquiera sabía dónde estaba la ducha. Dios, como Grimmjow siguiera molestándolo iba a…

Alguien lo golpeó contra la pared–. Escucha muy bien, shinigami. Cuando hay algo en mi camino tiendo a apartarlo, ¿entiendes? Si no quieres salir herido será mejor que te apartes de ese paso.

…Tal vez sería bueno que se fuera a la ducha cuanto antes. Casi sin darse cuenta, corrió por el pasillo en busca del baño. Por suerte, no tardó demasiado en encontrarlo. Cerró la puerta, colgó la toalla en el pomo a falta de otra parte donde ponerla y se quitó la ropa. Entró en la ducha y esperó a que el agua se calentara antes de meterse debajo del chorro de agua. Se alegró al notar que sí que había agua caliente. Cuando ya estuvo a su gusto, se mojó. Se perdió en un estado de relajación, tanto que no escuchó la puerta abrirse.

–¿Disfrutando de la ducha? –sus ojos se abrieron en sorpresa al ver a Grimmjow apoyado contra el marco de la puerta, una sonrisa perversa marcaba su rostro. Iba a salir corriendo cuando lo vio desvestirse.

El miedo lo asaltó de repente cuando vio que Grimmjow además había puesto el pestillo a la puerta. No tenía escapatoria. Para cuando se vino a dar cuenta, Grimmjow estaba frente a él, con ambos brazos a los lados de su cabeza. Estaba temblando al sentir como el peli azul había aumentado su reiatsu para evitar su huida. En su cuerpo humano era demasiado.

El agua había empezado a correr también por su cuerpo. Sonreía de nuevo. Eso iba a ser divertido–. Cálmate… -le dijo susurrándole al oído–. Sólo voy a enseñarte cómo se siente.

Su cuerpo atormentado por otro escalofrío y Grimmjow lo atrajo hacía sí mismo. Ichigo empezó a sentir su rostro calentarse. Iba a decir algo, pero el Arrancar lo detuvo sellando sus labios. El shinigami entrecerró los ojos intentando separarse de él sin mucho éxito. Sus fuerzas lo habían abandonado. ¡Qué demonios creía que estaba haciendo ese maldito!

Grimmjow llevó las manos hacia su cintura, sujetándolo con fuerza contra la pared desde que las piernas del adolescente no respondían. Se lamió los labios y sonrió–. ¿Eres virgen, verdad? –se inclinó hacia delante para morder su oreja, pero Ichigo movió la cabeza a un lado tratando de evitar eso. Una mano fue rápidamente a su barbilla y otra a la parte baja de su espalda–. No seas tímido. Aunque dicen que la primera es la que más duele.

Los ojos cafés de Ichigo estaban llenos de terror. Aún trataba de procesar a duras penas lo que estaba pasando. Claro que tampoco había que pensar mucho lo que iba a pasar.

Cuando el lamió su cuello, se estremeció de nuevo. Se estaba calentando, quería huir, pero no podía. Él no quería que Grimmjow le hiciera esas cosas. Sus manos siguieron moviéndose, le mordió el cuello, como un vampiro chupando la sangre. Cuando apartó la boca, dejó actuar a su lengua a continuación, limpiando la sangre de la herida. Ichigo no podía hablar, sólo salían sonidos de su garganta. Tampoco se podía mover, Grimmjow lo sostenía en el lugar.

Su ataque continuaba. Pasó su lengua por todo su pecho y por sus pezones. Ichigo abrió la boca pero no nada salió de ella. No, no iba a darle el placer a Grimmjow. No iba a gritar. De ninguna manera. Cuando agarró su miembro le entró el pánico. Empezó a retorcerse y dejó los sollozos y las lágrimas salir.

De repente, Grimmjow se detuvo al sentir un reiatsu familiar acercarse y miró al Kurosaki con una sonrisa maniática–. Esta vez tuviste suerte, pero si te atreves a acercarte mucho a Shiro… La próxima vez no te librarás.

El peli azul salió de allí, Ichigo se desplomó incapaz de sostenerse en pie. Si aquello era una pesadilla, rogaba para que alguien lo despertara.


Shirosaki abrió la puerta de la casa y anunció que había llegado. Kyosuke acudió corriendo hacia él con las orejas caídas. El albino se agachó a preguntarle que le pasaba. El lobo no estaba muy seguro de que había pasado, pero claramente había oído al humano llorar. Shirosaki se alarmó. ¿Ichigo llorando? ¿Qué demonios había pasado en su ausencia?

Grimmjow estaba sentado en el salón, con una sonrisa extraña. Shirosaki le dirigió una mirada furiosa. Como ese bastardo le hubiera hecho algo… Se acercó hasta él y lo miró, furioso–. Grimmjow, ¿dónde está Ichigo?

