Hooooooli gente! Espero que este capitulo les sea tan tétrico como siempre (? A mi parecer es corto y no resuelve nada, pero el próximo va a haber muchos giros.

Eeeeen fin, Lean! e.e. Shaman King no es mio.

Capitulo tres: El asesino esta entre nosotros

La lluvia que golpea la ventana solo hace que la escena que se presenta frente a mi sea mas espeluznante. Dos patrullas de policía y una ambulancia alumbraban la entrada. Detectives, paramédicos y policías inspeccionaban el, ahora lúgubre, lugar donde se llevo a cabo la escena del crimen. Si, como leyeron. La persona asesinada? Jun Tao, quien, al parecer, se había escapado de la sala para ir al baño. Pillika la encontró completamente ensangrentada, con un cuchillo atravesándole el corazón, tirada en la puerta del baño.

Los demás? Todos están casi en silencio pero sus expresiones varían. Horokeu se muestra confundido, Hao sonríe cínicamente, como siempre, y murmura cosas como "menos mal que tuve tiempo", Jeanne habla con alguien invisible, como si nada pasara a su alrededor, Lizerg solo se limita a llorar, Yoh esta serio, y Ren, bueno, él me preocupa por que, a simple vista, no muestra ninguna reacción, salvo indiferencia, como si no fuera su hermana la que murió. Y eso es sospechoso, muy sospechoso.

-Señorita, si no le importa, me gustaría hacerle un par de preguntas- Me dijo, lo que supuse seria, el detective

-Si, no hay problema. Por acá- Dije encaminándome a mi oficina. Una vez dentro tomamos asiento en los sillones

-Que relación tenia con la chica Tao?- Dijo mirándome serio con su pose de detective

-Soy su psicóloga- Respondí débil y un poco aturdida

-Ya veo. Expreso alguna vez si planeaba suicidarse o si alguien la observaba mucho o simplemente la perturbaba?-

-No, ella no me dijo nada sobre eso- Dije desconcertada. Pero, ahora que lo dice, recordé algo- Pero ella manifestó que su hermano quería matarla. Es eso relevante?- Hasta este momento, seguía manteniendo que sufría de paranoia, pero luego de observar la reacción de su hermano, tal vez estaba equivocada

-Puede ser. Todavía no estamos seguros. Y, de todas formas, se nos complica la investigación no habiendo testigos. Ya sabe, sus pacientes no pueden participar del caso por razones obvias- Claro, es evidente- Bien, supongo que querrá irse a su casa. Si recuerda algo, solo llámeme- Dijo, tendiéndome su tarjeta

Detective Diethel. Un minuto, Diethel? Pero como es posible? No es ese el apellido de Lizerg? Que extraño. Tal vez solo era una simple coincidencia. Puede haber mas de una persona con ese apellido, cierto? Tome mis cosas sin perder tiempo, y salí casi corriendo. Una vez que llegue al piso de abajo me encontré con todos.

-La sección queda suspendida para mañana. Así que los espero a la misma hora a todos en la sala. Sin excepciones. Esta bien?- Todos asintieron renuentes, pero con su asentimiento me bastaba- Bien. Hasta mañana- Y salí como flecha por la puerta.

Cuando llegue a casa, los nervios de todo lo vivido hicieron aparición. Por Dios, habían asesinado a una paciente mía, y lo peor es que estaba segura que había sido uno de ellos. Quien? No lo se, pero el asesino se encontraba entre nosotros, de eso no hay dudas. Entonces, tuve una idea. Los detectives no podían interrogarlos por tener problemas mentales, pero yo si. Con esa idea en la cabeza, me quede dormida. Es normal, tantas emociones me habían dejado exhausta.

-NO! NO LO HAGAS! POR FAVOR!- Gritaba desesperada

-Te lo dije no hay escapatoria- Dijo un rostro que no lograba descifrar pero me sonreía macabramente

-POR FAVOR! TE LO RUEGO! NOOO!-

Ya era una costumbre despertarme alterada, sudando y jadeando, pero no podía evitar hacerme ciertas preguntas. Que rogaba con tanta desesperación que no lo haga? Quien iba a hacerlo y que era lo que iba a hacer? Mi reloj despertador marcaba las 3:49 de la madrugada, faltaban aun 5 horas más para levantarme, pero yo ya no podía volver a dormir. Por suerte, el tiempo paso rápido, cuando quise darme cuenta ya me encontraba frente al gran hospital, como todos los días. El miedo se hizo presente, ese miedo irracional de pensar que habían matado a alguien más, de pensar que yo podría ser la siguiente.