–Debe de estar duchándose –le contestó sin abandonar la sonrisa en su rostro.

Kyosuke se quedó parado al lado de Shirosaki, observando a Grimmjow cautelosamente. Ese hombre no le gustaba nada. El de ojos dorados se agachó, le dio el cubo de agua al lobo y le pidió que lo dejara en la cocina. Este asintió con la cabeza y con el asa del cubo entre los dientes, se marchó a la cocina.

Luego caminó por el pasillo hasta el baño y tocó en la puerta. Llamó al shinigami, pero este no contestaba. Empezaba a preocuparse seriamente. Avisando de que iba a entrar, abrió la puerta y asomó un poco la cabeza. Se sabía nada más abrirla que el agua caliente estaba abierta. La niebla rodeaba todo el baño– ¿Ichigo? –entró dentro del baño y caminó lentamente hacia la ducha. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando lo vio inconsciente dentro de la ducha. Se metió dentro sin importarle que el agua estuviera cayendo sobre él. Cerró la llave y le gritó a Kyosuke que trajera una toalla. El lobo no tardó en ir con lo que le había pedido. Tan rápido como Kyosuke apareció, agarró la toalla y la puso alrededor del cuerpo de Ichigo. Lo cargó de forma nupcial y se lo llevó hasta la habitación.

Preguntarle a Grimmjow que había pasado sería una pérdida de tiempo. Tendría que esperar a que Ichigo despertara.

Lo secó con cuidado y lo vistió con ropa limpia. Fue un poco difícil ya que no quería despertarlo, pero lo consiguió.

–A partir de ahora será mejor que lo llevé conmigo si voy a salir… Pero no puedo hacer eso. Los lobos lo matarían –se sentó en el borde de la cama y enterró la cara en sus manos. Tendría que pedirle a Kyosuke que tuviera un ojo sobre Grimmjow cuando él no estuviera en casa. Frunció el ceño. ¿Cuál eran los planes de Grimmjow?–. Él nunca me gustó, aún así insiste… -susurró. Se formó un largo silencio que fue interrumpido cuando alguien tocó en la puerta. Shirosaki se levantó con pesadez y acudió a abrir la puerta– ¿Qué quieres?

–¿Qué ha pasado? –encima tenía la cara de preguntarlo, pensó Shirosaki.

–Tú me dirás qué pasó –salió de la habitación y cerró la puerta tras de sí– ¡Estaba inconsciente en la ducha Grimmjow! Y te recuerdo que Kyosuke también vive aquí. Oyó a Ichigo llorar. Ahora dime, ¿qué fue lo que pasó? –estaba cabreado y mucho. No pensaba moverse hasta que el Arrancar le dijera qué había ocurrido.

–No tengo ni idea –miró a otro lado y se encogió de hombros.

–No pienso moverme de aquí hasta que me lo digas –se cruzó de brazos y lo miró con el ceño fruncido.

Grimmjow podía ver la furia en sus ojos dorados. Chasqueó la lengua–. No lo sé. Estuve en el salón todo el tiempo. ¿Tal vez esté enfermo?

Shirosaki suspiró. Grimmjow era un imposible. Lo empujó y entró en la habitación de nuevo–. Deja de intentar conquistarme, estúpido –murmuró llevándose una mano al cabello. Admitía que una vez, solo UNA, hubo un pequeño momento de pasión entre ellos. ¡Pero nada más! Además, ¿qué le había dado con Ichigo?

–No… para… -miró hacia el peli naranjo al oírlo hablar. ¿Estaba soñando? Se acercó y se sentó a su lado–. No hagas eso…

–Parece tener una pesadilla –acarició su cabeza y frunció el ceño. ¿Debería despertarlo? Suspiró y lo sacudió suavemente–. Ichigo, despierta. Sólo es un sueño –después de estarlo sacudiendo un rato. Ichigo abrió lentamente los ojos–. Oh, despertaste.

Su vista estaba borrosa, pero poco a poco la enfocó sobre Shirosaki. Ah, se alegraba de que hubiera vuelto. ¿Pero por qué diablos tenía tanto calor? Se cubrió hasta la cara con las cobijas, esperando que el chico a su lado no se diera cuenta. Mierda, necesitaba algo frío. ¡Ese maldito de Grimmjow! Ahora su cuerpo estaba reaccionando a la cercanía de Shirosaki. ¡Iba a matar al peli azul! ¡Lo juraba!


Espero que no me odien, una por lo de Grimmjow y dos porque es la primera vez que escribo una escena de sexo. Iré mejorando supongo... xD En el próximo capítulo, se ve venir que habrá más xD ¡Daré mi mejor esfuerzo! Si no me da un derrame nasal antes, claro… jejejeje xP