-Anna?- Automáticamente, me di vuelta para ver a la persona que me había nombrado.

-Ah, Hola Señorita Usui- La salude cordial, como siempre, fingiendo que no me asusto.

-Que estas haciendo por acá?- Me dijo con una ceja levantada

-Vine a trabajar- Dije confundida

-Trabajar? Que no te avisaron que debido al incidente de ayer nos darían el día libre?- Dijo algo molesta

-No, nadie me dijo nada- Dije consternada

Ella suspiro

-Bueno, lamento que hayas tenido que levantarte tan temprano, y haber venido tenido que venir para nada- Dijo dirigiéndose a la entrada. Eso me desconcertó, si nos daban el día libre a todos, y a ella le habían avisado, que hacia acá?- Vengo a visitar a alguien- A veces creo que me lee la mente. Por supuesto, ahí me acorde, va a visitar a Usui.

-Cree que podría hacer mi trabajo de todas maneras? Digo, ya que estoy acá…- Dije, sintiéndome totalmente desubicada. Verdaderamente quería empezar ya con mi plan por que algo me decía que Jun no iba a ser la única victima.

-Yo supongo que no habrá problema, Anna- Dijo sonriéndome. Le intente devolver la sonrisa.

Entramos juntas, y ambas nos quedamos asombradas con la cantidad de gente que se encontraba en el lugar: policías de acá para allá, forenses buscando pistas en cada rincón, paramédicos revisando también. Todos subían y bajaban la escalera, supuse que vendrían del segundo piso donde ocurrió todo. Nosotras decidimos que es mejor ignorar todo esto, así que nos encaminarnos directamente a la tan conocida sala. Efectivamente, todos estaban ahí esperándome. Se ve que a ellos tampoco les avisaron nada

-Creíamos que no iba a venir doctora- Dijo Lizerg un tanto asombrado. Tal vez si les habían avisado.

-Ya ve que si. Soy una mujer responsable- Trate de bromear para disipar el ambiente tenso que había en estos momentos. No lo logre.

-Viene a hacer lo que los detectives no pudieron? Interrogar a los locos?- Dijo Hao sádicamente

-No, no vine a eso. Vine a que tengamos nuestra sección grupal- Mentí. Como lo supo?

-Sin duda, lo mejor es hablar de lo sucedido para a ver si el asesino confiesa de una vez- Dijo Horokeu de forma seria, mirando analíticamente a todos. No se me paso por alto sus cortes recientemente hechos en sus muñecas.

-Ja! Quien dice que no fuiste vos?- Contratacó Hao

-Es obvio que no. Yo estaba acá cuando apuñalaron a Jun- Dijo encogiéndose de hombros. Como sabia que la apuñalaron?- En cambio, vos eras uno de los que no estaban-

Uno de los que no estaban? Bueno, eso reforzaba más mi conclusión de que fue uno de ellos.

-Hola hermano- Intervino Pillika. Me sorprendió su forma de llamarlo. Así que él era su hermano- Estas listo?-

-Si, Pilli. No tengo mucho que hacer en este sitio- Dijo sonriéndole. Pude observar como Ren no le sacaba la mirada de encima. Lo miraba como si… esperara algo.

-Señor Usui, lo estaremos esperando- Dije mientras el desaparecía con su hermana por la puerta- Bien, salteémonos la pregunta inicial. Vamos directo al grano. Que paso?- Vi que todos habían abierto la boca para hablar, pero levante una mano para detenerlos- Quiero que me expliquen de a uno, y ordenadamente- Les advertí. Ren levanto la mano- Si, señor Tao, lo escuchamos- Gruño ante mi forma de llamarlo pero igualmente prosiguió.

-Como ya sabe, nosotros nos quedamos esperándola…

POV Ren

Nos encontrábamos en silencio, sin mirarnos.

-Voy al baño- Dijo Jun levantándose de su asiento.

-Yo te acompaño- Dijo Lizerg. Como siempre, persiguiendo a mí hermana, como si fuera su madre o algo así.

-Esta bien- Dijo Jun sonriendo.

Una vez que salieron por la puerta, vi como Hao también se levantaba

-A donde vas?- Pregunte mirándolo desconfiado.

-A violar a tu hermana. Me dejas?- Dijo con su tono cínico y ácido mientras se acercaba a la puerta.

-No hagas que aumenten mis ganas de estrangularte- Dije amenazante

El simplemente se rio. Como respuesta, le mostré mi dedo medio. Bien, el idiota se fue igual, así que nos quedamos Jeanne, Horokeu y yo. Después de unos minutos, Jeanne también se levanto, pero decidí no preguntarle nada ya que estaba muy animada charlando con su amigo imaginario, y cuando alguien interrumpe sus charlas se vuelve muy agresiva. Por lo cual, los únicos presentes en la sala, que escuchamos el grito minutos después, fuimos Horokeu y yo.

Fin POV Ren

Ni Lizerg ni Hao ni Jeanne se encontraban en este sitio cuando sucedió el asesinato. Aparte de ellos, hay alguien más que tampoco se encontraba ni en la sala ni conmigo: Yoh, quien hasta el momento no menciono palabra, pero esta presente. Lose por el brillo en sus ojos.

-A partir de ahora, nadie puede salir hasta que termine las secciones tanto grupales como individuales. Se entendió?- Dije de manera autoritaria

-Puedo ir al baño?- Pregunto Lizerg

Me estaba cargando o no había sido lo suficientemente clara? Todos los miramos incrédulo

-Señor Diethel, creo que fui clara- Dije mirándolo inquisitivamente

-Si, lose, pero no puedo evitarlo-Suspire. En verdad es como un niño pequeño- Pero no puedo solo, necesito que alguien me acompañe-

-Bien. Señorita Maiden, acompáñelo- Dije, pero no hubo respuesta

-Olvídelo, Doctora. Jeanne esta en su mundo, nosotros no existimos en este momento- Respondio Yoh sonriendo, hablando por primera vez. Tenía razón, Jeanne se encontraba sonriendo y mirando para todos lados. Era obvio que no se encontraba en este mundo

-Entonces, acompáñelo usted Señor Asakura- Respondí serena

-Es mejor que yo también lo acompañe. Nunca se sabe si se va a perder en algún viajecito extra- Dijo Ren divertido.

-Bien, pero no se tarden- Dije seria.

Los tres mencionados se fueron de una vez, dejándome con Misis imaginación y el "Sex simbol del año".

-Los humanos son tan diminutos, no le parece?- Dijo Hao risueño, rompiendo con el silencio-Usted también es diminuta- Dijo acercándose a mi, yo estaba petrificada en mi sitio- Pero no se asuste, para su suerte, me cae bien- Paso por mi lado y salió por la puerta

Debería haberle dicho algo, haberlo detenido y ponerme firme, pero sus palabras me habían dejado completamente fría. Habrá pasado media hora o mas desde que todos se fueron, yo ya me estaba impacientando y poniéndome muy nerviosa

-Debería tranquilizarse. Ellos huelen el miedo, y les encanta- Mire a Jeanne sorprendida. En que momento había dejado su mundo para unirse a este?

-Señorita Maiden, como se encuentra?- Dije aparentando serenidad.

Ella se carcajeo de manera brutal. En un movimiento rápido, la tenía frente a mi rostro. Del sobresalto retrocedí en mi asiento, tratando de alejarme.

-No se preocupe, yo voy a ser la ultima- Dicha estas palabras, me beso.

Diez segundos después, alguien entro de golpe por la puerta, eso hizo que me recuperara de mi sorpresa, y me separe de ella. Voltee a ver preocupada a quien había entrado. Nunca imagine encontrarme tal escena.

-Rápido! Una ambulancia!- Yoh se encontraba en la puerta agitado, y con la camisa manchada de… sangre.